En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial,
comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
Yo te saludo María, Templo de la Santísima Trinidad.
Yo te saludo María, Lirio blanco de la Santísima Trinidad.
Yo te saludo María, Rosa agradable de la corte celestial.
Yo te saludo María, Virgen llena de dulzura y de humildad, de quien el Rey de los Cielos quiso nacer, ser alimentado, y ser educado.
Yo te saludo María, Virgen de las vírgenes.
Yo te saludo María, Reina de los Mártires, pues tu alma fue atravesada por una espada de dolor.
Yo te saludo María, Reina del universo, a quien toda potencia ha sido dada en el cielo y en la tierra.
Yo te saludo María, Reina de mi corazón, mi alegría, mi vida y mi esperanza.
Yo te saludo María, Madre muy amable.
Yo te saludo María, Madre admirable.
Yo te saludo María, Madre del Bello Amor.
Yo te saludo María, concebida sin pecado.
Yo te saludo María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el Fruto de tu vientre, Jesús.
Bendito sea tu esposo, San José.
Bendito sea tu padre, San Joaquín.
Bendita sea tu madre, Santa Ana.
Bendito sea tu ángel, San Gabriel.
Bendito sea el Padre, que te eligió.
Bendito sea el Hijo, que te amó.
Bendito sea el Espíritu Santo, que te eligió como esposa.
Que todos aquellos que te aman, te bendigan.
¡Oh bienaventurada Virgen María, bendícenos a todos, en el Nombre de tu muy querido Hijo.
Amén
Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el poder que os concedió Dios Padre. Avemaría
Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por la sabiduría que os concedió Dios Hijo. Avemaría
Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el amor que os concedió Dios Espíritu Santo. Avemaría
Gloria
Santa María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma. Amén
Lecturas de los Santos Miguel, Gabriel y Rafael, arcángeles
Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y dé el ciento por uno
Primera Lectura
Lectura de la profecía de Daniel (7,9-10.13-14):
Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 137,1-2a.2b-3.4-5.7c-8
R/.Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor
Te doy gracias, Señor, de todo corazón; delante de los ángeles tañeré para ti, me postraré hacia tu santuario. R/.
Daré gracias a tu nombre: por tu misericordia y tu lealtad, porque tu promesa supera a tu fama; cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma. R/.
Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, al escuchar el oráculo de tu boca; canten los caminos del Señor, porque la gloria del Señor es grande. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (1,47-51):
En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.» Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?» Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.» Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor
COMENTARIO DE BENEDICTO XVI
Extracto Homilía 29 de septiembre de 2007
Celebramos… la fiesta de los tres Arcángeles que la sagrada Escritura menciona por su propio nombre: Miguel, Gabriel y Rafael… Pero, ¿qué es un ángel? La sagrada Escritura y la tradición de la Iglesia nos hacen descubrir dos aspectos.
Por una parte, el ángel es una criatura que está en la presencia de Dios, orientada con todo su ser hacia Dios. Los tres nombres de los Arcángeles acaban con la palabra «El», que significa «Dios». Dios está inscrito en sus nombres, en su naturaleza. Su verdadera naturaleza es estar en él y para él.
Precisamente así se explica también el segundo aspecto que caracteriza a los ángeles: son mensajeros de Dios. Llevan a Dios a los hombres, abren el cielo y así abren la tierra. Precisamente porque están en la presencia de Dios, pueden estar también muy cerca del hombre. En efecto, Dios es más íntimo a cada uno de nosotros de lo que somos nosotros mismos.
Los ángeles hablan al hombre de lo que constituye su verdadero ser, de lo que en su vida con mucha frecuencia está encubierto y sepultado. Lo invitan a volver a entrar en sí mismo, tocándolo de parte de Dios. En este sentido, también nosotros, los seres humanos, deberíamos convertirnos continuamente en ángeles los unos para los otros, ángeles que nos apartan de los caminos equivocados y nos orientan siempre de nuevo hacia Dios. San Miguel.
En la sagrada Escritura lo encontramos sobre todo en el libro de Daniel, en la carta del apóstol san Judas Tadeo y en el Apocalipsis. En esos textos se ponen de manifiesto dos funciones de este Arcángel. Defiende la causa de la unicidad de Dios contra la presunción del dragón, de la «serpiente antigua», como dice san Juan. La serpiente intenta continuamente hacer creer a los hombres que Dios debe desaparecer, para que ellos puedan llegar a ser grandes; que Dios obstaculiza nuestra libertad y que por eso debemos desembarazarnos de él.
Pero el dragón no sólo acusa a Dios. El Apocalipsis lo llama también «el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa día y noche delante de nuestro Dios» (Ap 12, 10). Quien aparta a Dios, no hace grande al hombre, sino que le quita su dignidad. Entonces el hombre se transforma en un producto defectuoso de la evolución. Quien acusa a Dios, acusa también al hombre. La fe en Dios defiende al hombre en todas sus debilidades e insuficiencias: el esplendor de Dios brilla en cada persona.
La otra función del arcángel Miguel, según la Escritura, es la de protector del pueblo de Dios (cf. Dn 10, 21; 12, 1).
Ejército Remanente...
Oración a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, ¿Quién comoDios?!
defiéndenos en la batalla,
sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú,
oh, Príncipe de la Milicia Celestial,
por el Poder que Dios te ha conferido,
arroja al Infierno a Satanás y a todos los espíritus malignos
que vagan por el mundo buscando la perdición de las almas.