jueves, 13 de julio de 2017

La Comunión frecuente para los niños

por Monseñor de Segur

Casi se vería uno obligado a caer, teniendo en cuenta la ligereza de los niños, que no es posible para ellos una frecuente Comunión, y que en este caso las reglas de la Iglesia solo hacen referencia a los adultos. Nada de esto; y he aquí todavía una de aquellas preocupaciones desastrosas, causa de las ruinas de tantas almas jóvenes, puesto que las entrega indefensas a los terribles ataques de las pasiones.
Los niños; lo mismo que los mayores, pueden y deben comulgar a menudo; porque Nuestro Señor Jesucristo, que conoce mucho mejor que nosotros esa ligereza qué nos espanta, no les pide más que aquello que son capaces de darle y además, como el maligno espíritu tiende todas sus asechanzas a arrebatarles desde muy temprano el más inestimable de todos los tesoros, que es la inocencia; de aquí que el único medio para defenderse de sus emboscadas y ardides es la sagrada Comunión.
Ya hemos dicho que nunca se comulga dignamente; bastando para ello recibir al Señor con sincera y buena voluntad. Esto es una verdal tanto para los niños como para los hombres. Cuidándose, pues, la experiencia de enseñarnos que nada hay tan sincero como la buena voluntad del niño que acaba de hacer la primera Comunión, ¿por qué no se le ha de administrar este santo Sacramento, cuando él ama y a Jesucristo, y desea fervorosamente recibirlo?
Las más de las veces, mucho más dignos son ellos de acercarse a recibir el divino Sacramento que nosotros que menospreciamos su piedad; y esto mismo parece indicarnos el divino Maestro cuando dice: “Permitid que se acerquen a mí los niños, el reino de los cielos es para aquellos que se les parecen” El reino de los cielos sobre la tierra es la sagrada Eucaristía.
Tú me ¡recordarás aquí la ligereza de la infancia. Nada hay más cierto, es verdad: pero por esto mismo es necesario hacerles comulgar a menudo, cuando aman y quieren amar al buen Jesús. La ligereza no es ningún obstáculo cuando no es voluntaria. Para un niño una semana es un mes; a esta edad sucédense rápidamente las impresiones; hácese por lo tanto indispensable repetir con frecuencia estas impresiones cristianas, si queremos preparar para el porvenir hombres fuertes en la fe.
¿Me vuelves a decir que la infancia es ligera? Si: soy de tu mismo parecer; pero en cambio es buena y afectuosa; y como es necesario dar el verdadero pábulo (alimento) a su incesante necesidad de amar, resulta de aquí que se hace indispensable procurar se ponga en relación íntima con Jesucristo para alcanzar el fin apetecido, que es su amor. Aunque sean una realidad todas las faltas y todos sus defectos, tienen, sin embargo, poca consistencia; y por medio de la piedad se impedirá que aquellos defectos y faltas pasen a ser vicios.
Todo niño cristiano, a partir de la primera comunión, debería tener por regla recibir la sagrada Eucaristía todos los domingos y demás fiestas de guardar, si a ello no se opusiesen su director espiritual, o sus padres o sus maestros, por haber observado que le faltaba evidentemente la buena voluntad indispensable para recibirla dignamente: y así todo deberíase, con mucha circunspección, ordenársele el retraimiento porque el peligro de tomar malas costumbres, peligro que hiela el corazon maternal, y que solamente es combatido con eficacia por la sagrada Eucaristía, se presentaría de frente, produciendo males incalculables. ¿Quieres conservar la inocencia: quieres conservar la pureza de tu hijo? Anímale, pues, a comulgar muy a menudo, y no se lo impidas, mayormente cuando a ello fuere incitado por su director espiritual.
¡Cuántos padres y cuantas madres; obrando inconscientemente y por un celo mal entendido, son la causa principal de que sus hijos se pierdan miserablemente! ¡A cuántos y cuántos he conocido, que han sido la causa directa y final de aquella misma corrupción que tanto temían!
No temas, pues, mientras tu hijo asista con frecuencia a la sagrada Comunion: pero si desgraciadamente observares en él negligencia y poco amor a tan divino Sacramento, ¡desdichado de tí! porque todo se puede temer del niño que se aleja de Dios
http://adelantelafe.com/author/sanmiguelarcangel/

lunes, 10 de julio de 2017

La Bendicion del agua y la sal

La bendición de agua y sal

Aspérgeme con hisopo, y quedaré puro, lávame y emblanqueceré más que la nieve. Sal. 50, 9.

Yo te exorcizo criatura sal, por el Dios vivo, por el Dios verdadero, por el Diosa santo, por aquel que mandó al profeta Eliseo ordenase te echasen en el agua para hacerla saludable y fecunda, a fin de que este exorcismo pueda contribuir a las salvación de  los fieles, y todos los que te usen reciban la salud de cuerpo y alma, y para que el lugar donde te derramen sea libre de toda ilusión, malicia, artificio y sorpresa del diablo; y todo espíritu inmundo sea arrojado de él, conjurándole aquel que ha de venir a juzgar los vivos y los muertos, y a todo el mundo por fuego.
Yo te exorcizo, criatura agua, en nombre de de Dios Padre todopoderoso, y de nuestro Señor Jesucristo su Hijo, y en virtud del Espíritu Santo, a fin de que por este exorcismo ayudes a ahuyentar y disipar las fuerzas del enemigo, y a exterminarle a él mismo con sus ángeles rebeldes por el poder del mismo Jesucristo nuestro Señor, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos, y al siglo por fuego.
Bendición tradicional de la sal y el agua. Ritual romano.
Queridos hermanos, el uso del  agua bendita es sin duda de tradición apostólica, como la bendición del agua y la sal con que tradicionalmente se hacia el asperges al pueblo, siendo el fin  de esta ceremonia que, por la virtud que comunican al agua bendita las oraciones de la Iglesia, no tenga poder el espíritu maligno sobre las personas ni las cosas. El motivo por el cual se hace la mezcla de sal y agua bendita, es por ser la sal símbolo de la prudencia y de la sabiduría, como el agua lo es del candor y de la pureza. Esta mezcla es también para que los que fueren  rociados con esta agua, siendo purificados por el Espíritu Santo, experimenten en sí el candor y la simplicidad de las palomas, al tiempo que la prudencia de las serpientes.
Antiguamente se hacía esta mezcla los domingos para que los fieles pudieran  llevarla a sus casas. El agua se colocaba, hoy en día en las iglesias de nueva construcción ha desaparecido la tradición,   en las pilas de las entradas de las iglesias para que al entrar en ella la tomen los fieles, pidiendo a Dios se digne purificarlos, a fin de que sus oraciones sean puras y más eficaces. Se rociaba el altar antes de la misa mayor del domingo para que los demonios no se acerquen a él a turbar con infernales sugestiones a los sacerdotes. Se rocía con aguan bendita las sepulturas, cadáveres y los cementerios, para conseguir del Señor que en virtud de las oraciones con que se bendijo aquella agua, se digne purificar cuanto antes las almas de los fieles difuntos que descansan en paz, concediéndoles el alivio de las penas que padecen, y anticipándolas el gozo y la posesión de la gloria.
Veamos con detenimiento los beneficios del agua bendita. Los  efectos del agua bendita están indiciados en las oraciones de la Iglesia al bendecirla. En ellas pide: 1º., que esta agua nos purifique; 2º., que nos infunda el espíritu de oración. 3º.,  que ahuyente a los demonios, 4º., que purifique el aire.
Purificación. La Iglesia al hacer la aspersión del agua bendita pone en boca de los fieles las palabras del salmo: Asperge me… que equivale a decirnos, que debemos esperar de Dios la purificación de nuestra alma, y no del agua. El agua bendita es una señal de purificación, un medio que debemos emplear para despertar la contrición de nuestros pecados en nuestra alma; y sólo en este sentido pide la Iglesia que nos lave de nuestras culpas.
Espíritu de oración. El segundo efecto del agua bendita es infundirnos el espíritu de oración, desviar cuanto pueda servir de obstáculo, y, como fieles que somos de la Iglesia, hacernos escuchar favorablemente de Dios. Por esta razón está prescrito  en las misas dominicales, para advertir a los fieles, que tienen necesidad, no sólo de purificarse, sino  también de llenarse de espíritu de Dios para asistir y participar del santo sacrificio.
Fuga de los demonios. El tercer efecto es ahuyentar a los demonios, arrojarlos e impedir que dañen a los cuerpos y almas. Por esta razón se emplea el agua bendita en los exorcismos, siendo además muy útil servirse de  ella para resistir las tentaciones.
Al levantarse. Es una sana costumbre, y muy arraigada en la tradición, el tener agua bendita en casa y servirse de ella, al levantarse  por la mañana, y por la noche al acostarse; ya sea para pasar un día en el Señor, como para que la noche nos brinde un descanso útil y santificador.
En la oración. La oración fervorosa es como un perfume que sube hacia los cielos; ahora bien, para adquirir el fervor, que requiere la oración, preparémonos con la señal de la cruz y con la aspersión de agua bendita. Nunca estaremos bastantes purificados para conversar con el Señor.
En las tentaciones.  Son muchos los obstáculos que se presentan a quien  ora y está debilitado por el pecado. Cuántas son las tentaciones de parte del mundo, de los placeres de todo tipo, de nuestros sentidos, y de parte de los demonios. Pues bien, una señal omnipotente contra los demonios, según los santos Padres, es el agua bendita: por esto rociamos donde haya que tener temer la presencia de espíritus malignos.
En las calamidades, en las enfermedades y en los sepulcros.  El agua bendita ha sido constantemente aplicada para combatir las calamidades y ciertas enfermedades, y también los sepulcros. En semejantes casos se considera como una señal de gracia y misericordia, la cual, juntamente con nuestras oraciones y nuestro arrepentimiento, puede aplacar la justicia divina. Es muy importante aplicarla a los enfermos, para que excite en el corazón del enfermo los más vivos sentimientos de fe y amor a Jesucristo, les ayude a su conversión, o, bien, contribuya a su plena santificación.
Con fe. El agua bendita no obra sino en proporción  a la fe del que la usa, juntamente con las oraciones de la Iglesia. Tiene pues las virtudes que la ha atribuido la Iglesia en sus oraciones. Es un símbolo de purificación, y hay que usarla con la intención de perfección delante de Dios. El espíritu de fe debe reinar en nosotros para todo cuanto viene de Dios.
Con compunción. Hay que usar el agua bendita con espíritu de compunción, porque para purificarnos de las faltas ligeras por virtud del agua bendita, es menester detestarlas con dolor.
Recobren la santa y beneficiosa costumbre de tener agua bendita en casa, utilizarla con fe profunda y sincero dolor de los pecados, y así triunfarán en las tentaciones, y les ayudará a alcanzar la vida eterna.
Ave María Purísima.
Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa

Beatos Colombianos...

INCLUIDOS TRES COLOMBIANOS

Aprobadas por el Papa nuevas causas de beatificación

Uno de los decretos autorizados por el Papa se refiere a un sacerdote secuestrado y asesinado por el grupo terrorista guerrillero del ELN
(ZENIT/InfoCatólica) El papa Francisco autorizó hoy al cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, diversos decretos. Entre ellos hay tres que se refieren a colombianos, justamente pocos meses antes del viaje del papa Francisco a Colombia, programado del 6 al 11 de septiembre 2017.

Colombia:

El martirio del obispo de Arauca, Mons. Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, del Instituto para las Misiones Extranjeras de Yarumal, secuestrado y asesinado por el grupo terrorista guerrillero ELN, a los 73 años de edad, el 2 de octubre de 1989.
También el martirio del P. Pedro María Ramírez Ramos, el llamado Cura de Armero, (la ciudad arrasada por un alud en 1985), durante las revueltas de abril de 1948 a manos de un grupo de asesinos que lo asesinaron a machetazos en su iglesia.
En estos casos en que se ha establecido que es un mártir, o sea que murió por odio a la fe, pasa a ser beato y después a santo, una vez que se registran los dos milagros debidamente comprobados.
El Papa aprobó además las virtudes heroicas del arzobispo de Bogotá, Mons. Ismael Perdomo Borrero y vicario castrense de las Fuerzas Armadas de Colombia, ahora Venerable.
Aquí se necesita un primer milagro por la intercesión del candidato para que pueda ser nombrado beato, y un segundo milagro para ser canonizado, o sea nombrado santo.
Otros decretos:

España:

Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Paula Gil Cano Jesús, fundadora de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Purísima Concepción; nacida el 2 de febrero de 1849 en Vera (España) y fallecida  el 18 de enero de 1913 en Murcia;

Polonia:

Un milagro atribuido a la intercesión de la Siervo de Dios Anna Chrzanowska, Laica; nacida el 7 de octubre de1902 en Varsovia (Polonia) y fallecida el  29  de abril de 1973 en Cracovia (Polonia);
Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Alogzy  Kosiba (en el siglo Piotr), laico profeso de la Orden de los Hermanos Menores; nacido el 29 de junio de 1855, en Libusza (Polonia) y fallecido el 4 de enero de 1939 en Wieliczka (Polonia);

Italia:

Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Maria Elisabetta Mazza, fundadora del Instituto de las Hermanas Pequeñas Apóstolas de la Escuela Cristiana; nacido el 21 de enero de 1886 en Martinengo (Italia) y fallecida el  29  de agosto de 1950 en Bérgamo (Italia);
Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Maria Crocefissa dell’ Amore Divino (en el siglo Maria Gargani), fundadora de la Congregación de las Apóstolas del Sagrado Corazón; nacida el 23 de diciembre de 1892 en Morra Irpino (ahora Morra De Sanctis, Italia) y fallecida el 23 de de mayo de 1973 en Nápoles (Italia).

domingo, 9 de julio de 2017



ENTREVISTA AL VOCERO DE LOS EXORCISTAS ITALIANOS

Quien abre la puerta al demonio «lo paga muy caro»

Según el sacerdote exorcista la principal tarea del demonio es hacer creer a la gente que no existe, pero una vez desenmascarado, se revela en toda su obscenidad y maldad.
(PortaLuz/InfoCatólica) El italiano Paolo Carlin, nacido en Roma, hoy con 54 años de edad, es un sacerdote capuchino, doctor en teología moral y desde el año 2014 exorcista oficial en las diócesis de Ravenna-Cervia y Faenza.
El Padre Paolo es también coordinador en Italia, vocero, de la Asociación Internacional de Exorcistas  y acaba de publicar sus experiencias en el libro «De cura obsessis» (La atención al poseído), sobre cuyos contenidos ha conversado con el portal InTerris en la siguiente entrevista que Portaluz reproduce aquí, traducida al español.

¿Padre Carlin, hemos pasado  de una cultura que inculcaba miedo al demonio -mencionado casi en todos los sermones-, a una suerte de subestimación, casi como si el diablo fuese un asunto del medioevo, una fábula para asustar a los niños? ¿Es realmente así?

La realidad del diablo es la de un ángel.  Más allá de todo lo que pudiere decirse de él, es un ser espiritual; como testimonian los Evangelios, de los que el Magisterio de la Iglesia toma esta verdad. Pero es un ángel caído y por lo tanto es un tentador, un impostor, no un portador de la luz y la verdad, sino de la mentira y el engaño. Es el mayor mentiroso.  Por esto es normal que su principal tarea cotidiana sea provocar que la gente crea que él no existe. Más allá de la mayor o menor consideración que se tenga de él, el hecho es que existe y –según comprobamos los exorcistas-  una vez desenmascarado, se revela en toda su obscenidad y maldad. Esto no depende de la cultura, mentalidad o filosofías. Que se hable o no de ello, puede depender de una cierta sensibilidad, pero la Escritura da testimonio de esto. Jesús fue el primer exorcista y vino para ayudar al hombre a luchar contra el Enemigo (de Dios).

Halloween, el cine de terror, algunas letras de canciones, incluyen referencias demoníacas implícitas o explícitas. A veces nos parecen un entretenimiento inofensivo, ¿pero esconden riesgos reales?

Como todas las acciones satánicas, se presentan como algo bello, inocuo, incluso deseable o útil. Por cierto hay opciones reales que el hombre puede hacer y son puertas de acceso -más o menos evidentes-  para una acción «extraordinaria» en la vida de una persona. Halloween es una de esas fiestas que exaltando lo pagano, luego vincula a una devoción con los espíritus; y cuando se habla de espíritus y energías, entramos en una lógica mágico-esotérica que oculta y abre la puerta al Diablo. Pero también hay realidades menos obvias que conducen al esoterismo, como algunas películas de terror o de magia: pienso en Harry Potter, Crepúsculo o alguna otra serie de televisión.

¿Incluso Harry Potter tiene contenido esotérico, peligroso?

Es todo sobre la magia y la magia nunca es buena. Si se desea utilizar poderes y espíritus, que no son parte de las facultades del hombre, entramos en el ámbito de lo preternatural y entonces adquirimos una lógica, una manera de pensar, supersticiosa; el hombre busca un poder más allá de su propia naturaleza y esto es un acto de soberbia que atrae al demonio. Es una rebelión contra Dios que nos dice: En tu naturaleza humana te ayudo, siempre y cuando reconozcas tus límites. Y aquí abro un paréntesis...

Adelante...

Acusan a la Iglesia de estar en contra del progreso humano. Esto no es en nada cierto, toda vez que la ciencia permanece en el ámbito de aquello que es de la naturaleza humana. Si tratamos de tener poderes, facultades que no son naturales, preguntémonos: ¿de dónde sale este poder?

Los recientes casos de robos de hostias consagradas han vuelto a encender el proyector sobre un tremendo fenómeno como es el de las misas negras. ¿Qué opina?

Es una de las pruebas de que existe Satanás. Si no existiera, ¿de qué serviría? El propósito es precisamente adorar a Lucifer manifestando desprecio a la Hostia consagrada, en directa contraposición a la fe cristiana y la obra de Jesús. No son adoradores de un fantasma, son personas que deliberadamente han optado por el mal, para adorar al ser espiritual maléfico. Estas Hostias profanadas les sirven para hacer ritos contrarios a los de la Iglesia. Los satanistas tienen símbolos, signos, rituales, cuyo fin es ofender a Dios y adorar al diablo, que no es omnipotente. Quienes lo adoran consiguen las facultades que desean, pero lo pagan muy caro, con sus vidas, porque Satanás tiene un solo objetivo: destruir al hombre, impedirle alcanzar la vida eterna, porque es envidioso.

¿Cómo se puede reconocer una posesión demoníaca, para distinguirla de los trastornos psiquiátricos?

Siempre hablamos de posesión, pero en realidad también existe la obsesión (maligna), o pensamientos recurrentes (puestos por el maligno) -que es algo distinto de los pensamientos obsesivos psiquiátricos-, pero que son altamente depresivos, que conducen al suicidio. Obviamente que para distinguir  es fundamental la ayuda de los médicos. Luego están las vejaciones que son verdaderos y reales flagelos al cuerpo, a la salud: síntomas, arañazos, contusiones, golpes, como le sucedió al Padre Pio, incluso con enfermedades incurables. Las posesiones son las que producen más titulares, pero cuando se identifican los signos, el Enemigo queda al descubierto. Son más peligrosas las tentaciones que mueven a tomar decisiones que corrompen el alma, por el pecado que ciertos actos involucran. Por lo demás el diablo puede tomar posesión del cuerpo pero no del alma. Es como un perro atado a una cadena. Debemos hacer todo lo posible por permanecer lejos del pecado, pues nos une a esa cadena.
¿En su labor de exorcista ha sentido miedo? ¿Alguna experiencia de lucha física con el diablo, como le ocurrió a Padre Pio?
El luchador no es el exorcista sino la persona atacada. Por desgracia en el imaginario pesan las escenas de las películas, pero no es así. Es la fe junto con la oración lo que aleja al Enemigo. Pero, dado a que el exorcista está en la vanguardia (de la lucha), también puede padecer ataques de Satanás. Puesto que todos somos tentados, para alejar las tentaciones y no caer en la trampa del pecado, necesitamos tener la luz del Evangelio. Nadie está excluido, el exorcista no es un highlander y mucho menos un mago.
http://infocatolica.com

domingo, 18 de junio de 2017

Corpus Christi

La especial celebración de esta fiesta litúrgica Católica en Colombia país que lentamente ha sido mimetizada como todas  nuestras  bellas tradiciones,por el jolgorio, y la ayuda de mano negra que maneja a su antojo nuestro Colombia.   somos el país con mas días festivos nacionales y religiosas del mundo...y como si fuera poco políticos tuvieron la brillante idea de trasladar todas  las fiestas que se celebraran entre semana para el siguiente lunes ,así podríamos tener un puente para descansar y pasear merecidamente. en este mes de junio  tenemos 3 puentes festivos,la Iglesia no dijo ni muuuu ....conclusión nuestro sagrado jueves de Corpus lo celebramos el domingo siguiente y la gente nueva no tiene ni idea que celebramos,ni que es el Corpus chisti y asi con todas las fechas de celebraciones católicas  establecidas en el calendario Litúrgico.
lastima .. ya dependemos del gobierno en todo y nuestra Iglesia Colombiana  muda o por los laditos para no  dañar las relaciones con los políticos  cuando la necesitan para ponerle una cara amable y espiritual a alguna trama, llaman la  la Iglesia Catolica y posteriormente ..fuera no se metan en política ;por ejemplo el los casos de: proceso de paz,identidad de genero, aborto, eutanasia, divorcios, relaciones homosexuales etc ,etc. . las reacciones han sido lideradas por Laicos y comunidades Católicas y Cristianas comprometidas y nuestros  Gerarcas Católicos casi mudos.... rendirán cuentas  luego a la Justicia Divina

J.A.G


Jueves de Corpus Christi
Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. 


Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net 



Explicación de la fiesta

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

Origen de la fiesta:

Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Por diferentes intrigas tuvo que irse del convento. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.

Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.

Ella le hizo conocer sus ideas a Roberto de Thorete, el entonces obispos de Liège, también al docto Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos; a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Liège, después obispo de Verdun, Patriarca de Jerusalén y finalmente al Papa Urbano IV. El obispo Roberto se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; también el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan debía escribir el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim (Denkwürdigkeiten, V.I. 276), junto con algunas partes del oficio.

El obispo Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez por los cánones de San Martín en Liège. Jacques Pantaleón llegó a ser Papa el 29 de agosto de 1261. La ermitaña Eva, con quien Juliana había pasado un tiempo y quien también era ferviente adoradora de la Santa Eucaristía, le insistió a Enrique de Guelders, obispo de Liège, que pidiera al Papa que extendiera la celebración al mundo entero.

Urbano IV, siempre siendo admirador de esta fiesta, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.


La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. Publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXII, sucesor de Clemente V, instó su observancia.

Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes en a partir del siglo XIV.

La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad.

En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.

El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurección de Nuestro Señor Jesucristo.
Fuente: www.corazones.org
El milagro de Bolsena

En el siglo XIII, el sacerdote alemán, Pedro de Praga, se detuvo en la ciudad italiana de Bolsena, mientras realizaba una peregrinación a Roma. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa junto a la tumba de Santa Cristina, al pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal.

El sacerdote estaba confundido. Quiso esconder la sangre, pero no pudo. Interrumpió la Misa y fue a Orvieto, lugar donde residía el Papa Urbano IV.
El Papa escuchó al sacerdote y mandó a unos emisarios a hacer una investigación. Ante la certeza del acontecimiento, el Papa ordenó al obispo de la diócesis llevar a Orvieto la Hostia y el corporal con las gotas de sangre.

Se organizó una procesión con los arzobispos, cardenales y algunas autoridades de la Iglesia. A esta procesión, se unió el Papa y puso la Hostia en la Catedral. Actualmente, el corporal con las manchas de sangre se exhibe con reverencia en la Catedral de Orvieto.

A partir de entonces, miles de peregrinos y turistas visitan la Iglesia de Santa Cristina para conocer donde ocurrió el milagro.

En Agosto de 1964, setecientos años después de la institución de la fiesta de Corpus Christi, el Papa Paulo VI celebró Misa en el altar de la Catedral de Orvieto. Doce años después, el mismo Papa visitó Bolsena y habló en televisión para el Congreso Eucarístico Internacional. Dijo que la Eucaristía era “un maravilloso e inacabable misterio”.

Tradiciones mexicanas de Corpus Christi

Esta fiesta tradicional data del año 1526. Se acostumbra rendir culto al Santísimo Sacramento en la Catedral de México. El centro de la festividad era la celebración solemne de la Misa, seguida de una imponente procesión que partía del Zócalo, en la que la Sagrada Eucaristía, portada por el arzobispo bajo palio, era escoltada por autoridades virreinales, cabildo, cofradías, ejército, clero y pueblo. Había también representaciones teatrales alusivas, música y vendimia especial.

Los campesinos traían en sus mulas algunos frutos de sus cosechas para ofrecérselas a Dios como señal de agradecimiento. Esto dio origen a una gran feria que congregaba artesanos y comerciantes de distintos rumbos del país, que traían mercancías a lomo de mula (frutos de la temporada y artesanías que transportaban en guacales).

Cuentan que un hombre, llamado Ignacio, tenía dudas acerca de su vocación sacerdotal y un jueves de Corpus le pidió a Jesucristo que le enviara una señal. Al Pasar el Santísimo Sacramento frente a Ignacio en la procesión, Ignacio pensó: "Si ahí estuviera presente Dios, hasta las mulas se arrodillarían" y, en ese mismo instante, la mula del hombre se arrodilló. Ignacio interpretó esto como señal y entregó su vida a Dios en el sacerdocio y se dedicó para siempre a transmitir a los demás las riquezas de la Eucaristía.


Así fue como surgieron las mulitas elaboradas con hojas de plátano secas con pequeños guacales de dulces de coco o de frutas, de diversos tamaños.
Ponerse una mulita en la solapa o comprar una mulita para adornar la casa, significa que, al igual que la mula de Ignacio, nos arrodillamos ante la Eucaristía, reconociendo en ella la presencia de Dios.

Esta fiesta se celebra cada año el jueves después de la Santísima Trinidad. Se lleva a cabo en la Catedral y los niños se visten de inditos para agradecer la infinita ternura de Jesús. Se venden mulitas con gran colorido.
Diversas maneras de celebrar esta fiesta

Participar en la procesión con el Santísimo

La procesión con el Santísimo consiste en hacer un homenaje agradecido, público y multitudinario de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Se acostumbra sacar en procesión al Santísimo Sacramento por las calles y las plazas o dentro de la parroquia o Iglesia, para afirmar el misterio del Dios con nosotros en la Eucaristía.
Esta costumbre ayuda a que los valores fundamentales de la fe católica se acentúen con la presencia real y personal de Cristo en la Eucaristía.

La Hora Santa

Es una manera práctica y muy bella de adorar a Jesús Sacramentado. El Papa Juan Pablo II la celebra, al igual que la mayoría de las Parroquias de todo el mundo, los jueves al anochecer, para demostrar a Cristo Eucaristía amor y agradecimiento y reparar las actitudes de indiferencia y las faltas de respeto que recibe de uno mismo y de los demás hombres.

Consiste en realizar una pequeña reflexión evangélica, en presencia de Jesús Sacramentado y, al final, se rezan unas letanías especiales para demostrarle a Jesús nuestro amor.

Se puede celebrar de manera formal con el Santísimo Sacramento solemnemente expuesto en la custodia, con incienso y con cantos, o de manera informal con la Hostia dentro del Sagrario. Cualquiera de las dos maneras agrada a Jesús.
Se inicia con la exposición del Santísimo Sacramento o, en su defecto, con una oración inicial a Jesucristo estando todos arrodillados frente al Sagrario.

A continuación, se procede a la lectura de un pasaje del Evangelio y al comentario del mismo por parte de alguno de los participantes.
Luego, se reflexiona adorando a Jesús, Rey del Universo, en la Eucaristía.

Se termina con las invocaciones y las letanías correspondientes y, en el caso de que la Hora Eucarística se haya hecho delante del Santísimo solemnemente expuesto, el sacerdote da la bendición con el Santísimo; en caso contrario, se finaliza la Hora Santa con una plegaria conocida de agradecimiento.

Recordar en familia lo que es la Eucaristía


  1. ¿Qué es la Eucaristía?
    La Eucaristía es uno de los siete Sacramentos. Nos recuerda el momento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Éste es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nuestra alma necesita comulgar para estar sana. Cristo dijo: "El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día."

     
  2. ¿En qué nos ayuda la Eucaristía? 

    Todos queremos ser buenos, ser santos y nos damos cuenta de que el camino de la santidad no es fácil, que no bastan nuestras fuerzas humanas para lograrlo. Necesitamos fuerza divina, de Jesús. Esto sólo será posible con la Eucaristía. Al comulgar, nos podemos sentir otros, ya que Cristo va a vivir en nosotros. Podremos decir, con San Pablo: "Vivo yo, pero ya no soy yo, sino Cristo quien vive en mí."

     
  3. ¿En qué parte de la Misa se realiza la Eucaristía? 

    Después de rezar el Credo, se llevan a cabo: el ofertorio, la consagración y la comunión.
    Ofertorio: Es el momento en que el sacerdote ofrece a Dios el pan y el vino que serán convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nosotros podemos ofrecer, con mucho amor, toda nuestra vida a Dios en esta parte de la Misa.
    Consagración: Es el momento de la Misa en que Dios, a través del sacerdote, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. En este momento nos arrodillamos como señal de amor y adoración a Jesús, Dios hecho hombre, que se hace presente en la Eucaristía.
    Comunión: Es recibir a Cristo Eucaristía en nuestra alma, lo que produce ciertos efectos en nosotros:

    1. nos une a Cristo y a su Iglesia,
    2. une a los cristianos entre sí,
    3. alimenta nuestra alma,
    4. aumenta en nosotros la vida de gracia y la amistad con Dios,
    5. perdona los pecados veniales,
    6. nos fortalece para resistir la tentación y no cometer pecado mortal.

     
  4.  ¿Qué condiciones pone la Iglesia para poder comulgar? La Iglesia nos pide dos condiciones para recibir la comunión:

    1. Estar en gracia, con nuestra alma limpia todo pecado mortal.
    2. Cumplir el ayuno eucarístico: no comer nada una hora antes de comulgar.

     
  5. ¿Cada cuánto puedo recibir la Comunión Sacramental? 

    La Iglesia recomienda recibir la Comunión siempre que vayamos a Misa. Es obligación recibir la Comunión, al menos, una vez al año en el tiempo de Pascua, que son los 50 días comprendidos entre el Domingo de Resurrección y el Domingo de Pentecostés.

     
  6. ¿Qué hacer después de comulgar?

    Se recomienda aprovechar la oportunidad para platicarle a Dios, nuestro Señor, todo lo que queramos: lo que nos alegra, lo que nos preocupa; darle gracias por todo lo bueno que nos ha dado; decirle lo mucho que lo amamos y que queremos cumplir con su voluntad; pedirle que nos ayude a nosotros y a todos los hombres; ofrecerle cada acto que hagamos en nuestra vida.

     
  7. ¿Qué hacer cuando no se puede ir a comulgar?

    Se puede llevar a cabo una comunión espiritual. Esto es recibir a Jesús en tu alma, rezando la siguiente oración:

    "Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
    Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma,
    pero no pudiendo hacerlo sacramentalmente,
    ven al menos espiritualmente a mi corazón.
    Quédate conmigo y no permitas que me separe de ti.
    Amén"

sábado, 17 de junio de 2017

El padre Santiago Martín rechaza el error del superior de los jesuitas

Luego de que el superior de los Jesuitas, Arturo Sosa Abascal, pusiera en duda las palabras de Jesús sobre la indisolubilidad del matrimonio respecto a que «lo que Dios unió, no lo separe el hombre».
(InfoCatólica) En un programa titulado «Bultmann sigue vivo» de «Magnificat TV» el conocido sacerdote y predicador Santiago Martín ha explicado en detalle el origen del error que ha llevado al superior de los Jesuitas, Arturo Sosa Abascal, a poner en duda las palabras de Jesús sobre la indisolubilidad del matrimonio.
A continuación, una transcripción de su explicación, pero puede también escuchar el programa a través del siguiente enlace.

Origen del Bultmannianismo

El final del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX es considerada en filosofía la época de los llamados «padres de la sospecha». Filósofos de gran peso que pusieron en entredicho algunos de los principios en los que se basaba la sociedad anterior y que marcaron realmente su época. Gente como Hegel, Marx,  Feuerbach, Nietzsche, Freud, quienes generaron dudas, sospechas e incertidumbre, y también, en el conjunto de las iglesias, más que todo en las iglesias protestantes, sobre todo en Alemania, se dejaron influir por este sentimiento de sospecha sobre aquellas cosas que habían sido las certezas y seguridades precedentes.
Sobre todo, se dedicaron a investigar la autenticidad de los evangelios y llegaron a investigar si realmente Jesucristo existió, y si el que existió es aquel que reflejan los Evangelios.

Distinción entre el «Jesús histórico» y el «Cristo de la fe»

Se empezó a hablar entonces de la diferencia entre el llamado «Jesús histórico» y el «Cristo de la fe». Una diferencia que cada vez se fue acentuando más, y llegaron a la conclusión de que los Evangelios eran «mitificaciones» de un personaje originario del cual prácticamente no podíamos saber nada.
A finales del siglo XIX Strauss (David Friedrich Strauss) concluyó que el «colmo» de la mitificación era el Evangelio de San Juan, y que este no tenía que ser tenido en cuenta en absoluto.
Posteriormente se «cargaron» el Evangelio de San Mateo y el de San Lucas, y después el único que quedaba que era el Evangelio de San Marcos lo desprestigiaron también.

Rudolf Bultmann

En este contexto, aparece una de las grandes figuras «desmitificadoras», Rudolf Bultmann, que no es tan antiguo en el tiempo. Bultmann muere en el año 1976, no estamos hablando de un personaje que se remota a la noche de los tiempos, sino que es relativamente reciente.
Es Bultmann quien concluye que «no hay nada que hacer». Es decir, que tenemos que «olvidarnos» del Jesús histórico, y que tenemos que acercarnos a los Evangelios como un relato «mítico» elaborado posteriormente, y sobre todo elaborado a raíz de la «invención» del cristianismo, que va  a «hacer San Pablo». Según esta óptica ese «Cristo de la fe» no tiene nada que ver con la realidad. Que el «Cristo de la fe» es alguien que «nos han contado» pero que no existió realmente.  Es decir, que el que existió, no es aquel que cuentan los Evangelios, que son libros simplemente «míticos» e «inventados» sobre todo por San Pablo.

Demolición durante el post-concilio

Con esta actitud de fondo, nos hemos enfrentado no solo al Concilio Vaticano II [que reafirma la historicidad de los Evangelios en su Constitución Dogmática Dei Verbum], sino al post-concilio, que es en el cual todavía estamos viviendo.
Naturalmente esta «demolición» de las raíces de nuestra fe y de la Palabra de Dios, esta demolición del cristianismo, no se ha hecho sin consecuencias. Las consecuencias han sido muy graves.

Religión del supermercado

Es lo que alguno denominó la «religión del supermercado». Tu vas con tu carrito de supermercado, y ves las estanterías más o menos repletas de productos, y vas eligiendo lo que a ti te conviene, en función de tus gustos, o en función de simplemente de que aquella marca te resulte más económica o esa otra marca, según tu opinión, te da mejor resultado.
Llegas con tu carrito a la caja, pero si en el camino a la caja te encuentras con alguien que te dice: «¿Cómo ha comprado usted ese detergente?, Ese no es bueno, mejor compre este otro», pues no hay ningún problema. Dejas ese producto, lo sacas de tu carrito, y vas y eliges otro o no eliges ninguno.
Es la religión del supermercado, en la que estábamos y por desgracia todavía estamos. Y esta religión del supermercado no es una religión solo para ti. Es decir, tu coges tu carrito y vas poniendo tus productos, quitas y pones tu antojo, ya sea quizá por la influencia que hacen en ti en el último momento o a lo largo de tu compra. Pero lo mismo está haciendo otro.

Ejemplos varios

Pongamos un ejemplo. A ti te parece muy importante y esencial insistir en que el Señor dijo «lo que hagas al más pequeño a mí me lo hicieron», el compromiso social, la ayuda a los pobres, y a ti te parece eso muy importante, muy bien. Pero a ti no te parece importante en cambio, que el Señor haya dicho «lo que Dios unió que no lo separe el hombre», que «el que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio contra la primera», eso no te parece importante, entonces lo segundo, que no te parece importante, lo pones en duda, y dices: «¿Lo dijo Cristo?», primera cuestión, «no había grabadoras».
En el caso de que dijera algo parecido, «¿en qué contexto?, «¿quién lo escuchó?, ¿cómo lo entendió y cómo lo contó?, ¿cómo lo escribió el que años después lo escribió?» No merece la pena hacer un problema por eso.
Luego otro, con los mismos derechos que tu, con su carrito de supermercado, ha elegido otro producto y ha dicho «a mí eso sí me parece muy importante, pero no me parece importante que el Señor dijera «Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia», o que el Señor dijera «Tomad y comed que esto es mi cuerpo», o que Cristo resucitara, o que Cristo en la cruz nos dijera que es importante pedir ayuda para perdonar como Él estaba perdonando cuando exclamó «Padre, perdónales que no saben lo que hacen».
Es decir, la religión del supermercado es muy cómoda, pues es una religión a tu manera y a tu gusto, para que no te moleste, pero eso que tú haces lo puede hacer exactamente igual cualquier otro,  y naturalmente eligiendo productos que a ti no te gustan nada pero que aquel alega que tiene el mismo derecho a hacerlo.
De esto se dieron cuenta, gracias a Dios, muchos, entre ellos, el profesor Joseph Ratzinger, después arzobispo Ratzinger, luego Cardenal Ratzinger, y después Papa Benedicto XVI.
Fue precisamente él quien denominó a este tipo de «religión» la «religión del supermercado» y el escribe unos de los mejores libros que se han escrito que son la trilogía sobre Jesús de Nazaret, y que yo recomiendo a todos que al menos lean el prólogo, o la introducción del primero de los libros, porque sitúa perfectamente el problema.
Es decir, nos dice cómo está la Iglesia en ese momento y las consecuencias terribles que tiene para todos, no solamente para los de izquierda o para los de derecha, la llamada «desmitificación» de Jesucristo, de decir que Jesucristo no existió, o que el que existió no tiene nada que ver con el que nos cuentan, o que el que nos cuentan hay que ver lo que dijo, si es que realmente nos dijo algo.

Sobre las palabras del Superior de la Compañía de Jesús

Por qué hablo de todo esto, porque eso es adonde estamos llegando. Poner en duda la Palabra del Señor, a propósito del divorcio, decir que hay que «reinterpretar a Cristo» porque «en aquella época no había grabadoras» abre la puerta sí o sí, sin ninguna duda, a poner en duda la palabra del Señor en otras cosas. No puedes pretender que lo que a ti te conviene poner en duda, sea lo único que se ponga en duda.
A ti te conviene poner eso en duda, por la razón que sea. Quizá porque tienes un concepto de la misericordia que te lleva a decir que hay que dar la comunión a todo el mundo. Pero tienes que ser consciente de que si tu pones en duda eso, estás permitiendo, con los mismos derechos, que otro ponga en duda otra cosa.
Para finalizar solo quisiera hacer una pregunta: ¿De verdad nadie se da cuenta de a dónde nos conduce todo esto?, ¿De verdad nadie se da cuenta del tipo de «demolición» de nuestra fe al cual estamos yendo?, es decir, a ese nihilismo, a esa falta absoluta de certezas, porque destrozando una parte del mensaje, porque nos «conviene» destrozarla, estamos empezando a destrozar el conjunto del mensaje.
Solo quiero hacer esta pregunta porque el tiempo presente es tan serio, que merece la pena que antes de seguir «destrozando» el cristianismo, nos paremos a pensar en qué es lo que estamos haciendo

viernes, 16 de junio de 2017

El diablo no es solo un símbolo........

ANTE SUS CONTROVERSIALES DECLARACIONES

Sacerdotes y exorcistas responden al superior de los jesuitas: «El diablo no es solo un símbolo»

«Quien no cree en el demonio, no cree en el Evangelio» había explicado el Papa san Juan Pablo II al fallecido y renombrado exorcista y sacerdote Gabriel Amorth.
CNA/InfoCatólica)  En una reciente entrevista con el diario español El Mundo, Arturo Sosa dijo que «hemos hecho figuras simbólicas, como el diablo, para expresar el mal».
«Los condicionamientos sociales también representan esa figura, ya que hay gente que actúa así porque está en un entorno donde es muy difícil hacer lo contrario» agregó Sosa.

Rechazo del sacerdote y exorcista Santé Babolin

A estas declaraciones el sacerdote y exorcista italiano, el padre  Sante Babolin afirmó que «Satanás existe» y que «el mal no es una abstracción».
En declaraciones a ACI Prensa el 2 de junio, Babolin hizo alusión a varios lugares en documentos y declaraciones de la Iglesia que muestran la verdadera existencia del demonio.
El padre Babolin recordó los documentos del IV Concilio Ecuménico de Letrán en el año 1215, que declaró que los cristianos «creen firmemente y confiesan» que Dios creó «de la nada a una y otra criatura, la espiritual y la corporal».
«El diablo y otros demonios fueron creados por Dios en naturaleza, pero ellos mismos a través de sí mismos se han vuelto malvados», señala el texto del Concilio.
El padre Babolin, conocido como el «exorcista de Padua», también recordó dos discursos del Papa Pablo VI en 1972, que también confirman la existencia del diablo «a los fieles, que tienden a dudar de la existencia de Satanás ... su presencia y acción».
El 29 de junio de 1972, Pablo VI, aludiendo a la situación contemporánea de la Iglesia, dijo en su homilía que parecía que «el humo de Satanás» entró en el templo de Dios. Ese mismo año, el 15 de noviembre, Pablo VI advirtió que «una de las mayores necesidades de la Iglesia» es defendernos «de ese mal que llamamos Diablo».
El padre Babolin también recordó que el Catecismo de la Iglesia Católica enseña que el diablo existe en la realidad, no en el abstracto. En la sección del Catecismo con respecto a la petición «líbranos del mal» del Padre Nuestro, en el número 2851, afirma que «En esta petición, el mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el ángel que se opone a Dios. El “diablo” (diá-bolos) es aquél que “se atraviesa” en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo».
El presbítero recordó además que los fieles deben ver la declaración del Cuarto Concilio Ecuménico de Letrán, las afirmaciones del Papa Pablo VI y lo que se enseña en el Catecismo como «tres pruebas irrefutables» sobre la existencia del demonio.

Rechazo del padre Alexander Lucie-Smith

Fr Alexander Lucie-Smith
Otro sacerdote que ha expresado su rechazo ante las declaraciones del superior de los jesuitas, es el padre Alexander Lucie-Smith, doctor en teología moral y editor-consultor de The Catholic Herald, quien ha escrito en su blog:

«Tristemente el padre Sosa acostumbra arrojar dudas sobre la credibilidad de la Escritura. Si bien es innegable que Satanás forma parte del gran cuadro que abarca la historia de la salvación de la humanidad, el padre Sosa ha afirmado que los Evangelios no pueden registrar fielmente las palabras de Jesús, porque en aquel tiempo “no había grabadoras”. No, no había grabadoras, pero eso no significa que las Escrituras no sean una fuente auténtica para conocer la enseñanza de nuestro Señor».
Luego de hacer referencia a otros hechos embarazosos que ha protagonizado el padre Sosa en el pasado, como su firma de un manifiesto elogiando calurosamente a Fidel Castro y dándole la bienvenida a Venezuela, agrega que «uno podría haber esperado alguna palabra de retractación del padre Sosa, pero no ha habido ninguna». «Quizás los superiores jesuitas no hacen retracciones. ¿Pero no sería mucho pedir que sus consejeros lo alejaran de los micrófonos en el futuro?» 

«Quien no cree en el demonio no cree en el Evangelio»

El fallecido sacerdote y exorcista Gabriel Amorth en su momento había expresado a san Juan Pablo II su preocupación de que cada vez más sacerdotes habían dejado de creer en el demonio, a lo que el Papa respondió: «quien no cree en el demonio, no cree en el Evangelio».