sábado, 7 de agosto de 2010

Ven Espiritu Creador.....


VENI, CREATOR SPIRITUS

Veni, Creator Spiritus, mentes tuorum visita,
imple superna gratia quae tu creasti pectora.

Qui diceris Paraclitus, altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas, et spiritalis unctio.

Tu, septiformis munere, digitus paternae dexterae,
Tu rite promissum Patris, sermone ditans guttura.

Accende lumen sensibus, infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis virtute firmans perpeti.

Hostem repellas longius, pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio vitemus omne noxium.

Per te sciamus da Patrem, noscamus atque Filium;
Te utrisque Spiritum credamus omni tempore.

Deo Patri sit gloria, et Filio, qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito, in saeculorum saecula.
Amen

viernes, 6 de agosto de 2010

Alma de Cristo...


ALMA DE CRISTO

"Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salve me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, lava me.
Passio Christi, conforta me.
O bone Iesu, exaudi me.
Intra tua vulnera absconde me.
Ne permittas me separari a te.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meae voca me.
Et iube me venire ad te,
ut cum Sanctis tuis laudem te
in saecula saeculorum.
Amen."

jueves, 5 de agosto de 2010

Reina del Cielo...


REGINA CAELI (Tiempo Pascual)

Regína caeli, laetáre; allelúia.
R. Quia quem meruísti portáre; allelúia.
V. Resurréxit sicut dixit;; allelúia.
R. Ora pro nobis Deum; allelúia.
V. Gáude et laetáte, Virgo Maria; allelúia.
R: Quia surréxit Dóminus vere; allelúia.
Orémus
Deus, qui per resurréctionem Fílii tui Dómini nostri
Iesu Christi mundum laetificáre dignátus es,
praesta quáesumus, ut per ejus Genetrícem
Vírginem Maríam, perpétuae capiámus gáudia vitae.
Per eúmdem Christum Dominum nostrum.
Amen.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Angelus ....


EL ÁNGELUS

V. Angelus Domini nuntiávit Mariae;
R. Et concépit de Spíritu Sancto.
Ave Maria....
V.Ecce ancilla Dómini;
R. Fiat mihi secundum verbun tuum.
Ave Maria...
V. Et Verbum caro factum est;
R. Et habitávit in nobis.
Ave Maria...
V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
Orémus
Gratiam tuam, quaesumus, Dómine,
méntibus nostris infúnde: ut qui, Angelo nuntiánte,
Christi Fílii tui Incarnatiónen cognóvimus,
per passiónem ejus ad crucem ad resurrectiónis
glóriam perducámur.
Per eúndem Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

martes, 3 de agosto de 2010

El peligro de la ouija....tan comun hoy dia



LA OUIJA - ¿EL TELEFONO DE LOS MUERTOS? ¿QUE HAY DE VERDAD O DE FALSEDAD SOBRE ELLA?
Otra nueva sección del blog que iremos apliando con el tiempo, espero que os guste porque, requiere un arduo trabajo así como de una documentación exaustiva.

LA OUIJA, UN POCO DE HISTORIA

El inició de la Ouija es un poco vago, unos la situan en las corrientes espíritistas, pero la verdad es que ya pitágoras (540 a.C.) usaba un artefacto parecido cuando se reunía en "círculos" en los que "una tabla mística que se movía con ruedas" hacia signos que el filósofo y uno de sus estudiantes interpretaban a la audiencia como revelaciones del mundo invisible. En la China, antes del nacimiento de Confucio, se usaba algo similar, lo que parecía ser una forma "no peligrosa" de comunicarse con los espíritus de los muertos. El mundo del ocultismo abrazó con entusiasmo a la ouija. En 1853, en Francia, el "espiritualista" M. Planchette, diseñó una ouija similar a la que hoy día es popular. Elija J. Nond, en USA, le hizo variaciones; William Fuld le compró los derechos y un año después la patentó. Finalmente, en 1966, "Parker Brothers" compró los derechos sobre el juego de la ouija y ha sido desde entonces su fabricante. La Ouija es un tablero que incorpora letras y números con el que se cree que se puede entablar contacto con los difuntos, o con otros entes espírituales. En diversos países latino americanos tambiés es conocido como el "juego de la copa", auque no existe diferencia entre uno y otro pues ambas son la misma cosa. Como hemos comentado mas adelante, la "moda espíritista" inundaba occidente hacia finales del siglo XIX, y se cree que su "relanzamiento" viene dado desde esa fecha en adelante. Según sus seguidores, la Ouija tiene como fin el contacto de las personas que participan en el juego con supuestos espíritus, almas en pena y de forma cultural se asocia con el contacto con seres de la religión católica como Dios y el Demonio, aunque esto último es rechazado por estudiosos de la Ouija.

Se han realizado varios experimentos en los que según psicológos y científicos que han investigado sobre esta práctica, ponen de maniesto que la Ouija no establece contacto con seres supuestamente paranormales. Una prueba es la necesidad de que las personas estén en contacto con el vaso, si éste es tocado, se mueve. Lo que comentan los estudiosos que da pié a la acción ideomotriz, es decir el movimiento del vaso sería movida involuntariamente por pequeñas presiones de los dedos.

¿QUE DICE LA IGLESIA SOBRE ESTA PRÁCTICA?

El Primer Mandamiento prohíbe invocar espíritus. El Rey Saúl recurrió a una mujer para conjurar el espíritu del difunto profeta Samuel y fue castigado por Dios (Cf. 1 Samuel 28, 8-17). Se trata del pecado de adivinación: querer "desvelar" el porvenir recurriendo a espíritus (que en realidad son demonios). Mucha gente se ve atraída por la posibilidad de contactar con un ser querido ya muerto, otros sólo por curiosidad y otros para pasar el rato... La verdad es que con el tiempo la ouija va variando el destino del contactarte en función de las nuevas creencias. Por ejemplo hay quien la utiliza supuestamente para contactar con seres extraterrestres, seres de otras dimensiones, ángeles, etc..., cuando en realidad según estudiosos el subsconciente y tal vez el efecto "placebo" quien se comunica con nosotros. Ahora existe una nueva versión de la ouija para el siglo XXI en la que se juega por medio de un ordenador. Existe una versión en la que se manipulan las respuestas del jugador sin que este lo sepa. Otras versiones dan respuestas escogidas por la computadora al azar.

Si alguno dudase de la conexión entre la ouija y el ocultismo, solo necesita hacer una búsqueda en Internet para percatarse de la cantidad de estos grupos que la utilizan para comunicarse con espíritus.

¿COMO FUNCIONA LA OUIJA?

La Iglesia aconseja no dar una explicación de orden sobrenatural a un fenómeno que pueda ser explicado en el orden natural. Se deben considerar las razones naturales del fenómeno antes de pensar en causas que pudieran ser naturales. Se ha tratado ingenuamente de descartar la injerencia demóniaca basándose en un experimento en el que no se logró un mensaje coherente cuando se vendaron los ojos de los participantes y se cambió el orden de las letras en el tablero. Argumentan que si fuese el demonio no hubiese tenido dificultad de vercer dichos obstáculos (esta claro que si hay una entidad suficientemente inteligente se daría cuenta del engaño). Sin embargo no comprenden la sagacidad del demonio para esconderse cuando le conviene pasar desapercibido. La ouija no siempre funciona. El uso de la ouija, si que parece tener unas conotaciones tales como: Progresivamente desemboca en amenazas, sugestión a causar violencia, suicidio, la desesperación o presunción, invitaciones a desobedecer a Dios a cambio de alguna oferta de bienestar, riquezas... Los resultados pueden ser, por ejemplo, obsesiones, ansiedad, ataques de pánico, enfermedades, desórdenes mentales. He visto muchos casos en que el sujeto se envicia con la ouija y pierde el discernimiento de tal manera que justifica su uso aun cuando percibe graves daños a su persona. Hay que advertir que, aunque se use la ouija por curiosidad, se esta abriendo camino para el demonio y no es de extrañar que la persona quede espirítualmente afectada. Esta advertencia es necesaria porque el demonio realmente existe y realmente tiene acceso a nosotros por diversos medios. Puede usar movimientos naturales y el subsconciente para guiarnos al mal, tentarnos, confundirnos, etc...

No se debe buscar conocer sino lo que Dios nos quiera revelar. Siendo más inteligente que nosotros, el demonio tiene conocimientos suficientes para engañarnos. Puede además imitar voces y apariencias de personas que han muerto. Dios se da a conocer a traves de su hijo Jesucristo. El confió su revelación a Su iglesia. Y a ella debemos acudir y más concretamente a las Sagradas Escrituras. Puede ser que se juegue inocentemente con la ouija pensando que es un mero juego de azar, sin invocar espíritus. Puede que en estos casos no se perciba daño alguno. No hay pecado mientras no se haga conscientemente lo que Dios prohíbe. El enemigo no es omnipotente. Debe esperar a que su presa se adentre en la trampa y se abra a la curiosidad de buscar respuestas y mensajes lo cual es adivinación. Pero cuando se le toma gusto al juego y se invocan espíritus se entra en el campo de la adivinación y eso es dañino.

La famosa película "El Exorcista", aunque en algunos casos fue extensamente dramatizada al estilo de las películas de Hollywood, está BASADA EN UN CASO REAL DE EXORCISMO EN EL CUAL LA PUERTA DE ACCESO DEL DEMONIO FUE EL JUEGO DE LA OUIJA. Allí se muestran los distintos procesos que se suceden en un caso de posesión, y que DE VERDAD SUCEDIERÓN.

En la película, el demonio mata a un personaje (más concretamente a un sacerdote). Esto no sucedió en la realidad y simplemente sirvió para aumentar mas el drama de la película. El demonio no puede arrebatar directamente la vida a nadie, pero si puede engañar de manera que nos obsesionemos, angustianos, crearnos depresiones, etc..., hasta que la persona sea la que ella misma se haga daño.

¿QUE DEBEMOS HACER?

En principio CUIDAR DE QUE LA OUIJA NO ENTRE EN EL HOGAR. No debemos dejarnos influenciar por los que dicen que es sólo un juego inofensivo, pues si "no son supuestas entidades las que se comunican con nosotros" si que existe una probabilidad muy grande de que actué el subsconciente y puede provocar a la larga daños mentales irreversibles, como nerviosismos, agustias, atáques de pánico, etc...
Si hemos invocado algún espíritu sea por la ouija u otra manera, tranquilo Dios te ama y quiere salvarte. Ve a la Iglesía confiesate, haz proposito de no volverlo a repetir, recibe la Eucarístia y al menos durante un tiempo reza el rosario (es un arma que los demonios no pueden soportar), usa la coronilla de la Misericordia. Acude a San Miguel Árcangel, invocalo y haz un acto de consagración (en este Blog tienes una oración para eso en el apartado oraciones cristianas). En vez de buscar espíritus malos ya derrotados por Cristo, abre tu corazón al Espíritu Santo, a Cristo y a la Santísima Virgen María, ella te amparará contra el Maligno.

El peligro de pasar a buscar comunicación por medio de algún espíritu ES REAL. Es asi como se entra en la adivinación, en donde realmente quien se comunica es el demonio, aunque se "presente o se de a conocer" como un difunto, un extraterrestre.

Cristobal Aguilar

viernes, 30 de julio de 2010

Situacion de La Mujer en los tiempos de Jesus

El papel de la mujer en el mundo oriental de aquella época y en particular en Israel era mucho más asfixiante de lo que hoy se puede pensar. El desprecio de los hombres de aquellos días por sus mujeres era algo que hoy resulta difícil de comprender.

Por ejemplo, cuando la mujer judía salía de su casa, no importaba para qué, tenía que llevar siempre la cara cubierta con un tocado que comprendía dos velos sobre la cabeza, una diadema sobre la frente, con cintas colgantes hasta la barbilla, y una malla de cordones y nudos. De este modo no se podían conocer los rasgos de su rostro. La mujer que de este modo salía de su casa sin llevar la cabeza cubierta ofendía hasta tal punto las “buenas costumbres” que su marido tenía el derecho y, según los doctores de la ley, hasta el deber de despedirla, sin estar obligado a pagarle la suma estipulada para el caso de divorcio. Y sobre esto hay que decir que había mujeres tan estrictas también, que tampoco se descubrían en su propia casa. Sólo el día de la boda, y si la mujer era virgen y no viuda, aparecía en el cortejo con la cabeza al descubierto.

Ni que decir tiene que las israelitas, sobre todo las de las ciudades, debían de pasar inadvertidas en público. Las reglas “judaicas” que se seguían entonces mantenían que era preferible no hablar con las mujeres en público para el bien del alma. Estas reglas de “buena educación” prohibían, incluso, encontrarse a solas con una hebrea, y mirar a una casada, o saludarla. Era un deshonor para un alumno de los escribas hablar con una mujer en la calle. Aquella rigidez llegaba a tal extremo que la judía que se entretenía con todo el mundo en la calle o que hilaba a la puerta de su casa podía ser repudiada, sin recibir el pago estipulado en el contrato matrimonial.

Pero en verdad no hay que generalizar. También había excepciones. Estas reglas eran tenidas muy en cuenta sólo entre los grupos más puritanos, especialmente los fariseos. La verdad es que dos veces al año, el 15 de ab y el día de la expiación, había danzas en las viñas de los campos, y las muchachas se hacían valer ante los jóvenes. Sobre todo estas prescripciones afectaban a las familias acomodadas, donde la mujer sí que podía llevar una vida retirada, pero no en las familias populares, donde razones económicas lo impedían: la mujer tiene que ayudar a su marido muchas veces en el trabajo. Además, en el campo reinaban relaciones más libres y sanas que en las grandes ciudades, donde las maneras y las costumbres eran algo a lo que se daba más importancia. En los pueblos la mujer va a la fuente a por agua, se une al trabajo de los hombres en el campo, vende productos de la cosecha, sirve en la mesa, etc. Tampoco se llevaba tan rigurosamente la costumbre de taparse la cabeza en el campo.
La situación de la mujer en la casa no se veía modificada, en relación a esta conducta pública. Las hijas, por ejemplo, debían ceder siempre los primeros puestos, e incluso el paso por las puertas, a los muchachos. Su formación se limitaba estrictamente a las labores domésticas, así como a coser y tejer. Cuidaban de los hermanos más pequeños y, respecto del padre, tenían la obligación de alimentarlo, darle de beber, vestirlo, cubrirlo, sacarlo y meterlo cuando era anciano, y lavarle la cara, las manos y los pies. Sus derechos, en lo que se refiere a la herencia, no era el mismo que el de los varones. Los hijos y sus descendientes precedían a las hijas.
La patria potestad era muy grande respecto a las hijas menores antes de su boda. Se hallaban en poder de su padre. La sociedad judía de aquel tiempo distinguía tres edades: la menor (qatannah, hasta la edad de doce años y un día), la joven (na’arah, entre los doce y los doce años y medio), y la mayor (bôgeret, después de los doce años y medio). Hasta esta última edad, el cabeza de la familia tenía toda la potestad, a no ser que la joven estuviese ya prometida o separada. Según este código social las hijas no tenían derecho a poseer absolutamente nada: ni el fruto de su trabajo ni lo que pudiese encontrar, por ejemplo, en la calle. Todo era del padre.

La hija, hasta los doce años y medio, no podía rechazar un matrimonio impuesto por el padre. El padre podía vender a su hija como esclava, siempre que no hubiera cumplido los doce años. Los esponsales solían celebrarse muy temprano. Al año de ser mayor, la hija celebraba la boda, pasando entonces de la potestad del padre a la del marido. Y realmente, no se sabía qué podía ser peor. Después del contrato de compa-venta, pues eso era en el fondo la ceremonia de esponsales y matrimonio, la mujer pasaba a vivir a la casa del esposo. Esto, generalmente, significaba una nueva carga, amén del enfrentamiento con otra familia extraña a la recién llegada, a la que casi siempre se manifestaba una abierta hostilidad.

A decir verdad, la diferencia entre la esposa y la esclava o una concubina era que aquella disponía de un contrato matrimonial y las últimas no. A cambio de muy pocos derechos, la esposa se encontraba cargada de deberes: tenía que moler el grano, coser, lavar, cocinar, amamantar a los niños, hacer la cama del marido y, en compensación por su sustento, hilar y tejer. Otros añadían incluso a estas obligaciones las de lavar la cara, manos y pies, y preparar la copa del marido. El poder del marido y del padre llegaba al extremo de que, en caso de peligro de muerte, había que salvar antes al marido. Al estar permitida la poligamia, la esposa tenía que soportar la presencia y las constantes afrentas de o de las concubinas. Pero la poligamia sólo podía ser asumida por la gente pudiente y no era habitual. En cuanto al divorcio, que estaba admitido según la Ley mosaica, el derecho estaba única y exclusivamente de parte del marido. Sólo él podía iniciar el trámite. Esto daba lugar, lógicamente, a constantes abusos.
Naturalmente, dentro de estos límites, la situación de la mujer variaba según los casos particulares. Había dos factores que tenían especial importancia: por una parte, la mujer encontraba apoyo en sus parientes de sangre, especialmente en sus hermanos, lo cual era capital para su vida conyugal; por otra parte, el tener niños, especialmente varones, era muy importante para la mujer. La carencia de hijos era considerada como una gran desgracia, incluso como un castigo divino. La mujer, al ser madre de un hijo, era considerada: había dado a su marido el regalo más precioso.
La mujer viuda quedaba también en algunas ocasiones vinculada a su marido: cuando éste moría sin hijos. En este caso debía esperar, sin poder intervenir en nada ella misma, que el hermano o los hermanos de su difunto marido contrajesen con ella matrimonio levirático o manifestasen su negativa, sin la cual no podía ella volver a casarse.
Por supuesto, desde el punto de vista religioso, la mujer israelita tampoco estaba equiparada con el hombre. Se veía sometida a todas las prescripciones de la Torá y al rigor de las leyes civiles y penales, incluida la pena de muerte, no teniendo acceso, en cambio, a ningún tipo de enseñanza religiosa. Una sentencia del Rabí Eliezer, por ejemplo, decía que “quien enseña la Torá a su hija, le enseña el libertinaje”, y otra decía: “Vale más quemar la Torá que transmitirla a las mujeres”. La mujer no estaba obligada a ir en peregrinación a Jerusalén por las fiestas de Pascua, Pentecostés y los Tabernáculos, habitar en las tiendas en la fiesta y agitar los lûlab, hacer sonar el sopar el día de Año Nuevo, leer el libro de Ester (magillah) en la fiesta de los Purim, recitar cada día el semá, etc. De las dos partes de la sinagoga, sabbateion y andron, la primera, dedicada al servicio litúrgico, era accesible también a las mujeres; por el contrario, la otra parte, destinada a las lecciones de los escribas, sólo era accesible a los hombres y los muchachos, como ya indica su mismo nombre. Pero esto no se seguía con exactitud, pues en las familias de elevado rango, se daba a las hijas una formación profana, haciéndoles aprender griego.

Los derechos religiosos de las mujeres, lo mismo que los deberes, estaban limitados. Las mujeres sólo podían entrar en el templo al atrio de los gentiles y al de las mujeres; durante los días de la purificación mensual y durante un período de 40 días después del nacimiento de un varón y 80 del de una niña no podían entrar siquiera al atrio de los gentiles. Durante este período se consideraba a las mujeres fuentes de impureza y debían mantenerse alejadas de los lugares de culto. No era usual que las mujeres impusiesen su mano sobre la cabeza de las víctimas para el sacrificio y sacudiesen sus porciones. Las mujeres podían entrar en la parte de la sinagoga utilizada para el culto; pero había unas barreras y un enrejado que separaban el lugar destinado a las mujeres. Más tarde se llegó incluso a construir para ellas una tribuna con una entrada particular. En el servicio litúrgico, las mujeres se limitaban únicamente a escuchar. No podían hacer la lectura porque era rarísimo que supieran leer y mucho menos se esperaba de ellas que pudieran hacer una enseñanza pública.

En la casa, la mujer no era contada en el número de personas invitadas a pronunciar la bendición tras la comida y tampoco tenía el derecho a prestar testimonio en un juicio. Sencillamente, era considerada mentirosa por naturaleza.
Para concluir, era muy significativo que el nacimiento de un varón era motivo de alegría, y el de una niña se veía acompañado de la indiferencia, e incluso de la tristeza. Los escritos rabínicos llegaban a proclamar: “¡Desdichado de aquel cuyos hijos son niñas!”.
Teniendo en cuenta todos estos precendentes se valorará más en su justa medida el valor que representaba el que Jesús se rodease también de mujeres, que conversase libremente con ellas y que las tratase como a los hombres; e incluso que infundiese esos mismos nuevos ánimos y sentimientos en la mente de los hombres que le conocieron. En el relato de “Buscando a Jesús”, el maestro, en una acción inédita para la época, llegó a nombrar a un grupo de mujeres como predicadoras, adelantándose incluso a nuestro tiempo. Esta actitud no trajo para el Rabí sino enormes quebraderos de cabeza y fracasos, y los primeros cristianos no tardaron en silenciar estas posturas para no perder adeptos.
Referencias:
“Jerusalén en tiempos de Jesús”, Joaquín Jeremías, Ediciones Cristiandad.
“Historia del pueblo judío en tiempos de Jesús”, Emil Schürer, Ediciones Cristiandad
JAG

el diablo vendiendo Hostias........


ABN.- El cristianismo y el socialismo, perfectamente, pueden ir tomados de la mano por los caminos de la historia, manifestó este domingo el presidente de la República, Hugo Chávez Frías.

El Jefe de Estado hizo esta afirmación durante el programa Aló, Presidente, número 360, realizado en las instalaciones de la planta procesadora Lácteos Los Andes, ubicada en Cabudare, municipio Palavecino, estado Lara.
Su declaración fue a propósito de recibir en el programa al sacerdote Alfonso Rojas de Barquisimeto, estado Lara, quien bendijo al mandatario nacional, así como a la sede de la planta y a los alimentos que procesa.
Manifestó que espera que no se malinterprete una frase que publicó este domingo en sus Líneas de Chávez, donde señaló ¡Cristo de Cumaná!, “estuve a punto de quitarla, pero dije que no, porque son frases que salen del espíritu”.
Por su parte, el prelado exclamó: “Que Dios todopoderoso bendiga las manos que han hecho estos productos para el servicio del pueblo y que nuestros caminos estén llenos de lealtad hasta la muerte”.
El sacerdote Rojas le dijo al presidente Chávez “usted dignifica el ser humano, por eso dignificándose se convierte en sujeto histórico de la Revolución y no objeto. Dios lo ilumina y los hombres revolucionarios de corazón lo acompañaremos hasta la muerte”.

http://lataguaradelfariseo.blogspot.com

jueves, 29 de julio de 2010

Organice este domino.cuales son fotos de una eucaristia y cuales de un rito protestante...

"Cuando hayamos aniquilado la Misa, habremos aniquilado el Papado en su totalidad. Porque es sobre la Misa, como sobre una Roca que el Papado se apoya con sus monasterios, sus obispados, sus colegios, sus altares, sus ministros y sus doctrinas. Todos estos caerán cuando su sacrílega y abominable Misa haya sido reducida a polvo".
Martín Lutero

















Las fotografías “católicas” son del Congreso Nacional de la Renovación Carismática de Brasil (2.010). Puede ver más imágenes aquí
http://artigosqaqd.blogspot.com/2010/07/fotos-do-congresso-nacional-da-rcc-2010.html .

Gracias a Ana María Nunes de Sucessão.

viernes, 23 de julio de 2010

Reflexion para los momentos actuales ....





"No sigas a la muchedumbre para obrar el mal, ni el juicio acomodes al parecer del mayor número, si con ello te desvías de la verdad."

san Atanasio

miércoles, 14 de julio de 2010

Como llegar a La Montaña...

(Ampliar la foto)












Casa de retiro

Ubicados en el Terminal de transportes de Bogota, la hora ideal para el recorrido de acuerdo al numero de horas del Viaje es 10 00 PM en uno de los buses directos hacia Bucaramanga ; personalmente me ha gustado por comodidad y servicio ( Berlinas del fonce ) ,dan un refrigerio para el camino y hace una parada en Aratoca donde uno encuentra ya en la madrugada aguapanela, con queso y almojábana, también se consigue un pan (chicharrona ) muy de esa región que traen en su amasijo el tan estigmatizado pero sabrosísimo Chicharrón de cerdo ; normalmente uno medio dormido se quema porque con el frió de esa hora y las bajas temperaturas no calibra uno el termómetro natural y lo que no se tomaría ni de fundas por lo caliente en una ciudad de 26 grados como Villavicencio allí parece al clima; solo soplar y dejar reposar la aguapanela sino …..
Como uno esta acostumbrado al calor y los viajes normales son cortos (Bogota/Villavicencio 2 Horas) prácticamente el aire acondicionado vehicular es mínimo pero en estos vehículos “climatizados “ que van a La costa norte con un viaje total de aproximadamente 16 horas pues es necesario; pero el problema es que según parece es permanente pues jamás al pedirle al conductor lo ha apagado , por supuesto uno con aire frió a la 1 a.m. en Tunja esta congelado ; es necesario llevar ojala una manta , poncho, cachucha, guantes etc. porque he visto turistas ilusionados en conocer el mar que de una vez arrancan desde Bogota en bermudas y en Tunja están pidiendo auxilio .
las idas al baño ( Hacer de las aguas) como antiguamente decían los abuelos es toda una proeza especialmente para los peregrinos pues por mas puntería que uno tenga termina escribiendo en las paredes del ondulante baño..recomendación : ir a estos menesteres en el trayecto plano mas o menos las 2 ½ horas iniciales pues el resto de las 8 horas sobretodo la ultima del paso por Cañón del Chicamocha , tiene demasiados vaivenes y curvas ; otra es emularar a las Damas de hacerlo cómodamente sentados pero agarrándose muy bien de las paredes del angosto baño. Otra insinuación llevar un rollito viajero de papel.


Piedecuesta estará a la vista mas o menos a las 06 a.m ; La quedada es al final de Piedecuesta Ciudad pequeña y pintoresca en la instalaciones del Instituto Colombiano de petróleos ICP a mano derecha de la vía.
Para facilitar la bajada del bus tener en cuenta decirle al empacador que no uno va para Bucaramanga y que por lo tanto ubique el equipaje por el lado derecho del bus, de no ser así le toca a uno torear los cientos de carros que circulan al lado izquierdo en esa vía al intentar bajar las pertenencias.

La Montaña esta a disposición del público los sábados y domingos desde primeras horas utilizando un transporte colectivo de busetas y por unos $2.000 ; se puede arremeter la dura cuesta de unos 6 Kmt que a pie es una prueba de buen físico.

Al coronar la montaña se encuentra la casa de retiro Padre Pío y finalmente la zona de clausura de Los Ermitaños Eucarísticos con un gran portal , de hay en adelante ya es tierra diferente se respira enseguida Paz y se ve un gran movimiento de hábitos de diferentes colores atendiendo : librería,cafetería,comedor,pequeños almacenes etc, hasta las 10.00 a.m. hora de la primera Eucaristía ,repleta de fieles ,a medio día venta de almuerzos , pan ,productos lácteos y otras delicias elaborados por Ellos mismos.
Después de medio día sigue llegando gente para la Eucaristía de la tarde y finalmente hacia las 5.00 p.m. el regreso.
Pero lo mas importante de un día en La Montaña es la diversidad de alimento Espiritual : Suficientes religiosos disponibles para dialogo ,conserjería ,Amor a los que no lo tienen, esperanza a los que ya no ven salida, y oportunidad de una confesión con todos lo necesario para bajar de la Montaña sin el Bacalao a cuestas.
A primera hora se reparten fichas para el turno de confesión( unas 400, pasa uno a preparación y ablandamiento con charlas que bajan de la nube al mas duro y luego cuando llega el turno pasa a un pequeño cubículo en donde Jesús, María, El Espíritu , el conferencista y una lista que encuentra uno en la soledad del cubiculo con un completo listado de todos los pecados posibles, le hacen devolver toda la telenovela con uno de parotagonista o de actor secundario y entonces vemos la necesidad de reconciliarnos con el Gran Dios y Su Corte Celestial.

Después de varios minutos de soledad y reflexión, suena una campanita que indica que uno des 4 sacerdotes de La comunidad que desde las 6 a.m. digieren , aconsejan, jalan orejas y perdonan en nombre de Dios todas las inmundicias nuestras, esta disponible para nosotros.
Uno espera rigidez, sermones ,coscorrones etc. pero encuentra solo comprensión, afecto y Amor que lo invitan a cambiar y prometer no ofender mas al Ser que nos lo da todo.
Periódicamente o cuando una comunidad o grupo lo solicita se puede programar el fin de semana un retiro con un programa establecido en la casa para tal fin y que tiene un buen cupo de alojamiento . Anímense es una experiencia única
En Piedecuesta los Contactamos asi :
A.A. 1601
Tel. 6561367
Fax. 6551447
Piedecuesta
Correo Electrónico: ermitanos@arquidiocesisbucaramanga.org
Para contactar a la Hermanas Guadalupanas delpadre Celestial esta es la direccion Kra 4 #11-92 Cota Cundinamarca tel.
( 1) 8777344. 3107341947. 313 2220920
Las Hermanas Comunicadoras y samaritanas DelPadre Celestial estan en el Valle del Cauca- Cali en una zona llamada Panze y con telefono (7) 6545160

J . A . G.

miércoles, 5 de mayo de 2010




VENI CREATOR SPIRITUS

(Himno de Vísperas en la fiesta de Pentecostés) (1)

Veni, Creator Spiritus, mentes tuorum visita.

Imple superna gratia quae tu creasti pectora
Qui diceris Paraclitus, Altissimi donum Dei,

fons vivus, ignis, caritas, et spiritalis unctio.
Tu septiformis munere, digitus paternae dexterae,

tu rite promissum Patris, sermone ditans guttura.
Accende lumen sensibus, infunde amorem cordibus,

infirma nostri corporis, virtute firmans perpeti.
Hostem repellas longius, pacemque dones protinus,

ductore sic te praevio, vitemus omne noxium.
Per te sciamus da Patrem, noscamus atque Filium,

teque utriusque Spiritum credamus omni tempore.
Deo Patri sit gloria, et Filio qui a mortuis surrexit,

ac Paraclito in saeculorum saecula. Amen


VENI SANCTE SPIRITUS

(Secuencia de la Misa de Pentecostés) (2)
Veni Sancte Spiritus et emite caelitus lucis tuae radium
Veni pater pauperum, veni dator munerum, veni lumen cordium.
Consolator optime, dulcis hospes animae, dulce refrigerium.
In labore requies, in aestu temperies, in fletu solatium.
O lux beatissima, reple cordis intima tuorum fidelium.
Sine tuo numine nihil est in homine, nihil est inoxium.
Lava quod est sordidum, riga quod est aridum, sana quod est saucium.
Flecte quod est rigidum, fove quod est frigidum, rege quod est devium.
Da tuis fidelibus in te confidentibus, sacrum septenarium.
Da virtutis meritum, da salutis exitum, da perenne gaudium.
Amen, Alleluia.
--------------------------------------------------------------------------------
(1) Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles.

Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo

fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;

Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre

Pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos

infunde tu amor en nuestros corazones

y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz

siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que en Ti

que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó de entre los muertos

y al Espíritu Consolador, por los siglos infinitos. Amén.
---------------------------------------------------------------------
(2) Ven Espíritu Santo y desde el cielo envía un rayo de tu luz.
Ven padre de los pobres,

Ven dador de las gracias, ven luz de los corazones.
Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio.
Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto.
Oh luz santísima: llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles.
Sin tu ayuda nada hay en el hombre, nada que sea inocente.
Lava lo que está manchado, riega lo que es árido, cura lo que está enfermo.
Doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío,

dirige lo que está extraviado.
Concede a tus fieles que en Ti confían, tus siete sagrados dones.
Dales el mérito de la virtud, dales el puerto de la salvación

dales el eterno gozo.
Amén, Aleluya.

lunes, 3 de mayo de 2010

Sacerdotes segun SanPablo y San Juan.....Como Jesucristo

Fernando Sebastián Aguilar
Arzobispo emérito de Pamplona y Tudela desde 2007. Nacido en Calatayud, Zaragoza, en 1929, claretiano desde 1946. De 1957 hasta 1979 su principal ocupación fue la docencia en Teología, fue Rector de la Universidad Pontificia de Salamanca.
Desde 1979, sucesivamente fue Obispo de León, Coadjutor de Granada, Administrador Apostólico de Málaga y Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela. Fue también Rector y Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca, así como Secretario primero y luego Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española. En la actualidad reside en la Casa Sacerdotal de Málaga.
El ser sacerdotal de Jesús, según san Juan
Podemos hacer un recorrido por el evangelio de San Juan para ver el fundamento, la originalidad, la unicidad del sacerdocio de Jesús. Dios le ha dado el poder de juzgar, el que crea en lo que él dice no tendrá juicio de condenación, sino que alcanzará la vida eterna, ha pasado de la muerte a la vida; el Padre le ha dado el poder de dar la vida (Jn 5, 22.24.26).
Las Escrituras hablan de él, Moisés da testimonio de él, un testimonio que los judíos no aceptan, porque su orgullo les impide entender las Escrituras en su verdadero sentido (Jn 5, 44).

Lo que Dios nos pide es que creamos en el que El ha enviado (Jn 6. 29). El es el pan de Dios que viene del Cielo para dar la vida al mundo. El ha venido al mundo para hacer la voluntad de su Padre y la voluntad del Padre es que no rechace a nadie sino que nos resucite en el último día.
El Padre quiere que todos los que vean al Hijo y crean en El tengan vida eterna y El los resucitará en el último día. (Jn 6, 34-40). Sólo El, que viene del Cielo, conoce al Padre. El es el verdadero pan del Cielo, el pan de vida, quien cree en El no morirá (Jn 6, 43-50). Este pan de vida es su propia carne entregada en sacrificio por nosotros.

Desde el principio, en la conciencia de Jesús está presente la previsión de la cruz, por eso su presentación como pan del cielo pasa a ser invitación a comer su carne y beber su sangre, en una evidente alusión a su muerte.
Su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida. Jesús es consciente de que llega a ser pan de vida para toda la humanidad mediante su muerte en la cruz. (Jn 6, 53-59). Este “comer su carne” es sinónimo de “vivir por El”. Como El vive con y por el Padre, así tenemos que unirnos a El (por la fe) para poder vivir con El y por El (vv. 57 y 58). “Nosotros creemos y sabemos que Tu eres el Santo de Dios” (v.69). Sabe que uno de los suyos le va a entregar. “Uno de vosotros es un diablo”.
Jesús viene de Dios, lo conoce, se siente enviado por El, y esta conciencia de haber sido enviado es la que le da autoridad y lo sostiene en su ministerio (Jn 7, 28-29). Jesús sabe que el Padre está con El, vive en todo identificado con El, hace las obras de Dios en el mundo (Jn 8, 18-19).
La identidad personal como Hijo del Padre venido a este mundo, la misión y la obra de Jesús están estrechamente relacionadas, El viene de Dios, ha sido enviado por el Padre y hace la obra del Padre, lo que oye, lo que ve, lo que Dios quiere que haga (Jn 8, 23-29.38).
Ante la figura mediadora de Jesús, Juan presenta la incredulidad y el rechazo creciente de los judíos. “El que habla por su cuenta busca su propio honor” (Jn 7, 18). El testimonio de Jesús no es aceptado por los que buscan la gloria de este mundo, porque no son hijos de Dios sino del diablo. Ellos son los que lo llevan a la muerte (Jn 8, 37.42.44.47). Jesús discute con ellos, les insiste en la necesidad de aceptar su testimonio, recurre una y otra vez a su unión con el Padre, a su carácter de enviado, a su fidelidad al mandato del Padre, para invitarles a creer. Llega incluso a insinuar su unidad substancial con el Padre apropiándose el nombre de Dios en el Exodo, “vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois del mundo, yo no soy del mundo” (8, 23). “Antes que Abrahan naciera YO SOY” (8, 59).
Pero las manifestaciones de Jesús en vez de despertar la fe en sus oyentes les endurecen más y provocan en ellos un rechazo más profundo y más intemperante. “Tomaron piedras“, pretenden lapidarlo por blasfemo.

En este rastreo del evangelio de Juan podemos también leer la parábola del Buen Pastor dándole un sentido sacerdotal (Jn 10): Jesús es la puerta, El ha venido para que sus ovejas tengan vida, en plenitud, y da la vida por ellas. Las ovejas son de su Padre y el Padre, que le ha enviado, se las ha confiado a El, para que les dé la vida. Como otras veces, la relación entre Jesús y sus ovejas es semejante a la que El tiene con el Padre, como el Padre me conoce y yo le conozco, así yo las conozco y ellas me conocen (v. 15).
La misión del Buen Pastor incluye la muerte dando la vida por sus ovejas (v. 17). Lo que hace Jesús es como si lo hiciera el Padre, porque el Padre y El “son uno” (v.30). En su empeño por sacarles de su incredulidad, Jesús prescinde de Sí mismo y les pide que acepten al menos el testimonio de sus obras para ver “que el Padre está en mí y yo en el Padre” (v.38). Jesús dice y hace lo que el Padre le manda, por eso creer en El es creer en el Padre, para alcanzar la vida eterna. (Jn 12, 42-50).

Después de la resurrección de Lázaro, la incredulidad de los judíos se hace más dura y el rechazo es más firme y más radical (Jn 11, 47.53). Como consecuencia de este rechazo se va perfilando y fortaleciendo en la conciencia de Jesús la inminencia de su muerte.
Cuando unos griegos se acercan a El, esta presencia de la muerte se aviva en la conciencia de Jesús, El sabe que no llegará a ser el Salvador universal sino a través de su muerte. Para dar fruto el grano de trigo tiene que morir (12, 24).

Jesús vive su muerte como el cumplimiento de su misión. La incredulidad, el rechazo del Pueblo de la Alianza va a obligarle a ofrecer su vida en sacrificio de fidelidad y de amor, para cumplir la misión recibida del Padre. Jesús prevé que su muerte violenta y humillante va a ser una prueba para la incipiente y vacilante fe de sus discípulos. No esperan un final semejante, no van a comprender esta manera de cumplir las promesas de Dios, a pesar de que está ya insinuada en los Profetas. El se va, y va a preparar el lugar en la casa del Padre, volverá a buscarnos para que todos podamos estar definitivamente con El.
A sus discípulos les conviene que El muera porque así podrá enviarles el Espíritu Santo que les traerá el don de la vida eterna en la comunión de amor con el Padre. El es el camino, nadie llega al Padre sino por El, el está en el Padre y el Padre en El, El va al Padre y quiere llevarnos con El, hasta el Padre, con el amor y la intimidad del Espíritu Santo. “Yo en el Padre, vosotros en mí y yo (con el Padre) en vosotros” (cap. 14). “El que me ama, mi Padre lo amará y vendremos a El y haremos morada en El” (Jn 14, 23). Jesús se va del mundo, pero volverá, estará con sus discípulos, ellos lo verán y podrán vivir con El (14, 28), tendrán que ser sus testigos en medio de muchas persecuciones (Jn 15, 27). Los discípulos tienen que estar dispuestos a recibir el mismo tratamiento que su Maestro, pero no han de tener miedo porque Jesús ha vencido al mundo (Jn 15, 20; 16, 1-4) y podrán contar con el poder del Padre que les concederá todo cuanto le pidan en su nombre (Jn 16, 24).

Su última oración de despedida se llama la “oración sacerdotal” “Padre, ha llegado la hora. Me diste poder para darles la vida eterna. Saben que he venido de ti, que tú me enviaste”. Su suerte es la nuestra. El se siente en todo unido a nosotros. Ruega por nosotros para que nosotros lleguemos con El hasta el Padre. “Guárdalos para que sean uno como tú y yo somos uno. Que puedan participar de mi alegría. Haz que sean tuyos por medio de la verdad, tu palabra es la verdad”. Jesús se ofrece al Padre por nosotros para que nosotros nos ofrezcamos al Padre con El. Pide que estemos unidos a El y al Padre, como El mismo está unido al Padre, nos ha dado la gloria que le dio el Padre para que podamos ser uno como ellos lo son, Jesús desea y pide que estemos con El junto al Padre, amados con el mismo amor” (Jn 17). En la visión de Jesús parece que todos los que creen en El quedan reunidos, unificados dentro de su humanidad, queridos por Dios como una misma cosa con el Hijo primogénito. Ese es su sacerdocio. Esa es su victoria.

Estos mismos son los sentimientos de Jesús en la institución de la Eucaristía. Una vez que ha consumado su entrega al Padre aceptando y viviendo el sacrificio de su vida en la muerte de Cruz, llegada la resurrección, la humanidad terrestre y corporal de Jesús entra en la comunión glorificante con el Padre y el Espíritu Santo. Se cumplen las promesas, alcanza el fruto de su sacrificio, de su ser sacerdotal. “Diles a mis hermanos que voy a mi Padre que es vuestro Padre, a mi Dios que es vuestro Dios” (20, 17). Las apariciones de Jesús a los Apóstoles son ya el cumplimiento de su misión sacerdotal: les da la paz, los envía, les da el Espíritu (20, 21). La celebración de la Eucaristía perpetúa en la Iglesia estos encuentros con el resucitado que nos comunica el Espíritu de Dios y nos trae el don escatológico de la paz. Si somos capaces de leer la palabra de Dios en profundidad, veremos que en el relato del bautismo de Jesús se nos dice ya todo acerca de su sacerdocio: Jesús es el Hijo del Padre, ungido por el Espíritu Santo, que carga con los pecados del mundo. A continuación comienza en el desierto su lucha contra el poder del demonio sobre la humanidad (Mt 3, 13ss).

El sacerdocio de Jesús, en las cartas de san Pablo

En la carta a los hebreos, con otros conceptos, traídos de la liturgia veterotestamentaria, se nos presenta también el sacerdocio de Jesús como un sacerdocio único, definitivo, irrepetible. Un sacerdocio que cumple de verdad la aspiración de establecer la alianza definitiva entre Dios y los hombres. El es el Hijo, engendrado en el hoy eterno de Dios, que realizó la purificación de los pecados y está sentado a la derecha de Dios en las alturas (1, 2-3). Jesús compartió nuestra carne para librarnos por medio de la muerte del poder del demonio que nos tenía esclavizados por el temor a la muerte (2, 14-18). El ha compartido nuestra vida, ha sufrido nuestros mismos dolores, por eso es misericordioso con nosotros (4, 15-16). Dios lo constituyó sumo sacerdote por ser su Hijo. Sufriendo los dolores de la muerte aprendió lo que era obediencia y selló para siempre en su propia carne la unión de la humanidad con Dios “a través del sufrimiento”. Alcanzada así la perfección de su filiación en la obediencia suprema de la muerte, “llegó a ser causa de salvación para todos los que le obedecen y ha sido proclamado por Dios sumo sacerdote al estilo de Melquisedec” (5, 9-10), es decir, sacerdote único, sin ascendientes ni descendientes.

El, con su carne, que es también nuestra carne, ha penetrado en la morada de Dios, y desde allí es ahora nuestra esperanza, como un áncora clavada en los cielos a la cual nosotros nos agarramos por la fe para llegar hasta donde El está “como precursor nuestro” (6, 18-20). Nosotros somos su casa, su familia, por eso la obediencia y la fidelidad de Jesús nos han abierto el camino de la reconciliación y de la salvación (3, 5-6). El ha entrado en los cielos, ha llegado hasta Dios; unidos a El por la fe podremos nosotros llegar también hasta la gloria de Dios (4, 14).

Jesús, el Hijo de Dios encarnado, es propiedad nuestra, es santo, inocente, separado de los pecadores, no necesita sucesores, porque consiguió borrar los pecados del pueblo con su propia muerte, de una vez para siempre, y permanece vivo para interceder siempre por nosotros, “perfecto para siempre” (7, 28). Los sacerdotes de la Antigua Alianza eran muchos y tenían que ofrecer muchos sacrificios que eran “observancias exteriores”, en cambio Cristo entró en el santuario de Dios “de una vez para siempre, con su propia sangre y así nos alcanzó una redención eterna (9, 12). Cristo entró en el Cielo y está presente ante Dios para interceder por nosotros “para dar la salvación a los esperan en El” (9, 28). Nosotros hemos quedado consagrados a Dios gracias a la ofrenda que Jesucristo ha hecho en su carne por nosotros (10, 9-10). Con una sola oblación ha conseguido definitivamente los bienes de la vida eterna. Donde los pecados han sido perdonados no hacen falta más oblaciones (10, 18).

Ya no hay más sacrificios. Ahora nos toca “buscar la salvación por medio de la fe” (10,19). De esa fe que es la presencia de las cosas que se esperan”, “la seguridad de las cosas que no se ven”, es decir, la seguridad y la presencia de la intercesión de Cristo por nosotros, corramos fijos los ojos en Jesús, autor y consumador de la fe, que soportó la cruz y está ahora en la gloria de Dios, en la ciudad del Dios vivo, como “mediador de la nueva alianza” (12, 18-24). Esta es la hora de ofrecer a Dios un culto de alabanza, el culto del amor, de la santidad de nuestra vida, haciendo el bien y ayudando a los hermanos. La sangre de Cristo que se ofreció a Dios por el Espíritu eterno nos permite dar a Dios un culto verdadero, el culto de la fe y del amor (9, 14).
Este es el culto verdadero, estos son los sacrificios que agradan a Dios, “el cumplimiento de su voluntad con toda clase de obras buenas” (13, 21). El sacerdocio de Jesús nos permite asociarnos desde ahora al culto verdadero de los ángeles y de los santos en el cielo. La liturgia cristiana es el culto de una vida santa asociada al sacrificio de Jesús eternamente presente ante el trono de Dios. Así vemos la profunda coincidencia entre el evangelio de Juan, los escritos paulinos y el Apocalipsis.

Sería demasiado prolijo hacer un recorrido semejante por las cartas de Pablo, pero encontraríamos, con otro formato, la misma doctrina. Cristo es el Hijo de Dios que se hizo hombre para vivir en nuestra carne su vida filial. Rechazado por el pecado de los hombres, consumó su filiación, vivió humanamente hasta el extremo su ser de hijo, obedeciendo hasta la muerte de cruz, y por esta fidelidad llegó con su humanidad hasta el trono de Dios donde está vivo glorificando al Padre e intercediendo por nosotros, dándonos la posibilidad de vivir en paz con Dios y heredar su herencia de vida eterna. Aunque Pablo no llame a Cristo sacerdote, porque la obra de Cristo desbordaba infinitamente la función de los sacerdotes de la Antigua Alianza, en sus cartas, Pablo está describiendo y ponderando continuamente la eficacia del sacrificio de Cristo que nos salva. Gracias al sacrificio de Cristo, los cristianos, por medio de la fe pueden dar a Dios el culto verdadero de la fe, la confianza, la obediencia, el amor, la santidad de su vida, dando gloria a Dios en nuestro cuerpo (IC 6, 20).
Por eso es fácil leer los grandes textos cristológicos y soteriológicos de Pablo en perspectiva sacerdotal. En ellos encontramos unas afirmaciones muy cercanas en la forma y coincidentes en el fondo con la cristología de Juan y de la carta a los hebreos.

Así, por ejemplo, IC 15, “por su unión con Cristo todos resucitarán para la vida”, Cristo restablece el Reino de Dios en el mundo y se lo entregará “para que Dios sea todo en todas las cosas” (v.28). “Cristo ha muerto por todos para que los que viven no vivan ya para ellos sino para el que ha muerto y resucitado por ellos” (IIC 4, 15). “Dios reconciliaba consigo al mundo en Cristo” (IIC 5, 19). “A quien no cometió pecado Dios lo hizo por nosotros reo de pecado para que por medio de El nosotros nos transformáramos en salvación de Dios” (IIC 5, 21).
Desde la eternidad hemos sido elegidos por Dios en Cristo y por medio de El llegamos a ser “alabanza de su gloria” (Ef 1, 12). Dios ha desplegado su fuerza salvadora y vivificadora al resucitar a Cristo y sentarlo a su derecha por encima de todas las criaturas, lo ha constituido cabeza suprema de la Iglesia que es su cuerpo y plenitud de la presencia de Dios en el mundo (Ef 1, 20-23). “Dios rico en misericordia, por pura gracia, nos volvió a la vida verdadera junto con Cristo, nos resucitó y nos sentó con El en el cielo” (Ef 2, 4-6).
“Somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús, para cumplir las buenas obras que Dios nos señaló de antemano” (Ef 2, 9). “Gracias a El, unos y otros, unidos en un mismo Espíritu, tenemos acceso al Padre, hasta llegar a ser por medio del Espíritu morada de Dios” (Ef 2, 19-22). Jesús, siendo Hijo de Dios, tomó condición de esclavo, “haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz” (Fil 2, 8), por eso Dios lo exaltó y lo constituyó Señor del Universo para gloria de Dios Padre. El transformará nuestro cuerpo mortal en un cuerpo glorioso como el suyo en virtud del poder que tiene para someter todas las cosas” (Fil 3, 21). Dios ha querido poner en El la plenitud y reconciliar por medio de El todas las cosas (Col 1, 19 y 20). El os ha reconciliado con Dios por medio de la muerte que ha sufrido en su cuerpo mortal. Mediante la fe en El y gracias a El nos atrevemos a acercarnos a Dios con plena confianza (Ef 3,12).

No hay necesidad de insistir más, todos los libros del Nuevo Testamento nos presentan a Jesucristo como el gran sacerdote, el mediador y santificador de toda la humanidad.