martes, 22 de febrero de 2022

Misa teadicional nunca acabara...

 

Las restricciones a la Misa en latín han 'perjudicado a la Iglesia'


Las restricciones a la misa en latín han 'perjudicado a la Iglesia', buscan suprimir la liturgia tradicional

El abogado canónico P. Gerald Murray de la Arquidiócesis de Nueva York.

 Un abogado canónico que aparece con frecuencia en EWTN ha respondido a las restricciones más recientes del Vaticano sobre la Misa en latín y señaló una serie de posibles errores canónicos en la Responsa que puso restricciones a los sacramentos tradicionales, diciendo que las restricciones del Vaticano a la liturgia tradicional "han perjudicado a la Iglesia."

En una amplia y extensa entrevista con la periodista vaticana Diane Montagna, el P. Gerald Murray J.C.D. respondió a la Traditionis Custodes (TC) del Papa Francisco y criticó la Responsa ad dubia del Vaticano, destacando varios errores en la Responsa, y sugiriendo que la Santa Sede ve la devoción a la misa en latín "como la expresión de puntos de vista que 'a menudo' resultan en palabras y acciones que dañan a la Iglesia".

Elaboradas por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (CDS) bajo la dirección del arzobispo Arthur Roche, las Responsa "expresan la voluntad de apresurar lo que el Papa Francisco escribió en su Carta que acompaña a la TC, a saber, que quiere que los obispos cooperen con él para eliminar con el tiempo la celebración de la Misa tradicional en latín", dijo Murray.

El P. Murray describió la Responsa -emitida en diciembre de 2021, supuestamente para responder a las preguntas relacionadas con la Traditionis Custodes- como "una instrucción con fuerza de ley", pero no una que anule la capacidad canónica de un obispo para dispensar a su diócesis de "las leyes universales y aquellas leyes particulares dictadas por la suprema autoridad eclesiástica para su territorio o sus súbditos." (Canon 87 § 1)

Murray repitió que aunque un obispo no podía simplemente ignorar la Responsa por completo, estaba en su derecho de invocar el can. 87 para dispensar a su diócesis del documento. Tal medida sería "un ejercicio pastoralmente justificado de la autoridad legítima de un obispo para el 'bienestar espiritual' de los fieles de su diócesis", dijo el P. Murray.

Las respuestas contienen elementos que van "más allá de lo canónicamente posible

Al realizar un análisis detallado de las cuestiones contenidas en la Responsa, Murray destacó una serie de pasajes que, a pesar de estar contenidos en el documento, no parecían estar respaldados por el Derecho Canónico. 

Uno de ellos era la directriz para que los obispos locales pidieran permiso a la CDS para utilizar una iglesia parroquial para una misa en latín bajo las prohibiciones del TC, si no se podía encontrar una alternativa. Sin embargo, según el can. 87, el obispo ya tiene la facultad de conceder dicha dispensa. "No hay necesidad de pedir a la CDS lo que ya disfruta en virtud de la ley general de la Iglesia", dijo el P. Murray.

Aunque la Responsa esbozaba restricciones a los sacramentos tradicionales, Murray sugirió que, dado que estas disposiciones no se encontraban en la propia TC, "existe una duda fundada de que estas disposiciones gocen de fuerza canónica." 

"La Responsa ofrece instrucciones autorizadas sobre disposiciones que no se encuentran en el documento que está aclarando, y al hacerlo va más allá de lo que es canónicamente posible", afirmó.

Refiriéndose al mayor permiso para usar la liturgia tradicional que ahora disfruta la Sociedad de San Pío X más que el clero diocesano regular, el P. Murray observó cómo la "generosidad" del Papa Francisco para decir la misa en latín es "negada" a ciertos sacerdotes "a menos que sean parte del pequeño número asignado a las parroquias personales dedicadas a la celebración del TLM (Misa Tradicional)." 

"Estos permisos vuelven a poner de manifiesto que la afirmación de que sólo los libros litúrgicos reformados constituyen la lex orandi de la Iglesia queda refutada por esta autorización papal para seguir utilizando los ritos más antiguos", señaló.

viernes, 18 de febrero de 2022

Citas sobre la Virgen —San J Bosco...

 

Citas sobre la Virgen —San J Bosco

547. La devoción y el amor a María Santísima es una gran protección y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio. (BAC. 679).

548. Aun cuando María os obtuviera muchas gracias, de nada os servirían, si no os consiguiera la de no caer en pecado mortal. (BAC. 677).

549. Estad seguros de que cuanto más puras sean vuestras miradas y palabras, tanto más agradaréis a la Virgen María y mayores gracias os obtendrá Ella de su divino Hijo y Redentor nuestro. (BAC. 678).

550. Si queréis, amados jovencitos, ser los verdaderos amigos de Jesús y María, debéis no tan sólo huir de los escandalosos, sino esforzaros con el buen ejemplo a reparar el gran mal que éstos hacen a las almas. (BAC. 685).

551. Si María favorece tanto a este miserable cuerpo, ¿cuántos favores no concederá a las almas que la invocan? (M.B. 70).

552. Si todos los hombres fuesen verdaderamente devotos de María, qué felicidad habría en este mundo. (M.B.77).

553. Con la frecuente comunión, vosotros mereceréis ser muy queridos de Dios y de los hombres; y María Santísima os concederá la gracia de no morir sin los Santos Sacramentos al fin de la vida. (XVII, 271-2).

554. Humildad, obediencia y castidad os harán gratos a María Santísima. (VIII, 131).

555. En todos los peligros invocad a María, y os aseguro que seréis librados. (VII, 360).

556. Es casi imposible llegar a Jesús, si no es por medio de María. (VII, 677).

557. María quiere la realidad, no las apariencias. (VIII, 130).

558. Nuestra Madre, concede grandes favores a los que hacen bien su novena. (XII, 572).

559. Seamos devotos, sobre todo, de María Santísima; invoquémosla de corazón y Ella nos protegerá. (XII, 610).

560. Desgraciadamente peregrinamos aún por este valle de lágrimas y estamos lejos de la patria celeste y de nuestra querida Madre; sin embargo confiemos en Ella, invoquemos a María, con toda piedad, que es toda bondad para con nosotros. (I, 11112).

561. Asistir con devoción a la Santa Misa, visitar a Jesús Sacramentado, recibir la Comunión Sacramental o al menos hacerla espiritual, son prácticas de sumo agrado a María y un conducto eficaz para obtener gracias especiales. (XVII, 261).

562. A nuestra Congregación la conduce Dios y la protege María Santísima. (XVIII, 531).

563. Propagad constantemente la devoción a María Santísima Auxiliadora y a Jesús Sacramentado. (Recuerdos a los primeros misioneros).

564. (Recomendación de Don Bosco moribundo). CUANDO HABLÉIS O PREDIQUÉIS, INSISTID SOBRE LA DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA. (XVIII, 532).

565. 565 Vosotros ni remotamente podéis daros cuenta qué privilegio tan grande es haber ingresado en el Oratorio. En nombre de Dios os aseguro: Basta que un joven entre en una Casa Salesiana, 30 para que la Virgen Santísima lo tome inmediatamente bajo su protección especial. (V, Cap. VII).

566. La Santísima Virgen María continuará protegiendo nuestra Congregación y las obras salesianas, si seguimos poniendo toda nuestra confianza en Ella, y nos esforzamos en propagar su culto. (Vil, 260).

567. Publíquese, dígase y predíquese por todos los medios, que María Auxiliadora ha obtenido y obtendrá gracias particulares y aún extraordinarias y milagrosas, a los que ayudan cristianamente a la juventud en peligro, con obras, consejos, con el buen ejemplo o simplemente con la oración. (XVII, 260).

568. La fiesta de la Santísima Virgen y más aún, sus solemnidades, sus novenas, sus triduos, el mes a Ella consagrado, sean siempre fervorosamente inculcados en público y en privado; con folletos, con libros, con medallas, con imágenes, con publicar o simplemente contar gracias y bendiciones que nuestra celeste Bienhechora concede a cada instante a la humanidad doliente. (XVII, 261).

569. En charlas particulares gánense las confidencias indistintamente de todos los alumnos; evítense las amistades particulares y la parcialidad entre los alumnos; cuando ocurran solemnidades o simplemente fiestas en honor de la Virgen, no se deje pasar la oportunidad sin anunciarlo. (VII, 525).

570. La Virgen Santísima nos consiga de su Divino Hijo, días de paz y acierto, a fin de poder amar y servir a Dios en la tierra y gozar un día la bienaventuranza en el cielo. (VI, 550).

571. (Don Bosco al fin de su vida). Recomendad la frecuente comunión y la devoción a María Santísima Auxiliadora. (XVIII, 502-533).

572. Para obtener una gracia especial, la jaculatoria más eficaz es ésta: “María Auxiliadora, rogad por nosotros”. (XIII, 410).

573. En el cielo nos quedaremos gratamente sorprendidos al conocer todo lo que María Auxiliadora ha hecho por nosotros en la tierra. (XV, 390).

1000 MÁXIMAS DE DON BOSCO

Recopiladas por el
P. Rafael Sánchez Vargas, SDB

viernes, 11 de febrero de 2022

El santo Rosario..

 

Vittorio Messori explica por qué 153 es un número mariano

Bernadette, interpretada por Katia Miran en la película 'Milagros en Lourdes' ('Je m'appelle Bernadette') que dirigió Jean Sagols en 2011.

Nuestra Señora se apareció en Lourdes con el rosario en la mano, como en Fátima. Y Bernadette lo tenía también: junto con una Medalla Milagrosa de Santa Catalina Labouré, era el único objeto que llevaba consigo, además de sus harapos.

 ha recordado más de una vez el escritor Vittorio Messori, como también que la Madre de Dios y la futura santa lo rezaron juntas, aunque la Virgen no movía los labios -no se invocaba a sí misma ni podía reconocerse pecadora-, solo pasaba las cuentas como forma de animarnos a todos a rezarle así también.

El Rosario es “la Biblia de los pobres”, de quienes, durante siglos, no sabían leer, pero con esta oración recorrían los Evangelios en el Padrenuestro, en el Avemaría, en el Gloria trinitario e incluso en las letanías, “donde cada invocación”, explica el autor de Hipótesis sobre María, “hace referencia a una figura de las Sagradas Escrituras”.

Los Salmos

De hecho, aunque San Juan Pablo II añadió al Rosario los que llamó “misterios luminosos”, su rezo completo son 150 avemarías, como son 150 los Salmos del Antiguo Testamento, pieza capital de la oración del pueblo judío y luego de la oración cristiana, a los que se añaden las tres avemarías que unen la corona (el “terço”, en portugués: tercio, en alusión a las 50 cuentas que lo componen) con el crucifijo, a las que se añaden dos más para la Salve o el Padrenuestro -según costumbres- y el Gloria.

Por tanto, subraya Messori en un artículo que publicó en Il Timone en abril de 2008 (nº 72), el Rosario completo está compuesto por 153 avemarías.

Los peces

Un número que no parece casual. Cuando Jesús Resucitado se aparece en el Lago Tiberíades a los apóstoles, y no le reconocen, les manda pescar para mostrarles quién es, pues llevaban toda la noche en el agua sin obtener nada. “Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red” (Jn 21, 11).

El Ave María

“También en esto quiere el Rosario hundir sus raíces en el Evangelio”, subraya Messori. Quien añade algo más: “El número misterioso de los peces pescados por indicación de Jesús se oculta en la misma oración. Si se cuentan las letras del Ave María en latín, que es la lengua en la que nació esta oración, se descubrirá que está compuesta de 153 letras” en el texto original, es decir, excluyendo dos añadidos tardíos, el “Amén” final y el “et [y]” eufónico que precede al “benedictus fructus ventris tui”.

Éste es el texto sin signos ortográficos y sin esos añadidos:

Ave Maria gratia plena Dominus Tecum Benedicta Tu in mulieribus benedictus fructus ventris Tui Iesus Sancta Maria Mater Dei ora pro nobis peccatoribus nunc et in hora mortis nostrae

Messori no pretende que estas “casualidades” demuestren nada… pero sí agradece que corroboren, siquiera sea indiciariamente, el fundamento evangélico del Rosario y la predilección divina por esta oración..

Cari Filii.es



jueves, 10 de febrero de 2022

La santa Misa.....

 

Diez hábitos para vivir bien la Misa

Recordemos las palabras que figuran en la placa de muchas de las Sacristías de las Comunidades Religiosas, como un recordatorio para el sacerdote-celebrante de estas palabras: "Sacerdote, hombre de Dios, celebra esta Misa como si fuera tu primera Misa, tu última Misa y tu única Misa". 

Nunca debemos dar por sentado el Santo Sacrificio de la Misa, sino tenerle el mayor amor y respeto. En efecto, en cada Misa, el cielo baja a la tierra y la tierra se une al cielo

Esta reflexión se centrará principalmente en cómo debemos esforzarnos todos por participar plena, activa y conscientemente en cada misa. En efecto, el demonio nunca duerme ni se va de vacaciones, sobre todo para tratar de alejarnos de la Misa. Pero también, si vamos a Misa, el demonio hará todo lo posible para evitar que participemos plenamente y tratará de distraernos al máximo. (Usar el agua bendita, si no hay en la iglesia, traerla de casa en un frasco)

Las gracias que recibimos en los Sacramentos están en proporción directa y son acordes con nuestra disposición. En otras palabras, cuanto mejor dispuesta esté el alma para recibir la absolución en el Sacramento de la Penitencia o la Sagrada Comunión en el Sacramento de la Sagrada Eucaristía, más abundantes serán las gracias. Si queréis, si no recibimos gracias abundantes, la culpa no se encuentra en el Sacramento mismo -porque allí nos encontramos con Jesús, el Hijo de Dios vivo-, sino en nosotros mismos, los pobres receptores del Sacramento. Nunca podemos culpar a Dios, sino siempre a nosotros mismos.

Así pues, propongamos algunas acciones prácticas que nos ayuden a obtener las máximas gracias de cada Santo Sacrificio de la Misa. En efecto, ¡qué agradecidos deberíamos estar por el hecho de ser católicos y de tener a nuestra disposición el mayor regalo de este lado del cielo: el Santo Sacrificio de la Misa y la Santa Comunión! Como nos recuerda el salmista:  "Como el ciervo anhela las aguas corrientes, así mi alma te anhela a ti, Señor, mi Dios".  (Salmo 41:1)

1. Puntualidad

No sólo debemos llegar a tiempo, sino que debemos esforzarnos por llegar siempre temprano a la misa. Se necesita tiempo para pasar del modo activo al modo contemplativo y para que esta transición sea suave y eficaz. 

Al igual que los atletas calientan antes de llegar al campo de juego para comenzar el partido, en nuestro ejercicio espiritual debemos calentar hacia Dios. Esto requiere tiempo, esfuerzo y buena voluntad por nuestra parte. Además, uno de los elementos clave para llegar temprano al Santo Sacrificio de la Misa puede ser que podamos ofrecer nuestras muchas intenciones en el altar incluso antes de que comience la Misa.

2. El silencio sagrado

El profeta Isaías entró en el Templo en silencio para encontrarse con el Dios tres veces santo. Jesús está verdaderamente presente en cada Tabernáculo de la Iglesia Católica. Isaías encontró a Dios y recibió su sublime vocación de Profeta para todas las naciones en este silencioso pero poderoso encuentro con Dios. Ante la zarza ardiente, en el silencio, Dios habló a Moisés, dotándole de la vocación de sacar al pueblo elegido de la esclavitud de Egipto. Finalmente, Elías se encontró con Dios en la Montaña Sagrada. No en el fuego, ni en el trueno, ni en el terremoto, Elías encontró al Dios Todopoderoso, sino en la silenciosa y suave brisa. 

Al entrar en la Iglesia y acercarnos a nuestro Dios tres veces santo, debemos sacudir el ruido del mundo de nuestras sandalias y entrar en la Presencia de Dios, que habla a los que tienen el corazón tranquilo y contemplativo.

3. Genuflexión

Al caminar en la Presencia de Jesús, verdaderamente presente en el Tabernáculo, debemos hacer un gesto reverencial de adoración. A esto lo llamamos genuflexión. ¿Cómo? Muy sencillo. Con las manos cruzadas en oración, inclina la rodilla derecha hasta el suelo, tocando el suelo con esa rodilla, ¡y luego hacia arriba! Muchos han olvidado o nunca se les ha enseñado a realizar este gesto de adoración hacia el Señor de los Señores y el Rey de los Reyes: ¡Jesús en el Tabernáculo! En tiempos pasados, este gesto se hacía en presencia de un Rey. Ahora lo hacemos ante el Rey del Universo: ¡Jesús el Señor!

4. Modestia

Hay que expresar con mucha claridad, franqueza y caridad, la importancia real de la modestia en el vestir, en todo momento, pero muy especialmente en la Presencia de Jesús en el Sagrario y en la Santa Misa. Nunca debemos olvidar nuestra obligación de dar buen ejemplo en todo momento y lugar y en toda circunstancia. 

No olvidemos nunca nuestra dignidad y nuestro destino eterno. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. Por el Bautismo, nos transformamos en Templos vivos de la Santísima Trinidad. San Pablo señala que todos estamos llamados a ser embajadores de Cristo. Nunca queremos ser causa de tentación y escándalo para nadie, pero muy especialmente en el contexto de la Iglesia y de la Misa.
5. Ángel de la Guarda: Pedir su ayuda
En el mismo momento de nuestra concepción, Dios, en su infinita bondad, nos dio un amigo para ayudarnos a llegar sanos y salvos a nuestro destino eterno. Esta persona es nuestro Ángel de la Guarda. Debemos suplicar a nuestro Ángel de la Guarda que nos ayude a prestar atención y a participar plena, activa y conscientemente en cada Misa. Si suplicamos su ayuda, ¡estará encantado de ayudarnos!
6. Orar con fervor
El Sacerdote es el celebrante del Santo Sacrificio de la Misa, que actúa en la persona de Cristo. Pero debemos hacer un esfuerzo sincero para rezar con fervor durante toda la Misa. La Misa tiene un valor infinito, pero si nos distraemos voluntariamente, se perderá la mina de oro de gracias que está a nuestra disposición. Cada parte, cada palabra, cada gesto de la Santa Misa nos ofrece gracias indecibles.
7. Escuchar con atención
La primera parte de la Misa se ha denominado clásicamente "La Liturgia de la Palabra". Nuestra actitud durante las lecturas de la Palabra de Dios (Realmente, Dios nos habla...) debe ser la de una escucha muy atenta. Si una persona nos está hablando, distraerse voluntariamente es un signo de descortesía y de mala educación. Cuánto más grave es distraerse voluntariamente cuando Dios está tratando de hablarnos a través de su Palabra divinamente revelada. Nuestra actitud debe ser la del joven Samuel en el Templo: "Habla, Señor, que tu siervo te escucha".
8. Ignorar las distracciones en el curso de la Santa Misa
A pesar de nuestra buena voluntad y de la del sacerdote-celebrante, las distracciones llegarán. Todos conocemos la enorme letanía de distracciones. Debemos hacer todo lo posible para no permitir que éstas nos distraigan demasiado y nos quiten la paz del corazón, de la mente y del alma. Una vez más, pide la ayuda de tu Ángel de la Guarda.
9. Misal/Lecturas diarias
Muchos obtienen abundantes frutos al seguir la Misa con la ayuda de un Misal Diario, tanto con las oraciones de la Misa, como con las Lecturas. Si esta es una herramienta útil para que usted participe más plena, activa y conscientemente en el Santo Sacrificio de la Misa, ¡aprovéchela! Debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para participar lo más plenamente posible en el Santo Sacrificio de la Misa. De hecho, no sería mala idea leer detenidamente las Lecturas de la Misa incluso antes de llegar a la Santa Misa. Esto entraría en la categoría de preparación remota para la Santa Misa.
10. La Santísima Virgen María y la Santa Misa
En una aparición posterior a Sor Lucía de Fátima, ella vio el altar del sacrificio. Encima se veía a Jesús colgado en la cruz con el Corazón traspasado. De Su Corazón abierto, la sangre fluía en un cáliz. Nuestra Señora de Fátima estaba de pie al pie de la cruz. Por encima de la cruz se veía el Cielo abierto y a Dios Padre contemplando a su Hijo, Jesús sacrificado en la cruz. En forma de paloma, se ve al Espíritu Santo entre el Padre y el Hijo.   
San Juan Pablo II comenta que en cada Santo Sacrificio de la Misa, la Virgen está presente, como lo estuvo en el Calvario al pie de la cruz cuando Jesús derramó su Sangre por amor a nosotros. Por lo tanto, si realmente deseamos obtener las gracias más abundantes del Santo Sacrificio de la Santa Misa, debemos invitar a la Virgen a estar presente con nosotros.  
Nadie estuvo más cerca de Jesús que su Madre María. En efecto, María puede acercarnos cada vez más al Corazón Eucarístico de Jesús en cada Sacrificio de la Santa Misa.

martes, 8 de febrero de 2022

Santa Comunion....

 

Jesús le dio una orden

Cómo recibir la Sagrada Comunión

Dolor. Verónica Cireneo escribe en MarcoTosatti.com que es "absolutamente intolerante a tomar la Comunión con la mano". Cuando en los años 90, Juan Pablo II introdujo este abuso en Italia, se sintió desconcertada y dolorida, y estos sentimientos se fueron agudizando a medida que se extendía esta bárbara costumbre.

La adoración. Sin saber a qué atenerse, dada la confusión reinante, Verónica se acercó audazmente al Señor. Estaba en su habitación, por la tarde, en adoración ante el Crucifijo. Antes de comenzar el rezo del Santo Rosario, le rogó a Cristo que le hiciera saber su voluntad, sobre la forma correcta de recibir la Sagrada Comunión.

Una orden. En un momento dado, durante el Rosario, se impuso el silencio. Ella interrumpió las Avemarías y escuchó en su corazón las siguientes palabras del Crucifijo: "En la comunión, sé la primera en ir, arrodíllate en el suelo, con las manos unidas, recíbeme en la lengua, sigue yendo a diferentes iglesias, te envío para dar ejemplo". Verónica no se lo contó a nadie hasta que recibió la confirmación. Sin embargo, no tuvo ninguna duda: Esto era una orden.

Sacerdotes enojados. Verónica hizo lo que le dijo Cristo. Muchos sacerdotes se enfadaron Cita: "La práctica de este piadoso ejercicio me costó varias humillaciones de sacerdotes sin fe, pero la convicción de estar en la Verdad era tan grande que siempre me parecieron caricias". Un sacerdote la agredió físicamente y la apartó cuando no logró poner en sus manos una hostia consagrada.

La confirmación. Hace dos años, Verónica recibió la confirmación que había estado esperando. Recibió la copia de una página extraída del texto "Dios habla al alma" de la mística alemana Justine Klotz. Al leerlo, Verónica se dio cuenta de que las mismas palabras relativas a la correcta recepción de la Sagrada Comunión se habían revelado a ambas en el mismo orden.

Vuelta de tuerca. Verónica encontró un sacerdote, no precisamente un santo que, sin embargo, aceptó darle la Comunión según la voluntad del Señor. Desde entonces, casi todos los fieles de esa parroquia se arrodillan ante el altar y ya no agarran la Hostia con las manos. Las mujeres también utilizan un velo.

Ejército Remanente...


sábado, 29 de enero de 2022

La adoracion perpetua....

 

Cada minuto que le regalan a Jesús en adoración



El Padre Martín Lucía, sacerdote norteamericano, misionero de la adoración perpetua y fundador de la Sociedad misionera apostólica Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, va por todo el mundo con sus misioneros, promoviendo en todas partes la adoración perpetua. Él dice: Sepan que cada minuto que le regalan a Jesús en adoración, Él lo toma y lo bendice y derrama sobre el mundo bendiciones inmensas…

... Conozco hombres que vienen a saludar a Jesús de madrugada, antes de comenzar su trabajo. Hay señoras, que cambian su itinerario al ir a hacer las compras y pasan por la capilla para adorar unos momentos a Jesús. Hay novios que acompañan a sus novias en su turno de adoración... Debemos formar una cadena inquebrantable de amor a Jesús, para que nunca esté solo, y las capillas estén abiertas las 24 horas del día, todos los días del año, para que quien lo desee pueda ir a visitar a Jesús a cualquier hora del día o de la noche. Una capilla de adoración perpetua es como un faro de luz en la noche del mundo y hay que hacer todo lo posible para que el mundo esté lleno de luces.

Para ello, hay que comprometer a cada católico consciente a que dedique, al menos, una hora semanal con compromiso (tal hora concreta) para visitar a Jesús sacramentado. De este modo, entre todos se pueden completar las 24 horas del día y hacer todos unidos una adoración perpetua. Una hora a la semana no es mucho pedir, pues Jesús nos podría decir como a los apóstoles: ¿No habéis podido velar una hora conmigo? (Mt 26, 40).

La experiencia, recogida de muchas partes del mundo, indica las innumerables gracias recibidas por las parroquias, las familias y personas que cumplen sus turnos de adoración en horas santas, al menos, semanales. El Padre Justo Antonio Lofeudo cuenta que en México, visitando las familias para comprometerlas a la hora santa se encontró con una señora divorciada, dentista, profesora universitaria, con mucho trabajo, y que decía no tener tiempo ni para ir a misa los domingos; pero se comprometió una hora a la semana. Se anotó los domingos de 10 a 11 de la noche. Un tiempo más tarde, le envió una tarjeta de agradecimiento y le decía que, normalmente, estaba una hora y media o más, pues se sentía como enamorada de Jesús y cada domingo, cuando llegaba la hora de la cita con el Señor, el corazón le latía de emoción.

Cuenta también el caso de un camionero al que no le gustaba ir a la iglesia, pero aceptó sustituir durante dos semanas, en la hora santa semanal, a su cuñada, que debía viajar. Cumplió su compromiso y, después, se fue a anotar él mismo a la parroquia, porque decía: No sé, no puedo explicarlo, pero ahí he sentido una paz que nunca antes había conocido.

El Padre Martín Lucía y sus misioneros tienen como misión abrir capillas de adoración perpetua en todo el mundo. Y han abierto capillas en lugares de mayoría musulmana como Pakistán, Kazakistán, e, incluso, en el mismo Moscú. En Corea del Sur estas capillas son muy numerosas. En Filipinas hay, al menos, 500 capillas con adoración perpetua.

El cardenal Vidal, arzobispo de Cebú, en Filipinas, decía: Yo admiro a los sacerdotes alrededor del mundo que han establecido la adoración perpetua en sus parroquias y a los obispos que la estimulan en sus diócesis. El único que no quisiera que Jesús sea adorado día y noche y que haría cualquier cosa por impedirlo es Satanás mismo. La adoración perpetua al Santísimo es la solución a nuestros problemas de disminución de vocaciones, de desintegración familiar y de abandono de la fe de muchos de nuestros hermanos.

-Del libro del P. Ángel Peña sobre la Adoración Perpetua

jueves, 20 de enero de 2022

Mama Maria....el terror del maligno...

 

Los demonios huyen de quien pronuncia el nombre de María

Al oír el nombre de María, los ángeles se alegran y los demonios se agitan.

Tomás de Kempis, autor de la famosa Imitación de Cristo, afirma que

"Los demonios temen tanto a la reina del cielo, que con sólo oír pronunciar su nombre huyen de la persona que lo pronuncia como de un fuego ardiente".

San Ambrosio compara su nombre con un dulce ungüento, porque siempre que se pronuncia es un bálsamo curativo para nuestras almas pecadoras.

"El nombre de María cura a los pecadores, alegra los corazones y los inflama con el amor de Dios", dice San Alfonso de Ligorio en sus Glorias de María.

La Santísima Virgen reveló a Santa Brígida que no hay en la tierra un pecador, por muy alejado que esté del amor de Dios que, al invocar su nombre con la resolución de arrepentirse, no haga huir al demonio de él o de ella. Por muy apresado que esté un pecador en las garras del demonio, en cuanto éste le oye pronunciar el dulce nombre de María, se ve obligado a liberarlo.

La Virgen reveló también a Santa Brígida que, del mismo modo que los demonios huyen de una persona que invoca su nombre, los ángeles se acercan a las almas piadosas que pronuncian su nombre con devoción.

Así que, amigos pecadores, invoquemos a menudo este dulce y poderoso nombre de María que "despeja el aire". Nosotros y nuestros seres queridos seremos mejores, más libres y más felices por ello.

https://americaneedsfatima.blogspot.com/2022/01/the-sheer-power-of-marys-name.html

miércoles, 19 de enero de 2022

La Anunciacion...Maria Valtorta.......

 

La Anunciación —Valtorta

Lo que veo. María, muchacha jovencísima (al máximo quince años a juzgar por su aspecto), está en una pequeña habitación rectangular; verdaderamente, una habitación de jovencita. Contra una de las dos paredes más largas, está el lecho: una cama baja, sin armadura, cubierta por gruesas esteras o tapetes — diríase que éstos están extendidos sobre una tabla o sobre un entramado de cañas porque están muy rígidos y sin pliegues como los de nuestras camas —. Contra la otra pared, un estante con una lámpara de aceite, unos rollos de pergamino y una labor de costura — parece un bordado — cuidadosamente doblada.

A uno de los lados del estante, hacia la puerta, que da al huerto, abierta ahora, aunque tapada por una cortina que se mueve movida por un ligero vientecillo, en un taburete bajo está sentada la Virgen. Está hilando un lino candidísimo y suave como la seda. Sus manitas, sólo un poco más oscuras que el lino, hacen girar rápidamente el huso. Su carita juvenil, preciosa, está ligeramente inclinada y ligeramente sonriente, como si estuviera acariciando o siguiendo algún dulce pensamiento.

Hay un gran silencio en la casita y en el huerto. Y mucha paz, tanto en la cara de María como en el espacio que la rodea. Paz y orden. Todo está limpio y ordenado. La habitación, de humildísimo aspecto y mobiliario, casi desnuda como una celda, tiene un aire austero y regio, debido a su gran limpieza y a la cuidadosa colocación de la cobertura del lecho, de los rollos, de la lámpara y del jarroncito de cobre que está cerca de ésta con un haz de ramitas floridas dentro, ramitas de melocotonero o de peral, no lo sé; lo que sí está claro es que son de árboles frutales, de un blanco ligeramente rosado.

María comienza a cantar en voz baja. Luego alza ligeramente la voz. No llega al pleno canto, pero su voz ya vibra en la habitación, sintiéndose en aquélla una vibración del alma. No entiendo la letra, que sin duda es en hebreo, pero, dado que, de vez en cuando repite "Yeohveh", intuyo que se trata de algún canto sagrado, acaso un salmo. Quizás María recuerda los cantos del Templo. Debe tratarse de un dulce recuerdo. Efectivamente, deja sobre su regazo sus manos, y con ellas el hilo y el huso, y levanta la cabeza para apoyarla en la pared, hacia atrás. Su rostro está encendido de un lindo rubor; los ojos, perdidos tras algún dulce pensamiento, brillantes por un golpe de llanto, que no los rebosa pero sí los agranda. Y, a pesar de todo, los ojos ríen, sonríen ante ese pensamiento que ven y que los abstrae de lo sensible. Resaltando de su vestido blanco sencillísimo, circundado por las trenzas, que lleva recogidas como corona en torno a la cabeza, el rostro rosado de María parece una linda flor.

El canto pasa a ser oración:

- Señor Dios Altísimo, no te demores más en mandar a tu Siervo para traer la paz a la tierra. Suscita el tiempo propicio y la virgen pura y fecunda para la venida de tu Cristo. Padre, Padre santo, concédele a tu sierva ofrecer su vida para esto. Concédeme morir tras haber visto tu Luz y tu Justicia en la Tierra, sabiendo que la Redención se ha cumplido. ¡Oh, Padre Santo, manda a la Tierra el Suspiro de los Profetas! Envía el Redentor a tu sierva. Que cuando cese mi día se me abra tu Casa por haber sido abiertas sus puertas por tu Cristo para todos aquellos que en ti hayan esperado. Ven, ven, Espíritu del Señor. Ven a los fieles tuyos que te esperan. ¡Ven, Príncipe de la Paz!...

María se queda así ensimismada...

La cortina late más fuerte, como si alguien la estuviera aventando con algo o quisiera descorrerla. Y una luz blanca de perla fundida con plata pura hace más claras las paredes tenuemente amarillentas, hace más vivos los colores de las telas, más espiritual el rostro alzado de María. En la luz se prosterna el Arcángel. La cortina no ha sido descorrida ante el misterio que se está verificando; es más, ya no late: pende, rígida, pegada a las jambas, separando, como una pared, el interior del exterior.

El Arcángel necesariamente debe adquirir un aspecto humano; pero es un aspecto ultra-humano. ¿De qué carne está compuesta esta figura bellísima y fulgurante? ¿Con qué sustancia la ha materializado Dios para hacerla sensible a los sentidos de la Virgen? Sólo Dios puede poseer estas substancias y usarlas de esa manera perfecta. Es un rostro, es un cuerpo, son ojos, boca, cabellos y manos como las nuestras; pero no se trata de nuestra opaca materia: es una luz que ha tomado color de carne, de ojos, de cabellera, de labios, una luz que se mueve y sonríe y mira y habla.

-¡Salve, María, llena de Gracia, salve! - La voz es un dulce arpegio como de perlas chocadas contra un metal precioso.

María se estremece y baja la mirada. Su estremecimiento aumenta cuando ve a la fúlgida criatura arrodillada aproximadamente a un metro de distancia de Ella, con las manos cruzadas sobre el pecho, mirándola con una veneración infinita.

María, repentinamente, se pone en pie y aprieta su cuerpo contra la pared. Palidece y se ruboriza alternativamente. Su rostro expresa estupor y turbación. Inconscientemente aprieta sus manos contra el pecho escondiéndolas en las anchas mangas. Se recoge sobre sí misma como queriendo esconder lo más posible su cuerpo: un acto de delicado pudor.

- No. No temas. ¡El Señor está contigo! ¡Bendita tú entre todas las mujeres!.

A pesar de estas palabras, María sigue temiendo. ¿De dónde viene ese ser extraordinario? ¿Es un enviado de Dios, o del Engañador?

-¡No temas, María! - insiste el Arcángel - Yo soy Gabriel, el Ángel de Dios. Mi Señor me ha enviado a ti. No temas, porque has hallado gracia ante Dios. Tú concebirás en tu seno y darás a luz un Hijo, y le pondrás por nombre "Jesús". Será grande, será llamado Hijo del Altísimo, y verdaderamente lo será. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y reinará para siempre en la casa de Jacob, y su Reino no tendrá fin nunca. Comprende, santa Virgen amada del Señor, Hija bendita suya, llamada a ser Madre de su Hijo, comprende qué Hijo vas a engendrar.

-¿Cómo puede suceder esto si yo no conozco hombre? ¿Acaso el Señor ya no acoge el ofrecimiento de su sierva? ¿Es que ya no quiere que sea virgen por amor a Él?.

- No vas a ser madre por obra de varón, María. Tú eres la eterna Virgen, la Santa de Dios. El Espíritu Santo descenderá sobre ti y la potencia del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, Santo se llamará el que nacerá de ti, e Hijo de Dios. Todo lo puede el Señor, Dios nuestro. Isabel, la estéril, en su vejez ha concebido un hijo que será el Profeta de tu Hijo, el que preparará sus caminos. El Señor la ha liberado de su oprobio y su memoria quedará en las gentes unida a tu nombre, como el nombre de su hijo al de tu Hijo Santo, y hasta el final de los siglos las gentes os llamarán bienaventuradas por la gracia del Señor que habéis recibido, y a ti especialmente, María, porque habrán recibido la Gracia por medio de ti. Isabel está ya en su sexto mes, y su peso, paradójicamente, la regocija, y más aún la regocijará cuando conozca el motivo de tu gozo. Para Dios nada es imposible, María, llena de Gracia. ¿Qué debo responderle a mi Señor? No te turbe ningún tipo de pensamiento. Él tutelará tus intereses si te pones en sus manos. ¡El mundo, el Cielo, Dios eterno esperan tu respuesta!.

María, cruzando a su vez sus manos sobre el pecho e inclinándose con gesto reverente dice: - He aquí la esclava de Dios. Hágase de mí según su palabra.

El Ángel resplandece de alegría y se pone en actitud adorante, puesto que, sin duda, ve al Espíritu de Dios descender sobre la Virgen, inclinada en gesto de adhesión; luego desaparece sin mover la cortina, dejándola cerrada cubriendo el Misterio santo.

miércoles, 12 de enero de 2022

Una obligacion moral ???? ?

 

bergoglio insta a continuar con el genocidio

Queridos embajadores:

En estos días vemos cómo la lucha contra la pandemia requiere aún un notable esfuerzo por parte de todos y cómo también el nuevo año se presenta desafiante. El coronavirus sigue creando aislamiento social y cosechando víctimas y, entre los que han perdido la vida, quisiera recordar al recientemente fallecido Mons. Aldo Giordano, Nuncio Apostólico muy conocido y estimado en el seno de la comunidad diplomática. Al mismo tiempo, hemos podido constatar que en los lugares donde se ha llevado adelante una campaña de vacunación eficaz, ha disminuido el riesgo de un avance grave de la enfermedad.

Por lo tanto, es importante que se continúen los esfuerzos para inmunizar a la población lo más que se pueda. Esto requiere un múltiple compromiso a nivel personal, político y de la comunidad internacional en su conjunto. En primer lugar, a nivel personal. Todos tenemos la responsabilidad de cuidar de nosotros mismos y de nuestra salud, lo que se traduce también en el respeto por la salud de quien está cerca de nosotros. El cuidado de la salud constituye una obligación moral. Lamentablemente, cada vez más constatamos cómo vivimos en un mundo de fuertes contrastes ideológicos. Muchas veces nos dejamos influenciar por la ideología del momento, a menudo basada en noticias sin fundamento o en hechos poco documentados. Toda afirmación ideológica cercena los vínculos que la razón humana tiene con la realidad objetiva de las cosas. En cambio, la pandemia nos impone una suerte de “cura de realidad”, que requiere afrontar el problema y adoptar los remedios adecuados para resolverlo. Las vacunas no son instrumentos mágicos de curación, sino que representan ciertamente, junto con los tratamientos que se están desarrollando, la solución más razonable para la prevención de la enfermedad.

Por otra parte, la política debe comprometerse a buscar el bien de la población por medio de decisiones de prevención e inmunización, que interpelen también a los ciudadanos para que puedan sentirse partícipes y responsables, por medio de una comunicación transparente de las problemáticas y de las medidas idóneas para afrontarlas. La falta de firmeza decisional y de claridad comunicativa genera confusión, crea desconfianza y amenaza la cohesión social, alimentando nuevas tensiones. Se instaura un “relativismo social” que hiere la armonía y la unidad.

Por último, es necesario un compromiso global de la comunidad internacional, para que toda la población mundial pueda acceder de la misma manera a los tratamientos médicos esenciales y a las vacunas. Lamentablemente, se constata con dolor que, en extensas zonas del mundo, el acceso universal a la asistencia sanitaria sigue siendo un espejismo. En un momento tan grave para toda la humanidad, reitero mi llamamiento para que los gobiernos y los entes privados implicados muestren sentido de responsabilidad, elaborando una respuesta coordinada a todos los niveles (local, nacional, regional y global), mediante nuevos modelos de solidaridad e instrumentos aptos para reforzar las capacidades de los países más necesitados. Exhorto, en particular, a los estados que se están esforzando por establecer un instrumento internacional sobre la preparación y la respuesta a las pandemias, bajo el patrocinio de la Organización Mundial de la Salud, para que adopten una política de desinteresada ayuda mutua, como principio clave para que el acceso a instrumentos diagnósticos, vacunas y fármacos esté garantizado a todos. Asimismo, sería conveniente que instituciones como la Organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual adecuen sus propios instrumentos jurídicos, para que las reglas monopólicas no constituyan ulteriores obstáculos a la producción y a un acceso organizado y coherente a los tratamientos a nivel mundial.

*

TRADUCCIÓN DEL LENGUAJE DIPLOMÁTICO VATICANO CON LOS EMBAJADORES:

“Inyecten a la población lo antes posible. La gente no está obedeciendo, tienen información alternativa.
Recurran a decisiones firmes y pongan fin a la libertad de expresión que está impidiendo la cohesión…”
O sea, insta a la inoculación obligatoria.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Feliz Cumpleaños Niño Jesus..........

Feliz Cumpleaños Jesus De Nazaret....



 Escrito de :Francisco Rodríguez Bergali El modo en qué contamos los años en occidente toma por origen el nacimiento de Jesús, o así lo pretende. Sin embargo, es bien sabido que el monje encargado de crear nuestro nuevo calendario por allá el siglo VI se equivocó en sus cálculos. Así, resulta que Jesús no vino al mundo cuando se le suponía. ¿Cuándo nació entonces Jesús de Nazaret?
Los escasos datos de los que disponemos referentes al nacimiento de Jesús son referencias bíblicas; a partir de ellas tendremos que recurrir a la Historia para obtener datos concretos.
Referencias Bíblicas
Sólo hay dos referencias en la Biblia acerca de la Natividad. La primera (y la más completa) la encontramos en el evangelio de San Mateo, donde podemos tomar las primeras notas para cercar la fecha del nacimiento de Jesús y, de paso, encontramos la primera referencia a la Estrella de Belén:
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.”(Mateo, 2. 1-3)
En segundo lugar, el Evangelio según San Lucas nos dice:
“Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirinio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuando era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba en cinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño” (Lucas, 2. 1-8)

No hay más que prestarle un poco de atención a estos textos para extraer algunas conclusiones. Según se indica, al nacer Jesús:


1.- Reinaba Herodes.
2.- Se estaba realizando un censo de población por orden de Augusto César.
3.- Cirinio era gobernador de Siria.
Así, si recurrimos a los datos históricos:
1.- Herodes el Grande, rey de Judea, nació el 73 a.C. y según los historiadores modernos murió después de un eclipse de Luna que pudo verse desde Jericó y antes de la Pascua Judía. Dicho eclipse podría corresponderse con el sucedido el 13 de marzo del año 4 a.C. Por tanto, Herodes el Grande pudo haber muerto a finales de marzo o a principios de abril de dicho año. Así podemos establecer una primera acotación en las fechas: la Natividad debió acontecer antes del 4 a.C. Ahora bien, si volvemos al Evangelio de Mateo tenemos que:
“Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.” (Mateo, 2. 16)

Si el hecho fue así, Jesús tendría como mucho dos años al dictar Herodes la degollación de los santos inocentes. Por lo que, basándonos en el Evangelio de Mateo, podríamos establecer una fecha para la Natividad entre el 7 a.C. y el 5 a.C.
2.- Realización de un censo. Se sabe que Augusto César mandó realizar censos con carácter tributario en tres ocasiones durante sus cuarenta años de gobierno. Los censos fueron realizados en los años 28 a.C., 8 a.C. y 14 d.C., respectivamente.
3.- Cirinio era gobernador de Siria. Hoy en día sabemos que Cirinio o Quirinius no fue gobernador de Siria antes del 6 d.C. Sin embargo, anteriormente desempeñó cargos gubernamentales desde los años 6 y 5 a.C. ¿Serían estos cargos a los que se referiría Lucas?
Por lo tanto, el margen de fechas que obtenemos del Evangelio de Lucas es más amplio: del 8 a.C. al 14 d.C.
El error del calendario de Dionisio el Exiguo
Dionisio el Exiguo fue un monje y astrónomo que vivió en el siglo VI d.C. A causa de la desaparición del imperio romano de occidente, Dionisio pensó sustituir el calendario romano (basado en los años transcurridos desde la fundación de Roma) por otro cristiano que tomara como origen el nacimiento de Jesús. Y así se lo propuso al Obispo Petronio allá por el año 531 d.C., en un intento por realzar la figura de Jesucristo en perjuicio de la de Diocleciano, emperador romano que persiguió constantemente a los cristianos.
El método que usó Dionisio se basó en confeccionar una tabla en la que aparecerían los emperadores romanos desde adelante hacia atrás, contando los años que habían gobernado cada uno de ellos. El método funciona pero Dionisio se equivocó. En primer lugar marcó el año del nacimiento de Jesucristo como el año 1 (origen, por cierto, de la polémica de finalización del siglo) y, por tanto, no tuvo en cuenta el número cero. Por otra parte, no contó tampoco con que Augusto César había gobernado con su verdadero nombre, Octavio, durante cuatro años. Por consiguiente, se deduce una diferencia de cinco años. Según el sistema de Dionisio (según nuestro calendario), la fecha de la Natividad correcta sería el 5 a.C.
Algunos investigadores, entre los que se encuentra Mark Kidger del Instituto de Astrofísica de Canarias, creen posible la determinación del 5 a.C. como el año en que nació Jesús. Es evidente que esta hipótesis conlleva cierta dosis de imprecisión y por eso se representa como tal

jueves, 16 de diciembre de 2021

Villancicos de siempre...


 

Tradicional Novena del Niño Dios....


Cómo leer la novena cada día
1. Oración a Dios Padre 
2. Consideración para cada día
3. Oración a la Santísima Virgen 
4. Oración a San José 
5. Aspiraciones  
6. Oración al Niño Jesus
Oración a Dios Padre
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro hijo la prenda de vuestro amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
(Se reza tres veces Gloria al Padre).

Oración a la Santísima Virgen
Soberana María, que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh, dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
(Se reza tres veces el Avemaría)
Oración a San José
¡Oh, Santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús!, infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan soberanos misterios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abracéis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
(Se reza un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria)
Oración al Niño Jesús
Acordaos, ¡oh, dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Llenos de confianza en vos, ¡oh, Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de vuestra infancia la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a vos, ¡oh, Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.
Aspiraciones para la llegada del Niño Dios
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Oh Sapiencia suma
del Dios soberano,
que a infantil alcance 
¡te rebajas sacro!
¡Oh, Niño Divino,
ven para enseñarnos
la prudencia que hace
verdaderos sabios!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Oh, Adonaí potente
que, a Moisés hablando,
de Israel al pueblo
diste los mandatos!
¡Ah, ven prontamente
para rescatarnos,
y que un niño débil
muestre fuerte brazo!
Dulce Jesús mío,

mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Oh raíz sagrada
de Jesé, que en lo alto
presentas al orbe
tu fragante nardo!
Dulcísimo Niño
que has sido llamado
lirio de los valles,
bella flor del campo.
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Llave de David
que abre al desterrado
las cerradas puertas
del regio palacio!
¡Sácanos, oh Niño,
con tu blanca mano,
de la cárcel triste
que labró el pecado!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Oh lumbre de Oriente,
sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas
tu esplendor veamos!
¡Niño tan precioso,
dicha del cristiano,
luzca la sonrisa
de tus dulces labios!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Espejo sin mancha
Santo de los santos,
sin igual imagen
del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas,
salva al desterrado
y, en forma de Niño,
da al mísero amparo!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Rey de las naciones,
Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo
pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas
con suave cayado
ya la oveja arisca,
ya el cordero manso!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Ábranse los cielos
y llueva de lo alto
bienhechor rocío,
como riego santo!
¡Ven hermoso Niño,
Ven Dios humanado!
¡Luce Dios estrella,
brota, flor del campo!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Ven, que ya María
previene sus brazos,
do su niño vean
en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José,
con anhelo sacro,
se dispone a hacerse
de tu amor sagrario!
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!
¡Del débil auxilio,
del doliente amparo,
consuelo del triste,
luz del desterrado!
¡Vida de mi vida,
mi dueño adorado,
mi constante amigo,
mi divino hermano!

Consideraciones para cada día

Día Primero
Tras la caída del ser humano en el pecado, Dios no lo abandona y le ofrece en cambio un salvador. Dios dice a la serpiente:
"Yo pondré enemistades entre ti y la mujer, y entre tu raza y la descendencia suya: ella quebrantará tu cabeza, y tú andarás acechando a su carcañal".  (Génesis 3,15)
Día Segundo
El mesianismo se convierte en la espina dorsal de la espiritualidad de Israel:
"... vino la palabra de Dios a Natán diciendo: Esto dice Yahveh: '¿Me vas a edificar tú una casa para que yo habite? No he habitado en casa desde el día que hice subir a los israelitas desde Egipto hasta el día de hoy sino que he ido de un lado para otro en una tienda, en un refugio'. Yahveh te anuncia que te edificará una casa. Afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas y consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo ". (2 Samuel 7, 4b-6. 11b 14a)
Día Tercero
Características de este Mesías:
"... se nos ha dado un hijo, el cual lleva sobre sus hombros el principado, o la divisa de rey, y tendrá por nombre el admirable, el consejero, Dios, el fuerte, siempre padre, príncipe de la paz. Su imperio será amplificado, y la paz no tendrá fin. Se sentará sobre el trono de David, y poseerá su reino para afianzarlo y consolidarlo, haciendo reinar la equidad y la justicia, desde ahora y para siempre". (Isaías 9, 6-7)
Día Cuarto
Otras características del Mesías:
"He aquí mi siervo, yo estaré con él; mi elegido, en quien se complace mi alma. Sobre él he derramado mi espíritu; él mostrará la justicia a las naciones; no vociferará ni alzará el tono; no se oirá en las calles su voz; la caña cascada no la quebrará; ni apagará la mecha que aún humea; ejercerá el juicio conforme a la verdad. No será melancólico su aspecto, ni turbulento, mientras establecerá en la tierra la justicia; y de él esperarán la ley divina las islas". (Isaías 42, 1-4)
Día Quinto
Se profetiza el lugar de su nacimiento:
"Y tú, ¡Oh, Belén! Amada Efratá, tú eres una ciudad pequeña respecto de las principales de Judá; pero de ti me vendrá aquel que ha de ser dominador de Israel, el cual fue engendrado desde el principio, desde los días de la eternidad. Por eso el Señor los dejará hasta aquel tiempo en que dará a luz la virgen que ha de dar a luz al dominador". (Miqueas 5, 2-3)
Día Sexto
Isaías profetiza su nacimiento:
"Dijo Isaías: 'el Señor mismo os dará la señal: Sabed que una virgen concebirá y parirá un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, o Dios con nosotros. Manteca y miel comerá, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno'".  (Isaías 7, 14-16)
Día Séptimo
La Anunciación:
"Al sexto mes fue enviado por Dios el Ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo'. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin'. María respondió al Ángel: '¿Cómo será esto puesto que no conozco varón?'. El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios'. Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra'. Y el ángel dejándola, se fue".  (Lucas 1, 26-38)
Día Octavo
La visitación:
"En aquellos días se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz dijo: 'Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;  y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, he aquí que el niño saltó de gozo en mi seno. ¡Feliz la que creyó que se cumplirían las cosas que le fueron anunciadas de parte del Señor!'". (Lucas 1, 39-45)
Día noveno
El nacimiento que ocurre cuando César Augusto ordenó un censo y cada uno tenía que empadronarse en su ciudad:
"Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a la ciudad de Belén, por ser él de la casa y familia de David, con María, su esposa, que estaba encinta, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca algunos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y ellos se llenaron de temor. Él les dijo: 'No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: hoy os ha nacido un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David; y esto os servirá de señal: encontraréis un  niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre'. (Lucas, 2, 4-12)