sábado, 28 de junio de 2025

El INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA...

 

Fiesta del Inmaculado Corazón de María

La fiesta del Inmaculado Corazón de María sigue a la del Sagrado Corazón de Jesús. El corazón expresa y es símbolo de la intimidad de la persona. La primera vez que se menciona en el Evangelio el Corazón de María es para expresar toda la riqueza de esa vida interior de la Virgen: “María conservaba estas cosas en su corazón”

El Corazón Inmaculado de María Triunfará

La devoción al Inmaculado Corazón de María, junto con la del Sagrado Corazón de Jesús, fue promovida por San Juan Eudes en el siglo 17.

El Papa Pío VII y Pío IX sugirieron su celebración como Purísimo Corazón de María.
En 1944, el Papa Pío extendió esta devoción a toda la Iglesia fijando la celebración del Inmaculado Corazón de María el 22 de agosto, ocho días después de la Asunción.

Con la renovación litúrgica, se le restó importancia a esta fiesta para dársela a las principales fiestas marianas y, se cambió la fecha para un día después de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

San Juan Eudes, decía que el Corazón de María es la fuente y el principio de todas las grandezas y excelencias que la adornan y que la hacen estar por encima de todas las creaturas; por ser hija predilecta de Dios Padre, madre muy amada de Jesús y esposa fiel del Espíritu Santo.
Y que ese santísimo Corazón de María es fuente de todas las virtudes que practicó.

También San Antonio María Claret, fundador de los Misioneros del Inmaculado Corazón de María, profesó un inmenso amor a esta advocación.
Quiso que sus misioneros, salieran por todo el mundo extendiendo la devoción al Inmaculado Corazón de María. Fue un profeta de Fátima, porque en Fátima la Virgen personalmente nos manifestó que Dios quería salvar al mundo, por medio de su Inmaculado Corazón.

La fiesta del Inmaculado Corazón de María sigue a la del Sagrado Corazón de Jesús. El corazón expresa y es símbolo de la intimidad de la persona. La primera vez que se menciona en el Evangelio el Corazón de María es para expresar toda la riqueza de esa vida interior de la Virgen: “María conservaba estas cosas en su corazón”

El corazón de María conservaba como un tesoro el anuncio del Ángel sobre su Maternidad divina; guardó para siempre todas las cosas que tuvieron lugar en la noche de Belén, o la adoración de los pastores ante el pesebre, y la presencia, un poco más tarde, de los Magos con sus dones,… y la profecía del anciano Simeón, y las preocupaciones del viaje a Egipto.

Más tarde, el corazón de María sufrió por la pérdida de Jesús en Jerusalén a los doce años de edad, según lo relata San Lucas en el evangelio de hoy.
Pero María conservaba todas estas cosas en el corazón….
Jamás olvidaría los acontecimientos que rodearon a la muerte de su Hijo en la Cruz, ni las palabras que le oyó decir: “Mujer, he ahí a tu hijo”. Y al mirar a Juan ella nos vio a todos nosotros. Vio a todos los hombres. Desde aquel momento nos amó con su Corazón de madre, con el mismo Corazón que amó a Jesús.

Pero María ejerció su maternidad desde antes que se consumase la redención en el Calvario, pues Ella es madre nuestra desde que prestó su colaboración a la salvación de los hombres en la Anunciación.

En el relato de las bodas de Cana, San Juan nos revela un rasgo verdaderamente maternal del Corazón de María: su atenta disposición a las necesidades de los demás. Un corazón maternal es siempre un corazón atento, vigilante.

La devoción al Corazón de María no es una devoción más. Nos lleva a aprender a tratar a nuestra Madre con más confianza, con la sencillez de los niños pequeños que acuden a sus madres en todo momento: no sólo se dirigen a ellas cuando están en gravísimas necesidades, sino también en los pequeños apuros que le salen al paso. Las madres les ayudan a resolver los problemas más insignificantes. Y ellas – las madres – lo han aprendido de nuestra Madre del Cielo.

Hoy queremos encontrarnos con María, con nuestra madre. Si recurrimos confiados a ella, ella nos va a decir qué debemos hacer y sentiremos su amor por nosotros. Ese mismo amor que Jesús tiene por cada uno de nosotros. y ella nos dirá que nos quiere, que nos quiere con toda su alma.

Pidamos a Dios que preparó en el Corazón de María, una morada digna al Espíritu Santo, que haga que nosotros, por intercesión de la Santísima Virgen lleguemos a ser templos dignos de su gloria.

Poderosa oración de consagración de los soldados consagrados a María en esta batalla final. La Victoria de nuestra Madre, Reina y Señora será aplastante. Quien como Dios, Nadie como Dios!!!

SOLEMNE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

 – Papa Pío XII

¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios!
Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.

En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.

Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en Él todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a otro de la tierra, el eterno Magnificat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, el único donde pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.

Amén.

CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

por san Luis de Montfort

Yo, _____, pecador sin fe, renuevo y ratifico hoy en tus manos los votos de mi Bautismo, renuncio por siempre a Satanás, sus pompas y sus obras; y me entrego por completo a Jesucristo, Sabiduría Encarnada, para cargar mi cruz en pos de Él todos los días de mi vida y para ser más fiel a Él de lo que jamás he sido anteriormente.

En presencia de toda la corte celestial, yo te elijo a ti en este día como mi Madre. Entrego y consagro a ti, como tu esclavo, mi cuerpo y mi alma, mis bienes, tanto interiores como exteriores, e incluso el valor de todas mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras; dejándote a ti el entero derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenezca, sin excepciones, de acuerdo a tu parecer, por la mayor gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad.

Amén.

CONSAGRACIÓN FAMILIAR A MARÍA

Oh Inmaculada, Reina de los Cielos y de la tierra, vida, dulzura y esperanza nuestra, en este día nosotros, la familia (apellidos de la familia), venimos ante ti para consagrarnos como posesión y propiedad tuyas. Alabamos a Dios por habernos reunido para entregarnos a ti, Madre nuestra, porque confiamos en las palabras de Jesús en la Cruz. “¡He ahí a tu Madre!”.

Te necesitamos, María, Madre de Dios, a ayudarnos a ser una verdadera familia católica. Sé parte de nuestra vida familiar. Repítenos las palabras que pronunciaste en Caná: “Haced lo que Él os diga”.

Ayúdanos a ignorar las faltas ajenas, a perdonar como Jesús nos perdonó y a amar al prójimo como Nuestro Señor nos pidió que amáramos.

Por favor, usa a nuestra familia para aplastar la cabeza de la serpiente. Pide a tu Esposo, san José, Protector de la Iglesia universal, que nos tenga en corazón y mente junto al Vicario de tu Hijo, el Papa Benedicto VI. Hoy te conviertes en Reina de nuestros corazones y nuestro hogar. Que nuestro hogar se una “Ciudad de la Inmaculada”, donde reine el Sagrado Corazón de Jesús para siempre.

Amén.

http://es.catholic.net/op/articulos/18174/inmaculado-corazn-de-mara.htm

jueves, 19 de junio de 2025

Descristianizacion....

 

La educación católica en peligro

Las iglesias están llenas de niños para las catequesis de la primera comunión y que luego quedan vacías pasado el evento. Un verdadero teatro vacío de su sentido y que se refleja en las aulas.

Por Alicia Beatriz Montes Ferrer

Juan Carlos Corvera, Presidente de la Fundación Servanda, en una entrevista realizada a propósito de un congreso de colegios católicos realizado hace poco más de un año1, hablaba de una situación que vivimos la gran mayoría de los docentes que impartimos religión católica, especialmente en los centros públicos. Se trata de la secularización que España está padeciendo y la pérdida de identidad, a lo que añadiría la descristianización. Esto se refleja en, como sostenía Corvera, que muchos de nuestros “alumnos no saben santiguarse y nunca han pisado una iglesia”. Doy fe de ello, pues raro es encontrar un alumno por clase que asista a misa y, en ocasiones si lo hacen, es con los abuelos. Ciertamente, la sociedad ha perdido su identidad cristiana, y ya no solo me refiero a las raíces de las que nuestra cultura se alimenta, ya que, queramos o no, le pese a quien le pese, nuestras fiestas son cristianas, nuestra historia como nación española se ha forjado bajo la bandera del catolicismo y nuestros antepasados vivían su fe católica en todos los ámbitos de sus vidas, independientemente de sus ideologías políticas por lo general.

A esta degradación cultural sumamos la pérdida de identidad individual. Nos enfrentamos a una sociedad nihilista cuyos individuos han perdido el norte, porque quizás nadie se lo ha enseñado, nadie les ha indicado donde está el sol que ilumina los pasos en nuestra vida, y por ello, andan a oscuras, dando tumbos, buscando donde llenar sus ansias, anhelos y deseos interminables, ahogando su vacío en horas de diversión, placer, consumo y trabajo, tiempo que inexorablemente avanza hacia un fin que llegará y del que nadie puede huir.

Los maestros de religión católica ponemos sobre los corazones de nuestros alumnos la llave que abre las puertas hacia un más allá que trasciende sobre este mundo materialista y caduco. Les damos el mapa para que sepan hacia donde dirigir sus pasos sin perderse, una meta que les da sentido a su día a día, paz, sosiego, esperanza, y, sobre todo, les damos a conocer el guía que siempre les acompañará en su camino discerniendo la verdad ante tantas mentiras.

Sí, querido lector, nosotros expandimos ante ellos el pasado y el presente de una cultura que ha brillado como ninguna otra en el mundo, para que sean ellos también portadores y continuadores de este maravilloso legado que es la civilización católica. Pero si los padres de estos niños no apoyan esta educación en sus familias, difícilmente quedará alguna huella en ellos pasados unos años. Porque, hemos de recordar que, la labor educativa es responsabilidad única y exclusiva de los padres, y que la escuela, es sólo subsidiaria, transmisora de unos conocimientos, responsable de instruir en ciertas materias. Lo cual, actualmente, no hay duda de que muchos desconocen al dejar a los centros educativos con la tarea educativa que es de ellos, e incluso de “soltarlos” ahí unas horas, como si de una guardería se tratase. Y en relación a la enseñanza católica, qué duda cabe que las iglesias están llenas de niños para las catequesis de la primera comunión y que luego quedan vacías pasado el evento. Un verdadero teatro vacío de su sentido y que se refleja en las aulas.

Sin embargo, esto que acabo de exponer no es el único problema que hay en la educación católica. Hay otro gran desafío que amenaza los cimientos de la educación católica: la falta de profesorado bien preparado para impartir esta asignatura. Y no lo digo tanto por la formación académica, pues me consta que en gran parte de las diócesis se nos somete a la exigencia de la obtención de titulaciones eclesiásticas y civiles, así como a cursos de formación continua. No es cuestión de preparación cultural, que, si bien importante y necesaria, no lo es menos la formación cristiana, y la experiencia viva de una auténtica fe, de la que cada vez más docentes, carecen.

Nosotros, los docentes de religión católica, somos la representación de la iglesia en nuestros centros de trabajo, tenemos una gran responsabilidad y una misión que va mucho más allá que la que tienen nuestros compañeros. Ante los demás, especialmente frente a nuestros alumnos, mostramos la imagen de lo que es la Iglesia, de lo que es ser un cristiano comprometido, pues como decía San Mateo: “Ay del que escandalice a uno de mis pequeños». ¿Cómo hablar de la grandeza que supone el sacramento de la eucaristía si no se asiste a misa? ¿Cómo hablar del perdón si murmuro hacia los compañeros, alumnos o padres?

Esta situación, sumada al hecho de que el sistema educativo español está en declive absoluto, en que las ideologías campan sin filtro, introducidas por la Agenda 2030, con sus respectivas efemérides que ocupan gran parte de las horas lectivas, la burocracia que absorbe el tiempo absurdamente, que los alumnos están desmotivados, con falta de atención e interés, y los padres prácticamente desaparecidos de la esfera educativa… podemos llegar a la conclusión de que las clases de religión católica corren el riesgo de convertirse en un espacio de diversión vacío casi por completo de contenidos, llevadas por empleados que, a cambio de un sueldo, entretienen a sus alumnos hasta que la inteligencia artificial les delegue a un segundo plano y queden al margen como simples espectadores o hasta que otras religiones vayan acaparando el vacío religioso que se expande con rapidez, dejando arrinconada a la verdadera religión católica que, como comentaba al principio del escrito, es la raíz de nuestra cultura española, le pese a quien le pese.

Tienes la obligación moral de defender la civilización que construyeron nuestros antepasados.

Alicia Beatriz Montes Ferrer

elconfidencialdigital.com

Ejército Remanente...

martes, 17 de junio de 2025

Comunión en la mano...

 

Los demonios y la Comunión en la mano

Qué dicen los demonios sobre la Comunión en la mano en un exorcismo.

Suiza, 1975

E= Exorcista J= Judas Iscariote, un demonio humano A= Akabor, un ángel caído, de El Coro de los Tronos B= Beelzebú, un demonio angélico, de El Coro de los Serafines.

CONFESIÓN Y SANTA COMUNIÓN

A: …deben recibir los Sacramentos; recibirlos de la manera correcta. Confesión verdadera, no solo participación en ceremonias penitenciales, y Comunión. En este momento (Comunión) el sacerdote debe decir “Señor, no soy digno” tres veces, y no solo una vez. La Comunión debe recibirse en la boca y no en la mano.

E: Habla solo la verdad, en el nombre de la Preciosa Sangre, la Santa Cruz, la Inmaculada Concepción de Lourdes. ¡Nuestra Señora del Rosario de Fátima!

A: Nos rompimos la cabeza durante mucho tiempo allá abajo (señala hacia abajo), hasta que logramos que la Comunión en la mano se pusiera en marcha. Comunión en la mano… ¡La Comunión en la mano es muy buena para nosotros en el Infierno, créeme!

E: Te ordenamos, en el nombre… ¡que digas solo lo que el Cielo te ordena! ¡Habla solo la verdad, no tienes derecho a mentir, así que déjalo, detente!

A: Ella (señala hacia arriba) desea que diga…

E: ¡Di la verdad, en el nombre…!

A: Ella desea que diga… que si Ella, la Gran Señora, aún viviera en la tierra. Recibiría la Comunión en la boca, pero de rodillas, y se inclinaría profundamente, así (hace el gesto).

E: En el nombre de la Santísima Virgen… y de los Tronos, por orden de los Tronos, ¡di la verdad!

A: Tengo que decir que la Comunión no debe recibirse en la mano. El propio Papa da la Comunión en la boca. No quiere que se dé la Comunión en la mano en absoluto. Eso viene de los Cardenales.

E: En el nombre…, por orden de los Tronos, ¡di la verdad!

A: Luego fue a los obispos y ellos imaginaron que era una cuestión de obediencia, que debían obedecer a los cardenales. Finalmente, llegó a los sacerdotes, y ellos, a su vez, imaginaron que tenían que conformarse, porque la obediencia está escrita con letras muy grandes.

E: ¡Di la verdad, no tienes derecho a mentir, en el nombre…!

A: No se debe obedecer a la gente malvada. El Papa (cuando es verdadero), Jesucristo y la Santísima Virgen son a quienes hay que obedecer. La Comunión en la mano no es en absoluto la voluntad de Dios.

E: ¡Continúa diciendo la verdad, en el nombre…!

SACERDOTES Y COMUNIÓN EN LA MANO

E: ¿Cuál es la historia sobre la Comunión en la mano en lo que respecta a los sacerdotes? ¡En el nombre de la Santísima Trinidad…!

B: ¿Qué quieres decir con “Comunión en la mano en lo que respecta a los sacerdotes”?

E: ¿Deben los sacerdotes dar la Comunión en la mano cuando la gente la pide?

B: ¡En ninguna circunstancia! ¡Absolutamente no! ¿Crees que el sacerdote es el títere de su pueblo? ¡Tiene el derecho de mandar! En términos generales, tenemos que añadir esto: si los sacerdotes dieran la Comunión en la boca, como desean Aquellos de arriba (señala hacia arriba), probablemente se encontrarían con oposición al principio, porque nosotros (demonios) ponemos aceite en el fuego, pero a la larga, tendrían muchos más fieles en sus iglesias que en aquellas donde se da la Comunión de manera diferente, donde existe esta tibieza.

E: Y si yo, como sacerdote, voy a ayudar a un colega que da la Comunión en la mano, ¿qué debo hacer?

B: Entonces debes decir al sacerdote al que vas a ayudar: “Padre, creo que la Comunión en la boca es lo correcto. De ninguna manera puedo asumir la responsabilidad de dar la Comunión en la mano. Espero que aceptes esto.” Para ti es una obligación fundamental dar la Comunión en la boca, porque sabes que hay muchas más bendiciones y mucho más respeto. Hay gente en todas partes que te van a dificultar las cosas. También ocurre el efecto contrario.

Pero, esencialmente, se quitarán el sombrero. Así es con esa gente: incluso si a veces te contradicen y te molestan, en el fondo de su corazón, se dicen a sí mismos: “Quizás tenga razón después de todo; todavía sabe lo que se debe hacer y sigue su camino a través de todos los obstáculos; actúa según su convicción; su forma de hacer las cosas es probablemente la correcta.” Aquellos de arriba (señala hacia arriba) son de la opinión de que el que todavía puede, de alguna manera u otra, debe, por amor al Cielo, dar la Comunión en la boca, porque es un pecado cuando uno sabe y aún así no lo hace. “Felices los que creen sin haber visto.” Entonces no habría más profanación horrible del Sacramento como la que hay ahora.

E: En el nombre de la Santísima Trinidad…, ¿cómo debe el sacerdote lidiar con los fragmentos más pequeños?

B: La mejor manera sería que el sacerdote se echara agua sobre las manos después de la Comunión; o, por ejemplo, cuando ha dado la Comunión en una casa, que sumerja sus manos en un vaso de agua y luego se la beba hasta la última gota. De esa manera, habría más respeto. Eso todavía se hace aquí y allá… ¡pero ahora, no deseamos hablar más!

Fuente:

ReligiónLaVozLibre

Ejército Remanente...

sábado, 7 de junio de 2025

Mi Angelito....

 

¿Alguna vez has sido salvado por los ángeles?

¿Alguna vez en tu vida has sido salvado por los ángeles de Dios de un peligro inminente? El periodista francés Pierre Jovanovic cuenta su propia experiencia:
"Una tarde de enero de 1988 me encontraba en Fremont (USA). Yo y una amiga habíamos subido a un coche alquilado y nos dirigíamos por la autopista 101 a San Francisco. Todo parecía completamente normal y tranquilo. El sol resplandecía y como yo no manejaba el coche, estaba observando los grandes camiones que pasaban... Cuando, de repente, sin reflexionar, me eché bruscamente a la izquierda. Un segundo después, una bala atravesaba el parabrisas y fue a dar exactamente donde yo había estado, a la derecha. Hablando de este caso con algunos compañeros, descubrí que no era yo solo a quien había sucedido algo parecido. Otros colegas, periodistas o fotógrafos, me contaron casos inexplicables en los que habían sido salvados de la muerte".

Él lo atribuyó a su ángel de la guarda y, por eso, comenzó una investigación, viajando por todo el mundo para conocer todo lo que pudiera sobre este tema, escribiendo su libro "Encuesta sobre los ángeles custodios", donde cuenta interesantes testimonios, que alientan nuestra fe en su ayuda y protección.

Un amigo mío, de quien no puedo dudar en absoluto, me contaba lo que le ocurrió a él personalmente, cuando era estudiante universitario. Un día estaba esperando al autobús en el borde de la carretera, distraído y pensando en el próximo examen, cuando sintió que alguien lo agarró bruscamente de los pelos y lo tiró hacia atrás. En ese momento, un autobús pasó a toda velocidad por donde él había estado. Al volverse para ver quién le había empujado... no vio a nadie, estaba solo. Y pensó inmediatamente en su ángel. Desde entonces nunca se olvida de él.

Recuerdo lo que una mujer me contó. Una noche oscura y silenciosa iba a su casa, tranquila, cuando, de repente, un coche aparcó junto a ella y salieron dos hombres que querían meterla dentro. En ese momento, apareció, doblando la esquina, otro hombre alto que trató de ayudarla y los otros dos huyeron sin pensarlo dos veces. El joven la acompañó amablemente hasta su casa. Ella nunca se olvida de este suceso, que para ella fue una protección de Dios. ¿Fue su ángel? ¿Fue una simple coincidencia, que alguien pasó por allí en aquel momento y la ayudó decididamente? Es posible, pero también puede ser que su ángel le inspirara a aquel joven que pasara por aquel lugar a la hora justa para ayudarla y salvarla. Nada ocurre por casualidad.

Del libro del padre Ángel peña sobre los ángeles

miércoles, 4 de junio de 2025

El pecador y el impío (Valtorta)...

 

El pecador y el impío (Valtorta)



¡El seno de María! ¡El corazón de María! No. La mente más arrebatada en Dios no puede bajar hasta la profundidad, o levantarse hasta el vértice de estas dos perfecciones de pureza y amor. Yo os las ilumino, las ilumino a los más queridos entre los queridos. Pero sólo cuando estéis donde está la Ciencia perfecta, entenderéis a María.

Toda la humanidad es pecadora. Pero existe el pecador únicamente pecador, y existe el impío, es decir, aquel que lleva el pecado a una perfección demoníaca. Porque, en el Mal, el Demonio sabe alcanzar la perfección, y sus discípulos más fieles no son menos que su maestro.

Te lo he dicho ya: "Lucifer se esfuerza por imitar a Dios, en el mal naturalmente. Asume las formas, diré así, de vida y de corte que ha tenido el Hijo de Dios. El demonio toma la actitud de Cristo, y como Cristo tiene apóstoles y discípulos. Entre ellos escogerá el perfecto para hacer de él el Anticristo. Por ahora estamos en el período preparatorio de los precursores del mismo". Esto ya lo he dicho 72.

El impío será conducido al sepulcro. Es natural. Lucifer puede dar todas las ayudas a sus predilectos, a sus fieles, a sus esclavos, pero no la inmunidad de la Muerte, porque sólo Yo soy Vida y sólo Yo he vencido la Muerte. Por ello, cuando la suma del mal cometido por el impío está cumplida, Yo doy orden a la Muerte de tomar posesión de aquella carne. Esa carne conoce por esto el horror del sepulcro. y para el impío será verdadero sepulcro.

Para los buenos, para los redimidos, para los perdonados no es tal, porque creen y saben en base a la fe. Aquél es el lugar donde el vestido mortal vuelve a su naturaleza de polvo, desencarcelando al espíritu en espera de la hora en que lo que fue creado se reforme para entrar en la gloria o en la condenación con la perfección de creación que Dios creó para el hombre: es decir con la unión de un espíritu a una carne. Espíritu inmortal como Dios su Creador y Padre, carne mortal como formada por un animal terreno, rey de la tierra, heredero del Cielo, pero que demasiado a menudo prefiere la tierra al Cielo y es animal no tanto porque esté dotado de "alma" sino porque vive la misma animalidad, y a veces más, que los animales propiamente dichos.

Las almas, separadas de los cuerpos, tienen tres moradas. Y las tendrán hasta que no queden más que dos, después del Juicio que no errará. Los bienaventurados gozan inmediatamente del eterno reposo. Los purgantes activamente cumplen su expiación pensando en la hora de la liberación en Dios. Los condenados se agitan en la rabia del bien perdido. No, que tanto menos reposo encuentran en su terrible tortura, cuanto más impíos han sido.

Pero el Impío, que con su impiedad ha arrastrado a otros a la impiedad y empujado a otros al pecado, (he aquí los hombres y las muchedumbres de las que habla el Libro), será como una torre insomne en un mar en tempestad. Ante sí la muchedumbre de los matados (en el alma) por él, ante sí el recuerdo vivo de tantos homicidios de almas por él cometidos, y el remordimiento, que no da paz a quien mata, desde el día en que Caín derramó la sangre de su hermano, lo flagelará más atrozmente que los flagelos infernales.

Velará sobre su Delito, que se lanzó contra Dios en las criaturas de Dios y que como fiera enfurecida llevó destrucción a las almas. ¡Qué tremendo tener ante sí la prueba del mal hecho! ¡Castigo añadido a los castigos! Horror sin número como sin número son las culpas del Impío entre los pecadores.

Pero ahora, María, para consolación de tu corazón que se abate ante desgarros de otro mundo donde no reina el Amor sino el rigor de Dios, alza el espíritu escuchando esta palabra toda para ti y para las almas como tú.

¿Sabes lo que representan para Mí los corazones dados al Amor? Mi Paraíso sobre la tierra. Sois vosotros los que traéis un trocito de cielo a este pobre mundo, y sobre ese trocito apoya los pies el Hijo de Dios para venir a encontrar sus delicias entre los hijos del Padre.

Abre el corazón a tu Jesús. Y dame tu corazón. Dónalo del todo a Mí. Lo quiero. Como Médico y Amigo del espíritu y de la carne, como Esposo y Dios que te ha elegido por tu fe y por tu audaz sentimiento de amor».

Cadernos Valtorta 1943

lunes, 2 de junio de 2025

Fátima nos previene...

 

Fátima, clave para un Quinto Dogma Mariano

La Virgen en Fátima profetizó algo crucial que a menudo se ha pasado por alto.

Por Marta Pérez-Cameselle

Si hay una aparición mariana que ha marcado con sus profecías la Historia desde el siglo XX ha sido la de Fátima. La consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María fue la clave para encauzar a la Humanidad y alejarla de los males que la acechaban. Dios quiso que la Virgen tuviera un papel preponderante en esta etapa de la Historia que apuntaba a los últimos tiempos, en los que ya estamos inmersos.

La Virgen en Fátima profetizó algo crucial que a menudo se ha pasado por alto. La Virgen dijo que, si el Papa no consagraba Rusia a su Inmaculado Corazón, en unión con todos los obispos del mundo, Rusia extendería su errores por el mundo. Generalmente se ha interpretado como que el comunismo se extendería por todo el mundo. Pero la clave está en los “errores”, que es lo que dijo la Virgen, que no se refirió expresamente al comunismo, aunque éste forme parte de los errores.

El materialismo y el ateísmo no están asociados exclusivamente al comunismo, sino que ambos proliferan también en muchos de quienes profesan un liberalismo individualista partidario de un sistema capitalista. El punto de encuentro sería precisamente el materialismo ateo como seña de identidad. Lo vemos claramente en la actualidad en ese consenso entre los grupos de izquierda y una gran parte de los liberales en connivencia con las grandes élites financieras y empresariales para lograr la implantación de un Nuevo Orden Mundial, que atenta directamente contra la Iglesia católica. No hay más que analizar críticamente, en profundidad, cada pestaña de la Agenda 2030, materialización de los planes globalistas del Nuevo Orden Mundial, para encontrarse con un objetivo común al que se confluye desde cualquier ámbito, que es el del control totalitario y liberticida de la población mundial, y el medio más efectivo para lograrlo: su reducción.

Si bien Rusia (a la que siguieron otros países con los mismos resultados) comenzó ejecutando las ideas marxistas implantando los desastrosos postulados económicos de planificación centralizada y abolición de la propiedad privada, con un control asfixiante de toda la producción, que les llevó a la más absoluta ruina y miseria, de la que sólo se libraron sus dirigentes (todos ellos han resultado ser los más ricos entre los más ricos del mundo), a los pocos años de la revolución rusa, surgieron teóricos de línea marxista, como Gramsci, que se percataron de que para lograr un control absoluto de la población, lo primordial era focalizarse en “colonizar” la cultura más que la economía. Y así ha sido. La Escuela de Frankfurt al poco tiempo se puso manos a la obra aplicando las teorías iniciadas por Gramsci. El concepto de cultura no sólo pasó a ser un objetivo político, como lo había sido tradicionalmente la economía, sino que aquél se abordaba en toda su extensión y profundidad, esto es, costumbres, hábitos, reglas sociales, pensamientos, creencias

Actualmente hemos llegado al culmen de ese propósito inicial, porque se necesita tiempo para politizar lo que en sí mismo debería escapar de las manos controladoras de los gobernantes. Como expresó Jesús cuando los fariseos pretendiendo tenderle una trampa, pidió que le trajeran la moneda con la que ellos le preguntaban capciosamente si estaba bien pagar impuestos al César: «¿De quién es esta imagen y el nombre que está impreso?» «Del César». «Pues den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios».

Hoy en día se tiende a politizar todo, el “César” actual pretende invadir lo más posible la esfera personal y privada de los ciudadanos, en sus manifestaciones tanto individuales como colectivas, pero tampoco se contenta con poco de la riqueza que se genera, abarcando más de la mitad de lo producido. En eso se llevan la palma las izquierdas, en su afán de estatalizarlo todo, y luego proyectan su pecado en los que propugnan menos control y más libertad de acción y pensamiento, tachándoles precisamente de fascistas. Habrá que refrescarles que el fascismo viene de Mussolini, cuyo lema era Todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado. Pero esa es otra lucha de hoy en día, conservar la cordura, y no caer en el absurdo y la estulticia que prolifera tanto en la clase política.

España ha sufrido últimamente una aceleración preocupante de los “males del César”, en su pretensión de invadir todo ámbito de libertad. Vimos como el Tribunal Superior de Justicia de Madrid daba la razón al joven José Andrés Calderón, tras la prohibición del delegado del gobierno de rezar el Rosario ante la fachada del Santuario del Inmaculado Corazón de María los días 8 y 9 de junio por las elecciones europeas. ¡Ojo! que además la fiesta del Inmaculado Corazón de María era el 8 de junio, ¡qué oportuno el Rosario! Una muestra ejemplar de la invasión del “cesarillo” de turno en el ámbito personal y privado de quien acude solo o en compañía de otros fieles a rezar, y que además está protegido como derecho fundamental por la Constitución.

Pero ya estamos acostumbrados a que vulnerar la Constitución importa poco a quienes actualmente gobiernan, y un tanto de lo mismo a sus palmeros, los periodistas de prensa y televisión, que sólo entienden de libertad y tolerancia para lo suyo, como la periodista que dirige un magazine de LaSexta que protesta indignada: «¡Para rezar a Dios no te hace falta ir a Ferraz, vete a tu casa!». Estoy de acuerdo, no hace falta, pero el derecho a una cosa no quita el derecho a la otra. “Más vale tarde” que nunca rectificar, y no supurar sectarismo.

Si hay un error que se extendió por todo el mundo cuyo origen fue precisamente Rusia fue el aborto. Y en España hoy por hoy estamos desgraciadamente en la vanguardia del genocidio más atroz, ampliando la cobertura del crimen a las menores de 16 y 17 años, que pueden cometerlo sin contar con el consentimiento de sus padres, e incluso sin su conocimiento. Menores que necesitan el consentimiento de sus padres para realizar una excursión escolar, pero que no lo necesitan para abortar. Pues bien, echando marcha atrás en el tiempo, en octubre de 1917 tuvo lugar en Rusia el estallido de una guerra civil que terminó con el triunfo de los bolcheviques liderados por Lenin. Tres años después, en noviembre de 1920, la Rusia de Lenin legalizó el aborto, la primera nación en el mundo en hacerlo.

Fue uno de los primeros errores que esparció la naciente Rusia comunista por el mundo, propagándose después a otros países del bloque comunista como Hungría, Polonia, Bulgaria y Checoslovaquia en la década de los 50. A ellos se sumó la Cuba comunista de Castro en 1961, reconociendo el aborto como un derecho más de la mujer en 1965. Después se sumó Reino Unido en 1967, Alemania Oriental en 1972, EEUU en 1973 y en 1975 dio el salto al resto de Europa: Francia, Austria, Suecia… Alemania Occidental y Dinamarca en 1976, Luxemburgo en 1978, Holanda en 1981, Portugal en 1984, España en 1985, Grecia en 1986, Bélgica en 1990; e Irlanda, la última en caer, en 2018. En Europa sólo queda Malta. En efecto, como pronosticó la Virgen, Rusia extendería sus errores por el mundo, y a países de los dos bloques de entonces, tanto comunistas como capitalistas, y el error más grave y ofensivo a Dios fue el aborto.

Pero otros errores acabaron extendiéndose, y con todos ellos la consecuencia era esclavizar a la persona al apartarla del Plan de Dios. No sólo la violencia de Estado ejercida contra sus propios ciudadanos anulando todo tipo de libertades, entre éstas la cruda persecución religiosa en un intento despiadado de borrar toda idea de trascendencia en el corazón humano; también en las relaciones personales, específicamente entre hombres y mujeres: el aborto, el divorcio, la inmoralidad sexual, el apartamiento deliberado de los hijos de la potestad de sus padres… todo ello se implantó en Rusia, además de sembrar miseria por doquier asfixiando la economía, constituyendo una voladura en toda regla de la institución de la familia por varias generaciones, célula básica de la sociedad, cuyo bienestar garantiza la prosperidad de toda nación.

¿Y qué ha ocurrido con el paso del tiempo? Que todos esos errores se han agrandado en magnitud. La revolución sexual de Mayo del 68 fue una aceleración de lo que ya se había gestado en la mentalidad occidental como consecuencia de aquellos errores: promiscuidad, pornografía, pedofilia, drogas… y un acusado desprecio por la autoridad y las tradiciones. La mujer ha sido su principal diana, trocando feminidad por feminismo radical, lo que ha sido crucial para la extensión del aborto, y progresando en esa quiebra de valores cristianos… Estamos en plena efervescencia de la ideología de género: homosexualismo, transexualismo, y con un pie ya en el transhumanismo. Con toda esta concatenación de actos inmorales que se han asentado en la sociedad el ser humano está abocado a su autodestrucción, pues el modo más efectivo de lograrlo es pervirtiendo su naturaleza, naturaleza creada por Dios con el propósito de que el ser humano con su libre albedrío la respete, cuide y perfeccione.

La Virgen conocía los males que nos acechaban, nos advirtió, y nos dio el remedio, pero no se cumplió con lo pedido. Lo que también ha quedado claro es que Dios, que nos ha dado a su Hijo, Jesucristo, para que por Él logremos nuestra salvación, también ha querido que ésta sea por mediación de Su Madre, e igualmente nuestra Madre, la Santísima Virgen. ¿No es acaso Fátima una constatación de que la Virgen es Corredentora, Mediadora, y Abogada nuestra, que sería el quinto dogma mariano, todavía hoy sin reconocer por la Iglesia?

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