miércoles, 22 de abril de 2026

Vacunas...

 

BOMBA: Jefe de toxicología de Pfizer declara miles de muertes por la vacuna Covid-19

Declara en una comisión parlamentaria en el Bundestag que: entre 20.000 y 60.000 personas murieron en Alemania a causa de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer y que fue así en todo el mundo. ¿Por qué no es noticia de portada en todos los medios?


¡¡Noticia bomba!! ¡No te lo pierdas!

El Dr. Helmut Sterz, exjefe de toxicología de Pfizer BOMBA: Jefe de toxicología de Pfizer declara miles de muertes por la vacuna Covid-19

, declaró ante la Comisión de Investigación sobre el Coronavirus en el Bundestag el 19 de marzo de 2026:

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«Se sacrificaron estudios esenciales de toxicidad en aras de la rapidez, sin razones aceptables.
La aprobación condujo a ensayos clínicos en humanos prohibidos».

El 7 de julio de 2021 publicamos una carta dirigida a los ministros australianos, la cual fue presentada como prueba. En ella se incluyó un extracto de una solicitud de información a la TGA (Administración de Productos Terapéuticos de Australia) que indicaba que no se habían realizado pruebas para detectar efectos genotóxicos, cancerígenos ni sobre la fertilidad.

¡No existía lógica ni base científica para tratar a las personas de esta manera!

Años después, la verdad sale a la luz, ¡demasiado tarde para muchos!

Los heridos y las familias de los fallecidos se encuentran sumidos en el sufrimiento.

Los trabajadores despedidos se defendían mientras luchaban contra quienes los ridiculizaban.

¡Teníamos razón!

La integridad institucional está en juego, ya que las decisiones se basaron en suposiciones vacías de una campaña de marketing para vender veneno a los contribuyentes.

¡La verdad es conocimiento silenciado por el poder!

Gracias @RefugeOfSinner5

Sagradas lecturas miércoles 22...

Lecturas del Miércoles de la III Semana de Pascua

Miércoles, 22 de abril..

Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (8,1b-8):

Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaria. Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Saulo se ensañaba con la Iglesia; penetraba en las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres. Al ir de un lugar para otro, los prófugos iban difundiendo el Evangelio. Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 65,1-3a.4-5.6-7a

R/. Aclamad al Señor, tierra entera

Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: «¡Qué terribles son tus obras!» R/.

Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R/.

Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna enteramente. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,35-40):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.»

Palabra del Señor

COMENTARIO DE BENEDICTO XVI

El hecho de que el Sacramento del altar haya asumido el nombre de «Eucaristía» -«acción de gracias»- expresa exactamente esto: que la transformación de la sustancia del pan y del vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, es fruto del don que Cristo ha hecho de sí mismo, don de un Amor más fuerte que la muerte, Amor Divino que lo ha hecho resucitar de entre los muertos. Esta es la razón por la que la Eucaristía es alimento de vida eterna, Pan de la vida. Del corazón de Cristo, desde su «oración eucarística» hasta la vigilia de la pasión, viene este dinamismo que transforma la realidad en sus dimensiones cósmicas, humanas e históricas. Todo procede de Dios, de la omnipotencia de su Amor Uno y Trino, encarnado en Jesús. En este Amor está inmerso el corazón de Cristo; por esto sabe agradecer y alabar a Dios incluso frente a la traición y a la violencia, y en este modo cambia las cosas, las personas y el mundo. 

(Benedicto XVI, 24 de junio de 2011).

Ejército Remanente...

El Santo Rosario....

 


¿QUÉ SUCEDE CUANDO REZAS EL ROSARIO?


Cuando rezas: «Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores…», la Santísima Virgen viene instantáneamente a tu lado para orar contigo. Y no viene sola. Trae consigo ángeles. Y no solo uno o dos, pues ella es la Reina de los Ángeles, así que coros de ángeles la acompañan. Ella y Jesús están unidos en el corazón y no pueden separarse, por lo que trae a Jesús consigo. Y Jesús no puede separarse de la Trinidad, por lo que trae consigo al Padre y al Espíritu Santo. Y donde está la Santísima Trinidad, está toda la creación, y te ves rodeado de una belleza y una luz inimaginables en esta vida. Tu Madre viene como Nuestra Señora de la Gracia con las manos extendidas. Rayos de luz emanan de sus manos, penetrando tu cuerpo, sanándote y llenándote de gracias. Esta es tu herencia, derramada desde el corazón de Jesús en la Cruz, cuando el centurión traspasó su Corazón con la lanza, en el único recipiente puro preparado para recibir tales gracias en aquel momento: tu Madre. Ahora, al rezar el Rosario, o incluso al recitar un Ave María, recibes tu porción de estas gracias. También dijo en ese momento: «Quien acude a María y reza el Rosario no puede ser tocado por Satanás».

¿Acaso sorprende que quien reza el Rosario con el corazón sea tan bendecido, protegido y poderoso en sus oraciones por los demás?

—Padre Gabriel Amorth, Exorcista Jefe del Vaticano

✝️

martes, 21 de abril de 2026

Sagradas lecturas martes 21...

 Martes, 21 de abril.

Lecturas del Martes de la III Semana de Pascua

Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (7,51–8,1a):

EN aquellos días, dijo Esteban al pueblo y a los ancianos y escribas:
«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la ley por mediación de ángeles y no la habéis observado».
Oyendo sus palabras se recomían en sus corazones y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo:
«Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».
Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos dejaron sus capas a los pies de un joven llamado Saulo y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación:
«Señor Jesús, recibe mi espíritu».
Luego, cayendo de rodillas y clamando con voz potente, dijo:
«Señor, no les tengas en cuenta este pecado».
Y, con estas palabras, murió.
Saulo aprobaba su ejecución.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 30,3cd-4.6ab.7b.8a.17.21ab

R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R/.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. R/.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,30-35):

EN aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús:
«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».
Jesús les replicó: «En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan».
Jesús les contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».

Palabra del Señor

COMENTARIO DE BENEDICTO XVI

Simón comprende que a Jesús le basta su amor pobre, el único del que es capaz, y sin embargo se entristece porque el Señor se lo ha tenido que decir de ese modo. Por eso le responde: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero […] Desde aquel día, Pedro siguió al Maestro con la conciencia clara de su propia fragilidad; pero esta conciencia no lo desalentó, pues sabía que podía contar con la presencia del Resucitado a su lado. Del ingenuo entusiasmo de la adhesión inicial, pasando por la experiencia dolorosa de la negación y el llanto de la conversión, Pedro llegó a fiarse de ese Jesús que se adaptó a su pobre capacidad de amor. Y así también a nosotros nos muestra el camino, a pesar de toda nuestra debilidad. Sabemos que Jesús se adapta a nuestra debilidad. Nosotros lo seguimos con nuestra pobre capacidad de amor y sabemos que Jesús es bueno y nos acepta. Pedro tuvo que recorrer un largo camino hasta convertirse en testigo fiable, en piedra de la Iglesia, por estar constantemente abierto a la acción del Espíritu de Jesús. 

(Benedicto XVI, 24 de mayo de 2006). 

Ejército Remanente...

lunes, 20 de abril de 2026

Bebé fue diseñado para no tener nunca una madre...

 «Este bebé fue diseñado para no tener nunca una madre, para que dos hombres pudieran satisfacer sus deseos egoístas», declaró el activista por los derechos de los niños conocido como «Billboard Chris».


— Una pareja de hombres homosexuales ha provocado indignación en internet tras publicar un vídeo en el que se burlan de su bebé, nacido por gestación subrogada, por llorar «mamá».

El cantante y compositor de música country Shane McAnally publicó un video de su «esposo» Michael Baum acostado en un sofá, meciendo juguetonamente al bebé sobre su estómago mientras pregunta: «¿A quién quieres, papá o papá?».

En otra publicación en redes sociales, los hombres que se burlaban publicaron una foto de su bebé con la leyenda: » Bebé homofóbico de 6 semanas «.

El presentador del podcast The Daily Wire , Michael Knowles, reaccionó como muchos otros, declarando en X: «El vídeo más horrible que he visto en mi vida».

«Este vídeo me va a quitar el sueño», declaró Joel Berry, antiguo editor jefe de The Babylon Bee. «Congreso, prohíban este abuso AHORA», exigió Berry. 

“¿Quién graba a su hijo llorando y sube el vídeo a internet? ¿Y quién somete a un niño a semejante vanidad?”, se pregunta Surrogacy Concern, una organización que busca acabar con los males de la gestación subrogada. “Los bebés necesitan a sus madres biológicas”

“Estos hombres se ríen cuando el bebé llora y dice ‘mamá, mamá, mamá’. Creen que es gracioso porque ‘no hay mamá’”, escribió el activista por los derechos de los niños Chris Elston, más conocido como “Billboard Chris”.

“Este bebé fue diseñado para no tener nunca una madre, para que dos hombres pudieran satisfacer sus deseos egoístas”, escribió Elston. “Es imposible que una persona normal vea esto sin sentir un asco instintivo”.

“Todos los implicados son penalmente responsables en casos de abuso emocional infantil: la donante de óvulos, la madre subrogada y los médicos”, afirmó la comentarista católica Peachy Keenan.

“La manipulación psicológica comienza desde temprana edad”, señaló Allie Beth Stuckey. “Veo este tipo de cosas una y otra vez en las redes sociales. Dos padres riéndose de que, ‘de alguna manera’, su bebé sigue pidiendo a su mamá a pesar de que no tienen una, y siempre les dicen que no”. 

“Los bebés instintivamente desean y necesitan a sus madres”, explicó Stuckey. “Es una crueldad extrema, incluso mayor que la que permitimos para los animales, que los separemos deliberadamente de sus madres cuando son bebés para satisfacer los deseos de hombres adultos”.

McAnally y Baum, que son homosexuales, también están criando a dos mellizos de 12 años, un niño y una niña. 

“Sé que las cosas cambian constantemente”, dijo McAnally a la revista People en octubre, refiriéndose a las convenciones sociales. “Y claro, como la nuestra es una familia poco tradicional, no creemos que esas reglas se apliquen”.

En Alemania, la gestación subrogada es un delito penal según el artículo 1(1)(7) de la Ley de Protección de Embriones; en Francia, también está prohibida por el Código Civil. Además, en octubre de 2024, Italia extendió la prohibición extraterritorialmente, lo que significa que ahora se aplica a los procedimientos realizados en el extranjero.

El razonamiento de los italianos es simple, no religioso, sino basado en la antropología jurídica:

El niño no debe ser objeto de un contrato, y el vínculo materno es un bien indisponible.

El artículo 7 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño establece el derecho de todo niño a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos.

«Comprar un niño» es trata de bebés.

LifesiteNews  (en este sitio esta el artículo original)

Ejército Remanente...

Iran......


Dos jóvenes iraníes convertidas al cristianismo, fueron condenadas a muerte por el régimen de los ayatolás tras desarrollar una intensa labor de evangelización que incluyó el valiente reparto de miles de ejemplares del Nuevo Testamento. 


Maryam Rostampour y Marziyeh Amirizadeh, dos jóvenes iraníes convertidas al cristianismo, fueron condenadas a muerte por el régimen de los ayatolás tras desarrollar una intensa labor de evangelización que incluyó el reparto de miles de ejemplares del Nuevo Testamento en su país natal.

Su historia, que con el paso de los años ha adquirido notoriedad internacional, comenzó mucho antes de su detención. Ambas nacieron en familias musulmanas en Irán, pero su vida dio un giro tras abrazar la fe cristiana. Se conocieron en 2005 durante su formación en teología en Turquía y descubrieron que ambas habían experimentado una conversión similar años antes. A partir de ese momento decidieron colaborar y regresar a Irán, donde iniciaron una actividad clandestina de difusión religiosa.

En Teherán organizaron reuniones en su propio domicilio, creando dos pequeños grupos: uno dirigido a jóvenes y otro enfocado en mujeres en situación vulnerable, incluidas trabajadoras sexuales. Paralelamente, distribuyeron alrededor de 20.000 biblias en persa, una actividad considerada ilegal por las autoridades iraníes.

Su detención se produjo de forma repentina. Según relataron posteriormente, fueron arrestadas y separadas de inmediato para ser sometidas a interrogatorios intensivos. Los agentes querían información sobre sus creencias, sus contactos y las reuniones que organizaban. A partir de ese momento comenzó un proceso judicial en el que se les imputaron delitos religiosos y políticos.

Las acusaciones incluyeron apostasía, blasfemia y acciones contra la seguridad del Estado, cargos que dentro del sistema legal iraní pueden conllevar castigos extremadamente severos. Finalmente, fueron sentenciadas a morir en la horca, una decisión que provocó una fuerte reacción fuera de Irán.

Tras su arresto, fueron trasladadas a la conocida prisión de Evin, uno de los centros penitenciarios más duros del país. Allí permanecieron cerca de nueve meses, durante los cuales, según su propio testimonio, fueron sometidas a presión constante para renunciar a su fe. «Nos ofrecían la libertad si negábamos a Cristo», han explicado en distintas ocasiones.

Durante su estancia en prisión, describieron un ambiente de miedo, aislamiento y tensión continua, aunque también aseguraron haber encontrado momentos de fortaleza interior. A pesar de las circunstancias, afirman que intentaron mantener sus creencias e incluso compartirlas discretamente con otras reclusas.

El caso comenzó a ganar repercusión internacional gracias a la movilización de organizaciones de derechos humanos y comunidades religiosas, que denunciaron la situación y ejercieron presión diplomática sobre el régimen iraní. Esa campaña global resultó determinante: en 2009 ambas fueron finalmente liberadas, y un año después quedaron exoneradas de todos los cargos.

Tras abandonar Irán, se establecieron en Estados Unidos en calidad de refugiadas. Desde entonces han participado en conferencias, encuentros religiosos y giras internacionales en las que relatan su experiencia, recogida también en el libro Cautivas en Irán.

En los últimos tiempos han vuelto a situarse en el foco mediático por sus posicionamientos políticos. Ambas han mostrado su respaldo a las acciones de Israel y Estados Unidos contra el régimen iraní, al que consideran responsable de la represión interna. También han agradecido públicamente al expresidente Donald Trump su implicación en defensa del pueblo iraní.

Marziyeh Amirizadeh ha defendido abiertamente la necesidad de un cambio de régimen en Irán, argumentando que la desaparición de la República Islámica es imprescindible para garantizar la libertad religiosa y los derechos de las mujeres. Por su parte, Maryam Rostampour ha expresado su deseo de que el país experimente una transformación profunda que permita a sus ciudadanos vivir sin persecución.

Ambas mantienen contacto con comunidades cristianas dentro de Irán y aseguran que muchos creyentes viven en condiciones de aislamiento, frustración y miedo. Según sostienen, la legislación vigente castiga la conversión religiosa y la evangelización, lo que sitúa a estos grupos en una situación de especial vulnerabilidad.

Su testimonio se ha convertido en uno de los relatos más conocidos sobre la persecución religiosa en Irán, y sigue siendo utilizado por organizaciones internacionales para denunciar las restricciones a la libertad de culto en el país.

Alerta Digital


domingo, 5 de abril de 2026

La Resurreccion..

 


Cuando se mueve, viniendo hacia la salida, y la vista puede ver más allá del fulgor, entonces aparecen ante mi vista dos luminosidades hermosísimas (sólo como estrellas comparadas con el Sol): una hacia dentro y otra hacia afuera de la puerta, postradas en acto de adoración a su Dios que pasa envuelto en su luz, espirando beatitud con su sonrisa; y sale.

El Evangelio como me ha sido revelado o Poema de El Hombre Dios.

Esta obra es un compendio de visiones que María Valtorta tuvo de la vida de Jesús hace dos mil años, caminando junto a los apóstoles, junto a Su Madre. En fin, una verdadera maravilla de la revelación privada en la que no estamos obligados a creer, pero que sin duda enriquece el alma.

7) Glorificacion de Jesus y Maria

La Resurrección

En el huerto todo es silencio y titileo del rocío.

Encima, un cielo que va adquiriendo color zafiro cada vez más claro, habiéndose despojado ya de su negroazul recamo de estrellas, que durante toda la noche había estado velando al mundo.

El alba rechaza, de oriente a occidente, estas zonas todavía oscuras, como hace la ola durante la marea alta, cuando ésta va avanzando y cubriendo el oscuro litoral y sustituyendo el gris negro de la húmeda arena y del arrecife por el azul del agua marina.

Algunas estrellitas se resisten todavía a morir, y parpadean, cada vez más débilmente bajo la onda de luz blanco-­verdosa del alba, láctea con tonalidades cenizosas, como las frondas de los olivos soñolientos que hacen de corona a aquel montículo poco lejano. Y naufragan luego, sumergidas por la ola del alba, como tierra sobrepujada por el agua. Y ya hay una menos… y luego otra menos… y otra, y otra: el cielo va perdiendo sus rebaños de estrellas… Ya sólo, en el extremo occidente, hay tres; luego, dos; luego una, que sigue contemplando ese prodigio cotidiano que es el surgimiento de la aurora.  

Y cuando un hilo rosicler dibuja una línea sobre la seda turquesa del cielo oriental, un suspiro de viento acaricia las frondas y las hierbas, diciendo: «Despertaos. El día resucita». Pero sólo despierta a frondas y hierbas, que, bajo sus diamantes de rocío, se estremecen, con un leve susurro acompañado de arpegios de gotas que caen; los pájaros todavía no se despiertan entre las tupidas ramas de un altísimo ciprés que parece dominar como un señor en su reino; ni en la enredada maraña de un seto de laurel que protege de la tramontana.

Los soldados que están de guardia, aburridos, enfriados, en varias posturas, vigilan el Sepulcro, cuya puerta ha sido reforzada, en los bordes, con una gruesa capa de argamasa, como si fuera un contrafuerte. Sobre el fondo blanco opaco de la argamasa resaltan las anchas rosetas de cera roja del sello del Templo, estampadas junte a otros sellos directamente en la argamasa fresca.

Los soldados deben haber encendido un pequeño fuego durante la noche, porque hay en el suelo ceniza y tizones mal quemados; y deben haber jugado y comido, porque hay todavía restos de comida diseminados, y pequeños huesos limpios, usados, sin duda, para algún juego semejante a nuestro dominó o a nuestro infantil juego con canicas, jugados sobre un rudimentario trazado dibujado en el sendero. Luego se han cansado y han abandonado todo para buscar posturas más o menos cómodas, según fuera para dormir o para velar.

En el cielo, que ahora presenta en el Oriente un área enteramente rosada que se va extendiendo cada vez más por el cielo sereno -donde todavía no hay rayos de sol-, aparece, procedente de profundidades desconocidas, un meteoro lleno de resplandor.

Y el meteoro baja -bola de fuego de irresistible resplandor- seguido de una estela rutilante, que quizás no es más que el recuerdo de su fulgor en nuestra retina. Baja velocísimo hacía la Tierra, esparciendo una luz tan intensa, fantasmagórica, aterradora dentro de su belleza, que la rosada de la aurora queda anulada, superada por esta incandescencia blanca.

Los soldados alzan, estupefactos, la cabeza (incluso porque con la luz llega un estampido potente, armónico, solemne, que llena con su sonido toda la Creación).

Viene de profundidades paradisíacas. Es el aleluya, el gloria angélico, que sigue al Espíritu del Cristo en su regreso a su Carne gloriosa.

El meteoro se abate contra la piedra que inútilmente cierra el Sepulcro. La arranca de cuajo, la echa al suelo.

Paraliza, por el terror y el fragor, a los soldados puestos como carceleros del Dueño del Universo. Y, a su regreso a la Tierra, al igual que había producido un terremoto cuando huyó de la Tierra, el Espíritu del Señor produce un nuevo terremoto.

Entra en el oscuro Sepulcro, el cual, con esta indescriptible luz, se llena de claridad; y mientras la luz permanece suspendida en el aire inmóvil, el Espíritu se reinfunde en el inmóvil Cuerpo bajo la mortaja.

Todo esto (la aparición, el descenso, la entrada, la desaparición la Luz de Dios) ha sido rapidísimo: no en un momento, sino en una fracción de momento.

El «Quiero» del divino Espíritu a su fría Carne no tiene sonido. Lo dice la Esencia a la Materia inmóvil. Pero ningún oído humano percibe esa palabra. La Carne recibe ese imperativo y obedece con profundo respiro… Durante unos momentos, nada más.

Debajo del sudario y de la sábana, la Carne gloriosa se recompone vestida de eterna belleza, se despierta del sueño de la muerte, regresa de la «nada» en que estaba, vive después de haber estado muerta.

Ciertamente el corazón se despierta y da su primer latido, impulsa en las venas la helada sangre que quedaba y, inmediatamente, crea la medida total de sangre en las arterias vaciadas, en los pulmones inmóviles, en el cerebro entenebrecido, y aporta nuevo calor, salud, fuerza, pensamiento.

Otro instante, y se produce un repentino movimiento bajo la pesada sábana. Tan repentino, que, desde el instante en que El mueve las manos cruzadas, hasta el momento en que aparece, majestuoso, en pie, lleno de resplandor con su vestido de inmaterial materia, sobrenaturalmente bello y majestuoso, con una gravedad que lo transforma y eleva sin anularle su identidad, la vista casi no tiene tiempo de captar los momentos sucesivos. Y ahora la vista lo admira.

¡Qué distinto de como la mente recuerda! Pulcro, sin heridas ni sangre; sólo resplandeciente, con el resplandor de la luz que mana a chorros de las cinco llagas y rezuma por todos los poros de su epidermis.

Cuando da el primer paso y, al moverse, los rayos que irradian las Manos y los Pies lo aureolan de haces de luz: desde la Cabeza, nimbada con un halo constituido por las innumerables pequeñas heridas de la corona, que ya no manan sangre sino sólo fulgor, hasta el borde del vestido, cuando, abriendo los brazos que tenía juntos en el pecho, descubre la zona de luminosidad vivísima que pasa a través del vestido encendiéndolo con un sol a la altura del Corazón, entonces realmente es la «Luz» que ha tomado cuerpo.

No la pobre luz de la Tierra, no la pobre luz de los astros, no la pobre luz del Sol. Es la Luz de Dios: todo el fulgor paradisíaco reunido en un solo Ser, un fulgor que le da sus inconcebibles azules como pupilas, sus fuegos de oro como cabellos, sus candores angélicos como vestido y colorido, y todo lo que constituye -y no es descriptible con palabra humana-el supraeminente ardor de la Stma. Trinidad-que anula con su potencia ardiente todo fuego del Paraíso absorbiéndolo en sí para generarlo nuevamente en cada instante del Tiempo eterno, Corazón del Cielo que atrae y difunde su sangre, las innumerables gotas de su sangre incorpórea: los bienaventurados, los ángeles, todo lo que constituye el Paraíso: el amor de Dios, el amor a Dios; todo esto es la Luz que es el Cristo Resucitado, que constituye el Cristo Resucitado.

Cuando se mueve, viniendo hacia la salida, y la vista puede ver más allá del fulgor, entonces aparecen ante mi vista dos luminosidades hermosísimas (sólo como estrellas comparadas con el Sol): una hacia dentro y otra hacia afuera de la puerta, postradas en acto de adoración a su Dios que pasa envuelto en su luz, espirando beatitud con su sonrisa; y sale. Abandona la fúnebre gruta y vuelve a pisar la tierra, la cual se despierta de alegría y resplandece toda en su rocío, en los colores de las hierbas y los rosales, en las infinitas corolas de los manzanos que se abren por un prodigio al recibir los primeros rayos del Sol, que las besan, y ante la presencia del Sol eterno que bajo ellas camina.

Los soldados se han quedado paralizados donde estaban…

Las fuerzas corrompidas del hombre no ven a Dios, mientras que las fuerzas puras del universo -las flores, las hierbas, los pájaros-admiran y veneran al Poderoso, que pasa nimbado con su propia Luz y rodeado de un nimbo de luz solar.

Su sonrisa, la mirada que deposita en las flores, en las frondas, o que se alza al cielo sereno, hace aumentar la belleza de todo: y más suaves, y teñidos de un esfumado, sedoso colorido rosáceo, aparecen los millones de pétalos que forman una espuma florecida sobre la cabeza del Vencedor; y más vivos aparecen los diamantes del rocío; y más azul el cielo, que refleja sus Ojos refulgentes; y más festivo el Sol, que pone pinceladas de alegría en una nubecita movida por una brisa ligera que viene a besar a su Rey con fragancias arrebatadas a los jardines y caricias de pétalos sedosos.

Jesús alza la Mano y bendice. Luego, mientras cantan más fuerte los pájaros y más intensamente el viento perfuma, desaparece de mi vista, dejándome en un gozo que borra hasta los más leves recuerdos de tristezas y sufrimientos y las más leves vacilaciones sobre el mañana…

https://www.marialuzdivina.com/paginas/evangelio/7/pag617.php

Ejército Remanente...