sábado, 10 de noviembre de 2018

Zen presenta carta al Papa advirtiéndole sobre China


9 de noviembre de 2018

El cardenal Joseph Zen Ze-kiun voló a Roma y le entregó una carta de siete páginas al Papa Francisco pidiéndole que prestara atención a la crisis que enfrenta la iglesia clandestina en China.

El 8 de noviembre, el obispo emérito de Hong Kong le dijo a ucanews.com que los clérigos clandestinos se han dirigido a él desde el acuerdo entre el Vaticano y China sobre el nombramiento de obispos.

"Dijeron que los funcionarios los obligaron a abrirse, a unirse a la Asociación Patriótica Católica China y a obtener un certificado de sacerdote con motivo de que el Papa firmó el acuerdo provisional chino-vaticano", dijo el cardenal Zen.
Dijo que algunas partes del acuerdo no se habían hecho públicas, lo que significa que los hermanos y hermanas de la iglesia clandestina no sabían lo que debían hacer.
"Algunos sacerdotes han escapado y otros han desaparecido porque no saben qué hacer y están molestos. El acuerdo no se ha revelado, y no saben si lo que los funcionarios dicen es verdad o no", dijo.
El Cardenal Zen dijo que la Iglesia de China estaba enfrentando una nueva persecución y que la Santa Sede estaba ayudando al Partido Comunista Chino a reprimir a la comunidad clandestina.
Voló a Roma del 29 de octubre al 1 de noviembre para entregarle su carta al Papa. "Quiero hablar con el Papa de nuevo y espero que lo considere otra vez, pero esta puede ser la última vez", dijo.

En su carta, describió cómo la iglesia clandestina había visto el dinero confiscado, con clérigos que tenían familiares quienes fueron perturbados por las autoridades, yendo a la cárcel o incluso perdiendo sus vidas por la fe.

"Pero la Santa Sede no los apoya y los considera como problemas, refiriéndose a que causan problemas y no apoyan la unidad. Esto es lo que lo hace más doloroso", dijo el cardenal Zen.

La carta también decía que la Iglesia china no tenía la libertad de elegir obispos.
"El Papa dijo que los miembros de la Iglesia china deberían ser profetas y, a veces, criticar al gobierno. Me siento muy sorprendido de que no entienda la situación de la Iglesia china", dijo el cardenal Zen.

El 26 de septiembre, cuatro días después de la firma del acuerdo provisional, el Papa escribió un mensaje a los católicos chinos y a la iglesia universal explicando las razones para firmar el acuerdo: promover el anuncio del Evangelio y establecer la unidad en la comunidad católica. en China.

Además, después de su visita pastoral a Lituania, Letonia y Estonia del 2 al 25 de septiembre, el Papa dijo a los medios de comunicación en su vuelo a casa que las personas deberían "rendir homenaje a los que sufrieron por la fe", especialmente en esos tres países pisoteados. por los nazis y el partido comunista.

El cardenal Zen le dijo a ucanews.com que las palabras del Papa lo hicieron sentir que "no parece saber que su historia es también la historia de la Iglesia china y la situación actual". Sospecha que el papa fue engañado por personas a su alrededor que no le contaron la situación real que enfrenta la iglesia china.
El cardenal Zen criticó al secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, que negoció con el gobierno chino.
 "Tiene mucha experiencia. También ve la cara fea de China y sabe que no son razonables. De hecho, no confía en la parte china. Sólo los usa para lograr el propósito de establecer relaciones diplomáticas. ," él dijo.


Como el gobierno chino todavía interfiere con la iglesia, y los miembros de la iglesia quieren mantener su fe pura, es imposible pedir que las iglesias oficiales y clandestinas se unan, dijo el cardenal Zen.

"Si el papa está equivocado esta vez, espero que admita el error; si no lo admite, espero que el futuro papa señale el error. (...)

El cardenal Zen hizo un viaje anterior a Roma en enero, donde también le entregó una carta al papa, esta vez sobre las preocupaciones de que la Santa Sede que le pidiera a dos obispos reconocidos (por Roma) que se hagan a un lado y den paso a los obispos ilícitos.


jueves, 8 de noviembre de 2018

Babe Ruth, mito de la historia del béisbol, el «incorregible» que halló la conversión y una buena muerte con la Medalla Milagrosa

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Babe Ruth es considerado por muchos como el mejor jugador de la historia del béisbol
Ruth Babe es considerado como el mejor jugador de béisbol de todos los tiempos. En sus 22 años como jugador de las grandes ligas fue fundamental tanto en los Boston Red Sox como en los New York Yankees. Pese a que murió en 1948, todavía hoy registra una de las mejores marcas históricas de bateo, algo que los jugadores modernos todavía no le han podido arrebatar.
Babe era una estrella dentro y fuera del campo de juego. Jugando llamaba la atención por su calidad, y en el exterior por su vida en ocasiones poco ordenada. Le encantaba comer, beber alcohol y las fiestas. Pero también era católico, una fe que recibió en un reformatorio llevado por religiosos, y en la que uno de ellos, el Hermano Matthias, tendría una influencia que nunca habría imaginado años después.
En este vaivén religioso, en el que estuvo muchos años alejado de la Iglesia, fue en la enfermedad que le causaría la muerte donde realmente conoció a Dios, y donde la Virgen María a través de la Medalla Milagrosa tuvo mucho que ver a la hora de hallar la paz que le llevase a la eternidad.
Un “incorregible” que se convirtió
Nació en 1895 en Baltimore y se crió en la taberna que regentaban sus padres. Allí aprendió el peor lado de la vida, motivo por el cual sus padres acabaron enviándole con 7 años a una escuela reformatorio regida por los religiosos. Todos pensaban que era “incorregible” menos el prefecto de disciplina, el hermano Matthias. Él vio el lado bueno que tenía y también su talento natural para el béisbol. Estuvo en este reformatorio 12 años, y de ahí salió directamente a las ligas.
“El chico malo era tuyo, tuve un mal comienzo, y no creo que supiera entonces lo que era correcto e incorrecto. Me llevaron al reformatorio Santa María, era ‘incorregible’, y me hubiera quedado así si no fuera por el hermano Matthias, el mejor hombre que he conocido”.
Aquí recibió los sacramentos y se empapó de la fe, y aunque en sus años de profesional tuvo querencia por algunos vicios, nunca se alejó del todo. Aseguraba que los niños como él que recibieron esta base religiosa la tendrían toda su vida y permanecería en el fondo del corazón aun cuando no estuvieran cerca de la Iglesia.
Babe Ruth,, en su última aparición en el Yankee Stadium
De hecho, afirmaba que durante sus años como profesional en los que se dejaba llevar por los placeres del mundo la fe en cierto modo seguía presente en él. “Mientras estaba alejado de la Iglesia tenía mi propio ‘altar’ en una gran ventana de mi apartamento de Nueva York desde que se veían las luces de la ciudad. A menudo me arrodillaba ante esa ventana y realizaba mis oraciones”, comentaba.
El momento de una conversión radical
Pero fue ya casi al final de la vida cuando se produjo la verdadera y radical conversión de Babe Ruth. Le detectaron un cáncer y tenían que operarle. En una carta manuscrita por él cuenta aquellos momentos en los que Dios y la Virgen entraron en su vida con una fuerza transformadora.
Paul Carey, uno de sus mejores amigos, fue a verle y le dijo: “Van a operarte mañana, Babe… ¿no crees que deberías poner tu casa en orden?”. En la carta, el ya exjugador aseguraba que “no esquivó la larga y desafiante mirada en sus ojos, sabía lo que quería decir”.
“Por primera vez me di cuenta de que la muerte me podía afectar. Asentí y Paul se levantó, llamó a un capellán e hice una confesión completa”, añadía.
Mientras lo visitaba este sacerdote le dijo a Ruth: “Regresaré por la mañana y te daré la Sagrada Comunión, peo no tienes que ayunar”. Sin embargo, tras haberle sido perdonado los pecados dijo que aquella noche ayunaría y así lo hizo.
La Medalla Milagrosa, el mejor regalo de su vida
En la carta, dejaba escrito que “mientras estaba acostado esa noche pensé para mi mismo qué sensación tan reconfortante era estar libre de miedos y preocupaciones.Ahora podría simplemente entregarlos a Dios”.
“Tuve la gracia de la conversión –explicaba también-, Dios estaba pendiente de mí, como lo está de ti. Dios no sólo fue justo sino misericordioso”.
Pero además del religioso que le cuidó de niño, su amigo que le pidió que se confesara y el capellán que lo hizo hubo otro importante personaje en su vida de fe. Mientras estaba ingresado en el hospital recibió la carta de un niño con un regalo, quizás el más especial que recibió en su vida.
Image result for babe ruthAquella carta decía: “Querido Babe… todos en clase de séptimo grado (12-13 años) están pidiendo y rezando por ti. Te adjunto una medalla que si te la pones te hará mejorar. Tu amigo, Mike Quinlan”.
Se trataba de la Medalla Milagrosa, que una vez que se la puso ya nunca se quitó el célebre jugador de béisbol. La historia de esta medalla se remonta a la Rue du Bac, número 140 de París, célebre en todo el mundo porque allí, entre julio y diciembre de 1830, Santa Catalina Labouré fue visitada por la Santísima Virgen, quien le pidió la acuñación de la medalla, que tan extendida está y tanto bien ha hecho a millones de personas.
Babe Ruth pidió que le colocaran la medalla. “He usado la medalla constantemente desde entonces. La llevaré hasta mi tumba”, escribió. Y cumplió su palabra, pues fue enterrado con la Medalla Milagrosa, y por tanto, acompañado en este viaje por la Virgen María

domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Cuáles son las Cosas que los Ángeles de la Guarda Hacen Por Nosotros?

forosdelavirgen.org

La presencia de Los Ángeles de la guarda al lado nuestro es invisible.

Pero debemos saber que ellos han estado allí desde nuestro nacimiento y estarán hasta nuestra muerte.

Los podemos considerar como guardaespaldas permanentes.

Que nos protegen de los peligros, e incluso ellos mismos repelen al agresor.

Pero también nos fortalecen, porque nos dan una guía moral y son un nexo que nos comunica directamente con Dios.

Ellos nos transmiten inteligiblemente la ley de Dios, porque son sus brazos ejecutores.
Y a su vez le llevan a Dios nuestras peticiones, funcionando como intercesores.
En este artículo planteamos la función que los ángeles tienen respecto a los seres humanos.
Para que comprendamos cómo podemos hacer buen uso de su asistencia.
Y para no llamarnos a error, porque la concepción católica de los ángeles difiere, por ejemplo, de la que tienen los seguidores de la New Age.

QUIENES SON LOS ÁNGELES

Los ángeles son una verdad de fe para la Iglesia Católica.

Dice el numeral 328 del Catecismo en Iglesia Católica sobre su existencia, que “el testimonio de la escritura es tan claro como la unanimidad de la tradición”.
Etimológicamente su nombre viene de la palabra hebrea que significa enviado o mensajero, y era usado en hebreo para designar mensajeros divinos tanto como humanos.
San Agustín y San Gregorio dicen que ángel es el nombre de su oficio, o sea mensajeros.
En la Biblia son representados como seres espirituales que intermedian entre Dios y los hombres.
Dice el salmo 8 respecto a los hombres “los creaste poco inferiores a los ángeles”.
De modo que son seres creados como los hombres, lo que confirma el Concilio de Letrán IV, en 1215, y fue refrendado luego por el Concilio Vaticano I.
En la Biblia se menciona que el número de ángeles es prodigioso, utilizando palabras como huestes y multitudes.
Su función es estar presentes ante el trono de Dios en la corte celestial, por lo cual en muchos pasajes bíblicos que muestran escenas del cielo se señala que hay miles de ángeles alabando y asistiendo a Dios.
Los ángeles que aparecen mencionados en la Biblia están en una misión de instrumentos que utiliza Dios para comunicar su plan divino a los hombres.
Es así que vemos que unos ángeles sacaron al Lot de Sodoma, anunciaron el nacimiento de Sansón, anunciaron el nacimiento de San Juan Bautista y la encarnación de Jesús, y tuvieron muchas más apariciones e esos efectos.
También son mencionados como guardianes de las naciones y de los reinos.

En la Biblia encontramos que cada alma tiene su ángel guardián.

En Génesis 24:7 encontramos que se dice, por ejemplo, “Él enviará su ángel delante de ti”.
Y Jesús dice en Mateo 18:10, “Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos”.
Y San Jerónimo llega a decir que “La dignidad de una alma es tan grande, que cada uno tiene un ángel guardián desde su nacimiento”.
Además los ángeles eran considerados como los que hacen cumplir la ley de Dios en el mundo físico.
Y así los vemos causando el bien y el mal, por ejemplo un ángel era del responsable de mover las aguas de la piscina Probática en Israel para las curaciones.
Los judíos pensaban que el funcionamiento del universo era debido a Dios, y sus ejecutores eran los ángeles.
Y se menciona en varias partes a los ángeles buenos y a los ángeles malos actuando en el universo material.
Los ángeles malos son una perversión de los ángeles, que se rebelaron ante Dios.
Estos fueron expulsados y condenados al infierno eterno por Dios.
Ya en los primeros libros de la Biblia se mencionan diversos tipos de ángeles, por ejemplo los querubines defendiendo el paraíso, lo que también son mencionados por Ezequiel. Y en Isaías se mencionan los serafines.
Recién en el Nuevo testamento se menciona a los arcángeles, y San Pablo nos habla de los principados, potestades, virtudes y dominaciones.
De modo que de acuerdo a la escritura podemos considerar que existen nueve órdenes de ángeles: Ángeles, Arcángeles, Virtudes, Potestades, Principados, Dominaciones, Tronos, Querubines y Serafines.
Santo Tomás los divide en tres órdenes jerárquicas.
En la primera jerarquía están los Serafines, Querubines, y Tronos; en la segunda, las Dominaciones, Virtudes, y Potestades; y en la tercera, los Principados, Arcángeles, y Ángeles.
Jesucristo habla con frecuencia de los ángeles y éstos aparecen en muchos pasajes comunicando el plan de Dios: fueron los emisarios que Dios envió para comunicar la encarnación de su hijo y también los emisarios que comunicaron su resurrección.
Pero además de comunicadores, la Biblia presenta a los ángeles como intercesores de los hombres ante Dios.
Más abajo veremos lo que dice concretamente el Catecismo de la Iglesia Católica sobre los ángeles.
Pero nos queremos detener específicamente en los ángeles de la guarda, haciendo un listado de lo que ellos hacen por nosotros los seres humanos.

QUÉ HACEN LOS ÁNGELES POR LOS SERES HUMANOS

Lo que sigue son las funciones más sobresalientes que hacen los ángeles de la guarda.
 NOS PROTEGEN CONTRA DAÑOS
Santo Tomás de Aquino dice que protegen a los hombres contra el daño espiritual y físico.
E intervienen milagrosamente para ayudarnos.

No sólo nos guardan, sino que también nos salvan cuando estamos en peligro

Como fue el caso de la liberación de San Pedro cuando estaba en la cárcel a punto de ser ejecutado, que es mencionado en Hechos 12.
Por eso rechazan a los demonios.
Según Santo Tomás de Aquino uno de los roles de los ángeles de la guarda que es luchar contra los demonios, y por eso se justifica la imagen de un ángel bueno hablando en un oído y un ángel malo hablando en el otro oído de una persona.

Además nos fortalecen contra la tentación.

Esto significa que nos fortalecen para que podamos protegernos por nosotros mismos contra las asechanzas del mal.
Y también nos envalentonan.
Porque un ángel al lado nuestro nos da fuerzas para superar cualquier obstáculo, en la medida que ellos no puede ser vencidos ni engañados ni engañar, y además son poderosos fieles y prudentes.
Benedicto XVI dice que son los ministros del cuidado divino para cada ser humano.
 NOS ASISTEN DESDE NUESTRO NACIMIENTO
Según Santo Tomás, tenemos ángeles de la guarda desde nuestro nacimiento, porque eso está asociado con nuestra naturaleza como seres racionales.

Nos asisten a todos, incluidos a los incrédulos.

Dios nunca deja a ninguno, incluidos los pecadores.
Nos recuerdan la dignidad como persona.
San jerónimo dice que eso es por el valor inmenso de nuestras almas.
Ellos son los que nos recuerdan que cada uno de nosotros es hijo de Dios.
Y nos recuerdan el cuidado de Dios para cada uno de nosotros.

Es por esta razón que tenemos un ángel de la guarda desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, porque a través de ellos, el cuidado de Dios no nos abandona ni en los momentos de pecado o duda.

 LLEVAN A DIOS NUESTRAS NECESIDADES

Actúan como intercesores que llevan nuestras peticiones a Dios, porque ellos contemplan el rostro de Dios.

Y por lo tanto nos ayudan a acercarnos más a Dios.
Por eso, aunque Dios parezca lejano, nuestro ángel está permanentemente presente para vincularnos con Él.
Y nos llevan hacia lo bueno.
Porque nuestros afectos humanos nos pueden desviar y ellos constituyen una tutela.
Santo Tomás dice que nuestros ángeles guardianes nos ayudan a usar nuestra razón para un desarrollar la virtud y la prudencia, transmitiéndonos los preceptos de Dios.
En este sentido nos trasmiten la verdad inteligible de Dios, y nos hacen comprender las realidades espirituales invisibles.
Nos iluminan fortaleciendo nuestros intelectos, porque Santo Tomás dice que el intelecto humano se fortalece por la acción del intelecto angélico.

Pero además de operar sobre nuestros sentidos e intelectos también lo hacen a través de nuestra imaginación, por ejemplo a través de los sueños y otra serie de imaginerías.

Y con todo eso influencian nuestra voluntad, aunque no la pueden mover directamente.
Son una ayuda para nuestra salvación, porque su objetivo final es nuestra salvación; para ministrar eso han sido enviados.
Y ellos nos recuerdan que nuestro objetivo final es la visión beatífica de Dios, que es la recompensa de nuestra fe, lo que San Juan expresa diciendo que cuando Él se manifieste seremos semejantes a Él porque le veremos tal cual es.
 QUE DICE EL CATECISMO DE LA IGLESIA SOBRE LOS ÁNGELES
Veamos que dice concretamente el catecismo sobre los ángeles.
 328 La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición.
 QUIÉNES SON LOS ÁNGELES
329 S. Agustín dice respecto a ellos: “El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel”).
Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios.
Porque contemplan “constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos”, son “agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra”.
330 En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales e inmortales.
Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello.
 CRISTO “CON TODOS SUS ÁNGELES”
331 Cristo es el centro del mundo de los ángeles.
Los ángeles le pertenecen: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles…”.
Le pertenecen porque fueron creados por y para Él: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él”.
Le pertenecen más aún porque los ha hecho mensajeros de su designio de salvación: “¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?”.
332 Desde la creación y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal, protegen a Lot, salvan a Agar y a su hijo, detienen la mano de Abraham, la ley es comunicada por su ministerio, conducen el pueblo de Dios, anuncian nacimientos) y vocaciones, asisten a los profetas, por no citar más que algunos ejemplos.
Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús.
333 De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles.
Cuando Dios introduce “a su Primogénito en el mundo, dice: adórenle todos los ángeles de Dios”.
Su cántico de alabanza en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en la alabanza de la Iglesia: “Gloria a Dios…”.
Protegen la infancia de Jesús, sirven a Jesús en el desierto, lo reconfortan en la agonía, cuando Él habría podido ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos como en otro tiempo Israel.
Son también los ángeles quienes “evangelizan” anunciando la Buena Nueva de la Encarnación, y de la Resurrección de Cristo.
Con ocasión de la segunda venida de Cristo, anunciada por los ángeles, éstos estarán presentes al servicio del juicio del Señor.
 LOS ÁNGELES EN LA VIDA DE LA IGLESIA
334 De aquí que toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles.
335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo; invoca su asistencia (“Al Paraíso te lleven los ángeles…”) de la liturgia de difuntos, o también en el “Himno querubínico” de la liturgia bizantina, y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles.
336 Desde su comienzo a la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión.
“Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida”.
Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios.
 LA CAÍDA DE LOS ANGELES
391 Tras la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios que, por envidia, los hace caer en la muerte.
La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado Satán o diablo.
La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. “El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos”.
392 La Escritura habla de un pecado de estos ángeles.
Esta “caída” consiste en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino.
Encontramos un reflejo de esta rebelión en las palabras del tentador a nuestros primeros padres: “Seréis como dioses”.
El diablo es “pecador desde el principio” (, “padre de la mentira”.
393 Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles no pueda ser perdonado. “No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte”.
394 La Escritura atestigua la influencia nefasta de aquel a quien Jesús llama “homicida desde el principio” y que incluso intentó apartarlo de la misión recibida del Padre.
“El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo”.
La más grave en consecuencias de estas obras ha sido la seducción mentirosa que ha inducido al hombre a desobedecer a Dios.
395 Sin embargo, el poder de Satán no es infinito.
No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios.
Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física – en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo.
El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero “nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman” (Rm 8,28).