En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial,
comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
¿Por qué 40 días? ¿Por qué el ayuno y la penitencia? ¿Qué significa realmente entrar en el “desierto”?Se inicia con el miércoles de Ceniza…
¿Por qué 40 días? ¿Por qué el ayuno y la penitencia? ¿Qué significa realmente entrar en el “desierto”?
Se inicia con el miércoles de Ceniza…
Y esto es lo que he aprendido.
La palabra Cuaresma viene del latín “Quadragésima”, que significa “cuarenta”, en referencia a los 40 días de preparación para la Pascua.
Lucas 4,1-2:
“Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, donde pasó 40 días y fue tentado por el diablo.”
40 días de desierto. 40 días de lucha. 40 días de preparación antes de la victoria.
La Cuaresma no es solo un tiempo de sacrificio. Es una batalla espiritual.
En la Biblia, el número 40 representa prueba y purificación.
• El Diluvio duró 40 días → Dios limpió la Tierra.
• Moisés ayunó 40 días en el Sinaí → Recibió la Ley.
• El pueblo de Israel vagó 40 años en el desierto → Fue purificado antes de la Tierra Prometida.
• Elías caminó 40 días hasta el monte de Dios → Encontró Su presencia.
40 días nos preparan para algo grande.
Jesús no necesitaba el desierto… pero nosotros sí.
Mateo 16,24:
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.”
El ayuno no es solo dejar de comer. Es dominar el cuerpo para fortalecer el alma.
• Adán cayó por un deseo de comida. • Esaú vendió su primogenitura por un plato de lentejas. • Israel se rebeló contra Dios en el desierto porque tenía hambre.
Jesús venció el pecado ayunando. Nosotros somos llamados a hacer lo mismo.
La Cuaresma es un campo de batalla
Efesios 6,12:
“Nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra los principados y potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso.”
El demonio tentó a Jesús en el desierto.
Intentó hacerlo caer con las mismas armas con las que venció a Adán y a Israel.
• Con hambre → “Convierte estas piedras en pan.” • Con vanidad → “Tírate del templo y deja que los ángeles te salven.” • Con poder → “Te daré todos los reinos del mundo si me adoras.”
El diablo ataca cuando eres más débil.
Cristo venció… tú también puedes.
¿Qué significa “entrar en el desierto”?
El desierto no es solo un lugar físico.
Es el espacio donde Dios nos habla, donde todo ruido se apaga… y donde el enemigo ataca más fuerte.
Oseas 2,14:
“La llevaré al desierto y hablaré a su corazón.”
Dios te llama al silencio, a la oración, al sacrificio.
El problema es que muchos no quieren entrar en el desierto.
Señor, purifica mi corazón, para que Tu Palabra caiga en él, y dé el ciento por uno
Hoy, jueves, 19 de febrero de 2026
Primera Lectura
Lectura del libro del Deuteronomio (30,15-20):
MOISÉS habló al pueblo, diciendo: «Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Pues yo te mando hoy amar al Señor, tu Dios, seguir sus caminos, observar sus preceptos, mandatos y decretos, y así vivirás y crecerás y el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla. Pero, si tu corazón se aparta y no escuchas, si te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y les sirves, yo os declaro hoy que moriréis sin remedio; no duraréis mucho en la tierra adonde tú vas a entrar para tomarla en posesión una vez pasado el Jordán. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra. Pongo delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que viváis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que juró dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 1
R/. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor
V/. Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche. R/.
V/. Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin. R/.
V/. No así los impíos, no así; serán paja que arrebata el viento. Porque el Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,22-25):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día». Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?».
Palabra del Señor
COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
En la página evangélica hemos escuchado, al respecto, palabras muy claras: «¿De qué le sirve al hombre -afirma Jesús- ganar el mundo entero si pierde la propia vida?» (Mt 16, 26). Así nos estimula a considerar que el valor auténtico de la existencia humana no se mide sólo según bienes terrenos e intereses pasajeros, porque no son las realidades materiales las que apagan la sed profunda de sentido y de felicidad que existe en el corazón de toda persona. Por eso Jesús no duda en proponer a sus discípulos la senda «estrecha» de la santidad: «Quien pierda su propia vida por mi causa, la encontrará» (v. 25). Y con decisión nos repite esta mañana: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga» (v. 24). Ciertamente es un lenguaje duro, difícil de aceptar y poner en práctica, pero el testimonio de los santos y de las santas asegura que es posible para todos si hay confianza y entrega a Cristo. Su ejemplo alienta a quien se dice cristiano a ser creíble, o sea, coherente con los principios y la fe que profesa. No basta, en efecto, con parecer buenos y honrados; hay que serlo realmente. Y bueno y honrado es aquel que no cubre con su yo la luz de Dios, no se pone delante él mismo, sino que deja que se transparente Dios.
(Benedicto XVI, homilía del 28 de septiembre del 2009)
Test de San Valentín: 10 preguntas para saber si tu relación te acerca a Dios… atrévete a responder
Te ayudarán a ver si tu relación te acerca al Amor que no tiene fin, es decir a Nuestro Señor.
La fiesta de San Valentín es una ocasión para celebrar el amor en pareja. Como católicos, sabemos que el noviazgo no se trata solo de corazones y flores, sino de aprender a amar mejor a Dios y a la otra persona.
Te proponemos 10 preguntas que te ayudarán a ver si tu relación te acerca al Amor que no tiene fin, es decir a Nuestro Señor.
1. ¿Tu relación de pareja te ayuda a ser mejor persona?
¿Te anima a estudiar, trabajar, ser más responsable y ordenado en tu vida diaria?
Si tu relación te impulsa a crecer, es una buena señal; si te estanca o te distrae de todo, ojo.
2. ¿Crecen juntos en virtudes o en malas costumbres?
¿Esta persona te ayuda a ser más puro, honesto y paciente, o te lleva a mentiras, vicios y pecados? El verdadero amor te hace querer ser santo, no justificar el pecado.
3. Cuando discuten, ¿quieren ganar o amar?
Cuando no están de acuerdo, ¿buscan escucharse, comprenderse y perdonarse, o solo demostrar quién tiene la razón? Las crisis pueden ayudar a madurar, si se viven con humildad y amor.
4. Si se casaran mañana, ¿aceptarías su cruz y dejarías que cargue la tuya?
Amar no es solo sentir bonito, es estar dispuesto a cargar juntos el yugo de la vida. ¿Te ves caminando con esta persona en la enfermedad, las dificultades económicas y los momentos duros?
5. ¿Esta relación te ayuda a amar más a Jesús?
¿Rezas más, vas más a Misa, buscas más a Dios desde que estás con esta persona? ¿O están tan centrados el uno en el otro que se olvidan de que el centro de la relación debe ser el Señor y que juntos deben ayudarse uno al otro a ser más como Cristo?
6. ¿Pueden rezar juntos sin que se sienta raro?
¿Han intentado rezar un Padrenuestro, un Rosario o dar gracias juntos después de una cita? Si la oración compartida se siente imposible o siempre “incómoda”, de repente algo falta en el centro de la relación.
7. ¿Sueñan con un matrimonio y una familia con Cristo en el centro?
¿Hablan (aunque sea a futuro) de matrimonio, familia, apertura a la vida, vida de fe en común? Si solo buscan “pasarla bien” y cuesta mucho dar el paso a un mayor compromiso, quizá no van en la misma dirección.
8. ¿Esta relación te acerca más a los sacramentos?
¿Te confiesas más, vas más seguido a Misa y comulgas con más conciencia desde que estás con esa persona? O, por el contrario, ¿cada vez tienes más excusas para no ir a Misa ni confesarte?
9. Después de ver a tu pareja, ¿sientes paz o confusión?
Cuando vuelves a casa, ¿te sientes en paz, agradecido y más libre, o lleno de ansiedad, culpa y dudas? El amor verdadero trae serenidad, incluso cuando hay problemas.
10. ¿Tu sacerdote, director espiritual y amigos católicos apoyarían esta relación?
Si tus papás, tu confesor o tus amigos católicos de confianza supieran todo sobre la relación, ¿la verían como algo bueno para tu alma? El amor que viene de Dios no necesita esconderse.
San Valentín es una gran ocasión para mirar tu relación a la luz de Cristo.
Si estas preguntas te incomodan un poco, no es para asustarte, sino para ayudarte a amar mejor. La vida cristiana es un camino de aprendizaje continuo, nunca de miedo o justificaciones.
Un amor verdaderamente católico no es perfecto, pero siempre apunta a Dios, busca la santidad y se abre al sacramento del matrimonio como camino hacia la plena felicidad.
Las promesas de los primeros viernes del mes están asociadas a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, basada en las revelaciones privadas que, según la tradición católica, Jesús hizo a Santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII. Jesús le prometió gracias especiales a quienes practicaran esta devoción con fe y amor.
Las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús son:
1. Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida. 2. Estableceré la paz en sus familias. 3. Los consolaré en todas sus aflicciones. 4. Seré su refugio seguro durante la vida y especialmente en la hora de la muerte. 5. Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas. 6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia. 7. Las almas tibias se volverán fervorosas. 8. Las almas fervorosas alcanzarán rápidamente gran perfección. 9. Bendeciré los hogares en los que la imagen de mi Sagrado Corazón sea expuesta y honrada. 10. Daré a los sacerdotes el don de mover los corazones más endurecidos. 11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y nunca será borrado. 12. La gran promesa: A todos los que comulguen los primeros viernes de mes, durante nueve meses consecutivos, les concederé la gracia de la perseverancia final; no morirán sin recibir los sacramentos y mi Corazón será su refugio seguro en la última hora.
¿En qué consiste esta devoción?
Para cumplir con esta práctica, se recomienda:
• Confesarse y estar en gracia de Dios (puede ser unos días antes o después del primer viernes). • Asistir a Misa y recibir la Comunión el primer viernes de cada mes, durante nueve meses consecutivos, con la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús. • Tener un corazón contrito y un sincero deseo de reparación por los pecados propios y del mundo.
Esta devoción busca fomentar el amor, la reparación y la confianza en la misericordia infinita de Cristo.
Estudio científico: El Agua Bendita protege de las radiaciones
El Laboratorio científico del Instituto de Medicina Industrial y Naval analizó al agua, antes y después de ser bendecida. Los resultados demuestran que al hacerse la oración del Padre Nuestro y la Señal de la Cruz sobre el agua, la concentración de bacterias dañinas se reduce cientos de veces. La radiación electromagnética disminuye notablemente.
Si el agua bendita es tan poderosa contra los demonios en el mundo espiritual, de qué no será capaz en el mundo material
Entrevista a Maria Simma
—¿Cómo puede ayudarnos, a nosotros y a las almas del purgatorio, el agua bendita?
—Deberíamos tener agua bendita a mano en todos los hogares. Deberíamos usarla con frecuencia. En caso de que algo nos perturbe, o si se ha cometido un gran pecado, deberíamos rociar el lugar con agua bendita. Es una protección poderosa contra Satanás. Las almas del purgatorio piden que haya agua bendita en todas las tumbas, y se congregan y nos ayudan en cualquier lugar donde se utilice con frecuencia. También, para discernir si una actividad es demoníaca o no, el agua bendita contestará rápidamente la pregunta por nosotros. Los demonios escapan de ella y vuelve la paz cuando se utiliza. Existen además estudios en la actualidad que prueban que el agua bendita es también una protección contra las radiaciones peligrosas.
Precisamente justo ahora con el Covid-19, se ha prohibido absolutamente el agua bendita en todas las iglesias y capillas, siendo sustituida por el infame y demoníaco gel hidroalcólico. Recordar que también se ha prohibido bañarse en el agua de Lourdes, de propiedades comprobadamente curativas.
Estos siervos de Satanás que gobiernan la Iglesia en la actualidad saben muy bien donde atacar para servir a su jefe y dejar al rebaño a merced de los lobos.
EFECTOS CIENTÍFICOS OBSERVADOS AL BENDECIR Y ORAR
Científicos rusos han descubierto y demostrado el mecanismo “material” del fenómeno divino de bendecir y orar (1). “Una oración es un medicamento poderosísimo”, afirma Valeri Slezin, jefe del Laboratorio de Neuropsicofisiología del Instituto de Investigación y Desarrollo Psiconeurológico Bekhterev de San Petersburgo. “La oración no solo regula todos los procesos del organismo humano, sino que también repara la estructura de la conciencia más afectada” (2).
El profesor Slezin hizo algo que resulta difícil de creer: medir el poder de la oración. Registrando los electroencefalogramas de algunos monjes al momento de orar, logró captar un fenómeno extraordinario, la desconexión completa del córtex cerebral.
Este estado puede observarse solo en bebés de tres meses, cuando la cercanía de su mamá les provoca una sensación de completa seguridad. A medida que la persona crece, tal sensación desaparece, la actividad cerebral aumenta y el ritmo de las bio-corrientes cerebrales raramente se manifiesta, salvo en las horas de sueño profundo o al orar, como ha demostrado el científico mencionado.
Valeri Slezin ha llamado a este estado desconocido “leve vigía, al orar” y ha demostrado que tiene una importancia vital para cada persona.
Es un hecho conocido que las enfermedades son provocadas también por situaciones difíciles y sucesos que nos quedan grabados en la mente. Al orar, sin embargo, las preocupaciones quedan en un plano secundario e incluso desaparecen totalmente. De esta manera se hace posible el restablecimiento psíquico, emocional y físico.
Los oficios de la Iglesia también tienen un importante rol en la recuperación de la salud. La ingeniera y electrofísica Angelina Malakovskaia, del Laboratorio de Tecnología Médica y Biológica, ha dirigido numerosos estudios para medir las diferencias en la salud de las personas, antes y después de asistir a algún oficio religioso. Los resultados han demostrado que participar de los servicios litúrgicos hace que se normalice la presión sanguínea y también determinados valores medibles en la sangre.
Parece que las oraciones pueden incluso neutralizar las radiaciones
Se sabe que después de la explosión de Chernobyl, los instrumentos para medir la radiación demostraron valores que llegaban a sobrepasar el límite cuantificable. Sin embargo, en el área en donde se encuentra la Iglesia del Arcángel Miguel, a 4 km de los reactores nucleares, el valor de la radiación se mantuvo normal.
Agua bendita, campanas y la señal de la cruz
Los científicos de Petersburgo también han confirmado, basándose en distintos experimentos efectuados, que el agua bendita (aghiasma), la Señal de la Cruz e incluso el repique de las campanas pueden tener propiedades sanadoras. Por eso, en Rusia, las campanas siempre se han hecho sonar en épocas de epidemia.
La frecuencia emitida por las campanas podría eliminar los agentes que provocan enfermedades como la gripe, la hepatitis o el tifus. Según Malakovskaia, las proteínas de los virus parecieran volverse incapaces de portar tales infecciones cuando las campanas emiten sonidos.
La Señal de la Cruz tiene un efecto aún más significativo: es capaz de eliminar microbios patógenos, no solo en el agua corriente, sino también en los ríos y lagos. Es más eficiente incluso que los más recientes aparatos de desinfección con radiación magnética.
El poder de la bendición
El Laboratorio científico del Instituto de Medicina Industrial y Naval analizó al agua, antes y después de ser bendecida. Los resultados demuestran que al hacerse la oración del Padre Nuestro y la Señal de la Cruz sobre el agua, la concentración de bacterias dañinas se reduce cientos de veces. La radiación electromagnética disminuye notablemente.
Así, la práctica común entre ortodoxos de hacer la Señal de la Cruz sobre todo alimento y bebida no tiene solamente un valor espiritual, sino también preventivo.
El agua bendita (aghiasma) no solamente se purificó, sino que también cambió su estructura, volviéndose completamente inofensiva y capaz de sanar. Todo esto ha sido demostrado científicamente.
El espectrógrafo muestra una densidad óptica más grande en el agua bendita, como si hubiera entendido el sentido de las oraciones sobre ella y las hubiera guardado en su memoria. Esta es la causa del poder curativo que tiene la aghiasma. El único limitante es, en todo caso, que sana solamente a quienes tienen fe.
En palabras de A. Malenkovskaia: “el agua distingue el nivel de fe de las personas”. Cuando un sacerdote bendice el agua, la densidad óptica de esta es 2.5 veces más grande. Cuando la bendición la hace un laico creyente, la densidad crece solamente 1.5 veces, pero cuando la bendición la realiza alguien que no ha sido bautizado o que no cree o ni siquiera lleva consigo una pequeña cruz, los cambios operados en el agua son completamente insignificantes.
Incluso la oración protege de la radiación nuclear por lo que aconsejo a todos los sometidos a radiaciones y a los vacunados rezarlo diariamente y usar agua bendita.
El Milagro de Hiroshima: Jesuitas sobrevivieron a la bomba atómica gracias al Rosario
Frente al 75 aniversario de los ataques atómicos a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, la Iglesia recuerda un episodio documentado por historiadores y médicos que es conocido como el Milagro de Hiroshima.
El 6 de agosto de 1945, fiesta de la Transfiguración, cuatro sacerdotes jesuitas alemanes sobrevivieron al impacto de la bomba nuclear “Little Boy” en Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
Los jesuitas Hugo Lassalle, superior en Japón, Hubert Schiffer, Wilhelm Kleinsorge y Hubert Cieslik, se encontraban en la casa parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los pocos edificios que resistió a la bomba. En el momento de la explosión, uno de ellos se encontraba celebrando la Eucaristía, otro desayunaba y el resto en las dependencias de la parroquia.
Según escribió el propio P. Hubert Cieslik en su diario, únicamente sufrieron daños menores producto de cristales rotos, pero ninguno a consecuencia de la energía atómica liberada por la bomba.
Los médicos que los atendieron tiempo después les advirtieron que la radiación recibida les produciría lesiones graves, así como enfermedades e incluso una muerte prematura.
El pronóstico nunca se cumplió. No desarrollaron ningún trastorno y en 1976, 31 años después del lanzamiento de la bomba, el P. Schiffer acudió al Congreso Eucarístico de Filadelfia (Estados Unidos) y relató su historia, donde confirmó que los cuatro jesuitas estaban aún vivos y sin ninguna dolencia.
Fueron examinados por decenas de doctores unas 200 veces a lo largo de los años posteriores y no se halló en sus cuerpos rastro alguno de la radiación.
Los cuatro religiosos nunca dudaron de que habían gozado de la protección divina y de intercesión de la Virgen: “Vivíamos el mensaje de Fátima y rezábamos juntos el Rosario todos los días”, explicaron.
(1) De hecho, fueron capaces de medir algunos efectos, demostrando científicamente lo que sabían los Santos Padres en casi 2,000 años de experiencia, pero tal “mecanismo”, divino en su esencia, no puede ser explicado en términos humanos. (Nota de J. Bulighina)
(2) Este poder sanador en lo físico, lo moral y lo espiritual, del Padre Nuestro dicho con fe, se puede apreciar en el programa 12 Pasos para Alcohólicos Anónimos y para familias afectadas por el alcoholismo. Algunas personas que estaban a un paso de morir o pacientes de hospitales para problemas mentales han experimentado transformaciones milagrosas.