jueves, 18 de noviembre de 2021

Defendernos...

 

Las armas refinadas de Satanás —Valtorta


1 de julio

«No debe sorprender el que un alma sienta tentaciones. Mejor dicho la tentación es más violenta cuanto más adelantada está la criatura en mi Camino.

Satanás es envidioso y astuto. Por lo tanto despliega su inteligencia donde es necesario más esfuerzo para arrancar un alma al Cielo. A un hombre del mundo, que vive para la carne, no es necesario tentarle. Satanás sabe que ya él trabaja por su cuenta para matar su alma y lo deja. Pero un alma que quiere ser de Dios atrae toda su perversidad.

Pero las almas no deben temblar, no deben desanimarse. Ser tentados no es un mal. Es un mal ceder a la tentación.

Están las grandes tentaciones. Ante ellas las almas rectas se ponen enseguida a la defensiva. Pero están las pequeñas tentaciones que pueden haceros caer sin daros cuenta. Son las armas refinadas del Enemigo. Las usa cuando ve que el alma es precavida y atenta para las grandes. Entonces pasa por alto los grandes medios y recurre a éstos, tan sutiles que entran en vosotros por cualquier parte. ¿Por qué permito esto? ¿Dónde estaría el mérito si no hubiera lucha? ¿Podríais deciros míos si no bebierais mi cáliz?

¿Qué creéis? ¿Qué mi cáliz haya sido solamente el del dolor? No, criaturas que me amáis. Cristo -Él os lo dice para daros ánimo- ha probado antes que vosotros la tentación.

¿Creéis vosotros que fue sólo la del desierto? No. Entonces Satanás fue vencido con grandes medios opuestos a sus grandes intentos. Pero en verdad os digo que Yo, Cristo, fui tentado otras veces. El Evangelio no lo dice. Pero como dice el Predilecto: "Si se tuvieran que narrar todos los milagros hechos por Jesús, la tierra no bastaría para contener los libros".

Meditad, discípulos queridos. ¿Cuántas veces Satanás habrá tentado al Hijo del hombre para persuadirlo a desistir de su evangelización? ¿Qué sabéis vosotros de los cansancios de la carne fatigada en el continuo peregrinar, en el continuo evangelizar, y de los cansancios del alma, que se veía y sentía rodeada de enemigos y de almas que lo seguían por curiosidad o por esperanza de un provecho humano? ¡Cuántas veces, en los momentos de soledad, el Tentador me envolvía con el desaliento! Y en la noche del Getsemaní, ¿no os dais cuenta con cuánta finura él ha tratado de vencer la última batalla entre el Salvador del género humano y el infierno?

No está dado a la mente humana conocer y penetrar en el secreto de aquella lucha entre lo divino y lo demoníaco. Sólo Yo que la he vivido la conozco y por ello os digo que Yo estoy donde está quien sufre por el Bien. Yo estoy donde hay un continuador mío. Yo estoy donde hay un pequeño Cristo. Yo estoy donde el sacrificio se consuma.

Y os digo, almas que expiáis por todos, os digo: No temáis. Hasta el fin Yo estaré con vosotros. Yo, Cristo, he vencido al mundo, la muerte y el demonio con el precio de mi Sangre. Pero os doy a vosotros, almas víctimas, mi Sangre contra el veneno de Lucifer».

Cuadernos Valtorta 1943

miércoles, 17 de noviembre de 2021

: Yo estaré con vosotros

 

El Dios olvidado

Jesús no ha querido estar entre nosotros solamente por 33 años, sino que ha querido vivir permanentemente con nosotros. Por eso, nos prometió: Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo (Mt 28, 20). Pero ¡qué tristeza! Dios vive entre nosotros como un amigo, como un hermano, y la inmensa mayoría de la humanidad ni se entera. Ésta es la más grande ignorancia de la humanidad. Incluso entre los católicos y ortodoxos, que debemos creer en su presencia real, ¿cuántos realmente lo creen? Por ello, cada uno de nosotros debe ser un apóstol de la Eucaristía y decir a todo el mundo: Jesús está aquí y te espera. Él es tu Dios, no lo dejes abandonado.

Deberíamos ser como la lamparita del sagrario, que humilde y silenciosa, está diciendo a todos los que vienen a la iglesia: Aquí está Jesús, aquí está tu Dios. Pero ¿lo creemos de verdad? y ¿por qué no venimos más seguido a visitarlo, a adorarlo y a demostrarle nuestro amor? ¡Cuántas bendiciones nos perdemos, por ignorar que Él es la fuente de toda bendición!

Jesús Eucaristía es el Dios olvidado. Él nos espera sin cansarse día y noche y ¡qué pocos vienen a visitarlo! El mundo está en tinieblas, pero prefieren ir a los brujos y curanderos o buscar la felicidad en las cosas de la tierra en vez de buscar a Jesús, y Él sigue esperando sin cansarse. Él te está esperando también a ti con los brazos abiertos, porque quiere ser tu amigo. Ábrele las puertas de tu corazón y déjalo entrar para que te dé su amor y paz. No lo dejes abandonado, visítalo y disfrutarás de una paz inmensa que sólo Él puede darte. Recuerda que te está diciendo en el Evangelio: No tengas miedo, solamente confía en Mí (Mc 5, 36). Venid a Mí los que estáis en problemas que yo os aliviaré y daré descanso para vuestras almas (Mt 11, 28).

P. ÁNGEL PEÑA O.A.R.

ADORACIÓN PERPETUA

lunes, 15 de noviembre de 2021

Madre Maria...

 

María, única dispensadora de los tesoros de Dios


San Luis María Grignion de Montfort dice: El Altísimo ha constituido a María tesorera única de todos sus tesoros y única dispensadora de sus gracias. San Bernardino de Siena
 (1380-1444): Éste es el proceso de la distribución de las gracias divinas: de Dios fluyen a Cristo y de Cristo a su Madre; y de ella a toda la Iglesia. No vacilo, por ello, en decir que ha recibido jurisdicción sobre las gracias que se administran por sus manos17.

San Bernardo afirma: María es la mediadora universal de todas las gracias. Toda gracia, que Dios da a los hombres, pasa de Dios a Cristo, de Cristo pasa a María y por María se nos da a nosotros18.

San Alfonso María de Ligorio declara: Dios quiere que todas las gracias que han sido, son y serán dispensadas a los hombres hasta el fin del mundo por los méritos de Jesucristo, sean dispensadas por las manos y por la intercesión de María19. Ella es la tesorera de todas las gracias que Dios nos quiere dispensar20.

La relación entre María y el Espíritu Santo lo proclama de modo excelente san Juan Eudes: El Espíritu Santo es todo amor; el Corazón de María está plenamente transformado en amor. El Espíritu Santo es vida y fuente de vida; por ello, la Iglesia lo llama Espíritu vivificante. El Corazón de María es vida y fuente de nuestra vida natural y sobrenatural, temporal y eterna, pues por medio del Corazón misericordiosísimo de la madre de la gracia, la vida nos fue restituida... El Espíritu Santo es el principio de toda santidad, de toda gracia y de toda gloria en el cielo y en la tierra. El Corazón de la reina de los ángeles es el origen de todos los tesoros que se encierran en el orden de la gracia y de la gloria21.

Por otra parte, María nos guía a su Hijo Jesús, presente en la Eucaristía. Como decía el Papa Juan Pablo II: María guía a los fieles a la Eucaristía22. Ella está siempre presente junto a Jesús Eucaristía y siempre está presente durante la misa como madre que nos lleva a Jesús. Así como la Iglesia y la Eucaristía son un binomio inseparable, lo mismo se puede decir del binomio María y la Eucaristía. Por eso, el recuerdo de María en la celebración eucarística es unánime ya desde la antigüedad en las Iglesias de Oriente y Occidente23. Y la mirada embelesada de María, al contemplar el rostro de Cristo recién nacido y al estrecharlo en sus brazos, ¿no es acaso el inigualable modelo de amor en el que ha de inspirarse cada comunión eucarística?24.

Además ella es la hija predilecta del Padre, y lo alaba en el Magnificat diciendo:

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora, me felicitarán todas las generaciones, porque el poderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación (Lc 1).

  1. 16  Fon. Francescane, Ed. Francescane, Assisi, 1986, No 286.

  2. 17  Sermo de nativitate B.V. Mariae c. 8.

  3. 18  Sermón 6.

  4. 19  Las glorias de María c. 5.

  5. 20  Visitas al Santísimo 25.

page14image3991718896

P. ÁNGEL PEÑA BENITO O.A.R.. EXPERIENCIAS DE DIOS

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Cielo o infierno. Para siempre....

 

Puedes salvar almas cada hora, cada minuto de tu vida

¿Qué puede ser más urgente que una persona cercana a la muerte en estado de pecado mortal? Nada. Están a momentos de tomar una decisión eterna: Dios o no Dios. Cielo o infierno. Para siempre.

No podemos imaginarnos no elegir a Dios en esa coyuntura. Sin embargo, el padre Stefan Starzynski, autor de Miracles: Healing for a Broken World y capellán a tiempo completo del Hospital Inova Fairfax, un centro con 1.000 camas en Woodburn, Virginia, ha sido testigo de ello. "La gente suele morir como vivió", explica.

Cuando se presenta en la habitación de un paciente para ofrecerle el sacramento de la Unción de los Enfermos, con la confesión, la comunión y la bendición apostólica, la mitad de los pacientes responden: "No, gracias, padre". (De los tres sacramentos, dice, la Confesión es el más importante. "La gente tibia o alejada de la Iglesia no quiere ir a Dios sin confesarse").

"No hay que suponer que la gracia de la conversión se dará en el último momento", dice el padre Starzynski. Algunas personas en su lecho de muerte piden los sacramentos. Otros sólo necesitan una pequeña insistencia o cambian de opinión más tarde, cuando está claro que la muerte es inminente. Y, lamentablemente, algunos entran en la eternidad rechazando a Dios.

Cuando su oferta espiritual es rechazada el padre Starzynski se sienta solo y reza la Coronilla de la Divina Misericordia por esa persona. Si no están conscientes, les coloca un escapulario marrón, los reclama para Cristo e invoca la protección de la Virgen, los bendice y reza por ellos. 

"Todos los días estoy en la cama de personas que se están muriendo. Ayer fueron cuatro", dijo el padre Starzynski. "En algunos casos, los arrebatas al infierno". La vida es corta, señaló. "Dios, que te ha prometido la eternidad, no te ha prometido el mañana, así que no podemos dar por hecho que habrá tiempo más adelante para reconciliarse con Dios".

Salvar almas

"No hay ninguna [obra] más grande para el cielo que salvar almas", escribió la venerable hermana Mary Potter (1847-1913) en su libro Devoción por los moribundos: La llamada de María a sus hijos amantes.

Mary Potter era la menor de cinco hijos de Inglaterra. Su padre abandonó a la familia, marchándose a Australia, cuando ella tenía 2 años. Cuando tenía 24 años, Potter desarrolló una devoción por los moribundos, recordando un momento de una prolongada enfermedad años antes en la que no tenía ganas de rezar. Se convirtió en su vocación personal. Más tarde, recibió el permiso para fundar la orden, la Pequeña Compañía de María. Se extendió a otros continentes, incluso a los Estados Unidos. 

Potter sintió que Dios la llamaba a honrar el corazón de su Madre María suplicando por sus hijos, especialmente por los más necesitados: los moribundos. También recibió un profundo aprecio por el valor de la Preciosa Sangre de Jesús. "¿Qué no hará Dios por las almas por las que el corazón de esa Madre dolorosa suplicó y suplica por la sangre infinitamente preciosa?", escribió. 

El último elemento de su programa, que recibió mientras estaba en adoración, es el Espíritu Santo. Potter comprendió que los pecadores sólo pueden convertirse cuando el Espíritu Santo toca sus corazones y los mueve a desear una renovación de la gracia sobrenatural.

Nuestros hijos se beneficiarán

Mientras rezamos por nuestros propios hijos, Potter nos pidió que no olvidáramos el deseo del corazón maternal de la Virgen de rezar por los hijos de los demás. Todas las madres experimentan dolor, dijo, especialmente cuando sus propios hijos se comportan mal. Les pidió que utilizaran la fuerza de ese sufrimiento; en particular, el causado por su pecado, por el que también se afligen Jesús y María. Ella exhortó:

"Que esa madre se proponga, mientras Satanás esté en posesión de sus hijos, esforzarse con más ahínco, mediante la oración, por vencer sus asechanzas en el lecho de muerte de aquellos de los que casi ha logrado la posesión eterna. Ah, si consigue la salvación de un pecador moribundo, ¡cómo suplicará por ella esa alma rescatada! ¿No vencerá esa madre las asechanzas de Satanás? Madres, dedicaos a los moribundos, y no podéis dudar que Dios en su justicia os recompensará".

Potter recomendaba ofrecer sacrificios y poner a los pecadores en el corazón de la Virgen, rezarle y rezar oraciones de la Preciosa Sangre de Jesús y al Espíritu Santo. Potter no tenía todavía la Coronilla de la Divina Misericordia, ya que Santa Faustina la recibió de Jesús después de su muerte.

En el Diario de Santa María Faustina Kowalska leemos que Jesús le inculcó a Santa Faustina que rezara por los moribundos:

"Hija mía, anima a las almas a rezar la Coronilla que te he dado. Me complace concederles todo lo que me piden al rezar la Coronilla. ... Escribe que cuando recen esta Coronilla en presencia de los moribundos, me pondré entre mi Padre y el moribundo, no como el juez justo, sino como el salvador misericordioso".

He aquí algunas citas de la Venerable María Potter:

"El corazón de María, la Preciosa Sangre y el Espíritu Santo, ¡con ellos venceremos! Con ellos me presento en oración a Dios".

"Hoy necesitan tus oraciones. Mañana será demasiado tarde".

"Considera que tienes tiempo, que vives en el tiempo de la misericordia de Dios, que puedes salvar almas cada hora, cada minuto de tu vida".

"Esta es una obra para nosotros; ninguno de nosotros puede excusarse de ella; ninguno puede decir que no puede hacerlo".

"Tocaremos sus almas con la Preciosa Sangre, obraremos milagros, sí, el milagro de la gracia. Dios ama tanto la conversión del alma pecadora, para transformar la presa del diablo en un alma hermosa."

https://www.ncregister.com/author/patti-maguire-armstrong

sábado, 6 de noviembre de 2021

el tesoro más grande del mundo

El tesoro más grande del mundo


EL GRAN TESORO

La Eucaristía no sólo es un gran tesoro, podríamos decir que es el tesoro más grande del mundo. Mucho más importante que el oro o las piedras preciosas. Vale más que todo el universo con todas las estrellas y galaxias. Vale más que los ángeles y que todos los santos, incluida la misma Virgen María, porque la Eucaristía es Jesucristo, el Dueño, Señor y Creador de todo lo que existe.

Sin embargo, hay quienes no entienden que, al hablar de la Eucaristía, no estamos hablando de un pan bendito o de una cosa buena, sino de Alguien, de una persona, de Jesús. Por eso, quizás no lo valoran lo suficiente y su fe es demasiado pequeña para reconocerlo bajo la apariencia de un pequeño pedazo de pan.

Muchos católicos no lo aman, no le dan importancia, y para ellos Jesús Eucaristía es como si no existiera, porque no se aprovechan de su presencia cercana en este sacramento. Es lo que les pasaba a tantos judíos del tiempo de Jesús, que lo tenían muy cerca, pero no creían en Él o simplemente no se daban tiempo para ir a oír sus palabras o visitarlo.

Los reyes magos hicieron un largo y peligroso camino para encontrar a Jesús y quedaron felices de haberlo encontrado. Había valido la pena todo su esfuerzo; porque, al fin, lo encontraron y descubrieron que Él era su Dios. Fueron los primeros no judíos que lo reconocieron como Dios y lo adoraron. Los pastores también hicieron un esfuerzo para ir en plena noche a visitarlo, llevándole algunos regalos y no quedaron defraudados. ¿Y nosotros? ¿No valdrá la pena hacer cualquier esfuerzo para visitar a Jesús? ¿No valdrá un poco de nuestro tiempo? ¿O acaso nuestra fe es tan escasa que no creemos que verdaderamente en la hostia consagrada está el mismo Jesús de Nazaret, el mismo Jesús, que nació en Belén, murió en la cruz y resucitó?

Si supiéramos que en una isla perdida hay un gran tesoro y nos dieran la oportunidad de ir a encontrarlo con la garantía de que sería todo para nosotros, ¿no valdría la pena arriesgarse para encontrarlo y ser ricos para toda la vida? ¿Y Jesús no es el tesoro más grande del mundo? La isla del tesoro no está muy lejana, no necesitamos viajar a países lejanos y desconocidos. Jesús está muy cerca, en el sagrario de nuestras iglesias, pero hay que tener fe para verlo con los ojos del alma, con los ojos de la fe.

Jesús Eucaristía es el Rey de reyes y Señor de los señores, el Rey del universo, el Señor de la historia, el amigo de los hombres, el hijo de María, el niño de Belén, el Salvador del mundo, que se ha quedado junto a nosotros para ser nuestro compañero de camino y para que podamos acudir a Él fácilmente, cuando tengamos necesidad. Y nos sigue esperando para sanarnos, bendecirnos, alegrarnos y darnos su amor y paz. Su consultorio es el sagrario. Él es el mejor médico, siquiatra y sicólogo del mundo. Atiende gratis las 24 horas de cada día y no necesitamos sacar cita para ser recibidos por Él. Además, Él lo sabe todo y sabe cuáles son nuestros males y necesidades antes de que se las digamos. Él nos espera. ¿Hasta cuándo? ¿Somos tan ricos que no necesitamos de su amor? Dice Jesús: “Donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón” (Mt 6, 21). ¿Cuál es nuestro tesoro más importante? ¿Qué buscamos con más ansiedad y deseo en nuestra vida? ¿Es Jesús? Pues en la Eucaristía lo encontraremos. ¿Y qué tesoro podemos desear que sea mejor y más importante que el mismo Jesús?

Libro del P Ángel Peña sobre la Adoración Perpetua

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Visitemos El Santísimo....

 La Adoración es salvación...

LA HORA SANTA

Adorar a Jesús en horas santas nos trae el cielo a nuestra alma, es decir, nos proporciona inmensas bendiciones. El valor de una sola hora de adoración ante Jesús sacramentado es incalculable; pero, a veces, no somos conscientes de ello. Nos puede pasar como a aquella familia que heredó una casa de un familiar. En la casa había una pintura antigua, que representaba una maceta y, al hacer la limpieza, pensaron en tirarla a la basura. Felizmente, estaba allí un amigo y les pidió que se la dieran para que la examinaran en el museo, donde él trabajaba. Y resultó que era una copia original de Van Gogh, el gran pintor holandés, y el valor de la pintura era de varios millones de dólares. ¡No sabían el tesoro que tenían en casa y lo iban a tirar! Muchos católicos no conocen lo que tienen y hasta lo tiran, al pasarse a otras sectas, donde jamás podrán tener la presencia viva y real de Jesús Eucaristía.

Tú procura aprovechar tu tiempo disponible para visitar a Jesús y, si es posible, adorarlo, al menos una hora cada día.

Personalmente, hace veinte años decidí hacer todos los días una hora santa de adoración ante Jesús sacramentado y creo que ha sido una de las decisiones más positivas de mi vida. ¡Ojalá que todos nos comprometamos, al menos, con media hora diaria ante Jesús sacramentado! ¡O con una hora de adoración a distancia, desde nuestra casa, si nos es muy difícil o imposible ir a la iglesia todos los días! ¡O, al menos, una hora santa de adoración cada semana como mínimo!

El padre Roberto DeGrandis nos dice: Hace poco una mujer compartió conmigo su vida y me dijo que había sufrido mucho y que la única paz que había sentido en esos momentos, la había encontrado en la hora diaria que ella pasaba ante el Santísimo Sacramento. Ése era un lugar de curación para ella. Yo pienso que eso fue algo muy cierto. Hay una tremenda curación con sólo estar en la iglesia rodeados de la paz del Señor10.

Otra mujer me dijo que, cuando tenía 29 años, pensó que se iba a volver loca, porque estaba pasando una menopausia anticipada. Emocionalmente, le estaban sucediendo todas las cosas posibles. Ella también sentía que debía ir a la iglesia todos los días y estar allí una hora santa en oración; y me dijo: “Usted sabe, hay muy pocas cosas que no puedan ser curadas, estando una hora todos los días ante el Santísimo Sacramento”11.

El beato Damián de Molokai organizó en la isla de los leprosos la adoración perpetua en su capilla y allí se pasaba muchas horas en adoración ante Jesús, ofreciéndole todo su amor por aquellos leprosos, que tanto lo necesitaban. Un día llegó un voluntario para ayudarlo en su tarea. Era un hombre bueno, que estaba buscando un sentido para su vida. Se llamaba Dutton y venía de USA. Un día, Dutton necesitaba consultar algunas cosas con el Padre Damián y no lo encontraba por ninguna parte. Por fin, lo encontró en la capilla. El Padre Damián se veía como transformado de amor y sus ojos brillaban de felicidad. A Dutton le impresionó tanto esa actitud y ese amor ante Jesús sacramentado, que se convirtió al catolicismo y siguió ayudando a los leprosos. Hoy está abierta la causa de su beatificación. El beato Damián decía: Sin mi hora santa diaria en presencia de Jesús sacramentado, no hubiera sido capaz de quedarme en este lugar ni un solo día.

San Pedro Julián Eymard insistía: Hay que considerar la hora de adoración como una hora de paraíso. Vayan a ella como si fuesen al cielo, como a un banquete divino12.

San Juan María Vianney vio en una ocasión con sus propios ojos cómo Jesús tomaba con cariño en sus manos la cara de cada persona que lo visitaba en el Santísimo Sacramento y le daba un tierno beso de amor y agradecimiento. Como si quisiera cumplir lo que dice Oseas: Con cuerdas humanas, con lazos de amor los atraía… Era para ellos como quien alza a un niño contra su mejilla y se baja para darle de comer

(Os 11, 4).

La beata Madre Teresa de Calcuta, cuando le preguntaban qué era lo que convertiría al mundo, decía sin dudar: la oración. Y añadía: En cada parroquia es preciso orar delante del Santísimo Sacramento en horas santas de adoración... En el capítulo general que tuvimos en 1973, las hermanas pidieron que la adoración al Santísimo, que teníamos una vez por semana, la tuviéramos cada día, a pesar del enorme trabajo que pesaba sobre ellas. Esta intensidad de oración ante el Santísimo ha aportado un gran cambio en nuestra Congregación. Hemos experimentado que nuestro amor a Jesús es más grande, nuestro amor de unas a otras es más comprensivo y nosotras tenemos el doble de vocaciones.

El Papa Juan Pablo II en el 45 Congreso eucarístico internacional de Sevilla, de 1993, dijo: Espero que el fruto de este Congreso sea el establecimiento de una adoración eucarística perpetua en todas las parroquias y comunidades cristianas del mundo entero.

Y en la Instrucción Redemptionis sacramentum escribía: Es muy recomendable que en las ciudades o en los núcleos urbanos, al menos en los mayores, el obispo diocesano designe una iglesia para la adoración perpetua, en la cual se celebre también la santa misa con frecuencia o, en cuanto sea posible, diariamente... El obispo diocesano reconozca y, en la medida de lo posible, aliente a los fieles en su derecho de constituir hermandades o asociaciones para practicar la adoración, incluso perpetua13.

El Ordinario promueva intensamente la adoración eucarística con asistencia del pueblo, ya sea breve, prolongada o perpetua. En los últimos años, de hecho, en tantos lugares, la adoración del Santísimo Sacramento tiene cotidianamente una importancia destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad14.

El Papa Benedicto XVI, el 9 de noviembre del 2006, propuso a la Iglesia el descubrimiento de la adoración eucarística perpetua, al encontrarse con los participantes en la Asamblea plenaria del Comité pontificio para los Congresos eucarísticos internacionales, que preparaban el Congreso eucarístico internacional de Québec (Canadá) de junio del 2008.

Y en la exhortación apostólica Sacramento de amor nos dice: La adoración eucarística no es sino la continuación obvia de la celebración eucarística, la cual es en sí misma el acto más grande de adoración de la Iglesia. Recibir la Eucaristía significa adorar al que recibimos. La adoración fuera de la misa prolonga e intensifica lo acontecido en la misma celebración litúrgica. Recomiendo ardientemente a los Pastores de la Iglesia y al pueblo de Dios la práctica de la adoración eucarística tanto personal como comunitaria. A este respecto, será de gran ayuda una catequesis adecuada en la que se explique a los fieles la importancia de este acto de culto que permite vivir más profundamente y con mayor fruto la celebración litúrgica. Además, cuando sea posible, sobre todo en los lugares más poblados, será conveniente indicar las iglesias u oratorios que se pueden dedicar a la adoración perpetua.

    1. 10  DeGrandis Roberto, Curación a través de la misa, Ed. Minuto de Dios, Bogotá, p. 3.

    2. 11  Ib. p. 30.

    3. 12  San Pedro Julián Eymard, Obras eucarísticas, Ed. Eucaristía

      13  Instrucción Redemptionis sacramentum No 140 y 141.

      14  Ib. No 136.

      ADORACIÓN PERPETUA del padre Ángel Peña

      page15image1968800816

Las Almas del Purgatorio....

 



Pedro Abad de Cluny, dice que había un sacerdote que  todos los días una misa de Réquiem por todas las almas cristianas de difuntos, y por esto fue acusado ante el obispo, y suspendido de su cargo. El obispo fue un día de gran solemnidad al patio de la iglesia, entonces todos los muertos se levantaron contra él, diciendo: Este obispo no nos hace misa, y sin embargo nos ha quitado a nuestro sacerdote, ahora, tengan la certeza de que, si no se enmienda, morirá. Y entonces el obispo perdonó al sacerdote, y se cantó alegremente por los que habían pasado de este mundo. 

Y así parece que las oraciones de los vivos son provechosas para los que han fallecido…..


Había un maestro que era canciller en París, llamado Silo, que tenía un erudito enfermo, y le rogó que después de su muerte volviera a él y le hablara de su estado. Y él le prometió que lo haría, y después murió. Y un tiempo después se le apareció vestido con una capa escrita llena de argumentos falaces, y sofismas: era de pergamino, y por dentro toda llena de llama de fuego. Y el canciller le preguntó que qué era. Y él dijo: Esta capa me pesa más que una piedra de molino o una torre, y se me da por soportar, por la gloria que tuve en mis sofismas y argumentos sofísticos, es decir, engañosos y falaces. La llama del fuego interior me atormenta y quema. 
Cuando el maestro juzgó que el dolor era leve, el erudito muerto le dijo que extendiera la mano y sintiera la levedad de su dolor. Y extendió la mano, y aquel otro dejó caer una gota de sudor sobre ella, y la gota le atravesó la mano más rápido de lo que podría atravesarla una flecha, por lo que sintió un asombroso tormento. El fallecido dijo: me duele todo. Y entonces el canciller, todo asustado por el cruel y terrible dolor que había sentido, abandonó el mundo, y entró en la religión con gran devoción....


Pedro Damián dijo que en Sicilia, en la isla de Vulcano, Santa Odille escuchó las voces y los aullidos de los demonios, que se quejaban fuertemente porque las almas de los muertos eran arrebatadas de sus manos por las limosnas y por las oraciones, y por lo tanto ordenó que la fiesta y el recuerdo de los que habían partido de este mundo se hiciera y se celebrara en todos los monasterios el día después de la fiesta de Todos los Santos, lo cual fue aprobado después de toda la santa Iglesia …


lunes, 1 de noviembre de 2021

Sin palabras ..las fotos hablan solas .tal para cual



La Santa Iglesia de siempre....

La tradición Católica triunfará..


Entre el viernes y el domingo, una multitud de católicos llena la basílica de San Pedro y otras iglesias de Roma para las liturgias de rito romano de la peregrinación Summorum Pontificum.

Incluso la periodista de Associated Press, Nicole Winfield tuvo que reconocer que el viernes el Panteón estaba tan lleno que los ujieres tuvieron que añadir dos filas de sillas para acomodar a los fieles. "Muchas familias jóvenes, parejas y sacerdotes llenaron los bancos, procedentes de Estados Unidos, Francia, España y otros países", escribió Winfield.  La agencia de noticias AP tituló: "Los tradicionalistas inundan Roma tras las medidas de represión de la misa en latín del Papa "

Pedro d'Aquino, de Brooklyn (Nueva York), dijo que "queremos demostrar nuestra adhesión al Sucesor de San Pedro y que estamos en el corazón de la Iglesia", y añadió que "no nos interesa [a diferencia de Francisco] la ideología ni la polémica".

João Silveira, organizador de la peregrinación, dijo que parecía que la gran mayoría de los obispos permitían que la celebración de la misa en latín "siguiera como hasta ahora."

Sin embargo, Roma y muchos obispos "rechazan" a los sacerdotes que piden un permiso para celebrar el rito romano.

en.news

miércoles, 27 de octubre de 2021

Con Lutero al Papa"...

 Lutero vuelve ..

                                  

Francisco recibió el 25 de octubre a los luteranos alemanes en una "peregrinación ecuménica" a Roma. Su inútil lema era "Con Lutero al Papa", ya que la estatua de Lutero ya está en el Vaticano.

Francisco llegó casi 45 minutos tarde a la audiencia. Después de octubre de 2016, esta fue la segunda vez que el grupo vino a Roma. Una vez más, la estatua de Lutero de Francisco fue colocada en la Sala de Audiencias, Además, una gran imagen de Lutero era visible junto a una imagen más pequeña de Francisco.

Lutero afirmaba que el "diablo fundó el papado" y que el diablo actúa a través del papa y de la sede romana: "Quien quiera oír hablar a Dios, que lea las Sagradas Escrituras; quien quiera oír hablar al diablo, que lea los decretos y bulas del Papa".

Decía que el Papa "miente, blasfema, maldice y se enfurece como le impulsa el Satán infernal", no enseña "más que vana idolatría", ruge "como poseído y lleno de demonios" y "traiciona y corrompe" a la Iglesia cristiana.

Para Lutero, el Papa era un "asno papal [= burro]", un "monstruo maldito y tremendo en Roma", la Iglesia romana una "escuela de niños, iglesia de putas y hermafroditas" y "la sopa básica del diablo", y la curia papal un "regimiento de mulas". 

Francisco ha puesto ahora esta "fuente de sabiduría" en un pedestal.

en.news

Cuanto más se ama a Dios

 Cuanto más se ama a Dios más se le obedece —Valtorta



18 de septiembre

Dice Jesús:

«He dicho ayer: "El destino os lo hacéis vosotros". Ahora añado: El destino os lo hacéis vosotros. Pero cuando uno hace la Voluntad que el Padre le propone está seguro de lograr un destino de luz, mientras que cuando uno se cierra los oídos y los ojos para no oír y no ver la Voluntad del Padre y cierra el alma al amor que lleva a la obediencia, siguiendo no la voz del espíritu sino la de la carne y la sangre, atizados por Satanás, este uno se crea un destino de tinieblas cuyo fin es la muerte del espíritu.

Ahora, si reflexionas como en vuestra vida quien ama -sea hijo, hermano, esposo, alumno, inferior, sea quien sea- trata siempre de complacer al amado, puedes intuir ágilmente que quienes aman mucho a Dios sigan los deseos de Dios, sean los que sean; los que le aman poco le sigan menos y sigan sólo aquellos deseos que les cuestan poca fatiga; y aquellos que de hecho no le aman no le sigan en los deseos de su santa Voluntad, sino más bien se rebelen arrojándose en el sendero que lleva a las antípodas de la meta que Dios aconseja y se alejen del Padre blasfemándolo.

Se podría concluir por ello, sin miedo a errar, que la medida con la que la criatura ama a su Creador está dada por la medida con la que ella sabe obedecer a los deseos de su Señor y Padre. Miente aquel que dice de amar a Dios y después no sabe seguir su Voz que le habla con amor para conducirle a su morada.

Y ¿a quién quiere engañar con su mentira? ¿a Dios? a Dios no se le engaña. Vuestras palabras tienen el significado verdadero que tienen, y no aquel que vosotros les dais, y Dios comprende ese significado verdadero. Por lo tanto si decís amar al Señor y después re- chazáis obedecerle, que es una de las pruebas básicas del amor, Él no puede sino llamaros hipócritas y mentirosos y trataros como tales.

¿Queréis quizá engañar a Satanás, disfrutando de los cómodos arreglos de conciencia que os sugiere y al mismo tiempo hacerle saber que queréis gozar en esta vida, pero gozar también en la otra contemporizando entre Dios y Satanás, entre el Cielo y el Infierno? jOh necios! Al Astuto no se le engaña y, menos paciente que Dios, exige inmediata recompensa y hay que pagarle enseguida, porque él no acuerda demora. Y en verdad os digo que su yugo no es ala, sino pesada piedra que aplasta y hunde en el fango y en la oscuridad.

¿Queréis quizá engañaros a vosotros mismos diciéndoos que no es sino una necesidad de la tierra la que os empuja a hacer vuestra voluntad pero que, en el fondo, vosotros quisierais hacer la de Dios porque la preferís? Hipócritas, hipócritas, hipócritas.

En vosotros hay un juez que no conoce el sueño, y es vuestro espíritu. Aunque lo herís de muerte y lo condenáis a perecer, él grita en vosotros, mientras estáis en esta tierra, grita sus ansias de Cielo. Vosotros lo cargáis y amordazáis para volverlo inmóvil y mudo, pero se agita hasta librarse de vuestra mordaza y arroja su grito en el silencio desolado de vuestro corazón. Y, como el grito de mi Precursor, esa voz es tan atormentadora para vosotros que tratáis de apagarla para siempre. No lo lograréis nunca. Mientras viváis la oiréis y en el más allá gritará más fuerte reprochándoos vuestro delito de homicidas de vuestra alma.

La llave de ciertas aberraciones humanas que crecen cada vez más y llevan al individuo a delincuencias monstruosas, está en esta voz de la conciencia que vosotros tratáis de mitigar con nuevos rebotes de crueldad, así como el intoxicado trata de olvidar su merecida desgracia envenenándose cada vez más, hasta el aturdimiento.

Sed hijos, criaturas mías. Amad, amad a nuestro buen Padre que está en los Cielos. Amadlo cuanto podáis. Entonces os resultará fácil seguir su bendita Voluntad y lograr un destino de gloria eterna.

Yo, que le he amado a la perfección, le he complacido hasta el sacrificio de mi divinidad que por treinta y tres años se ha exiliado de los Cielos, y de mi vida destruida con el martirio más atroz de la carne, de la mente, del corazón, del espíritu.

Mi Madre, que fue la segunda tras de Mí en el saber amar y que amó con toda la perfección posible para la criatura -porque, dicho sea entre paréntesis y como respuesta a una objeción que te ha sido hecha, porque María poseía la plenitud de toda virtud y atributo, siempre y naturalmente como criatura, perfecta pero siempre criatura humana. Teniendo en sí la plenitud de la Gracia, es decir poseyendo a Dios como sólo Ella lo ha poseído, es obvio que su perfección alcanzara alturas solamente inferiores a las de Dios-. Y bien, María, que fue segunda tras de Mí en el saber amar, se ha adherido a la Voluntad de Dios hasta el sacrificio de su vocación, que era la de dedicarse únicamente a las contemplaciones de Dios, y de su corazón que le fue pedido por Dios para ser triturado.

La divina Maternidad de María es la prueba viviente de su adhesión a la Voluntad de Dios. Yo, el Hijo que no ha quitado a la Madre su candor de lirio inviolado, soy el testimonio de la condescendencia de María a los deseos de Dios.

Ella ha desafiado la opinión del mundo, el juicio del esposo, además de abrazar su patíbulo de Madre del Redentor, sin vacilar. Cierta de que Dios no rechazaba el don de su candor, dijo el más alto "fiat" pronunciado por labios mortales y no tuvo temores: su fuerza era Dios y a Él confiaba su honor, su futuro, todo, sin reservas.

He aquí vuestros modelos: Yo y María. Seguidnos y lograréis el destino que Dios desea para cada una de sus criaturas. Seguidnos y poseeréis la Paz, porque poseeréis a Dios que es Paz y sentiréis el bienestar de vuestro espíritu.

Las bienaventuranzas que he proclamado las tenéis ya en esta tierra si hacéis la Voluntad de vuestro Padre. Después, en el Cielo, serán setenta veces mayores porque entonces nada obstaculizará vuestro fundirse en Dios».


Cuadernos Valtorta 1943