miércoles, 10 de noviembre de 2021

Cielo o infierno. Para siempre....

 

Puedes salvar almas cada hora, cada minuto de tu vida

¿Qué puede ser más urgente que una persona cercana a la muerte en estado de pecado mortal? Nada. Están a momentos de tomar una decisión eterna: Dios o no Dios. Cielo o infierno. Para siempre.

No podemos imaginarnos no elegir a Dios en esa coyuntura. Sin embargo, el padre Stefan Starzynski, autor de Miracles: Healing for a Broken World y capellán a tiempo completo del Hospital Inova Fairfax, un centro con 1.000 camas en Woodburn, Virginia, ha sido testigo de ello. "La gente suele morir como vivió", explica.

Cuando se presenta en la habitación de un paciente para ofrecerle el sacramento de la Unción de los Enfermos, con la confesión, la comunión y la bendición apostólica, la mitad de los pacientes responden: "No, gracias, padre". (De los tres sacramentos, dice, la Confesión es el más importante. "La gente tibia o alejada de la Iglesia no quiere ir a Dios sin confesarse").

"No hay que suponer que la gracia de la conversión se dará en el último momento", dice el padre Starzynski. Algunas personas en su lecho de muerte piden los sacramentos. Otros sólo necesitan una pequeña insistencia o cambian de opinión más tarde, cuando está claro que la muerte es inminente. Y, lamentablemente, algunos entran en la eternidad rechazando a Dios.

Cuando su oferta espiritual es rechazada el padre Starzynski se sienta solo y reza la Coronilla de la Divina Misericordia por esa persona. Si no están conscientes, les coloca un escapulario marrón, los reclama para Cristo e invoca la protección de la Virgen, los bendice y reza por ellos. 

"Todos los días estoy en la cama de personas que se están muriendo. Ayer fueron cuatro", dijo el padre Starzynski. "En algunos casos, los arrebatas al infierno". La vida es corta, señaló. "Dios, que te ha prometido la eternidad, no te ha prometido el mañana, así que no podemos dar por hecho que habrá tiempo más adelante para reconciliarse con Dios".

Salvar almas

"No hay ninguna [obra] más grande para el cielo que salvar almas", escribió la venerable hermana Mary Potter (1847-1913) en su libro Devoción por los moribundos: La llamada de María a sus hijos amantes.

Mary Potter era la menor de cinco hijos de Inglaterra. Su padre abandonó a la familia, marchándose a Australia, cuando ella tenía 2 años. Cuando tenía 24 años, Potter desarrolló una devoción por los moribundos, recordando un momento de una prolongada enfermedad años antes en la que no tenía ganas de rezar. Se convirtió en su vocación personal. Más tarde, recibió el permiso para fundar la orden, la Pequeña Compañía de María. Se extendió a otros continentes, incluso a los Estados Unidos. 

Potter sintió que Dios la llamaba a honrar el corazón de su Madre María suplicando por sus hijos, especialmente por los más necesitados: los moribundos. También recibió un profundo aprecio por el valor de la Preciosa Sangre de Jesús. "¿Qué no hará Dios por las almas por las que el corazón de esa Madre dolorosa suplicó y suplica por la sangre infinitamente preciosa?", escribió. 

El último elemento de su programa, que recibió mientras estaba en adoración, es el Espíritu Santo. Potter comprendió que los pecadores sólo pueden convertirse cuando el Espíritu Santo toca sus corazones y los mueve a desear una renovación de la gracia sobrenatural.

Nuestros hijos se beneficiarán

Mientras rezamos por nuestros propios hijos, Potter nos pidió que no olvidáramos el deseo del corazón maternal de la Virgen de rezar por los hijos de los demás. Todas las madres experimentan dolor, dijo, especialmente cuando sus propios hijos se comportan mal. Les pidió que utilizaran la fuerza de ese sufrimiento; en particular, el causado por su pecado, por el que también se afligen Jesús y María. Ella exhortó:

"Que esa madre se proponga, mientras Satanás esté en posesión de sus hijos, esforzarse con más ahínco, mediante la oración, por vencer sus asechanzas en el lecho de muerte de aquellos de los que casi ha logrado la posesión eterna. Ah, si consigue la salvación de un pecador moribundo, ¡cómo suplicará por ella esa alma rescatada! ¿No vencerá esa madre las asechanzas de Satanás? Madres, dedicaos a los moribundos, y no podéis dudar que Dios en su justicia os recompensará".

Potter recomendaba ofrecer sacrificios y poner a los pecadores en el corazón de la Virgen, rezarle y rezar oraciones de la Preciosa Sangre de Jesús y al Espíritu Santo. Potter no tenía todavía la Coronilla de la Divina Misericordia, ya que Santa Faustina la recibió de Jesús después de su muerte.

En el Diario de Santa María Faustina Kowalska leemos que Jesús le inculcó a Santa Faustina que rezara por los moribundos:

"Hija mía, anima a las almas a rezar la Coronilla que te he dado. Me complace concederles todo lo que me piden al rezar la Coronilla. ... Escribe que cuando recen esta Coronilla en presencia de los moribundos, me pondré entre mi Padre y el moribundo, no como el juez justo, sino como el salvador misericordioso".

He aquí algunas citas de la Venerable María Potter:

"El corazón de María, la Preciosa Sangre y el Espíritu Santo, ¡con ellos venceremos! Con ellos me presento en oración a Dios".

"Hoy necesitan tus oraciones. Mañana será demasiado tarde".

"Considera que tienes tiempo, que vives en el tiempo de la misericordia de Dios, que puedes salvar almas cada hora, cada minuto de tu vida".

"Esta es una obra para nosotros; ninguno de nosotros puede excusarse de ella; ninguno puede decir que no puede hacerlo".

"Tocaremos sus almas con la Preciosa Sangre, obraremos milagros, sí, el milagro de la gracia. Dios ama tanto la conversión del alma pecadora, para transformar la presa del diablo en un alma hermosa."

https://www.ncregister.com/author/patti-maguire-armstrong

sábado, 6 de noviembre de 2021

el tesoro más grande del mundo

El tesoro más grande del mundo


EL GRAN TESORO

La Eucaristía no sólo es un gran tesoro, podríamos decir que es el tesoro más grande del mundo. Mucho más importante que el oro o las piedras preciosas. Vale más que todo el universo con todas las estrellas y galaxias. Vale más que los ángeles y que todos los santos, incluida la misma Virgen María, porque la Eucaristía es Jesucristo, el Dueño, Señor y Creador de todo lo que existe.

Sin embargo, hay quienes no entienden que, al hablar de la Eucaristía, no estamos hablando de un pan bendito o de una cosa buena, sino de Alguien, de una persona, de Jesús. Por eso, quizás no lo valoran lo suficiente y su fe es demasiado pequeña para reconocerlo bajo la apariencia de un pequeño pedazo de pan.

Muchos católicos no lo aman, no le dan importancia, y para ellos Jesús Eucaristía es como si no existiera, porque no se aprovechan de su presencia cercana en este sacramento. Es lo que les pasaba a tantos judíos del tiempo de Jesús, que lo tenían muy cerca, pero no creían en Él o simplemente no se daban tiempo para ir a oír sus palabras o visitarlo.

Los reyes magos hicieron un largo y peligroso camino para encontrar a Jesús y quedaron felices de haberlo encontrado. Había valido la pena todo su esfuerzo; porque, al fin, lo encontraron y descubrieron que Él era su Dios. Fueron los primeros no judíos que lo reconocieron como Dios y lo adoraron. Los pastores también hicieron un esfuerzo para ir en plena noche a visitarlo, llevándole algunos regalos y no quedaron defraudados. ¿Y nosotros? ¿No valdrá la pena hacer cualquier esfuerzo para visitar a Jesús? ¿No valdrá un poco de nuestro tiempo? ¿O acaso nuestra fe es tan escasa que no creemos que verdaderamente en la hostia consagrada está el mismo Jesús de Nazaret, el mismo Jesús, que nació en Belén, murió en la cruz y resucitó?

Si supiéramos que en una isla perdida hay un gran tesoro y nos dieran la oportunidad de ir a encontrarlo con la garantía de que sería todo para nosotros, ¿no valdría la pena arriesgarse para encontrarlo y ser ricos para toda la vida? ¿Y Jesús no es el tesoro más grande del mundo? La isla del tesoro no está muy lejana, no necesitamos viajar a países lejanos y desconocidos. Jesús está muy cerca, en el sagrario de nuestras iglesias, pero hay que tener fe para verlo con los ojos del alma, con los ojos de la fe.

Jesús Eucaristía es el Rey de reyes y Señor de los señores, el Rey del universo, el Señor de la historia, el amigo de los hombres, el hijo de María, el niño de Belén, el Salvador del mundo, que se ha quedado junto a nosotros para ser nuestro compañero de camino y para que podamos acudir a Él fácilmente, cuando tengamos necesidad. Y nos sigue esperando para sanarnos, bendecirnos, alegrarnos y darnos su amor y paz. Su consultorio es el sagrario. Él es el mejor médico, siquiatra y sicólogo del mundo. Atiende gratis las 24 horas de cada día y no necesitamos sacar cita para ser recibidos por Él. Además, Él lo sabe todo y sabe cuáles son nuestros males y necesidades antes de que se las digamos. Él nos espera. ¿Hasta cuándo? ¿Somos tan ricos que no necesitamos de su amor? Dice Jesús: “Donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón” (Mt 6, 21). ¿Cuál es nuestro tesoro más importante? ¿Qué buscamos con más ansiedad y deseo en nuestra vida? ¿Es Jesús? Pues en la Eucaristía lo encontraremos. ¿Y qué tesoro podemos desear que sea mejor y más importante que el mismo Jesús?

Libro del P Ángel Peña sobre la Adoración Perpetua

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Visitemos El Santísimo....

 La Adoración es salvación...

LA HORA SANTA

Adorar a Jesús en horas santas nos trae el cielo a nuestra alma, es decir, nos proporciona inmensas bendiciones. El valor de una sola hora de adoración ante Jesús sacramentado es incalculable; pero, a veces, no somos conscientes de ello. Nos puede pasar como a aquella familia que heredó una casa de un familiar. En la casa había una pintura antigua, que representaba una maceta y, al hacer la limpieza, pensaron en tirarla a la basura. Felizmente, estaba allí un amigo y les pidió que se la dieran para que la examinaran en el museo, donde él trabajaba. Y resultó que era una copia original de Van Gogh, el gran pintor holandés, y el valor de la pintura era de varios millones de dólares. ¡No sabían el tesoro que tenían en casa y lo iban a tirar! Muchos católicos no conocen lo que tienen y hasta lo tiran, al pasarse a otras sectas, donde jamás podrán tener la presencia viva y real de Jesús Eucaristía.

Tú procura aprovechar tu tiempo disponible para visitar a Jesús y, si es posible, adorarlo, al menos una hora cada día.

Personalmente, hace veinte años decidí hacer todos los días una hora santa de adoración ante Jesús sacramentado y creo que ha sido una de las decisiones más positivas de mi vida. ¡Ojalá que todos nos comprometamos, al menos, con media hora diaria ante Jesús sacramentado! ¡O con una hora de adoración a distancia, desde nuestra casa, si nos es muy difícil o imposible ir a la iglesia todos los días! ¡O, al menos, una hora santa de adoración cada semana como mínimo!

El padre Roberto DeGrandis nos dice: Hace poco una mujer compartió conmigo su vida y me dijo que había sufrido mucho y que la única paz que había sentido en esos momentos, la había encontrado en la hora diaria que ella pasaba ante el Santísimo Sacramento. Ése era un lugar de curación para ella. Yo pienso que eso fue algo muy cierto. Hay una tremenda curación con sólo estar en la iglesia rodeados de la paz del Señor10.

Otra mujer me dijo que, cuando tenía 29 años, pensó que se iba a volver loca, porque estaba pasando una menopausia anticipada. Emocionalmente, le estaban sucediendo todas las cosas posibles. Ella también sentía que debía ir a la iglesia todos los días y estar allí una hora santa en oración; y me dijo: “Usted sabe, hay muy pocas cosas que no puedan ser curadas, estando una hora todos los días ante el Santísimo Sacramento”11.

El beato Damián de Molokai organizó en la isla de los leprosos la adoración perpetua en su capilla y allí se pasaba muchas horas en adoración ante Jesús, ofreciéndole todo su amor por aquellos leprosos, que tanto lo necesitaban. Un día llegó un voluntario para ayudarlo en su tarea. Era un hombre bueno, que estaba buscando un sentido para su vida. Se llamaba Dutton y venía de USA. Un día, Dutton necesitaba consultar algunas cosas con el Padre Damián y no lo encontraba por ninguna parte. Por fin, lo encontró en la capilla. El Padre Damián se veía como transformado de amor y sus ojos brillaban de felicidad. A Dutton le impresionó tanto esa actitud y ese amor ante Jesús sacramentado, que se convirtió al catolicismo y siguió ayudando a los leprosos. Hoy está abierta la causa de su beatificación. El beato Damián decía: Sin mi hora santa diaria en presencia de Jesús sacramentado, no hubiera sido capaz de quedarme en este lugar ni un solo día.

San Pedro Julián Eymard insistía: Hay que considerar la hora de adoración como una hora de paraíso. Vayan a ella como si fuesen al cielo, como a un banquete divino12.

San Juan María Vianney vio en una ocasión con sus propios ojos cómo Jesús tomaba con cariño en sus manos la cara de cada persona que lo visitaba en el Santísimo Sacramento y le daba un tierno beso de amor y agradecimiento. Como si quisiera cumplir lo que dice Oseas: Con cuerdas humanas, con lazos de amor los atraía… Era para ellos como quien alza a un niño contra su mejilla y se baja para darle de comer

(Os 11, 4).

La beata Madre Teresa de Calcuta, cuando le preguntaban qué era lo que convertiría al mundo, decía sin dudar: la oración. Y añadía: En cada parroquia es preciso orar delante del Santísimo Sacramento en horas santas de adoración... En el capítulo general que tuvimos en 1973, las hermanas pidieron que la adoración al Santísimo, que teníamos una vez por semana, la tuviéramos cada día, a pesar del enorme trabajo que pesaba sobre ellas. Esta intensidad de oración ante el Santísimo ha aportado un gran cambio en nuestra Congregación. Hemos experimentado que nuestro amor a Jesús es más grande, nuestro amor de unas a otras es más comprensivo y nosotras tenemos el doble de vocaciones.

El Papa Juan Pablo II en el 45 Congreso eucarístico internacional de Sevilla, de 1993, dijo: Espero que el fruto de este Congreso sea el establecimiento de una adoración eucarística perpetua en todas las parroquias y comunidades cristianas del mundo entero.

Y en la Instrucción Redemptionis sacramentum escribía: Es muy recomendable que en las ciudades o en los núcleos urbanos, al menos en los mayores, el obispo diocesano designe una iglesia para la adoración perpetua, en la cual se celebre también la santa misa con frecuencia o, en cuanto sea posible, diariamente... El obispo diocesano reconozca y, en la medida de lo posible, aliente a los fieles en su derecho de constituir hermandades o asociaciones para practicar la adoración, incluso perpetua13.

El Ordinario promueva intensamente la adoración eucarística con asistencia del pueblo, ya sea breve, prolongada o perpetua. En los últimos años, de hecho, en tantos lugares, la adoración del Santísimo Sacramento tiene cotidianamente una importancia destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad14.

El Papa Benedicto XVI, el 9 de noviembre del 2006, propuso a la Iglesia el descubrimiento de la adoración eucarística perpetua, al encontrarse con los participantes en la Asamblea plenaria del Comité pontificio para los Congresos eucarísticos internacionales, que preparaban el Congreso eucarístico internacional de Québec (Canadá) de junio del 2008.

Y en la exhortación apostólica Sacramento de amor nos dice: La adoración eucarística no es sino la continuación obvia de la celebración eucarística, la cual es en sí misma el acto más grande de adoración de la Iglesia. Recibir la Eucaristía significa adorar al que recibimos. La adoración fuera de la misa prolonga e intensifica lo acontecido en la misma celebración litúrgica. Recomiendo ardientemente a los Pastores de la Iglesia y al pueblo de Dios la práctica de la adoración eucarística tanto personal como comunitaria. A este respecto, será de gran ayuda una catequesis adecuada en la que se explique a los fieles la importancia de este acto de culto que permite vivir más profundamente y con mayor fruto la celebración litúrgica. Además, cuando sea posible, sobre todo en los lugares más poblados, será conveniente indicar las iglesias u oratorios que se pueden dedicar a la adoración perpetua.

    1. 10  DeGrandis Roberto, Curación a través de la misa, Ed. Minuto de Dios, Bogotá, p. 3.

    2. 11  Ib. p. 30.

    3. 12  San Pedro Julián Eymard, Obras eucarísticas, Ed. Eucaristía

      13  Instrucción Redemptionis sacramentum No 140 y 141.

      14  Ib. No 136.

      ADORACIÓN PERPETUA del padre Ángel Peña

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Las Almas del Purgatorio....

 



Pedro Abad de Cluny, dice que había un sacerdote que  todos los días una misa de Réquiem por todas las almas cristianas de difuntos, y por esto fue acusado ante el obispo, y suspendido de su cargo. El obispo fue un día de gran solemnidad al patio de la iglesia, entonces todos los muertos se levantaron contra él, diciendo: Este obispo no nos hace misa, y sin embargo nos ha quitado a nuestro sacerdote, ahora, tengan la certeza de que, si no se enmienda, morirá. Y entonces el obispo perdonó al sacerdote, y se cantó alegremente por los que habían pasado de este mundo. 

Y así parece que las oraciones de los vivos son provechosas para los que han fallecido…..


Había un maestro que era canciller en París, llamado Silo, que tenía un erudito enfermo, y le rogó que después de su muerte volviera a él y le hablara de su estado. Y él le prometió que lo haría, y después murió. Y un tiempo después se le apareció vestido con una capa escrita llena de argumentos falaces, y sofismas: era de pergamino, y por dentro toda llena de llama de fuego. Y el canciller le preguntó que qué era. Y él dijo: Esta capa me pesa más que una piedra de molino o una torre, y se me da por soportar, por la gloria que tuve en mis sofismas y argumentos sofísticos, es decir, engañosos y falaces. La llama del fuego interior me atormenta y quema. 
Cuando el maestro juzgó que el dolor era leve, el erudito muerto le dijo que extendiera la mano y sintiera la levedad de su dolor. Y extendió la mano, y aquel otro dejó caer una gota de sudor sobre ella, y la gota le atravesó la mano más rápido de lo que podría atravesarla una flecha, por lo que sintió un asombroso tormento. El fallecido dijo: me duele todo. Y entonces el canciller, todo asustado por el cruel y terrible dolor que había sentido, abandonó el mundo, y entró en la religión con gran devoción....


Pedro Damián dijo que en Sicilia, en la isla de Vulcano, Santa Odille escuchó las voces y los aullidos de los demonios, que se quejaban fuertemente porque las almas de los muertos eran arrebatadas de sus manos por las limosnas y por las oraciones, y por lo tanto ordenó que la fiesta y el recuerdo de los que habían partido de este mundo se hiciera y se celebrara en todos los monasterios el día después de la fiesta de Todos los Santos, lo cual fue aprobado después de toda la santa Iglesia …


lunes, 1 de noviembre de 2021

Sin palabras ..las fotos hablan solas .tal para cual



La Santa Iglesia de siempre....

La tradición Católica triunfará..


Entre el viernes y el domingo, una multitud de católicos llena la basílica de San Pedro y otras iglesias de Roma para las liturgias de rito romano de la peregrinación Summorum Pontificum.

Incluso la periodista de Associated Press, Nicole Winfield tuvo que reconocer que el viernes el Panteón estaba tan lleno que los ujieres tuvieron que añadir dos filas de sillas para acomodar a los fieles. "Muchas familias jóvenes, parejas y sacerdotes llenaron los bancos, procedentes de Estados Unidos, Francia, España y otros países", escribió Winfield.  La agencia de noticias AP tituló: "Los tradicionalistas inundan Roma tras las medidas de represión de la misa en latín del Papa "

Pedro d'Aquino, de Brooklyn (Nueva York), dijo que "queremos demostrar nuestra adhesión al Sucesor de San Pedro y que estamos en el corazón de la Iglesia", y añadió que "no nos interesa [a diferencia de Francisco] la ideología ni la polémica".

João Silveira, organizador de la peregrinación, dijo que parecía que la gran mayoría de los obispos permitían que la celebración de la misa en latín "siguiera como hasta ahora."

Sin embargo, Roma y muchos obispos "rechazan" a los sacerdotes que piden un permiso para celebrar el rito romano.

en.news

miércoles, 27 de octubre de 2021

Con Lutero al Papa"...

 Lutero vuelve ..

                                  

Francisco recibió el 25 de octubre a los luteranos alemanes en una "peregrinación ecuménica" a Roma. Su inútil lema era "Con Lutero al Papa", ya que la estatua de Lutero ya está en el Vaticano.

Francisco llegó casi 45 minutos tarde a la audiencia. Después de octubre de 2016, esta fue la segunda vez que el grupo vino a Roma. Una vez más, la estatua de Lutero de Francisco fue colocada en la Sala de Audiencias, Además, una gran imagen de Lutero era visible junto a una imagen más pequeña de Francisco.

Lutero afirmaba que el "diablo fundó el papado" y que el diablo actúa a través del papa y de la sede romana: "Quien quiera oír hablar a Dios, que lea las Sagradas Escrituras; quien quiera oír hablar al diablo, que lea los decretos y bulas del Papa".

Decía que el Papa "miente, blasfema, maldice y se enfurece como le impulsa el Satán infernal", no enseña "más que vana idolatría", ruge "como poseído y lleno de demonios" y "traiciona y corrompe" a la Iglesia cristiana.

Para Lutero, el Papa era un "asno papal [= burro]", un "monstruo maldito y tremendo en Roma", la Iglesia romana una "escuela de niños, iglesia de putas y hermafroditas" y "la sopa básica del diablo", y la curia papal un "regimiento de mulas". 

Francisco ha puesto ahora esta "fuente de sabiduría" en un pedestal.

en.news

Cuanto más se ama a Dios

 Cuanto más se ama a Dios más se le obedece —Valtorta



18 de septiembre

Dice Jesús:

«He dicho ayer: "El destino os lo hacéis vosotros". Ahora añado: El destino os lo hacéis vosotros. Pero cuando uno hace la Voluntad que el Padre le propone está seguro de lograr un destino de luz, mientras que cuando uno se cierra los oídos y los ojos para no oír y no ver la Voluntad del Padre y cierra el alma al amor que lleva a la obediencia, siguiendo no la voz del espíritu sino la de la carne y la sangre, atizados por Satanás, este uno se crea un destino de tinieblas cuyo fin es la muerte del espíritu.

Ahora, si reflexionas como en vuestra vida quien ama -sea hijo, hermano, esposo, alumno, inferior, sea quien sea- trata siempre de complacer al amado, puedes intuir ágilmente que quienes aman mucho a Dios sigan los deseos de Dios, sean los que sean; los que le aman poco le sigan menos y sigan sólo aquellos deseos que les cuestan poca fatiga; y aquellos que de hecho no le aman no le sigan en los deseos de su santa Voluntad, sino más bien se rebelen arrojándose en el sendero que lleva a las antípodas de la meta que Dios aconseja y se alejen del Padre blasfemándolo.

Se podría concluir por ello, sin miedo a errar, que la medida con la que la criatura ama a su Creador está dada por la medida con la que ella sabe obedecer a los deseos de su Señor y Padre. Miente aquel que dice de amar a Dios y después no sabe seguir su Voz que le habla con amor para conducirle a su morada.

Y ¿a quién quiere engañar con su mentira? ¿a Dios? a Dios no se le engaña. Vuestras palabras tienen el significado verdadero que tienen, y no aquel que vosotros les dais, y Dios comprende ese significado verdadero. Por lo tanto si decís amar al Señor y después re- chazáis obedecerle, que es una de las pruebas básicas del amor, Él no puede sino llamaros hipócritas y mentirosos y trataros como tales.

¿Queréis quizá engañar a Satanás, disfrutando de los cómodos arreglos de conciencia que os sugiere y al mismo tiempo hacerle saber que queréis gozar en esta vida, pero gozar también en la otra contemporizando entre Dios y Satanás, entre el Cielo y el Infierno? jOh necios! Al Astuto no se le engaña y, menos paciente que Dios, exige inmediata recompensa y hay que pagarle enseguida, porque él no acuerda demora. Y en verdad os digo que su yugo no es ala, sino pesada piedra que aplasta y hunde en el fango y en la oscuridad.

¿Queréis quizá engañaros a vosotros mismos diciéndoos que no es sino una necesidad de la tierra la que os empuja a hacer vuestra voluntad pero que, en el fondo, vosotros quisierais hacer la de Dios porque la preferís? Hipócritas, hipócritas, hipócritas.

En vosotros hay un juez que no conoce el sueño, y es vuestro espíritu. Aunque lo herís de muerte y lo condenáis a perecer, él grita en vosotros, mientras estáis en esta tierra, grita sus ansias de Cielo. Vosotros lo cargáis y amordazáis para volverlo inmóvil y mudo, pero se agita hasta librarse de vuestra mordaza y arroja su grito en el silencio desolado de vuestro corazón. Y, como el grito de mi Precursor, esa voz es tan atormentadora para vosotros que tratáis de apagarla para siempre. No lo lograréis nunca. Mientras viváis la oiréis y en el más allá gritará más fuerte reprochándoos vuestro delito de homicidas de vuestra alma.

La llave de ciertas aberraciones humanas que crecen cada vez más y llevan al individuo a delincuencias monstruosas, está en esta voz de la conciencia que vosotros tratáis de mitigar con nuevos rebotes de crueldad, así como el intoxicado trata de olvidar su merecida desgracia envenenándose cada vez más, hasta el aturdimiento.

Sed hijos, criaturas mías. Amad, amad a nuestro buen Padre que está en los Cielos. Amadlo cuanto podáis. Entonces os resultará fácil seguir su bendita Voluntad y lograr un destino de gloria eterna.

Yo, que le he amado a la perfección, le he complacido hasta el sacrificio de mi divinidad que por treinta y tres años se ha exiliado de los Cielos, y de mi vida destruida con el martirio más atroz de la carne, de la mente, del corazón, del espíritu.

Mi Madre, que fue la segunda tras de Mí en el saber amar y que amó con toda la perfección posible para la criatura -porque, dicho sea entre paréntesis y como respuesta a una objeción que te ha sido hecha, porque María poseía la plenitud de toda virtud y atributo, siempre y naturalmente como criatura, perfecta pero siempre criatura humana. Teniendo en sí la plenitud de la Gracia, es decir poseyendo a Dios como sólo Ella lo ha poseído, es obvio que su perfección alcanzara alturas solamente inferiores a las de Dios-. Y bien, María, que fue segunda tras de Mí en el saber amar, se ha adherido a la Voluntad de Dios hasta el sacrificio de su vocación, que era la de dedicarse únicamente a las contemplaciones de Dios, y de su corazón que le fue pedido por Dios para ser triturado.

La divina Maternidad de María es la prueba viviente de su adhesión a la Voluntad de Dios. Yo, el Hijo que no ha quitado a la Madre su candor de lirio inviolado, soy el testimonio de la condescendencia de María a los deseos de Dios.

Ella ha desafiado la opinión del mundo, el juicio del esposo, además de abrazar su patíbulo de Madre del Redentor, sin vacilar. Cierta de que Dios no rechazaba el don de su candor, dijo el más alto "fiat" pronunciado por labios mortales y no tuvo temores: su fuerza era Dios y a Él confiaba su honor, su futuro, todo, sin reservas.

He aquí vuestros modelos: Yo y María. Seguidnos y lograréis el destino que Dios desea para cada una de sus criaturas. Seguidnos y poseeréis la Paz, porque poseeréis a Dios que es Paz y sentiréis el bienestar de vuestro espíritu.

Las bienaventuranzas que he proclamado las tenéis ya en esta tierra si hacéis la Voluntad de vuestro Padre. Después, en el Cielo, serán setenta veces mayores porque entonces nada obstaculizará vuestro fundirse en Dios».


Cuadernos Valtorta 1943

sábado, 23 de octubre de 2021

el pecado.....

 4 formas diferentes en que podemos pecar



PENSAMIENTO, PALABRA, HECHO y OMISIÓN. ¡Vaya! Aquí hay mucho material para reflexionar; mejor aún, mucho material para examinar nuestra conciencia e incluso para motivarnos a recurrir a la Confesión Sacramental más pronto que tarde.

PENSAMIENTOS. En efecto, ¡hay una batalla por nuestra mente, hoy más que nunca! En privado, ¿por qué no hacer un minucioso Examen de Conciencia sobre tu mundo de pensamientos? Este mundo interior del pensamiento podría compararse con una enorme selva. Hay mucho bien, pero mezclado con feos monstruos. Todos debemos admitir humildemente que no siempre estamos 100% orgullosos de nuestro mundo de pensamientos. Con demasiada frecuencia, nuestro mundo de pensamientos apesta a pecado debido a lo que ponemos en nuestra mente a través de las miradas impuras, la lectura, y la famosa imaginación errante e incontrolada. Por supuesto, no todos los malos pensamientos son pecaminosos. Sin embargo, si consentimos los malos pensamientos impuros o pecaminosos -la lujuria, la avaricia, la envidia, la ira, el orgullo-, se transforman en verdaderos pecados que deben ser llevados al Sacramento de la Confesión. Nuestro objetivo y meta final debe ser poner en práctica dos versos paulinos: "Poneos en la mente de Cristo" y "Tened los pensamientos de Cristo"(1Cor 2,16) ¡La recepción de la Sagrada Comunión es el medio más eficaz para poner en práctica y activar estos dos imperativos paulinos!


 PALABRAS. Jesús afirma inequívocamente: "De la abundancia del corazón habla la boca" (Lc 6,45), y "toda palabra que salga de nuestra boca será juzgada" (Mt 12,36). Aunque este ejercicio puede ser muy doloroso, puedes rebobinar tu día, desde el principio hasta el final, y revisar todas las palabras que salieron de tu boca, que en realidad representan tu corazón. ¿Fueron palabras expresadas con ira o amargura? ¿Fueron motivadas por el orgullo o la envidia? ¿Hirieron a los demás? ¿Fueron desagradables a Dios? Esta puede ser una experiencia algo dolorosa pero necesaria y reveladora.

OBRA - LO QUE HE HECHO En nuestro amplio abanico de experiencias hay muchas obras buenas que podemos hacer. Debemos esforzarnos por vivir las Obras de Misericordia Corporales y Espirituales. (Leer Mt. 25:31-46) Sin embargo, en nuestras acciones con demasiada frecuencia nos quedamos cortos. La palabra griega para pecado es Hamartia, que significa "errar el blanco". Como en el caso de un arquero, con arco y flecha y diana. A menudo, nuestras acciones no sólo no dan en el blanco, sino que dan en el blanco equivocado y pueden causar un gran daño. La mentira, el adulterio, las acciones violentas, el robo, la bebida y las drogas, y tantas otras.

OMISIÓN. Es muy probable que muchos de nosotros, posiblemente debido a una conciencia deficientemente formada, nunca hayamos sido verdaderamente conscientes de cuántos pecados hemos cometido por omisión. Por omisión entendemos sencillamente lo siguiente: no hacer o no cumplir lo que deberíamos hacer. Somos negligentes en las obligaciones de nuestro estado de vida. La causa fundamental o el pecado capital es, con demasiada frecuencia, la pereza o la holgazanería. Cuántos padres pecan por ser negligentes en la Educación Religiosa de sus hijos. Retrasan los bautismos, las confesiones poco frecuentes, las primeras comuniones tardías y, con demasiada frecuencia, no enseñan ni forman a sus hijos en el importantísimo arte de la oración

Fr. Ed Broom, OMV

viernes, 22 de octubre de 2021

Mamá Maria..

 Recurre a María en todas tus necesidades

Posted: 21 Oct 2021 12:59 PM PDT


-Recurre a María en todas tus necesidades


Oh pecador, no te desanimes 

recurre a María en todas tus necesidades. 

Llámala en tu ayuda, pues tal es la voluntad divina 

que ella te ayude en toda clase de necesidades. 


San Basilio el Grande


-Cuando hayas cometido una falta...

 

Los principiantes en el servicio de Dios 

a veces pierden la confianza cuando caen en alguna falta. 

Cuando sientas que surge en ti un sentimiento tan indigno, debes elevar tu corazón a Dios 

y considerar que todas tus faltas, comparadas con la bondad divina, 

son menos que un pedazo de hilo raído arrojado en un mar de fuego. 

Supongamos que todo el horizonte, hasta donde se puede ver desde esta montaña, fuera un mar de fuego; 

si arrojamos en él un pedazo de hilo raído, desaparecerá en un instante. 

Así, cuando hayas cometido una falta, humíllate ante Dios 

y arroja tu falta al océano infinito de la caridad 

y al instante se borrará de tu alma; al mismo tiempo desaparecerá toda desconfianza. 

San Pablo de la Cruz

lunes, 18 de octubre de 2021

 Experiencias de Dios 



Lucie Christine, seudónimo de Mathilde Bertrand (1844-1908),  madre de cinco hijos, gran mística, en su Diario Espiritual dice el 22 de octubre de 1822: Ayer comencé la oración, diciendo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y mi alma, incendiada en amor, permaneció en contemplación. Yo vi la unión del amor y vida por la cual nuestras almas están unidas al Creador, al Redentor y al Santificador. La bondad inefable de la Santísima Trinidad me llenó toda la tarde de una alegría inmensa... Esta mañana, en la comunión, mi alma se puso a contemplar la persona del Padre, el principio eterno del cual todo existe. Y vi las relaciones que existen entre las tres divinas personas... El alma conoce, sin poderse engañar, la unidad de la naturaleza divina y ve, al mismo tiempo, la distinción de las tres personas. Ninguno de los tres se comunica del mismo modo. Podría decirse que uno no es el otro y no tiene la semblanza del otro y no obra como el otro, pero los tres son Dios5.

La venerable Concepción Cabrera de Armida (1862-1937), esposa y madre de nueve hijos, también gran mística, dice: Debo vivir en contacto continuo con la Trinidad, unida a las tres divinas personas por la gracia de la encarnación mística: con el Padre, ofreciéndole al Verbo, con el Hijo para ser la delicia del Padre, con el Espíritu Santo tomándolo como el inspirador y santificador del todos los sentimientos y de todo lo que soy. Debo vivir, respirar y trabajar, en el seno de los TRES. Ellos deben constituir la atmosfera donde viva.

¡Qué grande es la Trinidad! ¡Qué bella es su unidad! El Señor me ha hecho ver cómo son las tres personas divinas, que constituyen una sola esencia, una misma sustancia, una sola divinidad... Hoy el Señor, durante la oración, me ha dado luces para entender un poco la unidad de la Trinidad. ¡Qué abismo de perfecciones! ¡Qué delicias en Dios! ¿Qué será el cielo, Dios mío?6

Adrienne von Speyr (1902-1967) dice: Dios en su esencia es Trinidad. Por eso, no puede revelarse, sino en modo trinitario... El Hijo es engendrado en nosotros por el Padre, quien nos da la vida por medio del Espíritu Santo; y nosotros volvemos con el Hijo en el Espíritu Santo al Padre. En el camino del Hijo hacia el Padre, el Hijo nos transforma y el Padre nos acoge como hijos, haciéndonos participar en la misión del Hijo... El amor es la esencia común de las tres divinas personas y es, por eso, amor trinitario. La Trinidad debe manifestarse en toda nuestra vida. Todos somos misioneros de la Trinidad7.

La mística Lucia Mangano (1896-1846) escribe el 16 de diciembre de 1933: No puedo expresar lo que veo en la visión beatífica, porque ninguna lengua humana puede decirlo. Me parece conocer a Dios en su esencia, uno y trino, con sus atributos y cada atributo distinto del otro... Dios me ha dado la gracia de la visión beatífica y me parece que mi alma está confirmada en gracia, el cuerpo está espiritualizado, porque no siente la inclinación de las pasiones y me parece que el alma participa de alguna manera en la gloria de los santos8.

Trinidad Sánchez Moreno, fundadora de las Obras de la Iglesia, declara en 1963: Cuando estás en gracia, en todo momento y en toda circunstancia la Trinidad te está besando con un beso amoroso e infinito. En nuestra alma está el amor infinito, besándonos en silencio amoroso... ¡Silencio! ¡Que te besa la divinidad!.


Santa Teresa de Jesús (1515-1582) nos cuenta: Un día, después de San Mateo..., se me representaron las tres personas distintas, que cada una se puede mirar y hablar por sí. Estas personas se aman y comunican y se conocen. Pero ¿cómo decimos que las tres son una sola esencia? Y lo creemos y es una gran verdad y por ella moriría yo mil muertes. En estas tres personas no hay más que un querer, y un poder y un señorío, de manera que ninguna cosa puede una sin la otra, sino que, de cuantas criaturas hay, es sólo un Creador. ¿Podría el Hijo criar una hormiga sin el Padre? No, que es todo un poder, y lo mismo el Espíritu Santo; así que es un solo Dios todopoderoso y todas estas tres personas una Majestad. ¿Podría uno amar al Padre sin querer al Hijo y al Espíritu Santo? No, sino que quien contentare a una de estas tres personas divinas contenta a las tres y quien la ofendiere, lo mismo. ¿Podrá el Padre estar sin el Hijo y sin el Espíritu Santo? No, porque es una esencia y donde está uno están los tres, pues no se pueden dividir. Las personas veo claro que son distintas, el cómo no lo sé, pero sé que no es imaginación.

  1. 5  Appunti mistici di una madre, Roma, 1987.

  2. 6  Citado por Carmela della Croce, Nei vertice dei tre, Milano, 1989, pp. 342-355.

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EXPERIENCIAS DE DIOS del padre Ángel Peña