
Hoy, lunes 16 de febrero...
Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno
Primera Lectura
Comienzo de la carta del apóstol Santiago (1,1-11):
Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, saluda a las doce tribus dispersas. Hermanos míos, teneos por muy dichosos cuando os veáis asediados por toda clase de pruebas. Sabed que, al ponerse a prueba vuestra fe, os dará constancia. Y si la constancia llega hasta el final, seréis perfectos e íntegros, sin falta alguna. En caso de que alguno de vosotros se vea falto de sabiduría, que se la pida a Dios. Dios da generosamente y sin echar en cara, y él se la dará. Pero tiene que pedir con fe, sin titubear lo más mínimo, porque quien titubea se parece al oleaje del mar sacudido y agitado por el viento. Un individuo así no se piense que va a recibir nada del Señor; no sabe lo que quiere y no sigue rumbo fijo. El hermano de condición humilde esté orgulloso de su alta dignidad, y el rico, de su pobre condición, pues pasará como la flor del campo: sale el sol y con su ardor seca la hierba, cae la flor, y su bello aspecto perece; así se marchitará también el rico en sus empresas.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 118,67.68.71.72.75.76
R/. Cuando me alcance tu compasión, viviré, Señor
Antes de sufrir, yo andaba extraviado,
pero ahora me ajusto a tu promesa. R/.
Tú eres bueno y haces el bien;
instrúyeme en tus leyes. R/.
Me estuvo bien el sufrir,
así aprendí tus mandamientos. R/.
Más estimo yo los preceptos de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R/.
Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos,
que con razón me hiciste sufrir. R/.
Que tu bondad me consuele,
según la promesa hecha a tu siervo. R.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,11-13):
En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.
Jesús dio un profundo suspiro y dijo: «¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación.»
Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor

COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
Los fariseos piden señales, no para creer en Jesucristo sino para ponerle a prueba. Esa falta de fe y esa falta de pureza en la intención de los interlocutores de Jesús hacen que el Maestro sufra en lo más profundo de su ser. A Jesucristo le duele, realmente, nuestra falta de fe, puesto que la fe es la respuesta del hombre a Dios; es dejar las seguridades humanas para abandonarnos en las manos de la providencia divina; es encontrar su rostro amoroso en la obra de la creación; es vivir con los pies bien puestos sobre la tierra pero con el corazón fijo en el cielo. En definitiva, la fe es experimentar la continua presencia de Dios en nuestra vida. Jesucristo nos enseña que la fe auténtica esta por encima de lo extraordinario y que se acrecienta en los problemas cotidianos. «En un momento puede funcionar el anuncio de la prosperidad, de curaciones milagrosas, etc., pero después de poco tiempo se ve que la vida es difícil, que un Dios humano, un Dios que sufre con nosotros es más convincente, más verdadero, y brinda una ayuda más grande para la vida.
(Benedicto XVI, Entrevista durante el vuelo hacia África, 17 de marzo de 2009).
Ejército Remanente...