lunes, 14 de septiembre de 2026

LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ 14 de septiembre




 ✝️FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

14 de septiembre

LA CRUZ ES LA GLORIA Y EXALTACIÓN DE CRISTO

Por la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz.

Celebramos hoy la fiesta de la cruz, y junto con el Crucificado nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz.
Quien posee la cruz posee un tesoro

Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.

Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado.
Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño.
Si no hubiese sido clavado,
las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo,


Por esto la cruz es cosa grande y preciosa.

Grande

,porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación.

Preciosa

,porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo,
porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte.

En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.

La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros.

El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ya ha entrado el Hijo del hombre en su gloria, y Dios ha recibido su glorificación por él, y Dios a su vez lo revestirá de su misma gloria.
Y también: Glorifícame tú, Padre, con la gloria que tenía junto a ti antes que el mundo existiese.
Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre.» Y, de improviso, se dejaron oír del cielo estas palabras:

«Lo he glorificado y lo glorificaré de nuevo», palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice:
Yo, cuando sea levantado en alto, atraeré a mí a todos los hombres


Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

--San Andrés de Creta, obispo

             
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https://liturgiadelashoras.github.io/sync/2022/sep/14/1/oficio.htm

OFICIO DE LECTURA

INVITATORIO


Si ésta es la primera oración del día:

V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:
 
Ant. A Cristo, Rey y Señor, que por nosotros fue exaltado en la cruz, venid, adorémosle.

Si antes se ha rezado ya alguna otra Hora:
 
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.



Himno: CRUZ DE CRISTO

Cruz de Cristo,
cuyos brazos
todo el mundo han acogido.

Cruz de Cristo,
cuya sangre
todo el mundo ha redimido.

Cruz de Cristo,
luz que brilla
en la noche del camino.

Cruz de Cristo,
cruz del hombre,
su bastón de peregrino.

Cruz de Cristo,
árbol de vida,
vida nuestra, don eximio.

Cruz de Cristo,
altar divino
de Dios-Hombre en sacrificio. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Mirad la cruz del Señor, que huyan los enemigos; ha vencido el león de la tribu de Judá, el vástago de David. Aleluya.

Salmo 2 - EL MESÍAS, REY VENCEDOR.

¿Por qué se amotinan las naciones,
y los pueblos planean un fracaso?

Se alían los reyes de la tierra,
los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Mesías:
«rompamos sus coyundas,
sacudamos su yugo.»

El que habita en el cielo sonríe,
el Señor se burla de ellos.
Luego les habla con ira,
los espanta con su cólera:
«yo mismo he establecido a mi Rey
en Sión, mi monte santo».

Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi hijo:
yo te he engendrado hoy.
Pídemelo: te daré en herencia las naciones,
en posesión los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza.»

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando;
no sea que se irrite, y vayáis a la ruina,
porque se inflama de pronto su ira.
¡Dichosos los que se refugian en él!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Mirad la cruz del Señor, que huyan los enemigos; ha vencido el león de la tribu de Judá, el vástago de David. Aleluya.

Ant 2. En la cruz ha sido ensalzada la majestad del Señor; su nombre ha sido enaltecido sobre los cielos y la tierra. Aleluya.

Salmo 8 MAJESTAD DEL SEÑOR Y DIGNIDAD DEL HOMBRE.

Señor, dueño nuestro,
¡que admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos;
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por las aguas.

Señor, dueño nuestro,
¡que admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. En la cruz ha sido ensalzada la majestad del Señor; su nombre ha sido enaltecido sobre los cielos y la tierra. Aleluya.

Ant 3. Oh cruz santa, tú has sido la única digna de llevar al Rey y Señor de los cielos y de la tierra. Aleluya.

Salmo 95 - EL SEÑOR, REY Y JUEZ DEL MUNDO.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria.

Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones;
porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.

Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que el Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.

Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda;
decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.»

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque,

delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Oh cruz santa, tú has sido la única digna de llevar al Rey y Señor de los cielos y de la tierra. Aleluya.

V. Así como Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto.
R. Así deberá ser levantado en alto el Hijo del hombre.


PRIMERA LECTURA

De la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 2, 19—3, 7. 13-14; 6, 14-16

LA GLORIA DE LA CRUZ

Hermanos: Yo, Pablo, en virtud de la misma ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo; vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí. No tengo por inútil esta gracia de Dios: Si la justificación nos viniera por la ley, entonces deberíamos concluir que Cristo murió inútilmente.

¡Oh, insensatos gálatas! ¿Quién os fascinó, después que ante vuestros ojos presentamos a Jesucristo muerto en la cruz? Sólo quiero que me digáis una cosa: ¿Cómo habéis recibido el Espíritu, en virtud de las obras de la ley o por vuestra sumisión a la fe? ¿Tan insensatos sois, que, habiendo comenzado por espíritu, termináis ahora en carne? ¿Habrá sido en vano para vosotros el haber experimentado tan grandes dones? Pues ¡de veras que habría sido en vano! El que os da el Espíritu y obra prodigios entre vosotros ¿lo hace porque observáis la ley o por vuestra aceptación de la fe?

Así se dice: «Abraham creyó a Dios y Dios estimó su fe como justificación.» Entended, pues, que los hijos de Abraham son sólo aquellos que viven según la fe.

Cristo nos redimió de la maldición de la ley, haciéndose maldición por nosotros. Así lo dice la Escritura: «Maldito sea aquel que cuelga del madero.» De ese modo la bendición de Abraham alcanza a todas las naciones por Cristo Jesús, para que recibamos por la fe el Espíritu prometido por Dios.

En cuanto a mí, líbreme Dios de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo; por él el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Lo que vale no es estar o no estar circuncidado, sino la nueva creatura que surge.

Paz y misericordia para todos los que se ajusten a esta norma, y también para el Israel de Dios.

RESPONSORIO    Cf. Ga 6, 14; Hb 2, 9

R. Líbrenos Dios de gloriarnos si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, vida y resurrección; * por él hemos sido salvados y liberados.
V. Él fue coronado de gloria y de honor por haber padecido la muerte.
R. Por él hemos sido salvados y liberados.

SEGUNDA LECTURA

De las Disertaciones de san Andrés de Creta, obispo
(Disertación 10, Sobre la Exaltación de la santa cruz: PG 97, 1018-1019. 1022-1023)

LA CRUZ ES LA GLORIA Y EXALTACIÓN DE CRISTO

Por la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz. Celebramos hoy la fiesta de la cruz, y junto con el Crucificado nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz. Quien posee la cruz posee un tesoro. Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.

Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado. Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño. Si no hubiese sido clavado, las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo, no hubiese sido rasgado el documento en que constaba la deuda contraída por nuestros pecados, no hubiéramos sido declarados libres, no disfrutaríamos del árbol de la vida, el paraíso continuaría cerrado. Sin la cruz, no hubiera sido derrotada la muerte, ni despojado el lugar de los muertos.

Por esto la cruz es cosa grande y preciosa. Grande, porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación. Preciosa, porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo, porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte. En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.

La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros. El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ya ha entrado el Hijo del hombre en su gloria, y Dios ha recibido su glorificación por él, y Dios a su vez lo revestirá de su misma gloria. Y también: Glorifícame tú, Padre, con la gloria que tenía junto a ti antes que el mundo existiese. Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre.» Y, de improviso, se dejaron oír del cielo estas palabras: «Lo he glorificado y lo glorificaré de nuevo», palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice: Yo, cuando sea levantado en alto, atraeré a mí a todos los hombres. Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

RESPONSORIO    

R. ¡Oh cruz admirable, en cuyas ramas estuvo suspendido el tesoro y la redención de los cautivos! * Por ti el mundo fue redimido con la sangre de su Señor.
V. ¡Salve, oh cruz, que fuiste consagrada por el cuerpo de Cristo, y estuviste adornada con sus sagrados miembros como con piedras preciosas!
R. Por ti el mundo fue redimido con la sangre de su Señor.

Himno: SEÑOR, DIOS ETERNO

Señor, Dios eterno, alegres te cantamos,
a ti nuestra alabanza,
a ti, Padre del cielo, te aclama la creación.

Postrados ante ti, los ángeles te adoran
y cantan sin cesar:

Santo, santo, santo es el Señor,
Dios del universo;
llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles,
la multitud de los profetas te enaltece,
y el ejército glorioso de los mártires te aclama.

A ti la Iglesia santa,
por todos los confines extendida,
con júbilo te adora y canta tu grandeza:

Padre, infinitamente santo,
Hijo eterno, unigénito de Dios,
santo Espíritu de amor y de consuelo.

Oh Cristo, tú eres el Rey de la gloria,
tú el Hijo y Palabra del Padre,
tú el Rey de toda la creación.

Tú, para salvar al hombre,
tomaste la condición de esclavo
en el seno de una virgen.

Tú destruiste la muerte
y abriste a los creyentes las puertas de la gloria.

Tú vives ahora,
inmortal y glorioso, en el reino del Padre.

Tú vendrás algún día,
como juez universal.

Muéstrate, pues, amigo y defensor
de los hombres que salvaste.

Y recíbelos por siempre allá en tu reino,
con tus santos y elegidos.

La parte que sigue puede omitirse, si se cree oportuno.

Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice a tu heredad.

Sé su pastor,
y guíalos por siempre.

Día tras día te bendeciremos
y alabaremos tu nombre por siempre jamás.

Dígnate, Señor,
guardarnos de pecado en este día.

Ten piedad de nosotros, Señor,
ten piedad de nosotros.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

A ti, Señor, me acojo,
no quede yo nunca defraudado.


ORACIÓN.

OREMOS,
Señor, Dios nuestro, que has querido salvar a los hombres por medio de tu Hijo muerto en la cruz, te pedimos, ya que nos has dado a conocer en la tierra la fuerza misteriosa de la cruz de Cristo, que podamos alcanzar en el cielo los frutos de la redención. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.


Sagradas lecturas lunes 14 de Septiembre..


Lecturas de la Exaltación de la Santa Cruz



Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y de el ciento por uno

Primera Lectura

Lectura del libro de los Números (21,4b-9):

 

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.»
El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.»
Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: «Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.»
Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

 

 

Palabra de Dios

 

Salmo

 

Sal 77,1-2.34-35.36-37.38

 

R/. No olvidéis las acciones del Señor

 

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclina el oído a las palabras de mi boca:
que voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado. R/.

 

Cuando los hacía morir, lo buscaban,
y madrugaban para volverse hacia Dios;
se acordaban de que Dios era su roca,
el Dios Altísimo su redentor. R/.

 

Lo adulaban con sus bocas,
pero sus lenguas mentían:
su corazón no era sincero con él,
ni eran fieles a su alianza. R/.

 

Él, en cambio, sentía lástima,
perdonaba la culpa y no los destruía:
una y otra vez reprimió su cólera,
y no despertaba todo su furor. R/.

 

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos:
porque con tu cruz has redimido el mundo. R.

 

Evangelio de hoy

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,13-17):

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»

Palabra del Señor

 

COMENTARIO DE BENEDICTO XVI

“En este día en el que la liturgia de la Iglesia celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el Evangelio que acabamos de escuchar, nos recuerda el significado de este gran misterio: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para salvar a los hombres (cf. Jn 3,16). El Hijo de Dios se hizo vulnerable, tomando la condición de siervo, obediente hasta la muerte y una muerte de cruz (cf. Fil 2,8). Por su Cruz hemos sido salvados. El instrumento de suplicio que mostró, el Viernes Santo, el juicio de Dios sobre el mundo, se ha transformado en fuente de vida, de perdón, de misericordia, signo de reconciliación y de paz. “Para ser curados del pecado, miremos a Cristo Crucificado”, decía San Agustín (Tratado sobre el Evangelio de san Juan, XII, 11). Al levantar los ojos hacia el Crucificado, adoramos a Aquel que vino para quitar el pecado del mundo y darnos la vida eterna. La Iglesia nos invita a levantar con orgullo la Cruz gloriosa para que el mundo vea hasta dónde ha llegado el Amor del Crucificado por los hombres, por todos los hombres. Nos invita a dar gracias a Dios porque de un árbol portador de muerte, ha surgido de nuevo la vida. Sobre este árbol, Jesús nos revela su majestad soberana, nos revela que Él es el exaltado en la gloria. Sí, “venid a adorarlo”. En medio de nosotros se encuentra Quien nos ha amado hasta dar su vida por nosotros, Quien invita a todo ser humano a acercarse a Él con confianza” 

 

(Benedicto XVI, 14.sep.2008).. 


Ejército Remanente 

 

domingo, 13 de septiembre de 2026

Sagradas lecturas domingo 13 de Septiembre...

 Lecturas del XXIV Domingo del Tiempo Ordinario

Señor, purifica mi corazón, para que Tu Palabra caiga en él, y dé el ciento por uno

Primera Lectura

Lectura del libro del Eclesiástico (27,33–28,9):

Furor y cólera son odiosos; el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrecha cuenta de sus culpas. Perdona la ofensa a tu prójimo, y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas. ¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de su semejante, ¿y pide perdón de sus pecados? Si él, que es carne, conserva la ira, ¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo; en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos, y no te enojes con tu prójimo; la alianza del Señor, y perdona el error.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 102,1-2.3-4.9-10.11-12

R/. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R/.

No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (14,7-9):

Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21-35):

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»

Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»

Palabra del Señor

Se dice Credo.

COMENTARIO DE SAN JUAN CRISÓSTOMO

«Ten paciencia conmigo» (Mt 18,26)

Cristo nos pide dos cosas: condenar nuestros pecados y perdonar los de los otros; hacer la primera cosa a causa de la segunda, que así será más fácil, porque el que se acuerda de sus pecados será menos severo hacia su compañero de miseria. Y perdonar no sólo de palabra, sino desde el fondo del corazón, para no volver contra nosotros mismos el hierro con el cual queremos perforar a los otros. ¿Qué mal puede hacerte tu enemigo que sea comparable al que tú mismo te haces con tu acritud?…

Considera, pues, cuantas ventajas sacas si sabes soportar humildemente y con dulzura una injuria. Primeramente mereces –y es lo más importante- el perdón de tus pecados. Además te ejercitas a la paciencia y a la valentía. En tercer lugar, adquieres la dulzura y la caridad, porque el que es incapaz de enfadarse contra los que le han disgustado, será mucho más caritativo aún con los que le aman. En cuarto lugar arrancas de raíz la cólera de tu corazón, lo cual es un bien sin igual. El libera su alma de la cólera, evidentemente arranca de ella la tristeza: no gastará su vida en penas y vanas inquietudes. Así es que, odiando a los otros nos castigamos a nosotros mismos; amándolos nos hacemos el bien a nosotros mismos. Por otra parte, todos te venerarán, incluso tus enemigos, aunque sean los demonios. Mucho mejor, comportándote así ya no tendrás más enemigos.

San Juan Crisóstomo. Homilía 61

martes, 1 de septiembre de 2026

.Madre Nuestra Purisima Lideranos...


La Virgen María es la clave esencial

Nuestra Santísima Madre es la clave esencial para la victoria sobre el Anticristo


Nuestra Santísima Madre es la clave esencial para la victoria sobre el Anticristo.
“A este nivel universal, si llega la victoria, la traerá María. Cristo vencerá a través de ella porque quiere que las victorias de la Iglesia, ahora y en el futuro, estén ligadas a ella…”, escribió San Juan Pablo II en Cruzando el Umbral de la Esperanza.
En su homilía de la Fiesta de La Asunción de 1977 centrándose en Apocalipsis 12, Juan Pablo II dijo nuevamente: “Y en esta lucha espiritual su ayuda a la Iglesia es decisiva para lograr la victoria definitiva sobre el mal”.

la Beata María de Ágreda tuvo la revelación de que en los últimos días, “el Señor difundirá de manera especial el renombre de su Madre. María inició la salvación, y por su intercesión se completará. Antes de la segunda venida de Cristo, María, más que nunca, debe brillar en misericordia, poder y gracia para atraer a los incrédulos a la fe católica. El poder de María en los últimos días será muy conspicuo. María extenderá el reinado de Cristo sobre los paganos y los musulmanes, y será un tiempo de gran alegría cuando María sea entronizada como Señora y Reina de Corazones”.
Esta es sólo una de las razones por las que Montfort subrayó que “la devoción a María es especialmente necesaria en los últimos tiempos”.

De Montfort explicó desde el Génesis (3:16) que Dios ya le dio a María, aún no nacida, el ingenio para desenmascarar y el poder para derrotar y aplastar al diablo rebelde.
Por eso, “Satanás la teme no solo más que a los ángeles y a los hombres, sino, en cierto sentido, más que a Dios mismo. Esto no significa que la ira, el odio y el poder de Dios no sean infinitamente mayores que los de la Santísima Virgen, ya que sus atributos son limitados. Simplemente significa que Satanás, siendo tan orgulloso, sufre infinitamente más al ser vencido y castigado por una humilde sierva de Dios, pues su humildad lo humilla más que el poder de Dios”.

De Montfort entra en gran detalle, rebosante de esperanza y victoria en todos los tiempos. Subraya que en todas las persecuciones presentes y futuras, “la humilde María siempre triunfará sobre Satanás, el soberbio, y tan grande será su victoria que aplastará su cabeza, la misma sede de su orgullo. Desenmascarará la astucia de su serpiente y expondrá sus perversas maquinaciones. Dispersará a los cuatro vientos sus planes diabólicos y, hasta el fin de los tiempos, mantendrá a sus fieles siervos a salvo de sus crueles garras”.

¡Ave María Purísima!

Ejército Remanente...

domingo, 30 de agosto de 2026

Oraciones Diarias...

 

Pater noster, qui es in caelis,
sanctificetur nomen tuum.
Adveniat regnum tuum.
Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum quotidianum da nobis hodie.
Et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris.
Et ne nos inducas in tentationem,
sed libera nos a malo. Amen.


Ave Maria, gratia plena
Dominus tecum
benedicta tu in mulieribus,
et benedictus fructus ventris tui, Jesus.
Sancta Maria mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc et in hora mortis nostrae.
Amén.

Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.



 Angelus


V. Angelus Domini nuntiávit Mariae;
R. Et concépit de Spíritu Sancto.
Ave Maria

V. Ecce ancilla Dómini;
R. Fiat mihi secundum verbun tuum.
Ave Maria.

(Reverencia)
V. Et Verbum caro factum est;
R. Et habitávit in nobis.
Ave Maria.

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

Oremus:

Gratiam tuam, quaesumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut qui, Angelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónen cognóvimus, per passiónem ejus ad crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur.
Per eúndem Christum Dóminum nostrum.

R. Amen.

@Viva_Cristo_Rey








sábado, 29 de agosto de 2026

Oraciones Especiales..

                ..MAMA MARIA...



Yo te saludo María, Hija de Dios el Padre.
Yo te saludo María, Madre de Dios el Hijo.
Yo te saludo María, Esposa del Espíritu Santo.
Yo te saludo María, Templo de la Santísima Trinidad.
Yo te saludo María, Lirio blanco de la Santísima Trinidad.

Yo te saludo María, Rosa agradable de la corte celestial.

Yo te saludo María, Virgen llena de dulzura y de humildad, de quien el Rey de los Cielos quiso nacer, ser alimentado, y ser educado.

Yo te saludo María, Virgen de las vírgenes.

Yo te saludo María, Reina de los Mártires, pues tu alma fue atravesada por una espada de dolor.

Yo te saludo María, Reina del universo, a quien toda potencia ha sido dada en el cielo y en la tierra.

Yo te saludo María, Reina de mi corazón, mi alegría, mi vida y mi esperanza.

Yo te saludo María, Madre muy amable.

Yo te saludo María, Madre admirable.

Yo te saludo María, Madre del Bello Amor.

Yo te saludo María, concebida sin pecado.

Yo te saludo María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el Fruto de tu vientre, Jesús.

Bendito sea tu esposo, San José.
Bendito sea tu padre, San Joaquín.
Bendita sea tu madre, Santa Ana.
Bendito sea tu ángel, San Gabriel.
Bendito sea el Padre, que te eligió.
Bendito sea el Hijo, que te amó.
Bendito sea el Espíritu Santo, que te eligió como esposa.
Que todos aquellos que te aman, te bendigan.

¡Oh bienaventurada Virgen María, bendícenos a todos, en el Nombre de tu muy querido Hijo.

Amén

Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el poder que os concedió Dios Padre.
Avemaría

Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por la sabiduría que os concedió Dios Hijo.
Avemaría

Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el amor que os concedió Dios Espíritu Santo. Avemaría
Gloria

Santa María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma. Amén

@Viva_Cristo_Rey

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POR LA NOCHE

Modo santo de terminar el día

Pasados los cuidados del día, y volviendo el tiempo del reposo, no debe el cristiano entregarse al sueño, imagen de la muerte, sino preparado a morir.
 ¿Quién puede asegurarle que al día siguiente se levantara vivo y sano, pues que no puede dudar que muchos en el mundo, asaltados mientras duermen de algún accidente súbito, truecan el sueño con la muerte?  

Postrado, pues, delante de Dios, su juez supremo, primeramente, dele gracias de los muchos y grandes beneficios recibidos en toda la vida y en aquel día, numerándolos y considerándolos lo mejor que pueda y sepa con afecto íntimo de ánimo agradecido.

 Luego, habiendo pedido luz para conocer bien sus culpas, coteje con los beneficios de Dios sus malas obras, trayendo a la memoria, y confesando con gran confusión lo que en aquel día hubiere pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión, contra la ley de Dios, o sin ajustarse a ella. 
Juntas así las culpas, reprendiéndose por ellas, y detestándolas con profundo dolor, quémelas y abráselas en la hoguera del amor divino, que solo tiene poderosa eficacia para consumirlas.
 En suma, con verdadera contrición, procedente de caridad perfecta para con Dios, sumamente amable, se esfuerce con todo su corazón a cancelarlas y anularlas. 
En fin, proponga con ánimo muy resuelto, no consentir jamás en cosa pecaminosa.    7Implore además el auxilio divino, para mantener sus promesas, con los coloquios con Cristo, la Virgen, Ángel Custodio y otros Santos.

Advertencia. Porque el acto de contrición con propósito de la enmienda y de confesarse justifica el alma, convendría aficionarse a esta devoción de devociones, practicándola por lo menos antes de acostarse.
Cuando se hace el acto de contrición, conviene desear con la divina gracia tener un dolor tan grande de haber ofendido a Dios, como lo tuvo la Magdalena, y como lo han tenido todos los Santos, si le fuera posible, solo por ser Su Majestad quien es.

(San Francisco Javier)

@Viva_Cristo_Rey

Islamismo.....

 

Cardenal Burke: «El Islam quiere gobernar el mundo»

Los musulmanes tienen como objetivo final ganar poder a nivel mundial. El islam, mediante la sharia, es decir, su ley, debe gobernar el mundo y para esto tiene permitidos actos de violencia contra los cristianos y los no creyentes”. 

Card. Burke: ‘No creo que sea cierto que todos adoremos al mismo Dios’

Muchos líderes de la Iglesia (NT: Francisco y ahora Prevost a la cabeza) impulsan la narrativa de que el Islam es una religión de paz y los musulmanes adoran al mismo Dios que los cristianos.

Robert Spencer, director de Jihad Watch, le dijo a Church Militant: «La Iglesia Católica bajo el ‘Papa Francisco’ y ahora León está entregada a la idea de que el Islam es una religión de paz y que los católicos deberían acoger la afluencia de inmigrantes musulmanes en Europa».

Dispuesto a desacreditar esta narrativa falsa, Raymond Burke, ex prefecto de la corte más alta del Vaticano, la Signatura Apostólica, en 2016 hizo referencia a las batallas cristianas con musulmanes en Lepanto en 1571 y Viena en 1683 diciendo: «Estos eventos históricos se relacionan directamente con la situación de hoy. No hay duda de que el Islam quiere gobernar el mundo «.

No creo que sea cierto que todos adoremos al mismo Dios porque el Dios del Islam es un gobernador. En otras palabras, fundamentalmente, la Sharia es la ley del Islam, y esa ley, que proviene de Alá, debe dominar eventualmente a cada hombre. Y no es una ley fundada en el amor.

Al comentar específicamente sobre los problemas islámicos en Francia en 2017, Burke explicó: «Estas cosas no son anomalías para el Islam. Así es como van las cosas. Si entiendes eso y no aceptas la idea de estar a la fuerza bajo un gobierno islámico, entonces tienes razones para estar asustado.»

Sin rodeos, el prelado declaró:

Los musulmanes tienen como objetivo final ganar poder a nivel mundial. El islam, mediante la sharia, es decir, su ley, debe gobernar el mundo y para esto tiene permitidos actos de violencia contra los cristianos y los no creyentes”. 

El Cardenal Burke no dudó en denunciar la actitud de Europa, similar a la de la avestruz:

Nos rehusamos a reconocer esta realidad y vacilamos en defender la fe cristiana… Existen muchas personas que no entienden lo que es el islam, e inventan ese lema de que todos creemos en el mismo Dios, que todos estamos unidos por el amor al prójimo, etc. Pero eso es falso”. 

Al describir la actual situación de “apostasía silenciosa”, añadió: “Los cristianos han olvidado una verdad fundamental: existe un solo Salvador del mundo: Jesucristo”. Igualmente, al hablar de su libro, Esperanza para el Mundo: unir todas las cosas en Cristo, el Cardenal afirmó:

El islam es una amenaza porque, para el verdadero musulmán, Alá debe gobernar el mundo. Cristo dijo en el Evangelio: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios”. Por el contrario, la religión islámica, que está basada en la ley del Corán, tiene como objetivo gobernar en todos los países donde haya musulmanes. Cuando estos son minoría, no pueden insistir en la aplicación de la ley del Corán, pero una vez que son mayoría, su deber como musulmanes es aplicar la sharia. Actualmente existen verdaderos enclaves conformados por musulmanes en Europa, donde la sharia gobierna de hecho… El problema radica en que los musulmanes desean expandirse. La historia de la presencia islámica en Europa es un intento por conquistarla. 

Concluyó identificando la razón de la propagación de estos males:

… la corrupción del occidente. Ya no existen las familias grandes. Hemos aceptado dócilmente prácticas contrarias a la ley natural, como el aborto o el llamado matrimonio homosexual. Esto es una prueba de que ya no somos firmes y fuertes en la fe, y por lo tanto, nos estamos volviendo presas fáciles para la conquista musulmana”. 

https://www.churchmilitant.com/news/author/bradley-eli-m.div.-ma.th