martes, 4 de marzo de 2014

El Tradicional Miercoles de Ceniza

La celebración de la Semana Mayor en nuestro País y en general en el mundo católico se ha dejado obnubilar por el sentido de vacaciones, festivales de arte ,conciertos y lo peor los famosos carnavales  famosos como el de Rio y Barranquilla (los mas famosos )y muchos otros en América y Europa ,que después de varios  días de desenfreno en todos los sentidos, terminan en el Miércoles de Ceniza y ese día muchos borrachitos  acuden a cumplir con la tradición de la Ceniza .
Los Jueves y viernes Santos vemos abiertas y llenas las discotecas y bares; antes todos estos lugares estaban cerrados desde el Miércoles Santo y hasta las Mujeres de vida alegre respetaban esos días...Para donde vamos......cada día será peor.
Que diferente a nuestras antiguas Semana-Santas, sin ser lo ideal vivíamos silencio, música clásica, ayuno ,y fija la confesión para asistir bien elegantes ( casi siempre estrenando) con Padres , tíos y abuelos a  todas  las Ceremonias Religiosas que se celebraban con la seriedad y solemnidad del caso : Procesión del Domingo de ramos, Sermón de Las 7 Palabras ,Visita a monumentos,  procesión de La Soledad para las  Señoras Visita al santo Sepulcro con los 33 Credos, todo con el tradicional sonido de la Matraca y luego de la alegría de la Vigilia ... las campanas  Celebración de La Resurrección Del Señor.
No dejemos acabar con esta importante tradición ,vivámosla ojala con toda la familia  ...es tal vez  la única época del año que nos toca el Corazón y nos hace pensar en el cambio que necesitamos pero nos quedamos en intensiones.
JAG.

Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma
5 de marzo 2014. La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo
 
Miércoles de Ceniza:  el inicio de la Cuaresma
Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
  • “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”

  • “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
  • “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.
  • Origen de la costumbre
    Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
    En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
    En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
    Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
    También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
    La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
    Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.

    Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma
    La palabra
    carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

    Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.
    Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.

    El ayuno y la abstinencia
    El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

    La oración
    La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.
    Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:
    La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
    La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
    La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

    El sacrificio
    Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”

    Conclusión
    Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
    Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.
    En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.
    Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.
    El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.
    La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.
    La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.
    Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.
    Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.
    Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
    Sugerencias para vivir la fiesta
  • Asistir a la iglesia a ponerse ceniza con la actitud de conversión que debemos tener.
  • Leer la parábola del hijo pródigo, San Lucas 15, 11-32 o el texto evangélico de San Mateo 6, 1-8.      Tere Fernández del Castillo / Luis Gutiérrez |  Catholic.net
  • sábado, 25 de enero de 2014

    DEVOCIÓN DE LAS TRES AVES MARÍAS

    ¿En qué consiste la devoción de las tres Avemarías?En rezar tres veces el Avemaría a la Santísima Virgen, Madre de Dios y Señora nuestra, bien para honrarla o bien para alcanzar algún favor por su mediación.

    ¿Cuál es el fin de esta devoción?Honrar los tres principales atributos de María Santísima, que son:
    1.- El poder que le otorgó Dios Padre por ser su Hija predilecta.
    2.- La sabiduría con que la adornó Dios Hijo, al elegirla como su Madre.
    3.- La misericordia con que la llenó Dios Espíritu Santo, al escogerla por su inmaculada Esposa.
    De ahí viene que sean tres las Avemarías a rezar y no otro número diferente.

    ¿Cuál es la forma de rezar las tres Avemarías?"
    María Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal.
    1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno

    Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
    2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo.
    Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
    3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo
    Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
    ¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los
    siglos de los siglos. Amén!"
    ¿Cuál es el origen de la devoción de las tres Avemarías?
    Santa Matilde, religiosa benedictina, suplicó a la Santísima Virgen que la asistiera en la hora de la muerte. La Virgen María le dijo lo siguiente: "Sí que lo haré; pero quiero que por tu parte me reces diariamente tres Avemarías. La primera, pidiendo que así como Dios Padre me encumbró a un trono de gloria sin igual, haciéndome la más poderosa en el cielo y en la tierra, así también yo te asista en la tierra para fortificarte y apartar de ti toda potestad enemiga. Por la segunda Avemaría me pedirás que así como el Hijo de Dios me llenó de sabiduría, en tal extremo que tengo más conocimiento de la Santísima Trinidad que todos los Santos, así te asista yo en el trance de la muerte para llenar tu alma de las luces de la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las tinieblas del error e ignorancia. Por la tercera, pedirás que así como el Espíritu Santo me ha llenado de las dulzuras de su amor, y me ha hecho tan amable que después de Dios soy la más dulce y misericordiosa, así yo te asista en la muerte llenando tu alma de tal suavidad de amor divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para ti en delicias."

    Y esta promesa se extendió en beneficio de todos cuantos ponen en práctica ese rezo diario de las tres Avemarías.
    ¿Cuáles son las promesas de la Virgen a quienes rezasen diariamente las tres avemarías?


    Nuestra Señora prometió a Santa Matilde y a otras almas piadosas que quien rezara diariamente tres avemarías, tendría su auxilio durante la vida y su especial asistencia a la hora de la muerte, presentándose en esa hora final con el brillo de una belleza tal que con sólo verla la consolaría y le transmitiría las alegrías del Cielo.
    María renueva su promesa de protección:
    Cuando Sor María Villani, religiosa dominica (siglo XVI), rezaba un día las tres Avemarías, oyó de labios de la Virgen estas estimulantes palabras:
    "No sólo alcanzarás las gracias que me pides, sino que en la vida y en la muerte prometo ser especial protectora tuya y de cuantos como tú PRACTIQUEN ESTA DEVOCIÓN"

    También dijo la Santísima Virgen: “La devoción de las tres Avemarías siempre me fue muy grata... No dejéis de rezarlas y de hacerlas rezar cuanto podáis. Cada día tendréis pruebas de su eficacia...”
    Fue la misma Santísima Virgen la que dijo a Santa Gertrudis que "quien la venerase en su relación con la Beatísima Trinidad, experimentaría el poder que le ha comunicado la Omnipotencia del Padre como Madre de Dios; admiraría los ingeniosos medios que le inspira la sabiduría del Hijo para la salvación de los hombres, y contemplaría la ardiente caridad encendida en su corazón por el Espíritu Santo".

    Refiriéndose a todo aquel que la haya invocado diariamente conmemorando el poder, la sabiduría y el amor que le fueron comunicados por la Augusta Trinidad, dijo María a Santa Gertrudis que, "a la hora de su muerte me mostraré a él con el brillo de una belleza tan grande, que mi vista le consolará y le comunicará las alegrías celestiales".

    ¿Cuál es el fundamento de esta devoción?

    La afirmación católica de que la Santísima Virgen poseyó, en el más alto grado posible a una criatura, los atributos de poder, sabiduría y misericordia.
    Esto es lo que enseña la Iglesia al invocar a María como Virgen Poderosa, Madre de Misericordia y Trono de Sabiduría.

    martes, 14 de enero de 2014

    Sacerdotes, Profetas y Reyes Los Laicos podemos salvar.......

    BAUTISMO EN CASO DE NECESIDAD URGENTE .... 

     
    "Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo"
    Como el Bautismo es absolutamente necesario para la salvación, quien muere sin él, pierde el Cielo para siempre*.
    Por lo tanto:

    Primero. Los niños deben ser bautizados lo antes posible. Esto una obligación muy grave de los padres. ¡Qué responsabilidad para ellos si por su culpa y negligencia el niño llega a morir sin el bautismo! Resulta lamentable el caso de aquellos padres que demoran el bautismo por muchas semanas -o lo que es peor, ¡hasta meses!- por descuido o por razones secundarias como realizar una fiesta suntuosa, conseguir los recursos para ésta (una fiesta puede celebrarse aunque no coincida exactamente con el día de la ceremonia), esperar mucho tiempo para la presencia de alguno de los padrinos, etc. Los casos más patéticos son los de aquellos padres inconscientes que contaminados por los errores del liberalismo esperan a que su hijo sea adulto y elija si desea bautizarse, siendo que no esperan a que sea adulto para que elija alimentarse materialmente. Tanto el bien moral como el material debe siempre procurarse al infante sin esperar a que sea mayor de edad, siendo esto precisamente la principal responsabilidad de los padres que deben ver y decidir por ellos en tanto son menores. De otra manera, su hijo corre -durante años- el peligro de morir sin bautismo y no alcanzar la visión eterna de Dios. Además, si los padres no tienen la conciencia de lo importante que es este sacramento desde que el niño nace, menos la tendrá el hijo cuando crezca.  Dice San Pío X en su Catecismo Mayor: "Los padres y madres que por negligencia dejan morir a los hijos sin Bautismo pecan gravemente porque les privan de la vida eterna, y pecan también gravemente dilatando mucho el Bautismo, porque los exponen a morir sin haberlo recibido".
    Segundo. En caso de necesidad, en peligro de muerte de quien no ha sido bautizado (menor o adulto**), cualquier persona puede y debe bautizar. Este es el motivo por el cual todos debemos saber bautizar.
    Para bautizar (para efectuar el sacramento) hay que:
    1) Tener la intención de  realizar lo que hace la Iglesia Católica 

    2) Derramar agua natural sobre la cabeza, diciendo al mismo tiempo la siguiente fórmula, sin omitir ninguna palabra:

    “Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

    Ponemos con rojo algunas palabras que por error fácilmente pueden llegar a omitirse.
    .
    No hay que pronunciar las palabras primero, y luego derramar el agua, ni derramar el agua primero, y luego pronunciar las palabras, sino que es necesario que las dos cosas se hagan al mismo tiempo. El agua debe correr por la piel y no solamente sobre los cabellos.

    Una vez realizado lo anterior, el sacramento se ha realizado. El catecúmeno ha quedado bautizado y sin pecado original.

    Pasado el peligro de muerte, deberá ser llevado el bautizado a su parroquia para que un sacerdote complemente las demás ceremonias.
    ABUSOS RELATIVOS AL BAUTISMO:
    Según el espíritu de la Iglesia, los padres solamente deben escoger como padrino y madrina a buenos cristianos. En caso de urgencia por peligro de muerte no es indispensable la presencia de padrinos.

    Quedan excluidos de esta función, además de los acatólicos, aquellos a quienes se deben negar públicamente los sacramentos, como los concubinarios, los divorciados, casados por lo civil y demás pecadores públicos.

    Se debe elegir un nombre (para el bautizado) de un santo católico para que sea su protector e intercesor en el Cielo.

     El bautismo de adultos requiere el consentimiento de los mismos, pues no debe realizarse contra su voluntad. Antes del mismo -quien va a ser bautizado- realizará piadosamente un acto de contrición y propósito de enmienda (puede rezar para ello un "Señor mío Jesucristo"). Si el paciente está muy débil podrá ayudarlo o rezarlo por él (pidiendo que lo siga en su interior) quien lo va a bautizar u otra persona.
    Si alguien -bebé, niño o adulto- está declarado clínicamente muerto (para la ciencia) y no había sido bautizado, como no se sabe el instante preciso de la separación del alma del cuerpo (a menos que el cuerpo ya esté en descomposición), puede ser bautizado CONDICIONALMENTE (cuando se conoce que lo habría pedido o se sabe que no se va contra su voluntad en caso del adulto) de la siguiente manera: "Si vives, yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" vertiendo SIMULTÁNEAMENTE el agua sobre su cabeza, como ya se explicó arriba.
    .
    Fuente: Romanistas - Catolicidad.com

    domingo, 12 de enero de 2014

    NO miedo a la confesion.........

    No es fácil hoy en día  encontrar un sacerdote que en realidad este dispuesto a escuchar, corregir y aconsejar a una persona que necesite y acepte  la reconciliación con Dios , a veces antes de La Eucaristía y a la carrera se tiene un Sacerdote disponible; pero de verdad se necesitan Confesores "  de profesión " los tenemos ... pocos... pero los hay ; ojala tengamos un director Espiritual que nos confiese, y tenga un seguimiento  de nuestro caminar y autorizado para jalarnos las orejas cuando sea necesario.
     
    JAG 
     
    Qué hacer si tienes verguenza de ir a confesarte?

    ME DA VERGÜENZA CONFESARME
    ¿Como poder recordar todos mis pecados cometidos en tantos años que no me confieso?


    RESPUESTA
    Es saludable que sientas vergüenza por tus pecados, pero no permitas que te domine. Antes medita la pasión de Jesús y considera que El desea, por misericordia INFINITA, aplicarte todas las gracias que El ganó para ti en la Cruz. El desea  perdonarte. Respóndele. La vida pasa rápido y debemos preparamos para la eternidad.


    NO TEMAS. Dios te ama y estará contigo en la confesión. CONFIA EN JESUS y verás que paz y felicidad recibirás.
    Si lo deseas puedes ir a confesarte en un lugar donde el sacerdote no te conozca. Las Iglesias deben tener horas de confesión donde se puede ir a confesar sin que te vean la cara.

    Como sacerdote te puedo decir que, cuando alguien se confiesa de un gran pecado, lo que siento es gran admiración por esa persona porque ha tenido el valor de confesarse. Los sacerdotes sabemos que dar el paso a la confesión es una gracia y requiere humildad. Quien se confiesa ha tenido el valor de reconocer su pecado y humillarse. Eso es admirable. 
    En cuanto a recordar los pecados, haz un examen de conciencia con humildad. Una lista de preguntas puede ayudarte con ese examen. Si sinceramente confiesas todo lo que recuerdas habiendo hecho el examen, la confesión vale.  

    Vence la tentación de aplazar la confesión. Decídete hoy pues mañana podría ser muy tarde. Haz un examen de conciencia, pon tu mirada en Jesús que te ama y quiere perdonarte y da el paso adelante. Si hace mucho que no confiesas. No temas. Díselo al sacerdote y el te ayudará.  

    Que es y para que es el Examen de Conciencia
    Padre Jordi Rivero
    Se trata de examinar nuestra conciencia en oración ante Dios, a la luz de las enseñanzas de la Iglesia, a partir de nuestra última confesión. Es paso necesario antes de hacer una buena confesión. Además es aconsejable hacer un examen del día antes de dormir.
    El fin del examen no es angustiarse con las culpas sino reconocerlas con seriedad y confianza en Dios para confesarlas sabiendo que seremos perdonados. Todo el proceso se mueve en la misericordia infinita de Dios manifestada en Jesucristo.

    Vemos nuestras faltas en relación con:
    - Los Diez Mandamientos.
    - Los Siete Pecados Capitales.
    - Los defectos de carácter.
    - Los dones que Dios nos ha dado para servirle
    - Las responsabilidades de nuestra vocación.
    Precisamente por ser pecadores, nos cegamos ante nuestros pecados. Satanás quiere hacernos ver que no hay mal en lo que hacemos. Entonces el corazón se endurece, se hace insensible a las exigencias del amor. Por eso es tan importante la conversión del corazón.
    "Por eso, como dice el Espíritu Santo: "Si escucháis hoy mi voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo..." Hb 3.
    Dios es un Padre amoroso que nos hace ver el pecado para darnos la gracia del arrepentimiento y perdonarnos.  El nos quiere libres. El demonio no quiere que veamos nuestro pecado. Pero si buscamos el camino de Dios tratará de acusarnos con nuestros pecados para que nos desanimemos y volvamos atrás. Podemos discernir entonces la diferencia. Dios enseña el pecado para liberar y perdonar; el demonio lo esconde pero cuando lo enseña es para que desesperemos. Debemos rechazar enérgicamente estos pensamientos e ir a la confesión con toda confianza en el perdón de Dios. Dios SIEMPRE perdona cuando hay arrepentimiento.
    Es muy provechoso hacer examen de conciencia diario y también, con toda humildad, abrirnos a que personas cerca de nosotros nos corrijan. "Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados." (1 Cor. 11, 31)
    El examen se hace ante Dios, escuchando su voz en la conciencia. 
    Preparación para la confesión
    Preparación remota: Nos educamos en la fe por el estudio de la Palabra, el Catecismo, lectura de los santos, participación en enseñanzas...  La practica seria de lo que aprendemos. El examen diario de conciencia.
    Preparación inmediata: El examen de conciencia antes de confesar. Vamos a un lugar tranquilo, preferiblemente ante el sagrario, para orar.   Solo Dios puede iluminar sobre nuestra realidad y darnos los medios para responder a la gracia.
    Contemplamos la vida de Jesús y su amor manifiesto en Su Cruz. "Contemplen al que traspasaron" Jn 19:37. ¿Como he respondido a tanto amor, a tantas gracias?.   Examinamos nuestra vida ante la ley de Dios.  Por eso ayuda tener un examen escrito que nos recuerde lo que hemos olvidado. Recordamos que no se trata de sugerencias, Dios nos dio MANDAMIENTOS. Romperlos es romper nuestra alianza con Dios y caer en pecado.  
    No se trata tan solo de enumerar pecados sino de descubrir la actitud torcida del corazón y con DOLOR POR NUESTROS PECADOS, HACER EL FIRME PROPÓSITO DE NO VOLVER A COMETERLOS. Siempre hay áreas en las que somos mas débiles y requieren atención especial pero si comprendemos que Cristo -no la cultura- es la medida, veremos que en todo tenemos mucho que crecer.
    La confesión solo puede hacerse ante un sacerdote.
    EXAMEN DE CONCIENCA
    Este examen es para aquellos que, amando a Cristo, no se conforman con evitar pecados graves, sino que desean amarle con todo el corazón. -Padre Jordi Rivero
    Amarás a Dios sobre todas las cosas (Primer mandamiento).
    No tomarás el nombre de Dios en vano. (Segundo Mandamiento)
    ¿He amado a Dios sobre TODO?.
        -¿A quién (que) le he dado la mayor atención?
        -¿He hecho de mi familia, trabajo, apostolados, programas, ideas u otras cosas buenas mi primer  amor?
        -¿Se en la práctica lo que es confiar en el amor y el poder de Dios?
        -¿Le confío todo a Dios o ando queriendo hacerlo yo solo?
        -¿Confío en Dios cuando todo parece ir mal?
        -¿He caído en superstición u otra práctica religiosa ajena al cristianismo?
    Oración DiariaCómo ha sido diariamente mi:
    -¿Tiempo personal con Dios; liturgia de las horas; oración familiar?
    -¿He alabado a Dios; le he dado gracias o me he quejado?
    -¿Intercedo por mi familia, grupo, Iglesia, por el mundo?
    -¿He orado con el corazón, abierto al Espíritu Santo?
    -¿Tomo tiempo para discernir?
    -¿Se lo que es esperar al Señor, escucharlo? -¿Lo he hecho?
    -¿Cuándo me da alguna enseñanza la guardo en mi corazón y busco profundizarla?
    -¿Incluyo a mi esposo/a (u otra persona formada y prudente) en mi discernimiento o solo les informo?; -¿Escucho, obedezco y respeto a los que tienen legitima autoridad sobre mi (leyes justas, jefes, etc.)?.
    -¿Qué criterios tengo para determinar si algo que quiero hacer es del Espíritu Santo o es mío?,-¿Me parece importante tener y seguir siempre esos criterios?
    -¿Uso los dones que Dios me dio para su gloria?
        -¿Estoy abierto a recibir nuevos dones según Dios disponga?
        -¿He sido legalista (haciendo solo lo necesario para cumplir) o vivo mi fe en el Espíritu     
          entregándome con todo el corazón?
    Obediencia-¿Busco conocer en la oración la voluntad de Dios para mi vida?
    -¿Obedezco la enseñanza del magisterio o interpreto a mi manera?
    -¿Qué motiva mi vida, la voluntad de Dios o mis propios "buenos" planes (mi voluntad).
    -¿Le permito a Dios guiarme o le "entrego" los planes ya hechos para que los bendiga?.
    -¿Mis gustos, criterios, dudas, confusiones, pensamientos, actitudes y valores -en que instancias no han estado bajo el Señor?
    -¿En mis gustos, mis criterios, miedos, dudas, confusiones...
    Estudio-¿Estudio my fe católica (Biblia, magisterio, libros sólidos) o me contento con mi propio modo de entender a Dios?,  ¿Estoy avanzando en mi formación como debo?.
    -¿Qué pasos prácticos doy para formarme en la fe?
    Orden y Prioridades
    -¿Mi tiempo responde a las prioridades de Dios o a las presiones de cualquier persona u ocasión para `quedar bien'?); ¿Interpreto lo que hago en la perspectiva de la vida eterna?; ¿Reflexiono sobre mi muerte; sobre el juicio final?

    -¿Tengo prioridades claras y soy firme para vivirlas? ¿Pierdo el tiempo (revistas, programas, etc.) que no edifican?
    -¿Tengo un horario y organizo el día con disciplina, dando tiempo a cada área con sabiduría: oración, familia, trabajo...?; ¿En que me he desordenado? ¿Me quedo en algo que me gusta sabiendo que es hora de hacer otra cosa?
    -¿Respeto el tiempo y necesidades de otros: cuando busco ayuda, en el teléfono, etc..?
    -¿Cuido la salud; tengo algún vicio, falta de ejercicio, descanso, alimentación... Me cuido demasiado?
    Santificarás el día del Señor. (Tercer Mandamiento)
    ¿Guardo el día del Señor para el Señor o trabajo innecesariamente ese día?
    -¿Voy a misa todos los domingos?;¿He adorado y puesto todo mi corazón en Cristo Eucarístico que me espera en el sagrario?
    -¿Lo he amado y consolado por tanto que se le ofende?
    -¿Voy a misa diaria si puedo?; ¿he recibido con preparación al Señor?
    La Cruz-¿He meditado ante la cruz?; ¿busco su poder transformador y su sabiduría?; ¿como se manifiesta en mi vida?
    -¿Pido a Dios la gracia de amar la cruz?
    -¿Me he salido de la voluntad de Dios por evitar la cruz?
    -¿Uno mi cruz a la de Cristo?: problemas, enfermedades, responsabilidades, personas, mi edad, mi vocación...
    -¿Busco la satisfacción de todas mis necesidades físicas y emocionales o se mortificarme por amor a Jesús?.
    -¿Me uno a la cruz del que sufre?; ¿Me sacrifico para amar?.
    Confesión-¿Rechazo el pecado aunque este sea aceptable según la cultura?; ¿He pensado o actuado ligeramente como si la rectitud de los santos es "exageración"?
    -¿He evitado la ocasión de pecado: ambientes, programas, malas amistades...?
    -¿Busco que Dios me enseñe mi pecado (también pecados viejos y olvidados)?.
    -¿Reconozco y reparo con responsabilidad mis pecados y faltas o me justifico?
    -¿Cuándo me corrigen, lo agradezco?.
    -¿Cuándo fue mi última confesión?, ¿Minimicé el pecado por pena?; ¿han habido cambios?.
    -¿Hice una confesión completa o escondí algo?
    -¿Hay algo (hábito, herida, complejo) que el enemigo usa para su provecho?; ¿Qué hago para permitirle a Dios que me libere?
    -¿Debo reconciliarme con alguien y no lo he hecho?
    María-¿Me he consagrado a Ella y, si lo he hecho, vivo mi consagración plenamente? -¿Cómo?
    -¿Acepto su cuidado maternal?; Me dejo formar por ella? -¿Cómo?.
    -¿Recurro a ella en oración, medito su vida?.
    Relaciones con otros
    -¿Están todas mis relaciones a la luz del Señor: amorosas, castas, sanas y sinceras?
    -¿Guardo odios o enemistades?
    -Peleas, rivalidades, violencias, ambiciones, discordias, sectarismo, disensiones, envidias, ebriedades

    -¿He sido fiel a los compromisos con mis hermanos y con otros?; ¿Estoy creciendo en estos compromisos?
    -¿Soy confiable en el hogar, grupo, trabajo...?; -¿Cumplo mis promesas, compromisos, guardo confidencialidad?
    -¿Busco la unidad en el Señor? (Fil. 2, 1-11, 1 Cor. 10,17)
    -¿Soy servicial?
    -¿Soy atento sin ser curioso?
    -¿Soy prudente en lo que hablo y como actúo?
    -¿Soy agradecido por el servicio de rutina que recibo?
    En el Hogar
    Honrarás a tu padre y a tu madre (Cuarto mandamiento).
    -¿Obedezco, cuido y honro a mis padres según mi edad y sus necesidades?
    -¿Pongo malas caras?
    -¿Doy tiempo a la familia?; ¿Cenar juntos?; ¿Diversiones?
    -¿Hospitalidad?
    -¿Relación con hermanos?
    -¿Responsabilidad en los estudios?
    -¿Ayuda económica al hogar según necesidad?
    Casados: (además de lo mencionado)
    -¿Protejo mi casa y los míos de las malas influencias del ambiente? ¿Cómo?
    -¿He manipulado con mis estados de ánimo y enfados para que se haga lo que quiero?
    -¿Permito que otros (padres, amigos) manipulen o se antepongan al matrimonio? .
    -¿Honro y respeto a mi esposo/a en todo momento?
    -¿He compartido con mi esposo/a la visión para la familia?; ¿le escucho con interés?;
    -¿Le expreso amor, cariño y respeto a mi esposo/a?;
    -¿Con mis hijos?
    -¿Detecto los problemas y los enfrento con sabiduría?
    -¿Qué medidas tomo para que mi casa sea un hogar?
    -¿Soy responsable y ordenado con la economía?; ¿Les ayudo para que puedan orar, estudiar, descansar, ir a su grupo, cumplir sus responsabilidades?
    Formación: de los hijos: ¿comparto con ellos, enseño y guío?, ¿escucho?, ¿disciplino con sabiduría?; ¿les doy buena educación para ser buenos cristianos?
    No matarás. (Quinto Mandamiento).¿De algún modo he matado o atentado contra la vida? (ej.: apoyo o participación en  aborto, suicidio, conducir sin cuidado, actos irresponsables que ponen una vida en peligro, agresión, violencia, etc.? ¿He atentado contra la dignidad de alguien?.
    No cometerás actos impuros. (no adulterio, no fornicación) (Sexto Mandamiento)-¿He buscado afectividad fuera del orden del Señor?
    -¿Como distingo entre sentimentalismo y una auténtica relación de amor entre hermanos?; ¿Me relaciono según mi estado de ánimo o lo que edifica en el amor?
    -¿Fantasias o actos impuros, conmigo mismo o con otros?
    -¿Chistes, programas, actitud seductora, inmodestia en vestir?
    -¿Obedezco el plan de Dios para la sexualidad en mi estado de vida?
    No robarás (Séptimo mandamiento).-¿De algún modo he robado?    ¿Descuidando o no devolviendo propiedad ajena o común)?    ¿Me aprovecho de mi puesto para beneficio personal?
    Al HablarNo levantarás falsos testimonios ni mentirás (Octavo Mandamiento) -¿Quién inspira mis palabras: Dios o mi ego?¿He querido dar mi opinión en todo?
    -¿Digo la verdad?; ¿He revelado secretos; He juzgado (o chismeado)?
    -¿Me he quejado buscando conmiseración o desahogo?
    -¿He puesto mi atención a lo indebido
    -¿He hablado lo que no edifica: chistes con groserías, hirientes a una raza, nacionalidad, etc.?
    Obras de Misericordia-Corporales: solidaridad con enfermos/ hambrientos/ sedientos/presos/ desnudos/ forasteros/ enterrar los muertos. ¿Veo a estos como hermanos por los que me entrego o estadísticas?.
    -Espirituales: dar buen consejo/ corregir/ perdonar (¿guardo algún resentimiento?)/ consolar/ sufrir con paciencia las molestias del prójimo/ rezar por los vivos y los muertos.
    -¿Estoy atento al dolor ajeno?; ¿Hago a acepción de personas según su apariencia?
    -¿Vivo en sencillez?; -¿Imito a Cristo que fue pobre?, ¿soy libre de apegos materiales?
    -¿Se refleja esto en mi actitud en las compras?; ¿me dejo llevar por antojos?; ¿cuales?
    -¿Coopero con las obras de la Iglesia con verdadero sacrificio y amor o doy de mis sobras?
    Evangelización-¿Soy testimonio?; ¿Soy sal de la tierra y luz del mundo?
    -¿Me esfuerzo de todo corazón para que Cristo sea conocido y amado por todos?
    -¿Estoy en comunión con el espíritu misionero de la Iglesia?
    -¿Llevo a mis amistades al Señor o dejo que ellas me arrastren al mundo?
    -Cuando evangelizo, ¿lo hago con seguridad o como si fuera una opinión cualquiera?; ¿Respondo al Espíritu o me paraliza el `que dirán'?
    Dominio de las Emociones: Resentimientos, caprichos, impulsos, miedos....
    -¿Cuáles son mis emociones mas salientes?; ¿Las someto al Señor para encausarlas para el bien? ¿de que forma están afectando mi comportamiento?
    -¿Busco primero mi interés y comodidad o servir con amor?


    Pecados Capitales y Virtudes Contrarias
    incluye pensamientos
    Soberbia / Humildad
    -¿He sido humilde al pensar, me he comparado con otros, he tratado de llamar la atención con mi sabiduría', mi físico, etc.?; ¿Me reconozco pequeñito?; ¿Desprecio a otros en mi corazón?
    -¿Me he resentido por el trato o puesto recibido?; ¿Cual es la motivación de mis aspiraciones?.
    -¿Distingo entre lo que es doctrina y lo que es mi opinión?; -¿Soy prudente al dar mi opinión; creo que es la única; creo que sin mi presencia las cosas no van bien?
    -¿Se distinguir lo que es mi misión o me entrometo en lo que no me corresponde?
    -¿Reconozco que no tengo razón de gloriarme sino en Cristo?; ¿En que forma mis acciones están mezcladas con orgullo, vanidad, egoísmo?
    -¿Reconozco mis errores y pido perdón?
    -¿Puedo ayudar sin mandar?
    Avaricia / Generosidad
    -¿Estoy apegado a las cosas, ¿Sacrifico tiempo, dinero, para servir según el plan de Dios?.
    -¿Juego con el dinero?
    Lujuria / Castidad  (ya examinado arriba)
    Ira vs. Paciencia
    -¿Se lidiar con las cruces, enfermedades, problemas con relaciones, trabajo, etc.?
    -¿pierdo la paz; manifiesto mal humor cuando las cosas no son como yo espero?
    -¿Le hecho la culpa a las circunstancias (ej. "me sacaron de quicio").
    Gula vs. Templanza
    -¿Como mas de lo necesario?, ¿ayuno?
    -¿Estoy adicto al alcohol, la droga, pildoras?
    Envidia vs. Caridad
    -¿Siento celos por posiciones, talentos... otros grupos de la Iglesia? o me alegro cuando otros mejoran. ¿que casos puedo pensar en que no me alegre?
    Pereza vs. Diligencia-¿Me he quedado dormido como los discípulos ante lo que Jesús me pedía?
    -¿Soy atento a cumplir mis deberes?
    -¿Qué hago para edificar mi familia y grupo?
    -¿Soy rápido a servir aun cuando no tengo ganas?
    -¿`Descanso' mas de lo necesario?
    -¿Dejo las cosas para mas tarde?


    Bienaventuranzas (Mateo 5, 1-2)
    -¿He sido pobre de espíritu, libre de apegos?,
    -¿He sido manso, paciente, edificando con medios santos?
    -¿He llorado ante los pecados que ofenden a Dios?
    -¿He tenido hambre y sed de justicia?
    -¿He sido misericordioso?
    -¿He sido limpio de corazón, puro de pensamiento?
    -¿Trabajo por la paz, en mi persona, hogar, grupo, mundo?
    -¿Sufro con gozo al ser perseguido por causa de la justicia (como reacciono ante las criticas "injustas" o incomprensiones?
    Después del examen se deben hacer resoluciones por escrito, valorando el estado actual para trabajar en el y revisarlo mas tardePadre Jordi Rivero

    miércoles, 1 de enero de 2014

    Prospero 2014

    Orden Carmelitana
    Estimados Hermanas y Hermanos en Jesús y María ,un Abrazo Fraterno  extensivo a todas sus Familias ;  Prosperidad y buenos logros de la mano de la Santa Trinidad en este nuevo Año

     

    viernes, 15 de noviembre de 2013

    la pornografia on line... terror para la estabilidad matrimonial,,,,,,,

         

    Cortesía de la revista Misión | revistamision.com
    Los efectos de la pornografía online en el matrimonio son devastadores. En un 56 % de los matrimonios que acaban en divorcios, uno de los cónyuges era adicto a la pornografía online, en un 68 % uno de ellos había encontrado amante por Internet y en un 33 por ciento, alguno de los dos pasaba demasiado tiempo en chats de contenido sexual. Estos son los datos que revelaba ya en 2002, un estudio basado en los informes sobre divorcios de la Academia Americana de Abogados Matrimoniales de EE UU.
    Pero las consecuencias de la pornografía online van más lejos. En la edición de junio de 2012 de la revista de suscripción gratuita Misión, que llega a más de 130.000 familias en España, se analiza esta situación en profundidad. Los expertos hablan de que el 40 % de los adictos al sexo es abandonado por su cónyuge, y la mayoría de los adictos dicen amar menos a sus parejas y pierden el interés por las relaciones sexuales. Patrick F. Fagan, director de Marriage and Religion Research Institute, apunta además que la pornografía socava las relaciones matrimoniales y provoca sentimientos de gran angustia, traición y desconfianza en las esposas de los adictos. La huella psicológica puede llegar a ser tan profunda, que algunas caen en depresión severa y requieren tratamiento clínico.
    Ramón Lucas, L.C., especializado en ética sexual, explica a Misión que la maldad de la pornografía no radica en mostrar un desnudo o un acto sexual, sino en presentar como “verdad” algo que en realidad es “falso y mentira”. Esas imágenes se van guardando en el cerebro como “basura mental reminiscente” y se convierten en recuerdos que tienden a ser imitados. Por eso, cuando la persona se enfrenta a la relación sexual, ya no le encuentra sentido pues ha perdido “la espontaneidad, la capacidad de sensibilizarse, de emocionarse, de amar”, advierte.
    Ron Kaufmann, un estadounidense que padeció esta adicción, revela a Misión que cuando consumía pornografía pensaba: “Mientras ame a mi esposa y mientras tengamos una buena relación, ¿a quién le importan mis demás placeres? ¿Qué problema hay en que yo intime con alguien que está del otro lado de la pantalla?”. Sin embargo, tras siete años de matrimonio en los que no logró dejar de consumir pornografía, finalmente tuvo que marcharse de su hogar. Su esposa había encontrado muchas veces sus imágenes pornográficas en el ordenador; él había prometido dejar el vicio, pero no pudo hacerlo, y la situación se volvió insostenible. Afortunadamente, hoy Kaufmann está recuperado, logró salvar su matrimonio y se dedica a asesorar a hombres con este problema en el Heart Counseling Center de Colorado Springs, EE UU.
    En algunos casos, para evitar la brecha emocional que provoca el consumo solitario de pornografía, algunos intentan que sus esposas se aficionen con ellos. Así les ocurrió a Tom y a Susan, un matrimonio al que Kaufmann asesoró. “Cuando ella comenzó a quejarse de la adicción de su esposo, él le dijo que la amaba, pero que el sexo entre ellos ya no le entusiasmaba. Pensaron que si veían las imágenes juntos, sería maravilloso para los dos. Lo intentaron durante dos años, hasta que ella perdió el interés: se sentía temerosa de que sus hijos descubrieran la adicción de su padre… Dejó de confiar en él como esposo y como padre”.
    La revista Misión adviete de los efectos nocivos del uso de la pornografía en el lecho conyugal. Kaufmann asegura que “no es posible compartir el vínculo que tenemos con nuestro cónyuge, con una imagen-objeto que está en nuestra cabeza, pues, poco a poco, el matrimonio pierde su intimidad”. Por eso, Ramón Lucas asegura que la pornografía nunca puede utilizarse como excusa para solucionar un problema sexual entre los cónyuges, pues cuando un matrimonio “necesita” pornografía para realizar el acto conyugal, algo no funciona en su relación: “Consumir pornografía no conduce a una mejor relación, sino todo lo contrario. Si tratamos de imitar una falsedad, nunca llegaremos a mantener una verdadera relación amorosa conyugal… En una relación íntima, lo importante no es la técnica, sino el amor”. Y sentencia: “¡Para tener relaciones sexuales no se necesita ‘saber’, se necesita amar! Los hombres que miden cada movimiento y evalúan todas las reacciones de su compañera son los peores amantes”.
    Misión da las claves para prevenir la pornografía online
    Misión propone, de la mano de Christian Meert, presidente del curso online de preparación al matrimonio Agapè (www.catholicmarriageprep.com), las claves para evitar que esta adicción se cuele en los hogares españoles. No solo se debe evitar la pornografía, sino que hay que asegurarse de que estas imágenes no entren en casa:
    • La oración de los cónyuges, la mejor arma. Dedicar atención diaria a Cristo, los dos juntos, como se hace con los buenos amigos.
    • Crear espacios de comunicación para comentar lo más íntimo. Hablar de los problemas y las tentaciones de cada uno, en una atmósfera de confianza, libre del sarcasmo y crítica.
    • Utilizar los métodos naturales. La continencia durante los periodos fértiles puede hacer que afloren cuestiones que están ocultas y ayudar al autodominio.
    • Controlar el uso de Internet. Introducir filtros y situar los ordenadores en lugares de paso, nunca en los dormitorios. De igual manera, conviene evitar que entren en casa todo tipo de revistas y películas con contenido erótico.
    • Hacer ejercicio con frecuencia. El deporte ayuda a descargar tensiones.
    • Mantenerse en contacto durante los viajes de trabajo. Si uno de los dos cónyuges tiene que viajar, conviene que este llame al otro todos los días. Además, se debe tratar de evitar quedarse solo en el hotel durante periodos prolongados, se debe buscar áreas públicas para trabajar y aprovechar bien el tiempo.
    • Buscar ayuda. Si uno de los cónyuges es adicto y no lo reconoce, el otro debe buscar la ayuda

    miércoles, 13 de noviembre de 2013

    Que hacer con la tecnologia que nos atropella .....

    Autor: Jorge Flores Fernández | Fuente: www.pantallasamigas.net
    Uso Seguro y Saludable de las Nuevas Tecnologías
    ¿Qué beneficios reportan las nuevas tecnologías a nuestros hijos e hijas. ¿Qué riesgos pueden presentarse?¿Qué podemos hacer para protegerles?
     
     Uso Seguro y Saludable de las Nuevas Tecnologías
    Uso Seguro y Saludable de las Nuevas Tecnologías
    ¿Qué beneficios reportan las nuevas tecnologías a nuestros hijos e hijas?
    Internet ofrece grandes posibilidades de acceso a información audiovisual, a conocimiento diverso, al aprendizaje colaborativo, a comunicarse con amigos próximos pero también con personas de otras culturas…
    El teléfono móvil les permite tener mayor autonomía y organizar sus relaciones y actividades de manera más ágil.

    Los videojuegos pueden desarrollar muchas capacidades: coordinación psicomotora, orientación espacial, coordinación espacio-temporal…
    ¿Qué riesgos pueden presentarse?
    Podemos establecer una clasificación denominada ADN (Abusivo, Normal y Delictivo):
    El Uso Abusivo, que en ocasiones puede constituir dependencia, conlleva dos tipos de consecuencias:
    • Trastornos físicos: obesidad, falta de desarrollo de funciones psicomotrices, trastornos musculoesqueléticos, problemas visuales por acumulación de esfuerzo…
    • Trastornos psicológicos, aislamiento extremo, desarrollo deficitario de habilidades sociales, visión deformada de la realidad, dependencia…
    El Uso Delictivo hace referencia a las ocasiones en las que se realiza una actuación penada por la ley. Puede ser algo tan sencillo como calumniar a alguien o atentar contra su privacidad mediante la publicación de un mensaje, una fotografía o un vídeo en una página web.
    El Uso Normal, donde que no hay defecto de fondo en la intención (delictivo) o cantidad de uso (abusivo). Podemos hablar de las tres “C” (Contenido, Contacto y Comercio):
    • Riesgos por Contenidos, tanto ilegales (apología de la xenofobia, pornografía infantil…) como legales (“dietas milagro”, pornografía,
    págias gore, fabricación de explosivos…).
    • Riesgos por Contacto, tanto con personas que no conocemos y pueden resultar depredadores sexuales o pederastas como por personas conocidas que nos acechan (ciberbullying)
    • Riesgos por Comercio, donde se puede resultar víctima de una estafa al comprar en determinada web o página de subastas, al responder a un anuncio de un particular …
    ¿Qué podemos hacer para protegerles?
    Limitar el uso.
    La principal labor debe ser el control de la cantidad y momento de uso. En el caso de Internet y los videojuegos, hay que establecer tanto un tiempo límite al día como unas franjas horarias de uso que garanticen el espacio para el encuentro familiar y correctos hábitos saludables (alimentación, sueño…).
    Existen programas y servicios que nos ayudan a establecer un control exhaustivo de tiempos de uso de Internet, de tipos de servicios web utilizados (Chat, Messenger…) y de las páginas web que se pueden visitar (filtros de contenidos). Un programa líder del mercado es OPTENET (www.optenet.net)
    Crear un clima de no exclusión y confianza en torno a Internet.
    ¿Por qué no les solicitamos que nos enseñen a manejar el correo electrónico, que nos hagan una cuenta de Messenger o que nos den de alta en MSN Spaces?. ¡Ah! ¿Que no sabemos qué es eso? ¿Y qué nos impide pedirles que nos lo enseñen? Es una magnífica excusa para hablar con ellos de esos temas.
    Controlar qué les proporcionamos y cómo lo hacemos
    “Le he comprado un ordenador” no es la expresión más acertada. Frente a esto, es preferible que el ordenador sea como el frigorífico, de uso familiar. Así no habrá derechos adquiridos. Otro “aparato” que no puedo en ningún caso aconsejar para los más pequeños es la WebCam. No hace falta para nada y, sin embargo, es fuente de muchos problemas.
    El ordenador conectado a Internet, en un lugar público de la casa.
    Esto es fundamental. Casi todos los problemas que han tenido lugar se podían haber evitado con esta medida.
    Acompañar y permanecer alerta.
    Es importante que los más pequeños no usen Internet de manera autónoma. Si disponemos de un programa de filtrado quizás a partir de los 10 años sí es factible el uso sin supervisión estrecha. También debe ser una práctica permanecer alerta si observamos reacciones diferentes tras una sesión en la Red.
    Asegurar la ausencia de virus y otros programas maliciosos. 
    Internet está lleno de virus y otro tipo de software malicioso llamado malware. Puede instalarse en nuestro equipo para destruir la información o, muy al contrario, para pasar desapercibidos y atentar contra nuestra privacidad accediendo a información delicada.
    ¿Qué consejos debemos transmitirles?
    Hay varios consejos que pueden darse a los menores para que circulen más seguros en la Red. Os propongo que los consultéis online junto con ellos en www.chaval.es donde además tenéis un montón de referencias educativas y divertidas.

    domingo, 10 de noviembre de 2013

    Creo en la Santa Iglesia Católica…La Comunión de los Santos…

      Paty Martinez Enero 11, 2013
     
     
    La palabra Iglesia significa sociedad o congregación
    La Iglesia de Jesucristo es la sociedad visible fundada por nuestro Señor Jesucristo. Es militante, purgante y triunfante.
    La Iglesia militante. La forman las que están en este mundo.
    Iglesia purgante: La forman los que están en el purgatorio.
    Iglesia triunfante: La forman  los que   Están en el cielo.
    El noveno artículo del Credo se refiere especialmente a la Iglesia militante. Jesucristo la fundó para que todos los hombres puedan hallar siempre en ella todos los medios necesarios para su  salvación. Estos medios son: la verdadera fe, el sacrificio y los sacramentos; además los mutuos auxilios espirituales, como la oración, el consejo y el ejemplo.
    La Iglesia de Jesucristo es perpetua e infalible.
    Perpetua significa que ha de durar hasta el fin del mundo. Inefable significa que no puede errar. Jesucristo dijo las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo estaré con vosotros hasta el fin de los siglos.
    La Iglesia Católica es la sociedad de los fieles cuya cabeza es el santo  Papa.
    Para pertenecer a la Iglesia católica es necesario: Estar bautizado, Creer todas las verdades de la fe, Reconocer al Papa como cabeza de la Iglesia. No pertenecen a la Iglesia: los infieles, herejes, cismáticos, apóstatas y excomulgados.
     
    Infiel es el que no está bautizado, Hereje es el cristiano que niega con pertinacia  alguna verdad de la fe. Cismático es el cristiano que no reconoce al Papa como cabeza de la Iglesia. Apóstata es el que niega  con acto externo  la fe católica que antes profesaba, Excomulgado es el cristiano que ha sido privado por la Iglesia de los bienes espirituales comunes a todos los fieles.
     
    La verdadera Iglesia militante de Jesucristo es la Iglesia católica, llamada también Romana, porque el Jefe de ella es el Sumo Pontífice de Roma. Las notas o señales por las cueles se reconoce la verdadera Iglesia militante de Jesucristo son: una, santa, católica y apostólica.
    Una: porque Jesucristo fundó una sola. Porque siempre ha tenido y tiene en todas partes una misma fe, unos mismos sacramentos y una misma cabeza. Santa: porque Jesucristo es Santo y la fundó para santificarnos. Porque su cabeza es Jesucristo, el Santo de los santos, sus sacramentos son santos, su doctrina es santa y hace santos a los que la practican. Católica: la palabra católica significa universal: Jesucristo fundó su Iglesia para todos los hombres hasta el fin del mundo.  Apostólica: Jesucristo confió su propagación y gobierno a los apóstoles y a sus legítimos sucesores.
    Sólo la Iglesia Católica  tiene santos, esto es, personas de virtudes tan extraordinarias que el mismo Dios da testimonio de ellas con hechos sobrenaturales. La doctrina Católica ha sido siempre la misma, sin cambio alguno. Por razón de tiempo. La Iglesia Católica existe desde que la fundó Jesucristo.
    Las demás religiones, que se llaman cristianas, cuentan su existencia desde varios años y aún siglos después de Jesucristo. Los fundadores de estas religiones: casi todos fueron católicos que se rebelaron contra la Santa Madre Iglesia. Por razón de Lugar. La Iglesia Católica  es para todos los hombres y está extendida en toda la tierra.
    Es Apostólica porque viene de los apóstoles y tiene la doctrina que ellos enseñaron.
     
    Sólo la Iglesia Católica tiene el sello divino que es el milagro. Milagro es un hecho sensible, superior a todas las fuerzas y leyes de la naturaleza. Por consiguiente el milagro solo puede venir de Dios. Nuestro Señor Jesucristo probó con milagros su divinidad. El Papa es el Romano Pontífice, sucesor de San Pedro. Vicario de Cristo en la tierra. Jesucristo dijo a San Pedro:
    “Tú eres Pedro y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia, las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”
    “Y a ti te daré las llaves de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra, ligado será en los cielos y todo lo que desatares en la tierra será también desatado en los cielos” Mt 18,18 Con estas palabras Jesucristo instituye a Pedro cimiento  y jefe supremo de su Iglesia. Donde están Pedro y sus sucesores allí está la Iglesia.
    Legítimos Pastores de la Iglesia son el Papa y los Obispos unidos a él.
    El Papa es el obispo de Roma, sucesor de San Pedro. Los Obispos son los sucesores de los Apóstoles. Jesucristo es el jefe principal o cabeza invisible de la Iglesia. Mas la Iglesia, como sociedad perfecta y visible, debe tener un jefe visible. El jefe visible es el papa que representa a Jesucristo en la tierra. El Obispo, con dependencia del Papa, es el jefe de su diócesis. El Obispo en la cura de almas se ayuda de los sacerdotes, principalmente de los párrocos. El Párroco con dependencia del Obispo, es el jefe de su Parroquia.
     El Papa y los Obispos unidos a él, constituyen la Iglesia docente. La Iglesia docente ha recibido de Jesucristo la misión de enseñar las verdades y las leyes divinas a todos los hombres. El Papa solo, sin los Obispos, es infalible, cuando, como Maestro de todos los cristianos, define doctrinas acerca de la fe y costumbres. En todas las demás cosas el Papa no es infalible ni impecable. La infalibilidad del Papa no consiste en una revelación particular, ni en una inspiración profética, sino en una asistencia divina que preserva al Papa de todo error, cuando define las verdades reveladas. Sin la autoridad infalible de la Iglesia hubiera sido imposible la unidad de fe y creencias.
    En la Iglesia de Jesucristo se debe distinguir el cuerpo y el alma. El cuerpo consiste en lo que tiene de visible y externo. El alma de la Iglesia consiste en los que tiene de interno y espiritual, especialmente en la gracia de Dios.
    Miembros vivos de la Iglesia son todos los fieles que están en gracia de Dios. Miembros muertos de la Iglesia son los fieles que están en pecado mortal. Toda persona que está en gracia de Dios pertenece al alma de la verdadera Iglesia de Jesucristo.
    Los fieles católicos que están en pecado mortal pertenecen al cuerpo de la Iglesia católica, pero no al alma.
    Los que no son católicos externamente, sin culpa suya, por no conocer la religión católica, pero aman a Dios y le sirven como saben y pueden, tienen la gracia de Dios, y pertenecen al alma de la Iglesia Católica. No hay salvación para quien muere sin pertenecer al alma de la Iglesia Católica.
    Este artículo del Credo es en cierta manera el más importante de todos.
    La autoridad infalible de la Iglesia es a que nos asegura que las Sagradas Escrituras, el Evangelio y las verdades contenidas en el símbolo, son  reveladas por Dios. La Sagrada Escritura puede ser entendida de maneras muy diversas, por eso la necesidad de que haya una autoridad infalible que las interprete rectamente. Creemos en la Santa Iglesia católica, porque ella tiene todos los caracteres necesarios que demuestran su divina institución. Por eso ella es nuestra maestra y guía para que podamos alcanzar la eterna salvación. Debemos pues obedecer a la Iglesia. Nuestro Señor Jesucristo dijo a sus Apóstoles:
    “El que a vosotros oye, a Mi me oye; el que a vosotros desprecia, a Mi me desprecia. El que no oye a la Iglesia, sea tenido como gentil y publicano”
     
    La Comunión de los Santos…
     
    La Comunión de los Santos es la comunicación de los bienes espirituales entre los fieles  que están en gracia de Dios. La palabra comunión significa comunicación. La palabra santos significa los fieles que están en gracia de Dios.
    Los bienes espirituales son la gracia, oraciones y demás buenas obras.
    Los miembros que están en gracia de Dios son miembros vivos de un mismo  cuerpo místico, del cual es cabeza nuestro Señor Jesucristo.  En un cuerpo la cabeza deja sentir su influencia en todos los miembros, y los bienes de uno son bienes de los demás.
    La comunión de los Santos se extiende también a la Iglesia triunfante y purgante. Los santos del cielo ruegan a Dios por nosotros y por las almas del purgatorio. Los que están en pecado mortal participan solamente de los bienes externos del culto y de las plegarias de los justos para obtener el perdón.
    El tesoro de la Iglesia está formado por la parte propiciatoria, impetratoria y satisfactoria de las obras buenas hechas por los justos. Toda obra buena hecha en gracia de Dios es meritoria, propiciatoria, impetratoria y satisfactoria: Meritoria: Hace ganar meritos y premios para el cielo. Propiciatoria: aplaca la divina Justicia. Impetratoria: Consigue gracias del Señor. Satisfactoria: Satisface la pena temporal debida por  los pecados.
    La parte meritoria es del que práctica la obra buena: no se puede ceder. Las otras partes se pueden ceder con ellas, se forma el tesoro de la Iglesia.
    Las buenas obras por razón del mérito pueden ser vivas, muertas y mortificadas. Vivas, son las que se hacen en gracia de Dios. Mientras dura la gracia de Dios son dignas de merito y de premio eterno. Muertas, son las que se hacen en pecado mortal. Nunca tendrán merito ni premio. ¡Cuán triste es vivir en pecado mortal! En tal estado, aunque se hagan obras muy buenas, no se conseguirá por ellas premio alguno en la eternidad. No obstante, cuantas más obras buenas hace un pecador, más fácil es que consiga la gracia de la conversión. Mortificadas, son las buenas obras hechas en gracia de Dios, si sobreviene el pecado mortal. Mientras dura el pecado mortal son como muertas; pero, si se recobra la gracia de Dios, son de nuevo vivas.  Para que las obras sean meritorias deben hacerse con la intención de agradar a Dios. Las buenas obras no todas tienen el mismo merito, sino unas son mucho más meritorias que otras; y aún puede suceder que una sola tenga más mérito que muchas otras juntas. Las buenas obras pueden ser  obligatorias y no obligatorias o supererogatorias. Obligatorias, son las que están mandadas bajo pena de culpa, como oír Misa en los días festivos. Supererogatorias, las que no son de obligación,  como el oír Misa diariamente.
    Las buenas obras más recomendadas por Dios en la Sagrada Escritura son:
    • La oración, o sea los actos relativos al culto divino, como por ejemplo la santa Misa…
    • El ayuno o las obras de mortificación.
    • La limosna, o las obras de caridad y misericordia.
    Las verdaderas riquezas son las buenas obras hechas en gracia de Dios.
    Las buenas obras y los actos de virtud procuran la gloria del Criador.
    ¡Qué alientos infunde en las almas buenas para practicar todas aquellas obras que pueden contribuir a la Gloria de Dios! ¡Qué fervor en todos los ejercicios de piedad! ¡Qué desprecio de todo lo que no es de Dios!
    No quedará sin premio  toda buena obra hecha para Gloria de Dios
     
    Poco después de haber muerto una persona muy piadosa, se apareció radiante de gloria a otra, y le dijo:
    “Soy sumamente feliz; pero, si algo pudiera desear, sería el volver a la vida y padecer mucho, a fin de merecer más gloria”, añadiendo que quisiera padecer hasta el día del juicio todo los dolores que había padecido durante su última enfermedad, para lograr solamente la gloria que corresponde al mérito de una sola Ave María.
      
    Adoremos y demos gracias a nuestro Padre Santo  por nuestra Santa Iglesia, que él fundó y roguémosle nos ayude a ser obedientes para cumplir su ley y a crecer cada día más en la fe.
    Padre Bueno y Eterno ayúdanos a mantener nuestra alma en estado de gracia para que nuestras obras sean siempre agradables a Ti, regálanos la perseverancia en la oración, a mortificar nuestro cuerpo y a crecer en generosidad, para así algún día gozar de la vida eterna.
     ¡¡¡Unidos en la Eucaristía!!!
     
     Un hereje : es un bautizado que rechaza un dogma de la Iglesia Católica Romana.
    Un cismático :es quien niega estar en comunión con el Papa verdadero o con los verdaderos católicos.
    Un apóstata : es quien rechaza por completo la fe cristiana. Todos los herejes, cismáticos y apóstatas, se separan automáticamente de la Iglesia Católica (Pío XII, encíclica Mistici corporis, 29 de junio de 1943).
     
    Por lo tanto, quien es hereje no es católico (Papa León XIII, encíclica Satis cognitum, 29 de junio de 1896). Y la mayoría de los herejes están convencidos que no niegan dogma alguno, cuando en realidad sí lo hacen.
      Paty Martinez

    lunes, 28 de octubre de 2013

    Para los que creemos tengamos en cuenta esta devocion tradicional de Nuestra Santa Madre Iglesia......


    SAN MIGUEL ARCÁNGEL,
    DEFIÉNDENOS EN LA BATALLA


    LA ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL:
    El Papa Leon XIII recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia a lo largo del día.
     
     
     
    San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla sé
    nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas
    del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
    y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno
    con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus
    malignos que andan dispersos por el mundo
    para la perdición de las almas.
    ¿CÓMO NACIÓ ESTA ORACIÓN?:
    El padre Domenico Pechenino escribe:
    “No recuerdo el año exacto. Una mañana el Sumo Pontífice León XIII había celebrado la santa misa y estaba asistiendo a otra de agradecimiento, como era habitual. De pronto, le vi levantar enérgicamente la cabeza y luego mirar algo por encima del celebrante. Miraba fijamente, sin parpadear, pero con un aire de terror y de maravilla, demudado. Algo extraño, grande, le ocurría.
    Finalmente, como volviendo en sí, con un ligero pero enérgico ademán, se levanta. Se le ve encaminarse hacia un despacho privado. Los familiares le siguen con premura y ansiedad. Le dicen en voz baja: “Santo Padre, ¿no se siente bien? ¿Necesita algo?” Responde: “Nada, nada”. Luego comentaría: «Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás le pidió permiso a Dios de tener 100 años para influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo». Pudo ver también a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con su legiones en el abismo del infierno.
    Se encierra en su despacho, y al cabo de media hora hace llamar al secretario de la Congregación de Ritos y, dándole un folio, le manda imprimirlo y enviarlo a todos los obispos diocesanos del mundo. ¿Qué contenía? La oración que rezamos al final de la misa junto con el pueblo, con la súplica a María y la encendida invocación al príncipe de las milicias celestiales, implorando a Dios que vuelva a lanzar a Satanás al infierno”.
    En aquel escrito se ordenaba también rezar esas oraciones de rodillas. Lo antes escrito, que también había sido publicado en el periódico La settimana del clero el 30 de marzo de 1947, no cita las fuentes de las que se tomó la noticia. Pero de ello resulta el modo insólito en que se ordenó rezar esa plegaria, que fue expedida a los obispos diocesanos en 1886. Como confirmación de la que escribió el padre Pechenino tenemos el autorizado testimonio del cardenal Nasalli Rocca que, en su carta pastoral para la cuaresma, publicada en Bolonia en 1946, escribe:
    “León XIII escribió él mismo esa oración. La frase [los demonios] “que vagan por el mundo para perdición de las almas” tiene una explicación histórica, que nos fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. El la rezaba con voz vibrante y potente: la oímos muchas veces en la basílica vaticana. No sólo esto, sino que escribió de su puño y letra un exorcismo especial contenido en el Ritual romano (edición de 1954, tít. XII, c. III, pp. 863 y ss.). El recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia a lo largo del día”.