En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial,
comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno
Primera Lectura
Comienzo de la carta del apóstol Santiago (1,1-11):
Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, saluda a las doce tribus dispersas. Hermanos míos, teneos por muy dichosos cuando os veáis asediados por toda clase de pruebas. Sabed que, al ponerse a prueba vuestra fe, os dará constancia. Y si la constancia llega hasta el final, seréis perfectos e íntegros, sin falta alguna. En caso de que alguno de vosotros se vea falto de sabiduría, que se la pida a Dios. Dios da generosamente y sin echar en cara, y él se la dará. Pero tiene que pedir con fe, sin titubear lo más mínimo, porque quien titubea se parece al oleaje del mar sacudido y agitado por el viento. Un individuo así no se piense que va a recibir nada del Señor; no sabe lo que quiere y no sigue rumbo fijo. El hermano de condición humilde esté orgulloso de su alta dignidad, y el rico, de su pobre condición, pues pasará como la flor del campo: sale el sol y con su ardor seca la hierba, cae la flor, y su bello aspecto perece; así se marchitará también el rico en sus empresas.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 118,67.68.71.72.75.76
R/.Cuando me alcance tu compasión, viviré, Señor
Antes de sufrir, yo andaba extraviado, pero ahora me ajusto a tu promesa. R/.
Tú eres bueno y haces el bien; instrúyeme en tus leyes. R/.
Me estuvo bien el sufrir, así aprendí tus mandamientos. R/.
Más estimo yo los preceptos de tu boca que miles de monedas de oro y plata. R/.
Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, que con razón me hiciste sufrir. R/.
Que tu bondad me consuele, según la promesa hecha a tu siervo. R.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,11-13):
En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: «¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación.» Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor
COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
Los fariseos piden señales, no para creer en Jesucristo sino para ponerle a prueba. Esa falta de fe y esa falta de pureza en la intención de los interlocutores de Jesús hacen que el Maestro sufra en lo más profundo de su ser. A Jesucristo le duele, realmente, nuestra falta de fe, puesto que la fe es la respuesta del hombre a Dios; es dejar las seguridades humanas para abandonarnos en las manos de la providencia divina; es encontrar su rostro amoroso en la obra de la creación; es vivir con los pies bien puestos sobre la tierra pero con el corazón fijo en el cielo. En definitiva, la fe es experimentar la continua presencia de Dios en nuestra vida. Jesucristo nos enseña que la fe auténtica esta por encima de lo extraordinario y que se acrecienta en los problemas cotidianos. «En un momento puede funcionar el anuncio de la prosperidad, de curaciones milagrosas, etc., pero después de poco tiempo se ve que la vida es difícil, que un Dios humano, un Dios que sufre con nosotros es más convincente, más verdadero, y brinda una ayuda más grande para la vida.
(Benedicto XVI, Entrevista durante el vuelo hacia África, 17 de marzo de 2009).
Test de San Valentín: 10 preguntas para saber si tu relación te acerca a Dios… atrévete a responder
Te ayudarán a ver si tu relación te acerca al Amor que no tiene fin, es decir a Nuestro Señor.
La fiesta de San Valentín es una ocasión para celebrar el amor en pareja. Como católicos, sabemos que el noviazgo no se trata solo de corazones y flores, sino de aprender a amar mejor a Dios y a la otra persona.
Te proponemos 10 preguntas que te ayudarán a ver si tu relación te acerca al Amor que no tiene fin, es decir a Nuestro Señor.
1. ¿Tu relación de pareja te ayuda a ser mejor persona?
¿Te anima a estudiar, trabajar, ser más responsable y ordenado en tu vida diaria?
Si tu relación te impulsa a crecer, es una buena señal; si te estanca o te distrae de todo, ojo.
2. ¿Crecen juntos en virtudes o en malas costumbres?
¿Esta persona te ayuda a ser más puro, honesto y paciente, o te lleva a mentiras, vicios y pecados? El verdadero amor te hace querer ser santo, no justificar el pecado.
3. Cuando discuten, ¿quieren ganar o amar?
Cuando no están de acuerdo, ¿buscan escucharse, comprenderse y perdonarse, o solo demostrar quién tiene la razón? Las crisis pueden ayudar a madurar, si se viven con humildad y amor.
4. Si se casaran mañana, ¿aceptarías su cruz y dejarías que cargue la tuya?
Amar no es solo sentir bonito, es estar dispuesto a cargar juntos el yugo de la vida. ¿Te ves caminando con esta persona en la enfermedad, las dificultades económicas y los momentos duros?
5. ¿Esta relación te ayuda a amar más a Jesús?
¿Rezas más, vas más a Misa, buscas más a Dios desde que estás con esta persona? ¿O están tan centrados el uno en el otro que se olvidan de que el centro de la relación debe ser el Señor y que juntos deben ayudarse uno al otro a ser más como Cristo?
6. ¿Pueden rezar juntos sin que se sienta raro?
¿Han intentado rezar un Padrenuestro, un Rosario o dar gracias juntos después de una cita? Si la oración compartida se siente imposible o siempre “incómoda”, de repente algo falta en el centro de la relación.
7. ¿Sueñan con un matrimonio y una familia con Cristo en el centro?
¿Hablan (aunque sea a futuro) de matrimonio, familia, apertura a la vida, vida de fe en común? Si solo buscan “pasarla bien” y cuesta mucho dar el paso a un mayor compromiso, quizá no van en la misma dirección.
8. ¿Esta relación te acerca más a los sacramentos?
¿Te confiesas más, vas más seguido a Misa y comulgas con más conciencia desde que estás con esa persona? O, por el contrario, ¿cada vez tienes más excusas para no ir a Misa ni confesarte?
9. Después de ver a tu pareja, ¿sientes paz o confusión?
Cuando vuelves a casa, ¿te sientes en paz, agradecido y más libre, o lleno de ansiedad, culpa y dudas? El amor verdadero trae serenidad, incluso cuando hay problemas.
10. ¿Tu sacerdote, director espiritual y amigos católicos apoyarían esta relación?
Si tus papás, tu confesor o tus amigos católicos de confianza supieran todo sobre la relación, ¿la verían como algo bueno para tu alma? El amor que viene de Dios no necesita esconderse.
San Valentín es una gran ocasión para mirar tu relación a la luz de Cristo.
Si estas preguntas te incomodan un poco, no es para asustarte, sino para ayudarte a amar mejor. La vida cristiana es un camino de aprendizaje continuo, nunca de miedo o justificaciones.
Un amor verdaderamente católico no es perfecto, pero siempre apunta a Dios, busca la santidad y se abre al sacramento del matrimonio como camino hacia la plena felicidad.
Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé Dios por uno,
Hoy, viernes 13 de Febrero ..
Primera lectura
Lectura del primer libro de los Reyes (11,29-32;12,19):
Un día, salió Jeroboán de Jerusalén, y el profeta Ajías, de Siló, envuelto en un manto nuevo, se lo encontró en el camino; estaban los dos solos, en descampado. Ajías agarró su manto nuevo, lo rasgó en doce trozos y dijo a Jeroboán: «Cógete diez trozos, porque así dice el Señor, Dios de Israel: «Voy a arrancarle el reino a Salomón y voy a darte a ti diez tribus; lo restante será para él, en consideración a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel.»» Así fue como se independizó Israel de la casa de David hasta hoy.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 80,10.11ab.12-13.14-15
R/.Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz
No tendrás un dios extraño, no adorarás un dios extranjero; yo soy el Señor, Dios tuyo, que te saqué del país de Egipto. R/.
Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no quiso obedecer: los entregué a su corazón obstinado, para que anduviesen según sus antojos. R/.
¡Ojalá me escuchase mi pueblo y caminase Israel por mi camino!: en un momento humillaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios. R/.
Evangelio
Lectura del Evangelio según san Marcos (7,31-37):
En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», esto es: «Ábrete.» Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
Palabra del Señor
COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
El punto central de este episodio es el hecho de que Jesús en el momento de realizar la curación, busca directamente su relación con el Padre. El relato dice, de hecho, que Él «mirando hacia el cielo, suspiró». La atención al enfermo, la atención de Jesús hacia él, están vinculados a una actitud profunda de oración dirigida a Dios. Y el suspiro se describe con un verbo que en el Nuevo Testamento indica la aspiración a algo bueno que todavía falta. El conjunto del relato muestra que la implicación humana con el enfermo lleva a Jesús a la oración. Una vez más surge su relación única con el Padre, su identidad de Hijo Unigénito. En Él, a través de su persona, se hace presente la actuación benéfica y sanadora de Dios. No es un caso en el que el comentario conclusivo de la gente, después del milagro, recuerde la valoración de la creación en el inicio del Génesis: «Ha hecho bien todas las cosas». En la acción sanadora de Jesús, entra de un modo claro la oración, con su mirada hacia el cielo. La fuerza que ha sanado al sordomudo está ciertamente provocada por la compasión hacia él, pero proviene del recurso hacia el Padre. Se encuentran estas dos relaciones: la relación humana de compasión con el hombre, que entra en la relación con Dios, y se convierte así, en curación.
Las promesas de los primeros viernes del mes están asociadas a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, basada en las revelaciones privadas que, según la tradición católica, Jesús hizo a Santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII. Jesús le prometió gracias especiales a quienes practicaran esta devoción con fe y amor.
Las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús son:
1. Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida. 2. Estableceré la paz en sus familias. 3. Los consolaré en todas sus aflicciones. 4. Seré su refugio seguro durante la vida y especialmente en la hora de la muerte. 5. Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas. 6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia. 7. Las almas tibias se volverán fervorosas. 8. Las almas fervorosas alcanzarán rápidamente gran perfección. 9. Bendeciré los hogares en los que la imagen de mi Sagrado Corazón sea expuesta y honrada. 10. Daré a los sacerdotes el don de mover los corazones más endurecidos. 11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y nunca será borrado. 12. La gran promesa: A todos los que comulguen los primeros viernes de mes, durante nueve meses consecutivos, les concederé la gracia de la perseverancia final; no morirán sin recibir los sacramentos y mi Corazón será su refugio seguro en la última hora.
¿En qué consiste esta devoción?
Para cumplir con esta práctica, se recomienda:
• Confesarse y estar en gracia de Dios (puede ser unos días antes o después del primer viernes). • Asistir a Misa y recibir la Comunión el primer viernes de cada mes, durante nueve meses consecutivos, con la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús. • Tener un corazón contrito y un sincero deseo de reparación por los pecados propios y del mundo.
Esta devoción busca fomentar el amor, la reparación y la confianza en la misericordia infinita de Cristo.
Estudio científico: El Agua Bendita protege de las radiaciones
El Laboratorio científico del Instituto de Medicina Industrial y Naval analizó al agua, antes y después de ser bendecida. Los resultados demuestran que al hacerse la oración del Padre Nuestro y la Señal de la Cruz sobre el agua, la concentración de bacterias dañinas se reduce cientos de veces. La radiación electromagnética disminuye notablemente.
Si el agua bendita es tan poderosa contra los demonios en el mundo espiritual, de qué no será capaz en el mundo material
Entrevista a Maria Simma
—¿Cómo puede ayudarnos, a nosotros y a las almas del purgatorio, el agua bendita?
—Deberíamos tener agua bendita a mano en todos los hogares. Deberíamos usarla con frecuencia. En caso de que algo nos perturbe, o si se ha cometido un gran pecado, deberíamos rociar el lugar con agua bendita. Es una protección poderosa contra Satanás. Las almas del purgatorio piden que haya agua bendita en todas las tumbas, y se congregan y nos ayudan en cualquier lugar donde se utilice con frecuencia. También, para discernir si una actividad es demoníaca o no, el agua bendita contestará rápidamente la pregunta por nosotros. Los demonios escapan de ella y vuelve la paz cuando se utiliza. Existen además estudios en la actualidad que prueban que el agua bendita es también una protección contra las radiaciones peligrosas.
Precisamente justo ahora con el Covid-19, se ha prohibido absolutamente el agua bendita en todas las iglesias y capillas, siendo sustituida por el infame y demoníaco gel hidroalcólico. Recordar que también se ha prohibido bañarse en el agua de Lourdes, de propiedades comprobadamente curativas.
Estos siervos de Satanás que gobiernan la Iglesia en la actualidad saben muy bien donde atacar para servir a su jefe y dejar al rebaño a merced de los lobos.
EFECTOS CIENTÍFICOS OBSERVADOS AL BENDECIR Y ORAR
Científicos rusos han descubierto y demostrado el mecanismo “material” del fenómeno divino de bendecir y orar (1). “Una oración es un medicamento poderosísimo”, afirma Valeri Slezin, jefe del Laboratorio de Neuropsicofisiología del Instituto de Investigación y Desarrollo Psiconeurológico Bekhterev de San Petersburgo. “La oración no solo regula todos los procesos del organismo humano, sino que también repara la estructura de la conciencia más afectada” (2).
El profesor Slezin hizo algo que resulta difícil de creer: medir el poder de la oración. Registrando los electroencefalogramas de algunos monjes al momento de orar, logró captar un fenómeno extraordinario, la desconexión completa del córtex cerebral.
Este estado puede observarse solo en bebés de tres meses, cuando la cercanía de su mamá les provoca una sensación de completa seguridad. A medida que la persona crece, tal sensación desaparece, la actividad cerebral aumenta y el ritmo de las bio-corrientes cerebrales raramente se manifiesta, salvo en las horas de sueño profundo o al orar, como ha demostrado el científico mencionado.
Valeri Slezin ha llamado a este estado desconocido “leve vigía, al orar” y ha demostrado que tiene una importancia vital para cada persona.
Es un hecho conocido que las enfermedades son provocadas también por situaciones difíciles y sucesos que nos quedan grabados en la mente. Al orar, sin embargo, las preocupaciones quedan en un plano secundario e incluso desaparecen totalmente. De esta manera se hace posible el restablecimiento psíquico, emocional y físico.
Los oficios de la Iglesia también tienen un importante rol en la recuperación de la salud. La ingeniera y electrofísica Angelina Malakovskaia, del Laboratorio de Tecnología Médica y Biológica, ha dirigido numerosos estudios para medir las diferencias en la salud de las personas, antes y después de asistir a algún oficio religioso. Los resultados han demostrado que participar de los servicios litúrgicos hace que se normalice la presión sanguínea y también determinados valores medibles en la sangre.
Parece que las oraciones pueden incluso neutralizar las radiaciones
Se sabe que después de la explosión de Chernobyl, los instrumentos para medir la radiación demostraron valores que llegaban a sobrepasar el límite cuantificable. Sin embargo, en el área en donde se encuentra la Iglesia del Arcángel Miguel, a 4 km de los reactores nucleares, el valor de la radiación se mantuvo normal.
Agua bendita, campanas y la señal de la cruz
Los científicos de Petersburgo también han confirmado, basándose en distintos experimentos efectuados, que el agua bendita (aghiasma), la Señal de la Cruz e incluso el repique de las campanas pueden tener propiedades sanadoras. Por eso, en Rusia, las campanas siempre se han hecho sonar en épocas de epidemia.
La frecuencia emitida por las campanas podría eliminar los agentes que provocan enfermedades como la gripe, la hepatitis o el tifus. Según Malakovskaia, las proteínas de los virus parecieran volverse incapaces de portar tales infecciones cuando las campanas emiten sonidos.
La Señal de la Cruz tiene un efecto aún más significativo: es capaz de eliminar microbios patógenos, no solo en el agua corriente, sino también en los ríos y lagos. Es más eficiente incluso que los más recientes aparatos de desinfección con radiación magnética.
El poder de la bendición
El Laboratorio científico del Instituto de Medicina Industrial y Naval analizó al agua, antes y después de ser bendecida. Los resultados demuestran que al hacerse la oración del Padre Nuestro y la Señal de la Cruz sobre el agua, la concentración de bacterias dañinas se reduce cientos de veces. La radiación electromagnética disminuye notablemente.
Así, la práctica común entre ortodoxos de hacer la Señal de la Cruz sobre todo alimento y bebida no tiene solamente un valor espiritual, sino también preventivo.
El agua bendita (aghiasma) no solamente se purificó, sino que también cambió su estructura, volviéndose completamente inofensiva y capaz de sanar. Todo esto ha sido demostrado científicamente.
El espectrógrafo muestra una densidad óptica más grande en el agua bendita, como si hubiera entendido el sentido de las oraciones sobre ella y las hubiera guardado en su memoria. Esta es la causa del poder curativo que tiene la aghiasma. El único limitante es, en todo caso, que sana solamente a quienes tienen fe.
En palabras de A. Malenkovskaia: “el agua distingue el nivel de fe de las personas”. Cuando un sacerdote bendice el agua, la densidad óptica de esta es 2.5 veces más grande. Cuando la bendición la hace un laico creyente, la densidad crece solamente 1.5 veces, pero cuando la bendición la realiza alguien que no ha sido bautizado o que no cree o ni siquiera lleva consigo una pequeña cruz, los cambios operados en el agua son completamente insignificantes.
Incluso la oración protege de la radiación nuclear por lo que aconsejo a todos los sometidos a radiaciones y a los vacunados rezarlo diariamente y usar agua bendita.
El Milagro de Hiroshima: Jesuitas sobrevivieron a la bomba atómica gracias al Rosario
Frente al 75 aniversario de los ataques atómicos a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, la Iglesia recuerda un episodio documentado por historiadores y médicos que es conocido como el Milagro de Hiroshima.
El 6 de agosto de 1945, fiesta de la Transfiguración, cuatro sacerdotes jesuitas alemanes sobrevivieron al impacto de la bomba nuclear “Little Boy” en Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
Los jesuitas Hugo Lassalle, superior en Japón, Hubert Schiffer, Wilhelm Kleinsorge y Hubert Cieslik, se encontraban en la casa parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los pocos edificios que resistió a la bomba. En el momento de la explosión, uno de ellos se encontraba celebrando la Eucaristía, otro desayunaba y el resto en las dependencias de la parroquia.
Según escribió el propio P. Hubert Cieslik en su diario, únicamente sufrieron daños menores producto de cristales rotos, pero ninguno a consecuencia de la energía atómica liberada por la bomba.
Los médicos que los atendieron tiempo después les advirtieron que la radiación recibida les produciría lesiones graves, así como enfermedades e incluso una muerte prematura.
El pronóstico nunca se cumplió. No desarrollaron ningún trastorno y en 1976, 31 años después del lanzamiento de la bomba, el P. Schiffer acudió al Congreso Eucarístico de Filadelfia (Estados Unidos) y relató su historia, donde confirmó que los cuatro jesuitas estaban aún vivos y sin ninguna dolencia.
Fueron examinados por decenas de doctores unas 200 veces a lo largo de los años posteriores y no se halló en sus cuerpos rastro alguno de la radiación.
Los cuatro religiosos nunca dudaron de que habían gozado de la protección divina y de intercesión de la Virgen: “Vivíamos el mensaje de Fátima y rezábamos juntos el Rosario todos los días”, explicaron.
(1) De hecho, fueron capaces de medir algunos efectos, demostrando científicamente lo que sabían los Santos Padres en casi 2,000 años de experiencia, pero tal “mecanismo”, divino en su esencia, no puede ser explicado en términos humanos. (Nota de J. Bulighina)
(2) Este poder sanador en lo físico, lo moral y lo espiritual, del Padre Nuestro dicho con fe, se puede apreciar en el programa 12 Pasos para Alcohólicos Anónimos y para familias afectadas por el alcoholismo. Algunas personas que estaban a un paso de morir o pacientes de hospitales para problemas mentales han experimentado transformaciones milagrosas.