domingo, 11 de julio de 2021

Medjugorje, otro mundo es posible...

 

Medjugorje, otro mundo es posible



 Mira cómo la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos, mas sobre ti amanece Yahveh y su gloria sobre ti aparece. Caminarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu alborada. Alza los ojos en torno y mira: todos se reúnen y vienen a ti. Tus hijos vienen de lejos, y tus hijas son llevadas en brazos.

Estos versos del profeta Isaías (60,2-4) nos vienen a la mente mientras vivimos estos días de fiesta en Medjugorje, con decenas y decenas de miles de personas que han venido de todo el mundo para agradecer a María las abundantes gracias recibidas en estos cuarenta años o para reconfirmar su deseo de vivir según sus indicaciones.

No hay palabras suficientes para describir el espectáculo que supuso para el mundo la misa del viernes 25 de junio, para celebrar el 40º aniversario de la primera aparición en este remoto pueblo de Herzegovina. Las pocas fotos publicadas en nuestra página de Facebook pueden dar una idea del gran evento que fue.

Es un testimonio de fe impresionante y universal que, en un solo gesto, barrió con tantos discursos inútiles sobre las máscaras y el distanciamiento social: es el deseo de la vida eterna lo que mueve a este pueblo y no el miedo a la muerte terrenal. No anula el cuidado de la salud, sino que afirma que lo más importante es la salvación.

Al igual que las largas colas en los confesionarios que se han vuelto a ver en estos días después de largos meses de desierto provocados por las restricciones a la circulación de personas decididas por los distintos gobiernos como medidas anti-Covid. Esta es la verdadera vacuna que necesitamos inmensamente: la reconciliación con Dios que la Virgen ha recomendado desde la primera aparición, y de la que es fruto la reconciliación entre los hombres. Seguramente muchos de los presentes en Medjugorje estos días también habrán tenido la vacuna impuesta por los gobiernos, pero con este gesto vuelven a confirmar que su esperanza está en Cristo y no en el nuevo becerro de oro.

No es retórico decir que en Medjugorje se vive en otra dimensión, es absolutamente evidente que sobre este pueblo “amanece el Señor” mientras una “espesa nube cubre los pueblos”. Pero sería un error pensar que es un pequeño oasis al que se puede acudir de vez en cuando para escapar del mundo y recuperar el aliento. No, es evidente que se va a Medjugorje para iniciar o fortalecer la misión en el mundo. No se va a escapar de la “espesa nube que cubre los pueblos”, sino a llevar la luz del Señor a todas partes. Testigo de ello son los cientos de obras y congregaciones religiosas nacidas o inspiradas en Medjugorje.

Viviendo en la presencia de Dios y de su Madre, se puede juzgar mejor lo que sucede en las naciones, todo se ve en la perspectiva correcta. Queda claro que no se puede intentar ningún compromiso con el príncipe del mundo: que sólo es una mentira para imponer la dictadura de los LGBTI –por ejemplo- disfrazado de lucha contra la discriminación; que es simplemente mezquino hacerle la pelota a los poderosos a cambio de unas monedas para mantener las iglesias abiertas (pero siempre con menos fieles); que es absolutamente inútil un psicodrama deportivo basado no en las habilidades competitivas sino en arrodillarse o no antes del comienzo de un partido de fútbol; que una Unión Europea que sanciona como derecho humano el aborto, el más abominable de los asesinatos, está destinada a la destrucción.

Y se hace más claro que nuestra tarea es simplemente llevar a cada lugar donde estamos llamados a vivir y trabajar, a cada circunstancia que nos ocurra, la belleza que apareció en Medjugorje.

Otro mundo es posible: lo hemos visto, lo hemos experimentado y lo deseamos para todos. “El príncipe de este mundo ha sido juzgado”, y este juicio es nuestra razón de ser.  

http://lanuovabq.it/it/medjugorje-un-altro-mondo-e-possibile

Jaculatoria....

 

Una jaculatoria con 300 días de indulgencia



Lo que el SAGRADO CORAZÓN DE JESUS da al mundo por medio de Sor Consolata Betrone (1903-1946)

“JESUS, MARIA OS AMO, SALVAD ALMAS” el acto de amor dictado por Jesús tiene

300 días de indulgencia. Turín, 1 de octubre de 1949 + M. Card. Fossati Arz.


Hágase este acto de amor lo más frecuente posible para todas las necesidades

Dijo Nuestro Señor a Sor Consolata: “No pierdas tiempo. Recuerda que un Acto de Amor decide la salvación eterna de una alma y vale como reparación de mil blasfemias. Solo en el Cielo conocerás su valor y su fecundidad para salvar almas”.

Nuestro Señor se ha valido de Sor Consolata Betrone para darnos a conocer el camino que conduce a esta renovación, y que se conoce con el nombre de:

PEQUEÑISIMO CAMINO DE AMOR

¿En qué consiste? Como siempre en unirse a Jesús.

¿Cómo? Por el amor.

Es pequeñísimo, porque para andarlo sólo ay que dar un paso: AMAR.

 Atiende alguna de las palabras de Jesús a Sor Consolata. El mismo Señor le enseñó la fórmula del acto de amor que más le agradaba:

 “¡JESUS, MARIA, OS AMO, SALVAD ALMAS”! y pedía con insistencia la renovación frecuente e incesante de este acto de amor.

 “sígueme con el acto de amor día por día, hora por hora, minuto por minuto.” (21 de mayo de 1936).

 “Piensa en Mí y en las almas. En Mí, para amarme; en las almas para salvarlas”. (22 de agosto de 1934).

 “Por ningún motivo apartes tu mirada de Jesús, así bogarás más deprisa hacia la ribera eterna”. (8 de agosto de 1935.)

 “Consolata, di a las almas que prefiero un acto de amor a cualquier otro don que puedan ofrecerme…Tengo sed de amor”. (16 de diciembre de 1935).

 

¿MISERICORIDIA O JUSTICIA?

Jesús lo ha repetido muchas veces en estos últimos años. No quiere usar de su tremenda justicia, y de su mano justiciera, nos ofrece su amoroso Corazón. Nos pide amor. Escogió a Sor Consolata y le impuso la misión de narrar al mundo la Misericordia Infinita de su Divino Corazón.

“jamás olvides que soy y gusto de ser exclusivamente bueno y misericordioso con mis criaturas”. “…No los he creado para el infierno, sino para el Paraíso. No para ir a hacer compañía a los demonios, sino para gozar de mi amor eternamente”.  “…al infierno va el que quiere… Piensa cuán necio es vuestro temor de condenaros, después que para salvar vuestra alma he derramado mi sangre…”

 

PERO… ES NECESARIO SABER QUE:

 

Este amor que Jesús pide a todas las almas no es un amor de palabreas. El “Jesús, María, os amo, salvad almas”, tiene que ser efectivo, salido del corazón. Por esto, el Pequeñísimo Camino de Amor que conduce a la renovación espiritual del mundo se resume en estos tres puntos, que constituyen el fundamento de las enseñanzas de Jesús a Sor Consolata:

      *Un acto incesante de amor (hecho con el corazón)

   * *Un “si” a todos: con la sonrisa, viendo y tratando a Jesús en todos.

* * *Un “si” a todo (cuanto Dios nos pida) con el agradecimiento.

Se trata, pues, de un verdadero programa de vida espiritual.

Un  “JESUS, MARIA, OS AMO, SALVAD ALMAS”, pronunciado al levantarse, nos hará sonreír durante el día; nos ayudará a cumplir mejor nuestros deberes en el hogar, en la oficina, en el campo, en la cocina, en la calle, en el mercado, en la esuela, etc. Se recita con facilidad, si distraerse, con agrado.

Un “JESUS, MARIA, OS AMO, SALVAD ALMAS”, santifica nuestros esfuerzos suaviza las penas. Convierte la tristeza en alegría, Conforta en las luchas de la vida. Fortalece en las tentaciones. Hace agradable nuestro trabajo. Consuela en las enfermedades.

Y trae bendiciones a nuestras labores y a nuestras familias.

Dios merece ser amado por ser nuestro Sumo Bien.

Esta jaculatoria es un dulce cántico para Jesús y María

¡Qué grato es repetirlo frecuentemente!

¡Cuán agradable es avivar el fuego de amor a Dios!

Cuando tengas tiempo libre, ocúpalo enriqueciéndote espiritualmente: toma tu rosario en tus manos y cada cuenta repite;

“JESUS, MARIA, OS AMO, SALVAD ALMAS”…  ¡en cinco minutos habrás salvado 44 almas de pecadores; habrás reparado por 55.000 blasfemias!…

Y si lo repites varias veces al día podrás salvar centenares y miles de almas… y esto sin ser misionero entre paganos, ni predicador…

 ¡Cuánto  consuelo cuando tu alma expire en Dios y cuanta gloria tendrás en el Cielo!

“Quién salva un alma, asegura su propia salvación” (San Agustín). Y tú, hermano tienes a tu alcance, desde este momento, un medio tan fácil tan sencillo para salvar a un sinnúmero de almas,  realizando tu diaria actividad, o sin salir de casa.

¡Cómo te lo premiarán Jesús y María cuando dejes esta vida terrenal y tu morada eterna se con los escogidos de Dios!

Las almas que salvemos.  Con este Acto de Amor, serán nuestra corona de gloria en el Cielo.

Cuando uno está ocupado en su trabajo manual o intelectualmente, se puede repetir este Acto de Amor, con la mente, y tiene el mismo valor, como lo reveló un día Nuestro Señor Jesucristo a Sor Consolata.

   Pronunciemos frecuentemente este Acto de Amor y así acumularemos tesoros “preciosos para nuestra vida eterna:

 

“JESUS, MARIA, OS AMO, SALVAD ALMAS”,

Repitámoslo incesantemente al día:

Por la Iglesia y por el Papa;

Por las necesidades de la Patria;

Por el pleno acierto de sus Gobernares;

Por las santificación de los sacerdotes;

Por las almas del Purgatorio;

Por los agonizantes;

Por los que comulgan sacrílegamente;

Por los misioneros;

Por los enfermos (o alguno en particular);

Por la conversión  de los pecadores;

Por la mayor santificación de las almas fieles;

En las dudas, en las tentaciones;

En las dificultades de la vida;

Por alguna intención particular.

Hagamos que lo conozcan también nuestros amigos y parientes; que lo reciten; que lo propaguen. Gran alivio será para el moribundo si se lo insinúa.

Al levantarnos, fijemos en él nuestro pensamiento.

Al acostarnos, sea nuestra última oración:

“JESUS, MARIA OS AMO, SALVAD ALMAS”

Todas las demás oraciones que rezan durante el día, no tienen la seguridad de salvar una sola alma: el Acto de Amor sí la tiene, por haberlo revelado el mismo Jesús.


https://forosdelavirgen.org

viernes, 9 de julio de 2021

la fe en Cristo..

 

El don más preciado que tenemos: la fe en Cristo



«Si le preguntamos a San Pablo de qué cosas solía tratar en la predicación, él mismo las compendia así: nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este, crucificado (1 Cor 2, 2). Hacer que los hombres conociesen más y más a Jesucristo, con un conocimiento que no se parase solo en la fe, sino que se tradujera en las obras de la vida, esto es en lo que se esforzó con todo el empeño de su corazón el Apóstol».

La Iglesia, continuadora en el tiempo de la obra de Jesucristo, tiene la misma misión sobrenatural que su Divino Fundador transmitió a los Apóstoles. «Para esto ha nacido la Iglesia: para, dilatando el Reino de Cristo por toda la tierra, hacer partícipes a todos los hombres de la redención salvadora, y, por medio de ellos, orientar verdaderamente todo el mundo hacia Cristo». Su misión trasciende los movimientos sociales, las ideologías, las reivindicaciones de grupos...; al mismo tiempo, desde una nueva perspectiva y solicitud, está hondamente interesada por todos los problemas humanos, y trata de orientarlos al fin sobrenatural y verdaderamente humano del hombre.

Id y predicad diciendo que el Reino de los Cielos está al llegar. La misión de nuestra Madre la Iglesia es dar a los hombres el tesoro más sublime que podemos imaginar, conducirlos a su destino sobrenatural y eterno a través principalmente de la predicación y de los sacramentos: «este, y no otro, es el fin de la Iglesia: la salvación de las almas, una a una. Para eso el Padre envió al Hijo, y yo os envío también a vosotros (Jn 20, 21). De ahí el mandato de dar a conocer la doctrina y de bautizar, para que en el alma habite, por la gracia, la Trinidad Beatísima». El mismo Jesús nos anunció: Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. No se refería el Señor a una vida terrena cómoda y sin dificultades, sino a la vida eterna. Vino a liberarnos principalmente de aquello que nos impide alcanzar la vida definitiva: el pecado, que es el único mal absoluto. Así nos da también la posibilidad de superar las múltiples consecuencias del pecado en este mundo: la angustia, las injusticias, la soledad..., o de llevarlas por Dios con alegría cuando no se pueden evitar, convirtiendo el dolor en sufrimiento fecundo que conquista la eternidad.

La Iglesia no toma partido por opciones temporales determinadas, como no lo hizo su Maestro. Quienes, sin fe, le vieron casi solo en la cruz, pudieron pensar que había fracasado, «precisamente por no optar por una de las soluciones humanas: ni judíos ni romanos le siguieron. Pero no; fue precisamente lo contrario: judíos y romanos, griegos y bárbaros, libres y esclavos, hombres y mujeres, sanos y enfermos, todos van siguiendo a ese Dios hecho hombre, que nos ha liberado del pecado, para encaminarnos a un destino eterno, donde únicamente se cumplirá la verdadera realización, libertad y plenitud del hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, y cuya aspiración más profunda rebasa cualquier tarea pasajera, por noble que sea».

La Iglesia tiene como misión llevar a sus hijos a Dios, a su destino eterno. Pero no se desentiende de las tareas humanas; por su misma misión espiritual, mueve a sus hijos y a todos los hombres a que tomen conciencia de la raíz de donde provienen todos los males, y urge a que pongan remedio a tantas injusticias, a las deplorables condiciones en que viven muchos hombres, que constituyen una ofensa al Creador y a la dignidad humana. La esperanza en el Cielo «no debilita el compromiso en orden al progreso de la ciudad terrena, sino por el contrario le da sentido y fuerza. Conviene ciertamente distinguir bien entre progreso terreno y crecimiento del Reino, ya que no son del mismo orden. No obstante, esta distinción no supone una separación, pues la vocación del hombre a la vida eterna no suprime sino que confirma su deber de poner en práctica las energías y los medios recibidos del Creador para desarrollar su vida temporal».

Nosotros somos corredentores con Cristo, y hemos de preguntarnos si llevamos a nuestros familiares y amigos el don más preciado que tenemos: la fe en Cristo; y junto a este bien incomparable, nos sentimos movidos, charitas enim Christi urget nos, nos urge la caridad de Cristo, a promover a nuestro alrededor un mundo más justo y mas humano.

meditaciondiaria.aspx

Covid.....

 

La mayoría de fallecidos son vacunados

 

Public Health England acaba de publicar un nuevo informe que muestra que al menos el 62% de todas las muertes asociadas al coronavirus de Wuhan (Covid-19) se producen en personas que ya estaban "vacunadas".

La noticia salió por casualidad el mismo día en que los principales medios de comunicación publicaron una noticia de distracción sobre el político británico Matt Hancock que tenía una aventura secreta con su ayudante Gina Coladangelo. En otras palabras, mucha gente no lo vio el día que se publicó, pero ahora está circulando por la red y haciendo que muchos se cuestionen si las vacunas son realmente seguras y eficaces como afirma el gobierno.

Datos recientes procedentes del Reino Unido muestran que las personas que se inyectan tienen tres veces más probabilidades de morir a causa de la llamada "variante delta" que las personas que dejan en paz su sistema inmunitario y su ADN diciendo simplemente que no, a las drogas peligrosas.


Fuente:

https://www.newstarget.com/2021-07-01-report-majority-now-dying-with-covid-are-vaccinated.html

miércoles, 7 de julio de 2021

Qué Biblia comprar...

 

Qué Biblia comprar y cómo identificar una Biblia católica

Qué biblia comprar
Qué biblia comprar

No es tan fácil saber que Biblia comprar cuando no conocemos bien la historia que hay detrás de cada edición.

A continuación te dejamos los pasos a seguir para reconocer una Biblia católica y cuáles son las más recomendables, información que hemos obtenido gracias al conocimiento del padre Samuel Bonilla.

Primero debemos saber que la primera biblia traducida del latín fue la Biblia Vulgata. Por lo tanto a partir de ésta se hacen todas las traducciones.

En segundo lugar debemos saber que según el canon 825 del Código de derecho canónico, toda traducción debe ser revisada para ser aprobada.

Cómo identificar una Biblia católica

1.- “Nihil Obstat” e “Imprimatur”

Qué Biblia comprar
Mercy McNab | Aleteia

Debes revisar si tu biblia tiene las palabras mencionadas anteriormente en las primeras páginas, lo cual nos asegura que está revisada y aprobada por una autoridad eclesiástica.

2.- Número de libros

La Biblia católica tiene 73 libros, mientras las biblias protestantes tienen sólo 66, faltando Tobías, Judit, Baruc, Sabiduría, Eclesiástico y 1 y 2 de Macabeos.

¿Qué Biblia comprar / leer?

Hay muchas biblias católicas aprobadas, pero te dejamos tres versiones aprobadas que recomienda en Padre Sam en su video.

  • Nacar Colunga (1944): Traducida desde los idiomas originales, es decir hebreo, arameo, griego y latín.
  • Biblia de Jerusalén (1967): Óptima para el estudio profundo de la sagrada escritura, ya que trae referencias en los idiomas originales.
  • Biblia latinoamericana (1972): Adaptada a un lenguaje más popular, muy utilizada en catequesis.

Para profundizar más, mira el siguiente vídeo:

Link del video: https://www.youtube.com/watch?v=w_Hg7yxeO8k

EL PROFETA HUMILDE Y DEMONIZADO...

 

EL PROFETA HUMILDE Y DEMONIZADO

Hubo personas que enseguida creyeron en Jesús: el Centurión, la madre cananea, la hemorroísa… Hubo personas que lo hicieron paulatinamente: los discípulos, a quienes Jesús reprochaba su “pequeña fe” (micro-pistía – en griego). Hubo toda una generación en Israel y en su mismo pueblo que no creyó en El. No demos por supuesta la fe en Jesús por el mero hecho de ejercer un ministerio eclesial, pertenecer a una comunidad cristiana, religiosa, a un movimiento cristiano. Quizá formemos parte del “pueblo rebelde” al que se refería Ezequiel, o del pueblo de Jesús que lo despreció y “demonizó”. ¡Lo que entonces ocurrió puede ocurrir también hoy!

Incredulidad creciente

  • El evangelista Marcos muestra -en los primeros capítulos de su Evangelio- que:
  • El evangelista Marcos muestra -en los primeros capítulos de su Evangelio- que:
    • la fe del pueblo en Jesús iba creciendo de día en día;
    • la incredulidad y oposición ante Jesús iba en aumento por parte de las autoridades (fariseos, escribas, sacerdotes); decían que Jesús actuaba movido por Beelzebú, el príncipe de los demonios;
    • además, según Mc, hasta la familia de Jesús, participaba de la incredulidad, pues pensaban que “estaba fuera de sí”.
  • El mismo Jesús se extrañaba de tanta falta de fe… hasta en su pueblo… hasta en su familia… hasta en su casa.
    • Los paisanos de Jesús no cuestionaban la sabiduría y el poder de las manos de Jesús: únicamente cuestionaban el origen de esos poderes: ¿de Dios, o del mal espíritu?
    • Ellos optaron por la segunda opción: ¡Jesús no era digno de fe

Jesús no amenaza

  • El Jesús -que pide adhesión y fe-,
    • no amenaza, no tiene un mensaje condenatorio hacia su gente;
    • simplemente proclama que: “el Espíritu de Dios está sobre mí, me ha ungido, me ha enviado a anunciar la buena noticia a los pobres…”,
    • anuncia bienestar, liberación, tiempo de gracia”;.
    • no condena: ofrece soluciones. No solo habla. También “sana”.

¿Diagnósticos sin terapia?

También hoy tenemos una tendencia a “demonizar”. Hay dossieres e informaciones que se utilizan para quitarle valor al mensaje y a las acciones de los profetas. Basta propalar un defecto, extender una crítica, para “descalificarlo”.

En este momento, prevalece entre nosotros, los cristianos occidentales, una profecía de la denuncia, de la condenación, que parece excesiva. Los profetas oficiales detectan los males de la sociedad con pormenorizados análisis; dicen incluso que esta sociedad postmoderna está moribunda. Esos terribles diagnósticos, no van acompañados de gestos terapéuticos, porque faltan las “manos” que  curan; no gozan de credibilidad ni atractivo los modelos que se proponen; no se ofrecen soluciones eficaces a los males que se denuncian. La Iglesia de Jesús se ha de sentir llamada a “seducir”; ha de transmitir un mensaje positivo, que enamore, como el manifiesto de Jesús en la sinagoga de Nazaret.

El profeta humilde

La segunda lectura de 2 Cor, nos da otra clave para el discernimiento profético: el profeta es humilde, no tiene soberbia, se reconoce también débil, herido; por eso, es misericordioso, comprensivo. El profeta no acusa a los demás sin autoacusarse. No tiene un sentimiento de superioridad sobre los demás.

El humilde Jesús se admiró de la falta de fe; se admiró de que le demonizaran. Quizá le faltaba experiencia misionera. Estaba en los comienzos. Comprendería poco a poco que el Reino es como una semillita, que se planta. Jesús se volvió paciente. Comenzó a tener perspectivas más amplias. Se preparó para perder muchas batallas, pero no para perder la guerra. Al final, en la cruz, exclamó: “Abbá, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Entonces el profeta demonizado se convirtió en la fuente del Espíritu.

Tengamos paciencia. Seamos comprensivos. Reconozcamos nuestra debilidad, nuestro pecado. Seamos humildes´. Pues solo entonces, la profecía resonarán en nuestros labios y modelará nuestras manos. El Maestro seguirá hablando a través de nosotros y curando a través de nuestras manos: “aprended de mi que soy manso y humilde de corazón”

 PADRE...José Cristo Rey García Paredes

signarse, santiguarse y persignarse....

 

Cómo persignarse correctamente

Cómo persignarse correctamente
Cómo persignarse correctamente | Autor desconocido

Existe mucha confusión en cuanto al significado de signarse, santiguarse y persignarse. Empezaremos contándote, por si no lo sabías, que persignarse es la suma entre signarse y santiguarse.

A continuación te dejamos los siguientes diagramas y te instamos a compartirlo para que todo cristiano aprenda cómo persignarse correctamente.

Cómo persignarse correctamente

Signarse

Cómo persignarse correctamente

¿Qué significa signarse?

Al signarnos hacemos tres cruces, una en la frente, otra sobre los labios y otra sobre el pecho. La primera cruz es para que Dios nos libre de malos pensamientos, la segunda es para que nos libre de malas palabras, y la tercera es para que nos libre de malos actos.

“Por la señal de la Santa Cruz”: Le pedimos a Dios que a través de esta señal obre.

“De nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro”: Le pedimos que nos libre del enemigo, que son las tentaciones, los pecados, y aquellos que nos pueden hacer caer en ellos, ya sea personas o entidades.

Santiguarse

Nos santiguamos creando una cruz con nuestros dedos índice y corazón desde la frente al vientre y a lo ancho de los hombros, recitando “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

¿Qué significa santiguarse?

Nos santiguamos nada menos que para invocar a la Santísima Trinidad, poniéndonos a voluntad del Padre, manifestando nuestra fe en la obra redentora de Jesús y disponiéndonos a recibir la gracia del Espíritu Santo.

Cómo santiguarse
Cómo santiguarse correctamente

martes, 6 de julio de 2021

Para seguir a Cristo.....

 

Para seguir a Cristo es necesario el esfuerzo diario, alegre y humilde


 

Caminaba un montañero hacia un refugio de alta montaña. El sendero subía más y más, y en ocasiones resultaba difícil dar un paso; el frío azotaba su cara, pero el lugar era impresionante por el gran silencio que allí reinaba y por la belleza del paisaje.

El refugio, sencillo y tosco, resultó muy acogedor. Muy pronto observó que, sobre la chimenea, estaba escrito algo con lo que se identificó plenamente: «Mi puesto está en la cumbre». Allí está también nuestro sitio: en la cumbre, junto a Cristo, en un deseo continuo de aspirar a la santidad en el lugar donde estamos y a pesar de conocer bien el barro del que estamos hechos, las flaquezas y los retrocesos. Pero sabemos también que el Señor nos pide el esfuerzo pequeño y diario, la lucha sin tregua contra las pasiones que tienden a tirarnos para abajo, el no pactar con los defectos, con los errores. Lo que nos hará perseverar en este combate es el amor, el amor profundo a Cristo, a quien buscamos incesantemente6.


La lucha ascética del cristiano ha de ser positiva, alegre, constante, con «espíritu deportivo». «La santidad tiene la flexibilidad de los músculos sueltos. El que quiere ser santo sabe desenvolverse de tal manera que, mientras hace una cosa que le mortifica, omite –si no es ofensa a Dios– otra que también le cuesta y da gracias al Señor por esta comodidad. Si los cristianos actuáramos de otro modo, correríamos el riesgo de volvernos tiesos, sin vida, como una muñeca de trapo.


»La santidad no tiene la rigidez del cartón: sabe sonreír, ceder, esperar. Es vida: vida sobrenatural»7.

En la lucha interior encontraremos también fracasos. Muchos de ellos tendrán poca importancia; otros sí la tendrán, pero el desagravio y la contrición nos acercarán más al Señor. Y si hubiéramos roto en pedazos lo más preciado de nuestra vida, Dios sabrá recomponerla si somos humildes. Él perdona y ayuda siempre, cuando acudimos con el corazón contrito. Hemos de aprender a recomenzar muchas veces; con una alegría nueva, con una humildad nueva, pues incluso si se ha ofendido mucho a Dios y se ha hecho mucho daño a los demás, se puede estar después muy cerca del Señor en esta vida y luego en la otra, si existe verdadero arrepentimiento, si se lleva una vida acompañada de penitencia. Humildad, sinceridad, arrepentimiento..., y volver a empezar.

Dios cuenta con nuestra fragilidad y perdona siempre, pero es preciso ser sinceros, arrepentirse, levantarse. Hay una alegría incomparable en el Cielo cada vez que recomenzamos. Y a lo largo de nuestro caminar tendremos que hacerlo en muchas ocasiones, porque siempre habrá faltas, deficiencias, fragilidades, pecados. Que no nos falte nunca la sinceridad de reconocerlo y de abrir el alma al Señor en el Sagrario y en la dirección espiritual.

3 obispos....

 

3 obispos promocionan el falso `matrimonio´ homosexual




3 obispos participan en la promoción del falso matrimonio homosexual

La anticatólica Asociación de Sacerdotes Católicos de Estados Unidos (AUSCP) celebró su asamblea anual en Minneapolis del 21 al 24 de junio.

Al menos, tres obispos participaron: John Wester (Santa Fe), Richard Pates (Crookston) y William Wack (Pensacola). LepantoIn.org escribió que en la asamblea el controvertido Ministerio New Ways promovió el falso matrimonio homosexual.

El padre Peter Daly, miembro del Equipo de Liderazgo de la AUSCP, es también miembro de la Junta Directiva del Ministerio New Ways. Cuando un reportero le preguntó en la asamblea sobre la propaganda del "matrimonio" homosexual, Daly respondió que "promueve la caridad" - como si faltar al respeto de los mandamientos de Dios pudiera llamarse "caridad".

Los panfletos que se distribuyeron durante la asamblea de la AUSCP anunciaban el travestismo, obligando a las empresas católicas a contratar a ideólogos homosexuales confesos, y promoviendo la homosexualidad y el travestismo entre los jóvenes.

en.news

Mama maria...

 

Recomenzar muchas veces. Acudir a la Virgen

 


La lucha diaria del cristiano se concretará de ordinario en cosas pequeñas: en fortaleza para cumplir delicadamente los actos de piedad con el Señor, sin abandonarlos por cualquier otra cosa que se nos presente, sin dejarnos llevar por el estado de ánimo de ese día o de ese momento; en el modo de vivir la caridad, corrigiendo formas destempladas del carácter (del mal carácter), esforzándonos por tener detalles de cordialidad, de buen humor, de delicadeza con los demás; en realizar acabadamente el trabajo que hemos ofrecido a Dios, sin chapuzas, con perfección; en poner los medios para recibir la formación que necesitamos...


Victorias y derrotas, caer y levantarse, recomenzar siempre..., esto es lo que pide el Señor a todos. Esta lucha supone un amor vigilante, un deseo eficaz de buscarle a lo largo del día. Este esfuerzo alegre es el polo opuesto a la tibieza, que es dejadez, falta de interés en buscar a Dios, pereza y tristeza en nuestras obligaciones para con Él y para con los demás.


En este combate siempre contamos con la ayuda de nuestra Madre Santa María, que sigue paso a paso nuestro caminar hacia su Hijo. En la Liturgia de las Horas, la Iglesia recomienda todos los días a los sacerdotes esta Antífona de la Virgen: Salve, Madre soberana del Redentor, Puerta del Cielo siempre abierta, Estrella del mar; socorre al pueblo que sucumbe y lucha por levantarse.... Este pueblo que cae y lucha por levantarse somos nosotros todos. Y este cambio que se produce cada vez que comenzamos –aunque sea en aspectos que parecen de poca importancia: en el examen particular, en los consejos recibidos en la dirección espiritual, en los propósitos del examen de conciencia– es el más grande que podemos imaginar. ¡Cuánto más cuando se trata de pasar de la muerte del pecado a la vida de la gracia! «La humanidad ha hecho admirables descubrimientos y ha alcanzado resultados prodigiosos en el campo de la ciencia y de la técnica, ha llevado a cabo grandes obras en la vía del progreso y de la civilización, y en épocas recientes se diría que ha conseguido acelerar el curso de la historia. Pero el cambio fundamental, cambio que se puede definir “original”, acompaña siempre el camino del hombre y, a través de los diversos acontecimientos históricos acompaña a todos y a cada uno. Es el cambio entre el “caer” y el “levantarse”, entre la muerte y la vida»


lunes, 5 de julio de 2021

Cantar a María, cantar con María


Cantar a María, cantar con María

José Cristo Rey García Paredes, cmf - 

Hace más de 51 años (el 5 de marzo de 1967) apareció la Instrucción Musican Sacram” . En memoria de aquel documento, deseo en este mes de mayo dedicar una reflexión meditativa al canto litúrgico a María. Y lo deseo hacer con este sugerente título: Cantar a María, Cantar con María. Para centrar mi reflexión, voy a reducir mi reflexión al ámbito de la Liturgia de las Horas. En ella encontramos cinco antífonas marianas, que responden a la primera parte del título “Cantar a María”. Hay también un cántico bíblico, el Magnificat, que responde a la segunda parte del título que es “Cantar con María”. Si las antífonas son un canto de la Iglesia a María, el Magnificat es un canto de la Iglesia con María.

La reflexión meditativa sobre estas antífonas y el cántico evangélico nos permite redescubrir en la lex orandi, la lex credendi y en ambas la lex pulchritudinis et artis; nos servirá de canon y de inspiración para discenir la forma de cantar a María también hoy en nuestro tiempo.

Esta reflexión me ha permitido meditar y disfrutar de la belleza de los cantos litúrgicos a María. Espero contribuir un poco al esplendor y capacidad creadora de la bella liturgia, “siempre antigua y siempre nueva”.

l. El Encanto de María, fuente de inspiración artística y musical

1. “Bienaventurada me llamarán todas las generaciones”

“Bienaventurada me llamarán todas las generaciones”, ha sido una profecía que paso tras paso, a lo largo de esta historia de veinte siglos, se ha venido cumpliendo… y tampoco ahora cesa de cumplirse. La proclamación de la bienaventuranza mariana ha encontrado en el canto y en la música una de sus más intensas expresiones. El canto a María forma parte de esa bienaventuranza que generación tras generación representantes del ser humano proclaman.

María sigue siendo proclamada bienaventurada con el pluriforme y sorprendente lenguaje del arte: ella inspira a miles de artistas e intérpretes en cada época, en cada pueblo. Ella reúne coros populares, es cantada por miles de instrumentos, tema de miles de canciones en las más diferentes lenguas. Se forma en cada época, en la humanidad, un gran coro que desde los diferentes ángulos de la tierra alaba a María, le lanza súplicas y le agradece -con sentimientos conmovedores y epítetos sorprendentes- los dones  que concede.

La música es un arte liminal que también en María, la madre de Jesús y madre nuestra, encuentra espacios de expresión e inspiración. Muchos artistas anónimos han compuesto melodías a través de las cuales el pueblo sencillo ha orado, se ha emocionado, ha suplicado. Otros artistas han sabido configurar una música mucho más sublime y compleja para hacer de mistagogos en ese mundo misterioso y lleno de luz de María.

Desde Schubert a Bono (U2), creyentes, agnósticos o ateos… intérpretes los más diversos han sucumbido al encanto de María. ¡Cuántas y qué bellas versiones del Ave María! ¡Cuántos intérpretes que, desde la belleza de su voz y sentimiento, nos han ofrecido la plegaria que conmueve y llega al fondo del alma! En Iglesias y escenarios, en grandes conciertos al aire libre y en liturgias íntimas, en celebraciones marianas y bodas, se ha escuchado la plegaria más bella y universal, dirigida a María: “Ave María, gratia plena, Dominus tecum”.

2. “Llena del Espíritu Santo, cantó con intensa voz…”

Todo comenzó aquel día en que, según el relato del evangelista Lucas (1, 41-45), Isabel se sintió conmocionada en su cuerpo y poseída por el Espíritu en su alma y prorrumpió en el primer canto o antífona mariana:

“Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena  de Espíritu Santo; y exclamando (anephónesen) con gran voz (krauge megalé), dijo:

«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»

Antífona, anafona son dos formas de responder a la experiencia. Isabel responde con su anáfona, su proclamación, su grito inspirado en voz alta. Se trata, por así decirlo, de la primera antífona mariana, en la cual se canta la maternidad y la fe de María.

Isabel “bendice” (eulogia) a María y al fruto de su vientre. Canta su maternidad trascendente, inexplicable. En la maternidad está implicada la madre y el fruto del vientre. Se trata de la maternidad más merecedora de bendición que podamos imaginar. Isabel descubre en María a la “madre del Señor”. Y se pregunta: ¿cómo es posible que venga hacia mi? Se ve agraciada, superagraciada con la presencia de la Madre por excelencia. También el fruto de su vientre se alegra, salta de alegría, muestra un contento inexplicable. Isabel proclama también la primera bienaventuranza. Utiliza el macarismo “bienaventurada tú”. Se trata de la bienaventuranza de la fe. Isabel la canta en María y expresa al mismo tiempo su convicción de que todo lo que se le ha dicho de parte del Señor se cumplirá.

La antífona o anáfona de Isabel la repetimos constantemente los creyentes cuando nos dirigimos a María, en la primera parte del Ave María. Precede a la anáfona de Isabel las palabras del Ángel: “Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum”.

Desde entonces se han ido sucediendo las antífonas marianas. María ha sido cantada, alabada, como nadie en este mundo.

3. Entonces, María dijo: Magnificat

El mismo evangelista Lucas pone en boca de María el canto del Magnificat (Lc 1,46-55). Este canto es también “antífona”, es decir, respuesta o comentario a la acción de Dios, que se ha realizado en María. Ella reconoce, en una admirable paralelismo la acción de Dios: “alégrate”, le dice el Ángel; ella responde: “se alegra mi espíritu en Dios”; “has hallado gracia a los ojos de Dios”, le dice el Ángel y ella responde: “porque ha mirado la humillación de su esclava”; el Ángel le dice: “será grande”, y ella responde: “engrandece mi alma al Señor”; a la felicitación del Ángel y de Isabel María responde “desde ahora me felicitarán todas las generaciones”; a la frase del Ángel “nada es imposible para Dios”, María responde “desplegó la fuerza de su brazo, dispersó… derribó, exaltó…, colmó, despidió, acogió, se acordó”; a las palabras de Isabel “lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”, responde María: se ha acordado de su miserivordia a favor de Abraham y su descendencia”.

A estos sentimientos de María se une la Iglesia y se unen tantos compositores que han hecho suyo el Magnificat y le han dado configuraciones artísticas sublimes. Han reinterpretado el Magnificat artistas de la Escuela de polifonía española como Cristobal de Morales (primera mitad del siglo XVI, o Tomás Luis de Victoria, ya en la época de la Contrarreforma. Vivaldi y Juan Sebastián Bach compusieron bellísimos Magnificat. Bach lo estrenó en las vísperas de Navidad de 1723 en Leipzig. Su versión del Magnificat es bellísima, conmovedora. En la actualidad contamos, por ejemplo con  un Magníficat escrito en 1997 por el compositor español y jienense Jerónimo Maesso(Ubeda 1958).

II. Cantar a María

1. El canto como sobredeterminación de las palabras

El ser humano canta en aquellas ocasiones en que las palabras necesitan una supersignificación, una transfinalización. El canto sobredetermina las palabras, las sacramentaliza, las torna más completas, más intensas, más emotivas. Pensemos en las canciones que el amor inventa y que a su vez lo expresan. O pensemos en aquellas cantinelas que relatan historias y nos las hacen más entrañables, más memorizables. La canción religiosa es siempre comunitaria, sea interpretada por un solista, un coro, o todo el pueblo. Expresa sentimientos colectivos, populares, eclesiales. Pensemos en los himnos, cantatas, antífonas, villancicos, motetes.

Cuando fijamos nuestra atención en el canto a María descubrimos con cuánta intensidad y emotividad el pueblo cristiano se ha dirigido a ella y le ha cantado. Muchos cantos a María han ido entrando en el museo de la música y han quedado obsoletos. Algunos están reviviendo como testigos de una historia que no se resigna a ser olvidada. María dispone de un bellísimo “tesoro sacro-musical”. Los artistas continúan dirigiéndose a ella con la belleza de la música y de las palabras sobredeterminadas

2. El canto a María

El canto a María nace de la seducción y pasmo que produce su belleza, su figura y personalidad tal como Dios la ha diseñado. María es una obra maestra dentro de la humanidad. Es la mejor representante de nuestra raza. En ella se hacen realidad los mejores sueños de los humanos. Ante ella, el ser humano se siente inspirado y lanzado a expresar su admiración, su alabanza, su loa

El canto a María tiene también una segunda fuente: es la necesidad de recurrir a ella, la súplica, la petición de ayuda. Al experimentar su belleza y también su compasión, su misericordia, María se vuelve accesible y, por eso, surge el canto como plegaria, como prez. La experiencia de la precariedad nos vuelve, ante ella, suplicantes. La conciencia de la inmensa cercanía de María a Dios, nos vuelve muy confiados en su intercesión.

El canto a María tiene una tercera fuente: es el agradecimiento. Quien ha sentido su presencia, su consuelo, su amor misericordioso, vuelve a María para agradecerle lo que le ha sido concedido. Por eso, se canta agradecidamente el don recibido.

3. Canto a la seducción de su belleza y a su excelente: los títulos litúrgicos

La música litúrgica mariana resalta la belleza y excelencia de María utilizando los más variados títulos, símbolos y epítetos. He analizado himnos marianos dela liturgia bizantina [3], siria [2], maronita [3], etiópica, alejandrina, romana y he constatado cómo María es contemplada desde los símbolos del Antiguo Testamento, desde la función que ejerce en el Nuevo Testamento, desde su presencia intercesora, materna en el tiempo de la Iglesia.

María es presentada desde los símbolos veterotestamentarios del Paraíso, del Templo y de la Profecía:

  • El símbolo del Paraíso: María es contemplada como luz y puerta del Paraíso, árbol florido y Jardín del Hijo celestial, Jardín cerrado donde Dios habita.
  • El símbolo del Templo: María es proclamada nuevo templo, templo perpetuo, vestíbulo sacerdotal, columna elegida, vara de Aarón -que floreció sin ser regada-, manojo de mirra que Moisés vio coronado de llamas en el monte Tor, vaso de alabastro, trono de Dios que Daniel el profeta vio sobre los serafines, altar sagrado que habita Dios, incensario seráfico de oro, Arca de la alianza, envuelta en oro purísimo, Incensario de plata, lleno de ardientes brasas, velo de lino fino.
  • El símbolo del cumplimiento de las Profecías: fuerza de Sansón, cúpula de Moisés, Hija de David, Flor de Jesé, que trajiste a la tierra el Salvador, escala de Jacob, coronada por el Espíritu de Dios, abundancia de profecías.

María es también alabada por las funciones trascendentes que ejerce en el Nuevo Testamento:

  • Por su maternidad virginal: Theotokos, Purísima, Castísima Virgen, la que concibió sin perder la virginidad, la Panaguía, Esposa celestial, extensión del cielo, Virgen Inmaculada prometida al esposo.
  • Por ser luz: es aclamada como Carro del Padre, radiante de la luz divina, Lámpara del universo, Luz de las estrellas, Luz en medio de este mundo en tinieblas, Madre del sol glorioso, Luz esplendente.

4. Canto a su poder intercesor

Las liturgias diversas reconoce el poder protector, auxiliador e intercesor que le ha sido concedido a María. Por eso, se es contemplada en los cánticos o humnos marianos como:

  • nuestra abogada,
  • la que escucha las peticiones del pecador y a quien suplica misericordia,
  • la que auxilia a los necesitados,
  • Doncella misericordiosa, abogada,
  • madre de Justicia,
  • saciedad de los que tienen hambre,
  • auxilio de los pecadores,
  • superabundancia en tiempo de frutos,
  • compensación de los años de hambre,
  • vino de dulces uvas,
  • Reina del Amor.

III. Cantar a María: las cuatro antífonas marianas

Batiffol admite que nosotros tenemos una deuda de gratitud a quienes  nos dieron las antifonas de la Santísima Virgen [4]: “cuatro exquisitas composiciones aunque en un estilo debilitado por el sentimentalismo”. Los himnos son, de hecho, exquisitos, aunque funcionan con la gama de estilo literario medieval: “Alma Redemptoris Mater“, “Ave Regina Coelorum“, “Regina Coeli” y Salve Reina.

1. Alma Redemptoris Mater

Se recita desde el primer domingo de Adviento hasta la Purificación. Esta antífona se atribuye al monje benedictino de Reichenau, Hermann Contracto (+1054). Desarrolló la teoría musical de las notas: escribió una obra titulada “De Musica”. Entre sus composiciones se le atribuye la composición del Alma Redemptoris Mater:

En esta bellísima antífona María es cantada como:

  • “Alma Redemptoris Mater”: Nutricia madre del Redentor.
  • Pervia porta coeli”: puerta abierta del cielo.
  • “Stella maris”: estrella del mar.
  • “Quae genuisti -natura mirante- tuum sanctum Genitorem”: la que engendraste, ante el pasmo de la naturaleza, a quien te engendró.
  • “Virgo prius ac posterius”: virgen antes y después.
  • “Sumens illud ave Gabrielis ab ore”: la que escucha el saludo del ángel Gabriel.

Se canta la maternidad de María calificada como “nutricia” y “virginal” o trascendente, creyente, única e incomparable. María es contemplada como la Madre del Redentor y la que escucha la Palabra de Dios.

Por eso, está tan cerca de aquel que nos libera, nos redime, nos hace ser de nuevo. En ella se nos abre el cielo; es la puerta abierta; en ella encontramos la orientación en el mar de la vida. Por todo, ello la comunidad cristiana le suplica:

  • “Sucurre cadenti surgere qui curat populum”: “ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse”.
  • “peccatorum misere”: “ten misericordia de los pecadores”.

La Iglesia le canta a María pidiéndole ayuda ante los tropiezos, misericordia ante los pecados.

2. Ave Regina coelorum

Se recita desde la Purificación hasta el jueves santo, o el tiempo de preparación para la Pascua.Esta antífona se encuentra en el libro de san Albano del siglo XII. Se supone que fue entonces compuesta, pero se desconoce su autor. Th. Bernard [5] dice que fue introducida en el Oficio Divino por el Papa Clemente VI en el siglo XIV, pero no conocemos su autor. Al comentar la antífona este autor dice que en ella se perciben los nobles acentos y aspiraciones de muchos doctores de la Iglesia, como san Atanasio, san Efrén, san Ildefonso. Por el tiempo en el que se recita, se quiere decir que María es incluída de esta forma en el drama que prepara la Pascua y que concluye con los nuevos Cielos.

María es aclamada con varios títulos:

  • Regina coelorum: reina de los cielos
  • Domina Angelorum: señora de los ángeles
  • Radix, porta ex qua mundo lux est orta: raiz y puerta de la cual ha nacido para el mundo la luz.
  • Virgo gloriosa: virgen gloriosa
  • Super omnes speciosa: la más bella de todas.
  • Valde decora: muy bella.

María es contemplada desde la perspectiva de la belleza (mariologia pulchritudinis). El creyente se siente transformado ante ella. María es contemplada en su plenitud escatológica: como reina del cielo, señora de los ángeles, virgen gloriosa y la más bella. A su  existencia histórica sólo se hace referencia, llamándola raíz y puerta de la Luz.

Tanta belleza suscita en los creyentes admiración, deseos de alabarla y saludarla. He aquí los términos que lo expresan: Ave!, Ave!, Salve!,Gaude!, Vale! La belleza estremece, alucina, provoca la alabanza intensa, la exclamación continuada.

El aspecto de súplica queda muy reducido, casi como un breve apéndice: “et pro nobis, Christum exora”: “y ora intensamente a Cristo por nosotros”.

3. Regina coeli laetare

La antífona “Regina coeli” es de autor desconocido, probablemente del siglo XII. Los franciscanos la recitaban en las Completas ya en el siglo XIII y la popularizaron. La leyenda atribuye su autoría al Papa Gregorio Magno (604). Él habría escuchado las tres primeras líneas cantadas por Angeles cierta mañana del tiempo pascual en Roma mientras caminaba decalzo en una gran procesión. Entonces el Papa añadió una cuart: “ora pro nobis Deum, Alleluia”. La melodía típica oficial se encuentra en el Antifonario del Vaticano (1911).  Solamente se da una de la melodía.  El himno ha sido frecuentemente tratado musicalmente por dos compositores polifónicos y modernos.

Se recita durante el tiempo pascual. La antífona celebra la resurrección de Jesús en estos términos:

  • “Regina coeli, laetare, alleluia: Reina del cielo, alégrate
  • Quia quem meruisti portare, alleluia: porque al que has merecido llevar
  • Resurrexit sicut dixit, alleluia: ha resucitado según su palabra,
  • Ora pro nobis Deum, alleluia: Ora al Señor por nosotros

María es contemplada como la “reina del Cielo” –título de las diosas mediterráneas-. Se une su maternidad con el renacimiento pascual de Jesús. La comunidad cristiana le pide una oración por nosotros ante Dios.

4. Salve Regina

Se recita durante todo el resto del año. Son algunos a quienes se les atribuye esta antífona: Ademaro de Monteuil (1098), Pedro de Mezonzo, obispo de Compostela (s. XI) y finalmente, a San Bernardo. La Salve fue de las primeras antífonas marianas admitidas en la Liturgia (Hernán Contracto, siglo XI) enriquecida por S. Bernardo con las palabras finales: ‚Oh clemente, oh piadosa, oh virgen María‚ (24 de diciembre 1146).Todos los estudiosos están completamente de acuerdo en que San Bernardo es el autor de la última frase:

“Dios te salve, reina y madre de misericordia;
Vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva.
A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh clementísima. oh piadosa, oh dulce Virgen María”.

La tradición de la liturgia occidental nos ha transmitido cinco antífonas marianas que se cantan al finalizar el día, en la oración de Completas. Éstas son: Sub tuum praesidium y Salve Regina, para el tiempo ordinario; Alma Redemptoris Mater para el tiempo de Adviento, Ave Regina coelorum, para el tiempo después de Navidad y Cuaresma, Regina coeli para el tiempo de Pascua.

5. Sub tuum praesidium

Se trata de una oración antiquísima, la más antigua. Mucho más tarde se volvió canto gregoriano.

La melodía es como un diálogo entre nuestra necesidad y la expectativa. Tiene una intensidad que impresiona y una dulzura que emociona. En el canto se logra crear un espacio de súplica y presencia que extasía.

Es tal vez la primera oración mariana: encontrada en un papiro de Egipto.

  • Sub tuum praesidium confugimus: Nos refugiamos, junto, en tu fortaleza. María es nuestro presidio, el lugar seguro de quienes huimos, de quienes necesitamos protección. Somos peregrinos, pero también perseguidos.
  • Sancta Dei Genetrix: No es llamada María, simplemente Santa Genitora de Dios, o generadora de Dios. María es contemplada como generadora de aquel a quien confesamos Hijo de Dios. Se trata de la versión latina de la expresión griega “theotokos”. Se contempla a María después de la concepción y el parto. Se la contempla en el momento sacrosanto, sagrado, de concebir y dar a luz al mismo hijo de Dios. El lenguaje amoroso y apasionado no sabe de preciosiones teológicas, ni le interesa. Bien sabe el Pueblo cristiano que María no ha engendrado la divinidad; lo que sí sabe es que Jesús es el Hijo de Dios. Y ante quienes dudan de su divinidad, el pueblo reacciona proclamando la divinidad en la madre, a la que llama exageradamente, pero con toda su verdad “Theotokos”. Es Jesús el “theos”, el “Deus” engendrado por María. Ella, como Madre es la fortaleza, el refugio, la protección.
  • Nostras deprecationes ne despicias in nesiteccesitatibus nostris: Las nuestras no son únicamente preces. Se trata de unos ruegos llenos de intensidad, que manfiiesta el término de-precación. Estamos en situación de necesidad, de extrema necesidad. Necesitamos el amparo de la Madre de Dios.

IV. Cantar a María: los Himnos Litúrgicos

1. Stabat Mater

Estaba la Madre Dolorosa. Su composición se atribuye a Jacobo Benedetti más conocido con el despectivo de “Jacopone” de Todi, franciscano, uno de los más preclaros trovadores de la poesía religiosa. También compuso el Stabat de la Cruz y el Stabat del Pesebre, verdaderas joyas de la literatura religiosa:

“La madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

Y, porque a amarle me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

¡Oh cuán triste y cuán afligida
se vio la Madre bendita
de tantos tormentos llena!
cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

Y ¿cuál hombre no llorara,
si a la Madre contemplara
de Cristo en tanto dolor?
¿y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado,
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en El que conmigo.

Hazme contigo llorar,
condolido muy de veras
sus penas mientras vivo;
porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de Vírgenes santa!,
llore yo con ansias tantas,
que el llanto dulce me sea;
porque su pasión y muerte
sienta en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en el viva y more
que es fe y de amor indicio;
porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance de vida y alma estén;
porque, cuando quede en calma
el cuerpo, vaya mi alma
a su eterna gloria. Amén.

2. Ave Maris Stella

Salve Estrella del Mar. Fue el Himno más conocido durante la Edad Media. Su composición se atribuye a San Venancio Fortunato († 601). Anteriormente se rezaba en las Vísperas de casi todas las festividades de la Virgen María:

“Salve, Estrella del mar,
santa Madre de Dios,
madre siempre virgen,
dichosa puerta del cielo.

Tú, que fuisteis saludada
por el ángel Gabriel
como Madre de los vivientes,
nueva Eva, concédenos la paz.

Rompe las cadenas de los pecados,
da luz a los ciegos,
líbranos de todo mal
y haz que Dios nos dé la felicidad.

Muéstrate siempre como Madre,
que por medio de ti reciba nuestra
súplica aquel que se hizo hijo tuyo,
aquel que se hizo carne por nosotros.

Entre todas piadosa,
Virgen que no tiene par,
Virgen dulce entre las vírgenes,
infúndenos un corazón sencillo y puro.

Haz que nuestra vida sea santa,
da seguridad a nuestro camino,
a fin de que, contemplando a Jesús,
participemos siempre de tu gozo.

Alabanza a Dios Padre,
gloria a Cristo soberano,
así como al Espíritu;
los tres igual honor”.

3. Akáthistos: Himno oriental

El himno litúrgico “Akáthistos” en honor de la Madre de Dios, es el poema mariano más célebre de la antigua iglesia oriental. Akáthistossignifica “estando de pie”.

Este himno se canta y escucha de pie. Posiblemente fue compuesto a fines del siglo V. Su composición se le atribuye a San Romano Cantor. Contiene 24 estrofas compuestos por una o varias partes a la vez.

Así comienza el himno Akáthistos en su primera parte:

“El primero de los Ángeles
fue enviado del cielo
a decir “Dios te salve” a la Madre de Dios;
y con voz angelical,
contemplándote, oh Señor, hecho hombre
extasiado quedó
y así le cantaba:

Salve, por ti resplandece la alegría
Salve, por ti se eclipsa la maldición,
Salve, perdón de Adán, el caído
Salve, rescate de las lágrimas de Eva,
Salve, Oh cima encumbrada a la mente de los hombres,
Salve, abismo insondable a los ojos de los ángeles,
Salve, porque tú eres trono del Rey,
Salve, porque llevas a aquel que todo lo sostiene,
Salve, estrella que nos anuncia el sol,
Salve, regazo de la divina encarnación,
Salve, por ti la creación se renueva,
Salve, por ti el Creador se hace niño,
Salve, ¡esposa inmaculada!”.

V. Cantar con María, presencia en el Espíritu

1. Puerta del cielo

Se llama a María “Puerta del Cielo” porque a través de ella Dios vino del cielo a la tierra. Algunos Padres de la Iglesia aplicaron a María estas palabras del profeta Ezequiel: “La puerta quedará cerrada, y ya no se abrirá, y ningún hombre entrará por ella, hasta que el Señor Dios de Israel pase por ella, y quedará cerrada para el Príncipe, y el Príncipe en persona se sentará en ella” (Ez 44,1-3). La imagen de la “puerta del cielo” recuerda también el sueño de Jacob en Betel (Gn 28)

María no sólo ha sido el camino por el que Cristo, Dios hecho hombre, ha venido a nuestro mundo, sino que ella ha colaborado con la totalidad de su ser a que la venida de Cristo fuera posible.  Esta importante misión de María  sigue estando presente en la vida de la Iglesia y de la humanidad de hoy. Ella sigue siendo el camino por el que Dios viene a nosotros. San Alfonso María de Ligorio dice en las Glorias de María:

“María se llama Puerta del Cielo porque ninguno puede entrar en esta dichosa mansión si no pasa por ella”.

La expresión aparece recogida en antífonas marianas como “Ave Maria Stella”, “Alma Redemptoris”, y “Ave Regina Coelorum”.

San Andrés de Creta, en una de sus Homilías marianas para el día de la Anunciación, dijo:

Con razón eres bendita, pues te ha bendecido Dios y has sido su tabernáculo, cuando inefablemente llevaste en tu seno a Cristo Jesús, verdadero hombre del todo lleno de la gloria del Padre y verdadero Dios, pues posee perfectamente ambas naturalezas. Bendita tú, verdaderamente, a quien Ezequiel denominó … Oriente y puerta cerrada por la que sólo Dios había de pasar y de nuevo quedaría cerrada. Puerta del cielo, por la cual solamente ha pasado el Señor de los cielos y a nadie ha permitido el paso, ni antes, ni después del Él.

Si el cielo es la felicidad eterna, el lugar donde reside Dios y donde estamos destinados a vivir felices por toda la eternidad, la puerta de entrada es muy importante. Resulta que la puerta se llama María. Al cielo se entra por María. Quien ama a María, quien le tiene gran devoción, tiene el boleto asegurado y la puerta abierta para entrar.

Su sí a Dios abrió la puerta que estaba cerrada. Ella nos abrirá la puerta de la felicidad eterna; nos dará un abrazo cariñoso. y nos presentará a Jesús y al Padre. ¡Cuanta ilusión me da el pensar en ese momento!

A medida que conocemos a la Virgen, nos vamos enterando de su gran importancia en esta vida y en la otra vida. María nos es completamente necesaria e indispensable. Y los que opinan de otra manera, muy su opinión, que respetamos, pero andan muy equivocados.

Abrir la puerta, y encontrarnos con María Santísima es el comienzo del cielo, su preludio, el inicio del éxtasis eterno que comienza…pero no terminará jamás…

2. El Magnificat permanente

En el evangelio de San Lucas (1, 46-56) encontramos el cántico del Magnificat que se reza todos los días en las vísperas. En su primera parte se halla la más grandiosa exaltación de la “humilde esclava”. Dios ha querido que la misma Virgen María inspirada por el Espíritu Santo, alabe al Señor proclamando las grandezas que el Altísimo ha realizado en su Ser; y en la segunda parte exulte su poder misericordioso:

«Engrandece mi alma al Señor
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador
porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava,
por eso desde ahora
todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso,
Santo es su nombre
y su misericordia alcanza de generación en generación
a los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo,
dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
Derribó a los potentados de sus tronos
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes
y despidió a los ricos sin nada.
Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
-como había anunciado a nuestros padres
– en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»

3. María en el Oficio de Taizé

“Ven, Espíritu Santo, creador Dios de amor: Tú hiciste a la Virgen María tu madre según la humanidad, bendita entre las mujeres y feliz por todos los siglos; renueva en nosotros la fe en tu Hijo, verdadero Dios y verdadero hombre, y la acción de gracia por todas las maravillas de la Encarnación, por Cristo, nuestro Señor.

Ven, Espíritu Santo, creador Dios de la gloria. Tú alegraste a María, tu humilde servidora, con la venida del Mesías, y le inspiraste un cántico de gozo y de victoria. Humilla nuestro orgullo, arruina nuestra prepotencia, a fin de que en la humildad y la pobreza, podamos encontrar la verdadera fuerza y la riqueza verdadera, por Cristo, nuestro Señor.

Ven, Espíritu Santo, creador Dios compasivo. Tú asociaste a María a los sufrimientos de su Hijo, para asemejar su Corazón a los dolores del Crucificado; haz que encontremos el gozo en padecer por el Evangelio, y que completemos en nuestro cuerpo lo que falta a los dolores de Jesús por su Cuerpo, la Iglesia, por Cristo, nuestro Señor”.

El Oficio de Taizé no invoca a María, sino al Espíritu Santo. Y del Espíritu proclama que Él:

  • hizo a la Virgen María madre según la humanidad de Jesús, bendita erntre las mujeres, feliz por todos los siglos:
  • alegró a María, humilde servidora
  • le inspiró un cántico de gozo y de victoria
  • asoció a María a los sufrimientos de su Hijo para asemejar su Corazón a los dolores del Crucificado.

______________________________________________________

[1] “Al cantar las glorias de tu Hijo, te alabamos a ti también, ¡oh Madre de Dios y su templo viviente!… ¡oh Purísima!, no desprecies las peticiones del pecador, porque aquel que sufrió por nosotros tendrá también misericordia y nos salvará. ¡Oh Cristo! he aquí a tu Madre, a la que te concibió en su seno sin pérdida de su virginidad, continuando virgen después; te la presentamos para que sea nuestra abogada, oh tú que eres misericordia; tu que concedes el perdón a los que te dicen desde su corazón: Acuérdate de mí, ¡oh Señor cuando entres en tu reino!”.

[2] “¿Cómo te podré alabar dignamente, oh castísima Virgen? Porque tú sola entre los hombres eres toda santa y a todos das el auxilio y gracias que necesitan. Todos los que habitamos en la tierra hemos puesto en ti nuestra esperanza. Fortifica nuestra fe, brilla en las tinieblas de este mundo mientras los hijos de la Iglesia cantamos tus alabanzas. Trono de los querubines, tú eres la puerta del cielo; ruega siempre por nosotros para que seamos salvos en aquel terrible día. Amén”.

[3] “Que tu intercesión nos proteja siempre, ¡oh Madre purísima!, y ayúdanos en las necesidades según tus deseos. Somos desterrados en esta tierra y tenemos ante los ojos siempre nuestro fin, y, así y todo, muchos de los nuestros perecen. Ayúdanos con tus oraciones, ¡oh Doncella misericordiosa! y sé siempre nuestra abogada para que nuestra mala voluntad no nos pierda. Bendita y Santa María, ruega a Dios por nosotros, ya que tú llevaste en el seno, para que se apiade de nosotros por tu intercesión”. Amén

[4] L’Histoire du bréviaire romain (Paris, 1893

[5] Le Breviaire (Paris, 1887), II, 454 sqq.



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