lunes, 14 de septiembre de 2026

LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ 14 de septiembre




 ✝️FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

14 de septiembre

LA CRUZ ES LA GLORIA Y EXALTACIÓN DE CRISTO

Por la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz.

Celebramos hoy la fiesta de la cruz, y junto con el Crucificado nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz.
Quien posee la cruz posee un tesoro

Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.

Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado.
Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño.
Si no hubiese sido clavado,
las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo,


Por esto la cruz es cosa grande y preciosa.

Grande

,porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación.

Preciosa

,porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo,
porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte.

En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.

La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros.

El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ya ha entrado el Hijo del hombre en su gloria, y Dios ha recibido su glorificación por él, y Dios a su vez lo revestirá de su misma gloria.
Y también: Glorifícame tú, Padre, con la gloria que tenía junto a ti antes que el mundo existiese.
Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre.» Y, de improviso, se dejaron oír del cielo estas palabras:

«Lo he glorificado y lo glorificaré de nuevo», palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice:
Yo, cuando sea levantado en alto, atraeré a mí a todos los hombres


Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

--San Andrés de Creta, obispo

             
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https://liturgiadelashoras.github.io/sync/2022/sep/14/1/oficio.htm

OFICIO DE LECTURA

INVITATORIO


Si ésta es la primera oración del día:

V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:
 
Ant. A Cristo, Rey y Señor, que por nosotros fue exaltado en la cruz, venid, adorémosle.

Si antes se ha rezado ya alguna otra Hora:
 
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.



Himno: CRUZ DE CRISTO

Cruz de Cristo,
cuyos brazos
todo el mundo han acogido.

Cruz de Cristo,
cuya sangre
todo el mundo ha redimido.

Cruz de Cristo,
luz que brilla
en la noche del camino.

Cruz de Cristo,
cruz del hombre,
su bastón de peregrino.

Cruz de Cristo,
árbol de vida,
vida nuestra, don eximio.

Cruz de Cristo,
altar divino
de Dios-Hombre en sacrificio. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Mirad la cruz del Señor, que huyan los enemigos; ha vencido el león de la tribu de Judá, el vástago de David. Aleluya.

Salmo 2 - EL MESÍAS, REY VENCEDOR.

¿Por qué se amotinan las naciones,
y los pueblos planean un fracaso?

Se alían los reyes de la tierra,
los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Mesías:
«rompamos sus coyundas,
sacudamos su yugo.»

El que habita en el cielo sonríe,
el Señor se burla de ellos.
Luego les habla con ira,
los espanta con su cólera:
«yo mismo he establecido a mi Rey
en Sión, mi monte santo».

Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi hijo:
yo te he engendrado hoy.
Pídemelo: te daré en herencia las naciones,
en posesión los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza.»

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando;
no sea que se irrite, y vayáis a la ruina,
porque se inflama de pronto su ira.
¡Dichosos los que se refugian en él!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Mirad la cruz del Señor, que huyan los enemigos; ha vencido el león de la tribu de Judá, el vástago de David. Aleluya.

Ant 2. En la cruz ha sido ensalzada la majestad del Señor; su nombre ha sido enaltecido sobre los cielos y la tierra. Aleluya.

Salmo 8 MAJESTAD DEL SEÑOR Y DIGNIDAD DEL HOMBRE.

Señor, dueño nuestro,
¡que admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos;
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por las aguas.

Señor, dueño nuestro,
¡que admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. En la cruz ha sido ensalzada la majestad del Señor; su nombre ha sido enaltecido sobre los cielos y la tierra. Aleluya.

Ant 3. Oh cruz santa, tú has sido la única digna de llevar al Rey y Señor de los cielos y de la tierra. Aleluya.

Salmo 95 - EL SEÑOR, REY Y JUEZ DEL MUNDO.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria.

Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones;
porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.

Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que el Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.

Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda;
decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.»

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque,

delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Oh cruz santa, tú has sido la única digna de llevar al Rey y Señor de los cielos y de la tierra. Aleluya.

V. Así como Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto.
R. Así deberá ser levantado en alto el Hijo del hombre.


PRIMERA LECTURA

De la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 2, 19—3, 7. 13-14; 6, 14-16

LA GLORIA DE LA CRUZ

Hermanos: Yo, Pablo, en virtud de la misma ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo; vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí. No tengo por inútil esta gracia de Dios: Si la justificación nos viniera por la ley, entonces deberíamos concluir que Cristo murió inútilmente.

¡Oh, insensatos gálatas! ¿Quién os fascinó, después que ante vuestros ojos presentamos a Jesucristo muerto en la cruz? Sólo quiero que me digáis una cosa: ¿Cómo habéis recibido el Espíritu, en virtud de las obras de la ley o por vuestra sumisión a la fe? ¿Tan insensatos sois, que, habiendo comenzado por espíritu, termináis ahora en carne? ¿Habrá sido en vano para vosotros el haber experimentado tan grandes dones? Pues ¡de veras que habría sido en vano! El que os da el Espíritu y obra prodigios entre vosotros ¿lo hace porque observáis la ley o por vuestra aceptación de la fe?

Así se dice: «Abraham creyó a Dios y Dios estimó su fe como justificación.» Entended, pues, que los hijos de Abraham son sólo aquellos que viven según la fe.

Cristo nos redimió de la maldición de la ley, haciéndose maldición por nosotros. Así lo dice la Escritura: «Maldito sea aquel que cuelga del madero.» De ese modo la bendición de Abraham alcanza a todas las naciones por Cristo Jesús, para que recibamos por la fe el Espíritu prometido por Dios.

En cuanto a mí, líbreme Dios de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo; por él el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Lo que vale no es estar o no estar circuncidado, sino la nueva creatura que surge.

Paz y misericordia para todos los que se ajusten a esta norma, y también para el Israel de Dios.

RESPONSORIO    Cf. Ga 6, 14; Hb 2, 9

R. Líbrenos Dios de gloriarnos si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, vida y resurrección; * por él hemos sido salvados y liberados.
V. Él fue coronado de gloria y de honor por haber padecido la muerte.
R. Por él hemos sido salvados y liberados.

SEGUNDA LECTURA

De las Disertaciones de san Andrés de Creta, obispo
(Disertación 10, Sobre la Exaltación de la santa cruz: PG 97, 1018-1019. 1022-1023)

LA CRUZ ES LA GLORIA Y EXALTACIÓN DE CRISTO

Por la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz. Celebramos hoy la fiesta de la cruz, y junto con el Crucificado nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz. Quien posee la cruz posee un tesoro. Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.

Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado. Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño. Si no hubiese sido clavado, las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo, no hubiese sido rasgado el documento en que constaba la deuda contraída por nuestros pecados, no hubiéramos sido declarados libres, no disfrutaríamos del árbol de la vida, el paraíso continuaría cerrado. Sin la cruz, no hubiera sido derrotada la muerte, ni despojado el lugar de los muertos.

Por esto la cruz es cosa grande y preciosa. Grande, porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación. Preciosa, porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo, porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte. En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.

La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros. El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ya ha entrado el Hijo del hombre en su gloria, y Dios ha recibido su glorificación por él, y Dios a su vez lo revestirá de su misma gloria. Y también: Glorifícame tú, Padre, con la gloria que tenía junto a ti antes que el mundo existiese. Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre.» Y, de improviso, se dejaron oír del cielo estas palabras: «Lo he glorificado y lo glorificaré de nuevo», palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice: Yo, cuando sea levantado en alto, atraeré a mí a todos los hombres. Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

RESPONSORIO    

R. ¡Oh cruz admirable, en cuyas ramas estuvo suspendido el tesoro y la redención de los cautivos! * Por ti el mundo fue redimido con la sangre de su Señor.
V. ¡Salve, oh cruz, que fuiste consagrada por el cuerpo de Cristo, y estuviste adornada con sus sagrados miembros como con piedras preciosas!
R. Por ti el mundo fue redimido con la sangre de su Señor.

Himno: SEÑOR, DIOS ETERNO

Señor, Dios eterno, alegres te cantamos,
a ti nuestra alabanza,
a ti, Padre del cielo, te aclama la creación.

Postrados ante ti, los ángeles te adoran
y cantan sin cesar:

Santo, santo, santo es el Señor,
Dios del universo;
llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles,
la multitud de los profetas te enaltece,
y el ejército glorioso de los mártires te aclama.

A ti la Iglesia santa,
por todos los confines extendida,
con júbilo te adora y canta tu grandeza:

Padre, infinitamente santo,
Hijo eterno, unigénito de Dios,
santo Espíritu de amor y de consuelo.

Oh Cristo, tú eres el Rey de la gloria,
tú el Hijo y Palabra del Padre,
tú el Rey de toda la creación.

Tú, para salvar al hombre,
tomaste la condición de esclavo
en el seno de una virgen.

Tú destruiste la muerte
y abriste a los creyentes las puertas de la gloria.

Tú vives ahora,
inmortal y glorioso, en el reino del Padre.

Tú vendrás algún día,
como juez universal.

Muéstrate, pues, amigo y defensor
de los hombres que salvaste.

Y recíbelos por siempre allá en tu reino,
con tus santos y elegidos.

La parte que sigue puede omitirse, si se cree oportuno.

Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice a tu heredad.

Sé su pastor,
y guíalos por siempre.

Día tras día te bendeciremos
y alabaremos tu nombre por siempre jamás.

Dígnate, Señor,
guardarnos de pecado en este día.

Ten piedad de nosotros, Señor,
ten piedad de nosotros.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

A ti, Señor, me acojo,
no quede yo nunca defraudado.


ORACIÓN.

OREMOS,
Señor, Dios nuestro, que has querido salvar a los hombres por medio de tu Hijo muerto en la cruz, te pedimos, ya que nos has dado a conocer en la tierra la fuerza misteriosa de la cruz de Cristo, que podamos alcanzar en el cielo los frutos de la redención. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.


martes, 1 de septiembre de 2026

.Madre Nuestra Purisima Lideranos...


La Virgen María es la clave esencial

Nuestra Santísima Madre es la clave esencial para la victoria sobre el Anticristo


Nuestra Santísima Madre es la clave esencial para la victoria sobre el Anticristo.
“A este nivel universal, si llega la victoria, la traerá María. Cristo vencerá a través de ella porque quiere que las victorias de la Iglesia, ahora y en el futuro, estén ligadas a ella…”, escribió San Juan Pablo II en Cruzando el Umbral de la Esperanza.
En su homilía de la Fiesta de La Asunción de 1977 centrándose en Apocalipsis 12, Juan Pablo II dijo nuevamente: “Y en esta lucha espiritual su ayuda a la Iglesia es decisiva para lograr la victoria definitiva sobre el mal”.

la Beata María de Ágreda tuvo la revelación de que en los últimos días, “el Señor difundirá de manera especial el renombre de su Madre. María inició la salvación, y por su intercesión se completará. Antes de la segunda venida de Cristo, María, más que nunca, debe brillar en misericordia, poder y gracia para atraer a los incrédulos a la fe católica. El poder de María en los últimos días será muy conspicuo. María extenderá el reinado de Cristo sobre los paganos y los musulmanes, y será un tiempo de gran alegría cuando María sea entronizada como Señora y Reina de Corazones”.
Esta es sólo una de las razones por las que Montfort subrayó que “la devoción a María es especialmente necesaria en los últimos tiempos”.

De Montfort explicó desde el Génesis (3:16) que Dios ya le dio a María, aún no nacida, el ingenio para desenmascarar y el poder para derrotar y aplastar al diablo rebelde.
Por eso, “Satanás la teme no solo más que a los ángeles y a los hombres, sino, en cierto sentido, más que a Dios mismo. Esto no significa que la ira, el odio y el poder de Dios no sean infinitamente mayores que los de la Santísima Virgen, ya que sus atributos son limitados. Simplemente significa que Satanás, siendo tan orgulloso, sufre infinitamente más al ser vencido y castigado por una humilde sierva de Dios, pues su humildad lo humilla más que el poder de Dios”.

De Montfort entra en gran detalle, rebosante de esperanza y victoria en todos los tiempos. Subraya que en todas las persecuciones presentes y futuras, “la humilde María siempre triunfará sobre Satanás, el soberbio, y tan grande será su victoria que aplastará su cabeza, la misma sede de su orgullo. Desenmascarará la astucia de su serpiente y expondrá sus perversas maquinaciones. Dispersará a los cuatro vientos sus planes diabólicos y, hasta el fin de los tiempos, mantendrá a sus fieles siervos a salvo de sus crueles garras”.

¡Ave María Purísima!

Ejército Remanente...

domingo, 30 de agosto de 2026

Oraciones Diarias...

 

Pater noster, qui es in caelis,
sanctificetur nomen tuum.
Adveniat regnum tuum.
Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum quotidianum da nobis hodie.
Et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris.
Et ne nos inducas in tentationem,
sed libera nos a malo. Amen.


Ave Maria, gratia plena
Dominus tecum
benedicta tu in mulieribus,
et benedictus fructus ventris tui, Jesus.
Sancta Maria mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc et in hora mortis nostrae.
Amén.

Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.



 Angelus


V. Angelus Domini nuntiávit Mariae;
R. Et concépit de Spíritu Sancto.
Ave Maria

V. Ecce ancilla Dómini;
R. Fiat mihi secundum verbun tuum.
Ave Maria.

(Reverencia)
V. Et Verbum caro factum est;
R. Et habitávit in nobis.
Ave Maria.

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

Oremus:

Gratiam tuam, quaesumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut qui, Angelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónen cognóvimus, per passiónem ejus ad crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur.
Per eúndem Christum Dóminum nostrum.

R. Amen.

@Viva_Cristo_Rey








sábado, 29 de agosto de 2026

Oraciones Especiales..

                ..MAMA MARIA...



Yo te saludo María, Hija de Dios el Padre.
Yo te saludo María, Madre de Dios el Hijo.
Yo te saludo María, Esposa del Espíritu Santo.
Yo te saludo María, Templo de la Santísima Trinidad.
Yo te saludo María, Lirio blanco de la Santísima Trinidad.

Yo te saludo María, Rosa agradable de la corte celestial.

Yo te saludo María, Virgen llena de dulzura y de humildad, de quien el Rey de los Cielos quiso nacer, ser alimentado, y ser educado.

Yo te saludo María, Virgen de las vírgenes.

Yo te saludo María, Reina de los Mártires, pues tu alma fue atravesada por una espada de dolor.

Yo te saludo María, Reina del universo, a quien toda potencia ha sido dada en el cielo y en la tierra.

Yo te saludo María, Reina de mi corazón, mi alegría, mi vida y mi esperanza.

Yo te saludo María, Madre muy amable.

Yo te saludo María, Madre admirable.

Yo te saludo María, Madre del Bello Amor.

Yo te saludo María, concebida sin pecado.

Yo te saludo María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el Fruto de tu vientre, Jesús.

Bendito sea tu esposo, San José.
Bendito sea tu padre, San Joaquín.
Bendita sea tu madre, Santa Ana.
Bendito sea tu ángel, San Gabriel.
Bendito sea el Padre, que te eligió.
Bendito sea el Hijo, que te amó.
Bendito sea el Espíritu Santo, que te eligió como esposa.
Que todos aquellos que te aman, te bendigan.

¡Oh bienaventurada Virgen María, bendícenos a todos, en el Nombre de tu muy querido Hijo.

Amén

Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el poder que os concedió Dios Padre.
Avemaría

Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por la sabiduría que os concedió Dios Hijo.
Avemaría

Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el amor que os concedió Dios Espíritu Santo. Avemaría
Gloria

Santa María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma. Amén

@Viva_Cristo_Rey

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POR LA NOCHE

Modo santo de terminar el día

Pasados los cuidados del día, y volviendo el tiempo del reposo, no debe el cristiano entregarse al sueño, imagen de la muerte, sino preparado a morir.
 ¿Quién puede asegurarle que al día siguiente se levantara vivo y sano, pues que no puede dudar que muchos en el mundo, asaltados mientras duermen de algún accidente súbito, truecan el sueño con la muerte?  

Postrado, pues, delante de Dios, su juez supremo, primeramente, dele gracias de los muchos y grandes beneficios recibidos en toda la vida y en aquel día, numerándolos y considerándolos lo mejor que pueda y sepa con afecto íntimo de ánimo agradecido.

 Luego, habiendo pedido luz para conocer bien sus culpas, coteje con los beneficios de Dios sus malas obras, trayendo a la memoria, y confesando con gran confusión lo que en aquel día hubiere pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión, contra la ley de Dios, o sin ajustarse a ella. 
Juntas así las culpas, reprendiéndose por ellas, y detestándolas con profundo dolor, quémelas y abráselas en la hoguera del amor divino, que solo tiene poderosa eficacia para consumirlas.
 En suma, con verdadera contrición, procedente de caridad perfecta para con Dios, sumamente amable, se esfuerce con todo su corazón a cancelarlas y anularlas. 
En fin, proponga con ánimo muy resuelto, no consentir jamás en cosa pecaminosa.    7Implore además el auxilio divino, para mantener sus promesas, con los coloquios con Cristo, la Virgen, Ángel Custodio y otros Santos.

Advertencia. Porque el acto de contrición con propósito de la enmienda y de confesarse justifica el alma, convendría aficionarse a esta devoción de devociones, practicándola por lo menos antes de acostarse.
Cuando se hace el acto de contrición, conviene desear con la divina gracia tener un dolor tan grande de haber ofendido a Dios, como lo tuvo la Magdalena, y como lo han tenido todos los Santos, si le fuera posible, solo por ser Su Majestad quien es.

(San Francisco Javier)

@Viva_Cristo_Rey

Islamismo.....

 

Cardenal Burke: «El Islam quiere gobernar el mundo»

Los musulmanes tienen como objetivo final ganar poder a nivel mundial. El islam, mediante la sharia, es decir, su ley, debe gobernar el mundo y para esto tiene permitidos actos de violencia contra los cristianos y los no creyentes”. 

Card. Burke: ‘No creo que sea cierto que todos adoremos al mismo Dios’

Muchos líderes de la Iglesia (NT: Francisco y ahora Prevost a la cabeza) impulsan la narrativa de que el Islam es una religión de paz y los musulmanes adoran al mismo Dios que los cristianos.

Robert Spencer, director de Jihad Watch, le dijo a Church Militant: «La Iglesia Católica bajo el ‘Papa Francisco’ y ahora León está entregada a la idea de que el Islam es una religión de paz y que los católicos deberían acoger la afluencia de inmigrantes musulmanes en Europa».

Dispuesto a desacreditar esta narrativa falsa, Raymond Burke, ex prefecto de la corte más alta del Vaticano, la Signatura Apostólica, en 2016 hizo referencia a las batallas cristianas con musulmanes en Lepanto en 1571 y Viena en 1683 diciendo: «Estos eventos históricos se relacionan directamente con la situación de hoy. No hay duda de que el Islam quiere gobernar el mundo «.

No creo que sea cierto que todos adoremos al mismo Dios porque el Dios del Islam es un gobernador. En otras palabras, fundamentalmente, la Sharia es la ley del Islam, y esa ley, que proviene de Alá, debe dominar eventualmente a cada hombre. Y no es una ley fundada en el amor.

Al comentar específicamente sobre los problemas islámicos en Francia en 2017, Burke explicó: «Estas cosas no son anomalías para el Islam. Así es como van las cosas. Si entiendes eso y no aceptas la idea de estar a la fuerza bajo un gobierno islámico, entonces tienes razones para estar asustado.»

Sin rodeos, el prelado declaró:

Los musulmanes tienen como objetivo final ganar poder a nivel mundial. El islam, mediante la sharia, es decir, su ley, debe gobernar el mundo y para esto tiene permitidos actos de violencia contra los cristianos y los no creyentes”. 

El Cardenal Burke no dudó en denunciar la actitud de Europa, similar a la de la avestruz:

Nos rehusamos a reconocer esta realidad y vacilamos en defender la fe cristiana… Existen muchas personas que no entienden lo que es el islam, e inventan ese lema de que todos creemos en el mismo Dios, que todos estamos unidos por el amor al prójimo, etc. Pero eso es falso”. 

Al describir la actual situación de “apostasía silenciosa”, añadió: “Los cristianos han olvidado una verdad fundamental: existe un solo Salvador del mundo: Jesucristo”. Igualmente, al hablar de su libro, Esperanza para el Mundo: unir todas las cosas en Cristo, el Cardenal afirmó:

El islam es una amenaza porque, para el verdadero musulmán, Alá debe gobernar el mundo. Cristo dijo en el Evangelio: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios”. Por el contrario, la religión islámica, que está basada en la ley del Corán, tiene como objetivo gobernar en todos los países donde haya musulmanes. Cuando estos son minoría, no pueden insistir en la aplicación de la ley del Corán, pero una vez que son mayoría, su deber como musulmanes es aplicar la sharia. Actualmente existen verdaderos enclaves conformados por musulmanes en Europa, donde la sharia gobierna de hecho… El problema radica en que los musulmanes desean expandirse. La historia de la presencia islámica en Europa es un intento por conquistarla. 

Concluyó identificando la razón de la propagación de estos males:

… la corrupción del occidente. Ya no existen las familias grandes. Hemos aceptado dócilmente prácticas contrarias a la ley natural, como el aborto o el llamado matrimonio homosexual. Esto es una prueba de que ya no somos firmes y fuertes en la fe, y por lo tanto, nos estamos volviendo presas fáciles para la conquista musulmana”. 

https://www.churchmilitant.com/news/author/bradley-eli-m.div.-ma.th




jueves, 27 de agosto de 2026

San Jose Oraciones...

Antigua Oración a San José «Conocida por no fallar nunca»


 Rezarla por nueve mañanas consecutivas por lo que usted desea(no olvidar rezar también por los que no rezan). Jamás o raramente ha fallado.

Esta oración fue encontrada en el año 50 de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En el siglo XVI envió el Papa esta Oración al Emperador Carlos. El emperador recibió esta oración al prepararse para emprender la batalla.

«Los que leyesen esta oración serán premiados. Igualmente se premiará a los que la escuchasen al ser leída o si la llevasen en su persona. A todas estas almas se les promete que no morirán repentinamente; ni se ahogarán; ni serán afectados por el veneno («vacunas») . No caerán en manos de sus enemigos; ni serán consumidos en ningún incendio; ni aun derrotados en la batalla.»

Oh san José, cuya protección es tan grande, tan fuerte y tan inmediata ante el trono de Dios, a ti confío todas mis intenciones y deseos.

Ayúdame, san José, con tu poderosa intercesión, a obtener todas las bendiciones espirituales por intercesión de tu Hijo adoptivo, Jesucristo Nuestro Señor, de modo que, al confiarme, aquí en la tierra, a tu poder celestial, Te tribute mi agradecimiento y homenaje.

Oh san José, yo nunca me canso de contemplarte con Jesús adormecido en tus brazos. No me atrevo a acercarme cuando Él descansa junto a tu corazón. Abrázale en mi nombre, besa por mí su delicado rostro y pídele que me devuelva ese beso cuando yo exhale mi último suspiro.

¡San José, patrono de las almas que parten, ruega por mi!

Amén

Haced esfuerzos para que se conozca esta oración, y propagadla en todas partes.

Imprimatur
Rvdsmo. Jorge W Ahr
Obispo de Trenton

Santa Teresa de Ávila sobre San José:

Tenía Santa Teresa de Ávila 27 años, se encuentra postrada en la cama, no podía andar, a veces se arrastraba por el suelo. Está viviendo en el monasterio de la Encarnación. Sale de la clausura para ser curada. Se recurre a todos los medios posibles en aquella sociedad. Regresa a Ávila. Se llega a tal extremo de gravedad que se la da por muerta. Varios años en el lecho, no se podía mover, tenía que ser ayudada por las enfermeras. En estas circunstancias recurre a san José y su vida va volviendo a la normalidad poco a poco. Desde este momento la devoción a san José y su familiaridad con él, va a marcar un hito en su vida. Partiendo de esta realidad escribe Teresa:

“Tomé por abogado y señor al glorioso san José, y encomendéme mucho a él. Comencé a hacer devociones de Misas y cosas muy aprobadas de oraciones, y tomé por abogado a san José…; y él hizo, como quien es, que pudiese levantarme y andar y no estar tullida” (Libro de la Vida 6).

Partiendo de esta experiencia que ha sido tan decisiva en su vida, ella va a recomendar la devoción a san José y su poderosa intercesión. El Esposo de María va a ser un abogado e intercesor en todos los contratiempos. San José será un personaje familiar y entrañable en el hogar teresiano. Los textos que transcribo tienen una fuerza de convicción que han sido citados por muchos predicadores.

“No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer”.

“Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma”.

“A otros parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas”.

“Querría yo persuadir a todos fuesen muy devotos de este glorioso Santo, por la experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. No he conocido persona que de veras le sea devota y haga particulares servicios que no la vea más aprovechada en la virtud, porque aprovecha en gran manera las almas que a él se encomiendan”.

“Sólo pido por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción”.

Himno a San Joséanta Teresa de Ávila sobre San José:

Tenía Santa Teresa de Ávila 27 años, se encuentra postrada en la cama, no podía andar, a veces se arrastraba por el suelo. Está viviendo en el monasterio de la Encarnación. Sale de la clausura para ser curada. Se recurre a todos los medios posibles en aquella sociedad. Regresa a Ávila. Se llega a tal extremo de gravedad que se la da por muerta. Varios años en el lecho, no se podía mover, tenía que ser ayudada por las enfermeras. En estas circunstancias recurre a san José y su vida va volviendo a la normalidad poco a poco. Desde este momento la devoción a san José y su familiaridad con él, va a marcar un hito en su vida. Partiendo de esta realidad escribe Teresa:

“Tomé por abogado y señor al glorioso san José, y encomendéme mucho a él. Comencé a hacer devociones de Misas y cosas muy aprobadas de oraciones, y tomé por abogado a san José…; y él hizo, como quien es, que pudiese levantarme y andar y no estar tullida” (Libro de la Vida 6).

Partiendo de esta experiencia que ha sido tan decisiva en su vida, ella va a recomendar la devoción a san José y su poderosa intercesión. El Esposo de María va a ser un abogado e intercesor en todos los contratiempos. San José será un personaje familiar y entrañable en el hogar teresiano. Los textos que transcribo tienen una fuerza de convicción que han sido citados por muchos predicadores.

“No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer”.

“Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma”.

“A otros parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas”.

“Querría yo persuadir a todos fuesen muy devotos de este glorioso Santo, por la experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. No he conocido persona que de veras le sea devota y haga particulares servicios que no la vea más aprovechada en la virtud, porque aprovecha en gran manera las almas que a él se encomiendan”.

“Sólo pido por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción”.

Himno a San José

 Hoy a tus pies ponemos nuestra vida;

hoy a tus pies, ¡Glorioso San José!
Escucha nuestra oración y por tu intercesión
obtendremos la paz del corazón.

En Nazaret junto a la Virgen Santa;
en Nazaret, ¡Glorioso San José!
cuidaste al niño Jesús pues por tu gran virtud
fuiste digno custodio de la luz.

Con sencillez humilde carpintero;
con sencillez, ¡Glorioso San José!
hiciste bien tu labor obrero del Señor
ofreciendo trabajo y oración.

Tuviste Fe en Dios y su promesa;
tuviste Fe, ¡Glorioso San José!
Maestro de oración alcánzanos el don
de escuchar y seguir la voz de Dios.

Bendito seas San José

¡Bendito seas San José, que fuiste testigo de la Gloria de Dios en la tierra. Bendito sea el Padre Eterno que te escogió. Bendito sea el Hijo que te amó y el Espíritu Santo que te santificó. Bendita sea María que te amó!

https://oracionesydevocionescatolicas.com/oracion_san_jose3.htm

jueves, 20 de agosto de 2026

España, tierra de María


La Virgen es la única que consigue unir a los españoles

Regina Hispaniae.

Nuestra historia está sembrada de santuarios marianos que nacieron mucho antes de que existiera el Estado moderno. Ermitas escondidas entre montañas, imágenes aparecidas junto a un río, vírgenes encontradas por un pastor o veneradas tras una batalla

María sigue siendo, para millones de personas, el camino más tierno hacia Jesucristo y la Madre que, desde la Cruz, recibió la misión de cuidar de todos nosotros. Y una madre así nunca deja de acompañar a sus hijos.

España es mariana. España es tierra de María. Basta recorrer nuestro país para descubrir que, casi sin excepción, cada pueblo, cada ciudad y cada valle tiene una advocación mariana que constituye el corazón de su identidad. La Virgen del Pilar, de Covadonga, de Montserrat, de los Desamparados, del Rocío, de Begoña, de la Fuensanta, de la Almudena… y decenas de miles más. No son “muchas vírgenes”. Es una sola Madre contemplada desde el cariño de generaciones enteras.

Hace unos años, un buen amigo mío, Pedro, cristiano ortodoxo rumano, me hizo una pregunta que me sorprendió: «¿Por qué vosotros tenéis tantas vírgenes?». Por un momento me quedé parado, pero enseguida le respondí con un ejemplo muy sencillo: «Pasa algo parecido contigo, unos te llaman “Pedro el rumano” otros, “Pedro el constructor”; otros, “Pedro el alto”. Son formas distintas de identificarte por cariño, cercanía o alguna circunstancia de tu vida. Pero todos se refieren a ti. Pues con la Virgen ocurre exactamente igual. Es la misma María, la Madre de Dios, a la que cada pueblo llama con el nombre que la historia, un milagro, una aparición o, sin más, el afecto. Sonrió: “Ahora lo entiendo”.

Y creo que esa explicación resume una verdad profundamente española, que no hemos multiplicado a María, hemos multiplicado nuestro amor hacia ella.

No es casualidad que san Juan Pablo II afirmara que «María está presente en el misterio de Cristo y de la Iglesia». Tampoco que san Bernardo escribiera aquella frase que ha acompañado durante siglos a millones de cristianos: «Nunca se oyó decir que ninguno de los que han acudido a tu protección haya sido abandonado.» Son palabras que nacen de la experiencia de quien sabe que una madre nunca permanece indiferente ante el sufrimiento de sus hijos.

También santa Teresa de Jesús tenía una confianza absoluta en la Virgen. Para ella, María era el camino más seguro hacia Cristo. Y san Maximiliano Kolbe, enamorado de la Inmaculada, llegó a afirmar en la milenaria oración de Acordaos, que «jamás se temerá amar demasiado a María, porque nunca se la amará más de lo que la amó Jesucristo». En esa frase se resume toda una espiritualidad, porque el amor a María nunca sustituye a Cristo; conduce siempre hasta Él.

España comprendió esta verdad desde muy pronto. Nuestra historia está sembrada de santuarios marianos que nacieron mucho antes de que existiera el Estado moderno. Ermitas escondidas entre montañas, imágenes aparecidas junto a un río, vírgenes encontradas por un pastor o veneradas tras una batalla. La fe popular fue levantando un mapa invisible que une a todos los españoles mucho más profundamente que muchas leyes o constituciones.

Y es que esta devoción no se quedó dentro de nuestras fronteras. Cuando los españoles cruzaron el Atlántico, llevaron consigo la cruz, el idioma, las leyes… y también a la Virgen María. Por eso la evangelización de América fue también, en cierto modo, la conquista del corazón por medio de la Madre.

Existe un símbolo especialmente hermoso que es la Virgen de Guadalupe de Extremadura, que era uno de los grandes centros de peregrinación de España cuando comenzó el descubrimiento del Nuevo Mundo. Décadas después, en el Tepeyac mexicano, la Virgen quiso presentarse al indígena san Juan Diego bajo el mismo nombre de Guadalupe. No fue una casualidad histórica. Aquella advocación unió espiritualmente dos continentes y dio origen a una de las mayores devociones marianas del mundo. La patrona de Extremadura se convirtió, providencialmente, en la Reina de América. No es sin querer que, desde California hasta la Patagonia, resulte difícil encontrar una nación hispanoamericana donde María no ocupe un lugar central en la vida del pueblo.

Vivimos tiempos en los que muchos intentan borrar las raíces culturales y religiosas de las naciones. Sin embargo, basta asistir a la procesión de la patrona de cualquier pequeño municipio para descubrir que todavía existe algo capaz de reunir a creyentes y alejados, jóvenes y ancianos, personas de cualquier condición. Muchos quizá no entren en la iglesia el resto del año, pero sienten que esa Virgen “es la suya”, porque pertenece a su historia, a su familia y a los recuerdos más queridos. Y, en el fondo, quizá sea precisamente eso lo que hace una madre: permanecer. Esperar. Acoger. No imponer nunca su amor, pero tampoco retirarlo.

España podrá cambiar en muchas cosas. Cambiarán las costumbres, la política y hasta las formas de vivir. Pero mientras en un solo pueblo siga encendiéndose una vela ante una imagen de María, mientras una abuela enseñe a un nieto a rezar un Avemaría o un marinero mire al cielo antes de hacerse a la mar invocando a su patrona, seguirá latiendo una parte esencial del alma de nuestra nación.

María no pertenece al pasado de España. María sigue siendo, para millones de personas, el camino más tierno hacia Jesucristo y la Madre que, desde la Cruz, recibió la misión de cuidar de todos nosotros. Y una madre así nunca deja de acompañar a sus hijos. El punto 495, del ya clásico libro de espiritualidad Camino, escrito por san Josemaría Escrivá, es ese que dice: “A Jesús siempre se va y se ‘vuelve’ por María”. No se puede decir más claro.

Carta a Pusey (Encuentro), de san John Henry Newman. En esta breve pero intensa obra, san John Henry Newman responde a las críticas de su amigo Edward Pusey defendiendo el lugar de la Virgen María en la teología católica. Apoyándose en los Padres de la Iglesia, muestra que doctrina y vida espiritual son inseparables y fundamenta, desde la tradición cristiana primitiva, la legitimidad de la devoción mariana.

El secreto de la Virgen de Guadalupe (Sekotia), de Santiago Mata. Ambientada en el México de 1531, esta novela recrea con rigor histórico las circunstancias que rodearon las apariciones de la Virgen de Guadalupe a san Juan Diego y el impacto que transformó las relaciones entre indígenas y españoles. A través de una narración cercana, invita a reflexionar sobre la fe, los prejuicios y las lecciones que aquel acontecimiento sigue ofreciendo a nuestra sociedad.

El evangelio secreto de la Virgen María (Edaf), de Santiago Martín. Los Evangelios apenas ofrecen algunos datos sobre la Virgen María, pero suficientes para despertar numerosas preguntas sobre su vida y su experiencia humana. Este libro explora, con sensibilidad y profundidad, cómo pudo afrontar los momentos decisivos de su existencia, acercando al lector a una María más cercana, capaz de comprender el sufrimiento, la esperanza y las alegrías de toda persona.

ESPAÑA, LA NACIÓN QUE MÁS HA VENERADO A MARÍA

España Mariana 15 de Agosto:

«Si un día se perdiera
el mapa de este pueblo,
si la historia borrara el nombre de todas sus ciudades,
podría reescribirse rastreando santuarios.
Porque allí donde hubo un grupo de españoles
tuvo un templo María.
Allí donde latió un corazón, latió por Ella,
por Ella y por su Hijo,
en un único amor y diez mil nombres,
en un solo cariño y cien advocaciones.»

¡Feliz día de la Virgen...

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