miércoles, 13 de abril de 2022

Sangre de Cristo...

Jesús habla del Espíritu Santo —Valtorta


Dice Jesús:

«A vuestras capacidades intelectuales muy limitadas, a vuestra espiritualidad embrional, no le está concedido conocer el misterio de la naturaleza de Dios. Pero a los espirituales, entre la masa de los así llamados espirituales, el misterio se hace más cognoscible. A los amantes del Hijo, a aquellos que están verdaderamente signados por mi Sangre, el misterio se revela con mayor claridad porque mi Sangre es Ciencia y mi predilección es Escuela.

Hoy 45 hay gran fiesta en el Cielo porque todo el Cielo canta hoy el Sanctus al Cordero cuya Sangre fue derramada para la Redención humana. Tú eres una de las pocas, demasiado pocas criaturas que veneran mi Sangre como debe venerarse. Pero a quienes la veneran, desde que fue esparcida, esa Sangre habla con palabras de vida eterna y de ciencia sobresensible. Si mi Sangre fuera más amada y venerada, más invocada y creída, mucho mal que os lleva al abismo sería evitado.

Habló, esta Sangre, cuando todavía no existía bajo la figura del cordero mosaic2o, bajo el velo de las proféticas palabras en el signo del Tau preservador; habló, tras ser derramada, por boca de los apóstoles; grita su poder en el Apocalipsis; invita con su llamar desde la boca de los místicos. Pero no es amada. No es recordada. No es invocada. No es venerada. Mi Iglesia tiene tantas fiestas. Pero falta una fiesta solemnísima para mi Sangre. iY en mi Sangre está la salvación!

Hoy, fiesta de mi Sangre, te ilumino un misterio. Di: "Gloria al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo", porque te quiero hablar de Nosotros. Por vuestra condición humana necesitáis figuras para pensar en el Padre y en el Espíritu, seres incorpóreos de infinita belleza, pero que vosotros no concebís con vuestros sentidos humanos. Tanto es así que difícilmente os dirigís a Ellos con toda la plenitud del pensamiento, para invocarles como me invocáis a Mí que me pensáis como Hombre Dios. No comprendéis por ello ni siquiera lejanamente el incomparable misterio de nuestra Trinidad.

Para pensar en Dios no hay que hacer comparaciones con seres creados. Dios no se compara. Él es. En el ser está todo. Pero el ser no tiene cuerpo, y el Ser eterno no tiene cuerpo.

Mira: Dios es luz. Esto es lo único que puede en cierto modo representar a Dios sin estar en antítesis con su espiritual Esencia. La luz es, y también es incorpórea. Tú la ves pero no la puedes tocar. Ella es.

Nuestra Trinidad es luz. Una luz ilimitada. Manantial de Sí misma, viviente de Sí misma, obrante en Sí misma. El universo no es tan grande cuanto Ella es infinita. Su esencia llena los Cielos, corre sobre lo Creado, domina sobre los atrios infernales. No los penetra -habría terminado el Infierno- pero les aplasta con su resplandor que es beatífico en el Cielo, confortador sobre la tierra, terrorífico en el Infierno. Todo es Trino en Nosotros. Las formas, los efectos, los poderes.

Dios es luz. Una luz vastísima, majestuosa y sosegada es dada por el Padre. Círculo infinito que abraza toda la Creación, desde el instante en que fue dicho “¡Hágase la luz", hasta los siglos de los siglos, porque Dios, que es eterno, abraza la Creación, desde que ella existe, y continuará abrazando, cuanto, en la última forma, la eterna, después del Juicio, quedará de lo Creado. Abrazará a quienes son eternos con Él en el Cielo.

Dentro del círculo eterno del Padre hay un segundo círculo, generado por el Padre, que obra de un modo distinto pero no contrario, porque la Esencia es una. Ese es el Hijo. Su luz, más vibrante, no da solamente la vida a los cuerpos, sino que da la Vida a las almas, que la habían perdido, mediante su Sacrificio. Es un difundirse de rayos potentes y suaves que nutren vuestra humanidad e instruyen vuestra mente.

En el interior del segundo círculo, producto de los dos obrar de los primeros círculos, hay un tercer círculo de luz aún más vibrante y encendida. Es el Espíritu Santo. Es el Amor producto de las relaciones del Padre con el Hijo, tránsito entre los Dos, y consecuencia de los Dos, maravilla de las maravillas.

El Pensamiento creó la Palabra y el Pensamiento y la Palabra se aman. El Amor es el Paráclito. Él obra en vuestro espíritu, en vuestra alma, en vuestra carne. Porque consagra todo el templo, creado por el Padre y redimido por el Hijo, de vuestra persona, creada a imagen y semejanza de Dios Uno y Trino. El Espíritu Santo es crisma sobre la creación, hecha por el Padre; de vuestra persona, es gracia para gozar del Sacrificio del Hijo, es Ciencia y Luz para comprender la Palabra de Dios. Luz más restringida, no porque sea limitada respecto a las otras, sino porque es el espíritu del espíritu de Dios, y porque, en su condensación, es potentísima como es potentísima en sus efectos.

Por esto Yo dije: "Cuando venga el Paráclito os instruirá". Ni siquiera Yo, que soy el Pensamiento del Padre hecho Palabra, puedo haceros entender cuanto puede, con un sólo destello, haceros entender el Espíritu Santo. .

Si ante el Hijo toda rodilla se debe plegar, ante el Paráclito se debe inclinar todo espíritu, porque el Espíritu da vida al espíritu. Es el Amor que ha creado el Universo, que ha instruido a los primeros Siervos de Dios, que ha impulsado al Padre a dar los Mandamientos, que ha iluminado a los Profetas, que ha concebido con María al Redentor, que me ha puesto a Mí sobre la Cruz, que ha sostenido a los Mártires, que ha regido la Iglesia, que obra los prodigios de la gracia.

Fuego blanco, insostenible a la vista y a la naturaleza humana, concentra en Sí al Padre y al Hijo y es la Gema incomprensible, que no puede mirarse, de nuestra eterna Belleza. Fija en el abismo del Cielo, atrae a Sí todos los espíritus de mi Iglesia triunfante y aspira hacia Sí a quienes saben vivir del espíritu en la Iglesia militante.

Nuestra Trinidad, nuestra triple y única naturaleza se fija en un único resplandor en aquel punto del que se genera todo cuanto existe, en un eterno ser.

Di: "Gloria al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo"».

45 1° de julio, fiesta de la Preciosísima Sangre
Cuadernos Valtorta 1943

viernes, 8 de abril de 2022

La figura de Jesus...

 

Luisa Piccarreta describe la belleza de Jesús

(193) Una mañana, no recuerdo muy bien, creo que habían pasado cerca de tres meses desde que empecé a estar continuamente en la cama, mientras estaba en mi acostumbrado estado, vino mi dulce Jesús con un aspecto todo amable, como un joven, como de dieciocho años. ¡Oh cómo era bello!, con su cabellera dorada y toda rizada, parecía que encadenaba los pensamientos, los afectos, el corazón. Su frente serena y amplia, donde se miraba como dentro de un cristal el interior de su mente, y se descubría su infinita sabiduría, su paz imperturbable. ¡Oh cómo me sentía tranquilizar mi mente, mi corazón, es más, mis mismas pasiones ante Jesús caían por tierra y no se atrevían a darme la mínima molestia. Yo creo, no sé si me equivoco, que no se puede ver a este Jesús tan bello si no se está en la calma más profunda, tanto que el mínimo asomo de intranquilidad impide tener una vista tan bella. ¡Ah sí! al solo ver la serenidad de su frente adorable, es tanta la infusión de paz que se recibe en el interior, que creo que no hay desastre, guerra más feroz que ante Jesús no se calme. 

Oh mi todo y bello Jesús, si por pocos momentos que te manifiestas en esta vida comunicas tanta paz, de modo que se pueden sufrir los más dolorosos martirios, las penas más humillantes con la más perfecta tranquilidad, me parece una mezcla de paz y de dolor, ¿qué será en el Paraíso? Oh, cómo son bellos sus ojos purísimos, centellantes de luz; no es como la luz del sol que queriendo mirarla daña nuestra vista, no, en Jesús mientras es luz, se puede muy bien fijar la mirada, y con sólo mirar el interior de su pupila, de un color celeste oscuro, oh, cuántas cosas me decía. Es tanta la belleza de sus ojos, que una sola mirada suya basta para hacerme salir fuera de mí misma, y hacerme correr tras Él por caminos y por montes, por la tierra y por el cielo, basta una sola mirada para transformarme en Él y sentir descender en mí algo de Divino. 

¿Quién puede decir además la belleza de su rostro adorable? Su tez blanca parecida a la nieve teñida de un color de rosas, de las más bellas; en sus mejillas sonrosadas se descubre la grandeza de su persona, con un aspecto majestuosísimo y todo Divino, que infunde temor y reverencia, y al mismo tiempo da tanta confianza, que en cuanto a mí jamás he encontrado persona alguna que me dé al menos una sombra de la confianza que da mi amado Jesús, ni en mis papás, ni en los confesores, ni en mis hermanas. Ah sí, ese rostro santo, mientras es tan majestuoso, al mismo tiempo es tan amable, y esa amabilidad atrae tanto, de modo que el alma no tiene la mínima duda de ser acogida por Jesús, por cuán fea y pecadora se vea. Bella es también su nariz afilada, proporcionada a su sacratísimo rostro. Graciosa es su boca, pequeña, pero extremadamente bella, sus labios finísimos de un color escarlata, mientras habla contiene tanta gracia que es imposible poderlo describir. Es dulce la voz de mi Jesús, es suave, es armoniosa, mientras habla sale de su boca un perfume tal, que parece que no se encuentra sobre la tierra, es penetrante, en modo que penetra todo, se siente descender por el oído al corazón, y oh, cuántos afectos produce, ¿pero quién puede decirlo todo? 

Además es tan agradable que creo que no se pueden encontrar otros placeres como los que se pueden encontrar en una sola palabra de Jesús. La voz de mi Jesús es potentísima, es obrante, y en el mismo acto que habla obra lo que dice. Ah sí, es bella su boca, pero muestra más su hermosa gracia en el acto de hablar, entonces se ven sus dientes tan nítidos y bien alineados, y exhala su aliento de amor que incendia, saetea, consume el corazón. Bellas son sus manos, suaves, blancas, delicadísimas, con sus dedos proporcionados, y los mueve con una maestría tal, que es un encanto. ¡Oh, cómo eres bello, todo bello, oh mi dulce Jesús! Lo que he dicho de tu belleza es nada, es más, me parece que he dicho muchos desatinos, ¿pero qué quieres de mí? Perdóname, es la obediencia que así lo quiere, por mí no me hubiera atrevido a decir ni una palabra, conociendo mi incapacidad.

(194) Ahora, mientras veía a Jesús con el aspecto ya descrito, de su boca me envió un aliento que me investía toda el alma, y me parecía que Jesús me atraía con ese aliento tras Él y comencé a sentir que el alma salía del cuerpo, me la sentía realmente salir de todas partes, de la cabeza, de las manos y hasta de los pies, siendo ésta la primera vez que me sucedía, dentro de mí comencé a decir: “Ahora muero, el Señor ha venido a llevarme”. Cuando me vi fuera del cuerpo, el alma tenía la misma sensación del cuerpo, con esta diferencia, que el cuerpo contiene carne, nervios y huesos, el alma no, es un cuerpo de luz, por tanto sentí un temor, pero Jesús continuabail enviándome ese aliento y me dijo:(…)

Libro del Cielo. Vol 1

sábado, 2 de abril de 2022

Investigar...

Hoy, 1 de abril, es el aniversario de la Muerte de Jesús

Hoy, primer viernes de abril, es el aniversario de la crucifixión de nuestro Señor.

Se trata de una extrapolación a la actualidad: en aquella época aún no existía el calendario gregoriano.

Aquí se puede hacer la conversión. El año es el 33 d.C. en nuestra forma actual de contar.

https://www.fourmilab.ch/documents/calendar/

Jesús tenía 33 años desde hacía unos meses, había nacido a finales del año 2 antes de Cristo. (el año cero no existe).

El viernes 1 de abril gregoriano equivale al 3 de abril juliano, el 14 de nisán de 3793 del calendario judío.

Este último calendario sigue las fases de la luna: en cualquier momento del año se puede contar el número de días desde la última luna nueva. El 14 de Nisan es la decimocuarta noche después de la luna nueva, que inicia el nuevo mes lunar. Nisan es el mes que coincide con el equinoccio de primavera. La extrema regularidad de los movimientos de los astros en el cielo, junto con la extrema precisión de los programas informáticos de cálculo actuales, ya que siempre, sin interrupción, después de un jueves había un viernes, después de un viernes un sábado y así sucesivamente de un día a otro, permite establecer equivalencias entre los calendarios incluso retrocediendo siglos, pudiendo hacer coincidir calendarios y fases lunares.

La NASA ofrece un calendario de las fases de la luna que abarca los milenios y también registra los eclipses lunares. https://eclipse.gsfc.nasa.gov/SEpubs/5MKLE.html

Por la descripción de los evangelios sabemos que el día fue ciertamente un viernes.

Sólo hay tres años, entre el 26 (el año en que Pilato llegó a Judea) y el 36 (el año en que Pilato fue expulsado), en los que el 14 de Nisán cae en viernes. Efectivamente (comprobar para creer):

http://astropixels.com/ephemeris/phasescat/phasescat.html

Hebreo 14 nisan 3786 = en el duodécimo año de Tiberio = 26 d.C. = 20 de marzo (gregoriano) = viernes

14 nisan 3787= en el año XIII = 27 d.C. = 7 de abril (gregoriano) = miércoles

14 nisan 3788= XIV = 28 AD = 27 de marzo (gregoriano) = lunes

14 nisan 3789= XV = 29 d.C. = 14 de abril (gregoriano) = sábado

14 nisan 3790= XVI = 30 d.C. = 3 de abril (gregoriano) = miércoles

14 nisan 3791= XVII = 31 d.C. = 24 de marzo (gregoriano) = lunes

14 nisan 3792= XVIII = 32 d.C. = 12 de abril (gregoriano) = lunes

14 nisan 3793= XIX = 33 d.C. = 1 de abril (gregoriano) = viernes

14 nisan 3794= XX = 34 d.C. = 20 de marzo (gregoriano) = lunes

14 nisan 3795= XXI = 35 d.C. = 9 de abril (gregoriano) = lunes

14 nisan 3796= XXII = 36 d.C. = 28 de marzo (gregoriano) = viernes

Inexorablemente se cae la candidatura del año 30 d.C., que muchos exegetas consideran como el de la crucifixión de Jesús: el 14 de Nisán no era viernes. Incluso el 26 d.C. sería un año "imposible", ya que el decimoquinto año de Tiberio, que reinó desde mediados del 14 de septiembre d.C., comienza en el 28 de septiembre d.C.: este es el año en el que Juan entra en escena. Jesús tomará entonces el relevo, y vivirá al menos tres Pascuas; por lo tanto, como muy pronto, la Pascua que nos interesa puede haber sido la del año 31. (para desacreditar aún más la hipótesis del 30 d.C.), pero en ese año el 14 de nisán no cayó en viernes. Por último, la cronología de San Pablo, cuya conversión tuvo lugar en el año 34 a.C. (o, a más tardar, en el 35 a.C.), hace imposible el año 36 a.C. (o a más tardar, en el 35 d.C.). Josefo Flavio escribe que el tetrarca Filipo murió en el año 20 de Tiberio, es decir, 5 años después de que Juan comenzara su predicación. En el Evangelio se menciona al tetrarca Felipe todavía vivo. El vigésimo año de Tiberio corresponde al período (otoño-otoño) del 33 al 34 d.C., lo que demuestra que la Pascua del 33 d.C. encaja muy bien y que el reinado de Filipo, que comenzó 37 años antes, empezó mientras Herodes aún vivía.

En la tarde de la muerte de Jesús en la cruz, después de que el cielo se oscureciera misteriosamente durante tres horas (en ausencia, astronómicamente, de un eclipse solar). Al final de la tarde hubo un eclipse de luna mencionado en Hechos 2:20 y profetizado en Joel 3:4 "...el sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre...".  La luna de color sangre puede verse durante unas tres horas cuando se produce un eclipse total de luna. La NASA demuestra que sí hubo un eclipse lunar visible desde Jerusalén el 3 de abril (1 de abril) del año 33 d.C. Sin embargo, fue un eclipse parcial (alrededor del 60%). En este caso, la luna no suele volverse de color sangre, a menos que sólo sea visible la parte de la luna afectada por la sombra de la Tierra. Esto sólo ocurre cuando la luna está saliendo y su disco se eclipsa en la parte superior (la parte no eclipsada queda por debajo del horizonte): ¡exactamente la situación que se daba al observarla desde Jerusalén! El eclipse comenzó poco antes de las 16 horas y la luna no saldría por el horizonte hasta después de las 18 horas. En la ciudad, en un momento marcadoun por el desgarro del velo del templo, las tumbas abiertas y los temblores de tierra, apareció la primera mancha de la luna en el este en eclipse, es decir, de color rojo.

miércoles, 30 de marzo de 2022

Oraciones en latín....

 

 Oraciones en latín más conocidas

Mira cómo son estas famosas oraciones en latín.

Signum Crucis (Señal de la Cruz, Persignarse)

Persignarse en latin

Per signum Sanctæ Crucis. De inimícis nostris. Líbera nos, Dómine, Deus noster.

In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

Pater Noster (Padre Nuestro)

Pater Noster

Pater noster, qui es in caelis:
sanctificetur Nomen Tuum;
adveniat Regnum Tuum;
fiat voluntas Tua,
sicut in caelo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a Malo.
Amen.

Symbolum Apostolorum (Credo de los apóstoles)

Credo en latín

Credo en Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae,
y en Iesum Christum, Filium Eius unicum, Dominum nostrum,
Qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine,
Passus Sub Pontio Pilato, Crucifixus, Mortuus, et Sepultus,
Descendente ad inferos tertia die resurrexit a mortuis,
ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis,
inde venturus est iudicare vivos et mortuos.
Credo en Spiritum Sanctum,
sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem,
remissionem peccatorum,
carnis resurrectionem,
vitam aeternam.
Amén.

Gloria

Gloria en latín

Gloria Patri, et Fili, et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc et semper,
et in saeccula saeculorum.
Amen.

Ave María

Oraciones en latín - Ave María

Ave María, gratia plena,
Dominus tecum,
benedicta tu in muliéribus,
et benedictus fructus ventris tui Iesus.

Sancta Maria, Mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc et in ora mortis nostrae.
Amen.

Salve Regina (Salve)

Salve Regina

Salve, Regina, mater misericordiae;
vita dulcendo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus, exules, filii Evae.
Ad te suspiramus,
gementes et flentes
in hac lacrimarum valle.
Eia ergo advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos
ad nos converte.
Et Iesum,
benedictus fructus ventris tui,
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, O pía,
o dulcis Virgo María.
Amen.

Anima Christi (Alma de Cristo)

Alma de Cristo en latín

Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salve me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, lava me.
Passio Christi, conforta me.
O bone Iesu, exaudi me.
Intra tua vulnera absconde me.
Ne permittas me separari a te.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meae voca me.
Et iube me venire ad te,
ut cum Sanctis tuis laudem te
in saecula saeculorum.
Amen.

:

Los 100 requiem....

 


Rosario de los 100 Réquiem por las almas del Purgatorio
Cómo rezar el Rosario de los 100 Réquiem
Rosario de los 100 réquiem

¿Qué es el Rosario de los 100 Réquiem?

El Rosario de los 100 Réquiem es es una devoción carmelita y por la tanto también se conoce como “Devoción carmelita de los 100 réquiem”.

Santa Catalina de Bolonia dejó escrito, que muchas veces se obtiene más fácilmente las gracias que deseamos por medio de las almas buenas que están el purgatorio, que por la intercesión de los santos.

Esta piadosa devoción carmelita es antigua y muy efectiva para ayudar a las Benditas Almas del Purgatorio. Es una oración sencilla que fácilmente puede hacerse a diario en beneficio de las Benditas Almas del Purgatorio.

Deben saber que el ofrecimiento desinteresado que uno hace por las Benditas Almas del Purgatorio es tan valioso para Dios que, aún pidiendo solo por aquellos que no conoces, Dios le concede Sus Gracias también a tus familiares, amigos y conocidos.

¿Qué es un Réquiem?

Réquiem significa “descanso”, y en la liturgia romana, es la misa de difuntos, un ruego por las almas de los difuntos, llevado a cabo justo antes del entierro o en las ceremonias de recuerdo o conmemoración. Su nombre proviene de las primeras palabras del introito en latín: «Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis» («Concédeles el descanso eterno, Señor, y que brille para ellos la luz perpetua»).

Cómo rezar el Rosario de los 100 réquiem:

Se puede utilizar un rosario común dos veces, para completar los 100 réquiem, ya que el rosario sólo tiene 50 cuentas pequeñas.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego eterno de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra.

Oh Dios, que instruiste los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre y gocemos de la dulzura del bien y de Sus divinos consuelos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

  • Oración a las santa ánimas:

Animas santas, ánimas que están purgando, rueguen a Dios por mí; que yo rogaré por ustedes, a fin de que cuanto antes se les conceda la gloria del Paraíso Celestial.

  • En las cuentas grandes: Un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.
  • En cada cuenta pequeñas: Un Réquiem (Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua).

(Completa 10 decenas, es decir, dos veces el rosario)

  • De Profundis:

Salmo CXXIX de David

Desde el profundo abismo de mis penas
a Ti clamo, Señor, de noche y día;
oye, mi Dios, los incesantes ruegos
de un corazón contrito que se humilla.

Estén gratos y atentos tus oídos
a mi voz lamentable y dolorida:
a Ti mis ayes y gemidos lleguen
pues a escucharlos tu piedad se inclina.

¿Si siempre airado tus divinos ojos
sobre las culpas de los hombres fijas,
quién estará confiado en tu presencia,
confundiéndonos sólo ante tu vista?

Más la eterna palabra de tu seno
que aplaque espero tus terribles iras;
porque son inefables tus promesas
y con tus gracias pecador invitas.

Así aunque mi alma acongojada gime
contemplando el rigor de tu justicia,
por tu palabra la indulgencia espera,
de que la hacen culpas tan indigna.

¡Oh pueblo electo! De mañana y noche,
en todos tus peligros y fatigas,
acógete al Señor con la confianza
que en su ley soberana nos intima.

Porque es inagotable su clemencia;
se muestra con los flacos compasiva;
de todas sus miserias los redime,
y siempre que le claman los auxilia.

Este Dios abrevie el tiempo
en que logre Israel su eterna dicha
cuando de tus pecados la liberte,
que con tanto rigor la tiranizan.

  • Gloria
  • Réquiem aeternam:

Dales, Señor, el descanso eterno
Y brille para ellos la luz perpetua
De las puertas del infierno
Saca, Señor, sus almas,
Descansen en paz.
Amén.

También se puede terminar con un Padre Nuestro y un Réquiem más (“Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua”)

Indulgencias para quien rece De Profundis seguido del Réquiem aeternam:

El Papa Clemente XII, el 14 de agosto de 1736 concedió 100 días de indulgencia a quienes recen arrodillados y devotamente el De Profundis seguido del Réquiem aeternam y concede Indulgencia Plenaria, a los que la rezaren por un año. El día es a elección de cada cual, confesados y comulgando. Las oraciones se deben realizar al oscurecer.

¿Por qué los Cien Réquiem?

Santa Gema Galgani rezaba cada día cien “réquiem” por las almas del purgatorio. Su ángel la estimulaba en este deseo de liberar a estas almas. Un día le dijo: “Cuánto tiempo hace que no has rogado por las almas del purgatorio? Desde la mañana no había rogado por ellas. Me dijo que le gustaría que, cualquier cosa que sufriera, la ofreciera por las almas del purgatorio. Todo pequeño sufrimiento las alivia, sí, hija, todo sacrificio por pequeño que sea, las alivia” (Diario, 6-8-1900).

¡Dulce Jesús, dale descanso eterno a las Benditas Almas del Purgatorio!

Purgatorio...

 

Cuántos niveles hay en el Purgatorio - Benditas Ánimas

Cuántos niveles hay en el Purgatorio
Cuántos niveles hay en el Purgatorio

Para tener una idea de cómo se organiza el Purgatorio, podemos vislumbrarlo de una monja de Francia que murió el 22 de febrero de 1871 a la edad de 36 años, y dos años y medio después (en noviembre de 1873) ella comenzó a aparecer desde el Purgatorio a una compañera de su convento, la Hermana M. de LC (el nombre se mantiene en el anonimato en el manuscrito para proteger la identidad de las monjas, ya que el manuscrito fue publicado mientras la monja aún vivía) como se relata en el folleto “Un manuscrito inédito sobre el purgatorio” publicado por The Reparation Society of the Immaculate Heart of Mary, Inc., 2002:

“Puedo contarte sobre los diferentes grados del Purgatorio porque he pasado por ellos. En el gran Purgatorio hay varias etapas. En lo más bajo y doloroso, es como un infierno temporal, y aquí están los pecadores que han cometido terribles crímenes en vida y cuya muerte los sorprendió en ese estado. Fue casi un milagro que se salvaran, y a menudo por las oraciones de los santos padres u otras personas piadosas. A veces ni siquiera tuvieron tiempo de confesar sus pecados y el mundo los creyó perdidos, pero Dios, cuya misericordia es infinita, les dio en el momento de la muerte la contrición necesaria para su salvación a causa de una o más buenas acciones que realizaron durante la vida. Para esas almas, el Purgatorio es terrible. Es un verdadero infierno, pero hay una diferencia, que en el infierno maldicen a Dios.

Junto a ellos vienen las almas, que aunque no cometieron grandes crímenes como los demás, fueron indiferentes a Dios. No cumplieron con sus deberes pascuales y también se convirtieron al momento de la muerte. Muchos no pudieron recibir la Sagrada Comunión. Están en el Purgatorio durante los largos años de indiferencia. Sufren dolores inauditos y son abandonados sin oraciones o, si se dicen por ellos, no se les permite beneficiarse de ellos. Hay en esta etapa del Purgatorio religiosos de ambos sexos, tibios, descuidados en sus deberes, indiferentes hacia Jesús, también sacerdotes que no ejercieron su ministerio sagrado con la reverencia debida a la Soberana Majestad y que no inculcaron el amor de Dios suficientemente en las almas confiadas a su cuidado. Estaba en esta etapa del Purgatorio.

En el segundo Purgatorio están las almas de los que murieron con pecados veniales no completamente expiados antes de la muerte, o con pecados mortales que han sido perdonados pero por los cuales no han satisfecho plenamente a la Justicia Divina. En esta parte del Purgatorio también existen diferentes grados según los méritos de cada alma.

Así, el Purgatorio de las almas consagradas o de quienes han recibido gracias más abundantes, es más largo y mucho más doloroso que el de la gente común del mundo.

Por último, está el Purgatorio del deseo que se llama Umbral. Muy pocos escapan a esto. Para evitarlo por completo, hay que desear ardientemente el Cielo y la visión de Dios. Eso es raro, más raro de lo que la gente piensa, porque incluso las personas piadosas temen a Dios y, por lo tanto, no tienen un deseo suficientemente fuerte de ir al Cielo. Este Purgatorio tiene su martirio muy doloroso como los demás. La privación de la vista de nuestro amado Jesús se suma al intenso sufrimiento”.

Otra explicación de los niveles del Purgatorio:

Agosto de 1878: “Los grandes pecadores indiferentes a Dios y los religiosos que no eran lo que debían ser se encuentran en la etapa más baja del Purgatorio. Mientras están allí [en los reinos más bajos del Purgatorio], las oraciones ofrecidas por ellos no se aplican a ellos. Debido a que han ignorado a Dios durante su vida, Él ahora a su vez los deja abandonados [sin la ayuda de las oraciones de otros] para que puedan reparar sus vidas negligentes y sin valor. Mientras que en la tierra uno realmente no puede imaginarse o imaginarse lo que Dios realmente es, pero nosotros (en el Purgatorio) lo conocemos y entendemos por lo que Él es, porque nuestras almas están liberadas de todos los lazos que las encadenaban y les impedían darse cuenta de la santidad y majestad de Dios y su gran Misericordia. Somos mártires, consumidos por así decirlo por el amor.

Estamos en el estado de ser incapaces de satisfacer nuestros anhelos. Oh, qué sufrimiento es ese, pero lo deseamos y no hay murmuraciones contra Dios aquí. Deseamos solo lo que Dios quiere. Sin embargo, ustedes en la tierra no pueden comprender lo que tenemos que soportar. Estoy muy aliviado porque ya no estoy en el fuego. Ahora solo tengo el deseo insaciable de ver a Dios, un sufrimiento bastante cruel en verdad, pero siento que el fin de mi exilio está cerca y que pronto dejaré este lugar donde anhelo a Dios con todo mi corazón. Lo sé bien, me siento más a gusto, pero no puedo decirte el día ni la hora de mi liberación. Solo Dios lo sabe. Puede ser que todavía tenga muchos años de añoranza por el Cielo. Continúa orando; Te lo pagaré más tarde, aunque ahora oro mucho por ti”.

-¿Por qué rezo por ti con menos fervor que por los demás y muchas veces me olvido de recomendarte?

-No te preocupes por eso. Es un castigo para mí. Incluso si rezaras más, no debería sentirme más aliviada. Dios lo quiere así. Si Él quiere que ores más, te inspirará a hacerlo. Repito de nuevo, no te preocupes por mí. Nunca me verás en mis sufrimientos. Más adelante, cuando tu alma esté más fuerte, verás almas en el Purgatorio y muy horribles, pero no dejes que esto te asuste. Entonces Dios te dará el valor necesario y todo lo que necesitas para cumplir Su santa voluntad.

-¿No es esto un castigo?

-No, ciertamente no, estoy aquí para mi alivio y para tu santificación. Si pudieras prestar un poco más de atención a lo que digo.

-Eso es cierto, pero estos sucesos son tan extraordinarios que no sé qué hacer con ellos; no es algo común oírte de esta manera.

-Entiendo bien tu dificultad y soy consciente de tus sufrimientos por este motivo. Sin embargo, si Dios lo desea y me alivia, tendrás piedad de mí, ¿no es así? Cuando sea liberada, verás que haré por ti mucho más de lo que tú has hecho por mí. Ya rezo mucho por ti.

-¿Dónde está la hermana?

En el Purgatorio más bajo, donde no recibe ningún beneficio de las oraciones de nadie. Dios se disgusta con frecuencia, si se puede hablar así, cuando muchos religiosos vienen a morir, porque ha llamado a estas almas a sí mismo para que le sirvan fielmente en la tierra y vayan directamente al Cielo en el momento de la muerte, pero por su infidelidad tienen que permanecer mucho tiempo en el Purgatorio, mucho más que las personas en el mundo que no han tenido tantas gracias.

Septiembre de 1879: Vemos a San Miguel como vemos a los ángeles. No tiene cuerpo. Viene a buscar las almas que han terminado su purificación. Es él quien los conduce al Cielo. Está entre los serafines como dijo Monseñor. Él es el ángel más alto del Cielo. Nuestros propios ángeles de la guarda vienen a vernos, pero San Miguel es mucho más hermoso que ellos. En cuanto a la Santísima Virgen, la vemos en el cuerpo. Viene al Purgatorio en sus fiestas y vuelve al Cielo con muchas almas. Mientras ella esté con nosotros no sufrimos. San Miguel la acompaña. Cuando viene solo, sufrimos como siempre. Cuando les hablé del gran y segundo Purgatorio, fue para tratar de hacerles entender que hay diferentes etapas en el Purgatorio. Por eso llamo a esa etapa del Purgatorio “grande” o “peor” donde están las almas más culpables, y donde estuve dos años sin poder dar señales de los tormentos que estaba sufriendo. El año en que me escuchaste gemir, cuando comencé a hablarte, todavía estaba en el mismo lugar.

En el segundo Purgatorio, que sigue siendo Purgatorio, pero muy diferente del primero, se sufre mucho, pero menos que en el gran lugar de la expiación. Luego hay una tercera etapa, que es el Purgatorio del deseo, donde no hay fuego. Las almas que no desearon el Cielo con suficiente ardor, que no amaron a Dios suficientemente, están allí. Ahí es donde estoy en este momento. Además, en estas tres partes del Purgatorio, hay muchos grados de variación. Poco a poco, a medida que el alma se purifica, sus sufrimientos cambian.

A veces me dices que el perfeccionamiento de un alma es un proceso largo y también te asombra que después de tantas oraciones me haya privado durante tanto tiempo de la vista de Dios. Por desgracia, el perfeccionamiento de un alma no toma menos tiempo en el Purgatorio que en la tierra. Hay varias almas, pero son muy pocas, que sólo tienen unos pocos pecados veniales que expiar. Estos no permanecen mucho tiempo en el Purgatorio. Algunas oraciones bien dichas, algunos sacrificios pronto las entregan. Pero cuando hay almas como la mía, y eso es casi todas cuyas vidas han estado tan vacías y que prestaron poca o ninguna atención a su salvación, entonces toda su vida debe comenzar de nuevo en este lugar de expiación. El alma tiene que perfeccionarse y amar y desear a Aquel a quien no amó suficientemente en la tierra. Ésta es la razón por la que se retrasa la liberación de algunas almas. Dios me ha dado una gracia muy grande al permitirme pedir oraciones. No me lo merecía, pero sin esto me hubiera quedado como la mayoría de los de aquí, durante años y años más”.


domingo, 20 de marzo de 2022

María nuestra protectora.......

 

Foto de Medjugorje.



La foto fue tomada esta semana (10 de marzo) en la colina de las apariciones en Medjugorje, el lugar de las apariciones marianas.  

En la foto aparecen varios miembros de nuestro equipo de liberación y su grupo de peregrinos alrededor de la estatua de la Virgen.  En Medjugorje, a menudo se refieren a ella como:  "Reina de la Paz". 

En un mensaje de la Virgen de la semana pasada, uno de los videntes dijo: "La Virgen se apareció con los brazos extendidos y rezó durante mucho tiempo por la paz".  Nos animó a hacer lo mismo.  Unos días después, se le volvió a aparecer a la vidente y nos imploró que fuéramos "perseverantes" en la oración por la paz.

viernes, 18 de marzo de 2022

Nuestros padres.....


AGRADEZCAMOS PROFUNDAMENTE A NUESTROS PADRES Y A QUIENES NOS CATEQUIZARON POR HABERNOS INCULCADO LA VERDADERA FE CATÓLICA. CUMPLAMOS, CON AHÍNCO, ESTE MISMO DEBER CON NUESTROS HIJOS. DAREMOS CUENTA GRAVE A DIOS DEL DESEMPEÑO DE ESTA OBLIGACIÓN.

viernes, 11 de marzo de 2022

Meditacion sobre La Santa misa

 

Puntos de meditación sobre la Santa Misa

528

Una característica muy importante del cristiano es amar la Misa.

529

La Misa es larga, dices, y añado yo: porque tu amor es corto.

530

¿No es raro que muchos cristianos, pausados y hasta solemnes para la vida de relación (no tienen prisa), para sus poco activas actuaciones profesionales, para la mesa y para el descanso (tampoco tienen prisa), se sientan urgidos y urjan al Sacerdote, en su afán de recortar, de apresurar el tiempo dedicado al Sacrificio Santísimo del Altar?

531

"¡Tratádmelo bien, tratádmelo bien!", decía, entre lágrimas, un anciano Prelado a los nuevos Sacerdotes que acababa de ordenar.

     —¡Señor!: ¡Quién me diera voces y autoridad para clamar de este modo al oído y al corazón de muchos cristianos, de muchos!

532

¡Cómo lloró, al pie del altar, aquel joven Sacerdote santo que mereció martirio, porque se acordaba de un alma que se acercó en pecado mortal a recibir a Cristo!

     —¿Así le desagravias tú?

533

Humildad de Jesús: en Belén, en Nazaret, en el Calvario... —Pero más humillación y más anonadamiento en la Hostia Santísima: más que en el establo, y que en Nazaret y que en la Cruz.

     Por eso, ¡qué obligado estoy a amar la Misa! ("Nuestra" Misa, Jesús...)

534

¡Cuántos años comulgando a diario! —Otro sería santo —me has dicho—, y yo ¡siempre igual!

     —Hijo —te he respondido—, sigue con la diaria Comunión, y piensa: ¿qué sería yo, si no hubiera comulgado?

535

Comunión, unión, comunicación, confidencia: Palabra, Pan, Amor.

536

Comulga. —No es falta de respeto. —Comulga hoy precisamente, cuando acabas de salir de aquel lazo.

     —¿Olvidas que dijo Jesús: no es necesario el médico a los sanos, sino a los enfermos?

537

Cuando te acercas al Sagrario piensa que ¡El!... te espera desde hace veinte siglos.

538

Ahí lo tienes: es Rey de Reyes y Señor de Señores. —Está escondido en el Pan.

     Se humilló hasta esos extremos por amor a ti.

539

Se quedó para ti. —No es reverencia dejar de comulgar, si estás bien dispuesto. —Irreverencia es sólo recibirlo indignamente.

540

¡Qué fuente de gracias es la Comunión espiritual! —Practícala frecuentemente y tendrás más presencia de Dios y más unión con El en las obras.

541

Hay una urbanidad de la piedad. —Apréndela. —Dan pena esos hombres "piadosos", que no saben asistir a Misa —aunque la oigan a diario—, ni santiguarse —hacen unos raros garabatos, llenos de precipitación—, ni hincar la rodilla ante el Sagrario —sus genuflexiones ridículas parecen una burla—, ni inclinar reverentemente la cabeza ante una imagen de la Señora.

542

No me pongáis al culto imágenes "de serie": prefiero un Santo Cristo de hierro tosco a esos Crucifijos de pasta repintada que parecen hechos de azúcar

https://www.escrivaobras.org/book/camino-capitulo-23.ht