En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial,
comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
Lecturas del Martes de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario
Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno
Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (5,1-6):
Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud. Mirad lo que os digo yo, Pablo: si os circuncidáis, Cristo no os servirá de nada. Lo afirmo de nuevo: el que se circuncida tiene el deber de observar la ley entera. Los que buscáis la justificación por la ley habéis roto con Cristo, habéis caído fuera del ámbito de la gracia. Para nosotros, la esperanza de la justificación que aguardamos es obra del Espiritu, por medio de la fe, pues, en Cristo Jesús, da lo mismo estar circuncidado o no estarlo; lo único que cuenta es una fe activa en la práctica del amor.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 118,41.43.44.45.47.48
R/. Señor, que me alcance tu favor
Señor, que me alcance tu favor, tu salvación según tu promesa. R/.
No quites de mi boca las palabras sinceras, porque yo espero en tus mandamientos. R/.
Cumpliré sin cesar tu voluntad, por siempre jamás. R/.
Andaré por un camino ancho, buscando tus decretos. R/.
Serán mi delicia tus mandatos, que tanto amo. R/.
Levantaré mis manos hacia ti recitando tus mandatos. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,37-41):
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. Él entró y se puso a la mesa. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: «Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.»
Palabra del Señor
COMENTARIO DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA
Obras: No tocaría a un leproso por dinero, pero sí por amor.
El gozo del don.
«Dad limosna de lo de dentro y así lo tendréis limpio todo» (Lc 11,41).
No podemos quedar satisfechos dando sólo dinero; el dinero no es suficiente pues se puede encontrar en otra parte. Los pobres tienen necesidad de nuestras manos para ser servidos, y de nuestros corazones para ser amados. La religión de Cristo es el amor, el contagio del amor.
Los que pueden llevar una vida cómoda sin duda que tienen sus razones. Pueden habérsela ganado con sus trabajos; yo sólo monto en cólera frente al despilfarro, los que echan a la basura lo que podría sernos de utilidad. La dificultad está en que, muy a menudo, los ricos e incluso la gente que vive cómodamente, no saben verdaderamente qué son los pobres; por eso podemos perdonarlos, porque el conocimiento sólo puede conducir al amor, y el amor al servicio. Es porque no les conocen que no se conmueven por ellos.
Por amor procuro dar a los pobres lo que los ricos no podrían obtener con dinero. Ciertamente, no tocaré a un leproso ni por un millón, pero lo cuidaré gustosamente por el amor de Dios.
Señor, purifica mi corazón para que Tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno.
Primera Lectura
Lectura del primer libro de las Crónicas 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2
En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todo Israel, para subir el Arca del Señor al lugar que le había preparado. Reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas.
Luego los levitas levantaron el Arca de Dios tal como había mandado Moisés por orden del Señor: apoyando los varales sobre sus hombros.
David mandó a los jefes de los levitas emplazar a los cantores de sus familias con instrumentos musicales – arpas, cítaras y platillos – para que los hiciesen resonar, alzando la voz con júbilo.
Llevaron el Arca de Dios y la colocaron en el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión de Dios. Cuando David acabó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.
Salmo de hoy
Salmo 26, 1. 3. 4. 5 R/. El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R/.
Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. R/.
Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. R/.
El me protegerá en su tienda el día del peligro; me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca. R/.
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28
En tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».
Pero él dijo: «Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».
Palabra del Señor
COMENTARIO DE JUAN PABLO II
Homilía (06-11-1982): Tierra de María
Queridoshermanos en el Episcopado, queridos hermanos y hermanas:
1. Los caminos marianos me traen esta tarde a Zaragoza. En su viaje apostólico por tierras españolas, el Papa se hace hoy peregrino a las riberas del Ebro. A la ciudad mariana de España. Al santuario de Nuestra Señora del Pilar.
Veo así cumplirse un anhelo que, ya antes deseaba poder realizar, de postrarme como hijo devoto de María ante el Pilar sagrado. Para rendir a esta buena Madre mi homenaje de filial devoción, y para rendírselo unido al Pastor de esta diócesis, a los otros obispos y a vosotros, queridos aragoneses, riojanos, sorianos y españoles todos, en este acto mariano nacional.
Peregrino hasta este santuario, como en mis precedentes viajes apostólicos que me llevaron a Guadalupe, Jasna Góra, Knock, Nuestra Señora de África, Notre Dame, Altötting, La Aparecida, Fátima, Luján y otros santuarios, recintos de encuentro con Dios y de amor a la Madre del Señor y nuestra.
Estamos en tierras de España, con razón denominada tierra de María. Sé que, en muchos lugares de este país, la devoción mariana de los fieles halla expresión concreta en tantos y tan venerados santuarios. No podemos mencionarlos todos. ¿Pero cómo no postrarnos espiritualmente, con afecto reverente ante la Madre de Covadonga, de Begoña, de Aránzazu, de Ujué, de Montserrat, de Valvanera, de la Almudena, de Guadalupe, de los Desamparados, del ?Lluch, del Rocío, del Pino?
De estos santuarios y de todos los otros no menos venerables, donde os unís con frecuencia en el amor a la única Madre de Jesús y nuestra, es hoy un símbolo el Pilar. Un símbolo que nos congrega en Aquella a quien, desde cualquier rincón de España, todos llamáis con el mismo nombre: Madre y Señora nuestra.
2. Siguiendo a tantos millones de fieles que me han precedido, vengo como primer Papa peregrino al Pilar, como signo de la Iglesia peregrina de todo el mundo, a ponerme bajo la protección de nuestra Madre, a alentaros en vuestro arraigado amor mariano, a dar gracias a Dios por la presencia singular de María en el misterio de Cristo y de la Iglesia en tierras españolas y a depositar en sus manos y en su corazón el presente y futuro de vuestra nación y de la Iglesia en España. El Pilar y su tradición evocan para vosotros los primeros pasos de la evangelización de España.
Aquel templo de Nuestra Señora, que, al momento de la reconquista de Zaragoza, es indicado por su obispo como muy estimado por su antigua fama de santidad y dignidad; que ya varios siglos antes recibe muestras de veneración, halla continuidad en la actual basílica mariana. Por ella siguen pasando muchedumbres de hijos de la Virgen, que llegan a orar ante su imagen y a venerar el Pilar bendito. Esa herencia de fe mariana de tantas generaciones, ha de convertirse no sólo en recuerdo de un pasado, sino en punto de partida hacia Dios. Las oraciones y sacrificios ofrecidos, el latir vital de un pueblo, que expresa ante María sus seculares gozos, tristezas y esperanzas, son piedras nuevas que elevan la dimensión sagrada de una fe mariana.
Porque en esa continuidad religiosa la virtud engendra nueva virtud. La gracia atrae gracia. Y la presencia secular de Santa María, va arraigándose a través de los siglos, inspirando y alentando a las generaciones sucesivas. Así se consolida el difícil ascenso de un pueblo hacia lo alto.
3. Un aspecto característico de la evangelización en España, es su profunda vinculación a la figura de María. Por medio de Ella, a través de muy diversas formas de piedad, ha llegado a muchos cristianos la luz de la fe en Cristo, Hijo de Dios y de María. ¡Y cuántos cristianos viven hoy también su comunión de fe eclesial sostenidos por la devoción a María, hecha así columna de esa fe y guía segura hacia la salvación!
Recordando esa presencia de María, no puedo menos de mencionar la importante obra de San Ildefonso de Toledo «Sobre la virginidad perpetua de Santa María», en la que expresa la fe de la Iglesia sobre este misterio. Con fórmula precisa indica: «Virgen antes de la venida del Hijo, virgen después de la generación del Hijo, virgen con el nacimiento del Hijo, virgen después de nacido el Hijo».
?El hecho de que la primera gran afirmación mariana española haya consistido en una defensa de la virginidad de María, ha sido decisivo para la imagen que los españoles tienen de Ella, a quien llaman «la Virgen», es decir, la Virgen por antonomasia. Para iluminar la fe de los católicos españoles de hoy, los obispos de esta nación y la misma comisión episcopal para la Doctrina de la Fe recordaban el sentido realista de esta verdad de fe. De modo virginal, «sin intervención de varón y por obra del Espíritu Santo», María ha dado la naturaleza humana al Hijo eterno del Padre. De modo virginal ha nacido de María un cuerpo santo animado de un alma racional, al que el Verbo se ha unido hipostáticamente.
Es la fe que el Credo amplio de San Epifanio expresaba con el término «siempre Virgen» y que el Papa Pablo IV articulaba en la fórmula ternaria de virgen «antes del parto, en el parto y perpetuamente después del parto». La misma que enseña Pablo VI: «Creemos que María es la Madre, siempre Virgen, del Verbo Encarnado». La que habéis de mantener siempre en toda su amplitud.
El amor mariano ha sido en vuestra historia fermento de catolicidad. Impulsó a las gentes de España a una devoción firme y a la defensa intrépida de las grandezas de María, sobre todo en su Inmaculada Concepción. En ello porfiaban el pueblo, los gremios, cofradías y claustros universitarios, como los de esta ciudad, de Barcelona, Alcalá, Salamanca, Granada, Baeza, Toledo, Santiago y otros. Y es lo que impulsó además a trasplantar la devoción mariana al Nuevo Mundo descubierto por España, que de ella sabe haberla recibido y que tan viva la mantiene. Tal hecho suscita aquí, en el Pilar, ecos de comunión profunda ante la Patrona de la Hispanidad.
Me complace recordarlo hoy, a diez años de distancia del V centenario del descubrimiento y evangelización de América. Una cita a la que la Iglesia no puede faltar.
4. El Papa Pablo VI escribió que «en la Virgen María todo es referido a Cristo y todo depende de El». Ello tiene una especial aplicación en el culto mariano. Todos los motivos que encontramos en María para tributarle culto, son don de Cristo, privilegios depositados en Ella por Dios, para que fuera la Madre del Verbo. Y todo el culto que le ofrecemos, redunda en gloria de Cristo, a la vez que el culto mismo a María nos conduce a Cristo.
San Ildefonso de Toledo, el más antiguo testigo de esa forma de devoción que se llama esclavitud mariana, justifica nuestra actitud de esclavos de María por la singular relación que Ella tiene con respecto a Cristo: «Por eso soy yo tu esclavo, porque mi Señor es tu hijo. Por eso tú eres mi Señora, porque tú eres la esclava de mi Señor. Por eso soy yo el esclavo de la esclava de mi Señor, porque tú has sido hecha la madre de tu Señor. Por eso he sido yo hecho esclavo, porque tu has sido hecha la madre de mi Hacedor».
Como es obvio, estas relaciones reales existentes entre Cristo y María hacen que el culto mariano ?tenga a Cristo como objeto último. Con toda claridad lo vio el mismo San Ildefonso: «Pues así se refiere al Señor lo que sirve a la esclava; así redunda al Hijo lo que se entrega a la Madre; así pasa al rey el honor que se rinde en servicio de la reina». Se comprende entonces el doble destinatario del deseo que el mismo Santo formula, hablando con la Santísima Virgen: «Que me concedas entregarme a Dios y a Ti, ser esclavo de tu Hijo y tuyo, servir a tu Señor y a Ti».
No faltan investigadores que creen poder sostener que la más popular de las oraciones a María —después del «Ave María»— se compuso en España y que su autor sería el obispo de Compostela, San Pedro de Mezonzo, a finales del siglo X; me refiero a la «Salve».
Esta oración culmina en la petición «Muéstranos a Jesús». Es lo que María realiza constantemente, como queda plasmado en el gesto de tantas imágenes de la Virgen, esparcidas por las ciudades y pueblos de España. Ella, con su Hijo en brazos, como aquí en el Pilar, nos lo muestra sin cesar como «el camino, la verdad y la vida». A veces, con el Hijo muerto sobre sus rodillas, nos recuerda el valor infinito de la sangre del Cordero que ha sido derramada por nuestra salvación. En otras ocasiones, su imagen, al inclinarse hacia los hombres, acerca a su Hijo a nosotros y nos hace sentir la cercanía de quien es revelación radical de la misericordia, manifestándose así, Ella misma, como Madre de la misericordia.
Las imágenes de María recogen así una enseñanza evangélica de primordial importancia. En la escena de las bodas de Caná, María dijo a los criados: «Haced lo que El os diga». La frase podría parecer limitada a una situación transitoria. Sin embargo, como subraya Pablo VI, su alcance es muy superior: es una exhortación permanente a que nos abramos a la enseñanza de Jesús. Se da así una plena consonancia con la voz del Padre en el Tabor: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia; escuchadle».
Ello amplía nuestro horizonte hacia unas perspectivas insondables. El plan de Dios en Cristo era hacernos conformes a la imagen de su Hijo, para que El fuera «el primogénito entre muchos hermanos». Cristo vino al mundo «para que recibiéramos la adopción», para otorgarnos el «poder de llegar a ser hijos de Dios». Por la gracia somos hijos de Dios y, apoyados en el testimonio del Espíritu, podemos clamar: Abba, Padre. Jesús ha hecho, por su muerte y resurrección, que su Padre sea nuestro Padre.
Y para que nuestra fraternidad con El fuera completa, quiso ulteriormente que su Madre Santísima fuera nuestra Madre espiritual. Esta Maternidad, para que no quedara reducida a un mero título jurídico, se realizó, por voluntad de Cristo, a través de una colaboración de María en la obra salvadora de Jesús, es decir, «en la restauración de la vida sobrenatural de las almas».
5. Un padre y una madre acompañan a sus hijos con solicitud. Se esfuerzan en una constante acción educativa. A esta luz cobran su pleno sentido las voces concordes del Padre y de María: Escuchad a Jesús, haced lo que El os diga. Es el consejo que cada uno de nosotros debe tratar ?de asimilar, y del que desde el comienzo de mi pontificado quise hacerme eco: «No temáis; abrid de par en par las puertas a Cristo».
María, por su parte, es ejemplo supremo de esta actitud. Al anuncio del ángel responde con un sí incondicionado: «He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra». Ella se abre a la Palabra eterna y personal de Dios, que en sus entrañas tomará carne humana. Precisamente esta acogida la hace fecunda: Madre de Dios y Madre nuestra, porque es entonces cuando comienza su cooperación a la obra salvadora.
Esa fecundidad de María es signo de la fecundidad de la Iglesia. Abriéndonos a la Palabra de Cristo, acogiéndole a El y su Evangelio, cada miembro de la Iglesia será también fecundo en su vida cristiana.
6. El Pilar de Zaragoza ha sido siempre considerado como el símbolo de la firmeza de fe de los españoles. No olvidemos que la fe sin obras está muerta. Aspiremos a «la fe que actúa por la caridad». Que la fe de los españoles, a imagen de la fe de María, sea fecunda y operante. Que se haga solicitud hacia todos, especialmente hacia los más necesitados, marginados, minusválidos, enfermos y los que sufren en el cuerpo y en el alma.
Como Sucesor de Pedro he querido visitaros, amados hijos de España, para alentaros en vuestra fe e infundiros esperanza. Mi deber pastoral me obliga a exhortaros a una coherencia entre vuestra fe y vuestras vidas. María, que en vísperas de Pentecostés intercedió para que el Espíritu Santo descendiera sobre la Iglesia naciente, interceda también ahora. Para que ese mismo Espíritu produzca un profundo rejuvenecimiento cristiano en España. Para que ésta sepa recoger los grandes valores de su herencia católica y afrontar valientemente los retos del futuro.
7. Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en esta tierra española donde tantos frutos ha producido. Y quiero finalmente encomendarte, Virgen Santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas.
¡Dios te salve María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra! A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.
?Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.
En tus manos pongo la fatiga y el sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su ciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.
En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos, procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano, prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.
Virgen Santa del Pilar: Aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, oh María, a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea.
V. Angelus Domini nuntiávit Mariae; R. Et concépit de Spíritu Sancto. Ave Maria
V. Ecce ancilla Dómini; R. Fiat mihi secundum verbun tuum. Ave Maria.
(Reverencia) V. Et Verbum caro factum est; R. Et habitávit in nobis. Ave Maria.
V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix. R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
Oremus:
Gratiam tuam, quaesumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut qui, Angelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónen cognóvimus, per passiónem ejus ad crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.
Para entender la devoción mariana y en especial el Santo Rosario, es necesario el estudio de la Biblia.
"BBendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre... Al‚grate llena de gracia el Señor es contigo", Lucas 1,28.
EL ROSARIO. Para entender la devoción mariana y en especial el Santo Rosario, es necesario el estudio de la Biblia. Si hay una oración que tenga profundas raíces bíblicas, esa es precisamente el Rosario.
Sin embargo, hay algunos cristianos que ignoran lo que la Biblia dice del Rosario y por eso lo consideran como una oración repetitiva, monótona y aburrida.
LA BIBLIA NOS DA TRES RAZONES PARA REZAR EL ROSARIO 1. Porque Dios Padre manda al Ángel Gabriel saludar as a la Madre de su Hijo: "Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo". Lee: Lucas 1, 28. Si los siervos de Dios en el cielo deben saludar así a María, ¿los siervos de Dios en la tierra no debemos hacer lo mismo? 2. Porque el Espíritu Santo así inspiró alabar a María y a Jesús: "Isabel se llenó del Espíritu Santo y clamó con fuerte voz: ´Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre´. Lee: Lucas 1,48. Si a ti el Espíritu no te inspira alabar así a María, ¿qué espíritu será ese? Lee: 1 Juan 4,1. 3. Porque Jesús nos recomienda orar sin intermisión. Lee: Lucas 18,1. Es verdad que este mandato se cumple con cualquier oración, pero el Rosario facilita su cumplimiento. ...Por tanto, el que reza el Rosario obedece al mandato del Padre, a la recomendación del Hijo y a la inspiración del Espíritu Santo....
SINTESIS DE LOS SALMOS Los salmos de la Biblia son 150, por eso el Rosario se compone de 150 avemarías. El Rosario es la salmodia de los seglares, de la gente ocupada, de los pobres y los ricos, de los sabios y los ignorantes que quieren cumplir con el mandato de alabar a Dios en todo momento con salmos y cánticos inspirados. Lee: Colosenses 3, 16. ...Rezar el Rosario es no sólo obedecer lo que la Biblia manda, sino rezar como la Biblia enseña....
¿VANA PALABRERIA?
Jesucristo dijo: "Al orar, no charláis mucho como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados". Lee: Mateo 6,7. Pero ¿acaso es vana palabrería el "Padre Nuestro" que rezamos antes de cada decena? ¿Acaso es vana palabrería dar "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo"? ¿Acaso es vana palabrería el avemaría que repite incesantemente: "Bendito el fruto de tu vientre, Jesús"?
UNA MEDITACION DEL EVANGELIO El Evangelio es el relato de la vida y obras de Cristo Jesús. El Rosario es la contemplación de esos misterios. "Por eso precisamente los misterios del Rosario se comparan a las ventanas a través de las cuales podéis dirigir y sumergir la mirada hacia el ´mundo de Dios´." Mensaje de Juan Pablo II (25-IV-87.) El Rosario nos ayuda a ver a Jesús con los ojos de María y a guardar sus enseñanzas en nuestro corazón.
LO QUE ENSEÑA LA IGLESIA El Rosario es de carácter netamente evangélico. Es del Evangelio de donde el Rosario extrae el enunciado de los misterios y sus fórmulas principales. Es en el Evangelio donde se inspira para sugerir, motivado por el gozoso saludo del Ángel y del religioso consentimiento de la Virgen, la actitud con que el fiel debe recitarlo; toma del Evangelio, y mientras se suceden armoniosamente las Ave Marías, presenta un misterio fundamental -la encarnación del Verbo- contemplado en el momento decisivo del anuncio hecho a María. El Rosario es pues una oración evangélica... El Rosario es una meditación ordenada de los eventos salvíficos realizados en Cristo. Su división en tres partes (nacimiento, pasión y resurrección) refleja el anuncio primitivo de la fe, y del misterio de Cristo: humillación, muerte y exaltación. Lee: Filipenses 2,6-11 y "Marialis Cultus" 44-45. El Rosario no es decir palabras sin sentido, sino que es una meditación de los misterios de Nuestro Señor. Por eso dijo el poeta: ...Rezar el santo Rosario no es sólo hacer memoria del gozo, el dolor, la gloria de Nazaret al Calvario. Es el fiel itinerario de una realidad vivida y quedar entretejida siguiendo al Cristo gozoso, crucificado y glorioso en el Rosario la vida....
¿ES UNA ORACION REPETITIVA?
Efectivamente, pero esto no es ningún defecto sino que es la característica de la oración let nica. "Laetus" significa alegría, gozo, regocijo. Gozo como el de Isabel, que a gran voz proclama: "Bendita tú entre las mujeres". Gozo como el de los Ángeles, que repetían insistentemente: "Gloria a Dios en las alturas." Por eso los salmos de gozo son repetitivos. Lee: Salmo 136 (135).
¿SE ALABA DIEZ VECES A MARIA Y SOLA UNA A JESUS? Eso es falso porque cada avemaría es también una alabanza al "Bendito fruto de tu vientre, Jesús". EL ROSARIO ES UN RAMO DE ROSAS Ninguna mujer se queja por que su novio le lleva "25 rosas repetidas," por que no son 25 rosas repetidas, sino un ramo de rosas. El Rosario es un ramo de flores espirituales para la Madre de Jesús. ...A las mujeres les gustan las rosas y a la Virgen le gusta el Rosario....
¿EL ROSARIO ES UNA ORACION ANTICUADA? En lo absoluto. El Rosario es muy actual. Como la música moderna, es movido, rítmico, repetitivo y habla de amor, por eso nunca pasa de moda. La verdadera oración empeña todo el cuerpo. La música moderna se toca, se oye, se canta y se baila. Lo mismo el Rosario: los labios recitan la alabanza, la mente repasa los misterios, los dedos llevan la cuenta, las rodillas dan el culto, los brazos en alto elevan la súplica. Es rítmico. Los psicólogos acaban de descubrir lo que la Iglesia ya sabía desde hace dos mil años: el ritmo ayuda al recuerdo. El ritmo del Rosario ayuda a recordar, es decir, repasar en el corazón como María, los misterios de la vida del Señor. Lee: Lucas 2,51. Es repetitivo y habla de amor. De seguro recordar s aquella canción de los Beatles que dice: "She loves you Yeh, Yeh, Yeh". En ese famoso e inolvidable disco se repite la misma frase más de cincuenta veces. Y así es el Rosario, repetitivo, porque al corazón las palabras de amor siempre le saben nuevas.
LO QUE DICE POR LUCÍA LA VIDENTE DE FATIMA • Es una oración celestial. "El Rosario es, después de la Santa Misa, lo que mas nos une a Dios por la riqueza de las oraciones de que está compuesto. Todas ellas vienen del cielo, dictadas por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo." Carta a M. Martins.
• Es una oración Trinitaria. "El Gloria que rezamos entre las decenas del Rosario fue dictado por Dios Padre a los Ángeles en Belén, y es un himno a la Santísima Trinidad". Ibid. El Padrenuestro fue dictado por el Hijo, y se dirige al Padre. El Avemaría se compone primero de la oración dictada por el Padre al Ángel, mas la oración dictada por el Espíritu Santo a Isabel, y la segunda parte: ´Ruega por nosotros pecadores´ es la oración dictada por el mismo Espíritu a la Iglesia.
• Es una oración Eucarística. "María fue el primer tabernáculo donde el Padre mostró al Hijo. Los pastores y los Reyes Magos adoraron a Jesús en brazos de María. Yo no sé si se puedan encontrar palabras más sublimes y apropiadas para rezar enfrente del Santísimo Sacramento". Carta a M. Martins.
LO QUE DICE JUAN PABLO II "Sabéis que es necesario rezar y debéis hacerlo meditando y recordando lo que Jesús ha hecho y sufrido por nosotros: los misterios de su infancia, de su pasión y su muerte, y de su resurrección gloriosa. Recitando vuestro misterio o decena, seguís la inspiración del Espíritu Santo que, instruyéndolos interiormente os lleva a imitar más de cerca a Jesús, haciéndonos rezar con María, y sobre todo, como María". ...El Rosario es por tanto una oración cristológica por que es una meditación en los misterios de la vida de Jesús....
LO QUE MANDA MARIA En sus seis apariciones en Fátima la Virgen nos dio una sola recomendación: "Rezad el Rosario cada día".
EL ROSARIO ES LA ORACION DE LOS TIEMPOS DIFICILES. El Rosario surgió como arma celestial contra la secta de los "cátaros". Los Dominicos "armados" del Rosario, volvieron a la verdadera fe a Europa. Con el Rosario en la mano se ganó la batalla de Lepanto, y se detuvo el avance de los turcos. Con el Rosario, la Legión Azul venció al comunismo ateo y hemos visto derrumbarse su "telón de acero" como los muros de Jericó. Con el Rosario en la mano y el nombre de Cristo Rey en los labios murió mártir el Padre Pro. Por ello el cristiano que tiene el Rosario en una mano, la Biblia en la otra y a Cristo en su corazón es un cristiano invencible.