sábado, 24 de enero de 2026

Prepararnos para una buena Confesión ...

 Prepararnos para una buena Confesión...



Haz ante todo una breve y devota oración para ponerte en la presencia de Dios e invocar su ayuda.   Reza un Padrenuestro, Ave y Gloria, el Acto de contrición, o bien esta oración al Espíritu Santo:
Oh Espíritu Santo, luz sobrenatural de mi entendimiento y ardor de mi voluntad, ayúdame a conocer el verdadero estado de conciencia y a hacer una buena y provechosa confesión.

¿Cuánto tiempo hace que no te confiesas? ¿Cumpliste con la penitencia que te impusieron?.. ¿Lo has hecho bien? ¿Has recibido la absolución?
 ¿En las confesiones anteriores, has olvidado algún pecado grave? 
¿Has callado voluntariamente, disminuido y falseado la acusación de algún pecado mortal? ¿Has tenido dolor de los pecados? 
¿Has recordado y puesto en práctica los consejos recibidos y los propósitos hechos?

AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS

¿Has estudiado el catecismo y te has instruido sobre las verdades de la fe? ¿Has rehusado creer o has admitido dudas voluntarias sobre alguna de ellas? ¿Las has comunicado a otros? ¿Has hablado mal de la religión y has tomado parte con gusto en conversaciones que otros tenían contra la fe, contra la Iglesia y contra los sacerdotes fieles?
 ¿Has leído libros o folletos contrarios a la religión; protestantes, espiritistas, comunistas u otros? 
¿Has desconfiado de la misericordia de Dios? ...¿Has desesperado de tu salvación o de la corrección de tus defectos o malas costumbres?
 ¿Te ha faltado la resignación a la voluntad de Dios en las pruebas o has murmurado de la Divina Providencia? ¿Te has expuesto temerariamente a las ocasiones de pecado?
 ¿Has cometido pecados pensando que luego te confesarías?
 ¿Has sentido fastidio por las cosas de piedad o de religión, o por la palabra de Dios? ¿Has hecho algún acto de fastidio contra Dios? 
¿Te has dejado vencer por el respeto humano, avergonzándote de mostrarte cristiano delante de los demás? 
¿Te has apegado a las criaturas, anteponiendo su amor al amor de Dios? ¿Has sido supersticioso, dando crédito a los sueños a las cartas, a las brujerías o a las adivinas? 
¿Has maltratado, despreciado, insultado o te has burlado de las personas consagradas a Dios?
 ¿Has faltado de respeto a los lugares sagrados?
 ¿Has comulgado sin las debidas disposiciones? ¿O lo has hecho sacrílegamente en pecado mortal que no has confesado con contrición y propósito de enmienda?
¿Has profanado alguna cosa sagrada, o recibido indignamente algún sacramento?
 ¿Has dicho regularmente tus oraciones de la mañana y de la noche? ¿Las has dejado por negligencia?
 ¿Has tentado a Dios exponiéndote a peligros para el alma o para el cuerpo?
Reflexiona seriamente sobre la advertencia de Jesús:
“Si alguno se avergüenza de Mí delante de los hombres, también Yo me avergonzaré de él delante de mi Padre”.

NO TOMAR EL NOMBRE DE DIOS EN VANO

¿Has pronunciado el santo nombre de Dios sin respeto? ¿Lo has pronunciado con rabia?
 ¿Has dicho blasfemias o palabras injuriosas contra Dios, la Santísima Virgen o contra los Santos? ¿Las has dicho en presencia de otros o has permitido que otros las dijeran en tu presencia?
 ¿Has dicho imprecaciones contra ti mismo, contra otras personas? 
¿Has hecho algún juramento malo o falso? ¿Has hecho algún juramento o promesa sin intención de cumplirla? ¿Has hecho juramento sin necesidad o con daño de otro?
 ¿Has confirmado con juramento alguna calumnia?
 ¿Has cumplido tus promesas, votos o juramentos? 
¿Tienes la costumbre de jurar sin necesidad?
 ¿Has proferido maldiciones?
Medita las palabras de la Sagrada Escritura (Tob., 13, 16):
“Serán maldecidos los que te desprecian, condenados todos aquellos que te blasfeman.
¿Has faltado culpablemente a Misa los domingos o fiestas de guardar? ¿La has escuchado con la debida atención y con respeto? 
¿Has llegado tarde por tu culpa, o por tu culpa otros han faltado o han llegado tarde?
 ¿Has descuidado la palabra de Dios, la explicación del Santo Evangelio o las instrucciones catequísticas? 
¿Has trabajado los domingos o días festivos, sin necesidad y por un tiempo considerable? ¿Has hecho trabajar a otros?
“Es necesario orar siempre. Rezad para no caer en la tentación”.

HONRAR AL PADRE Y A LA MADRE

¿Has respetado y obedecido prontamente a tus padres?
 ¿A tus superiores? ¿Los has odiado o les has guardado rencor? ¿Has dicho imprecaciones contra ellos o les has deseado algún mal? 
¿Los has amenazado? ¿Los has insultado? ¿Has murmurado contra ellos? ¿Te has rebelado con palabras o con gestos? 
¿Los has ayudado en caso de necesidad? 
¿Has rezado por ellos? ¿Los has puesto al tanto de tus amistades, de tus lecturas, diversiones y salidas?
 ¿Te has avergonzado de ellos? ¿Los has hecho enojar o blasfemar? 
¿Has maltratado u odiado a tus hermanos? ¿Los has amenazado, golpeado o les has dado malos ejemplos? 
¿Los has ayudado? 
¿Has faltado de respeto a tus maestros, superiores, ancianos, sacerdotes y religiosos? 
¿Has cumplido con tus deberes escolares, de casa o de trabajo?
 ¿Has sabido guardar con prudencia los secretos de familia? 
¿Has perdido el tiempo?
 ¿Si eres padre de familia, has procurado a tus hijos la instrucción religiosa y que reciban los sacramentos a la edad debida y con la frecuencia necesaria? 
¿Los reprendes, cuando es conveniente, y les das formación moral? ¿Les das la debida preparación y el mantenimiento económico?
 ¿Si eres patrón, tratas bien, pagas el justo salario y ves por la formación moral y religiosa de tus empleados?
Jesús, dice el Santo Evangelio, fue a Nazaret y allí estuvo sujeto a María y a José. ¡Fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz!
¿Has guardado odio o rencor al prójimo? 
¿Has procurado atentar contra la vida, la salud o la integridad física de alguien? ¿Lo has despreciado o insultado? 
¿Le has deseado algún mal o has dicho imprecaciones contra alguien? ¿Le has deseado la muerte?
 ¿Le has negado el saludo o la palabra? ¿Le has negado algún favor que podías nacerle? 
¿Has peleado con tus compañeros? ¿Los has ofendido gravemente con insultos, golpes o malos tratos? ¿Has tomado parte en peleas? 
¿Has secundado aversiones naturales, despreciando a alguien ?
 ¿Has sido envidioso, prepotente, maligno? 
¿Has exagerado con tus bromas ofendiendo a los compañeros?
 ¿Has propagado el mal que has escuchado decir de otro?
 ¿Te has alegrado del mal ajeno?
 ¿Has sembrado discordias con chismes o murmuraciones?
 ¿Te has causado algún daño a tu vida o a tu salud? ¿Te has drogado?
¿Has hecho las limosnas que podías hacer?
 ¿Has sabido perdonar al prójimo? ¿Has dado escándalo con palabras, gestos, diarios, figuras?
 ¿Has inducido a otros a cometer el mal? 
¿Has ayudado a otros a hacer el mal? ¿Has cometido el pecado de aborto o ayudado a otros a cometer este crimen (es necesario saber qué sacerdote está facultado para perdonar este pecado y levantar la excomunión)? 
¿Has prestado, regalado, conservado o vendido libros, revistas o películ malas? 
¿Has apartado a alguien del cumplimiento del deber? 
¿Has tratado de impedir la difusión de los escándalos entre tus compañeros? ¿Te has deseado la muerte por impaciencia?
 ¿Te has dejado llevar por la ira, por el mal genio o por el orgullo? 
¿Te has excedido en la comida o en la bebida?
 ¿Has dañado de alguna manera a la vida del prójimo?
“Si amáis tan solo a los amigos, ¿qué hacéis más de lo que hacen los paganos? ...Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado “. “Perdonad al que os hace mal”.

SEXTO Y NOVENO MANDAMIENTOS
NO FORNICAR - NO DESEAR LA MUJER DE TU PRÓJIMO

¿Has mortificado los ojos, no mirando figuras o cosas indecentes? ¿Has asistido a espectáculos, cines, teatros, televisión, internet, etc. no aptos para ti o malos?
 ¿Has consentido pensamientos o deseos malos contrarios a la pureza? ¿Has recordado con gusto pecados de la vida pasada? 
¿Has dicho o escuchado voluntariamente malas palabras, o maliciosas? ¿Has cantado o escuchado cantos malos o provocativos?
 ¿Has enseñado el mal a otros?
 ¿Has faltado a la delicadeza y respeto hacia tu cuerpo que es templo del Espíritu Santo, con miradas o acciones? ¿Te has juntado con malas compañías? ¿Te has permitido conversaciones, gestos, bromas, acciones inconvenientes o gravemente malas, impuras con otras personas?
 ¿Eres prudente en el trato con tu novi@? ¿Con tu poca mortificación, has dado motivo a pensamientos, deseos o fantasías malas?
 ¿Has leído o visto libros, revistas, folletos o sitios de internet inmorales? ¿Has asistido a diversiones malas (espectáculos, sitios, bailes, etc.)? 
¿Has escrito o dibujado algo malo? 
¿Has vestido con decencia? ¿Has contraído amistades peligrosas? ¿Rezas para conservar la pureza? 
¿Empleas métodos anticonceptivos artificiales (todos son pecado grave)? ¿Cuáles (pues muchos son peores, al ser abortivos)? ¿Empleas métodos naturales sin motivo justo?
 ¿Guardas la castidad conforme a tu estado (solteros = castidad perfecta, casados = fidelidad conyugal y obediencia a las leyes morales)? ¿Acudes a Dios en las tentaciones?
“Si tu ojo es puro, todo serás puro; pero si tu ojo es impuro, toda tu persona será impura.. Bienaventurados los puros porque verán a Dios”.

SÉPTIMO Y DÉCIMO MANDAMIENTOS
NO HURTAR - NO CODICIAR LOS BIENES AJENOS

¿Has causado daño en los bienes del prójimo? ¿Has tomado lo ajeno? ¿En casa? ¿Fuera de ella? ¿Cuánto? ¿Te has guardado lo ajeno? ¿Has restituido lo robado? ¿Has reparado los daños causados al prójimo? 
¿Has sido infiel con tus padres cuando te han confiado dinero u otras cosas? ¿Has ayudado o aconsejado a robar? ¿Conservas en tu poder cosas que no te pertenecen?
 ¿Has devuelto lo que has encontrado? ¿Has hecho trampas o engaños en las relaciones de compras o de pequeñas ventas? 
¿Has malgastado el dinero, los alimentos o los vestidos?
¿Qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si luego pierde el alma?

NO LEVANTAR FALSO TESTIMONIO NI MENTIR

¿Has dicho mentiras? ¿Con ellas has dañado a alguien?
 ¿Has sido desleal, simulador, engañando a tus compañeros y al prójimo? 
¿Has hablado mal o difamado al prójimo? ¿Has causado daño a su honra o a su reputación? ¿Has propalado sus defectos? ¿Has calumniado o maldecido al prójimo?
 ¿Has faltando a la discreción revelando secretos o leyendo cartas ajenas?
 ¿Has ultrajado con injurias, desprecios o bromas pesadas al prójimo?
 ¿Has abusado de la confianza que se te ha concedido?
 ¿Has tratado de reparar los daños causados al honor y al buen nombre del prójimo?
“Vuestro modo de hablar sea simple y sincero: Sí, sí; no, no”.
¿Has confesado y comulgado en el tiempo prescripto por la Iglesia?
 ¿Has comido carne los días prohibidos y has guardado el ayuno mandado por la Iglesia? ¿Estás suficientemente instruido sobre estos preceptos?
 ¿Has escuchado la Misa entera y en la forma debida (tercer mandamiento)? ¿Has tratado de hacer alguna limosna para el sostenimiento de la Iglesia, para las obras de culto y para sostener las obras de beneficencia parroquiales?

ANALIZAR LOS PECADOS CAPITALES

Es necesario recordar que no basta saber cuáles son los pecados graves cometidos, sino que es necesario también recordar y acusar el número de los mismos, así como los pecados de omisión (analiza que deberes de estado -como hijo, herman@, padre, cónyuge, alumno, trabajador, empleado, patrón, creyente, etc.-, no has cumplido). Aquí puedes leer un artículo sobre los pecados de omisión: http://www.catolicidad.com/2016/04/y-tu-te-examinas-de-los-pecados-de.html
Hecho el examen de conciencia con el cuidado que se pone para los asuntos de importancia, es necesario, como ya se dijo, pedir perdón a Dios, para lo cual se rezará de todo corazón el acto de contrición.
ACTO DE CONTRICIÓN (SEÑOR MÍO JESUCRISTO)

"Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo, porque te ofendí a ti, que eres bondad infinita, a quien amo sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén."
SONETO A JESÚS CRUCIFICADO:
EL MÁS PERFECTO ACTO DE CONTRICIÓN

No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una Cruz y escarnecido;
muéveme el ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera. 
No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero, te quisiera

Catolicidad.com

Aprender de Maria Virgen...


Aprender de la Virgen a servir al prójimo


El primero entre vosotros sea vuestro servidor, nos dice el Señor. Para eso hemos de dejar nuestro egoísmo a un lado y descubrir esas manifestaciones de la caridad que hacen felices a los demás. Si no lucháramos por olvidarnos cada vez más de nosotros mismos, pasaríamos una y otra vez al lado de quienes nos rodean y no nos daríamos cuenta de que necesitan una palabra de aliento, valorar lo que hacen, animarles a ser mejores y servirles.

El egoísmo ciega y nos cierra el horizonte de los demás; la humildad abre constantemente camino a la caridad en detalles prácticos y concretos de servicio. Este espíritu alegre, de apertura a los demás, y de disponibilidad es capaz de transformar cualquier ambiente. La caridad cala, como el agua en la grieta de la piedra, y acaba por romper la resistencia más dura. «Amor saca amor», decía Santa Teresa, y San Juan de la Cruz aconsejaba: «Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor».

Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, manifestaba San Pablo a los cristianos de Tesalónica. Si le imitamos, tendremos frutos parecidos a los suyos.

De modo particular hemos de vivir este espíritu del Señor con los más próximos, en la propia familia: «el marido no busque únicamente sus intereses, sino también los de su mujer, y esta los de su marido; los padres busquen los intereses de sus hijos y estos a su vez busquen los intereses de sus padres. La familia es la única comunidad en la que todo hombre “es amado por sí mismo”, por lo que es y no por lo que tiene (...).

»El respeto de esta norma fundamental explica, como enseña el mismo Apóstol, que no se haga nada por espíritu de rivalidad o por vanagloria, sino con humildad, por amor. Y este amor, que se abre a los demás, hace que los miembros de la familia sean auténticos servidores de la “iglesia doméstica”, donde todos desean el bien y la felicidad a cada uno; donde todos y cada uno dan vida a ese amor con la premurosa búsqueda de tal bien y tal felicidad».

Si actuamos así no veremos, como en tantas ocasiones sucede, la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio19. Las faltas más pequeñas del otro se ven aumentadas, las mayores faltas propias tienden a disminuirse y a justificarse.

Por el contrario, la humildad nos hace reconocer en primer lugar los propios errores y las propias miserias. Estamos en condiciones entonces de ver con comprensión los defectos de los demás y de poder prestarles ayuda. También estamos en condiciones de quererles y aceptarlos con esas deficiencias.

La Virgen, Nuestra Señora, Esclava del Señor, nos enseñará a entender que servir a los demás es una de las formas de encontrar la alegría en esta vida y uno de los caminos más cortos para encontrar a Jesús. Para eso hemos de pedirleolimimimim que nos haga verdaderamente humildes.

Hablar con Dios

viernes, 16 de enero de 2026

Los pecados capitales y las redes de internet..

 


Nos convertimos en islas a las que sólo se puede llegar cuando alguien pulsa el botón de «enviar». Cuando recibimos una notificación que nos dice que hemos recibido un mensaje,


El correo electrónico y los mensajes de texto han provocado que nos volvamos más orgullosos en nuestra forma de interactuar con los demás. Nos convertimos en islas a las que sólo se puede llegar cuando alguien pulsa el botón de «enviar». Cuando recibimos una notificación que nos dice que hemos recibido un mensaje, miramos hacia dentro y nos decimos «puedo ignorar esto» o «puedo responder cuando esté bien y listo». Esta forma de pensar nos lleva a creer que hemos ganado total independencia de nuestros semejantes. Ya no necesitamos estar relegados a la antigua forma de comunicarnos en tiempo y espacio reales: el hombre moderno sólo tiene que leer y responder en sus términos, cuando quiera. Esta forma de pensar hacia adentro es el primer fruto de la soberbia.

La codicia en el juego

Durante la pandemia, las restricciones a los viajes y los protocolos de mitigación provocaron que menos personas entraran en los casinos. Sin embargo, como todos sabemos, la casa siempre gana.

Incluso cuando la estabilidad económica de muchos se tambaleaba, los casinos lanzaron un sinfín de exitosas estrategias de marketing para no sólo mantener enganchada a su clientela habitual, sino para atraer aún más usuarios al mundo del juego digital. Un estudio reciente sobre las estadísticas del juego en línea mostró un aumento de los jugadores que se lanzaron a la red para tentar la suerte

La lujuria en la pornografía

Todo con la esperanza de sacar provecho de nuestra codicia.

El porno es probablemente el arma más poderosa del maligno. Se inserta sutilmente (y no tan sutilmente) en todos los aspectos de nuestra vida online. Las influencers de Instagram consiguen más likes cuanto más cuerpo muestran. Los hombres semidesnudos con físicos musculosos tienden a vender más ropa interior. Netflix, Hulu, HBO, YouTube, incluso las películas y series de cable básico están sexualizando a sus personajes más que en cualquier época anterior. Incluso los instructores de ejercicio en línea que nos guían en los entrenamientos se visten escasamente para vender su producto.

Lo más triste de este particular veneno es que la gente que está expuesta al porno es cada vez más joven. Sin saberlo, los padres permiten a sus hijos un acceso ilimitado a imágenes de desnudos de ambos sexos siempre que permiten un tiempo de pantalla sin restricciones. Es sólo cuestión de tiempo antes de que su curiosidad les lleve a hacer clic más profundo en la adicción al porno.

Envidia en las redes sociales

Facebook, Twitter, Instagram, TikTok, YouTube y Snapchat: si tienes una cuenta en alguna de ellas (o en la nueva plataforma que esté de moda), seguro que te das cuenta de las enormes cantidades de arrogancia y vanidad que hay en cada publicación. Tu mejor amigo está de vacaciones en Cancún. Tu primo tercero presume de su almuerzo de sushi. Alguna persona de la que te hiciste amigo hace años y que ni siquiera conoces comparte la buena noticia de su compromiso con su alma gemela con una foto ampliada del anillo.

No es ningún secreto que los que publican contenido en las redes sociales normalmente sólo publican las partes más bonitas y perfectas de sus vidas. Rara vez se ve una cuenta que publique las partes buenas y malas de su vida. Si publicaran los momentos más oscuros de sus vidas, serían pocos los que los seguirían. Los selfies en la playa suelen atraer a más «amigos» que los selfies de ti mismo en la cama cuando estás enfermo.

La razón de que esto sea así es que nos desplazamos por nuestros feeds de las redes sociales para sentir más envidia de los demás. Nos atrae lo que creemos que es «bueno», «verdadero» y «bello», y cuando vemos algo que percibimos como bueno, verdadero o bello, instintivamente comparamos nuestra propia bondad, verdad y belleza con la de los demás. Inevitablemente, cuando nuestra tía abuela Sally ha hecho su séptimo viaje a las Islas Caimán (y nosotros ninguno), empezamos a cuestionar nuestras decisiones vitales basándonos en la calidad de vida de la tía Sally.

La gula en las compras on line

Cuando crecía, solía ahorrar mi paga y caminar hasta la tienda de dulces, con mi cartera improvisada en la mano, y comprar tantos M&Ms como pudiera. (…)Uno de mis alumnos dijo: «Sr. Burdick, le voy a regalar unos M&Ms al final del curso».

Yo respondí: «¡Qué amable eres! ¿Dónde piensas conseguirlos?».

«En Amazon», respondió con toda naturalidad.

En un mundo donde existen Amazon, Shipt, DoorDash y Facebook Marketplace, ¿por qué salir de casa? Multiplica el vicio del aislamiento orgulloso al poder adquisitivo casi ilimitado de las tarjetas de crédito en una sociedad materialista (que puede permitirse aparatos caros) y tienes la receta perfecta para la gula.

Ira en los comentarios

Cuando uno da el gran salto de publicar su opinión sobre cualquier asunto en el mundo digital, habrá decenas, cientos, incluso miles de personas que no comparten esa misma opinión.

Encontrarán tu post.

Comentarán tu post.

Esos comentarios rara vez serán civiles.

¿Por qué? Porque el entorno digital da a las personas una confianza autónoma que no tendrían si respondieran a tu opinión cara a cara. Se vuelven más audaces en la defensa de su opinión porque hay cero riesgo para ellos, especialmente si su cuenta es anónima.

La pereza en el juego

Por último, y ciertamente no menos importante, el siempre presente entretenimiento de los juegos se ha apoderado del tiempo libre de muchas almas. De nuevo, jugar no es malo en sí mismo. El mismo Santo Tomás de Aquino escribió en una ocasión que «…las palabras o acciones semejantes en las que no se busca más que el deleite del alma, se llaman lúdicas o humorísticas. De ahí que sea necesario a veces hacer uso de ellas, para dar descanso, por así decirlo, al alma» (ST II-II Q 168 A 2).

El problema viene cuando se juega en lugar de las responsabilidades primarias de la vida, es decir, trabajar, servir y amar. Cuando el juego toma el lugar de estas actividades (y no es simplemente para dar descanso al alma), entonces se considera pereza.

El sentido de todo esto

La definición original de la palabra «dispositivo» significaba deseo o intención. Está claro que los vicios mencionados se integran en nuestras experiencias digitales para enamorar nuestros deseos e intenciones.

Pero si damos un paso más, encontramos que la raíz etimológica más profunda de la palabra latina dividere es divis, que significa dividido.

De esta misma raíz, obtenemos la palabra diablo.

Satanás divide. Ese es su objetivo principal: quiere separarte de Dios.

En este momento, su arma más poderosa es el teléfono al que estás atado, el ordenador con el que trabajas, la televisión que está encendida incluso cuando nadie está mirando, incluso el smartwatch que está encadenado a tu muñeca.

El diablo se separa con los dispositivos.

¿Quizás deberíamos considerar lo fácil que se lo ponemos?

trad por religionlavozlibre de CatholicExchange

Ejército Remanente...

jueves, 15 de enero de 2026

La vacunorum...

 

‘Los antivacunas ganaron’: fallece el caricaturista de «Dilbert» que admite que se equivocó con las inyecciones COVID

‘¡Las personas más inteligentes y felices son las que no se vacunaron y todavía están vivas!’. Muere Scott Adams, tras convertirse al cristianismo en sus últimos días.

 — En un giro inesperado, el caricaturista abierto a favor de las vacunas detrás de la famosa tira cómica Dilbert admitió que cuando se trata de las vacunas contra el COVID-19, él “perdió” y los escépticos de la vacuna “ganaron”.

“Les voy a decir que… los antivacunas parecen tener razón”, dijo Scott Adams 

«Alguien que no se vacunó, recibió un poco de ‘omicron’ o tal vez incluso una cepa peor, pero se recuperó, ahora tiene inmunidad natural, ¿podemos todos estar de acuerdo en que ese fue el camino ganador?» preguntó el famoso dibujante.

“¡Las personas más inteligentes y felices son las que no se vacunaron y todavía están vivas!” exclamó Adams.

En términos aún más directos, Adams publicó un enlace al video en su página de Twitter y escribió: “ Los antivacunas ganaron. Perdí.»

Más adelante en el video, Adams duplica y triplica su tesis de que los “no vacunados” han “ganado”, diciendo que, tal como está, “fueron los mejores, tienen la posición ganadora”.

Scott Adams, creador de la popular tira cómica Dilbert, ha fallecido a los 68 años después de padecer cáncer. En sus últimos días, el caricaturista dejó un mensaje final en el que afirmaba haber aceptado a Jesucristo como su Señor y Salvador.

El propio Adams escribió una carta fechada el 1 de enero de 2026 y “en su sano juicio”, en la que explicaba que su cuerpo había fallado antes que su mente y añadía: “Acepto a Jesucristo como mi Señor y Salvador y espero pasar la eternidad con Él…”. El texto fue leído públicamente por su exesposa tras su muerte.

Adams había manifestado el 4 de enero, en su podcast Real Coffee with Scott Adams, su intención de convertirse al cristianismo antes de morir. En ese contexto, se describió como no creyente, aunque dijo respetar a los cristianos y reconoció la influencia de amigos y oyentes que le insistían en que “nunca es demasiado tarde” para volver a Dios.

Adams explicó su decisión en términos prácticos, afirmando que, si no había nada tras la muerte, no perdía nada; pero si el cristianismo era verdadero, ganaba. Tras ese episodio, escribió que lo que ocurriera después sería un asunto “entre Jesús y yo”.

El caso ha suscitado numerosos comentarios por el carácter público del testimonio y por el momento en que se produce: al final de una enfermedad grave. La conversión en el tramo final de la vida, lejos de ser un fenómeno extraño, remite a la realidad del cristianismo: el tiempo de la misericordia no se mide en años, sino en la disposición del alma.

“Ellos [los no vacunados] se sienten mejor. Lo que no les preocupa es de lo que tengo que preocuparme yo, que es: ‘Me pregunto si esa vacuna, dentro de cinco años…’”, declaró Adams antes de cortar cómicamente el video.

Adams luego pasó a explicar que, por lo que puede decir, la principal diferencia entre los que se inyectaron y los que no lo hicieron fue el nivel de confianza que cada uno de los grupos tenía en el «gobierno» y las «grandes empresas».

“Entonces, si simplemente tomaste la posición, ‘vamos a desconfiar de todo lo que hizo el gobierno’, ¡ganaste!”. añadió con una risa.

Desde entonces, muchos han recurrido a las redes sociales para reaccionar ante la concesión de Adams.

Si bien los gobiernos y los medios corporativos se burlaron y degradaron a las personas que seguían desconfiando de las vacunas experimentales contra COVID, esas mismas personas ahora están ganando cada vez más credibilidad a medida que continúa aumentando la evidencia que indica que las inyecciones novedosas carecen de la seguridad y la eficacia que inicialmente se les atribuyó.

Un ejemplo notable de esto sucedió en octubre de 2022 cuando un ejecutivo de Pfizer apareció para decirle a un comité especial del Parlamento Europeo que su empleador gigante farmacéutico, que producía inyecciones COVID en masa, ni siquiera sabía si su inyección detuvo la transmisión del ‘virus’ porque la empresa nunca se molestó en probar si ese era el caso.

Esta revelación, que confirmó gran parte de los informes realizados por LifeSiteNews y otros medios independientes, provocó una indignación generalizada en las redes sociales, ya que todo el concepto detrás de la práctica ampliamente utilizada de los mandatos de vacunación era la implicación de que las inyecciones detienen la transmisión del ‘virus’: una narrativa que incluso fue promulgada por la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., Rochelle Walensky, y el presidente de EE. UU., Joe Biden.

Sobre la cuestión de si las inyecciones son «seguras», siguen surgiendo numerosos conjuntos de datos y estudios que destacan las consecuencias potencialmente terribles de recibir los pinchazos.

A partir del 6 de enero de 2023, el Sistema de Informe de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS) del gobierno federal de EE. UU. informa 33.591 muertes, 188. 857 hospitalizaciones, 18.181 ataques cardíacos y 26. 166 casos de miocarditis y pericarditis hasta el 23 de diciembre después de las inyecciones.

Un estudio de abril de 2022 realizado en Israel indica que la infección por COVID por sí sola no puede explicar tales casos de miocarditis, a pesar de las afirmaciones en contrario.

Ante el escandaloso exceso de mortalidad de más de 30.000 personas registrado en España en 2022, los «expertos» reconocen no saber la causa de los infartos, ictus, miocarditis, embolias pulmonares, etc… Dicen sospechar que la causa que cobra mayor fuerza es haber pasado el covid. Este disparate lo cuentan después de que se haya publicado en la revista científica «Journal of Clinical Medicine» un estudio realizado en Israel sobre casi 200.000 pacientes no inoculados diagnosticados de covid19, en los que no se detectó ninguna incidencia de miocarditis ni pericarditis tras la supuesta infección. ¿Cuántos fallecidos hacen falta en España para que los médicos denuncien este genocidio? https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9025013/

Si bien los defensores de la inyección se apresuran a enfatizar que los informes enviados a VAERS no están confirmados, ya que cualquiera puede enviar uno, los propios CDC reconocen una «alta tasa de verificación de informes de miocarditis a VAERS después de la vacunación COVID-19 basada en ARNm», lo que lleva a la conclusión que “la subnotificación es más probable” que la sobrenotificación.

Si las personas leyeran el Libro de la Verdad tan denostado por unos y tan ignorado por otros, hubieran sabido qué es lo que va a ocurrir con años de antelación. Se hubieran preparado sin hacer caso a los medios de comunicación subvencionados por los gobiernos y estarían en el equipo ganador. Nuestro Señor y Salvador no miente y aquí está cerca de nosotros para guiarnos. Sólo tenemos que creer y la evidencia de sus advertencia la tenemos ante nuestros ojos.

LifeSiteNews

Infovaticana

🛡️Ejército Remanente


jueves, 8 de enero de 2026

El Santo Rosario...

¿Te cuesta conciliar el sueño? El Dr. José Jorge Maya afirmó que existe un hábito sencillo y profundamente efectivo que puede ayudarte a descansar mejor.

¿Te cuesta conciliar el sueño? El Dr. José Jorge Maya afirmó que existe un hábito sencillo y profundamente efectivo que puede ayudarte a descansar mejor. El médico explicó que rezar el Rosario puede favorecer un sueño más tranquilo cada noche.

A través de su cuenta de Instagram, el Dr. Maya señaló que, al rezar el Rosario, el cuerpo comienza a relajarse de manera natural, lo que ayuda a reducir el estrés y facilita conciliar el sueño.

“Resulta que cuando hacemos el Rosario, inconscientemente comenzamos a respirar mucho más lento y mucho más profundo; nuestra frecuencia cardíaca y nuestra presión arterial disminuyen y, de repente, sin darnos cuenta, estamos en paz, lejos de los afanes del estrés y la ansiedad del día a día, lo que facilita quedarnos dormidos”.

El médico agregó que rezarlo por la noche también permite alejarnos de estímulos visuales, como las pantallas, y de sonidos intensos, factores que suelen afectar la calidad del descanso.

Aunque aclaró que no existen estudios clínicos que confirmen directamente este efecto, el Dr. Maya señaló que, al considerar los beneficios de la oración en la vida de las personas, esta práctica puede resultar realmente efectiva.

“No existe ningún estudio clínico que confirme lo que les acabo de contar, pero si extrapolamos los beneficios de la oración y de hacer el Rosario a lo que les acabo de decir, definitivamente puede funcionar”.

En el video, el médico también compartió testimonios de numerosos usuarios que comentaron los beneficios del Rosario en su vida diaria. Además, aseguró que él mismo logra dormir tranquilo al confiar su descanso al cuidado de la Virgen María.

No sé si también lo sientan pero esa Paz que da hacer el santo Rosario es única. Es como si me sintiera protegido sabiendo que no importa lo que esté sucediendo en mi vida, lo que haya pasado durante el día o lo que vaya a pasar el día siguiente…. Basta con entregárselo a ella, a nuestra Madre María y estar seguros de que Todo va a estar bien 🥹🙌🏻”. 

Finalmente, el médico animó a dedicar un momento de la noche para rezar el Rosario y experimentar sus frutos.

“Verás cómo tu sueño comienza a mejorar y tu vida también”.

ChurchPop

sábado, 27 de diciembre de 2025

El portal de Belen...

 


¿SABÍAS QUE DONDE NACIÓ JESÚS ESCONDE UNA REVELACIÓN PROFÉTICA IMPRESIONANTE?


Durante siglos nos repitieron una imagen: un establo improvisado, animales alrededor, un pesebre de madera cualquiera.

Pero el texto bíblico no dice eso. Y el contexto hebreo del siglo I revela algo mucho más profundo. Porque Jesús no nació “en cualquier lugar”. Nació exactamente donde debía nacer.

EL TEXTO NO DICE “ESTABLO”

Lucas 2, 7 dice:

“Y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. La palabra clave es pesebre.

En griego: phatnē . En hebreo, el concepto equivalente no es un comedero común, sino una estructura de piedra tallada, fija, limpia, usada para alimentar y resguardar animales seleccionados.

No era un corral cualquiera.

EL “PESEBRE” ERA UNA ROCA TALLADA

En la región de Beit-Lejem, los pesebres no eran de madera. Eran nichos de piedra, cavados en cuevas, especialmente usados por pastores especializados.

¿Para qué?

Para colocar corderos recién nacidos.
Para protegerlos.
Para inspeccionarlos.
Para asegurarse de que fueran sin defecto.

LOS CORDEROS DE PASCUA DE BELÉN

Aquí viene la revelación.

En Beit-Lejem se criaban los corderos destinados al sacrificio del Templo. No cualquier oveja.
Corderos sin mancha, sin defecto, perfectos.

Cuando nacían eran envueltos en vendas,
colocados en un pesebre de piedra,
examinados cuidadosamente,
separados del resto del rebaño.

¿Te suena conocido?

“Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre…”.

Jesús nació como nacían los corderos del sacrificio.

JESÚS, EL CORDERO SIN MANCHA

Juan el Bautista lo anunció:

“He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

Pedro lo confirmó:

“Como de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo”.

Nada es casual.

El lugar del nacimiento ya estaba predicando quién era Él.

No nació entre animales al azar. Nació en el lugar donde se preparaban los corderos para Pascua.

BEIT-LEJEM (BELÉN): CASA DEL PAN

El nombre del lugar también habla.

Porque Belén (בֵּית לֶחֶם Beit Léjem) significa literalmente CASA DEL PAN.

Jesús dijo: “Yo soy el pan de vida”.

El Pan del Cielo nació en la Casa del Pan. El Cordero nació donde se preparaban los corderos. El sacrificio comenzó desde el primer día.

PROFECÍA DESDE EL NACIMIENTO

Isaías ya lo había dicho:

Isaías 53, 7: “Como cordero fue llevado al matadero…”.

Juan el Bautista lo confirmará décadas después:

Juan 1, 29: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

Pero la profecía no empezó en el Jordán.
Empezó en el lugar donde se cuidaban los corderos.

El Mesías no nació entre reyes. Nació donde nacían los sacrificios.

NO ES POBREZA, ES PROVIDENCIA

Este relato no habla de abandono. Habla de precisión divina.

Dios no improvisó.
Dios anunció.

Desde su nacimiento, Jesús fue presentado:

como Pan,
como Cordero,
como Sacrificio,
como Redención.

Antes de la cruz, ya estaba el mensaje.

El mundo vio un bebé en un pesebre. El cielo vio al Cordero preparado.

Nada fue casual.
Todo fue señal.

Y cuando entiendes esto, la historia de Belén sigue teniendo la ternura de un bebé… ¡y se vuelve profundamente redentora!
Autor desconocido....

miércoles, 24 de diciembre de 2025

La llegada a Belen...

 



Preparando la Navidad -La llegada a Belén (María Valtorta)

María le coge la mano a José y, sonriendo con beatitud, le dice:

Tengo la firme impresión de que ha llegado el momento. -¡Dios de misericordia! ¿Qué hacemos?

Veo una vía de primer orden muy transitada. Jumentos que van cargados de todo tipo de cosas y de personas. Jumentos que regresan. La gente, azuza a sus cabalgaduras. Otros, los que van a pie, caminan deprisa porque hace frío.


Hay un aire terso y seco, el cielo está sereno; todo tiene, no obstante, ese filo neto de los días de pleno invierno. El campo, desnudo, parece más grande; está poco crecida y ya requemada por los vientos invernales la hierba de los pastos en que las ovejas buscan un poco de alimento, y también de sol, que está saliendo poco a poco.

Están pegadas las unas a las otras, porque también ellas tienen frío; y balan, levantando el morro y mirando al Sol como diciendo: « ¡Ven pronto, que hace frío!». El terreno es ondoso. Las sinuosidades se hacen cada vez más netas; es propiamente una zona de colinas, con depresiones herbosas y laderas, con pequeños valles y cimas. El camino pasa por el medio en dirección sudeste.

María va montada en un borriquillo pardo, toda arropada en su grueso manto. En la parte de adelante de la albardilla está ese arnés ya visto en el viaje hacia Hebrón; encima, el baulillo con las cosas más necesarias.
José camina al lado llevando las riendas. De vez en cuando le pregunta a María si está cansada.

Ella lo mira sonriendo y le responde que no; pero a la tercera vez añade:
-Tú sí que estarás cansado, que vas a pie.
-¡Oh!, ¿yo? Para mí no es nada. Lo que pienso es que si hubiera encontrado otro asno podrías ir más cómoda y además llegaríamos antes. Pero, me ha sido imposible encontrarlo; ahora todos necesitan una cabalgadura. ¡Ánimo de todas formas! Pronto llegaremos a Belén. Al otro lado de aquel monte está Efratá.

Ahora guardan silencio. La Virgen cuando calla parece recogerse internamente en oración. Sonríe dulcemente por un pensamiento suyo, y, cuando mira a la gente, parece como si no viera en ella lo que es (un hombre, una mujer, un anciano, un pastor, un rico o un pobre), sino eso que sólo Ella ve.

-¿Tienes frío? -pregunta José, dado que empieza a levantarse viento.
-No, gracias».

Pero José no se fía. Le toca los pies, que penden por el lado del borriquillo, los pies calzados en las sandalias y que apenas si se ven sobresalir del largo vestido; debe sentirlos fríos porque menea la cabeza y se quita una manta que llevaba en bandolera y arropa con ella las piernas de María, y se la extiende también sobre el regazo, de forma que sus manos, bajo la cobija y el manto, estén bien calientes.

Encuentran a un pastor, que corta el camino con su rebaño, pasando de los pastos de la derecha a los de la izquierda. José se inclina hacia él para decirle algo. El pastor hace un gesto afirmativo. José toma el borriquillo y tira de él detrás del rebaño hasta el prado. El pastor saca de una alforja una tosca escudilla, ordeña a una gruesa oveja de ubres llenas, da la escudilla a José y éste a su vez se la ofrece a María.

-¡Que Dios os bendiga a los dos! — dice María —. A tí, por tu amor; y a tí por tu bondad. Oraré por ti.
-¿Venís de lejos?.
-De Nazaret -responde José.
-¿Y vais hacia…?.
-A Belén.
-Largo viaje para esta mujer en este estado. ¿Es tu esposa?.
-Es mi esposa».
-¿Tenéis dónde ir?
-No.

-¡Mala cosa! Belén está llena de gente llegada de todas partes para inscribirse o para ir a otro lugar, No sé si encontraréis alojamiento. ¿Conoces bien este lugar?
-No mucho.

-Bueno, pues… yo te digo… por ella (y señala a María). Preguntad por la posada. Estará llena. Más que nada os lo digo como referencia. Está en una plaza, en la más grande. Se llega por este mismo camino, no hay pérdida posible.

Delante hay una fuente. La posada es grande y baja y tiene un portal grande. Estará llena. De todas formas, si no encontráis nada en ella ni en las otras casas, id a la parte de atrás de la posada, hacia el campo. En el monte hay unos establos que algunas veces les sirven a los mercaderes que van a Jerusalén para meter a los animales que no tienen sitio en la posada. Son establos — ya sabéis — que están en el monte; por tanto, húmedos, fríos y sin puerta. Pero son al menos un refugio; esta mujer… no puede quedarse en la calle. Quizás allí encontréis un sitio… y heno para dormir y para el burro… ¡Y que Dios os acompañe!

-¡Y que alegre tus días! -responde María. José en cambio dice:
-La paz sea contigo.

Vuelven al camino. Salvan una prominencia del terreno desde la que se ve una depresión más vasta limitada por delicadas pendientes. En la cuenca y arriba y abajo por las laderas hay casas y más casas: es Belén.
-Estamos en la tierra de David, María. Ahora podrás descansar. Te veo muy cansada…
-No. Estaba pensando… estoy pensando…

María le coge la mano a José y, sonriendo con beatitud, le dice:
Tengo la firme impresión de que ha llegado el momento.
-¡Dios de misericordia! ¿Qué hacemos?
-No te preocupes, José. Permanece firme. ¿No ves lo tranquila que estoy yo».
-Pero estás sufriendo mucho.

Obispo Roman Danylak en el Nihil Obstat e Imprimatur al “Evangelio como me ha sido revelado” también llamado “Poema de El Hombre Dios”: “Digo que no hay nada objetable en el Poema de El hombre- Dios y en todos los demás escritos de Valtorta en lo que respecta a la fe y la moral”. Roma, 13 Febrero de 2002.

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