lunes, 1 de enero de 2018

Dichos sabios del Santo.. Padre Pio


8 AFIRMACIONES DEL PADRE PÍO PARA COMENZAR EL AÑO



 Las frases que se recogen en este artículo son una recopilación de algunos de los escritos y dichos de san Pío y que han sido editadas en el folleto “Buonna Giornata”, en el propio convento de San Giovanni Rotondo, donde el santo pasó gran parte de su vida y donde falleció el 23 de septiembre de 1968. Frases, sin duda, de una gran profundidad al tiempo que de una gran y probada experiencia en la virtud, que nos pueden ayudar a avanzar con mayor presteza por los caminos hacia la santidad.
Que san Pío de Pietrelcina nos ayude a recorrer este camino con la incansable y poderosa ayuda de su intercesión.
 1. LA GLORIA ES DE LOS QUE LUCHAN
La palma de la gloria está reservada sólo para los que luchan valientemente hasta el final.
Por lo tanto, vamos a empezar nuestra santa batalla de este año.
Dios nos ayudará y nos coronará con el triunfo eterno.
 2. BUENAS OBRAS e INTENCIONES
Estamos por la gracia divina, en los albores de un nuevo año.
Dado que sólo Dios sabe si vamos a terminar este año, deberíamos usarlo en reparación del pasado, y en preparación para el futuro.
Las buenas obras van de la mano con las buenas intenciones.
  3. QUE SEAMOS MOVIDOS POR LA PRESENCIA DE DIOS
Permite decirte a ti mismo, con la plena convicción de decir la verdad: “Mi alma: comienza hoy a hacer las buenas obras que hasta la fecha no has hecho”.
Vamos a ser movidos por la presencia de Dios. “Dios me ve”, vamos a menudo a decirnos “y que por mis acciones él me juzgue”.
Estemos seguros de que siempre vea solamente la bondad en nosotros.

4. NO ESPERES

Si tienes tiempo, no esperes. 
No debemos dejar para mañana lo que podemos hacer hoy.
Las tumbas están llenas de buenas intenciones que nunca se cumplieron.
Además, ¿qué seguridad tenemos de que vamos a estar vivos mañana?
Escuchemos la voz de nuestra conciencia, como dijo el real profeta: “Hoy, si escuchas la voz del Señor, no hagais oídos sordos”.
Vayamos adelante y atesoremos el momento fugaz que sólo es el nuestro.
No perdamos el tiempo, de un momento a otro, ya que el último aún no es nuestro.
 5. NO PIERDAS EL TIEMPO
Cuando se pierde el tiempo, se desprecia el regalo de Dios – el presente – que Él, en su infinita bondad, nos anuncia con su amor y su generosidad.
 6. HAZ EL BIEN
“Comencemos hoy, mis hermanos, a hacer el bien, porque hasta ahora no hemos hecho nada”.
Y estas palabras que el Padre Seráfico, San Francisco, en su humildad, aplicó a sí mismo, se deben hacer nuestras a principios del nuevo año.
Hemos vivido sin pensar, como si el Juez Eterno no nos fuera a llamar a él un día y nos pidiera dar cuenta de nuestras obras, por cómo hemos gastado nuestro tiempo.
7. COMUNICA EL AMOR
El amor no admite retraso, y los Reyes Magos, inmediatamente después de su llegada, hicieron todo lo posible para darlo a conocerlo a Él, que había conquistado su corazón a través de la afluencia de la gracia.
Él los llenó con el tipo de caridad que debe desbordarse, ya que no puede ser contenida en la pequeña estructura del corazón, y por lo tanto debe ser comunicada.
 8. NO HAGAS LAS COSAS PARA TU PROPIO MÉRITO
En tus acciones, no busques ni el mayor ni el menor mérito, sino el mayor honor y gloria a Dios.
 CUATRO FRASES DEL PADRE PÍO PARA MEDITAR EN EL NUEVO AÑO
• Hay que levantarse y valorar cada instante que pasa y está en nuestras manos. 
No debemos desperdiciar un solo momento.
Por la gracia divina nos encontramos en el inicio de un nuevo año.
El nuevo año, el cual sólo Dios sabe si veremos su fin, debe ser utilizado en reparación por el pasado y en la preparación para el futuro.
 • Estoy abrumado por la incertidumbre de mi futuro, pero valoro la esperanza viva de ver mis sueños cumplidos.
Porque el Señor no puede poner pensamientos y deseos en el alma de una persona si no tiene realmente la intención de cumplir con ellos, y satisfacer estos deseos, que solo Nuestro Señor ha causado.
• Ten cuidado de tu espíritu, huye de la ociosidad y todas las conversaciones inmorales.
Siempre recuerda las palabras del apóstol, que nuestra virtud se conserva en vasos muy frágiles.
 • La ansiedad es uno de los mayores traidores que la verdadera virtud y devoción sólida jamás puedan tener.
Uno debe tener cuidado de esto en todas las ocasiones, sobre todo en la oración.
Y para tener éxito mejor sería bueno recordar que las gracias y consuelos de la oración no son aguas de esta tierra, sino del cielo.
Por lo tanto todos nuestros esfuerzos no son suficientes para lograrlo.
A pesar de ellos es necesario prepararse con gran diligencia, pero siempre con humildad y tranquilidad.

domingo, 31 de diciembre de 2017

No puede ser.. El Sinodo ??'



Comunión para adúlteros es ‘signo de obediencia a la misericordia de Dios’: Ex Secretario de Francisco para el Sínodo de la Familia



En la foto, el Arzobispo Bruno Forte y el Papa Francisco se dan el saludo de la Paz durante la Misa de clausura del Sínodo de la Familia en la Basílica de San Pedro el 25 de Octubre de 2015.
ITALIA, 16 de Marzo de 2017 (LifeSiteNews) – El Arzobispo italiano Bruno Forte dijo que para los sacerdotes, “igual que para Dios”, amar es dar la Santa Comunión a los divorciados vueltos a casar y que viven en adulterio.
“El camino de acompañamiento culmina en la comunión para los divorciados vueltos a casar, que es signo de obediencia a la misericordia de Dios”, dijo en una entrevista el 10 de Marzo paraRomaSette.
El Arzobispo de Chieti-Vasto, Italia, fue designado como Secretario especial para el Sínodo de la Familia en 2014 por Francisco. Fue acreditado para escribir el polémico reporte del sínodo, el cuálindicó que la Iglesia hace énfasis en los aspectos “positivos” de las acciones que considera como pecado mortal, tales como adulterio, convivencia antes del matrimonio, y relaciones homosexuales.
En la entrevista, Forte defendió la exhortación apostólica Amoris Laetitia, las reflexiones del Papa después de la conclusión del Sínodo de la Familia. Indicó que los cuatro cardenales que elevaron una serie de dudas (Dubia) a Francisco, preguntándole si su enseñanza estaba en continuidad con la fe, deberían por este mismo hecho tener dudas sobre ellos mismos.
“Las preguntas que fueron planteadas presentan dudas en cuanto a quienes las hicieron”, dijo.
 “Al centro de Amoris Laetitia está la crisis de la verdadera familia. El mensaje es que, a pesar de las heridas y fracasos, vale la pena apostar a la familia. ¿Y qué hacemos entonces? Ama como Dios lo hace. ¿Y cómo mostramos este interés por los que están heridos? Con el perdón, que es la mayor fortaleza del amor”, añadió.
Forte dijo que las propuestas en Amoris pueden resumirse como acogedoras, en acompañamiento, discernimiento, e integración.
En Mayo pasado el Arzobispo reveló cómo el Papa Francisco le dijo durante el Sínodo de la Familia que evitara hablar “con claridad” sobre el tema de la admisión de los divorciados vueltos a casar a la Santa Comunión, porque hacerlo provocaría un “caos terrible”.
Forte aseguró que el Papa le dijo: “Si hablamos explícitamente sobre la comunión a los divorciados vueltos a casar, no saben qué desastre tan terrible causaríamos. Así que no hablaremos con claridad, háganlo de manera que las propuestas estén ahí, y entonces yo sacaré las conclusiones”.
El Cardenal Gerhard Müller, cabeza de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del Vaticano, hizo un fuerte reproche a principios de este año en contra de quienes utilizan Amoris para justificar la Comunión para quienes se encuentran en uniones adúlteras.
“El adulterio es siempre pecado mortal, y los obispos que crean confusión en esto deben estudiar la doctrina de la Iglesia”, dijo en aquella ocasión.
Müller dijo que la Comunión para los católicos divorciados vueltos a casar, no es posible, tal como la exhortación Familiaris Consortiode San Juan Pablo II lo expuso: “Por supuesto, esto no puede suprimirse porque no sólo es una ley positiva de Juan Pablo II, sino que expresó un elemento esencial de la teología moral cristiana y de la teología de los sacramentos”.
La Iglesia Católica enseña que los fieles pueden recibir la Santa Comunión si tienen la adecuada disposición, esto es, que estén en estado de Gracia (libres de pecado mortal). La Iglesia sigue la enseñanza de San Pablo en este asunto donde declara que “quien come el pan y bebe del cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor” (1 Cor. 11, 27).
San Pablo enseña que aquel que recibe la Comunión indignamente “come y bebe su propia condenación” (1 Cor. 11, 29).
Traducción de Como Vara de Almendro

Oración por lo que esta pasando en El Vaticano.........


FRANCISCO FIRMA UNA DECLARACIÓN CONJUNTA CON LOS LUTERANOS EN LA QUE EXPRESA SU INTENCIÓN DE NEGOCIAR LA EUCARISTÍA Y LA MISA



Antonio José Sánchez Sáez
Nuestros lectores saben que venimos siguiendo de cerca los pasos que se están dando desde el Vaticano, con la excusa del ecumenismo, para eliminar el dogma de la transubstanciación y, por tanto, la presencia real y sustancial de Cristo en la Eucaristía. Pretenden hacerlo en dos fases sucesivas: en primer lugar, promoviendo de manera discreta la intercomunión con los luteranos. Cuando hablamos de intercomunión hablamos de communicatio in sacris, expresamente prohibida desde el cisma luterano por la Iglesia. A los que están separados de la unidad visible de la Iglesia, sea por cisma o por herejía, se les impide la comunión eucarística; como tales, no pueden participar de la liturgia de los católicos, ni comulgar en nuestras misas; de la misma manera, a los católicos se les impide participar en el culto de los cismáticos y de los herejes.
En segundo lugar, una vez extendida esta gravísima práctica, dirán que es necesaria regularla de alguna manera y darle aprobación oficial a esta práctica “espontánea”, aprobando unas lineamenta o directrices más o menos oficiales para la celebración de una liturgia común con los protestantes en la que quede abolida la transubstanciación, liturgia que se acabará imponiendo por la fuerza de los hechos, de forma que los sacerdotes que se nieguen a celebrarla sean excomulgados. Como siempre, todo se inicia de forma oficiosa, por medio de hechos consumados, iniciando “procesos” (como le gusta decir a Francisco y reconoce expresamente en el numeral 223 de Evangelii Gaudium) que se vuelvan luego irreversibles y sean así confirmados. Es decir, usando la pastoral para subvertir la doctrina, como hacían los fariseos (0).
Desgraciadamente, el ataque a la Eucaristía va tan rápido que el proceso parece haberse precipitado en estos dos últimos años, apuntando a un desenlace no remoto. Sin embargo, hay novedades en estos últimos días que nos hacen ver aún con más claridad la enorme gravedad del asunto. A ello le sumamos el espectáculo asombroso de una enorme mayoría de bautizados que están completamente al margen de estas maquinaciones: unos porque no están informados de los documentos y gestos que se vienen realizando en los últimos años, dirigidos a la desacralización de la Eucaristía. Otros, porque no quieren ver la realidad, y optan por meter la cabeza bajo el ala para no preocuparse, llegando incluso a molestarse cuando algunos les intentamos advertir del fuego, que invade ya la casa de la Iglesia. El asunto es, como decíamos, de una gravedad máxima, porque toca al corazón de la fe, el mysterium fidei, la Eucaristía, y por la proximidad de su posible pronta consumación en el tiempo.
Recordemos los hitos recientes de este terrible asalto a la Eucaristía:
  1. En octubre de 2013 fue publicado el Documento “DEL CONFLICTO A LA COMUNIÓN. CONMEMORACIÓN CONJUNTA LUTERANO-CATÓLICO ROMANA DE LA REFORMA EN 2017. INFORME DE LA COMISIÓN LUTERANO-CATÓLICO ROMANA SOBRE LA UNIDAD”, que rechaza emplear el término “transubstanciación” para explicar la presencia real de Cristo en la Eucaristía, y que se atreve a decir, insolentemente, que los luteranos comparten con nosotros todos los elementos de esa presencia (1).
  2. Francisco, en su “DISCURSO A UNA DELEGACIÓN ECUMÉNICA DE LA IGLESIA LUTERANA DE FINLANDIA, CON OCASIÓN DE LA FIESTA DE SAN ENRIQUE” de 18 de enero de 2016 (2), confesó que quería reinterpretar junto con los luteranos el sacramento de la Eucaristía y la propia misa, superando viejas concepciones (la transubstanciación):
“Sobre esta base, este diálogo prosigue en su prometedor camino hacia una interpretación compartida, a nivel sacramental, de Iglesia, Eucaristía y ministerio… Pero esto no nos debe desanimar sino que, al contrario, nos debe alentar a proseguir juntos el camino hacia una siempre mayor unidad, también superando viejas concepciones y reticencias.”.

  1. Ese mismo día se les dio la comunión en la Basílica de San Pedro a los integrantes de la delegación luterana de Finlandia, presidida por una señora, Irja Askola, obispa de Helsinki (3).
  1. El 31 de octubre de 2016, en la Declaración conjunta firmada en Lünd por Francisco y por el obispo Munib Yunan, presidente de la Federación Luterana Mundial, para “conmemorar” el cisma (¡¡!!) se deja meridianamente claro que lo que se pretende es la intercomunión entre católicos y luteranos, a la vez que se acepta el carácter exclusivo como “cena” o “comida” de la Eucaristía, ya que hablan de “mesa” y no de “altar”. El artículo “una” para referirse a la mesa es numeral, indicando que se quiere compartir la Eucaristía en una única mesa:
“Muchos miembros de nuestras comunidades anhelan recibir la Eucaristía en una mesa, como expresión concreta de la unidad plena. Sentimos el dolor de los que comparten su vida entera, pero no pueden compartir la presencia redentora de Dios en la mesa de la Eucaristía. Reconocemos nuestra conjunta responsabilidad pastoral para responder al hambre y sed espiritual de nuestro pueblo con el fin de ser uno en Cristo. Anhelamos que sea sanada esta herida en el Cuerpo de Cristo. Éste es el propósito de nuestros esfuerzos ecuménicos, que deseamos que progresen, también con la renovación de nuestro compromiso en el diálogo teológico.” (4)
  1. Andrea Grillo, amigo de Francisco, liturgista, modernista conspicuo, Profesor de Teología en el Pontificio Ateneo San Anselmo de Roma, y según Marco Tosatti (5)uno de los encargados de la Comisión secreta que está llevando a cabo los trabajos para implementar una Misa ecuménica sin anáfora católica ni transubstanciación (integrada también por Arthur Roche, nombrado por Francisco, y por Piero Marini, la mano derecha de Mons. Bugnini) (6), envió el pasado 28 de octubre un tweet en el que negaba que la transubstanciación fuera un dogma (¡!), añadiendo que, como forma de explicar la Eucaristía, tiene sus límites (¡!), como por ejemplo, contradecir la metafísica (¡!). Grillo es conocido por sus desgraciadas y despectivas declaraciones contra BXVI (en las que le exigía que guardara silencio desde su retiro de Santa Marta, enfadado por las escasas veces que Benedicto ha puesto los puntos sobre las íes en estos últimos cuatro años) y contra el Cardenal Sarah, por su intento de llevar adelante una reforma de la reforma litúrgica (7).
  1. Hace escasos días, el 31 de octubre de 2017, el Vaticano dio a conocer el documento firmado por Francisco junto con la Federación Luterana Mundial, titulado “Declaración conjunta de la Federación Luterana Mundial y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos al finalizar el 31 de octubre de 2017, el año de conmemoración común de la Reforma” (8). Como vemos, se ha firmado en el día del quinto centenario del cisma luterano, para mayor escarnio de la Iglesia y de los muchos santos que lucharon contra las herejías del gran heresiarca alemán. Incluso el Vaticano ha sacado un sello conmemorativo para la ocasión, con dos de los mayores blasfemadores de Cristo y de la Iglesia que han existido arrodillados junto a la cruz (el mismo Lutero y Melanchton). En esa Declaración conjunta se confirman plenamente nuestros temores y se constata, sin ningún tipo de ambages, que se quiere negociar la Eucaristía con los luteranos. El Documento le atribuye esta perversa iniciativa a Dios, lo que es un inmenso pecado contra el Espíritu Santo y denota quién está detrás de esto, el Ángel caído. Léanlo Ustedes mismos:
“Con ayuda de Dios, pretendemos discernir a través de la oración nuestra comprensión de la Iglesia, la Eucaristía y el Ministerio, buscando un consenso sustancial que permita superar las restantes diferencias que existen entre nosotros.”
Claro está que no cabe consenso en materia de Eucaristía con nadie, ya que eso sería negociar el dogma de la transubstanciación, el pilar central de la Iglesia, y rebajarlo hasta el punto en que la presencia real no exista más en la Eucaristía, lo que harán acogiendo la doctrina protestante y diciendo que Ella es solo una comida, un símbolo, un recuerdo de lo que hizo Cristo en la última cena, eliminando todo aspecto sacrificial y, por supuesto, la anáfora católica que convierte el pan y el vino en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Cristo, real y sustancialmente presente en la Eucaristía.
  1. Como decíamos arriba, aún nos encontramos en la primera fase de la supresión de la Eucaristía, ya que algunas Comunidades católicas en Turín y en Milán han comenzado ya a celebrar una aberrante “cortesía eucarística”, como ellos la llaman, que consiste en que grupos de católicos acuden a parroquias luteranas o valdenses a recibir su “eucaristía” (pan y vino), y en que, en justa reciprocidad,  grupos valdenses y luteranos hacen lo propio recibiendo la Eucaristía católica en parroquias católicas. Así, por ejemplo, el grupo católico “Spezzare il pane” (Compartir el pan) fue el encargado de recibir en la Iglesia católica de Turín a valdenses y luteranos (9).

Entre esos grupos supuestamente católicos (que son ciertamente heréticos para quien conoce su historial en la Iglesia en los últimos años) están las Comunidades cristianas de base, entre las que se encuentran la Comunidad de San Paolo de Roma (10) y Somos Iglesia.
Así, en un Documento de 28 de octubre de 2017 dejan claro que pretenden compartir la “cena del Señor”, la Eucaristía unos con otros, justificándolo, como no podía ser de otro modo, en la Declaración Conjunta firmada por Francisco y que hemos citado bajo la nota al pie 8ª. Cito parte de ese documento de 28 de octubre:
“Ci chiediamo allora perché non si possa celebrare insieme da subito l’Eucaristia, la Cena del Signore. Quale ostacolo si interpone? Almeno la celebrazione comune si realizzi tra cattolici e luterani, portando a compimento, a conclusione di questo anno luterano, il percorso comune già contrassegnato dai documenti e dall’incontro di Lund.”
Traducción:
“Nos preguntamos entonces por qué no se puede celebrar juntos y desde ya la Eucaristía, la cena del Señor. ¿Qué obstáculo se interpone? Al menos la celebración común que se realice entre católicos y luteranos, llevando a cumplimiento, a conclusión en este año de Lutero, el camino común ya marcado por los documentos y por el encuentro de Lund” (11).
Justo al día siguiente, 29 de octubre de 2017, la Iglesia luterana de la calle Sicilia en Roma acogió a un grupo de católicos de la citada Comunidad de Base de San Paolo para celebrar juntos la misa (12), de forma que, posteriormente, sea la Iglesia católica la que acoja a los luteranos, invitándolos a recibir la Eucaristía, cosa que harán pronto.
Como vemos, el ritmo de la demolición de la Eucaristía es trepidante. Es cierto que tiene larga data pues comenzó en los años sesenta del siglo pasado sacando los Sagrarios de los ábsides y colocando en su lugar la silla del presbítero; permitiendo la comunión en la mano; quitando los reclinatorios de los bancos de las Iglesias; eliminando las flores y las velas de los altares y de los sagrarios, que denotaban su presencia real; centrándose abusivamente en el aspecto de cena más que en el aspecto sacrificial de la misa; etc. Ahora estamos ya en la primera etapa de la fase final: ya se está celebrando abiertamente la intercomunión, que es en sí mismo un enorme sacrilegio, y parece que pronto, por la fuerza de los hechos, se pretenderá pasar a una segunda y definitiva etapa en la que se celebrará conjuntamente una liturgia ecuménica donde no haya transubstanciación, “reinterpretando” el modo en que Cristo está en su Eucaristía, abandonando el concepto católico y reemplazándolo por una mera transignificación, transfinalización o un mero recuerdo de la última cena.
Todos estos herejes pretenden unirnos en falsa alianza con la Iglesia cismática luterana, sobre cuyos miembros recae la excomunión dictada por la Bula Decet Romanum Pontificem, de León X. Invocan para ello erróneamente la frase de Cristo: “Padre, que todos sean uno, como tú y yo somos uno” como si la Iglesia no tuviera la nota de la unidad desde los tiempos apostólicos y necesitase unirse a los protestantes para conseguirlo. No, la unidad existe desde la ascensión de Cristo a los cielos, en la Iglesia católica, de la que han ido saliendo herejes de toda laya desde el s I d.C hasta ahora. Así lo proclama la Encíclica Mortalium Animos, de San Pío X, que condena ese falso ecumenismo (13).
Sabemos que todo esto, de una gravedad inaudita, tenía que ocurrir porque Dios mismo nos advirtió por boca de su profeta Daniel  de la supresión del sacrificio perpetuo, como también sabemos, ya que la Virgen se lo dijo a Bernadette Soubirous, que aunque en el fin de los tiempos desaparecerá la Eucaristía de las Iglesias, la Misa se seguirá celebrando en casas particulares, en pajares, garajes, en las catacumbas… porque Él nos prometió que estaría con nosotros hasta el fin del mundo.
Que María Santísima proteja a su resto fiel en su Inmaculado Corazón, porque pronto habrá muchos mártires de la Eucaristía. Que Ella, que es ancla de esperanza, nos alcance la gracia de la perseverancia. Tenemos la grave obligación de rezar por Francisco, para que no siga adelante con lo que, a todas luces y visto lo visto, parece un plan sibilino de ataque a la Iglesia y a la Eucaristía. Parece estar emergiendo ante nuestros ojos la falsa Iglesia ecuménica del fin de los tiempos de la que tanto nos advirtió Dios por boca de su profetisa la beata Ana Catalina Emmerick. Oremos y vigilemos porque llegará un momento en que Judas se acerque por el huerto de los olivos para entregar el Cuerpo de Cristo. Y lo hará con un beso, es decir, con un aparente gesto de bondad: una falsa misericordia que no exige arrepentimiento a los pecadores ni conversión a los cismáticos.
Antonio José Sánchez Sáez.

NOTAS
(13). De la Encíclica Mortalium Animos:
“9. Un error capital del movimiento ecuménico en la pretendida unión de iglesias cristianas: Y aquí se Nos ofrece ocasión de exponer y refutar una falsa opinión de la cual parece depender toda esta cuestión, y en la cual tiene su origen la múltiple acción y confabulación el de los católicos que trabajan, como hemos dicho, por la unión de las iglesias cristianas. Los autores de este proyecto no dejan de repetir casi infinitas veces las palabras de Cristo: “Sean todos una misma cosa. Habrá un solo rebaño y un solo pastor” (14), mas de tal manera las entienden, que, según ellos, sólo significan un deseo y una aspiración de Jesucristo, deseo que todavía no se ha realizado. Opinan, pues, que la unidad de fe y de gobierno, nota distintiva de la verdadera y única Iglesia de Cristo, no ha existido casi nunca hasta ahora, y ni siquiera hoy existe: podrá, ciertamente, desearse, y tal vez algún día se consiga, mediante la concordante impulsión de las voluntades; pero en entre tanto, habrá que considerarla sólo como un ideal.
“La división” de la Iglesia
 Añaden que la Iglesia, de suyo o por su propia naturaleza, está dividida en partes, esto es, se halla compuesta de varias comunidades distintas, separadas todavía unas de otras, y coincidentes en algunos puntos de doctrina, aunque discrepantes en lo demás, y cada una con los mismos derechos exactamente que las otras; y que la Iglesia sólo fue única y una, a lo sumo desde la edad apostólica hasta tiempos de los primeros Concilios Ecuménicos. Sería necesario pues -dicen-, que, suprimiendo y dejando a un lado las controversias y variaciones rancias de opiniones, que han dividido hasta hoy a la familia cristiana, se formule se proponga con las doctrinas restantes una norma común de fe, con cuya profesión puedan todos no ya reconocerse, sino sentirse hermanos. y cuando las múltiples iglesias o comunidades estén unidas por un pacto universal, entonces será cuando puedan resistir sólida y fructuosamente los avances de la impiedad…

Antonio José Sánchez Sáez

Católico. Padre de familia. Profesor Titular de Derecho de la Universidad de Sevilla.

sábado, 30 de diciembre de 2017

El pesebre signo de decepción y fracaso

El pesebre signo de decepción y fracaso: Decepción y fracaso Queridos hermanos, escribo estas líneas el santo día de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Escribo en mi oratorio, ante un sencillo, humilde y hermoso nacimiento de escayola pintada; y contemplando la bendita escena me surgen las ideas que les expongo. El blasfemo “pesebre” de la plaza del Vaticano, tras meditar y orar, me lleva al sentimiento de decepción y  fracaso.  Decepción y fracaso del Pontificado actual; decepción y fracaso de una Iglesia que no sale de su asombro y  paralizada; y decepción y fracaso de las expectativas del Concilio que nos ofrecía una “nueva” Iglesia, por fin, abierta al mundo y dialogante con él, que renunciaba a la Iglesia “cerrada” y sin inspiración divina, que los …

La Iglesia de siempre se mueve......... unámonos


SOBREMESA CON TOSATTI: UN “PANFLETO PIRATA” EN LA IGLESIA DE ROMA INVITA A ORAR….


Comentando la última publicación de Marco Tosatti en Stillum Curiae.Por  Montse Sanmartí
 Estimados lectores: quiero hacer el siguiente comentario a la noticia que Marco Tosatti ha compartido en su blog Stillum Curiae, y que no es otra que una iniciativa espontánea del pueblo. No sabemos quién la ha promovido, pero creemos que es una genial idea que nos representa a muchos católicos tristes, aburridos y angustiados. ¡Los laicos están despertando! ¡Los laicos se mueven! ¡Los laicos exigen cambios y buscan formas de paliar el mal que infesta la Iglesia católica! Pero, ¿Qué ha sucedido esta vez?
Recordarán que hace poco compartíamos en Sobremesa con Tosatti, una noticia de su blog, donde alguien proponía si sería lícito hacer públicas todas las cartas sin respuesta escritas por los fieles a Francisco. Tosatti se hizo eco de una carta concreta, la de una mujer católica, esposa y madre de familia que planteaba públicamente sus dudas a Francisco y su preocupación en una misiva al pontífice que nunca fue respondida. Esa iniciativa me gustó, porque yo soy una de esas personas afectadas por el silencio de Bergoglio, ante un mensaje que le escribí a Francisco y del cual nunca, obviamente, recibí respuesta alguna. Yo me dirigí a él para decirle que ante sus declaraciones “NO PODEMOS ESTAR CONSTANTEMENTE HABLANDO DEL ABORTO Y DE LA ANTICONCEPCIÓN” yo me sentía totalmente huérfana y desautorizada por él. Era en el inicio del este pontificado. Yo trabajo en el campo pro vida desde hace casi 9 años. Aquella frase me dejó helada. Iba en la dirección opuesta a las frases pronunciadas constantemente durante el pontificado de Juan Pablo II. Siempre defendiendo la vida, siempre encontrando la ocasión para hablar en contra del aborto……. Como digo, jamás recibí respuesta y ahora sé por qué. La dirección que ha tomado la Pontificia Academia para la Vida, otrora fundada por el papa polaco para defender los derechos de los más vulnerables, les puede dar una idea del porqué nunca iba a responderme y las razones están a la vista, no es necesario que demos más detalles. Pueden, a modo de guía, investigar los personajes nefastos que Francisco ha tenido a bien recibir en el Vaticano e incorporar a esta Academia Pontificia “para la Vida”, excluyendo el juramento obligatorio de los académicos. Todo ello va en contravía de la vida, de la familia, de la sexualidad vista con los ojos de la fe, ya que favorecen el aborto, la anticoncepción, la ideología de género, etc. Investiguen, por favor. En esta misma página hemos hablado de ello en varias ocasiones.
Pero amigos, esta vez el tema que toca Tosatti en su blog es muy interesante. Nos informa de que “misteriosamente”,  han aparecido en algunas parroquias de Roma unos folletos con la fotografía de Francisco, rodeado por un rosario en el que se piden oraciones por diversas cosas. En pocas palabras el folleto dice más o menos lo siguiente:
  • para que Roma vuelva a la fe
  • para que la Virgen sea antes que Lutero
  • para que la fe sea antes que la política
  • para que Pannella y Bonino no sean señalados como ejemplos
  • para que el papa vuelva a hablar con los cardenales primeramente, antes que con los periodistas
  • para que el papa no persiga a los sacerdotes y ordenes religiosas que no le placen
  • para que el papa no calle delante quien combate la vida y la familia.
Está muy claro. ¡Estamos despertando! La gente se mueve. La gente ya se ha cansado. Los católicos no entienden a un papa que está a bien con el mundo y a los de su casa no responde ni hace caso. Al contrario. Parece que su objetivo sea el de colmar de parabienes a personajes que van en contra de nuestra fe.
Creo que esta es una maravillosa noticia.
¡Gracias, Marco, por hacerte eco de ella! Se está formando un pequeño “ejército de batalla” que se está dejando sentir. Roma ha sido el foco de esta iniciativa. Esperemos que surjan nuevas en otras partes del mundo, como la que en España protagonizaron a finales de octubre algunos amigos y lectores de Como Vara de Almendro al colgar en las iglesias y catedrales los Dogmas de nuestra fe, para protestar contra la “celebración del centenario de la Reforma”.
¡La Iglesia se mueve! ¡La Iglesia está viva y no las puertas del Infierno no prevalecerán contra Ella! ¡Es la hora de los laicos!
 El artículo en el que se basa este comentario es de Marco Tosatti en su blog, Stillum Curiae