lunes, 23 de marzo de 2026

Sagradas lecturas lunes 23..

 

Señor, purifica mi corazón, para que Tu Palabra caiga en él, y dé el ciento por uno

 Lecturas del Lunes de la V Semana de Cuaresma

lunes, 23 de marzo.

Primera Lectura

Lectura del libro de Daniel (13,1-9.15-17.19-30.33-62):

EN aquellos días, vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín, casado con Susana, hija de Jelcías, mujer muy bella y temerosa del Señor.
Sus padres eran justos y habían educado a su hija según la ley de Moisés. Joaquín era muy rico y tenía un jardín junto a su casa; y como era el más respetado de todos, los judíos solían reunirse allí.
Aquel año fueron designados jueces dos ancianos del pueblo, de esos que el Señor denuncia diciendo:
«En Babilonia la maldad ha brotado de los viejos jueces, que pasan por guías del pueblo».
Solían ir a casa de Joaquín, y los que tenían pleitos que resolver acudían a ellos.
A mediodía, cuando la gente se marchaba, Susana salía a pasear por el jardín de su marido. Los dos ancianos la veían a diario, cuando salía a pasear, y sintieron deseos de ella.
Pervirtieron sus pensamientos y desviaron los ojos para no mirar al cielo, ni acordarse de sus justas leyes.
Sucedió que, mientras aguardaban ellos el día conveniente, salió ella como los tres días anteriores sola con dos criadas, y tuvo ganas de bañarse en el jardín, porque hacía mucho calor. No había allí nadie, excepto los dos ancianos escondidos y acechándola.
Susana dijo a las criadas:
«Traedme el perfume y las cremas y cerrad la puerta del jardín mientras me baño».
Apenas salieron las criadas, se levantaron los dos ancianos, corrieron hacia ella y le dijeron:
«Las puertas del jardín están cerradas, nadie nos ve, y nosotros sentimos deseos de ti; así que consiente y acuéstate con nosotros. Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que un joven estaba contigo y que por eso habías despachado a las criadas».
Susana lanzó un gemido y dijo:
«No tengo salida: si hago eso, mereceré la muerte; si no lo hago, no escaparé de vuestras manos. Pero prefiero no hacerlo y caer en vuestras manos antes que pecar delante del Señor».
Susana se puso a gritar, y los dos ancianos, por su parte, se pusieron también a gritar contra ella. Uno de ellos fue corriendo y abrió la puerta del jardín.
Al oír los gritos en el jardín, la servidumbre vino corriendo por la puerta lateral a ver qué le había pasado. Cuando los ancianos contaron su historia, los criados quedaron abochornados, porque Susana nunca había dado que hablar.
Al día siguiente, cuando la gente vino a casa de Joaquín, su marido, vinieron también los dos ancianos con el propósito criminal de hacer morir a Susana. En presencia del pueblo ordenaron:
«Id a buscar a Susana, hija de Jelcías, mujer de Joaquín».
Fueron a buscarla, y vino ella con sus padres, hijos y parientes.
Toda su familia y cuantos la veían lloraban.
Entonces los dos ancianos se levantaron en medio de la asamblea y pusieron las manos sobre la cabeza de Susana.
Ella, llorando, levantó la vista al cielo, porque su corazón confiaba en el Señor.
Los ancianos declararon:
«Mientras paseábamos nosotros solos por el jardín, salió esta con dos criadas, cerró la puerta del jardín y despidió a las criadas. Entonces se le acercó un joven que estaba escondido y se acostó con ella.

Nosotros estábamos en un rincón del jardín y, al ver aquella maldad, corrimos hacia ellos. Los vimos abrazados, pero no pudimos sujetar al joven, porque era más fuerte que nosotros, y, abriendo la puerta, salió corriendo.
En cambio, a esta le echamos mano y le preguntamos quién era el joven, pero no quiso decírnoslo. Damos testimonio de ello».
Como eran ancianos del pueblo y jueces, la asamblea los creyó y la condenó a muerte.
Susana dijo gritando:
«Dios eterno, que ves lo escondido, que lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que han dado falso testimonio contra mí, y ahora tengo que morir, siendo inocente de lo que su maldad ha inventado contra mí».
Y el Señor escuchó su voz.
Mientras la llevaban para ejecutarla, Dios suscitó el espíritu santo en un muchacho llamado Daniel; y este dio una gran voz:
«Yo soy inocente de la sangre de esta».
Toda la gente se volvió a mirarlo, y le preguntaron:
«Qué es lo que estás diciendo?».
Él, plantado en medio de ellos, les contestó:
«Pero ¿estáis locos, hijos de Israel? ¿Conque, sin discutir la causa ni conocer la verdad condenáis a una hija de Israel? Volved al tribunal, porque esos han dado falso testimonio contra ella».
La gente volvió a toda prisa, y los ancianos le dijeron:
«Ven, siéntate con nosotros e infórmanos, porque Dios mismo te ha dado la ancianidad».
Daniel les dijo:
«Separadlos lejos uno del otro, que los voy a interrogar».
Cuando estuvieron separados el uno del otro, él llamó a uno de ellos y le dijo:
«¡Envejecido en días y en crímenes! Ahora vuelven tus pecados pasados, cuando dabas sentencias injustas condenando inocentes y absolviendo culpables, contra el mandato del Señor: “No matarás al inocente ni al justo”. Ahora, puesto que tú la viste, dime debajo de qué árbol los viste abrazados».
Él contestó:
«Debajo de una acacia».
Respondió Daniel:
«Tu calumnia se vuelve contra ti. Un ángel de Dios ha recibido ya la sentencia divina y te va a partir por medio».
Lo apartó, mandó traer al otro y le dijo:
«Hijo de Canaán, y no de Judá! La belleza te sedujo y la pasión pervirtió tu corazón. Lo mismo hacíais con las mujeres israelitas, y ellas por miedo se acostaban con vosotros; pero una mujer judía no ha tolerado vuestra maldad. Ahora dime: ¿bajo qué árbol los sorprendiste abrazados?».
Él contestó:
«Debajo de una encina».
Replicó Daniel:
«Tu calumnia también se vuelve contra ti. el ángel de Dios aguarda con la espada para dividirte por medio. Y así acabará con vosotros».
Entonces toda la asamblea se puso a gritar bendiciendo a Dios, que salva a los que esperan en él. Se alzaron contra los dos ancianos, a quienes Daniel había dejado convictos de falso testimonio por su propia confesión, e hicieron con ellos lo mismo que ellos habían tramado contra el prójimo. Les aplicaron la ley de Moisés y los ajusticiaron.
Aquel día se salvó una vida inocente.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 22,1-3a.3b-4.5.6

R/. Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo

V/. El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

V/. Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

V/. Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mí copa rebosa. R/.

V/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (8,1-11): tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:
«Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».
Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos.
Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.
Jesús se incorporó y le preguntó:
«Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».
Ella contestó:
«Ninguno, Señor».
Jesús dijo:
«Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Palabra del Señor

COMENTARIO DE BENEDICTO XVI

El evangelista san Juan pone de relieve un detalle: mientras los acusadores lo interrogan con insistencia, Jesús se inclina y se pone a escribir con el dedo en el suelo. San Agustín observa que el gesto muestra a Cristo como el legislador divino: en efecto, Dios escribió la ley con su dedo en las tablas de piedra (cf. Comentario al Evangelio de Juan, 33, 5). Jesús, por tanto, es el Legislador, es la Justicia en persona. Y ¿cuál es su sentencia? «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra». Estas palabras están llenas de la fuerza de la verdad, que desarma, que derriba el muro de la hipocresía y abre las conciencias a una justicia mayor, la del amor, en la que consiste el cumplimiento pleno de todo precepto (cf. Rm 13, 8-10). Es la justicia que salvó también a Saulo de Tarso, transformándolo en san Pablo (cf. Flp 3, 8-14).
Cuando los acusadores «se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos», Jesús, absolviendo a la mujer de su pecado, la introduce en una nueva vida, orientada al bien: «Tampoco yo te condeno; vete y en adelante no peques más». Es la misma gracia que hará decir al Apóstol: «Una cosa hago: olvido lo que dejé detrás y me lanzo a lo que está por delante, corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio al que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jesús» (Flp 3, 13-14). Dios sólo desea para nosotros el bien y la vida; se ocupa de la salud de nuestra alma por medio de sus ministros, liberándonos del mal con el sacramento de la Reconciliación, a fin de que nadie se pierda, sino que todos puedan convertirse

(Benedicto XVI, Ángelus, 21 de marzo de 2010).

Ejército Remanente...

domingo, 22 de marzo de 2026

Sagradas lecturas domingo 22..

 Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé Dios por uno,

Lecturas del V Domingo de Cuaresma

 Domingo, 22 de Marzo .

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (37,12-14):

Así dice el Señor: «Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago.» Oráculo del Señor.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 129,1-2.3-4ab.4c-6.7-8

R/. Del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz,
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R/.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R/.

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,8-11):

pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45):

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»
Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.
Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.
Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»
Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»
Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»
Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»
Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús: «Quitad la losa.»
Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»
Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»
Entonces quitaron la losa.
Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»
Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.
Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»
Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

Palabra del Señor
COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
En realidad, esta página evangélica muestra a Jesús como verdadero hombre y verdadero Dios. Ante todo, el evangelista insiste en su amistad con Lázaro y con sus hermanas Marta y María. Subraya que «Jesús los amaba» (Jn 11, 5), y por eso quiso realizar ese gran prodigio. «Lázaro, nuestro amigo, está dormido: voy a despertarlo» (Jn 11, 11), así les habló a los discípulos, expresando con la metáfora del sueño el punto de vista de Dios sobre la muerte física: Dios la considera precisamente como un sueño, del que se puede despertar.
Jesús demostró un poder absoluto sobre esta muerte: se ve cuando devuelve la vida al joven hijo de la viuda de Naím (cf. Lc 7, 11-17) y a la niña de doce años (cf. Mc 5, 35-43). Precisamente de ella dijo: «La niña no ha muerto; está dormida» (Mc 5, 39), provocando la burla de los presentes. Pero, en verdad, es precisamente así: la muerte del cuerpo es un sueño del que Dios nos puede despertar en cualquier momento.

Este señorío sobre la muerte no impidió a Jesús experimentar una sincera com-pasión por el dolor de la separación. Al ver llorar a Marta y María y a cuantos habían acudido a consolarlas, también Jesús «se conmovió profundamente, se turbó» y, por último, «lloró» (Jn 11, 33. 35). El corazón de Cristo es divino-humano: en él Dios y hombre se encontraron perfectamente, sin separación y sin confusión. Él es la imagen, más aún, la encarnación de Dios, que es amor, misericordia, ternura paterna y materna, del Dios que es Vida.
Por eso declaró solemnemente a Marta: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre». Y añadió: «¿Crees esto?» (Jn 11, 25-26). Una pregunta que Jesús nos dirige a cada uno de nosotros; una pregunta que ciertamente nos supera, que supera nuestra capacidad de comprender, y nos pide abandonarnos a él, como él se abandonó al Padre.
La respuesta de Marta es ejemplar: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo» (Jn 11, 27). ¡Sí, oh Señor! También nosotros creemos, a pesar de nuestras dudas y de nuestras oscuridades; creemos en ti, porque tú tienes palabras de vida eterna; queremos creer en ti, que nos das una esperanza fiable de vida más allá de la vida, de vida auténtica y plena en tu reino de luz y de paz.
Papa Benedicto XVI
Homilía (09-03-2008)
Santa Misa en el XXV del Centro Internacional Juvenil San Lorenzo – Iglesia de San Lorenzo in Piscibus, Roma

domingo, 15 de marzo de 2026

Tatuajes......

Los tatuajes: una moda maléfica

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Según el padre Amorth en los

Según el padre Amorth en los exorcismos los demonios confiesan que todo tatuado está consagrado a Satanás.

El diablo confiesa repetidamente, por boca de los poseídos, que cualquiera que se tatúa es su persona consagrada y que independientemente de lo que uno decida tatuarse, su influencia en la vida del tatuado es real y continuo.

P. Amorth

El tatuaje es una verdadera consagración indirecta a satanás. Quien se tatúa corre el riesgo de entrar en dolores indecibles, momentos oscuros y depresivos, así como y hechizos mismos, a decir de las experiencias del padre Amorth.

El tatuado, por lo tanto, permite que el diablo tenga influencias sobre él. Muchos problemas con la depresión, el alcoholismo, las drogas y, más a menudo, aparecen justo después de hacerse un tatuaje.

Este discurso también podría ser tomado a la ligera por muchos  sacerdotes, pero la verdadera contradicción es que Anton La Vey, fundador de la iglesia de satanás en América, confiesa públicamente (en el libro Modern Primitives) lo dicho, admitiendo que detrás de cada tatuaje (ya sea una flor o un dragón) hay satanismo de hecho.

Un sacerdote de satanás tiene la obligación de consagrarse con el tatuaje. Cuando en cambio te tatúas ángeles, rostros de santos, imágenes de Jesús o María, Dios se ofende dos veces, no es un discurso para reírse.

En muchos exorcismos, los poseídos conscientes durante el rito decían sentir un tremendo fuego arder justo en la piel donde estaban tatuados. Un solo tatuaje es suficiente para correr el riesgo de tener trastornos por posesión como demuestran los numerosos casos estudiados por los exorcistas.

Entre otras cosas, los tatuajes tribales contienen el 666, el número del anticristo. Así que, si decides hacerte un tatuaje, recuerda que mientras el hombre mira la apariencia exterior, Dios mira el corazón.

CONSEJOS

  1. No te hagas ningún tatuaje
  2. Si ya lo has hecho,  acude a un sacerdote exorcista, y te bendiga la piel tatuada y ore por ti.
  3. Quítatelo.

La  Biblia, Dios es muy claro : “mi 

Pueblo perece por falta de conocimiento”. (Oseas; 4-6)

Nuestro cuerpo es el templo de Dios.

Y los exorcistas han descubierto que pueden ser un portal que permitan los ataques y las posesiones demoníacas.

Aquí hablaremos sobre lo que saben los exorcistas sobre los tatuajes y su vinculación con los demonios.

La investigación histórica ha confirmado que los tatuajes llevan la marca del demonismo, la adoración a Baal, el chamanismo, el canibalismo, el ocultismo y muchas creencias y prácticas paganas.

Tatuarse es un rito mágico en las culturas paganas.

El tatuador en muchas culturas paganas es un hechicero, un sacerdote, un chamán, o sea un intermediario entre el mundo natural y el sobrenatural.

Utiliza la magia para curar enfermedades, predecir el futuro, controlar las fuerzas espirituales.

Y el tatuaje forma parte de esto originalmente.

La Biblia por su parte menciona los tatuajes una sola vez, en Levítico 19:28, donde dice que “No deben ponerse marcas de tatuaje».

ORACIÓN PARA DESACTIVACIÓN DE TATUAJES (PARA LAICOS)

En el Santo Nombre de Jesús, a través de la autoridad de la ley natural y mi bautismo, a través de los méritos de la Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión de nuestro Señor Jesús y Su envío del Espíritu Santo, retiro este tatuaje y rompo y corto todas las conexiones entre este tatuaje y el Maligno y sus asociados.

Te pido, Padre Celestial, que expulses a los demonios que puedan haberse adherido a mí debido a este tatuaje y que purifiques la tinta que se usó para hacerlo.

Te pido que rompas todas las conexiones entre la imagen y todos los demonios que puedan haberse adherido a mí debido al tatuaje.

En el nombre de Jesús, anulo todo reclamo o derechos que los demonios puedan afirmar tener sobre mí debido a cualquier imagen mágica, símbolo o escritura incorporada en el tatuaje.

Y a través de la señal de la Cruz (haz la señal de la cruz sobre el tatuaje. Usa aceite exorcizado si es posible), me consagro a nuestro Señor Jesucristo a través de las manos Inmaculadas de la Santísima Virgen María. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Elespañoldigital

El tatuaje....

Actividad diabólica en el mundo. Tatuajes: una epidemia diabólica

 Espero que al final de este artículo atisbemos aunque solo sea someramente, el peligro de conformarse con las mayorías y con la mentalidad del mundo.

Por Adolfo D

El pasado día 18/3/2024 publicaba un artículo titulado: “Los tatuajes: una moda maléfica” (AQUÍ). Un sacerdote conocido me animó a escribir otro. Ciertamente, esta moda, posiblemente una de tantas, pasa a considerarse algo normal cuando la mayoría de la gente lo toma como algo socialmente aceptable. Quiero creer (aunque esto es algo muy subjetivo) que la mayoría de la población, ya de muy diversas edades, sexo y condición, no son conscientes de la gravedad del momento que vivimos, y de que ésta horrible moda es otro síntoma de una sociedad cada vez más decadente, trivializada y tribalizada. Espero que al final de este artículo atisbemos aunque solo sea someramente, el peligro de conformarse con las mayorías y con la mentalidad del mundo

Al escribir el anterior artículo, había leído y estudiado, consultado distintas fuentes, procurando arrojar algo de luz al público en general. Se han dado argumentos estéticos y sanitarios para persuadir a la gente de caer en esta moda, que por lo que me han comentado algunas personas tatuadas, puede acabar siendo como una droga en la que comienzas haciéndote uno y terminas experimentando en cierta manera la necesidad de hacerte cada vez más. Pero no me interesa este enfoque, aunque no sea despreciable. Los orígenes de esta práctica tienen su historia, y tienen o pueden tener consecuencias tanto espirituales como sociales. Algunos portales de internet han aportado información y formación muy interesante y valiosa respecto al tema en cuestión. Habría que empezar por reconocer que ésta decadente moda, que afea incluso la belleza natural que una persona podría tener, constituye parte de lo que es la actividad diabólica en el mundo, y que ciertamente no es la única, pero tiene un punto que es necesario resaltar: toca directamente al cuerpo, y puede tener consecuencias espirituales y también psicológicas que manchan nuestra imagen y semenjanza con respecto al Creador que es algo más que un magnífico Artista y nos ha hecho BIEN.

Papa Adriano I

Siento decir, para quienes afirman que la Iglesia no prohíbe los tatuajes, que al menos un Papa sí prohibió la práctica de los tatuajes y que yo sepa ningún otro le desdijo. En el año 787 d.C (S.VIII), el Papa Adriano I reafirmó la prohibición absoluta de los tatuajes que ya había sido prohibida por el Emperador Constantino, arguyendo que el tatuaje “arruinaba lo que había sido creado a imagen de Dios”. Sin embargo, siguió prosperando en Gran Bretaña hasta la invasión normanda de 1066. Los normandos despreciaron el tatuaje. Desapareció de la cultura occidental entre los siglos XII y XVI. En el siglo IV, cuatro siglos antes del Papa Adriano, San Basilio el grande dijo: <ningún hombre dejará crecer su cabello, ni se tatuará a sí mismo como lo hacen los paganos, aquellos apóstoles de satanás, que se hacen despreciables al permitirse el pensamiento obsceno y lascivo. No te asocies con aquellos que se marcan con espinas y agujas para que su sangre fluya a la tierra> Comprendo que San Basilio pueda resultar demasiado duro e intransigente para la Iglesia y la sociedad contemporánea de hoy, mundanizada y paganizada hasta límites insospechados, pero sería un grave error e incluso un pecado de omisión, no traerlo a colación. Vemos que por aquella época existían buenos gobernantes tanto en el orden temporal como en el orden espiritual que sí se preocupaban por la salvación eterna de sus súbditos o ciudadanos. ¿Qué dirían de los actuales?

El origen etimológico del término tatuaje ofrece una idea, e incluso desvela el significado de lo que en sí mismo puede significar hacerse la más mínima marca en la piel. La palabra proviene de “tatoo”, término acuñado por el aventurero James Cook a mediados del siglo XVIII, y es la conjunción de dos conceptos polinesios, “ta”, que siginifica “motivo grabado en la piel y “atua” que significa “espíritu”. Algunas fuentes de internet lo han expresado perfectamente. Se trata de un grabado en la piel que manifiesta contenidos espirituales. Por lo tanto, no es difícil deducir que se trata de una costumbre que tiene, o puede tener consecuencias espirituales. Dicho esto, no pretendo inducir a nadie a la desesperación. Mientras estamos con vida, hay esperanzas de salvación

Las tres grandes religiones monoteístas, Cristianismo, Judaísmo e Islam, al menos en sus tradiciones más genuinas, no ven con buenos ojos la práctica de los tatuajes y aunque no quiero decir con esto que todas las religiones son iguales ni lleven a lo mismo, si tienen la intuición de que la simple práctica tiene orígenes o es de inspiración diabólica, y a la luz de los hechos y de la verdad, no se equivocan, lo es.

En los exorcismos se ha puesto de manifiesto, que el diablo confiesa que los tatuados son sus consagrados. Los exorcistas y demonólogos, expertos en el tema y cualquier sacerdote o cualquier persona que sea honesta (es decir, que no busque justificarse o justificar lo injustificable) y esté abierta a la verdad, puede consultar las fuentes que considere oportunas.

En las civilizaciones precristianas, el tatuaje, era una expresión de adoración a dioses paganos, los cuales sabemos que eran en su mayoría demonios disfrazados. La historia del tatuaje está relacionada con el paganismoel demonismo y el canibalismo. En muchas culturas el tatuador era un chamán, un sacerdote pagano que utilizaba la magia, como intermediación entre el mundo natural y el preternatural (de lo espíritus malignos). Tal como se sabe por testimonios y revelaciones de exorcistas, se ha demostrado que éstos son o pueden ser un portal de entrada a los demonios. En la actualidad ya existen testimonios, incluso en internet de personas que quedaron poseídas a causa de los tatuajes y tuvieron que someterse a un exorcismo. Una de ellas confesó que tenía legiones de ellos.

El doctor WD Hambly en “La historia del tatuaje”, concluyó que el tatuaje está relacionado con antiguos ritos de sangre para armonizar el alma humana con fuerzas preternaturales y descubrió que al tatuarse “suponían” que:

-Previene el dolor, protege contra heridas de armas y elimina la enfermedad

-Confiere “fuerza sobrehumana”, preserva la juventud y mejora los poderes preternaturales de un chamán

-Asegura la supervivencia del alma después de la muerte e identifica el alma en al “más allá”

-Atrae la buena suerte, protege contra la brujería y garantiza la protección de una “deidad”

-Confiere poderes ocultos, evita el ahogamiento, “exorciza demonios”, garantiza la protección de un animal totémico o guardián espiritual, “registra” una peregrinación a un lugar sagrado, etc.

De modo que el tatuaje, en las civilizaciones precristianas fué más que un elemento decorativo; tenía una función espiritual de comunicación con los espíritusque posiblemente eran demonios y se puede deducir que el tatuaje es claramente una expresión demoníaca. Pero profundicemos un poco en la posición de las tres grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) porque las tres, al menos en sus tradiciones más genuinas tienen una visión acertada, al menos en éste asunto.

-En el judaísmo, la más antigua de las tres, no se los considera adecuados. En el libro del Levítico, que también forma parte de los libros canónicos de la Iglesia Católica, Lv 19, 28 dice: <No harás ningún corte en tu cuerpo por los muertos, ni te marcarás ningún tatuaje; Yo soy el Señor> Los rabinos dicen que ésta regla fué para evitar que el Pueblo Elegido imitara a las sociedades paganas que le rodeaban, y de alguna manera implica que Dios quería evitar para su Pueblo ésta costumbre pagana que vinculaba el tatuaje y el ocultismo.

También en el Libro 1º de los Reyes, capítulo 18, cuando el Profeta Elías desafió a los profetas de Baal, éstos se hacían incisiones en el cuerpo chorreando sangre para invocar a sus dioses.

En la Iglesia Católica, el tatuaje es una práctica que implica, es equivalente o al menos semejante a derramamiento de sangre o a un pacto de sangre. La herramienta del tatuaje hace incisiones en la piel que producen o pueden provocar heridas de sangre. Y ésta es una cuestión que toma en cuenta el Cristianismo. El cuerpo del hombre es (o al menos debe ser) templo de Dios. <Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él (1Cor 3, 16-17)> <¿No sabéis que no os pertenecéis?> <Glorificad pues a Dios con vuestro cuerpo> (1Cor 6,20)


En el Islam consideran el tatuaje como un Haram, es decir, prohibido. Existe un hadiz (escrito no coránico) sobre Mahoma en el que Mahoma maldijo tanto al tatuador como el tatuaje. En otro se menciona que el tatuado es alguien que ha elegido a Satanás y rechazado a Alá.

El teólogo Simone Juliano en su “Manual de demonología” afirma que “cuando aceptas el tatuaje, haces un pacto de sangre con la persona que hace el tatuaje, abres tu vida a cualquier espíritu con el que esté atado, le permites que ingrese en ti”. ¿Nos damos cuenta de las consecuencias de esto?

Por el consentimiento de sangre, se abre un pasaje para permitir que los demonios entren. Quien se tatúa es muy probable que abra la puerta a espíritus demoníacos, de tormento, espíritus impuros e incluso he llegado a escuchar hasta de suicidio. Incluso si el tatuaje no es consecuencia de un gesto de rebelión, sino simplemente una expresión estética o se tatúan imágenes o símbolos religiosos cristianos, esto constituye de hecho una doble ofensa a Dios, y puede abrir de hecho puertas a los demonios. La intención es algo muy subjetivo y puede ser algo utilizado por el demonio como una sutil tentación. Nótese que si uno practica la wija, aunque solo sea por diversión o pasar un “buen rato”, esto es un juego diseñado exclusivamente para abrir las compuertas a los demonios y las vidas de quienes lo practican pueden quedar marcadas para siempre. Del mismo modo, quienes se la juegan con éstas prácticas, no les quepa la menor duda de que el demonio o demonios ya procurarán reclamar sus derechos ante Dios para poseer esas almas e intentar causar el mayor daño posible no solo a su persona, sino a su familia, a su entorno y a toda la sociedad.

Al parecer, existe entre los cristianos coptos, la práctica del tatuaje para enfatizar su identidad en un país musulmán, tatuándose una cruz en la cara o en la muñeca y en el Santuario de Loreto en Italia hay frailes que tatúan a los peregrinos como testimonio de haber ido a un lugar de culto; y los peregrinos ortodoxos en Jerusalén acuden al tatuador de la familia Razzouk, que llevan más de 300 años en el negocio de tatuar cruces. Éstos “cristianos” están bastante desviados de la Tradición Cristiano católica original y es evidente que estarían llevando la contraria tanto al Papa Adriano I, como al Emperador Constantino, como a San Basilio Magno, que llegó a calificarlos como Apóstoles de Satanás. Las evidencias demuestran por los exorcistas y por las revelaciones de demonios en los exorcismos, obligados bajo obediencia a Cristo o la Virgen y por la potestad del sacerdote exorcista que éstos confiesan que los tatuados se convierten en sus consagrados. Por lo que están seria y profundamente errados quienes en cualquier religión pretender justificar ésta práctica y peor aún continuar extendiéndola. Al igual que sucede con prostíbulos, salones de juego, discotecas, conciertos de música rock, pop, y muchas otras canciones evocadoras, se debe tener un tremendo cuidado con el tipo de sentimientos e inclinaciones que evocan, inspiran y promueven. No todo lo que genera dinero y actividad económica tiene por qué ser necesariamente bueno. Recordemos por ejemplo a quienes hayan leído su biografía, al Santo Cura de Ars, que condenaba severamente el baile y las tabernas, y llegaba incluso a pagar por sus pérdidas a los dueños de determinados negocios para que cerraran, proponiéndoles dedicarse a cualquier otra actividad que fuese más provechosa para su alma. ¡Cuanto bien harían hoy en día sacerdotes como él!

Siento decir que siembran confusión, incluso si son sacerdotes, quienes afirman que no es pecado. Al estar íntimamente relacionado en sus orígenes con el culto a Baal, ésta costumbre abominable, que tanto daño está causando a las almas, podría constituir ya de hecho un grave pecado contra el primer mandamiento de la Ley de Dios que prohíbe la idolatría (el culto al cuerpo puede ser otra forma de idolatría a uno mismo) y que si el diablo pudiera, no dudaría, al ser el acusador, de acusar a quien sea de un pecado de idolatría ante el Tribunal de Dios y de reclamar como suyos a quienes se lo han hecho. Si puede también acusará, cuanto menos de omisión a todos aquellos eclesiásticos que no han sido faros y antorchas de la verdad y que si a Dios no le queda más remedio, se verá obligado a hacer justicia en atención a su Perfección e incorruptubilidad. Es realmente interesante y esclarecedor traer a colación lo severo que puede llegar a ser para todos el juicio de Dios. De ello dejó constancia el Santo Cura de Ars en sus sermones sobre el Juicio Final y sobre el Juicio Particular, cuyos vídeos están ya colgados en internet y son de auténtico interés para cualquier alma, sea cual sea su posición y su ámbito de responsabilidad. No tienen desperdicio tampoco los sermones de San Vicente Ferrer sobre el Fin de los tiempos y el Juicio Final, muy interesantes especialmente para católicos pero también para judíos y musulmanes, que se convertían y lloraban por cientos al escuchar a éste grandísimo santo, que parece que resucitó (claro está con el poder y virtud que Dios le otorgaba) a más santos que el mismo Jesús. Es de un grandísimo interés, incluso para personas de otras confesiones religiosas, algunos de los cuales recurren a exorcistas católicos al comprobar que los demonios son expulsados por virtud del nombre de Jesucristo y no por otras entidades o deidades, lo que indican que realmente ese tal Jesús de Nazareth era y es realmente la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, y que como tal le ha sido dado todo Poder en el Cielo y en la tierra y que es por ello que tiene poder incluso sobre lo demonios y todo espíritu inmundo.

Los tatuajes son un pecado contra la sabiduría de Dios. Expliquémoslo.

La sabiduría prepara el alma para la visión de Dios

La virtud de la sabiduría en el hombre es una participación en la sabiduría de Dios. Esa participación es aún más alta, cuando el alma, además de la virtud de la sabiduría, adquiere el don de la sabiduría, es decir, cuando el alma recibe los siete dones del Espíritu Santo -de los cuales el primero es precisamente el don de la sabiduría- que son concedidos a los hombres específicamente en el sacramento de la confirmación.

Según Santo Tomás de Aquino, la virtud de la sabiduría, se refiere a los medios por los cuales el hombre consigue la bienaventuranza, y por eso constituye desde ya “una cierta incoación de la perfecta bienaventuranza, que consiste en la contemplación de la verdad”, siendo Dios el objeto supremo de la contemplación (cf. Suma Teológica, I-II cuestión 57, respuesta a la segunda objeción) Para uso de los entendidos, cito en latín: “quaedam inchoatio perfectae beatitudinis, quae in contemplatione veri consistit”.

Es decir, que la virtud de la sabiduría- enriquecida por el don de la sabiduría- prepara al hombre en ésta tierra para la contemplación de Dios por toda la eternidad.

A éste maravilloso vitral de la doctrina católica, sin embargo, algunos lanzan piedras y lo hacen añicos: ¡Y precisamente lanza una de esas piedras quien practica un tatuaje en su propio cuerpo!

El tatuaje inhabilita al hombre para la visión de Dios

El tatuaje afrenta la virtud de la sabiduría. -¿Por qué?

El tatuaje carga consigo una afirmación de liberación personal de toda regla, de toda compostura, de toda limpieza (de alma y cuerpo), de toda belleza, de todo orden, de toda ley. Es una insurgencia contra toda autoridad, y por lo tanto, contra la autoridad del propio Dios. Pero quien se subleva contra Dios termina sirviendo a otro señor. Puesto que Dios es el Señor de la luz, ese otro es el señor de las tinieblas.

incitación visual para que la moda siga extendiéndose. Se radical y consecuente.

-Lleva una vida de oración y sacramentos. Pide consejo a un buen sacerdote. Es verdad que no todos están bien formados en estos temas. Sucede lo mismo que con los médicos de medicina general y los especialistas

-No se te ocurra hacerte ninguno más. Procura desaconsejarlo a toda persona que conozcas

-Si perteneces a otra religión que no sea la católica, no dudes en solicitar el Sacramento del Bautismo, para que seas incorporados al número de los hijos de Dios. El Ritual completo del Bautismo contiene en sí un exorcismo. Es algo bueno para el alma alejar al demonio de tu vida y de la de tus seres queridos, y hasta de los trabajadores de tu empresa o compañeros de trabajo.

Por último comentar que éste artículo está abierto a comentarios, en los cuales se pueden aportar información, aclaraciones, correcciones e incluso queda abierto a posteriores artículos en los que se amplie o se aclare con cualquier aportación sobre el tema. Incluso sería muy interesante aportar testimonios o información que pueda resultar de interés. No soy el único que habla de estos temas en internet u otros lugares. De hecho existen autores y fuentes de gran interés para todos. Por mi parte estoy dispuesto a aprender siempre que hablemos dentro de la lógica y de la búsqueda de la salvación de las almas y desde el ámbito de la caridad y búsqueda honesta de la verdad. Para justificar el mal ya existen entidades malignas que se ocupan de torcer hasta las mentes más preparadas y lúcidas. He escrito este artículo con la intención de aportar algo de luz sobre tan delicado tema y dañina moda, intentando cumplir, aunque sea pobremente, con la misión de todo cristiano de ser sal y luz, ofreciendo también esperanzas de salvación y posibles soluciones, entre las que aún están a nuestro alcance, incluso para gente de otras religiones o confesiones religiosas que efectivamente, al menos en éste asunto, tienen la razón.

El Señor te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y tenga Misericordia de ti + Dirija su mirada sobre ti y te conceda la verdadera Paz + El Señor bendiga éste su siervo + (Oración de San Francisco de aAsís)

PAX ET BONUM (Lema de San benito, patrón de los exorcistas) 

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