En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial,
comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y de el ciento por uno
Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,26-33):
EN aquellos días, cuando llegó Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: «Hermanos, hijos del linaje de Abrahán y todos vosotros los que teméis a Dios: a nosotros se nos ha enviado esta palabra de salvación. En efecto, los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Y, aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. También nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: “Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy”».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 2,6-7.8-9.10-11
R/. Tu eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy
«Yo mismo he establecido a mi Rey en Sión, mi monte santo». Voy a proclamar el decreto del Señor; él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy. R/.
Pídemelo: te daré en herencia las naciones, en posesión, los confines de la tierra: los gobernarás con cetro de hierro, los quebrarás como jarro de loza». R/.
Y ahora, reyes, sed sensatos; escarmentad, los que regís la tierra: servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,1-6):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».
Palabra del Señor
COMENTARIO POR BENEDICTO XVI
Diálogo con Cristo
Jesús, con frecuencia me siento extraviado y perdido en este mundo. Te pido que seas Tú la brújula y el destino final de mi vida. Ayúdame a experimentar la paz que me has prometido para que a pesar de las dificultades de este mundo pueda decir como San Pablo: «Yo sé en quién tengo puesta mi fe (2 Tim 1, 12)».
«Estad plenamente convencidos: Cristo no quita nada de lo que hay de hermoso y grande en vosotros, sino que lleva todo a la perfección para la gloria de Dios, la felicidad de los hombres y la salvación del mundo». S.S. Benedicto XVI
Por qué decidió escribir un libro titulado «Vivir en el asombro», un manual para la disidencia cristiana? –Rod Dreher
Creo que la supervivencia de la fe cristiana en este mundo desencantado depende de que los cristianos recuperen el asombro.
Rod Dreher es un prestigioso periodista y escritor estadounidense. Es autor de éxitos como La opción benedictina o No vivas de mentiras, y un manual para la disidencia cristiana.
El periodista Javier Navascués le entrevista donde analiza la secularización occidental, abogando por la resistencia cultural cristiana y la defensa de la verdad frente a lo que denomina un totalitarismo «soft». Por su interés reproducimos dicha entrevista
¿Por qué decidió escribir un libro titulado Vivir en el asombro?
Porque en mi propia vida he experimentado cosas maravillosas: milagros y señales de que el mundo es mucho más misterioso de lo que creemos, y quería despertar en otros esta dimensión de la realidad. Más aún, antes del mundo moderno, el cristianismo nos enseñaba a experimentar el mundo como algo maravilloso, como un don sacramental de Dios. Solíamos creer que podíamos conocer a Dios con nuestro cuerpo, no solo con nuestra mente. Si bien tanto la Iglesia Católica como la Ortodoxa aún lo enseñan oficialmente, esta ya no es la experiencia cotidiana de muchos cristianos en el mundo moderno. Creo que la supervivencia de la fe cristiana en este mundo desencantado depende de que los cristianos recuperen el asombro.
Además, el antiguo paradigma materialista de la Ilustración se está desmoronando. Esto se observa especialmente en los jóvenes de hoy. Pero eso no significa que estén interesados en el cristianismo. Buscan significado, propósito y trascendencia, pero muchos no creen poder encontrarlo en el cristianismo, porque no lo han visto. Esto es una tragedia, pero tenemos las herramientas para solucionarlo, arraigadas en nuestras propias tradiciones. Solo tenemos que recuperar lo que las generaciones anteriores olvidaron o reprimieron: especialmente la dimensión mística de la fe.
¿Hasta qué punto es una continuación de sus obras anteriores, La Opción Benedictina y No vivas de mentiras, un manual para la disidencia cristiana? ¿Podría decirse que forman una trilogía compacta?
Sí, es una buena observación. No intenté escribir una trilogía, pero así fue. ¿Por qué? Lo que más me preocupa es cómo vivir como cristiano fiel en el mundo moderno y poscristiano. Cada uno de estos libros aborda esa cuestión fundamental, aunque de maneras diferentes.
¿Qué es para usted el asombro y por qué el hombre occidental ha perdido la capacidad de asombrarse?
El asombro es simplemente la sensación de maravillarse al enfrentarse a algo externo a nosotros, algo que intuimos que revela algo más profundo sobre la naturaleza de la realidad. Es la profunda, a menudo repentina, conciencia de que la realidad es más compleja de lo que creíamos. Todos experimentamos asombro, pero no todos respondemos adecuadamente. La lección que debemos aprender de un asombro es escucharlo decir: «Debes cambiar tu vida».
Hemos perdido la capacidad de asombro porque vivimos en un mundo que valora por encima de todo lo que se puede medir y hacer útil. Pero las cosas maravillosas casi siempre son cosas que no son «útiles» en el sentido común de la palabra. ¿Qué tiene de «útil» «Don Quijote»? ¿Qué tiene de «útil» la «Pasión según San Mateo» de Bach, las pinturas del Renacimiento italiano, un hermoso jardín, un acto de bondad sacrificial o la sonrisa de un bebé? Nada. Pero estas cosas tienen significado, porque nos invitan a salir de nosotros mismos y de la aburrida experiencia de lo cotidiano. Nos ayudan a ser plenamente humanos, no solo animales que consumen.
¿Qué factores nos han embrutecido para que no podamos ver fácilmente lo que es noble y la verdadera belleza de la vida?
Hay muchas cosas, pero la más importante es una mentalidad que nos lleva a tratar todo como si solo tuviera valor si podemos usarlo. Esta forma de pensar proviene de una idea que comenzó a surgir hace unos 600 años, la cual afirmaba que no existe una conexión intrínseca entre el espíritu y la materia. Esto permitió el desarrollo de la ciencia y la tecnología, y el avance del capitalismo. Gracias a ello, nos hemos vuelto ricos, poderosos y saludables, y podemos estar agradecidos por estos logros.
Pero también hemos perdido el sentido profundo de la vida. Podemos ser ricos, poderosos y saludables físicamente, pero si no podemos discernir el propósito de todo esto –es decir, cuál es el significado y el propósito de la vida–, entonces terminaremos como muchos de nosotros hoy: miserables y perdidos, vagando por la vida como hojas arrastradas por el viento.
La diferencia entre nosotros y quienes viven con asombro es la diferencia entre turistas y peregrinos.
¿Por qué es urgente redescubrir el sentido de la vida y profundizar en su misterio?
Si no experimentamos el asombro y permitimos que nos transforme, que nos convierta, llegaremos a creer que lo único que importa en la vida es ejercer poder y control sobre el mundo. Incluso quienes creen en la moralidad, en última instancia, no podrán defenderla ni permitir que guíe su conducta cuando se ponga a prueba. Nietzsche tenía razón: si Dios no existe y el mundo material no se fundamenta en una dimensión trascendente y jerárquica de la realidad, entonces el mundo pertenece a los fuertes y a los crueles. Nietzsche pensaba que esto era bueno. Yo no, y dudo que ninguno de sus lectores lo piense.
Pero si perdemos el sentido de la santidad de las cosas, de la presencia viva y activa de Dios en el mundo, entonces nuestra religión se convierte en poco más que mero moralismo y ritualismo. No me malinterpreten: ¡la moral y los rituales son importantes! Pero si no se fundamentan místicamente en la realidad trascendente –en última instancia, en el Dios vivo, no en el dios de los filósofos– entonces se convierten en cosas muertas.
¿Cómo nos lleva el olvido de lo divino al relativismo moral y al nihilismo?
Es sencillo: si Dios no existe, podemos hacer lo que queramos, si podemos salirnos con la nuestra. Además, si Dios no existe, nuestras vidas carecen de peso y propósito. Se vuelve difícil soportar el sufrimiento y la injusticia. Hay millones de personas hoy en día que jamás serían crueles ni infringirían la ley, pero sienten que sus vidas están vacías y sin sentido, y que la vida no vale la pena a menos que cumpla con cierto estándar de comodidad.
¿Por qué, como también se enseña en El Principito, lo esencial y lo bello a veces se vuelve invisible a los ojos?
No sé si hay una respuesta fácil a esta pregunta, pero lo sé por experiencia. Creo que tiene que ver con nuestro deseo de controlarlo todo. Lo que puedes controlar no tiene el poder de encantarte. El filósofo católico Joseph Pieper enseñó que el ocio es la base de la cultura. Quería decir que la contemplación –la capacidad de permanecer quietos y simplemente contemplar el mundo, en lugar de actuar sobre él para imponerle nuestra voluntad– es la raíz de la construcción de la cultura. Existe una conexión entre «culto» (religión) y «cultura». En última instancia, aquello que da sentido a nuestras vidas suele ser invisible y no puede ser encerrado en una jaula ni medido en un laboratorio. Debe abordarse desde una perspectiva religiosa, es decir, desde la fe.
Ninguno de nosotros puede mirar directamente al sol, pero sabemos que existe porque sentimos el calor de sus rayos en nuestra piel y vemos la belleza del sol en un prado. Creo que sucede lo mismo con Dios: no puede ser visto, pero podemos conocerlo a través de sus efectos. Nunca he visto a Dios, por supuesto, pero lo que me llevó a convertirme al cristianismo fue, primero, experimentar en mi adolescencia la sobrecogedora maravilla de la catedral de Chartres, construida por personas que realmente creían en Dios y querían edificar un hermoso templo digno de su gloria; y segundo, conocer a un anciano sacerdote cuya dulce santidad me hizo concluir que estaba tan lleno de Dios que probablemente era un santo. Ni la catedral de Chartres ni Monseñor Carlos Sánchez eran Dios, pero ambos fueron señales sumamente poderosas que me mostraron el camino hacia Él.
¿A qué atribuye que el cristianismo parezca tan insípido para el hombre superficial?
Bueno, para ser honesto, espero no ser superficial, pero gran parte del cristianismo moderno me parece insípido. En nuestra época, tratamos la fe como si fuera poco más que un programa de autoayuda y una guía para ser amables. El Dios de la Biblia no nos llama a ser amables; nos llama a ser santos. El cristianismo es mucho más que una terapia para la clase media acomodada. Hasta que vi la catedral de Chartres a los 17 años, pensaba que el cristianismo no era más que la clase media rezando, aprendiendo del pastor a ser felices y amables. No quería saber nada de eso; buscaba algo más profundo, algo con grandeza espiritual.
Vi ese tipo de cristianismo por primera vez en Chartres, y me transformó. Nada en mi vida hasta entonces me había preparado para la visión del cristianismo que se hizo visible en las piedras y vidrieras de esa catedral medieval. No salí de la catedral aquel día de verano de 1984 como cristiano, pero sí salí de allí en busca del Dios que había inspirado a los hombres ocho siglos antes a construirle un templo.
¿Qué debemos hacer para recuperar la capacidad de asombro y transformar nuestra vida y nuestra sociedad?
Primero, debemos cambiar nuestra mentalidad; es decir, debemos dejar de creer que lo que vemos en este mundo es toda la realidad.
Segundo, debemos recuperar la capacidad de concentrar nuestra atención. Esto es muy difícil en el mundo moderno, donde las pantallas exigen nuestra atención constantemente y la fragmentan.
Tercero, debemos buscar la belleza, la verdadera belleza, con la convicción de que el deseo de belleza nos llevará, en última instancia, a un encuentro con la fuente de toda belleza: Dios. La mayoría de la gente piensa instintivamente que la belleza carece de significado, que existe solo para el placer individual. Esto no es cierto. La verdadera belleza es una teofanía, una revelación, en cierto sentido, de lo divino. Todos creyeron esto hasta finales de la Edad Media.
Ahora debemos luchar, de forma constante y contracultural, para recuperar esta verdad que era evidente para nuestros antepasados. Saben, realmente debemos rechazar el mito del progreso, que nos dice que con cada año que pasa nos acercamos más a la Verdad. No cabe duda de que hemos logrado un progreso científico y tecnológico inmenso, y también material. Todos preferiríamos vivir en una sociedad rica que en una pobre. Pero esto ha tenido un precio insoportable: la pérdida del sentido de lo divino, de lo trascendente. Sabemos mucho más de ciencia y economía que un campesino católico medieval de Aragón, pero ese hombre pobre y sin educación probablemente sabía mucho más sobre la realidad espiritual que nosotros.
¿Cree que, ante la crisis de la modernidad y el desorden del libertinaje, puede haber un retorno al orden y a la belleza de los valores tradicionales?
Dios nos ha dado libre albedrío, por lo tanto, todo es posible. Estamos empezando a ver a más y más jóvenes llegar a la conclusión de que las promesas de este mundo son falsas. Como me dijeron los jóvenes que entrevisté el verano pasado al inicio de la peregrinación anual de tres días desde París a Chartres: «La generación de nuestros padres no nos dio nada. Buscamos sentido, buscamos propósito, buscamos trascendencia, buscamos comunidad… y buscamos a Dios».
Su número crece, así que hay esperanza. Pero se enfrentan a una fuerte oposición de los estilos de vida modernos. Si uno quiere vivir verdaderamente para Dios, en la fe tradicional, debe cultivar una fuerte sensibilidad contracultural. Si uno quiere ser verdaderamente cristiano en un mundo que odia a Dios o que lo ha olvidado, debe luchar por ello y estar dispuesto a sacrificarse. La mayoría de la gente hoy prefiere la comodidad a la verdad. Prefieren vivir en la Matrix. Pero estamos llamados a algo mucho más noble y hermoso. Estamos llamados a vivir en el asombro: el asombro de la gloria de Dios.
Señor, purifica mi corazón para que Tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno.
Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,13-25):
PABLO y sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos y llegaron a Perge de Panfilia. Juan los dejo y se volvio a Jerusalén; ellos, en cambio, continuaron y desde Perge llegaron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Acabada la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a unos que les dijeran: «Hermanos, si tenéis una palabra de exhortación para el pueblo, hablad». Pablo se puso en pie y, haciendo seña con la mano de que se callaran, dijo: «Israelitas y los que teméis a Dios, escuchad: El Dios de este pueblo, Israel, eligió a nuestros padres y multiplicó al pueblo cuando vivían como forasteros en Egipto. Los sacó de allí con brazo poderoso; unos cuarenta años “los cuidó en el desierto”, “aniquiló siete naciones en la tierra de Canaán y les dio en herencia” su territorio; todo ello en el espacio de unos cuatrocientos cincuenta años. Luego les dio jueces hasta el profeta Samuel. Después pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años. Lo depuso y les suscitó como rey a David, en favor del cual dio testimonio, diciendo: “Encontré a David”, hijo de Jesé, “hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos”. Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús. Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión antes de que llegara Jesús; y, cuando Juan estaba para concluir el curso de su vida, decía: “Yo no soy quien pensáis, pero, mirad, viene uno detrás de mí a quien no merezco desatarle las sandalias de los pies”».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 88,2-3.21-22.25.27
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor
Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades. Porque dijieste: «La misericordia es un edificio eterno», más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.
Encontré a David, mi siervo, y lo he ungido con óleo sagrado; para que mi mano esté siempre con él y mi brazo lo haga valeroso. R/.
Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán, por mi nombre crecerá su poder. Él me invocará: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (13,16-20):
CUANDO Jesús terminó de lavar los pies a sus discípulos les dijo: «En verdad, en verdad os digo: el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado”. Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy. En verdad, en verdad os digo: el que recibe a quien yo envíe me recibe a mí; y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado».
Palabra del Señor
COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
En el pasaje evangélico del lavatorio de los pies, la conversación de Jesús con Pedro presenta otro aspecto de la práctica de la vida cristiana, en el que quiero centrar, por último, la atención. En un primer momento, Pedro no quería dejarse lavar los pies por el Señor. Esta inversión del orden, es decir, que el maestro, Jesús, lavara los pies, que el amo realizara la tarea del esclavo, contrastaba totalmente con su temor reverencial hacia Jesús, con su concepto de relación entre maestro y discípulo. «No me lavarás los pies jamás» (Jn 13, 8), dice a Jesús con su acostumbrada vehemencia. Su concepto de Mesías implicaba una imagen de majestad, de grandeza divina. Debía aprender continuamente que la grandeza de Dios es diversa de nuestra idea de grandeza; que consiste precisamente en abajarse, en la humildad del servicio, en la radicalidad del amor hasta el despojamiento total de sí mismo. Y también nosotros debemos aprenderlo sin cesar, porque sistemáticamente deseamos un Dios de éxito y no de pasión; porque no somos capaces de caer en la cuenta de que el Pastor viene como Cordero que se entrega y nos lleva así a los pastos verdaderos
BOMBA: Jefe de toxicología de Pfizer declara miles de muertes por la vacuna Covid-19
Declara en una comisión parlamentaria en el Bundestag que: entre 20.000 y 60.000 personas murieron en Alemania a causa de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer y que fue así en todo el mundo. ¿Por qué no es noticia de portada en todos los medios?
¡¡Noticia bomba!! ¡No te lo pierdas!
El Dr. Helmut Sterz, exjefe de toxicología de Pfizer BOMBA: Jefe de toxicología de Pfizer declara miles de muertes por la vacuna Covid-19
, declaró ante la Comisión de Investigación sobre el Coronavirus en el Bundestag el 19 de marzo de 2026:
«Se sacrificaron estudios esenciales de toxicidad en aras de la rapidez, sin razones aceptables. La aprobación condujo a ensayos clínicos en humanos prohibidos».
El 7 de julio de 2021 publicamos una carta dirigida a los ministros australianos, la cual fue presentada como prueba. En ella se incluyó un extracto de una solicitud de información a la TGA (Administración de Productos Terapéuticos de Australia) que indicaba que no se habían realizado pruebas para detectar efectos genotóxicos, cancerígenos ni sobre la fertilidad.
¡No existía lógica ni base científica para tratar a las personas de esta manera!
Años después, la verdad sale a la luz, ¡demasiado tarde para muchos!
Los heridos y las familias de los fallecidos se encuentran sumidos en el sufrimiento.
Los trabajadores despedidos se defendían mientras luchaban contra quienes los ridiculizaban.
¡Teníamos razón!
La integridad institucional está en juego, ya que las decisiones se basaron en suposiciones vacías de una campaña de marketing para vender veneno a los contribuyentes.
¡La verdad es conocimiento silenciado por el poder!
Cuando rezas: «Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores…», la Santísima Virgen viene instantáneamente a tu lado para orar contigo. Y no viene sola. Trae consigo ángeles. Y no solo uno o dos, pues ella es la Reina de los Ángeles, así que coros de ángeles la acompañan. Ella y Jesús están unidos en el corazón y no pueden separarse, por lo que trae a Jesús consigo. Y Jesús no puede separarse de la Trinidad, por lo que trae consigo al Padre y al Espíritu Santo. Y donde está la Santísima Trinidad, está toda la creación, y te ves rodeado de una belleza y una luz inimaginables en esta vida. Tu Madre viene como Nuestra Señora de la Gracia con las manos extendidas. Rayos de luz emanan de sus manos, penetrando tu cuerpo, sanándote y llenándote de gracias. Esta es tu herencia, derramada desde el corazón de Jesús en la Cruz, cuando el centurión traspasó su Corazón con la lanza, en el único recipiente puro preparado para recibir tales gracias en aquel momento: tu Madre. Ahora, al rezar el Rosario, o incluso al recitar un Ave María, recibes tu porción de estas gracias. También dijo en ese momento: «Quien acude a María y reza el Rosario no puede ser tocado por Satanás».
¿Acaso sorprende que quien reza el Rosario con el corazón sea tan bendecido, protegido y poderoso en sus oraciones por los demás?
—Padre Gabriel Amorth, Exorcista Jefe del Vaticano
«Este bebé fue diseñado para no tener nunca una madre, para que dos hombres pudieran satisfacer sus deseos egoístas», declaró el activista por los derechos de los niños conocido como «Billboard Chris».
— Una pareja de hombres homosexuales ha provocado indignación en internet tras publicar un vídeo en el que se burlan de su bebé, nacido por gestación subrogada, por llorar «mamá».
El cantante y compositor de música country Shane McAnally publicó un video de su «esposo» Michael Baum acostado en un sofá, meciendo juguetonamente al bebé sobre su estómago mientras pregunta: «¿A quién quieres, papá o papá?».
En otra publicación en redes sociales, los hombres que se burlaban publicaron una foto de su bebé con la leyenda: » Bebé homofóbico de 6 semanas «.
El presentador del podcast The Daily Wire , Michael Knowles, reaccionó como muchos otros, declarando en X: «El vídeo más horrible que he visto en mi vida».
«Este vídeo me va a quitar el sueño», declaró Joel Berry, antiguo editor jefe de The Babylon Bee. «Congreso, prohíban este abuso AHORA», exigió Berry.
“¿Quién graba a su hijo llorando y sube el vídeo a internet? ¿Y quién somete a un niño a semejante vanidad?”, se pregunta Surrogacy Concern, una organización que busca acabar con los males de la gestación subrogada. “Los bebés necesitan a sus madres biológicas”
“Estos hombres se ríen cuando el bebé llora y dice ‘mamá, mamá, mamá’. Creen que es gracioso porque ‘no hay mamá’”, escribió el activista por los derechos de los niños Chris Elston, más conocido como “Billboard Chris”.
“Este bebé fue diseñado para no tener nunca una madre, para que dos hombres pudieran satisfacer sus deseos egoístas”, escribió Elston. “Es imposible que una persona normal vea esto sin sentir un asco instintivo”.
“Todos los implicados son penalmente responsables en casos de abuso emocional infantil: la donante de óvulos, la madre subrogada y los médicos”, afirmó la comentarista católica Peachy Keenan.
“La manipulación psicológica comienza desde temprana edad”, señaló Allie Beth Stuckey. “Veo este tipo de cosas una y otra vez en las redes sociales. Dos padres riéndose de que, ‘de alguna manera’, su bebé sigue pidiendo a su mamá a pesar de que no tienen una, y siempre les dicen que no”.
“Los bebés instintivamente desean y necesitan a sus madres”, explicó Stuckey. “Es una crueldad extrema, incluso mayor que la que permitimos para los animales, que los separemos deliberadamente de sus madres cuando son bebés para satisfacer los deseos de hombres adultos”.
McAnally y Baum, que son homosexuales, también están criando a dos mellizos de 12 años, un niño y una niña.
“Sé que las cosas cambian constantemente”, dijo McAnally a la revista People en octubre, refiriéndose a las convenciones sociales. “Y claro, como la nuestra es una familia poco tradicional, no creemos que esas reglas se apliquen”.
En Alemania, la gestación subrogada es un delito penal según el artículo 1(1)(7) de la Ley de Protección de Embriones; en Francia, también está prohibida por el Código Civil. Además, en octubre de 2024, Italia extendió la prohibición extraterritorialmente, lo que significa que ahora se aplica a los procedimientos realizados en el extranjero.
El razonamiento de los italianos es simple, no religioso, sino basado en la antropología jurídica:
El niño no debe ser objeto de un contrato, y el vínculo materno es un bien indisponible.
El artículo 7 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño establece el derecho de todo niño a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos.
«Comprar un niño» es trata de bebés.
LifesiteNews (en este sitio esta el artículo original)