En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial,
comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
Sínodo alemán aprueba “bendición” homosexual y ordenación de travestis
En la reunión del Sínodo de obispos alemán del 9 al 11 de marzo, los participantes han votado sobre las “bendiciones” homosexuales y la “diversidad de género”, aunque solo hay dos géneros. La Verdad ha sido sometida a los votos.
El Sínodo alemán aprobó el 10 de marzo un documento titulado “Bendiciones para las parejas que se aman”, incluyendo a homosexuales y adúlteros.
Solo nueve obispos votaron en contra de contradecir abiertamente la verdad y la Sagrada Escritura. 38 obispos votaron a favor y 11 se abstuvieron. Si estos últimos hubieran votado “no”, habrían bloqueado la “abominación” (Biblia, Catecismo).
El voto de los obispos en contra del texto no impresionó. El obispo de Eichstätt, monseñor Gregor Hanke, anunció que votaría en contra porque tales “bendiciones” establecen un paralelo entre las relaciones homosexuales y el matrimonio, como si este fuera el verdadero problema.
El obispo de Ratisbona, monseñor Rudolf Voderholzer, justificó su voto negativo diciendo que “no estaba seguro” de que una bendición fuera la forma de “respetar a los homosexuales”.
Los obispos alemanes ahora trabajarán en una ceremonia para la bendición homosexual y comenzarán oficialmente este abuso en marzo de 2026. En realidad, esta burla de Dios ya se está practicando y un sacerdote que se oponga será marginado.
El homosexualista de Amberes (Bélgica), monseñor Johan Bonny, “espontáneamente” como orador invitado. Dijo que los obispos flamencos fueron a Roma en noviembre de 2022 y hablaron sobre su “bendición” homosexual con Francisco. No dijo ni sí ni no a la “bendición” homosexual, sino que llamó a esto “su dominio pastoral en su país”, mientras prohibía brutalmente la Misa.
Francisco solo pidió permanecer unido [en el pecado]. Le preguntó a Bonny dos veces: “¿Van todos juntos por este camino?”. Bonny respondió: “Sí”. Los actos homosexuales son un pecado mortal que conduce a la condenación eterna.
Travestis: Adiós al sentido común – Sólo se oponen 7 obispos
La Iglesia alemana solo existe porque se mantiene artificialmente viva gracias al impuesto eclesiástico obligatorio; de lo contrario, se reduciría a escombros en unos pocos días.
Al precio de rechazar la Biblia y el sentido común, el Sínodo alemán adoptó el 11 de marzo un texto sobre ideología de género. Solamente 7 obispos votaron en contra, mientras que 13 se abstuvieron.
El ridículo documento afirma que no debe descartarse la ordenación de “intersexuales” (sic) y travestis, sino que debe considerarse “caso por caso”.
Esto significa que una mujer que cree que es un “hombre” sería ordenada [inválidamente] como “hombre”. Por el contrario, un hombre que se viste de mujer podría convertirse en sacerdote.
Según los alemanes, se debe “abolir” cualquier evaluación del estado de las características sexuales “externas” [= reales] de los candidatos al sacerdocio. Las comunidades religiosas deberían permitir el acceso a personas del sexo opuesto.
El obispo auxiliar de Münster, monseñor Stefan Zekorn, criticó el texto por estar basado “casi completamente” en la ideología de género y dijo que es un error hablar de las “variantes de género” masculino y femenina, como lo hace el texto, porque “el 99,38% de la población no son variantes”.
“No olvida Dios su promesa, como algunos creen; mas obra con paciencia por vosotros, no queriendo que perezca nadie, sino que todos se conviertan a penitencia.”
(II Pedro III,3-9)
Cristo vuelve o no vuelve?
La enfermedad mental específica del mundo moderno es pensar que Cristo no vuelve más; o al menos, no pensar que vuelve.
En consecuencia, el mundo moderno no entiende lo que le pasa. Dice que el cristianismo ha fracasado. Inventa sistemas, a la vez fantásticos y atroces, para salvar a la humanidad. Está a punto de dar a luz una nueva religión. Quiere construir otra torre de Babel que llegue al cielo. Quiere reconquistar el jardín del Edén con solas las fuerzas humanas.
Está lleno de profetas que dicen: “Yo soy. Aquí estoy. Este es el programa para salvar al mundo. La Carta de la Paz, el Pacto del Progreso y la Liga de la Felicidad, ¡La Una, la Onu, la Onam, la Unesco! ¡Mírenme a mí! Yo soy.”
La herejía de hoy, descrita por Hilaire Belloc en su libro Las Grandes Herejías, pareciera explícitamente no negar ningún dogma cristiano, sino falsificarlos todos.
Pero, mirándolo bien, niega explícitamente la Segunda Venida de Cristo; y, con ella, niega su Reyecía, su Mesianidad y su Divinidad. Es decir, niega el proceso divino de la Historia. Y al negar la Divinidad de Cristo, niega a Dios. Es ateísmo radical revestido de las formas de la religiosidad.
Con retener todo el aparato externo la fraseología cristiana, falsifica el cristianismo transformándolo en una adoración del hombre; o sea sentando al hombre en el templo de Dios, como si fuese Dios. Exalta al hombre como si sus fuerzas fuesen infinitas. Promete al hombre el reino de Dios y el paraíso en la tierra por sus propias fuerzas.
La adoración de la Ciencia, la esperanza en el Progreso y la desaforada Religión de la Democracia, no son sino idolatría del hombre; o sea, el fondo satánico de todas las herejías, ahora en estado puro.
De los despojos muertos del cristianismo protestante, galvanizados por un espíritu que no es de Cristo, una nueva religión se está formando ante nuestros ojos.
Esto se llamó sucesivamente filosofismo, naturalismo, laicismo, protestantismo liberal, catolicismo liberal, modernismo… Todas esas corrientes confluyen ahora y conspiran a fundirse en una nueva fe universal; que en Renán, Marx y Rousseau tiene ya sus precursores (Las Tres Ranas del Apocalípsis, a saber: liberalismo, comunismo y modernismo).
Esta religión no tiene todavía nombre, y, cuando lo tenga, ese nombre no será el suyo. Todos los cristianos que no creen en la Segunda Venida de Cristo se plegarán a ella. Y ella les hará creer en la venida del Otro, “Porque yo vine en el nombre de mi Padre y no me recibisteis; pero otro vendrá en su propio nombre y le recibiréis” (Jn.V,43).
De ellos escribió el primer Papa:
¡Sabed, en primer lugar, que vendrán en los últimos días en decepción seductores que andan según sus concupiscencias! Y dirán: “¿Dónde está la promesa de su venida? Todas las cosas perseveran lo mismo que desde el principio del mundo, después que murieron los Padres.
Se les esconde a los que esto quisieran, que al principio fue el cielo y la tierra sacada del agua y consistente sobre el agua por el verbo de Dios. De donde aquel mundo de entonces, inundado del agua, pereció. Pero los cielos de ahora y la tierra en el mismo verbo de Dios cimentados, están reservados al fuego del día del juicio, y la perdición de los impíos… No olvida Dios su promesa, como algunos creen; mas obra con paciencia por vosotros, no queriendo que perezca nadie, sino que todos se conviertan a penitencia. (II Pedro III,3-9)
-P. Leonardo Castellani, ¿Cristo vuelve o no vuelve?
El 16 de febrero se inauguró en Abu Dhabi un complejo llamado “Casa de la Familia Abrahámica”, que incluye una iglesia, una mezquita y una sinagoga.
Estará abierto al público a partir del 1 de marzo. Los visitantes tendrán que reservar con antelación, pero es poco probable que sea un éxito de público.
Los tres templos idénticos -que simbolizan falsamente una “igualdad” entre religiones que se contradicen explícitamente- se llaman mezquita del Imán Al Tayeb, iglesia de San Francisco y sinagoga de Moisés Ben Maimón. Recordemos que en en Abu Dhabi están prohibidas las cruces, por lo que faltará en la supuesta iglesia.
El complejo se inspira en el herético Documento de Abu Dabi sobre la Fraternidad Humana [que excluye a los católicos], firmado por Francisco en febrero de 2019.
Coronilla de la Divina Misericordia y Promesas que contiene
“Me queman las llamas de la Misericordia, deseo derramarlas sobre las almas, y las almas no quieren creer en mi bondad. Oh, qué dolor me dan cuando no quieren aceptarlas (…) Dile a la humanidad doliente que se abrace a mi Corazón misericordioso y Yo la llenaré de paz”.
A continuación, podrán leer las promesas dictadas por Jesús a Santa Faustina Kowalska:
“La humanidad no encontrará la paz hasta que no se dirija con confianza a mi Misericordia”.
«De todas Mis llagas, como de arroyos, fluye la misericordia para las almas, pero la herida de Mi Corazón es la Fuente de la Misericordia sin límites, de esta fuente brotan todas las gracias para las almas».
“El alma que confíe en mi Misericordia no perecerá, ya que todos sus asuntos son míos. El alma más feliz es la que confía en mi Misericordia, pues Yo mismo la cuido”.
«Proclama que ningún alma que ha invocado Mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión».
«Hija Mía, escribe que cuanto más grande es la miseria de un alma tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia e invita a todas las almas a confiar en el inconcebible abismo de Mi misericordia, porque deseo salvarlas a todas. En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia fue abierta de par en par por la lanza para todas las almas, no he excluido a ninguna».
«Que los más grandes pecadores pongan su confianza en Mi misericordia. Ellos más que nadie tienen derecho a confiar en el abismo de Mi misericordia. Hija Mía, escribe sobre Mi misericordia para las almas afligidas. Me deleitan las almas que recurren a Mi misericordia. A estas almas les concedo gracias por encima de lo que piden. No puedo castigar aún al pecador más grande si él suplica Mi compasión, sino que lo justifico en Mi insondable e impenetrable misericordia. Escribe: Antes de venir como juez justo abro de par en par la puerta de Mi misericordia. Quien no quiere pasar por la puerta de Mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de Mi justicia…»
«Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá. También prometo ya aquí en la tierra la victoria sobre el enemigo y sobretodo a la hora de la muerte, Yo mismo la defenderé como a mi propia gloria… Ofrezco a los hombres el vaso con el que han de venir a recoger las gracias a la fuente de la Misericordia».
las almas que difunden el culto de mi Misericordia, las protejo a lo largo de su vida como una madre cariñosa protege a su niño todavía lactante. A la hora de su muerte, no seré para ellas su juez sino su Salvador misericordioso. En aquella última hora no hay para el alma más que una sola protección: MI MISERICORDIA»…
«Yo preservaré a las ciudades y casas en las cuales se encontrase esta imagen».
«Yo también protegeré a aquellas personas que veneren esta Imagen y tengan confianza en mi Misericordia».
HORA DE LA DIVINA MISERICORDIA: LAS TRES DE LA TARDE
Oración para recibir vigor y valentía a la hora de dar a conocer los Mensajes
Lléname ahora, Oh Señor, con el Don del Espíritu Santo para llevar Tu Santísima Palabra a los pecadores que debo ayudar a salvar en Tu nombre.
Ayúdame a cubrirlos, a través de mis oraciones, con Tu Preciosa Sangre, para que así ellos puedan ser atraídos a Tu Sagrado Corazón.
Dame el Don del Espíritu Santo para que así estas pobres almas puedan deleitarse en Tu Nuevo Paraíso.
Amén
Digan esta oración todos los días, después de recitar Mi Divina Misericordia y ustedes, por su lealtad a Mí, ayudarán a salvar a Mis hijos.
La oración de las tres dictada por Jesús a Santa Faustina Kowalska es la siguiente:
Expiraste, Jesús, pero Tu muerte hizo brotar un manantial de vida para las almas y el océano de Tu misericordia inundó todo el mundo. Oh, Fuente de Vida, insondable misericordia divina, anega el mundo entero derramando sobre nosotros hasta Tu última gota.
Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, manantial de misericordia para nosotros, en Ti confío.
El Señor le dijo a Santa Faustina Kowalska lo siguiente:
Un látigo poderoso para usar contra las próximas amenazas (tormentas, terremotos,erupciones volcánicas, tsunamis, etc.) Dos casos aparecen en el Diario de Santa María Faustina que envuelven tormentas, #1731 y# 1791, y en ellos ella usa la Coronilla de la Divina Misericordia como un látigo poderoso:
“Hoy me despertó una gran tormenta, el viento estaba enfurecido y llovía como si hubiera un huracán, a cada rato caían rayos. Me puse a rogar que la tempestad no causara ningún daño; de repente oí estas palabras: Reza la coronilla que te he enseñado y la tempestad cesará. Enseguida he comenzado a rezar la coronilla y ni siquiera la he terminado cuando el temporal ha cesado y oí estas palabras: A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con mi voluntad.” (1731)
“Cuando se acercaba una gran tormenta me puse a rezar la coronilla. De repente oí la voz de un ángel: no puedo acercarme con la tempestad, porque el resplandor que sale de su boca me rechaza a mí y a la tormenta. Se quejaba el ángel con Dios. De súbito conocí lo mucho que habría de devastar con esa tempestad, pero conocí también que esa oración era agradable a Dios y lo
potente que es la coronilla.”
(1791)
Historia y más promesas:
En 1935, Santa Faustina recibió la visión de un ángel enviado por Dios para amenazar cierta ciudad. Ella comenzó a orar por misericordia, pero sus oraciones no tuvieron poder. De repente, vio a la Santísima Trinidad y sintió el poder de la gracia de Jesús en ella. Al mismo tiempo, se encontró a ella misma abogando a Dios por misericordia con palabras que escuchó interiormente. “Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero; por Su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.” (Diario, 476)
“Mientras ella continuó diciendo esta oración inspirada, el ángel se quedó sin ayuda y no pudo llevar a cabo el castigo merecido” (ver Diario, 474, 475)
Al día siguiente, mientras entraba a la capilla, escuchó de nuevo esta voz interior, instruyéndola cómo recitar la oración que Nuestro Señor más tarde llamaría “la Coronilla”. Desde ese momento, ella recitó esta forma de oración casi constantemente, ofreciéndola especialmente por los moribundos.
En posteriores revelaciones, el Señor hizo claro que la Coronilla no era sólo para ella, sino para todo el mundo. Él también atribuyó promesas extraordinarias a su recitación. “Anima a las almas a rezar la Coronilla que te he dado” (Diario, 1541) “Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte” (Diario, 687) “Cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondré ante el Padre y el alma agonizante no como Juez justo sino como el Salvador Misericordioso.” (Diario, 1541) “Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador mas empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita.” (Diario, 687) “A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi voluntad” (Diario, 1731) “Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia” (Diario 687)
«Prepararás al mundo para Mi última venida.» (Diario 429) «Habla al mundo de mi Misericordia… Es señal de los últimos tiempos. Después de ella vendrá el día de la justicia. Todavía queda tiempo para que recurran, pues, a la Fuente de Mi Misericordia.» (Diario 848) «Habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día de Mi justicia.» (Diario 965) «Estoy prolongándoles el tiempo de la misericordia, pero ay de ellos si no reconocen este tiempo de Mi visita.» (Diario 1160) Antes del Día de la justicia envío el día de la misericordia». (Diario 1588) «Quien no quiera pasar por la puerta de Mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de Mi justicia». (Diario 1146)
Además de estas palabras de Nuestro Señor, la hermana Faustina nos da las palabras de la Madre de Misericordia, la Santísima Virgen María. «Tú debes hablar al mundo de Su gran misericordia y preparar al mundo para Su segunda venida. Él vendrá, no como un Salvador Misericordioso, sino como un Juez Justo. Oh qué terrible es ese día. Establecido está ya el día de la justicia, el día de la ira divina. Los ángeles tiemblan ante este día. Habla a las almas de esa gran misericordia, mientras sea aún el tiempo para conceder la misericordia.» (Diario 635)
Por la señal + de la Santa Cruz de nuestros + enemigos líbranos, + Señor, Dios nuestro . En el nombre + del Padre y del + Hijo y del + Espíritu Santo.Amén.
Per signum + Sancte Crucis de inimicis + nostris líbera nos, + Dómine, Deus Noster. In Nómine + Pátris, et + Fílii, et + Spíritus Sancti. Amen.
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Pater Noster, qui es in caelis, sanctificétur nomen Tuum, advéniat Regnum Tuum, fiat volúntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie, et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris; et ne nos indúcas in tentatiónem, sed líbera nos a malo. Amen
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, Benedícta Tu in muliéribus, et Benedíctus fructus ventris tui Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostrae. Amen.
No se reza el Gloria.
Símbolo de los Apóstoles Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Sýmbolum Apostólicum Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ. Et in Iesum Christum, Fílium Eius únicum, Dóminum nostrum, qui conceptus est de Spíritu Sancto, natus ex Maria Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifixus, mórtuus, et sepúltus, descéndit ad ínferos, tértia die resurréxit a mórtuis, ascéndit ad cælos, sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis, inde ventúrus est iudicáre vivos et mórtuos. Et in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen. Primero, contemplamos la oración de Nuestro Señor Jesucristo. Pedimos el dolor por nuestros pecados. Primo, Dómini Nóstri Jésu Chrísti oratiónem in horto contemplámur, et dólor pro peccatis nostris pétitur.
℣.Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad, de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. ℣.Por Su dolorosa Pasión, (x10) ℟.Ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (x10)
℣. Pater aeterne, offéro tibi Corpus et Sánguinem, Ánimam et Divinitátem dilectíssimi Fílii Tui, Dómini nostri Iesu Christi, in propitiatióne pro peccatis nóstris et totius mundi. ℣. Pro dolorósa Éius passione (x10) ℟. Miserére nobis et totius mundi. (x10)
Segundo. Contemplaos la flagelación de Nuestro Señor Jesucristo. Y pedimos la mortificación de nuestros cuerpos. Secundo, Dómini Nóstri Jésu Chrísti flagellatiónem contemplámur, et córporum nostrórum mortificátio pétitur.
℣.Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad, de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. ℣.Por Su dolorosa Pasión, (x10) ℟.Ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (x10)
℣. Pater aeterne, offéro tibi Corpus et Sánguinem, Ánimam et Divinitátem dilectíssimi Fílii Tui, Dómini nostri Iesu Christi, in propitiatióne pro peccatis nóstris et totius mundi. ℣. Pro dolorósa Éius passione (x10) ℟. Miserére nobis et totius mundi. (x10)
Tercero. Contemplamos la Coronación de espinas de Nuestro Señor Jesucristo. Y pedimos la mortificación de nuestro orgullo y soberbia. Tertio, Dómini Nóstri Jésu Chrísti spinis coronatiónem contemplámur, et supérbiæ mortificátio pétitur.
℣.Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad, de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. ℣.Por Su dolorosa Pasión, (x10) ℟.Ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (x10)
℣. Pater aeterne, offéro tibi Corpus et Sánguinem, Ánimam et Divinitátem dilectíssimi Fílii Tui, Dómini nostri Iesu Christi, in propitiatióne pro peccatis nóstris et totius mundi. ℣. Pro dolorósa Éius passione (x10) ℟. Miserére nobis et totius mundi. (x10)
Cuarto. Contemplamos a Nuestro Señor Jesucristo llevando la cruz a cuestas. Pedimos la paciencia en las tribulaciones. Quarto, Dómini Nóstri Jésu Chrísti crucis bajulatiónem contemplámur, et patiéntia in tribulatiónibus pétitur.
℣.Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad, de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. ℣.Por Su dolorosa Pasión, (x10) ℟.Ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (x10)
℣. Pater aeterne, offéro tibi Corpus et Sánguinem, Ánimam et Divinitátem dilectíssimi Fílii Tui, Dómini nostri Iesu Christi, in propitiatióne pro peccatis nóstris et totius mundi. ℣. Pro dolorósa Éius passione (x10) ℟. Miserére nobis et totius mundi. (x10) Quinto. Contemplamos la crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Y pedimos la conversión de los pobres pecadores. Quinto, Dómini Nóstri Jésu Chrísti crucifixiónem et mortem contemplámur, et súi ipsíus dónum ad animárum redemptiónem pétitur.
℣.Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad, de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. ℣.Por Su dolorosa Pasión, (x10) ℟.Ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (x10)
℣. Pater aeterne, offéro tibi Corpus et Sánguinem, Ánimam et Divinitátem dilectíssimi Fílii Tui, Dómini nostri Iesu Christi, in propitiatióne pro peccatis nóstris et totius mundi. ℣. Pro dolorósa Éius passione (x10) ℟. Miserére nobis et totius mundi. (x10)
La Coronilla termina con la triple invocación de: In conclusione, ter dicitur:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero. (x3)
Sanctus Deus, Sanctus Fortis, Sanctus Immortális, miserére nobis et totius mundi. (x3)
¡Oh Sangre y Agua, que manaste del Sacratísimo Corazón de Jesús, como una fuente de misericordia por nosotros, en Tí confío. (x3)
O Sanguis et Aqua, qui ex Sacratíssimo Corde Iesu effluxístis, ut fons misercórdiæ pro nobis, in Vobis confído. (x 3)
Jesús en Tí confío. (x3) Iesu in Te confido. (x 3)
Santa Faustina Kowalska, ruega por nosotros. Sancta Faustina Kowalska,
No ha sido nada fácil vivir la situación que le ha tocado vivir
a nuestro amado Papa Benedicto XVI.
En Benedicto XVI, la inspiración y la sabiduría del Espíritu Santo para cumplir su misión estuvieron especialmente en la forma en que realizó la "supuesta renuncia". Realmente no fue una renuncia, pero los lobos (la masonería eclesiástica) creyeron que su renuncia era real... cuando no fue válida, ni fue verdadera, ni real... En realidad, Benedicto XVI no se bajó de la Cruz, sino que más bien se subió a la Cruz que el Señor quería para Él.
¿Hubo inspiración del Espíritu Santo en la Pasión dolorosa de Jesucristo? Evidentemente, ¡SÍ! ¿Acaso no estuvo la plenitud del amor del Espíritu Santo en el Sacrificio cruento en el que Jesucristo se ofreció en la Cruz del Calvario? ¡SÍ, TOTALMENTE! Ahí estaba actuando la sabiduría de la Cruz, y la plenitud del amor del Espíritu Santo en grado sumo, con una sabiduría excelente pero totalmente desconocida de los príncipes de este mundo, como nos explica San Pablo, puesde otro modo no hubieran crucificado a nuestro Señor Jesucristo... En la Cruz fueron vencidos de una vez para siempre todos los enemigos de Jesucristo. Y en la Cruz serán vencidos de nuevo los enemigos de Jesucristo y de su esposa, la Iglesia que Él fundó.
Bajarse de la cruz, en realidad, es salirse de la voluntad de Dios... Pero "renunciar" con una renuncia inválida que le ha permitido a Benedicto XVI seguir espiritualmente al frente de la Iglesia Católica, sufriendo el asedio constante de los lobos, perseguido y tratado como un auténtico prisionero, no es bajarse de la cruz, sino permanecer en ella, con una sabiduría desconocida por los lobos...
Cruz muy larga y dolorosa, que sólo con gran amor, paciencia, mansedumbre, humildad, y seguramente muchas lágrimas en soledad, pudo llevar nuestro amado Papa Benedicto XVI hasta el final, para mayor Gloria de Dios y grandes bendiciones para la Iglesia de Jesucristo.
La mayor cruz no es el martirio, sino saber vivir la voluntad de Dios con espíritu de humildad, mansedumbre y amor. En cualquier caso, Benedicto XVI ha sido un verdadero mártir por la verdad.
Benedicto XVI, como el discípulo amado, San Juan, permaneció siempre a los pies de la Cruz, acompañando a Jesucristo y a Su Madre en esta Crucifixión de su esposa: la Iglesia que Él fundó.
Benedicto XVI no abandonó su cargo jamás... Su sí al cargo de Papa fue un sí para siempre, hasta su muerte. ¡Jamás se bajo de la Cruz! Por eso ya hay testimonios de milagros por su intercesión y de cómo los demonios no soportan que se pida su ayuda en los exorcismos.
¡Gracias Benedicto XVI! ¡Sigue amparándonos con tu poderosa intercesión! No ha sido nada fácil vivir la situación que le ha tocado vivir a nuestro amado Papa Benedicto XVI.
En Benedicto XVI, la inspiración y la sabiduría del Espíritu Santo para cumplir su misión estuvieron especialmente en la forma en que realizó la "supuesta renuncia". Realmente no fue una renuncia, pero los lobos (la masonería eclesiástica) creyeron que su renuncia era real... cuando no fue válida, ni fue verdadera, ni real... En realidad, Benedicto XVI no se bajó de la Cruz, sino que más bien se subió a la Cruz que el Señor quería para Él.
¿Hubo inspiración del Espíritu Santo en la Pasión dolorosa de Jesucristo? Evidentemente, ¡SÍ! ¿Acaso no estuvo la plenitud del amor del Espíritu Santo en el Sacrificio cruento en el que Jesucristo se ofreció en la Cruz del Calvario? ¡SÍ, TOTALMENTE! Ahí estaba actuando la sabiduría de la Cruz, y la plenitud del amor del Espíritu Santo en grado sumo, con una sabiduría excelente pero totalmente desconocida de los príncipes de este mundo, como nos explica San Pablo, puesde otro modo no hubieran crucificado a nuestro Señor Jesucristo... En la Cruz fueron vencidos de una vez para siempre todos los enemigos de Jesucristo. Y en la Cruz serán vencidos de nuevo los enemigos de Jesucristo y de su esposa, la Iglesia que Él fundó.
Bajarse de la cruz, en realidad, es salirse de la voluntad de Dios... Pero "renunciar" con una renuncia inválida que le ha permitido a Benedicto XVI seguir espiritualmente al frente de la Iglesia Católica, sufriendo el asedio constante de los lobos, perseguido y tratado como un auténtico prisionero, no es bajarse de la cruz, sino permanecer en ella, con una sabiduría desconocida por los lobos...
Cruz muy larga y dolorosa, que sólo con gran amor, paciencia, mansedumbre, humildad, y seguramente muchas lágrimas en soledad, pudo llevar nuestro amado Papa Benedicto XVI hasta el final, para mayor Gloria de Dios y grandes bendiciones para la Iglesia de Jesucristo.
La mayor cruz no es el martirio, sino saber vivir la voluntad de Dios con espíritu de humildad, mansedumbre y amor. En cualquier caso, Benedicto XVI ha sido un verdadero mártir por la verdad.
Benedicto XVI, como el discípulo amado, San Juan, permaneció siempre a los pies de la Cruz, acompañando a Jesucristo y a Su Madre en esta Crucifixión de su esposa: la Iglesia que Él fundó.
Benedicto XVI no abandonó su cargo jamás... Su sí al cargo de Papa fue un sí para siempre, hasta su muerte. ¡Jamás se bajo de la Cruz! Por eso ya hay testimonios de milagros por su intercesión y de cómo los demonios no soportan que se pida su ayuda en los exorcismos.
¡Gracias Benedicto XVI! ¡Sigue amparándonos con tu poderosa intercesión!