miércoles, 7 de septiembre de 2016

UNESCO declara el lugar del Bautismo de Jesús Patrimonio de la Humanidad...


“Betania en la otra orilla del Jordán” (Al-Maghtas), en Jordania


"Betania más allá del Jordán", el lugar del Bautismo de Jesús en la rivera del río Jordán en límite del país de Jordania con Israel, fue introducido en la lista de lugares considerados Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La decisión hace parte de una revisión de la lista que registra ahora 23 nuevos sitios culturales y añadió al Camino de Santiago en España los Caminos costero, el del interior del País Vasco y La Rioja, el de Liébana y el Primitivo.
 El Comité del Patrimonio Mundial, reunido en Bonn, Alemania, entre el 28 de junio y el 8 de julio, fue el encargado de evaluar las candidaturas inscritas a la lista.

En el caso del lugar del Bautismo de Jesús, Jordania ha sostenido que el punto exacto se encuentra en el lado Oriental del río Jordán en un punto llamado Al-Maghtas, si bien un gran número de peregrinos visitan el lugar desde el lado israelí por contar con mejor infraestructura.
El lugar en Jordania ha sido visitado por tres Pontífices, como confirmación del parecer de la Iglesia sobre la autenticidad del lugar santo.
 Al ser un lugar de conflictos recientes, las riberas del río Jordán tuvieron que ser desminadas para poder habilitar la visita de los peregrinos después de los tratados de paz de 1994, siendo Al-Maghtas abierta al público en 2002 y Qasr al-Yahud (en el lado israelí) habilitado para visitas diarias en 2011.

Las excavaciones arqueológicas en Al-Maghtas revelaron la existencia de albercas y capillas bautismales, además de cuevas en las cuales vivieron monjes del desierto.
 Los expertos que revisaron la candidatura de Al-Maghtas señalaron que el lugar del Bautismo de Jesucristo "es de inmenso significado religioso para la mayoría de denominaciones de la fe cristiana, que han aceptado este sitio como la ubicación del Bautismo de Jesús".

Por su parte el Ministro de Turismo de Jordania, Nayef al-Fayez, manifestó la satisfacción de la familia real del Reino Hachemita de Jordania de ser "quienes están protegiendo uno de los lugares más santos de la cristiandad".
 Con información de UNESCO y Daily Record
Artículo originalmente publicado por Gaudium Press
 
 

lunes, 5 de septiembre de 2016

Nuestra Señora del Rosario de Chinquinquirá

Nuestra Señora del Rosario de Chinquinquirá


La tradición nos cuenta que hace cuatro siglos don Antonio de Santana, encomendero de los pueblos de Suta y Chiquinquirá, solicitó al español Alonso de Narváez (h. 1560) que pintara una imagen de la Virgen del Rosario, para colocarla en una pequeña capilla. 

La pintura fue realizada sobre una tela de algodón de procedencia indígena, media 44 pulgadas de alto por 49 de ancho, Alonso de Narváez usó colores al temple, realizó una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño Jesús, y a los lados puso al Apóstol San Andrés y a San Antonio de Padua. 

El cuadro fue ubicado en la capilla que poseía don Antonio en sus aposentos de Suta, estuvo allí durante más de una década, pero la capilla tenía el techo de paja, lo que provoco que la humedad deteriorara la pintura hasta dejarla completamente borrosa. 

Tras la muerte de Santana, su viuda, se trasladó a Chiquinquirá, hacia el año 1577-78. La imagen fue llevada a ese lugar, pero se encontraba en tan mal estado que fue abandonada en un cuarto, habitación que tiempo atrás había sido usada como oratorio. 

Al comenzar el año 1586, se estableció en Chiquinquirá, una piadosa mujer, María Ramos, nacida en Sevilla (España), la señora reparó el viejo oratorio y colgó en el mejor lugar de la capilla, la deteriorada pintura de la Virgen del Rosario. El día 26 de diciembre de 1586, María salía de la capilla, cuando pasó frente a ella una mujer indígena llamada Isabel y su pequeño hijo. 

En ese momento Isabel grito a María “mire, mire Señora…” Ella dirigió la mirada hacia la pintura, la imagen aparecía rodeada de vivos resplandores, prodigiosamente los colores y su brillo original habían reaparecido, los rasguños y agujeros de la tela habían desaparecido. Con tan maravilloso suceso se inició la devoción a Nuestra Señora de Chiquinquirá

domingo, 4 de septiembre de 2016

Se pretende convertir a las grandes religiones en una minoría




Por Entrevista de Hugo Ruiz Olazar

Monseñor Juan Claudio Sanahuja
Se trata de establecer un orden mundial donde las grandes religiones como la Católica terminen siendo una minoría, advierte Monseñor Juan Claudio Sanahuja, de nacionalidad argentina, de la congregación del Opus Dei. En esta entrevista, el religioso comenta sobre lo que considera agresiones que van arrinconando a la Iglesia. “Quieren unificar el pensamiento. Quieren tener un dominio absoluto sobre las personas a través del Estado”, afirma
Los principios de la Iglesia están cada vez más en desuso parece. A muchos ya les parece extraño ir a misa por ejemplo.
–Bueno, sí. Hay que seguir luchando para que no caiga totalmente en desuso (ironiza).
–¿Qué nuevas respuestas tienen ustedes para los dilemas que se abren en estos tiempos de avance impresionante de la tecnología y el abandono de las costumbres y las tradiciones?
–La de siempre: vivir el cristianismo como debe ser vivido y no ser hipócritas. Habrá que empezar quizás de más de abajo. Es como usted dice pero hay que seguir evangelizando así como se hizo en los primeros años del cristianismo.
–Hay principios que van quedando de lado. Hoy ya es una realidad el matrimonio entre homosexuales, el aborto, el derecho de morir.
–El aborto es y será siempre un crimen. No se arregla nada abortando. La mujer no arregla nada, la sociedad no arregla nada.
–¿Y ante la violación?
–¿A quién castiga el aborto? Al violador no. En todo caso a la chica violada que le deja marcada por toda la vida. Quiérase o no, eso es así. La marca sicológica del aborto queda siempre.
–¿Cómo queda la relación con el padre después? ¿Se puede arrepentir?
–Puede tener un trato o no. El tratado de derechos de la mujer tiene un comité de seguimiento, que es de los más sectarios que hay en la ONU, en el sentido de tratar de imponer el aborto, la anticoncepción, la esterilización.
–Paraguay tuvo problemas con una de esas comisiones de la ONU porque el Gobierno dijo que la criatura de la niña violada por su padrastro iba a nacer.
–Como le dije, el aborto es y será un crimen. La criatura no tiene la culpa. A la madre hay que protegerla, cuidarla, educarla pero nadie tiene derecho a quitarle la vida a un ser vivo, ni siquiera las organizaciones feministas que dicen defender a la mujer. Esa es la ideología de género.
–¿Cómo queda el matrimonio entre homosexuales?
–El matrimonio entre personas del mismo sexo es absurdo. El matrimonio siempre será entre un hombre y una mujer.
–En Argentina, Chile y en otros países de nuestra región se ha ido imponiendo el matrimonio gay y no llegó por eso el fin del mundo.
–El tema del matrimonio no pasó ninguna hecatombe, pero tampoco fue la explosión de miles de matrimonios o seudomatrimonios.
–¿Qué pasó?
–Las estadísticas hablan por sí solas. Hay más divorcios entre gays que matrimonios entre gays. Como es antinatural se descarta por sí solo.
–En Estados Unidos hay un conflicto por una ley del gobierno que dice que ellos pueden elegir el baño que prefieran.
–No solo el baño, sino el vestuario. Y eso por orden del Presidente (Barack Obama). Es absurdo que un Presidente empeñe así su autoridad sacando una orden ejecutiva para que se impongan esas cosas en los colegios. En veinte y tantos estados se han opuesto. Han desconocido este seudoderecho que quiere imponer el Presidente.
–Es un problema delicado.
–Es lógico, porque no tiene ningún sentido. En Estrasburgo (Francia) 47 jueces del tribunal de derechos humanos de la Unión Europea se pusieron de acuerdo en que el matrimonio homosexual no es un derecho.
–Al final terminan de imponer la ley, como ocurrió en Argentina y Chile.
–Es cierto. Hay una tendencia natural a eso, pero mientras no haya ley, ya es importante. Es importante que haya oposición a este tipo de leyes y que nos opongamos con todas nuestras fuerzas porque una ley inicua se tarda en abolir 100 años. Es el cálculo que hacen los expertos. Es importante que no se imponga.
–¿Qué le sugiere todo esto? Es como si se le estuviera arrinconando a la Iglesia. ¿Los creyentes se van a tener que adaptar a este nuevo orden?
–Vamos hacia una minoría, pero cada uno desde su lugar no se tiene que cansar de combatir ese orden que nos quieren imponer y que va más allá de la religión. Quieren unificar el pensamiento. Quieren tener un dominio sobre las personas. Debemos tomar conciencia para empezar a vivir los principios religiosos porque no lo vivimos en serio.
–¿La Iglesia seguirá inflexible?
–Sí, por supuesto. La pelea en Estados Unidos ha llegado al Congreso. Es el tema de la objeción de conciencia que es un derecho humano básico. Es también el caso de los funcionarios que no quieren ser testigos de estas seudobodas entre personas del mismo sexo. Todavía no llegan a querer obligar a los religiosos, pero sí a los jueces, a los comisionados y hay mucha gente que se ha negado. Esas personas perdieron sus empleos. Se está peleando hasta lo último. Ahora está al nivel del Congreso. Según como salga irá a la Corte. De hecho, seguimos haciendo objeción de conciencia aunque nos echen. Es una cuestión de ser consecuente con la fe que es lo primero.
–En este asunto de la convivencia, se le reconoce a la religión su papel como formadora pero que no es el único camino.
–Sí, muy bien. Que empiecen a formar a la gente para la convivencia a ver si lo hacen porque los únicos que forman para la convivencia son las personas creyentes. Los otros no forman para la convivencia sino para su conveniencia. Entonces, presionan para que los Estados intervengan con su fuerza de policía para que las grandes religiones declinen de sus principios inmutables.
–Ahora se están desmantelando los crucifijos de las escuelas.
–En algunos países de Europa, en Francia se desmantelan los crucifijos. El tribunal europeo sacó una sentencia contra Italia por tener crucifijos y luego la corrigió. Aceptó el planteo de Italia que venía de ser avalado por 16 países diciendo que Italia por razones culturales, no religiosas, tenían derecho a poner crucifijos en las aulas. Pero hay evidentemente un empuje por aislar a la Iglesia.
–El establishment.
–Hay un proceso de deshumanización. Se pretende erróneamente con eso tener más libertad y lo que tienen es menos libertad.
–¿Cómo se traduce eso?
–Hay menos libertad porque no se permite optar. Por eso marginan a la Iglesia, no aceptan que haya quienes elijan a la Iglesia marginada. Combaten a esas personas. Tienen menos libertad, fomentan que se carezca de libertad entonces es como un pescado que se muerde la cola. Van a acabar en una persecución abierta provocando lo que decía al principio. Vamos a terminar siendo una minoría.
–Minoría, ¿en beneficio de quién?
–A favor de los poderosos que la quieren abolir. Pero no les servirá mucho tiempo. Los principios van a terminar ganando y recuperarán el esplendor anterior.
–Hasta los religiosos son cada vez menos.
–Pero los religiosos no son un derecho divino con lo cual pueden aparecer, desaparecer y aparecer otros. Por ejemplo, las comunidades en Francia que más han crecido son las tradicionales. Las personas que trabajan cumplen con sus deberes religiosos. Educan a sus hijos religiosamente. Ellos tienen vocaciones. Lo que pasa es que no es noticia.
–¿Cómo afectaron los escándalos a todo esto, los casos de pedofilia?
–Sí, en algunos lugares más, en otros menos. Es horroroso, pero en número proporcional es mucho más bajo de lo acontecido entre los rabinos judíos. Se habla muy poco de los 60 rabinos de Nueva York condenados por pedofilia.
–Muy pocos deben saber de eso. ¿Fue en coincidencia con los escándalos que hubo dentro de la Iglesia Católica?
–Claro, pero pocos hablan de eso. En el New York Times salió una información cortita, insignificante. Mire, me van a disculpar. Hay cosas propagandísticas que nosotros damos pie a esa propaganda con nuestra mala conducta, es así, pero tampoco nos traguemos todos los pescados.
–¿La tecnología no le sobrepasó a la Iglesia?
–No, no creo. Me parece que lo que hay detrás es una voluntad de descristianización y los cristianos no somos conscientes de que esa voluntad de descristianización existe y va ganando terreno porque no existe esta conciencia. Hay un grupo de gente que está empeñado en descristianizar.
–Le habrán preguntado alguna que vez si Google podría ser un enemigo de la Iglesia. Los niños ya no obedecen a sus padres. Siguen lo que les dicta su celular.
–Es posible... Por eso hay que educar a los chicos para que usen bien esos medios. Ese es el tema: formar a todo el mundo en los principios elementales.
–Y entonces, la educación cristiana, las escuelas de antes ¿irán desapareciendo?
–La educación cristiana la tiene que dar la familia. La ha dado siempre. Lo que ha habido es como un desentenderse de la familia. El Papa dijo: “La familia tiene que recuperar su misión”, educar a la juventud, el colegio es un complemento y una ayuda. Cuando hablamos de descristianización, la ideología de género es una de las patas de la sota. Eso de hacer creer que ya no hay solo hombres y mujeres, sino cuatro o cinco géneros. Los australianos han individualizado veinte y tantos géneros. En Facebook se pone una lista de setenta y tantos géneros. Eso es una burla. Esa es una de las patas de la sota.
–¿Cuándo comenzó todo esto?
–En el año 93, antes de todas aquellas conferencias con las que nos bombardearon en la década del 90 en las Naciones Unidas. Ya la Organización Mundial de la Salud proclamaba que género era la convicción de que se pertenece a uno u otro sexo más allá de las características somáticas, cromosómicas, etc... Dejémonos de embromar.
–¿Como están los movimientos de la Iglesia hoy? ¿La gente va menos a la Iglesia?
–Tal vez influenciada por estas cosas que hemos hablado, o porque está más ocupada. Está más distraída, digamos.
holazar@abc.com.py

sábado, 3 de septiembre de 2016

EL SANTO ROSARIO, PRENDA DILECTA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


eccechristianus.wordpress
La meditación de los principales misterios de la vida de Jesús y de María constituye como el alma del Rosario, así como el rezo vocal de los Padrenuestros y Avemarías constituye como su cuerpo material. Ambas cosas son absolutamente necesarias para que exista el Rosario. Quien se limitare a rezar los Padrenuestros y Avemarías, pero sin meditar en los misterios, haría, sin duda, una excelente oración, pero no rezaría el Rosario. Y el que meditara atentamente los misterios, pero sin rezar los Padrenuestros y Avemarías, haría una excelente meditación, pero es claro que tampoco habría rezado el Rosario. Para que exista el Rosarios es preciso, imprescindiblemente, juntar las dos cosas: rezo de las oraciones y meditación de los misterios.


¿De qué modo se puede rezar eficazmente el Rosario? Para obtener del santo Rosario toda su eficacia impetratoria y santificadora, es evidente que no basta rezarlo de una manera mecánica y distraída, como podría hacerlo una cinta magnetofónica. Es preciso rezarlo digna, atenta y devotamente, como cualquier otra oración vocal.
En teoría hay que reconocer que es difícil rezar bien el Rosario, precisamente porque hay que juntar la oración vocal con la mental, so pena de invalidarlo en cuanto Rosario. Pero en la práctica es fácil encontrar algunos procedimientos que ayudan eficazmente al rezo correcto y piadoso de la gran devoción mariana.

El Rosario debe rezarse dignamente. Esta primera condición exige, como programa mínimo, que el rezo del Rosario se haga de una manera decorosa, como corresponde a la majestad de Dios, a quien principalmente dirigimos nuestra oración.
El mejor procedimiento es rezarlo de rodillas ante el Sagrario o ante una devota imagen de María, pero en general puede rezarse en cualquier otra postura digna modestamente sentado, paseando por el campo, etc. Sería indecoroso rezarlo en la cama- salvo por razón de enfermedad, o interrumpiéndolo constantemente para contestar a preguntas ajenas al rezo, o en un lugar público y concurrido que hiciera poco menos que imposible la atención.

El Rosario debe rezarse atentamente. La atención es necesaria para evitar la irreverencia que supondría si fuera plenamente voluntaria. ¿Cómo queremos que Dios nos escuche, si empezamos por no escucharnos a nosotros mismos?

Sin embargo, no toda distracción es culpable. No tenemos el control despótico sobre nuestra imaginación, sino únicamente político, y no podemos evitar que se nos escape sin permiso, como un siervo desobediente e indómito, que tal es “la loca de la casa” (la imaginación). Las distracciones involuntarias no invalidan el efecto meritorio e impetratorio de la oración, con tal que se haga lo posible por contenerlas y evitarlas. Escuchemos a Santo Tomás explicando admirable-mente este punto interesantísimo al preguntarse “si la oración debe ser atenta”: “Esta cuestión afecta principalmente a la oración vocal. Y para resolverla con acierto hay que distinguir, en primer lugar, lo que es mejor y lo que es absolutamente necesario. Es evidente que para obtener el fin de la oración es mejor que sea atenta. Sin embargo, si nos fijamos en lo que es absolutamente necesario, hay que distinguir en la oración un triple efecto: meritorio, impetratorio y cierto espiritual deleite que produce en el alma del que ora.”

“Para los efectos meritorio e impetratorio, no es necesario que la oración sea atenta de una manera constantemente actual (o sea, en todos y cada uno de los momentos)sino que basta y es suficiente la atención virtual, que es aquella que se puso al principio de la oración y perdura a todo lo largo de ella aunque se produzcan distracciones involuntarias.” Desde luego, si faltara la primera intención, la oración no sería meritoria ni impetratoria. En cambio, la atención actual es absolutamente necesaria para obtener aquel espiritual deleite que lleva consigo la oración fervorosa, que es incompatible con la distracción, aunque sea involuntaria.
“Téngase en cuenta, además, que en la oración vocal puede ponerse una triple atención. La primera y más imperfecta se refiere a la correcta pronunciación de las palabras de que consta. La segunda se fija en el sentido de esas palabras. La tercera, finalmente, pone todo su empeño en el fin de la oración, o sea, en Dios y en la cosa por la que se ora.”

Esta última es la más importante y necesaria y pueden tenerla incluso las personas de cortos alcances o que no entienden el sentido de las palabras que pronuncian (por ejemplo, por rezar en latín). Esta última atención puede ser tan intensa que arrebate la mente a Dios, hasta “el punto de hacernos perder de vista todas las demás cosas”.

Teniendo en cuenta estos principios del Doctor Angélico y con el fin de facilitar la atención en el rezo del santo Rosario y extraer de él su máxima eficacia santificadora, puede seguirse el siguiente método, que ha sido ensayado con éxito por muchas personas que sufrían distracciones en el rezo del mismo:
1°. Durante el rezo del Padrenuestro, fijarse únicamente en el sentido maravilloso de cada una de las palabras, sin pensar para nada en el misterio correspondiente del Rosario, ya que es psicológicamente imposible atender eficazmente a dos cosas a la vez.
2°. Durante el rezo de las tres primeras Avemarías, fijarse exclusivamente en el sentido de esas Avemarías, saludando a la Virgen con ellas y sin tener para nada en cuenta el misterio a que pertenecen, por la razón ya indicada.
3°. Durante el rezo de las tres siguientes Avemarías, pensar solamente en el misterio correspondiente que se está rezando, sin pensar para nada en las Avemarías que se recitan.
4°. Durante las tres o cuatro Avemarías finales, pensar sólo en las consecuencias prácticas que se desprenden del misterio correspondiente (ej.: humildad de María, su amor a la cruz, etc.)
5°. Durante el Gloria, pensar únicamente en glorificar con él a la Santísima Trinidad.

En segundo término, el Rosario ha de rezarse devotamente. La devoción consiste en una prontitud del ánimo para las cosas tocantes al servicio de Dios. Es imposible que el alma no se sienta llena de devoción si reza tan perfectamente como le es posible el Rosario.
Una cosa importantísima hemos de advertir aquí. El fin principal de toda oración vocal o mental es unir el alma con Dios de la manera más íntima realizable. Todo lo demás, incluso la impetración de las gracias que pedimos, es secundario en relación a esta finalidad suprema. De donde hay que concluir que, si durante el rezo del Rosario o de cualquier otra oración vocal no obligatoria se sintiera el alma llena de un amor de Dios tan intenso que el rezo le resultara muy penoso o poco menos que imposible, habría que suspender inmediatamente el rezo sin escrúpulo alguno, para “dejarse abrasar en silencio” por aquella llama de amor viva “que sabe a vida eterna y paga toda deuda” como dice San Juan de la Cruz.

El rezo del Rosario en las condiciones que acabamos de indicar constituye una de las más grandes y claras señales de predestinación que podemos alcanzar en este mundo, al reunir la eficacia infalible de la oración impetratoria de la perseverancia final y la poderosísima intercesión de María como mediadora universal de todas las gracias.
Quiera Dios conceder a cada uno de los lectores el deseo ardiente de un gran devoto de la Virgen en su doble advocación del Carmen y del Rosario:

Cuando con blanco sudario
cubran los despojos míos,
¡Sálveme tu escapulario
y tengan mis dedos fríos
las cuentas de tu Rosario

martes, 30 de agosto de 2016

Ave Maria Gratia Plena...........




Ganarse que la Reina del Cielo Madre de Dios nos visite a la hora de nuestra muerte con el rezo de tres avemarías



LA VIRGEN PROMETIÓ A SANTA MATILDE Y A OTROS SANTOS QUE QUIEN REZARA DIARIAMENTE TRES AVEMARÍAS, TENDRÍA SU AUXILIO DURANTE LA VIDA Y SU ESPECIAL ASISTENCIA A LA HORA DE LA MUERTE, PRESENTÁNDOSE A ESA PERSONA EN SU HORA FINAL CON EL BRILLO DE UNA BELLEZA TAL QUE EL SOLO VERLA LO CONSOLARÍA Y LE COMUNICARÍA LAS ALEGRÍAS DEL CIELO.


MODO DE PRACTICAR

TODOS LOS DIAS, REZAR ASI:


“Maria Madre Mía; Líbrame De Caer En Pecado Mortal”

Por El Poder Que Te Concedió El Padre Eterno.
1.-) ¡AVEMARIA! …

Por La Sabiduría Que Te Concedió El Hijo.
2.-) ¡AVEMARIA! …

Por El Amor Que Te Concedió El Espíritu Santo.
3.-) ¡AVEMARIA! … Finalizamos con un ¡GLORIA PATRI… (Gloria Al Padre Y Al Hijo Y Al Espíritu Santo Como Era En Un Principio Ahora Y Siempre Por Los Siglos De Los Siglos Amen.)

La siguiente Jaculatoria fue indulgenciada por San Pío X, y la recomendó rezar junto con esta devoción: ¡Oh María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma! 

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

El Avemaría en la Biblia: el Avemaría en su primera parte es el saludo que el Ángel Gabriel le dirige a la Santa Madre de Dios, Maria inmaculada y la exclamación llena del Espíritu Santo, pronunciada por Santa Isabel su prima; Lucas capitulo 1 versículo 26 al versículo 56 donde se lee la Anunciación y la Visita de la Madre de Dios Maria Inmaculada a su Prima Santa Isabel (en la Biblia latinoamericana hay una excelente explicación de todos estos versículos), Mientras que la segunda parte del Avemaría es una petición que los cristianos le hacemos “que ruegue por nosotros pecadores…” como lo a hecho siempre, ejemplo en las bodas de cana, y nos dice «hagan lo que mi hijo les diga»

BREVE EXPLICACIÓN DEL PORQUE DE LAS TRES AVEMARÍAS

Con el rezo de Las Tres Avemarías la Virgen ha dicho que le veneramos en su relación con Dios Trino y le ayudamos a agradecer a la Santísima Trinidad los privilegios que le han sido otorgados (Poder Sabiduría Amor, ya que como se revelo a Santa Gertrudis:"Después del Poder del Padre, la Sabiduría del Hijo, y la Ternura misericordiosa del Espíritu Santo, nada se aproxima al Poder, la Sabiduría y la Ternura misericordiosa de María."), Maria es nuestra Madre, que alegria la Reina del Cielo, la Madre de Dios es también nuestra Madre porque así lo quiso Jesucristo (Juan:19.25-27) cada vez que le saludamos con estas tres avemarias “palabras que vienen de Dios (ver arriba explicación del avemaría)” también le estamos instando que del Poder, Sabiduría y Amor con que Dios la ha colmado (recordemos que mas que ella SOLO DIOS) haga uso de ellos en auxilio nuestro.

La virgen nos insta a que recemos: “La devoción de las tres Avemarias siempre me fue muy grata… No dejéis de rezarlas y de hacerlas rezar cuanto podáis. Cada día tendréis pruebas de su eficacia…”


OTRAS PROMESAS ACERCA DE LA PRÁCTICA DE ESTA DEVOCION
La Santa Madre de Dios le dijo a Santa Gertrudis que:

“Quien la venerase en su relación con la Beatísima Trinidad, experimentaría el poder que le ha comunicado la Omnipotencia del Padre como Madre de Dios; admiraría los ingeniosos medios que le inspira la sabiduría del Hijo para la salvación de los hombres, y contemplaría la ardiente caridad encendida en su corazón por el Espíritu Santo” En otra ocasión la Virgen Maria le dijo a esta Santa, refiriéndose a todos los que la invocamos diariamente conmemorado el Poder, la Sabiduría y el Amor que le fueron comunicados por la Santísima Trinidad: “a la hora de su muerte me mostraré a él con el brillo de una belleza tan grande, que mi vista le consolará y le comunicará las alegrías celestiales” (Libro El Heraldo Divino)

Según el llamado apóstol de la Santísima Trinidad (el bienaventurado diego Cádiz capuchino que vivió en el siglo XVIII) la Madre de Dios le revelo que:

“Una de las más agradables devociones que se le pueden ofrecer, es la de ayudarle a dar gracias a la Augusta Trinidad por el Poder que recibió del Padre Eterno, por la Sabiduría con que la enriqueció su Hijo y por la Caridad de que la llenó el Espíritu Santo”

Cuando Sor Maria Villani, religiosa Dominica siglo XVI rezaba un día Las Tres Avemarías, oyó de labios de la Virgen Maria estas estimulantes palabras:

“No Solo Alcanzaras Las Gracias Que Me Pides, Sino Que En La Vida Y En La Muerte Prometo Ser Especial Protectora Tuya Y De Cuantos Como Tu Practiquen Esta Devoción”


Y LAS PROMESAS DE LA REINA DE LOS CIELOS NUNCA DEJAN DE TENER PLENO CUMPLIMIENTO.

(Todas las promesas de nuestra Madre fueron tomadas del librito: LOS ASOMBROSOS FRUTOS DE UNA SENCILLA DEVOCION (La devoción de las tres avemarias) impreso en el Salvador por HISPASA para la Asociación Internacional Maria Reina de la Paz

QUE DICEN LOS SANTO

San Luis María Grignion de Montfort en el TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN A MARIA ) dice acerca del Poder Sabiduría y Amor que la Santísima Trinidad comunico a Maria.

María en el designio de Dios 1. Por medio de la Santísima Virgen vino Jesucristo al mundo y por medio de Ella debe también reinar en el mundo….


Refiriéndose a que Maria es un Misterio transcribo el inciso “b”
B) por disposición divina.
Dios Padre a pesar de haberle comunicado su poder, consintió en que no hiciera ningún milagro al menos portentoso durante su vida.
Dios Hijo a pesar de haberle comunicado su sabiduría consintió en que Ella casi no hablara.
Dios Espíritu Santo a pesar de ser Ella su fiel Esposa consintió en que los Apóstoles y Evangelistas hablaran de Ella muy poco y sólo cuanto era necesario para dar a conocer a Jesucristo.

23. Dios Padre creó un depósito de todas las aguas y lo llamó mar.

Creó un depósito de todas las gracias y lo llamó María.

El Dios omnipotente posee un tesoro o almacén riquísimo en el que ha encerrado lo más hermoso, refulgente, raro y precioso que tiene, incluido su propio Hijo. Este inmenso tesoro es María, a quien los santos llaman el tesoro del Señor, de cuya plenitud se enriquecen los hombres.

24. Dios Hijo comunicó a su Madre cuanto adquirió mediante su vida y muerte, sus méritos infinitos y virtudes admirables, y la constituyó tesorera de todo cuanto el Padre le dio en herencia. Por medio de Ella aplica sus méritos a sus miembros, les comunica virtudes y les distribuye sus gracias. María constituye su canal misterioso, su acueducto, por el cual hace pasar suave y abundantemente sus misericordias.

25. Dios Espíritu Santo comunicó a su fiel Esposa, María, sus dones inefables y la escogió por dispensadora de cuanto posee. De manera que Ella distribuye a quien quiere, cuanto quiere, como quiere y cuando quiere todos sus dones y gracias. Y no se concede a los hombres ningún don celestial que no pase por sus manos virginales. Porque tal es la voluntad de Dios que quiere que todo lo tengamos por María. Y porque así será enriquecida, ensalzada y honrada por el Altísimo la que durante su vida se empobreció, humilló y ocultó hasta el fondo de la nada por su humildad. Estos son los sentimientos de la iglesia y de los Santos Padres.

Bueno en fin si de verdad quieres conocer mejor a Maria lee todo el libro de este Santo ya que todo EL habla la VERDAD que debes conocer de la Madre de Dios, Porque el demonio trata de oscurecer con ríos de azufre que lanza en contra de ella por todos los medios posibles hasta con las mismas personas que creen en Jesucristo acerca de cómo Dios la ve y la tiene en su presencia, desfigurándola calumniándola etc. etc. y tendría que transcribir todo para que aprecies mejor el Poder, Sabiduría y Amor comunicados por Dios a Maria y que son de tanto beneficio para toda la Iglesia, el mundo y todos los Hombres.


TIEMPO ESTIMADO POR LA PRÁCTICA DE ESTA DEVOCIÓN
Por lo general no lleva mas de un minuto (60 segundos) completar el rezo de tres avemarías, tomando el tiempo con cronometro en mano y rezando de manera normal yo me he tardado 1.09 minutos (69 segundos) en promedio después de cronométralo en 4 intentos. Saboreando cada avemaría al decirlas un poco mas despacio en promedio han sido 1.44 minutos (104 segundos) después de cronométralos por 3 veces.

Que suerte, que alegría para todos lo que practican esta devoción porque se puede ganar que la Madre de Dios nos visite en la hora de nuestra muerte, aunque Dios nos permitiera vivir por un 1,000,000 de años en este mundo y logrado practicar esta devoción por 2,555,000,000.00 veces al haberla rezado todos los días de nuestra vida 7 veces diarias tendremos que Repetir con Santa Isabel que llena del Espíritu Santo dice; ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la Madre de mi Señor?

Si, Gracias Madre por tu bondad y este regalo, OH Reina del cielo, tu que estas tan cerca de Dios que ni siquiera el querubín mas alto en rango y belleza se puede comparar con tigo, porque mas que Ti, solo Dios. Y vienes en mi auxilio a cambio de los 60 segundos, en el que con mi fidelidad diaria te ayude a dar gracias a la Santísima Trinidad.


UN SIGNO DE PREDESTINACIÓNLas Tres Avemarías fueron aprobadas por SS el Papa León XIII.

Uno de los medios de salvación más eficaz, y uno de los signos de predestinación más seguro, es indudablemente, la devoción a la Santísima Virgen. Todos los santos doctores de la Iglesia son unánimes en decir con San Alfonso de Ligorio: "Un siervo devoto de María nunca perecerá."Lo más importante es perseverar fielmente en esta devoción hasta la muerte.¿Puede haber una práctica más fácil o más adaptable para todos que la recitación diaria de Tres Avemarías, practicamente se realiza en menos de un minuto, realizada en honor de los privilegios otorgados a la Santísima Virgen, Poder, Sabiduría y Amor por la Trinidad Adorable? e instando a la Madre que use de ellos en auxilio nuestro.Uno de los primeros en rezar las tres Avemarías y recomendarlas a otros fué el ilustre San Antonio de Padua. Su objetivo especial en esta práctica fué el honrar la Virginidad sin mancha de María y el preservar una pureza perfecta de la mente, el corazón, y el cuerpo en medio de los peligros del mundo. Muchos, como él, han sentido sus efectos saludables.Más tarde, San Leonardo de Port-Maurice, el célebre misionario, rezaba las tres Avemarías por la mañana y por la noche en honor de María Inmaculada, para obtener la gracia de evitar todos los pecados mortales durante el día o la noche; además prometió de una manera especial la salvación eterna a todos aquellos que permanecieran fieles a esta práctica.Después del ejemplo de aquellos dos grandes Santos Franciscanos, San Alfonso de Ligorio adoptó esta práctica piadosa y le dió su apoyo entusiástico y poderoso. Aconsejaba su uso hasta imponerlo como penitencia para aquellos que no hubieron adoptado esta buena costumbre.El Santo Doctor exhorta, en particular, a padres y confesores el vigilar cuidadosamente que los niños sean fieles en rezar diariamente sus tres Avemarías, por la mañana y por la noche. O más bien, como el Santo Leonardo de Port-Maurice, lo recomendaba a todos, "a los piadosos y a los pecadores, a los jóvenes y a los viejos."Hasta las personas consagradas a Dios obtendrán muchos frutos preciosos y saludables de esta práctica. Ejemplos numerosos demuestran qué agradables son las tres Avemarías a la Madre Divina y qué gracias especiales obtienen, durante la vida y a la hora de la muerte, para aquellos que nunca las omiten todos los días, sin excepción.Esta práctica ha sido revelada a Santa Melchtilde (Siglo XIII) con la promesa de una muerte buena, si fuera fiel a ella, todos los días.Está escrito, también, en las revelaciones de Santa Gertrudis: "Mientras esta Santa cantaba el Avemaría, en los maitines de la Anunciación, de repente vió tres llamas brillantes brotar del Corazón del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, los cuales penetraron el Corazón de la Santísima Virgen." Luego escuchó las palabras siguientes: "Después del Poder del Padre, la Sabiduría del Hijo, y la Ternura misericordiosa del Espíritu Santo, nada se aproxima al Poder, la Sabiduría y la Ternura misericordiosa de María."Su Santidad Benito XV ha elevado la Cofradía de las tres Avemarías a una Archicofradía al otorgarle indulgencias preciosas con el poder de unir así todas las Cofradías del mismo tipo, y comunicarles sus propias indulgencias.


Mi testimonio 

Un amigo me contó un sueño que tuvo; el me dijo que havia visto un niño muy hermoso sentado en una cama y su reacción fue de intentar darle un beso pero que al acercarse, para dárselo, una mano lo aparto. Al contarme esto interiormente decidí regalarle una estampa del niño Jesús, así que un día fui a buscarla y me encontré con la imagen que está en esta pagina y la compre, cuando Salí leí lo que tenia escrito; era una promesa de la Santa madre de Dios Maria Inmaculada. Entonces al leerla sentí como una corriente o temblor en el corazón no tengo palabras para describirlo, pero yo lo comparo como cuando el saludo de la Virgen a su prima Santa Isabel (Lucas capitulo 1 versículo 39), creo que fue como un regalo que me izo la Santa Madre para que decidiera practicarla y decidí practicar la devoción, hasta la fecha lo sigo haciendo. Yo Te Insto Reza Tres Avemarías, saluda a La Madre de Dios a diario, solo piensa en esto la madre no se queda sin responder tu saludo cada vez que la saludas ella también lo hace y ¿que pasa cuando La Madre de Dios lo Saluda a uno? pues bien uno se llena del Espíritu Santo, recuerda cuando la Madre de Dios saludo a Santa Isabel. También recomiendo con todo el corazón 

OracionesNada te turbe Santa Teresa de Avila

Nada te turbe, nada te espante
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza
Quien a Dios tiene nada le falta;
solo Dios basta.

Si en las tristezas que te combaten acaso alguna

te acongojare,

sé valerosa,

no te acobardes,
que si son humo,
las lleva el aire.
Por eso dijo
la Santa Madre:
Nada te turbe,
nada te espante.

Si ellas porfían como importunas,
a más combates
sé más robusta.
Dirás que hay noche; lo sé, no dudes,
que a su despecho
la luz madruga.
No ames ni temas lo que no dura:
todo se pasa,
Dios no se muda.

¡Oh qué risueña
es la mañana,
si asoma el día
lleno de gracia!
Sí porque vibra,
rayos que apartan
las que antes eran sombras del alma.
Así es; ten pecho, aguarda, aguarda,
que la paciencia
todo lo alcanza.

La luz hermosa d e esta alborada,
luz que no alteran sombras opacas,
es Dios, que a impulsos de afecto, calma, cuando amanece,
nuestras borrascas; búscale ansiosa,
mira si le hallas. Quien a Dios tiene nada le falta.

Si a tanta dicha subes, repara,
que aunque haya bienes sólo Dios basta.


La Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen


Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos, del mal. Amén.

AvemaríaDios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Gloria Patri.Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos amén.

Acto de ContriciónSeñor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón el haber pecado porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me sea impuesta. Confió en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas. Amen

Ven Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía señor, tu Espíritu y danos nueva vida.
Y renueva la faz de la tierra.
OH Dios que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo: concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu, y gocemos siempre de su consuelo. Por cristo nuestro señor Amén.

Acto de Fe Personal (Credo)Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa Maria Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucito de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.

Consagración a La Madre de Dios¡Señora y Madre mía! Yo me ofrezco del todo a ti. Y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amen.

El santo RosarioEsta es la oración de mayor agrado a la santísima virgen y junto con el escapulario es la que mas recomienda en sus apariciones. Por ejemplo ella dijo a santo Domingo las siguientes palabras: “Un día mediante el Rosario y el Escapulario, se salvará el mundo.”

Forma de rezarlo: disponiéndonos a renunciar durante este tiempo de toda distracción que nos venga mientras el mismo. Y al rezó atento es decir meditando cada misterio, sin rezar a la carrera, como quien saluda con cada avemaría a la Reina de los Cielos y dignísima Madre de Dios, y esta presente con ella para participar de los grandes misterios que se contemplan en el rosario.

1. Comenzamos con la señal de la cruz


2. Un acto de contrición

3. Oración al Espíritu Santo.
4. Introducción compuesta por San Luis Maria de Montfort
5. Credo; Padre Nuestro; tres Avemarías; Gloria al Padre.
6. Luego; Después de enunciar el misterio, y leído la lectura bíblica referente a este, se rezará un Padre Nuestro, diez Avemarías y un Gloria Patri. Y repetir este proceso (6) hasta culminar con los 5 misterios.

7. La Salve

8. Letanías a la Virgen

Introducción compuesta por San Luis Maria de Montfort (4-5)

Me uno

a todos los Santos que están en el Cielo,

a todos los justos que están en la tierra,
a todas las almas fieles que están en este lugar;
me uno a Ti, Jesús mio,
para alabar dignamente a tu Santa Madre,
y albarte a Ti en Ella y por Ella.

Renuncio a todas las distracciones
que me vendrán durante el rezo de este Rosario,
que quiero decir
con modestia, atención y devoción,
como si fuera el último de mi vida.

Te ofrecemos, Señor Jesús, este Credo
para honrar todos los misterios de nuestra fe;
este Padre Nuestro y las tres avemarías
para honrar la unidad de tu Esencia
y la Trinidad de tus personas.

Te pedimos una fe viva,
Una firme esperanza y una ardiente caridad.

Misterios gozosos: (días lunes y sábados)
1. Misterio de La encarnación del Hijo de Dios
Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba Maria. Llego el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor esta contigo.» Maria quedo muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba que significaría tal saludo.
Pero el ángel le dijo: «no temas, Maria, porque has encontrado el favor de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande y justamente será llamado Hijo de el Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernara por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminara jamás.» Maria entonces dijo al ángel: « ¿como puede ser eso, si yo soy virgen?» contesto el ángel: «“El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de dios. También tu parienta Isabel esta esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes de embarazo. Para Dios nada es imposible.» Dijo Maria: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mi tal como has dicho.» después la dejo el ángel. Lc. 1, 26-38

2. La visitación de Nuestra señora.
Por entonces Maria tomo su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Juda. Entro en la casa de Zacarías y saludo a Isabel. Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se lleno del Espíritu Santo y exclamo en alta voz:
« ¡Bendita tu eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu Vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llego tu saludo a mis oídos, el niño salto de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa tu por haber creído que se cumplirían las promesas del señor!» Maria dijo entonces:
Proclama mi alma la grandeza del señor, Y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque se fijo en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones me llamaran feliz. El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí: ¡Santo es su Nombre! Muestra su misericordia siglo tras siglo A todos aquellos que viven en su presencia Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes. Derribo a los poderosos de sus tronos Y exalto a los humildes. Colmo de vienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su siervo, se acordó de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a Abrahán y a sus descendientes para siempre.
Maria se quedo unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa. Lc. 1, 39-56

3. El nacimiento del Hijo de Dios
Por aquellos días salio un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. Todos empezaron pues a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David; allí se inscribió con Maria, su esposa, que estaba embarazada. Mientras estaban en Belén, llego para Maria el momento del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa. En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños. Se les apareció un ángel del señor, y la gloria del señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy asustados. Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor. Miren como lo reconocerán: hallaran a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron junto al ángel, y alababan a dios con estas palabras: «Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres: ésta es la hora de su gracia.»
Después que los ángeles se volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «vallamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer.» Fueron apresuradamente y hallaron a Maria y a José con el recién nacido acostado en el pesebre. Entonces contaron lo que los ángeles les habían dicho del niño. Todos los que escucharon a los pastores quedaron maravillados de lo que decían.
Maria, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvió a meditar en su interior. Lc. 2, 1-19

4. Jesús es presentado en el templo
Asimismo, cuando llego el día en que, de acuerdo con la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, tal como esta escrito en la Ley del Señor: todo varón primogénito será consagrado al Señor. También ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley del Señor: una pareja de tórtolas o dos pichones.
Había entonces en Jerusalén un hombre muy piadoso y cumplidor a los ojos de Dios, llamado Simeón. Este hombre esperaba el día en que Dios atendiera a Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Mesías del Señor. El Espíritu también lo llevo al templo en aquel momento. Como los padres traían al niño Jesús para cumplir con él lo que mandaba la Ley, Simeón lo tomo en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras:
Ahora, señor, ya puedes dejar que tu siervo muera en paz, como le has dicho.
Porque mis ojos han visto a tu salvador,
Que has preparado y ofreces a todos los pueblos,
Luz que se revela a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel.
Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, este niño traerá a la gente de Israel caída o resurrección, será una señal impugnada en cuanto se manifieste, mientras a ti misma una espada te atravesará el alma. Por este medio, sin embargo, saldrán a luz los pensamientos íntimos de los hombres.» Lc. 2, 22-35

5. El Niño perdido en el templo
Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser. Al terminar los días de la fiesta regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. Seguros de que estaba con la caravana de vuelta, caminaron todo un día. Después se pusieron a buscarlo entre sus parientes y conocidos. Como no lo encontraran, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. Al tercer día lo hallaron en el templo, sentado, sentado en medio de los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas.
Sus padres se emocionaron mucho al verlo; su madre le decía: «Hijo, ¿Por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados mientras te buscábamos.» El les contesto: « ¿Y por que me buscaban? ¿No saben que yo debo estar donde mi padre?» pero ellos no comprendieron esta respuesta.
Jesús entonces regreso con ellos, llegando a Nazaret. Posteriormente siguió obedeciéndoles. Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón.
Mientras tanto, Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia, ante Dios y ante los Hombres. Lc. 2, 41-52

Misterios Dolorosos (días martes y viernes)
1. Jesús en el huerto de Getsemaní
Después Jesús salio y se fue, como era su costumbre, al monte de los olivos, y lo siguieron también sus discípulos. Llegados al lugar, les dijo: «oren para que no caigan en tentación.»
Después se alejó de ellos como a la distancia de un tiro de piedra, y doblando las rodillas oraba con estas palabras: «Padre, si quieres, aparta de mi esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.»
(Entonces se le apareció un ángel del cielo para animarlo. Entro en agonía y oraba con mayor insistencia. Su sudor se convirtió en gotas de sangre que caían hasta el suelo.)
Después de orar, se levantó y fue hacia donde estaban los discípulos. Pero los hallo dormidos, abatidos por la tristeza. Les dijo: « ¿ustedes duermen? Levántense y oren para que no caigan en tentación.» Lc. 22, 39-46

2. La flagelación del Señor


Entonces Pilato tomo a Jesús y ordeno que fura azotado. Jn. 19, 1

3. La coronación de espinas

Los soldados lo llevaron al pretorio, que es el patio interior, y llamaron a todos sus compañeros. Lo vistieron con una capa roja y le colocaron en la cabeza una corona que trenzaron con espinas. Después comenzaron a saludarlo: « ¡viva el rey de los judíos!» Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y se arrodillaban ante él para rendirle homenaje. Después de haberse burlado de él, le quitaron la capa roja y le pusieron de nuevo sus ropas. Mc. 15, 16-20

4. Jesús con la cruz a cuesta



Así fue como se llevaron a Jesús. Cargando con su propia cruz, salio de la ciudad hacía el lugar llamado calvario (o de la calavera), que en hebreo se dice gólgota. Jn. 19, 17

5. La crucifixión del Señor

después de ofrecerle vino mezclado con mirra, que él no quiso tomar, lo crucificaron y se repartieron sus ropas, sorteándola entre ellos. Eran como las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. Pusieron una inscripción con el motivo de su condena, que decía: «El rey de los Judíos.» Crucificaron con él también a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice:

Y fue contado entre los malhechores. Los que pasaban lo insultaban y decían moviendo la cabeza: «Tú, que destruyes el templo y lo levantas de nuevo en tres días, sálvate a ti mismo y baja de la cruz.» Igualmente los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley se burlaban de él, y decían entre sí: «Salvaba a los otros, pero no se salvará a sí mismo. Que ese Mesías, ese rey de Israel, baje ahora de la cruz: cuando lo veamos, creeremos.» Incluso lo insultaban los que estaban crucificados con él.

Llegado el medio día, la oscuridad cubrió todo el país hasta las tres de la tarde, y a esa Jesús gritó con voz potente: «Eloí, Eloí lammá sabactani» que quiere decir: «Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?» al oírlo algunos de los que estaban allí dijeron: «Esta llamando a Elías.» Uno de ellos corrió a mojar una esponja en vinagre, la puso en la punta de una caña y le ofreció de beber, diciendo: «veamos si vine Elías a bajarlo.» Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró. Enseguida la cortina que cerraba el santuario del templo se rasgo en dos, de arriba abajo. Al mismo tiempo el capitán romano que estaba frente a Jesús, al ver como había expirado, dijo: «Verdaderamente este hombre era hijo de Dios.» Mc. 15, 23-39

Misterios de Gloria (días miércoles y domingos)
1. La resurrección del Señor
El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado. Pero se encontraron con una novedad: la piedra que serraba el sepulcro había sido removida, y al entrar no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían qué pensar, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes. Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: « ¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No esta aquí. Resucito. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en galilea: “el Hijo del hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará”.» ellas entonces recordaron las palabras de Jesús. Al volver del sepulcro, les contaron a los Once y a todos los demás lo que les había sucedido. Las que hablaban eran María de Magdala, Juana y María, la madre de Santiago. También las demás mujeres que estaban con ellas decían lo mismo a los apóstoles. Pero no les creyeron, y esta novedad le pareció puros cuentos. Pedro, sin embargo, se levanto y fue corriendo al sepulcro; se agacho y no vio más que los lienzos, por lo que volvió a casa preguntándose por lo ocurrido. Lc. 24, 1-12

2. La ascensión del Señor
De hecho, se presentó a ellos después de su pasión y les dio numerosas pruebas de que vivía. Durante cuarenta días se dejo ver por ellos y les habló del Reino de Dios. En una ocasión en que estaban reunidos con ellos les dijo que no se alejaran de Jerusalén y que esperaran lo que el Padre había prometido. «Ya les hablé al respecto, les dijo: Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días.» los que estaban presente le preguntaron: «señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel?» Les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer los plazos y los pasos que solamente el Padre tenía autoridad para decidir. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra.»
Dicho esto, Jesús fue levantado ante sus ojos y una nube lo ocultó de su vista. Ellos seguían mirando fijamente al cielo mientras se alejaba. Pero de repente vieron a su lado a dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Amigos galileos, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este Jesús que les han llevado volverá de la misma manera que ustedes lo han visto ir al cielo.» He. 1, 3-11

3. La venida del Espíritu Santo
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino de cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran. Estaban de paso en Jerusalén judíos piadosos, llegados de todas las naciones que hay bajo el cielo. Y entre el gentío que acudió al oír aquel ruido, cada uno los oía hablar en su propia lengua. Todos quedaron muy desconcertados y se decían, llenos de estupor y admiración: «pero éstos ¿no son todos galileos? ¡Y miren como hablan! Cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa. Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, del ponto y Asia, de Frigia, Panfilia, Egipto y de la parte de Libia que limita con Cirine. Hay forasteros que vienen de Roma, unos judíos y otros extranjeros, que aceptaron sus creencias, cretenses y árabes. Y todos les oímos hablar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios.» Todos estaban asombrados y perplejos, y se preguntaban unos a otros que querría significar todo aquello. He. 2, 1-12

4. La Asunción de la santa Madre de Dios
Del catecismo de la iglesia católica la Virgen Maria terminada su vida terrena fue llevada en cuerpo y alma al cielo.


5. la coronación de nuestra señora

Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Ap 12, 1


Misterios luminosos (días jueves)


1. Jesús recibe el Bautismo de Juan
Por entonces vino Jesús de galilea al jordán, para encontrar a Juan y para que éste lo bautizara. Juan quiso disuadirlo y le dijo: « ¿tu vienes a mí? Soy yo quien necesita ser bautizado por ti.» Jesús le respondió: «deja que hagamos así por ahora. De este modo respetaremos el debido orden.» Entonces Juan aceptó.
Una vez bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los Cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Al mismo tiempo se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi elegido.» Mt. 3, 13-17

2. El primer milagro, en la boda de Caná
Tres días más tarde se celebraba una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. También fue invitado Jesús con sus discípulos. Sucedió que se termino el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.» Jesús le respondió: «Mujer, ¿Por qué te metes en mis asuntos? Aun no ha llegado mi hora.»
Pero su madre dijo a los sirvientes: « Hagan lo que él les diga.» había allí seis recipientes de piedra, de los que usan los judíos para sus purificaciones, de unos cien litros de capacidad cada uno. Jesús dijo: «Llenen de agua esos recipientes.» Y los llenaron hasta el borde. «Saquen ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo.» Y ellos se lo llevaron. Después de probar el agua convertida en vino, el mayordomo llamó al novio, pues no sabía de donde provenía, a pesar de que lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Y le dijo: «Todo el mundo sirve al principio el vino mejor, y cuando ya todos han bebido bastante, les dan el de menos calidad; pero tú has dejado el mejor vino para el final.»
Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. Jn. 2, 1-11

3. El anuncio del reino y la invitación a la conversión
Después de que tomaron preso a Juan, Jesús fue a Galilea y empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios. Decía: «El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Cambien sus caminos y crean en la Buena Nueva.» Mc. 1, 14-15

4. La transfiguración de Jesús
Unos ocho días después de estos discursos, Jesús tomo consigo a Pedro, a Santiago, y a Juan y subió a un cerro a orar. Y mientras estaba orando, su cara cambió de aspecto y su ropa se volvió de una blancura fulgurante. Dos hombres, que eran Moisés y Elías, conversaban con él. Se veían en un estado de gloria y hablaban de su partida, que debía cumplirse en Jerusalén. Un sueño pesado se había apoderado de Pedro y sus compañeros, pero se despertaron de repente y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Como estos estaban para irse, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, ¡que bueno que estemos aquí! Levantemos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Pero no sabia lo que decía.
Estaba todavía hablando, cuando se formo una nube que los cubrió con su sombra, y al quedar envueltos en la nube se atemorizaron. Pero de la nube llego una voz que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo.» después de oírse estas palabras, Jesús estaba allí solo.
Los discípulos guardaron silencio por aquellos días, y no contaron nada a nadie de lo que habían visto. Lc. 9, 28-36

5. Institución de la eucaristía
Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles y les dijo: «Yo tenia gran deseo de comer esta pascua con ustedes antes de padecer. Porque, se los digo, ya no volveré a comer hasta que sea la nueva y perfecta Pascua en el Reino de Dios» Jesús recibió una copa, dio gracias y les dijo: «tomen esto y repártanlo entre ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del jugo de la uva hasta que llegue el Reino de Dios» después tomo pan y dando gracias, lo partió y se los dio diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. (Hagan esto en conmemoración mía.» hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: «Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes»). Lc. 22,14-20

Letanías de la Santísima Virgen

Señor, ten piedad de nosotros. (2 veces)
Cristo, ten piedad de nosotros. (2 veces)
Señor, ten piedad de nosotros. (2 veces)
Cristo, óyenos. (2 veces)
Cristo, escúchanos. (2 veces)

Dios, Padre Celestial, Ten piedad de nosotros.

Dios, hijo Redentor del mundo, Ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros.

Trinidad Santa, que eres Un solo Dios, Ten piedad de nosotros.

Santa María Ruega por nosotros

Santa Madre de Dios, R x N
Santa Virgen de las vírgenes, R x N
Madre de Jesucristo, R x N
Madre de la Iglesia, R x N
Madre de la divina gracia, R x N
Madre Purísima, R x N
Madre castísima, R x N
Madre Virgen, R x N
Madre sin mancha, R x N
Madre inmaculada, R x N
Madre amable, R x N
Madre admirable, R x N
Madre del buen concejo, R x N
Madre del Creador, R x N
Madre del Salvador, R x N
Virgen prudentísima, R x N
Virgen venerable, R x N
Virgen laudable, R x N
Virgen poderosa, R x N
Virgen clemente, R x N
Virgen fiel, R x N
Espejo de justicia, R x N
Trono de sabiduría, R x N
Causa de nuestra alegría R x N
Vaso espiritual, R x N
Vaso digno de honor, R x N
Vaso insigne de devoción R x N
Rosa mística R x N
Torre de David R x N
Torre de marfil, R x N
Casa de oro, R x N
Arca de la alianza, R x N
Puerta del cielo, R x N
Estrella de la mañana, R x N
Salud de los enfermos, R x N
Refugio de los pecadores R x N
Consuelo de los afligidos, R x N
Auxilio de los cristianos, R x N
Reina de los Ángeles, R x N
Reina de los Patriarcas R x N
Reina de los Profetas, R x N
Reina de los Apóstoles, R x N
Reina de los Mártires, R x N
Reina de los Confesores, R x N
Reina de las vírgenes, R x N
Reina de todos los Santos R x N
Reina Concebida sin pecado Original, R x N
Reina asunta al cielo, R x N
Reina del Santísimo Rosario R x N
Reina de la paz, R x N

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten piedad de nosotros.

Ruega por nosotros Santa Madre Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oremos: Te rogamos, señor, que nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la intercepción de la bienaventurada, Virgen Maria, seamos libres de las tristeza presente, y disfrutemos de la alegría eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amen.

La SalveDios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. ¡Dios te salve! A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

El acordaosAcuérdate, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu auxilio, haya sido abandonado de ti.
Animados con esta confianza, a ti también acudimos, oh Virgen Madre de las vírgenes, y, aunque gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, nos atrevemos a presentarnos ante tu presencia soberana.
No desoigas, oh Madre de Dios, nuestras suplicas; antes bien, escúchalas propicia y dignare atenderlas favorablemente. Amen.

Quince Minutos en Compañía de Jesús Sacramentado
No es preciso, hijo mío, saber mucho para agradarme mucho; basta que me ames con fervor. Háblame, pues, aquí sencillamente, como hablarías a tu madre, a tu hermano.¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera?
Dime su nombre, bien sea el de tus padres o hijos, bien el de tus hermanos y amigos; dime enseguida qué quisieras que hiciese actualmente por ellos. Pide mucho, mucho, no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos que llegan a olvidarse en cierto modo de sí mismos, para atender a las necesidades ajenas.
Háblame así, con sencillez, de los pobres a quienes quisieras consolar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que anhelas volver al buen camino, de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado. Dime por todos una palabra de amigo, palabra entrañable y fervorosa. Recuérdame que he prometido escuchar toda súplica que salga del corazón; y ¿no ha de salir del corazón el ruego que me dirijas por aquellos que tu corazón especialmente ama?
Y para ti, ¿necesitas alguna gracia?
Hazme, si quieres, como una lista de tus necesidades, y ven, léela en mi presencia. Dime francamente que sientes soberbia, amor a la sensualidad, envidia; que eres tal vez egoísta, inconstante, negligente, perezoso...o tal vez juzgas muy fácilmente a los demás o hablas sin caridad de ellos; y pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para quitar de ti tales males.
No te avergüences, ¡pobre alma! ¡En el cielo hay tantos justos, tantos Santos de primer orden, que en su momento tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad; y poco a poco se vieron libres de ellos. Menos aún vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales: salud, memoria, amor, amistades que te sean provechosas, paciencia, alegría, éxito en tus trabajos, negocios o estudios; todo eso puedo darte, y lo doy libremente, y deseo que me lo pidas, siempre y cuando no se oponga, antes bien favorezca y ayude a tu santificación.

Hoy por hoy, ¿qué necesitas?
¿Qué puedo hacer por ti? ¡Si supieras cuántos deseos tengo de favorecerte! ¿Traes ahora mismo entre manos algún proyecto? Cuéntamelo todo minuciosamente. Quiero saberlo de ti. ¿Qué te preocupa? ¿Qué piensas? ¿Qué deseas? ¿Hay algo que quieres que haga por tu hermano, por un amigo, por tu superior? ¿Qué desearías poder hacer tú por ellos?
¿Y por Mí?
¿No sientes deseos de mi gloria? ¿No quisieras poder hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas mucho, y que viven quizás olvidados de Mí? Dime qué cosa llama hoy particularmente tu atención, qué anhelas más vivamente, y con qué medios cuentas para conseguirlo. Dime si te sale mal tu empresa, y yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras que me interesase algo en tu favor? Hijo mío, soy dueño de los corazones, y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, a donde me place.
¿Sientes acaso tristeza o mal humor?
Cuéntame todo, pobre alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió? ¿Quién lastimó tu amor propio? ¿Quién te ha despreciado? Acércate a mi Corazón, que tiene bálsamo eficaz para curar todas las heridas del tuyo. Dame cuenta de todo, y acabarás en breve por decirme que, a semejanza de Mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibirás mi consoladora bendición.

¿Temes por ventura?
¿Sientes en tu alma vagas melancolías, que no por ser infundadas dejan de ser desgarradoras? Échate en brazos de mi providencia. Contigo estoy; aquí, a tu lado me tienes; todo lo veo, todo lo oigo, ni un momento te desamparo.
¿Sientes desvío de parte de personas que antes te quisieron bien, y ahora olvidadas se alejan de ti sin que les hayas dado un motivo? Ruega por ellas, y yo las volveré a tu lado, si no han de ser obstáculos a tu santificación.

¿Y no tienes tal vez alegría alguna que comunicarme?
¿Por qué no me haces partícipe de ella como a un buen amigo? Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, ha consolado y hecho como sonreír tu corazón. Quizá has tenido una agradable sorpresa, quizás has visto disiparse algún temor o recelo, quizás has recibido buenas noticias, alguna carta o muestra de cariño. Tal vez has vencido alguna dificultad o salido de algún lance apurado. Obra mía es todo eso, y yo te lo he proporcionado. ¿Por qué no has de manifestarme por ello tu gratitud, y decirme sencillamente, como un hijo a su padre: « ¡Gracias, Padre mío, gracias! » El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios, porque al bienhechor le gusta verse correspondido.

¿Tienes promesa alguna para hacerme?
Leo, ya lo sabes, en el fondo de tu corazón. A los hombres se les engaña fácilmente; pero a Dios, no. Háblame, pues, con toda sinceridad. ¿Tienes firme resolución de no exponerte ya más a aquella ocasión de pecado? ¿De privarte de aquel objeto que te dañó? ¿De no leer más aquel libro que exaltó tu imaginación? ¿De no tratar más aquella persona que turbó la paz de tu alma?
¿Volverás a ser dulce, amable y condescendiente con aquella otra a quien, por haberte faltado, has mirado hasta hoy como un enemigo?
Ahora bien, hijo mío; vuelve a tus ocupaciones habituales, al taller, a la familia, al estudio; pero no olvides los quince minutos de grata conversación que hemos tenido aquí los dos, en la soledad del santuario. Guarda, en cuanto puedas, silencio, modestia, recogimiento, resignación, caridad con el prójimo. Ama a mi Madre, que también lo es tuya, la Virgen Santísima, y vuelve otra vez mañana con el corazón más amoroso, más entregado a mi servicio. En mi Corazón encontrarás cada día nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos.


El Vía Crucis

1. Primera estación
† Jesús es condenado injustamente.
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

2. Segunda estación
† Jesús con la cruz a cuesta
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

3. Tercera estación
† Jesús cae a tierra por primera vez
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

4. Cuarta estación
† Jesús se encuentra su Madre la Virgen Maria
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

5. Quinta estación
† Simón, el Cirineo, Ayuda a Jesús a llevar la cruz
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

6. Sexta estación
† Verónica limpia el rostro de Jesús
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

7. Séptima estación
† Jesús cae a tierra por segunda vez
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

8. Octava estación
† Jesús se encuentra con unas mujeres que lloran por el
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

9. Novena estación
† Jesús cae a tierra por tercera vez
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

10. Décima estación
† Jesús es despojado de sus vestiduras
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

11. Undécima estación
† Jesús es Clavado en la cruz
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

12. Duodécima estación
† Jesús muere en la cruz
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.
13. Treceava estación
† Jesús es bajado de la cruz y colocado en brazos de su Madre
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.

14. Catorceava estación
† Jesús es depositado en la tumba
Todos: Te adoramos Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo.
Meditación:
Padre nuestro, Avemaría y Gloria Patri.


Dones y frutos del Espíritu Santo
1830. La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo. Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.
1831 Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.
Don de sabiduría: Nos hace comprender la maravilla insondable de Dios y nos impulsa a buscarle sobre todas las cosas y en medio de nuestro trabajo y de nuestras obligaciones.
Don de inteligencia: Nos descubre con mayor claridad las riquezas de la fe
Don de consejo: Nos señala los caminos de la santidad, el querer de Dios en nuestra vida diaria, nos anima a seguir la solución que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás.
Don de fortaleza: Nos alienta continuamente y nos ayuda a superar las dificultades que sin duda encontramos en nuestro caminar hacia Dios.
Don de ciencia: Nos lleva a juzgar con rectitud las cosas creadas y a mantener nuestro corazón en Dios y en lo creado en la medida en que nos lleva a Él.
Don de piedad: Nos mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre.
Don de temor de Dios: Nos induce a huir de las ocasiones de pecar, a no ceder a la tentación, a evitar todo mal que pueda contristar al Espíritu Santo, a temer radicalmente separarnos de Aquel a quien amamos y constituye nuestra razón de ser y de vivir.

1832 Los frutos del Espíritu son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: (Ga 5,22-23, vg.)
Caridad
Longanimidad
Benignidad
Gozo
Bondad
Mansedumbre
Paz
Continencia
Fidelidad
Paciencia
Castidad
Modestia

Oración de Santa Gertrudis la Grande.Nuestro Señor reveló a Santa Gertrudis la Grande que esta oración liberaría mil almas del Purgatorio cada vez que se dijera.
"Eterno Padre, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu divino Hijo, en unión con todas las Misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las Santas Almas del Purgatorio. Amén".
La oración fue luego extendida para incluir a los pecadores aun vivos.
"Eterno Padre, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu divino Hijo, en unión con todas las Misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las Santas Almas del Purgatorio, por todas las almas de todo el mundo, por los pecadores de la Iglesia Católica, por aquellos que están en mi hogar y en mi familia, Amen.".La aprobación y recomendación papales para esta devoción NO incluyen esta extensión.
La aprobación y recomendación fue hecha por el Cardenal Patriarca de Lisboa, Portugal, el 4 de marzo de 1936.


Ángel de la guardaÁngel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería.
Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tu que nunca me abandonas ni de noche ni de día, escucha mis oraciones y todos mis pasos guía. Que vaya siempre con tigo al Dios que te me confía. Gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía.


San Miguel ArcángelSan Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del Demonio. Reprímalo Dios, pedimos suplicantes. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha concedido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amen

http://lastresavemarias.blogspot.com.co/2007/08/las-tres-avemarias.html