martes, 11 de septiembre de 2007

Examen de Fe


Retomado de la pagina de Fray nelson Medina 11. Sept 2007
EXAMINE SU CONOCIMIENTO DE LA FE
Con 34 preguntas muy básicasCatólico: conoce tu fe y dala a conocer.Cristo te necesita para ser testigo ante el mundoSi ya puedes responder a estas preguntas, avanza al estudio del
Catecismo
1-¿Qué es la verdad?
Dios ha hablado (revelación) al hombre de muchas maneras a lo largo de los siglos.-La naturaleza nos habla de la belleza, sabiduría y poder del creador. -La revelación mas clara y directa es la Biblia y culmina con Su Hijo Jesucristo.Mientras la Biblia es la verdad escrita, Jesucristo es la verdad encarnada (hecha carne)¡Jesus es el camino, la verdad y la vida!
Jesús mismo nos lo dice: "Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz." (Juan 18, 37-38).
Jesucristo es Dios que por amor a nosotros - por amor a todos - se hizo hombre, para sacarnos del error, perdonarnos y darnos participación en la vida divina para siempre.
Pero hay que escucharle y abrir el corazón para que El entre.
El gobernador romano, Pilato, tuvo a Jesús delante pero no quiso entender. Estaba atado a sus intereses. ¿De que le valieron si no encontró la vida eterna? ¿Y tu?
Tienes ante ti las verdades que Cristo enseña por medio de su Iglesia. Al conocerlas y vivirlas serás de Cristo y tendrás la felicidad y la salvación (Lc 10, 16). ¿Abrirás tu corazón a la verdad o te lavarás las manos como Pilato?

2-¿Quién es Dios?
Dios es: El Ser supremo. Es el Creador y dueño de todo. Todo lo sabe y lo puede.
*Es Trinidad: un Dios y tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
*Es misterio, pero se da a conocer: ¡Es nuestro Padre!. Infinitamente bueno, perfecto, poderoso, sabio y eterno... No cambia. Dios es amor. ¡Dios te ama!

3-La vida humana es sagrada porque:
Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
Dios se hizo hombre para que el hombre pueda participar de la vida de Dios.
Dios es el único dueño de la vida. Dios dijo: "no matarás". El aborto y la eutanasia matan y aunque el estado los legalice siguen siendo un crimen ante Dios. Toda ley humana debe someterse a las leyes divinas.Lee la Biblia: Génesis 1, 25-30; Juan 1, 9-14.

4- El propósito de nuestra vida:Dios nos creó para conocerle, amarle y servirle. Solo así seremos felices.

5- ¿Cómo quiere Dios que le amemos?:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y ama a tu prójimo como a ti mismo. Lee en la Biblia: Lucas 10, 25-27.Reflexiona: ¿En qué pones tu mayor atención?

6- ¿Cómo podemos conocer y servir a Dios?:
Viviendo como fieles hijos de la Iglesia que Cristo fundó. En ella el Espíritu Santo nos guía y alimenta. Por eso debemos conocer y amar sus enseñanzas.

7- ¿Qué libros nos revelan la vida y enseñanzas de Jesús?:
La vida y enseñanzas de Jesús fueron transmitidas por los Apóstoles por medio de dos vías:a) Por la Tradición que recoge el mensaje comunicado primero oralmente.b) Por las Escrituras procedentes de los Apóstoles que componen los libros del Nuevo Testamento, en especial en los cuatro Evangelios los cuales fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. ("Evangelio" significa "buena noticia" porque Jesús ES la Buena Noticia).
Estamos llamados a vivir el Evangelio con el poder del Espíritu Santo. Así hicieron los santos. Todos estamos llamados por Dios a ser santos.

8-¿Qué es la Biblia?:
La palabra "Biblia" viene del griego y significa "libros". Es el conjunto de Libros Sagrados llamados también "Sagradas Escrituras" que contienen la Palabra Viva de Dios. Contiene la "Historia de Salvación" (como Dios nos salva). Nos revela las verdades necesarias para conocerle, amarle y servirle. Se divide en dos partes: Antiguo Testamento (antes de Cristo) y Nuevo Testamento (plenitud de la promesa en Cristo).
Cómo buscar un pasaje en la Biblia: La Biblia se divide en libros, capítulos y versículos.Ejemplo: "Juan 3, 16" es: el Evangelio de Juan, capítulo 3, versículo 16.Busca en tu Biblia por el índice donde están enumerados los libros.

9-Si tengo la Biblia, ¿para qué necesito la Iglesia?
Necesitamos también a la Iglesia porque Jesús quiso que sus discípulos fuesen un solo Cuerpo y en el unirlos en amor mutuo y amor al Padre por medio de la gracia. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, instituido por el mismo Jesucristo para comunicarnos todas las gracias necesarias para nuestra santificación y salvación. Dios quiere que seamos una familia con Jesús como cabeza. -No podemos guiarnos solos: "Ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia" (2 Pedro 1, 20). La Iglesia, como madre y maestra, es la auténtica intérprete y formadora a través de sus pastores. -Jesús advirtió que los escándalos serían inevitables. Pero ningún pecado de los hombres puede borrar el plan de Dios para su Iglesia ni las gracias que por ella recibimos.-Aceptar y vivir esta verdad requiere humildad.Lee en la Biblia: Hechos 2, 42; 2 Timoteo 4, 1-5.

10 -El pueblo escogido por Dios para preparar el camino a Jesucristo:
Dios preparó el camino por medio de Israel, el pueblo Judío.
Su historia está relatada en el Antiguo Testamento. Dios habló por medio de Abraham (nuestro padre de la fe); Moisés (quien sacó a los judíos de la esclavitud de Egipto y los condujo por el desierto 40 años hacia la tierra prometida); mas tarde Dios envío a los profetas (Isaías, Ezequiel, Jeremías y otros). Israel tuvo reyes como Saúl, David y Salomón. Jesucristo es descendiente de David.
Lee en la Biblia: Deuteronomio 7, 6; Hebreos 1, 1-2

11 -¿Qué es Pecar?
Pecar es ofender a Dios. Desobedecerle.Adán y Eva cayeron en la tentación de Satanás y libremente desobedecieron a Dios. Hoy el pecado rige la mentalidad del mundo y muchos van a la ruina total (el infierno). Pecar es separarse del camino de Jesús y de su Iglesia.Pero Dios envía su Espíritu a sus hijos para que se arrepientan, acepten a Jesucristo y vivan una vida nueva en EL.
Lee en la Biblia: Mateo 17, 17; Romanos 3, 9-12.

12 -¿Cuál es el resultado del pecado?
El pecado nos causa ceguera espiritual.Solo vemos las cosas materiales sin entender su propósito en el plan de Dios. No sabemos lo que es el amor de Dios. Nos creemos buenos, cuando en realidad somos egoístas. Vivimos dominados por el mundo, el demonio y la carne. El pecado separa, hace sufrir, finalmente lleva al infierno (separación eterna de Dios y terrible tormento). Todos somos pecadores. Jesús quiere perdonarnos y darnos a conocer su amor.
Lee en la Biblia: Juan 8, 34.

13 -¿Cómo nos salvó Jesucristo de nuestros pecados?
Jesucristo nos salvó amando y obedeciendo al Padre en todo.Su compromiso lo llevó a entregar su vida por amor: Sufrió y murió en la Cruz por nuestros pecados.
Lee en la Biblia : Mateo 26, 42.

14 -"¡Pero yo no hago mal a nadie y rezo en mi casa!"
¡Quien se crea inocente de culpa esta ciego!El error es que nos medimos por las normas del mundo. No te midas por los demás. Jesucristo es la medida a la que debemos crecer. Y todos estamos cortos. Al mirarlo a EL vemos cuánto pecado hay en nosotros. ¡Arrepiéntete antes de que sea tarde!.
Lee en la Biblia: Juan 8, 7 & 15, 22.

15 -¡Yo creo en Dios pero no soy fanático!
Con el pretexto de no ser fanáticos muchos están evadiendo las exigencias del Evangelio. No son fanáticos pero son mediocres. No se deben confundir los excesos de los fanáticos, que utilizan el nombre de Dios para sus fines, con la entrega auténtica y total que Dios nos pide. Dios es misericordioso pero también es Justo. Quien no se arrepiente y le sigue se perderá para siempre.
"Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no de buen fruto será cortado y arrojado al fuego (Mateo 3, 10).
Dice Jesús: "he venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡Cuánto desearía que ya estuviera encendido!" (Lucas 12, 49).

16-¿Qué nos revela la Cruz?
La Cruz revela:
· Cuán malo es pecar, ya que requiere tal remedio.
· Cuánto nos ama Dios, ya que sufrió y murió por nosotros.
· El poder y la victoria de Dios sobre el mal.
· La Cruz es el único camino para seguir a Cristo.

17 -Al tercer día de su muerte, Jesucristo !Resucitó!
Venció a la muerte y se presentó a las mujeres y a sus discípulos con su cuerpo glorioso. Ahora vive y reina para siempre. Un verdadero Cristiano le conoce y participa YA de su vida manteniéndose fiel al bautismo recibido.
Lee en la Biblia: Juan 20, 11-18, 1 Juan 2, 1-2.
Hechos 10, 40-43.

18 -Cincuenta días después de la Resurrección ocurrió ¡Pentecostés!
Dios envió el Espíritu Santo sobre sus discípulos que oraban con María en el Cenáculo. Así recibieron los frutos del sacrificio de Jesús en la cruz. Se llenaron del Espíritu Santo y así recibieron entendimiento profundo de las verdades sobrenaturales. Comprendieron quien es Jesús, sus obras y sus palabras. Se llenaron de poder para renunciar a su cobardía y sus pecados y vivir una vida nueva. Aquel día comenzaron a anunciar a Jesucristo y comenzó la Iglesia. En los Hechos de los Apóstoles (en la Biblia) puedes leer la historia del comienzo de la Iglesia por el poder del Espíritu Santo.
Lee en la Biblia : Hechos 2,1-6

19 -El Espíritu Santo es Dios, el Señor y dador de vida que viene para cumplir la promesa de Jesús:
Nos hace hijos de Dios, partícipes de la vida de Cristo, capaces de pensar, actuar, rezar y amar como Cristo. Nos da su poder y sus dones para una vida nueva. El Espíritu hizo nacer a la Iglesia y le sigue dando vida.
Lee en la Biblia : 1 Pedro, 2, 4-10.

20 -¿Qué es la Iglesia?
-La Iglesia es el Cuerpo Místico de Jesucristo (la cabeza) con sus fieles (sus miembros).-A pesar de las faltas de sus miembros la Iglesia es santa (porque participa de la vida de Dios),-es católica (que significa "universal") y apostólica (porque sus pastores son sucesores de Pedro [su sucesor es el Papa] y los apóstoles [los obispos]). Dios quiso hacernos un pueblo en alianza de amor con El. El es el pastor y nosotros, la Iglesia, somos su rebaño. -Por medio de la Iglesia, Jesús rige, santifica y enseña. -En los dogmas y la moral la Iglesia no se equivoca porque la guía el Espíritu Santo.-La Iglesia enseña íntegramente el deposito de la fe (Biblia y Tradición) que le encomendó Jesucristo.Lee en la Biblia: Efesios 4, 3-5; Mateo 16,3-20;
Hechos 20, 28; Lucas 10, 16.

21- Pero yo no veo amor en mi Iglesia
Si no ves amor en tu Iglesia entonces imita a Jesús que tomó a la Iglesia como esposa y murió por ella (Efesios 5). Nos amó aun siendo nosotros pecadores. Vino a perdonar.
El no la abandonó. El vino a servir y no a ser servido. Tu ama y perdona primero. "Mayor felicidad hay en dar que en recibir" (Hechos 20, 35). No debemos esperar encontrarlo ya todo hecho en la Iglesia. No nos podemos desanimar. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo y El te alimentará en Ella si perseveras. A pesar del pecado de los hombres, Jesús sigue presente en los sacramentos, en la guía del magisterio, en el ejemplo de los santos, en la oración comunitaria...
Lee en la Biblia lo que Cristo prometió a su Iglesia: Mateo 16:18 "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella."

22 -¿No somos libres para escoger la religión que nos guste?
Si, somos libres, pero también somos responsables de usar la libertad para buscar la verdad y hacer el bien. Aunque todas las religiones contienen verdades, Dios ha enviado a Su Hijo, Jesucristo para que en El tengamos toda la verdad y la vida eterna. Solo un camino lleva a la salvación. Jesús dice: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mi"(Juan.14, 6). Solo hay una Iglesia fundada por El. Dice Jesús a Pedro "A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos". (Mateo 16,19).

23 -¿Por qué rezar a los santos?
Jesús es el único Camino; los santos son los que viven en ese Camino que es Cristo, ya sea en la tierra o en el cielo. Los santos interceden, nos "tienen presente ante nuestro Dios"(Tes 1, 2-3). Dios quiere esta unidad de oración y amor.
Lee en la Biblia: Colosenses 1, 2; Ap.5, 8-14.

24 -¿Qué hacemos en la Santa Misa?
En la Santa misa, como en la Última Cena, La Iglesia recibe la Palabra de Dios, se une al sacrificio de Jesús y recibe a Jesús mismo en la Eucaristía, también llamada "Comunión".
Lee en la Biblia : Lucas 22, 14-20

25 -¡Pero yo amo a Dios sin tener que ir a la Iglesia!
Quizás pienses que eres bueno y rezas en tu casa. Es esencial orar en la casa pero no es suficiente.
Jesucristo estableció una alianza con nosotros a la que debemos ser fieles. El nos enseñó una forma de vida con compromisos que no podemos olvidar. Ser Iglesia es parte esencial del designio divino. El es Padre de un pueblo y quiere a sus hijos unidos, formando el Cuerpo de Cristo. En los Hechos de los Apóstoles vemos que los primeros Cristianos vivían unidos en la Iglesia.
La obediencia a Dios nos exige incorporarnos a la Iglesia. Quien dice amar a Dios y no le obedece es un mentiroso.
Lee en la Biblia: 1 Juan 5, 2.

26 -Yo NO cumplo con todo pero siento a Dios en mi corazón
No es suficiente sentir, hay que serle fiel. La mentalidad del mundo que se guía por los sentimientos egoístas. Los Cristianos también tienen sentimientos pero los someten a Dios. No se dejan llevar por el sentimiento del momento; OBEDECEN aunque a veces no lo sientan. Ningún amor puede basarse meramente en sentimientos. Dice Jesús: "no todo el que diga `Señor, Señor', entrará en el Reino" (Mateo 7, 21).

27 -¿Quién es la madre de Jesucristo?
La Virgen María.
· La Stma. Virgen María es también madre nuestra y nos lleva a Jesús.
· Dios la preservó libre de todo pecado desde su concepción. Por eso es La Inmaculada Concepción. Como toda criatura, ella depende de la redención de Jesucristo pero esta redención operó en ella preservándola de pecado.
· La Virgen es Madre siendo a la vez siempre virgen.
· Ella está ahora en el cielo en cuerpo y alma porque fue asumida al cielo.
Lee en la Biblia: Lucas 1, 26-38

28 -¿Por qué decimos que María es "Madre de Dios"?
Porque es verdaderamente Madre de Jesús quien es Dios y Hombre. Si negáramos su maternidad divina entonces también negaríamos que Jesucristo, su hijo, es Dios.
Lee en la Biblia: Lucas 1, 39-45

29 -¿Hay muchas Vírgenes María?
Solo hay una. Pero es conocida por muchos nombres en los diferentes pueblos: Virgen de la Caridad, de Regla, Inmaculada, Guadalupe, Merced, Altagracia, etc. Es la misma y única Virgen María, Madre de Dios. y madre nuestra.

30 -¿Vendrá Jesucristo de nuevo?
Sí. Ya esta con nosotros en la Eucaristía y en cada corazón que está en gracia, pero vendrá glorioso y con todo poder para clausurar la historia y juzgar a vivos y muertos. Los buenos irán al cielo (felicidad eterna con Dios); los malos al infierno (castigo eterno).
Lee en la Biblia: Mateo 25, 31-46 Ap. 22, 12-14.

31 -No pude casarme por la Iglesia pero me casé por el poder civil.
El matrimonio ha de consagrarse como sacramento.
Dios ha de ser el primero en nuestras vidas. Si no puedes casarte según el orden santo de Dios, es señal de que no está en su voluntad para ti. El Padre infinitamente bueno, quiere solo nuestro bien. Los Católicos que viven como casados fuera del sacramento no podrán comulgar ni confesarse.
Si estas casado sin el sacramento consulta con un sacerdote. Quizás sea posible resolver los obstáculos y casarte por la Iglesia. (Cuando una pareja casada por civilmente se casa por la Iglesia se llama "convalidación" del matrimonio).
Nunca olvides que el amor de Dios es infinito, persevera a pesar de las dificultades.
Lee en la Biblia: Mateo 5, 27-32

32 -¿Los divorciados pueden comulgar?
Hay que entender esto bien. Al divorciado no se le prohíbe la comunión mientras no atente casarse de nuevo fuera de la Iglesia. Al divorciado le aplica la misma prohibición que a todos: No se puede comulgar en pecado mortal. La Iglesia enseña que es pecado mortal tener relaciones fuera del matrimonio y que un católico que ha entrado en el sacramento matrimonial no puede volverse a casar (a no ser que el primer matrimonio sea considerado
nulo por la Iglesia).
Toda persona que comete pecado mortal debe confesarse antes de recibir la comunión. Pero la confesión requiere renunciar al pecado y propósito de enmienda.
El divorciado puede comulgar mientras esté en gracia, guardando castidad (no conviviendo con alguien).

33 -¿Por qué confesarme con un hombre? - "Yo me confieso directo con Dios"
Jesús estableció un sacramento para comunicarnos su perdón.
El dijo a sus Apóstoles: "Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan" (Juan 20, 23). Este poder continúa en los obispos y sacerdotes. Ellos no perdonan en nombre propio sino en nombre de Jesucristo.
"Confesarse directo con Dios" contradice la enseñanza de Cristo. Quien lo haga por ignorancia no tiene culpa, pero usted ya queda advertido. No desprecies a la misericordia que te espera en el confesionario
Piensa: ¿Cuándo fue la última vez que te confesaste?

34 -¿Como podemos saber lo que es bueno y malo?
-Dios nos ha dado los Diez Mandamientos como fundamento de nuestro comportamiento moral.-Lo que Dios ha revelado no puede cambiarse. Solo Dios determina lo que es bueno y malo. -Cristo no abolió los Diez Mandamientos sino que nos enseña y da la gracia para vivirlos de corazón.-La Iglesia enseña toda la doctrina y la moral que Jesús enseñó. Debemos creer cuanto enseña y obedecer cuanto manda porque viene de Cristo.
RECUERDAEl hombre pecó y se perdió. Dios envió a Su Hijo Jesús para salvarnosy darnos una vida llena del Espíritu Santo.Sin nuestra respuesta fiel a Jesús no tendremos parte en el cielo.Dios nos da la Iglesia como madre y maestra, con todos los medios necesarios para nuestra salvación. Dios es amor.
PARA RECIBIR LA VIDA ETERNAAcepta el amor y la autoridad de Jesucristo tu Señor y Salvador. El nos habla en Su Iglesia.Obedece su doctrina y su moral en todas las áreas de tu vida.. en cada acto.Únete a tus hermanos en tu parroquia. Persevera en la pruebas por amor a Jesucristo. Arrepiéntete de tus pecados y confiésate ante un sacerdote. Ve a Misa cada Domingo como lo pide Jesús en su Iglesia. Reza a solas y en familia a diario con la Biblia y el rosario. Sirve a tu Iglesia y a tus hermanos
¡Vive para darte por amor a Jesucristo!

Padre Jordi Rivero
http://www.corazones.org/

lunes, 10 de septiembre de 2007

Las Indulgencias

LAS INDULGENCIAS


A. Las indulgencias en general
B. Indulgencias plenarias.
C. Indulgencias parciales


A. LAS INDULGENCIAS EN GENERAL
1. ¿Dónde situamos las indulgencias? Las indulgencias están relacionadas con la confesión, los pecados, la redención y la comunión de los santos.

2. ¿En qué estado queda un hombre al pecar? Una persona que comete un pecado adquiere obviamente la condición de pecador, se aleja del Señor y queda más inclinado al mal. Además, la justicia reclama una reparación, llamada también pena, expiación o penitencia.

3. ¿Cómo cambia la situación al confesarse? La confesión borra la culpa del pecado, -la condición actual de pecador-, y también perdona parte de la penitencia que debía realizarse, aunque queda en el alma una señal o cualidad de que ha sido pecador y debe repararlo. Esto que falta por expiar se purifica mediante los sufrimientos y buenas obras de esta vida, con las penas del purgatorio, y mediante las indulgencias.

4. ¿Qué son las indulgencias? Digamos dos definiciones:

Brevemente: indulgencia es la supresión de la pena debida por los pecados que la Iglesia otorga a quien realice determinadas acciones.
La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos. (cfr. Mt 16, 19).
5. ¿Las indulgencias pueden aplicarse a los difuntos? Las indulgencias siempre son aplicables o a sí mismos o a las almas de los difuntos, pero no son aplicables a otras personas vivas en la tierra. Algunas indulgencias sólo pueden aplicarse a los difuntos; por ejemplo, rezando por ellos en un cementerio se consigue una indulgencia parcial, que será plenaria si se hace los días 1 al 8 de noviembre (una cada día).
6. Tipos de indulgencias: Las indulgencias se agrupan en dos clases:

Indulgencias plenarias: borran todo resto de pecado dejando el alma dispuesta para entrar inmediatamente en el cielo.
Indulgencias parciales: borran parte de la pena que los pecados cometidos reclaman.


B. INDULGENCIAS PLENARIAS
1. Condiciones para conseguir una indulgencia plenaria: Esta indulgencia tiene un valor muy grande y requiere varias condiciones:

Los mismos requisitos que en las indulgencias parciales:
. realizar la acción que la Iglesia premia con esta indulgencia.
. estar en gracia de Dios antes de acabar la obra premiada.
. tener intención al menos general de ganar la indulgencia.
Sólo se puede ganar una indulgencia plenaria cada día.
Tener la disposición interior de un desapego total del pecado, incluso venial.
Confesarse, al menos veinte días antes o después de realizar la acción premiada (sin olvidar que hay que estar en gracia de Dios antes de acabar la acción). Una misma confesión puede servir para ganar varias indulgencias plenarias.
Comulgar, en ese mismo periodo de tiempo.
Rezar por las intenciones del Papa un Padrenuestro y un Avemaría, u otras oraciones. Debe hacerse también en esos días.
2. ¿Qué acciones están premiadas con indulgencia plenaria? Cualquier día se puede obtener una indulgencia plenaria en estos casos:
Adoración a la Eucaristía durante media hora.
Realización del Via Crucis recorriendo las catorce estaciones erigidas meditando la Pasión del Señor.
Rezo del santo rosario (5 misterios seguidos) en una iglesia, o en familia, o acompañado de otros.
Lectura o audición de la Sagrada escritura durante media hora.
3. Indulgencias plenarias en circunstancias especiales.- En determinadas ocasiones pueden ganarse indulgencias plenarias. Por ejemplo:
En el momento de la muerte a quien hubiere rezado algo durante su vida (es muy consolador). En este caso no se precisa la confesión, ni la comunión, ni la oración por el Papa; pero es necesario estar bien dispuesto: en gracia de Dios, rechazando cualquier pecado, y habiendo deseado alguna vez ganar esta indulgencia.
Rezar un padrenuestro y un credo en un santuario o basílica (se concede una vez al año por santuario; santuario es una iglesia con muchos peregrinos, aprobada como santuario por el Obispo correspondiente).
Recibir la bendición papal Urbi et Orbi (o escucharla por radio o televisión, en directo).
Realizar ejercicios espirituales de al menos tres días completos.
Asistir a una primera Comunión.
4. Indulgencias plenarias en fechas especiales.- Hay varios días al año donde se pueden conseguir indulgencias plenarias, con algunas condiciones. Por ejemplo:
31 de diciembre: recitando solemnemente un "Te Deum" en una iglesia, dando gracias a Dios por los beneficios recibidos el último año.
1 de enero: recitando solemnemente el "Veni Creator" en una iglesia.
Los viernes de Cuaresma: después de comulgar, rezando ante un crucifijo la oración "Miradme o mi amado y buen Jesús".
En los oficios de Semana Santa:
. jueves santo: recitando el "Tantum ergo" durante la exposición que sigue a la Misa.
. viernes santo: asistiendo a los oficios.
. sábado santo: renovando las promesas bautismales en la Vigilia Pascual.
Pentecostés: recitando solemnemente el "Veni Creator" en una iglesia.
Corpus Christi: participando en la procesión eucarística (dentro o fuera de la iglesia).
2 Agosto: rezando un padrenuestro y un credo en la catedral o parroquia.
5. Indulgencias plenarias particulares.- Muchas instituciones gozan de indulgencias en determinados días del año, coincidiendo normalmente con fechas o santos propios. Hay un caso especialmente interesante, pues quienes llevan el escapulario del Carmen se unen a la familia carmelita y pueden ganar indulgencia plenaria el día en que le imponen el escapulario y los siguientes días:
16 de mayo (San Simón Stock).
16 de julio (Virgen del Carmen).
20 de julio (San Elías Profeta).
1 de octubre (Santa Teresa de Lisieux).
15 de octubre (Santa Teresa de Jesús).
14 de noviembre (Todos los Santos Carmelitas).
14 de diciembre (San Juan de la Cruz).


C. INDULGENCIAS PARCIALES
1. Condiciones para conseguir una indulgencia parcial: Cada día pueden ganarse muchas indulgencias parciales, con cumplir sólo tres condiciones: estar en gracia de Dios, realizar las obras que la Iglesia premia con esa indulgencia, y tener intención al menos general de ganar la indulgencia.

2. ¿Qué premios aportan las indulgencias parciales? Las indulgencias parciales proporcionan una remisión de la pena del mismo valor que el otorgado por esa misma acción. Dicho de otro modo: en las indulgencias parciales, la Iglesia duplica el mérito de esas acciones.

3. Oraciones premiadas con indulgencia parcial. Digamos unas cuantas (todas ellas deben rezarse piadosamente, como es lógico):

El Angelus, el Magnificat, la Salve, el Acordaos, las Letanías u otras oraciones marianas aprobadas. Lo mismo a san José o al propio ángel custodio. También con el Credo.
rezar con devoción filial por el Papa una oración aprobada.
rezar agradecido la oración por los benefactores.
rezar antes y después de comer una oración aprobada de súplica y de acción de gracias. Lo mismo al empezar y acabar el día o el trabajo.
visitar al Santísimo adorándolo; rezar una comunión espiritual; recitar una de las oraciones aprobadas de acción de gracias tras la Comunión (ej.: Alma de Cristo; Miradme o mi amado y buen Jesús).
hacer examen de conciencia con propósito de enmendarse; rezar el Yo Confieso u otro acto de contrición aprobado.
hacer la señal de la cruz diciendo En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
3. Otros ejemplos de indulgencias parciales. Si falta algún requisito a una indulgencia plenaria, suele alcanzarse una indulgencia parcial. Además de esto, hay muchas acciones premiadas por la iglesia con indulgencia parcial. Digamos unas cuantas:

decir mentalmente una oración breve al trabajar o al soportar los sufrimientos de la vida.
dedicarse uno mismo o gastar bienes en servicio a los demás, por amor a Dios.
privarse libremente de algo grato y correcto, con espíritu de penitencia.
dar testimonio de la propia fe; trabajar en la enseñanza o trasmisión de la doctrina cristiana.
usar piadosamente un objeto de piedad bendecido (crucifijo, rosario, escapulario o medalla).
dedicar un tiempo a la oración.
asistir devotamente a cualquier predicación de la palabra de Dios.
asistir piadosamente a una novena pública (ej.: Inmaculada).
4.¿Es raro que no se haya mencionado la misa? Según la tradición, no se incluye la participación en la misa ni los sacramentos entre las indulgencias pues ya tienen en sí mismos una gran eficacia santificadora y de purificación.


miércoles, 5 de septiembre de 2007

Indulgencias

PENITENCIARÍA APOSTÓLICA EL DON DE LA INDULGENCIA

Las indulgencias, que el Señor nos hace mediante la Iglesia, son una oportunidad de abonar en esta vida terrena paral a gran deuda con el atodopoderoso de alcanzar la vida eterna.

la Penitenciaría apostólica publica del Vaticano da a conocer la importancia de esta practica Piadosa,y la utilidad de cuantos realizan las visitas jubilares.
En Villavicencio existen varios lugares reconocidos por La Madre Iglesia para realizar peregrinaciones , que cumpliendo con las clausulas establecidas nos hacemos merecemos de estas gracias. estos lugares los conoceremos con la ayuda de los Sacerdotes que los tengan a cargo en proximos capitulos.

INDICACIONES DE ÍNDOLE GENERALSOBRE LAS INDULGENCIAS

1. El «Código de derecho canónico» (c. 992) y el «Catecismo de la Iglesia católica» (n. 1471), definen así la indulgencia: «La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos».

2. En general, para lucrar las indulgencias hace falta cumplir determinadas condiciones (las enumeramos en los números 3 y 4) y realizar determinadas obras (en los números 8, 9 y 10 se indican las que corresponden al Año santo).

3. Para lucrar las indulgencias, tanto plenarias como parciales, es preciso que, al menos antes de cumplir las últimas exigencias de la obra indulgenciada, el fiel se halle en estado de gracia.

4. La indulgencia plenaria sólo se puede obtener una vez al día. Pero, para conseguirla, además del estado de gracia, es necesario que el fiel
- tenga la disposición interior de un desapego total del pecado, incluso venial;
- se confiese sacramentalmeпte de sus pecados;
- reciba la sagrada Eucaristía (ciertamente, es mejor recibirla participando en la santa misa, pero para la indulgencia sólo es necesaria la sagrada Comunión);
- ore según las intenciones del Romano Pontífice.

5. Es conveniente, pero no necesario, que la confesión sacramental, y especialmente la sagrada Comunión y la oración por las intenciones del Papa, se hagan el mismo día en que se realiza la obra indulgenciada; pero es suficiente que estos sagrados ritos y oraciones se realicen dentro de algunos días (unos veinte) antes o después del acto indulgenciado. La oración según la mente del Papa queda a elección de los fieles, pero se sugiere un «Padrenuestro» y un «Avemaría». Para varias indulgencias plenarias basta una confesión sacramental, pero para cada indulgencia plenaria se requiere una distinta sagrada Comunión y una distinta oración según la mente del Santo Padre.

6. Los confesores pueden conmutar, en favor de los que estén legítimamente impedidos, tanto la obra prescrita como las condiciones requeridas (obviamente, excepto el desapego del pecado, incluso venial).

7. Las indulgencias siempre son aplicables o a sí mismos o a las almas de los difuntos, pero no son aplicables a otras personas vivas en la tierra.
Cumplidas las necesarias condiciones, indicadas en los números 3 y 4, los fieles pueden lucrar la indulgencia jubilar realizando una de las siguientes obras, enumeradas aquí en tres categorías:
8. Obras de piedad o religión
- O hacer una peregrinación piadosa a un santuario o lugar jubilar (para Roma: una de las cuatro basílicas patriarcales, es decir, San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo, o también a la basílica de Santa Cruz de Jerusalén, a la basílica de San Lorenzo en Campo Verano, al santuario de la Virgen del Amor Divino o a una de las catacumbas cristianas), participando en la santa misa o en otra celebración litúrgica (Laudes o Vísperas) o en un ejercicio de piedad (vía crucis, rosario, rezo del himno «Akáthistos», etc.),
- o hacer una visita piadosa, en grupo o individualmente, a uno de esos lugares jubilares, participando en la adoración eucarística y en meditaciones piadosas, concluyéndolas con el « Padrenuestro », el « Credo » y una invocación a la Virgen María.

9. Obras de misericordia o caridad
- O visitar, durante un tiempo conveniente, a hermanos necesitados o que atraviesan dificultades (enfermos, detenidos, ancianos solos, discapacitados, etc.), como realizando una peregrinación hacia Cristo presente en ellos;
- o apoyar con un donativo significativo obras de carácter religioso o social (en favor de la infancia abandonada, de la juventud en dificultad, de los ancianos necesitados, de los extranjeros que, en los diversos países, buscan mejores condiciones de vida);
- o dedicar una parte conveniente del propio tiempo libre a actividades útiles para la comunidad u otras formas similares de sacrificio personal.

10. Obras de penitencia
Al menos durante un día
- o abstenerse de consumos superfluos (fumar, bebidas alcohólicas, etc.);
- o ayunar;
- o hacer abstinencia de carne (u otros alimentos, según las indicaciones de los Episcopados),
entregando una suma proporcional a los pobres.
Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría apostólica, el 29 de enero de 2000.
El Vaticano Roma

Card. WILLIAM WAKEFIELD BAUM Penitenciario mayor
Mons. LUIGI DE MAGISTRIS Obispo titular de NovaRegente



jueves, 23 de agosto de 2007

MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO



SU ORIGEN Y DIFUSIÓN

El Movimiento Sacerdotal Mariano está íntimamente conectado con Fátima y su mensaje.
El 8 de Mayo de 1972, el Rdo. P. Stéfano Gobbi, un sacerdote italiano de Milán, mientras estaba orando en la Capilla de las Apariciones de Fátima, sintió un llamamiento interior para comenzar EL MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO.

Él había estado orando por algunos sacerdotes que además de haber desistido de su propia vocación, estaban intentando organizarse contra la autoridad de la Iglesia.
El MSM reunirá alrededor del Papa a sacerdotes dispuestos a aceptar la invitación de María y formar así una poderosa legión con fuerza que mana del silencio, de la oración, del sufrimiento y de la constante fidelidad a los deberes de cada uno.
Reafirmado por una señal inequívoca de que eso era voluntad de Dios y con la aprobación de su director espiritual, el P. Gobbi y otros dos sacerdotes lanzaron el Movimiento en Octubre 13 de 1972. Fue exactamente 55 años después del estupendo milagro del sol en Fátima que destacó la importancia y urgencia del Mensaje que Nuestra Señora había traído a la tierra.
El movimiento después de vencer los obstáculos iniciales se extendió con prontitud por todo el mundo en forma silenciosa pero irresistible. Se han inscripto ya más de 100.000 sacerdotes, incluyendo Cardenales y Obispos.

SU PROPÓSITO

El MSM es un regalo de María a la Iglesia en nuestros tiempos, para confortarla en su gran dolor y ayudar a sus hijos a vivir con confianza y filial esperanza los momentos dolorosos de su purificación.
La humanidad habiendo casi triunfado en construir una civilización puramente humana sin Dios, obstinadamente cerrada a toda influencia divina, se precipita a su propia ruina, con peligro de destruirse con sus propias manos.
De ahí, que con maternal solicitud, Nuestra Señora interviene, ofrece a sus hijos el refugio seguro de su Inmaculado Corazón y llama a todos los sacerdotes, sus amados hijos, a juntarse alrededor de Ella para la defensa de la Iglesia y la salvación de la humanidad.
Con aquellos que responden "sí" Ella forma una pequeña cohorte, el MSM, "para el gran triunfo de Dios y para la definitiva derrota de Satanás". (7/06/1975). "Pronto la victoria resplandecerá en todas partes. Por medio del triunfo de mi Corazón Inmaculado, vendrá a vosotros el reino glorioso de Jesús, que en su Espíritu de Amor, conducirá toda la creación a la glorificación del Padre; finalmente será renovada la faz de la tierra". (20/06/1983).
"Pero tengo la necesidad", dice Ella, "de sacerdotes humildes y valientes: prontos a dejarse escarnecer, prontos a dejarse pisotear por Mí.
Será con esos Sacerdotes humildes, escarnecidos y despreciados que Yo formaré el escuadrón que me permitirá llevar a Jesús un innumerable número de hijos, purificados ya por grandes tribulaciones (...)". (1/08/1973).
Nota: Las fechas están tomadas del libro "A los Sacerdotes, hijos predilectos de la Santísima Virgen"

ORGANIZACIÓN UN MOVIMIENTO

- El MSM es "un movimiento de espiritualidad"; no es una asociación organizada con presidentes, secretarios, reuniones, cuotas, etc. No obstante hay Sacerdotes Encargados a niveles nacionales, regionales y locales para servir como centro de unidad, animación e información.
- El Rdo. P. Stéfano Gobbi es reconocido como el instrumento y centro espiritual de unidad escogido por Nuestra Señora.
- Sólo María es su líder: "El MSM debe ser sólo OBRA MÍA... Yo misma seré la conductora..." (16/07/1973). Y otra vez, "Esta obra es exclusivamente mía y nadie la tocará, porque soy celosa de ella con el mismo celo de Dios. Esta OBRA es querida por Mí para el gran triunfo de Dios y para la definitiva derrota de Satanás". (7/06/1975).

MIEMBROS
- Sacerdotes, bien sean diocesanos, religiosos o de Institutos Seculares clericales, son los primeros miembros. El movimiento es de ellos.
- Religiosas/os, miembros de Institutos Seculares y laicos en general, pueden solicitar inscripción como "Miembros Asociados" especialmente si están dispuestos a ser promotores; pero no hay inscripción masiva. Generalmente es suficiente para ellos llevar a cabo las peticiones de Nuestra Señora detalladas en su mensaje del 1/11/1973:
* Consagración a su Inmaculado Corazón.
* Fidelidad al Papa y a la Iglesia a él unida.
* Observancia de

SUS CARACTERÍSTICAS ESENCIALES

- Consagración de todo nuestro ser al Inmaculado Corazón de María y un total ofrecimiento del propio sacerdocio al Inmaculado Corazón, vivido en una humildad y sencilla entrega ("como niños" Mc. 10, 15), de manera que Ella pueda vivir verdaderamente en sus sacerdotes y manifestarse a Sí misma a través de ellos.
"Quiero amar con vuestro corazón", dijo Ella a sus sacerdotes, "mirar con vuestros ojos, consolar y animar con vuestros labios, ayudar con vuestras manos, caminar con vuestros pies, seguir vuestras huellas ensangrentadas y sufrir con vuestro cuerpo crucificado". (1/07/1981).
- Fidelidad al Papa y a la Iglesia unida con él.
La fidelidad al Papa, siempre necesaria lo es hoy doblemente como consecuencia "del humo de Satanás" y "el proceso de demolición" del cual Pablo VI afirmó que estaba minando la Iglesia.
Por consiguiente, María quiere que sus sacerdotes "sean los amigos, los consoladores, los defensores del Papa". (30/10/1973).
La fidelidad al Papa debe ser manifestada "con total obediencia a sus mandatos, previendo y secundando sus deseos, propagando sus enseñanzas, defendiéndolo de todo ataque, prontos a combatir hasta el derramamiento de la sangre para estar siempre unidos a él y ser fieles al Evangelio". (1/11/1973).
- Guiar a los fieles a la consagración de ellos mismos al Inmaculado Corazón de María, porque es con ellos reunidos junto con los sacerdotes, que Ella desea formar su legión invencible.

OTROS REQUISITOS IMPORTANTES- Oración: Un profundo espíritu de oración, manifestado por la ferviente celebración de la Eucaristía, la atenta recitación de la Oración oficial de la Iglesia, y por una continua e íntima comunión con Dios.
"Para vencer en la batalla que se aproxima os quiero dar un arma: la oración. Olvidaos de otra cosa y acostumbraos a utilizar sólo esta arma. Los tiempos decisivos han llegado y no hay más tiempo para ciertas cosas vanas y superfluas. No hay más tiempo para inútiles discusiones, no hay más tiempo para charlas y proyectos: ¡éste es sólo tiempo de oración!" (19/12/1973).
Y otra vez: "Mis Sacerdotes deben estar en todo momento en esta actitud sacerdotal: orando en mi Corazón, por la salvación del mundo". (28/01/1975).
- El Rosario, la oración de María por excelencia, el arma que Ella le da a sus hijos para pelear las batallas espirituales de hoy.
- Penitencia y Sufrimiento, sin los cuales no puede haber victoria sobre Satanás, ni renovación para la Iglesia y la humanidad.
- Cenáculos, que se forman cuando dos o tres miembros se reúnen:
* Para estar con María, de manera que ella, pueda formarlos.
* Para orar con María, desde su Corazón Inmaculado, de manera que sus oraciones puedan ser eficaces.
* Para amarse unos a otros y vivir en verdadera fraternidad, en la compañía de María, su Madre común. (17/01/1974).

MEDIOS DE CRECIMIENTO

El libro es hoy el regalo esencial de la Madre de Dios. Ella lo eligió como medio de extender su trabajo. Él contiene todo lo que se considera ser los "mensajes" que Ella ha comunicado desde Julio 1973 al P. Stéfano Gobbi, a través de lo que en teología espiritual se llaman "Locuciones Interiores". Por tanto, en opinión del P. Espiritual del P. Gobbi, "no son el fruto de meditaciones personales, ni invención literaria cuestionable".
El libro no es un tratado de teología, sino una exhortación maternal, en lenguaje simple, sencillo. "Ha sido el instrumento para llevar a los corazones y a las almas de tantos hijos predilectos la voz de la Madre Celestial, la manifestación de mi maternal designio, la invitación a recogeros todos en el refugio de mi Corazón Inmaculado". (21/01/1984).
"¿Cómo debe leerse este libro?Con la sencillez de un niño que escucha a la madre". (21/01/1984).
"Qué digo Yo en este libro mío?Yo trazo un camino sencillo y bello, pero ¡difícil, muy difícil!, que debéis recorrer, si queréis vivir vuestra consagración.Les enseño cómo se debe vivir: los formo concretamente para vivir Conmigo". (21/01/1984).
"Leedlo, hijos míos predilectos, meditadlo, vividlo". (28/01/1984).
"...Entonces vuestros corazones arderán en amor, vuestras almas serán iluminadas por mi luz y Yo los transformaré interiormente para conducirlos cada día a hacer lo que agrada al Corazón de Jesús". (21/01/1984).
En síntesis este libro contiene la doctrina de San Luis de Monfort, el Camino de Infancia Espiritual de Santa Teresita de Lisieux y la forma de vivir el Mensaje Evangélico de Fátima.
Este libro se ha traducido a más de veinte idiomas, se han impreso cientos de miles de copias.


martes, 21 de agosto de 2007

LA LITURGIA HA SIDO VIOLADA











Articulo muy interesante que encontré en una pagina Mariana
http://www.msm-es.org/ del Movimiento Sacerdotal Mariano fiel impulsador de Los Cenaculos a nivel mundial.

"LA LITURGIA HA SIDO VIOLADA"
(ha dicho el Papa)

POR LOS TRADUCTORES DEL MISAL
(añadimos )


Si la Nueva Misa posee defectos de origen (Juan Pablo II afirmó en Fulda de Alemania que "La Liturgia ha sido violada"). los TRADUCTORES de lengua española la han destrozado más todavía.
El Concilio de Trento definió que "El Canon de la Misa está exento de todo error" ("Ab omni errore purum": .D. 942-953).
Pero los TRADUCTORES AL ESPAÑOL lo han plagado de errores, herejías. equívocos. inexactitudes y ambigüedades sin cuento.

Y esto es un verdadero sacrilegio.

Dividimos este trabajo en cinco apartados:
1) TRADUCCIONES HERÉTICAS
2) TRADUCCIONES TENDENCIOSAS
3) TRADUCCIONES ERRÓNEAS
4) ADVERTENCIAS
5) CONCLUSIÓN


1) TRADUCCIONES HERÉTICAS

a).- En las oraciones de la Ofrenda del pan y vino, traducen: "Este pan... SERA para nosotros pan de vida", "Este vino será para nosotros bebida de salvación".

Pero el texto latino dice: "fiet"="se convertirá"... en El Pan de Vida", "Se convertirá... en La Bebida de Salvación".
Porque el pan ofrecido en el Ofertorio, ya no será pan en la Consagración: se convertirá en el Cuerpo de Cristo, "Pan vivo bajado del cielo", capaz de transmitirnos SU VIDA Y SU SALVACIÓN. Lo contrario es negar la presencia real de Cristo en la Consagración. (Herejía).

b).- En la Consagración del Cáliz, la Forma tal como está en latín es: "HIC EST ENIM CALIX SANGUINIS MEI, NOVI ET ETERNI SACRAMENTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR IN REMISIONEM PECCATORUM".
Ahora bien; las palabras "PRO MULTIS" (por muchos) las traducen: "por todos". Esta traducción contiene la herejía protestante afirmando la salvación de todos por la sola fe sin obras.
Es de notar que algunas veces la palabra "muchos" en la Escritura se refiere a "todos"; pero cuando hay contraposición de sentido (como en el caso presente), la cosa se aclara.

Por ejemplo: "muchos son los llamados y pocos los escogidos". Es verdad que el Divino Redentor murió por "todos" los hombres; pero el Catecismo Romano afirma que en la Consagración del Cáliz Nuestro Señor dijo "por muchos" excluyendo expresamente "por todos", pues allí se refería a los que se iban a aprovechar de Su Pasión. Por eso añade: "para remisión de sus pecados".
En efecto. no a todos obtiene la remisión de sus pecados la Sangre de Cristo. como sucedió con los que pidieron que "cayese sobre ellos y sobre sus hijos" (cargando con el pecado de hacerla derramar).
También la Sangre de Cristo es causa de condenación. Así San Pablo afirma que "el que bebe indignamente el Cáliz del Señor, traga su propia condena", "... será reo de la Sangre del Señor" (1 Cor, 11,27-29), Y,., "Dios vengará la Sangre del Cordero, dándola a beber a los hombres que la derramaron" (Apoc, 16,3-7).

Si todas las palabras de la Forme de la Consagración del Cáliz pertenecen a la esencia de la Forma (sentencia de Suárez, Lugo, S Alfonso, etc.), el traducir "multis" por "todos" pone en peligro la Consagración. Y ¿se puede poner en peligro la validez de una cosa tan grande y sublime como la Santa Misa?
Santo Tomás (3q. 7Ba.1 –8) dice que son de le esencia: "HIC EST CALIX SANGUINIS MEI", las demás son de la substancia. En todo caso, añade, si se ha modificado o suprimido una palabra, se debe repetir la fórmula entera para asegurar la Consagración.
RESUMIENDO: Jesús distingue la Sangre Suya para remisión de los pecados, de la derramada infructuosamente. Y advierte que "entrega Su Sangre como rescate por muchos" (Mc. 10,45), ("Cargó con los pecados de muchos" -Is. 53,12).
Es, pues, una herejía (de los protestantes) traducir "todos" en lugar de "muchos". En ella va latente también la negación de la existencia del infierno: pues si todos se salvan, ¿por qué dirá Jesucristo: "id malditos al fuego eterno"?.
¿Qué pecado habremos cometido para que en la Consagración del Cáliz, obrando los sacerdotes "in persone Cristi", obliguemos al Señor a pronunciar una herejía? (III).

c).- "BENEDIXIT". En la Consagración se usan las mismas palabras de Cristo y se hacen los mismos gestos que realizó El en la Ultima Cena.
Y dice el Latín: “Tibi gratias agens, BENEDIXIT, fregit, deditque,.." (dándote gracias, lo BENDIJO -el pan-, lo partió y lo dió..,),

Pues bien; traducen así: "dándote gracias Y BENDICIENDO (ó TE BENDIJO), lo partió y dió..." En efecto, los protestantes no creen en cosas benditas (bendiciones constitutivas), sino en bendiciones a Dios (bendición invocativa). Por eso, los traductores imbuidos de espíritu protestante, traducen: “TE BENDIJO" ó "BENDICIENDO" (a Dios) cuando en realidad es: "bendijo el pan".
Lo mismo se diga, mutatis mutandis, de la Consagración del Cáliz.
¿Y no estará aquí latente le herejía de la transignificación o transfinalización (como dicen) en vez de TRANSUBSTANCIACIÓN?

d).- "MYSTERIUM FIDEI". Traducen: "Este es el Sacramento de nuestra fe". Debiera decir simplemente: "MISTERIO DE FE".

La palabra "MISTERIO" incluye el Sacrificio y el Sacramento. Además, decir: "Este", como si solo existiese "un solo" Sacramento de nuestra fe, es herético.

e).- "KYRIE".- El latín (aquí el griego) dice: "Señor, ten piedad de nosotros".

Traducen: "Señor, ten piedad"... ¿de quién?: ¿de les almas del Purgatorio? ¿de los animales?.., En fin, ¿de los condenados? (Aclárenlo Vds.).

f.- Volvemos al Ofertorio. El latín dice: "oflerimus" (ofrecemos); y traducen: "presentamos". Porque para ellos el Ofertorio es una mera presentación del pan y vino sobre la Mesa. No, señores; existe un verdadero OFERTORIO.

No es lo mismo presentar una cosa que ofrecerla; esto supone una entrega.
Un esposo, por ejemplo, presenta su esposa a los demás, pero no la "ofrece". Traduzcan, pues "OFRECEMOS". Así está en el Misal. Pero revisen también toda la oración. que dista mucho vuestra traducción del contenido expresado por el latín.

g).- En el CREDO: "Consustantialem Patri" (Consustancial al Padre)

Traducen: "de la misma naturaleza que el Padre".
Eso es arrianismo puro. ¿Y para eso tanto trabajo de los Padres del Concilio de Nicea pare convencer a los arrianos sobre la necesidad de emplear la palabra "consustancial"?

Que no se entere San Atanasio ni nuestro Osio de Córdoba...(¡). No es lo mismo naturaleza que sustancia. Dos manzanas son de la misma naturaleza, pero no tienen la misma sustancia. Pero N. S. Jesucristo no solo tiene la misma Naturaleza divina que el Padre, sino Su misma Sustancia. Lo contrario serie (repetimos) arrianismo puro.

2).- TRADUCCIONES TENDENCIOSAS

a).- En el SACTUS: "Dominus Deus Sabaot" (Señor Dios de los Ejércitos)

traducen: "Señor Dios del Universo". En el afán de unir todas las religiones, los muy ecumenistas traductores han hallado un dios común: "El Dios del Universo". Pero confundir "Ejércitos" (de los ángeles) con el "Universo", es lo mismo que confundir un camello con una catedral...
Si. ya os entiendo: Ese "Dios del Universo" lo habéis heredado de Teilhard de Chardin, para quien Dios es: "un Dios al que no se adora, y al que se le puede encontrar sólo a través de la culminación de un Universo..."(¡)

NOTA: Los libros de este hereje han sido adoptados por los francmasones, No nos sorprenda cierto olorcillo masónico en todo lo que vamos examinando,..

b).- "Ecce Agnus Dei qui tollit peccata mundi" (Este es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo).

Traducen: "...que quitas el pecado..." en vez de "los pecados" (en plural). Ello da pie para creer se trata del pecado colectivo (como afirman algunos) y no contar los pecados individuales. Y así jugamos al equivoco. Así también se suprime la responsabilidad personal y por ende la confesión y el castigo que no se merece...

c).- Exspectantes beatam Spem et adventum Salvatoris nostri Jesu Cristi". Debe decir en castellano: "Esperando la dichosa Esperanza y la venida de nuestro Señor Jesucristo".

Pero han traducido: "mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo". Como se ve, suprimen lo referente a nuestra "Dichosa Esperanza" (la Gloria). También hay sectas heréticas que no creen en ella. ¡No camuflar errores!...

d).- También los traductores se muestran partidarios de eliminar el Dogma del ALMA HUMANA (como tantos herejes). Así en la traducción del "Domine, non sum dignus", las palabras "sanabitur anima mea" las compusieron por "bastará para sanarme". Debe decir: (como siempre se rezó): "mi alma quedará sana" (ó "salva").

3) TRADUCCIONES ERRONEAS
NOTA: Nos limitamos casi exclusivamente al Ordinario de la Misa.

a).-"La Gracia de nuestro Señor Jesucristo, el Amor del Padre y la Comunión del Espíritu Santo esté con vosotros". El latín dice: "Communicatio" = Comunicación (del Espíritu Santo), porque la "comunión" se puede entender la comunión eucarística, la comunión en la misma fe o unión del Papa con los Obispos...

El término "esté", mejor se traduciría por sea, porque la comunicación se hace y no solo está.

b).- "Hermanos: Antes de celebrar los sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados". Debe decir (en consonancia con el latín): "Reconozcamos nuestros pecados PARA PREPARARNOS A CELEBRAR...", (ó "para que seamos aptos para celebrar..").

c).- CONFITEOR: Debe decir: "Yo confieso a Dios", y no "ante Dios". Porque también me confieso ante los bancos, los cirios y las columnas de la iglesia.

"Por mi gran culpa". Debe decir: "grandísima". Así está en latín y expresa mejor el lenguaje del corazón arrepentido.

NOTA: Los traductores son muy secos y demasiado tacaños para llamar a Dios con un superlativo. Así: "clementissime" traducen por "misericordioso" (Cfr. "Te igitur"); "dilectissimi" traducen por "amado" (Cfr. Quam oblationem") ¿Cómo anda ese Don de Piedad?

d.- GLORIA. El latín dice: "Hominibus bonae voluntatis" (los hombres de buena voluntad), Prescindiendo de razones teológicas, diremos que así concuerdan todas las traducciones (que sepamos); ¿por qué no la traducción española?.

e).- Y otra vez el "qui tollis peccata mundi" traducido por "el pecado del mundo" (en singular). ¿A qué pecado social o colectivo os referís?

f).- "Solo Tú eres Santo, solo Tú Señor". El latín pone en adjetivo: "Tú SOLO eres El Santo. Tú SOLO El Señor"... No es verdad que sólo Dios es santo y señor, ya que hay muchos que son santos y señores. En este caso se equipararía a Dios con las criaturas, lo cual sería grandísima blasfemia.

g).- LECTURAS: "Laus, tibi, Criste" (Alabanza a Ti, Cristo) traducen por "Te alabamos, Señor" (¡).

h).- CREDO: ¿Por qué habrán traducido "CREEMOS" en vez de "CREO"? ¿Otra vez el colectivismo? Pero si hasta en la profesión de fe en el Bautismo, a pesar de que el sacerdote pregunta a muchos "¿creeis?", cada cual responde en singular: "creo"... Porque la fe es virtud personal. Nos aseguran que sólo los españoles traducen así... (1),

i).- "En tiempos de Poncio Pilato". Debiera decir: "Bajo el poder de Poncio Pilato" (como se ha rezado siempre), El poder de un gobernador y los tiempos de su gobierno son cosas muy distintas. El poder de Poncio Pilato sobre Nuestro Señor fue reconocido por el mismo Redentor al decir: "No tendrías sobre Mi ningún poder, si no se te hubiese dado de Arriba". He ahí el AMOR de todo un Dios sometiéndose al poder de un hombre (¡) para ofrecerse como Víctima de amor y de obediencia por nosotros. Refléjese en la traducción.

CANON ROMANO
j).- "Uti acepta habeas et benedicas haec dona, haec munera": Traducen: "que aceptes y bendigas estos dones". Queda sin traducir: "munera". Sobre el Altar hay dones (de Dios) y obsequios (munera) del hombre. "Munera" tiene el significado de obligación, de ofrenda por parte del hombre.

k).- "Memento, Domine,., omnium circunstantium... pro quibus tibi oflerimus VEL qui tibí offerunt". Traducen: "Acuérdate, Señor, de todos los aquí reunidos... por ellos te ofrecemos Y ellos te ofrecen..." El término VEL es disyuntivo y marca la diferencia esencial entre el sacerdote oficiante y el sacerdocio común de los fieles, (Fijense los lectores cómo el cambio de una simple partícula es aprovechado para infiltrar un error dogmático).

l).- QUAM OBLATIONEM: En la traducción de esta oración se han suprimido las palabras: "Benedictam, adscriptam, ratam, rationabilem, aceptabilemque". Es increíble la audacia sacrílega de esos traductores violando la Santa Misa.

Sin embargo no sobra ninguna palabra en esta admirable oración. Así: 1º) La bendición santifica la víctima, haciéndola capaz de ser ofrecida a Dios (benedictam); 2º) la oblación entrega la víctima a Dios, que la apropie (adscriptam); 3º) la oblación así aceptada, confirmada y ratificada (ratam), da lugar a proceder a su inmolación; 4º) por la consumación la Víctima es despojada de su materialidad y elevada a un estado más digno y santo, más espiritual (rationabilem); y la Comunión requiere por parte de Dios la previa aceptación (acceptabilem).

ll).- "Quaesumus, Domine, ut placatus accipias".

Traducen: "Acepta, Señor, en tu bondad".
Debe decir: "Te rogamos, Señor, que aceptes aplacado...". Pues nuestros pecados bien merecen las iras de Dios... Apunta al Sacrificio propiciatorio, que niegan los protestantes, y... los traductores de resabios luteranos, como lo estamos demostrando prácticamente...

m).- "DONEC VENIAS": "Hasta que vengas" (es la traducción exacta). Sin embargo, traducen: "¡Ven. Señor Jesús!". Es un contrasentido exclamar ante el Señor presente: "¡Ven, Señor Jesús!". -Pero ¿cómo? (dirá El) ¿no crees que estoy aquí?. -En efecto, el latín tiene otro significado muy distinto.

Se refiere a la última venida: "Anunciamos tu muerte... hasta que vuelvas". Pero para un protestante o un anglicano, Cristo no acaba de llegar al Altar (en la Consagración), pues ya está presente en la asamblea. ..(¡).

n).- "Omni benedictione celesti et gratia repleamur". Debe decir: "Seamos colmados de toda gracia y bendición celestial". Pero han traducido: "Bendecidos con tu gracia, tengamos parte en le plenitud de tu Reino". Sobran palabras y ofuscan el significado de la "gracia" y la "bendición" en sentido católico. (¡NO ser pedantes!).

ñ).- "Beati qui ad Coenan Agni vocati sunt" (Dichosos los que han sido invitados a la Cena del Cordero). Los traductores se contentaron con decir: "Dichosos los llamados a esta cena". (Si esa es una cena cualquiera, prefiero la de mi casa).

0).- OTRA OMISION IMPORTANTíSIMA: En el Prefacio suprimieron: "Los Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades...". Pero... ¿por qué razón, señores traductores? ¿Con qué autoridad habéis cercenado de la Liturgia las Jerarquías celestiales?. -Ya lo sé: muchas son las sectas heréticas que no creen en las distintas Jerarquías de los coros angélicos...

p).- El latín dice: "Et Verbum Caro factum est et habitavit in nobis".

Traducen: "Y la PALABRA se hizo hombre y acampó entre nosotros". Sin embargo, siempre el pueblo fiel entendió que el "Verbo" es el "Hijo de Dios"; pero PALABRA se haga hombre.. .(¡). Además PALABRA es femenino; puede inducir a confusiones: recuerda algo vaporoso que sale de la boca.

En fin; que nos quedamos con la traducción de siempre: "El Verbo (de Dios) se hizo hombre, y habitó entre nosotros". Porque (también) ese "acampó" por muy deportivo que parezca, nos sugiere que el Señor hizo una tienda para sí, independiente de la nuestra, en la que queremos que “habite". Así lo manifestó El mismo: "Haremos nuestra morada en él" (Jn. 14,13).

q).- PLEGARIA II: "Et universo clero". Debe decir: "y a todo el clero".

Pero han traducido: "y a todos los que en ella (Iglesia) cuidan de tu pueblo". Esos señores tan protestantizados, no quieren reconocer la diferencia entre el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los fieles. Ya lo hemos advertido en la letra k. -Sin embargo, deben reconocer que también "cuidan del pueblo" las asistentes sociales, las enfermeras, y tantas y tantas religiosas...

r).- "Ten misericordia de nosotros, y así con María, la Virgen Madre de Dios, los Apóstoles y cuantos vivieron en tu amistad...".

El latín pone BEATA antes del nombre de María, BEATIS antes de Apóstoles, y nombra OMNIBUS SANCTIS a todos los Santos. Pero como los protestantes no admiten el culto de los Santos, ahí tenemos la supresión de esos calificativos (beata, beatis. Sanctis) de nuestros INTERCESORES CELESTIALES...

s).- PLEGARIA III: También en esa Plegaria se ha suprimido el BEATISSIMA para la Virgen, el BEATIS para los Apóstoles. y el GLORIOSIS para los Mártires... ¡Dios nos ampare!. Pues los Santos fueron suprimidos por nuestros traductores.

t).- Y ahora diganme ustedes, queridos lectores, ¿por qué razón esos traductores, nos han cambiado el lenguaje religioso?

Pongamos algunos ejemplos:

Devoción ....se cambió por Entrega.
Verbo ........se cambió por Palabra.
Alianza ......se cambió por Pacto.
Cristo........ se cambió por Mesías.
Misa ......... se cambió por Cena.
Sacrificio de la Misa se cambió por Memorial
Canon .......se cambió por Plegaria.
Cáliz......... se cambió por Copa.
Evangelio ...se cambió por Buena Noticia.
Escribas .....se cambió por Letrados.
Ancianos ....se cambió por Senadores.
Publicanos ..se cambió por Recaudadores.


Y así una interminable lista de palabras consagradas por el uso de veinte siglos de Historia Sagrada. han sido sustituidas por otras, que por muy equivalentes que sean, no llegan a expresar con exactitud el concepto con que al fiel siempre se le enseñó.
Si, por ejemplo. a Jesús le llamásemos ahora SALVADOR, no manifestaríamos ningún error, pero tendríamos necesidad de un acto de reflexión para hallar el concepto de JESUS por medio del nombre SALVADOR. Tendríamos que hacer el siguiente raciocinio: "Salvador es el que antes llamábamos Jesús".

u).- Otro disparate mayúsculo han cometido los traductores al aplicar a la Santísima Virgen sin distinción las palabras "conjux" y "uxor".
El Evangelio dice que María es "conjux" (esposa)de José; y que Isabel es "uxor" (mujer) de Zacarías. Como se nota, el Autor inspirado llama a María "esposa" y no "mujer" de José. Cosa que en el caso concreto del matrimonio virginal de María y José es muy de notar.
Pero los traductores han dado a Maria el apelativo de "mujer" de José; sin más
¿Creen ellos en la Virginidad de Maria... y de José?. -Lo dudo mucho; y en parte tengo mis sospechas desde que la Sociedad Mariológica Española se vió obligada a protestar por las traducciones de los textos (oraciones y lecciones) referentes a la Virginidad de María, su Mediación y su Concepción Inmaculada. Aunque en sucesivas ediciones del Misal se han corregido algo, pero no del todo.

4).- OTRAS ADVERTENCIAS

1).- Los traductores han obrado con malicia al desobedecer a Roma, que prescribió se colocase en el Misal el idioma vernáculo el lado del latín. Así han desterrado de la Liturgia el latín "con el fin de que sus obras malas no fuesen descubiertas" (Jn. 3,20) por los expertos en la lengua del Lacio.
Con ello también han conseguido sea imposible la celebración de la Santa Misa en latín "al menos una vez al mes", como está preceptuado. Porque si no existen misales en latín ¿cómo vamos a celebrar esa Misa así prescrita?

2).- Permítannos los sacerdotes este consejo: usar el latín al menos en la Consagración de ambas especies desde el "Qui pridie". Así evitaremos la traducción errónea del "pro multis" y del "benedixit".
Es demasiado trascendente el momento de la Consagración, como para permitir se deslicen herejías o palabras ambiguas...

3) En las oraciones con errores evidentes, recomendamos escribir junto al texto del Misal las palabras correctas.

4) Mientras la Conferencia Episcopal no nos proporcione una traducción "inmune de todo error" (como ordena el Concilio de Trento), no nos consideramos obligados a acatar el Decreto que prescribe una traducción plagada de errores manifiestos.
Sin embargo, reconocemos que solamente la Conferencia Episcopal es la autorizada a confecionar y aprobar la traducción auténtica.
Pero, Señores Obispos, pongan un poco más de cuidado...

5).- Por todo ello apreciamos mucho más la MISA TRIDENTINA tan exacta en la exposición de las verdades católicas y, que nosotros sepamos hasta el presente. nunca ha sido abolida por el Papa. Más aún, no puede ser abolida.

5) CONCLUSION

Queridos sacerdotes y sufridos fieles cristianos:
¿Os habéis escandalizado de la lectura de este enérgico escrito contra los TRADUCTORES y (¿porqué no decirlo?) los Jerarcas que han aprobado semejantes frutos venenosos para la Fe Católica?
Estamos convencidos de vuestra respuesta afirmativa.
Sin embargo, con San Gregorio Magno (Papa y Doctor de la Iglesia) os replicamos:

"MAS VALE CAUSAR ESCANDALO, QUE ESCONDER LA VERDAD".
Todo este escrito no tiene otro objetivo que intentar desterrar el error infiltrado en el Sacrosanto Sacrificio de la Misa, adonde han logrado penetrar manos sacrílegas.

Restablezcamos la pureza doctrinal en la Plegaria Litúrgica.

Que se cumpla en la Misa lo que el Concilio de Trento ha definido: "La Misa... es de tanta pureza y está tan libre de error, que nada hay en ella que no exhale santidad y piedad exterior, y que no eleve a Dios los espíritus de los que ofrecen" (Sess. XXII, Cap. 4).
Unámonos todos (sacerdotes y fieles) en una lucha común para alcanzar tan sublime objetivo. ¡DiOS os lo recompensará con creces!.

"¡POSSUMUS!" (¡PODEMOS!) es el grito de nuestro Excelso PATRONO SANTIAGO. Y LA VIRGEN desde su PILAR vela sobre nuestra PATRIA.

A.M.D.G. et B.M.V.


Propáguese esta hoja preferentemente entre el clero y comunidades religiosas.


miércoles, 8 de agosto de 2007

Aprender a hablar








Hermoso Articulo del Blog diario de Fray Nelson Medina .
No olvidar visitar su pagina principal. www.fraynelson.com , allí podemos leer y escuchar la Homilía diaria además posee una gran cantidad de información Católica tratada con la mayor pero comprensible Teología. Fray Nelson Medina es un Sacerdote Dominico Colombiano y actualmente adelanta estudios Doctorales de Teología en Dublin.
Estuvo una temporada en Villavicencio y tuve la fortuna de conocerlo y participar en predicaciones que hacia semanalmente en su sede.
73.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

73.2. Como el oficio de tu vida es la predicación, tu amor está en la Palabra. Así como el escultor aprende a valorar la calidad de uno y otro mármol, así tú tienes por derecho y por deber que conocer cuánto pesa y qué textura tienen las palabras, de modo que puedas tratar a cada una como lo que es y puedas también llamarlas como amigas al servicio de tus pensamientos y del afecto de tu alma, y no como estorbos o barreras que te distancien de tu misión o de aquellos a los que quieres dirigirte.

73.3. Para aprender a hablar hay que hablar corto. La Biblia, que habla bien de la Palabra, habla mal de la abundancia de palabras: «En las muchas palabras no faltará pecado; quien reprime sus labios es sensato» (Prov. 10,19). Otro tanto dice Nuestro Señor refiriéndose específicamente a la oración: «Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados» (Mt 6,7).

73.4. Así como la conducta ha de ser sobria (1 Tes 5,6.8; 1 Tim 3,2.11; Tit 2,2; 1 Pe 1,13; 4,7; 5,8), así las palabras han de ser las necesarias, según los criterios de la justicia, la utilidad y la caridad. Justicia fue que Daniel levantara su voz para defender a la inocente Susana (Dan 13,42-62); utilidad es aquella edificación que Pablo pone como criterio fundamental en el discernimiento de los carismas (1 Cor 14,2-12); caridad es aquel amor que lleva a Juan a testificar lo que ha visto y oído, para que sus oyentes estén en comunión con el Padre y el Hijo (Jn 20,31; 1 Jn 1,1-3; 5,13).

73.5. Hablar poco y con sobriedad implica gustar y hacer gustar la dulzura de las palabras. Vienen al caso las expresiones de aquel amigo de Job: «¿Te parecen poco los consuelos divinos, y una palabra que con dulzura se te dice?» (Job 15,11), pues «Dichoso el hombre que ha encontrado la sabiduría y el hombre que alcanza la prudencia; más vale su ganancia que la ganancia de plata, su renta es mayor que la del oro. Sus caminos son caminos de dulzura y todas sus sendas de bienestar» (Prov. 3,13-14.17).

73.6. Tú debes hablar y predicar como el que ha encontrado esta dulzura, como el que ha probado el banquete, y atrae con alegría a otros para que gusten el amor de Dios. Así obró Andrés cuando atrajo a Pedro hacia Jesucristo: «Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Este se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: “Hemos encontrado al Mesías” —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús» (Jn 1,40-42). Si Andrés se hubiera puesto a darle largas clases de teología y espiritualidad a Pedro, seguramente no hubiera conseguido mucho, pero obró con la inteligencia de la humildad y con la prudencia de la caridad: dio lo que podía y debía dar, y llevó a su hermano allí donde podían darle lo que él mismo no poseía aún.
Sigue tú ese ejemplo.

73.7. El mismo Cristo supo poner freno a sus palabras, cuando suspendió la tersa belleza de su discurso en aquella sublime Cena, y dijo con humildad divina: «Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir» (Jn 16,12-13). ¡Qué sublime espectáculo! ¡Cristo Palabra se vuelve Cristo Silencio, para que el Amor tenga la última palabra!

73.8. Deja que te invite a la alegría. Dios te ama; su amor es eterno.

sábado, 21 de julio de 2007

Los Abogados de Papa Dios


Imagen de La Vigen Maria : Iglesia en Chinatown New York ( foto J.A)

Ante todo, primero tener bien claro que el negocio espiritual que tenemos que sacar adelante en esta Tierra es ganarnos la Salvación, la vida Eterna, esto solo lo lograremos aceptando el único Dios Verdadero que para nosotros los Católicos tiene un gran dogma de gran Fe, creer en La Santa Trinidad, Cristo vino a dar su vida por nuestra Salvación , aceptando la voluntad de Padre,y tenemos en Las Sagradas Escrituras todo lo necesario para salvarnos ; Jesús podríamos decir, que resumió todo en :Amor, Fe , caridad , humildad, Verdad y el Compartir con el prójimo amándonos nosotros mismos.
Hacer y cumplir todo lo anterior y muchas cosas mas ,es bien difícil solos , por eso nos dejo instituida la Santa Madre Iglesia y sus Ministros que junto al Santo Espíritu son nuestro soporte.
Pero hay otra Madre que es la mejor "Palanca" con Jesús Para llegar al Padre, Cristo adoraba Su Madre y seguro es una linea directa en nuestras peticiones con gran FE al Padre.
La Iglesia también nos da la autorización que como intercesores tengamos personas que durante su vida fueron ejemplo de cumplir todo los preceptos que anteriormente mencionamos, y después ya de dejar esta vida se les ha comprobado por La Iglesia ,ayudas consideradas milagrosas por la voluntad de Dios , son elevados a la categoría de Santidad, si los invocamos con Fe sin ninguna duda , después de La Santísima Virgen María serán un apoyo en nuestros problemas materiales pero especialmente en lo referente a fortalecernos para evitar tentaciones y vencer el pecado , es decir las llamadas "astucias del demonio que son cantidades en estas épocas .
En todo el Mundo cada región y cultura tienen su propia devoción a Jesús , María y su Santo preferido, muchos templos se le consagran y son causa de peregrinaciones multitudinarias de todo el Orbe: Fe y devoción ...por algo sera .




jueves, 12 de julio de 2007

La Sagrada Misa Tridentina





Carta del Papa que acompaña al «Motu Proprio» sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970



CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 7 julio 2007 (
ZENIT.org).- Publicamos la carta de Benedicto XVI a los obispos que acompaña la carta apostólica en forma de «motu proprio» «Summorum Pontificum» sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970.

Queridos Hermanos en el Episcopado:Con gran confianza y esperanza pongo en vuestras manos de Pastores el texto de una nueva Carta Apostólica "Motu Proprio data" sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970. El documento es fruto de largas reflexiones, múltiples consultas y de oración.Noticias y juicios hechos sin información suficiente han creado no poca confusión. Se han dado reacciones muy divergentes, que van desde una aceptación con alegría a una oposición dura, a un proyecto cuyo contenido en realidad no se conocía.A este documento se contraponían más directamente dos temores, que quisiera afrontar un poco más de cerca en esta carta.En primer lugar existe el temor de que se menoscabe la Autoridad del Concilio Vaticano II y de que una de sus decisiones esenciales la reforma litúrgica – se ponga en duda. Este temor es infundado.
Al respecto, es necesario afirmar en primer lugar que el Misal, publicado por Pablo VI y reeditado después en dos ediciones sucesivas por Juan Pablo II, obviamente es y permanece la Forma normal – la Forma ordinaria – de la Liturgia Eucarística. La última redacción del Missale Romanum, anterior al Concilio, que fue publicada con la autoridad del Papa Juan XXIII en 1962 y utilizada durante el Concilio, podrá, en cambio, ser utilizada como Forma extraordinaria de la Celebración litúrgica. Non es apropiado hablar de estas dos redacciones del Misal Romano como si fueran "dos Ritos". Se trata, más bien, de un doble uso del mismo y único Rito.Por lo que se refiere al uso del Misal de 1962, como Forma extraordinaria de la Liturgia de la Misa, quisiera llamar la atención sobre el hecho de que este Misal no ha sido nunca jurídicamente abrogado y, por consiguiente, en principio, ha quedado siempre permitido.
En el momento de la introducción del nuevo Misal, no pareció necesario emitir normas propias para el posible uso del Misal anterior. Probablemente se supuso que se trataría de pocos casos singulares que podrían resolverse, caso por caso, en cada lugar. Después, en cambio, se demostró pronto que no pocos permanecían fuertemente ligados a este uso del Rito romano que, desde la infancia, se les había hecho familiar. Esto sucedió, sobre todo, en los Países en los que el movimiento litúrgico había dado a muchas personas una notable formación litúrgica y una profunda e íntima familiaridad con la Forma anterior de la Celebración litúrgica. Todos sabemos que, en el movimiento guiado por el Arzobispo Lefebvre, la fidelidad al Misal antiguo llegó a ser un signo distintivo externo; pero las razones de la ruptura que de aquí nacía se encontraban más en profundidad.
Muchas personas que aceptaban claramente el carácter vinculante del Concilio Vaticano II y que eran fieles al Papa y a los Obispos, deseaban no obstante reencontrar la forma, querida para ellos, de la sagrada Liturgia. Esto sucedió sobre todo porque en muchos lugares no se celebraba de una manera fiel a las prescripciones del nuevo Misal, sino que éste llegó a entenderse como una autorización e incluso como una obligación a la creatividad, lo cual llevó a menudo a deformaciones de la Liturgia al límite de lo soportable. Hablo por experiencia porque he vivido también yo aquel periodo con todas sus expectativas y confusiones. Y he visto hasta qué punto han sido profundamente heridas por las deformaciones arbitrarias de la Liturgia personas que estaban totalmente radicadas en la fe de la Iglesia.
El Papa Juan Pablo II se vio por tanto obligado a ofrecer con el Motu Proprio "Ecclesia Dei" del 2 de julio de 1988, un cuadro normativo para el uso del Misal de 1962, pero que no contenía prescripciones detalladas sino que apelaba, en modo más general, a la generosidad de los Obispos respecto a las "justas aspiraciones" de aquellos fieles que pedían este uso del Rito romano. En aquel momento el Papa quería ayudar de este modo sobre todo a la Fraternidad San Pío X a reencontrar la plena unidad con el Sucesor de Pedro, intentando curar una herida que era sentida cada vez con más dolor. Por desgracia esta reconciliación hasta ahora no se ha logrado; sin embargo una serie de comunidades han utilizado con gratitud las posibilidades de este Motu Proprio.
Permanece difícil, en cambio, la cuestión del uso del Misal de 1962 fuera de estos grupos, para los cuales faltaban normas jurídicas precisas, sobre todo porque a menudo los Obispos en estos casos temían que la autoridad del Concilio fuera puesta en duda. Enseguida después del Concilio Vaticano II se podía suponer que la petición del uso del Misal de 1962 se limitaría a la generación más anciana que había crecido con él, pero desde entonces se ha visto claramente que también personas jóvenes descubren esta forma litúrgica, se sienten atraídos por ella y encuentran en la misma una forma, particularmente adecuada para ellos, de encuentro con el Misterio de la Santísima Eucaristía.
Así ha surgido la necesidad de un reglamento jurídico más claro que, en tiempos del Motu Proprio de 1988 no era previsible; estas Normas pretenden también liberar a los Obispos de tener que valorar siempre de nuevo cómo responder a las diversas situaciones.En segundo lugar, en las discusiones sobre el esperado Motu Proprio, se expresó el temor de que una más amplia posibilidad de uso del Misal de 1962 podría llevar a desórdenes e incluso a divisiones en las comunidades parroquiales.
Tampoco este temor me parece realmente fundado. El uso del Misal antiguo presupone un cierto nivel de formación litúrgica y un acceso a la lengua latina; tanto uno como otro no se encuentran tan a menudo. Ya con estos presupuestos concretos se ve claramente que el nuevo Misal permanecerá, ciertamente, la Forma ordinaria del Rito Romano, no sólo por la normativa jurídica sino por la situación real en que se encuentran las comunidades de fieles.Es verdad que no faltan exageraciones y algunas veces aspectos sociales indebidamente vinculados a la actitud de los fieles que siguen la antigua tradición litúrgica latina.
Vuestra caridad y prudencia pastoral serán estímulo y guía para un perfeccionamiento. Por lo demás, las dos Formas del uso del Rito romano pueden enriquecerse mutuamente: en el Misal antiguo se podrán y deberán inserir nuevos santos y algunos de los nuevos prefacios. La Comisión "Ecclesia Dei", en contacto con los diversos entes locales dedicados al usus antiquior, estudiará las posibilidades prácticas.
En la celebración de la Misa según el Misal de Pablo VI se podrá manifestar, en un modo más intenso de cuanto se ha hecho a menudo hasta ahora, aquella sacralidad que atrae a muchos hacia el uso antiguo. La garantía más segura para que el Misal de Pablo VI pueda unir a las comunidades parroquiales y sea amado por ellas consiste en celebrar con gran reverencia de acuerdo con las prescripciones; esto hace visible la riqueza espiritual y la profundidad teológica de este Misal.De este modo he llegado a la razón positiva que me ha motivado a poner al día mediante este Motu Proprio el de 1988.
e trata de llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia. Mirando al pasado, a las divisiones que a lo largo de los siglos han desgarrado el Cuerpo de Cristo, se tiene continuamente la impresión de que en momentos críticos en los que la división estaba naciendo, no se ha hecho lo suficiente por parte de los responsables de la Iglesia para conservar o conquistar la reconciliación y la unidad; se tiene la impresión de que las omisiones de la Iglesia han tenido su parte de culpa en el hecho de que estas divisiones hayan podido consolidarse.
Esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todos los esfuerzos para que a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad se les haga posible permanecer en esta unidad o reencontrarla de nuevo. Me viene a la mente una frase de la segunda carta a los Corintios donde Pablo escribe: "Corintios, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par. No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros. Correspondednos; ... abríos también vosotros" (2 Cor 6,11-13). Pablo lo dice ciertamente en otro contexto, pero su invitación puede y debe tocarnos a nosotros, justamente en este tema. Abramos generosamente nuestro corazón y dejemos entrar todo a lo que la fe misma ofrece espacio.
No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del Missale Romanum. En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial. Nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y de darles el justo puesto. Obviamente para vivir la plena comunión tampoco los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.
En conclusión, queridos Hermanos, quiero de todo corazón subrayar que estas nuevas normas no disminuyen de ningún modo vuestra autoridad y responsabilidad ni sobre la liturgia, ni sobre la pastoral de vuestros fieles. Cada Obispo, en efecto es el moderador de la liturgia en la propia diócesis (cfr. Sacrosanctum Concilium, n. 22: "Sacrae Liturgiae moderatio ab Ecclessiae auctoritate unice pendet quae quidem est apud Apostolicam Sedem et, ad normam iuris, apud Episcoporum").Por tanto, no se quita nada a la autoridad del Obispo cuyo papel será siempre el de vigilar para que todo se desarrolle con paz y serenidad. Si surgiera algún problema que el párroco no pueda resolver, el Ordinario local podrá siempre intervenir, pero en total armonía con cuanto establecido por las nuevas normas del Motu Proprio.Además os invito, queridos Hermanos, a escribir a la Santa Sede un informe sobre vuestras experiencias tres años después de que entre en vigor este Motu Proprio.
Si vinieran a la luz dificultades serias se buscarían vías para encontrar el remedio.
Queridos Hermanos, con ánimo agradecido y confiado, confío a vuestro corazón de Pastores estas páginas y las normas del Motu Prorpio. Recordemos siempre las palabras que el Apóstol Pablo dirigió a los presbíteros de Efeso "Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo" (Hechos 20,28).Confío a la potente intercesión de María, Madre de la Iglesia, estas nuevas normas e imparto de corazón mi Bendición Apostólica a Vosotros, queridos Hermanos, a los párrocos de vuestras diócesis y a todos los sacerdotes, vuestros colaboradores, así como a todos vuestros fieles.Dado en San Pedro, el 7 de Julio 2007.
BENEDICTUS PP. XVI[Traducción distribuida por la Santa Sede© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
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«Motu Proprio» «Summorum Pontificum» sobre el uso de la liturgia anterior a la reforma de 1970
De Benedicto XVICIUDAD DEL VATICANO, sábado, 7 julio 2007 (
ZENIT.org).- Publicamos la carta apostólica de Benedicto XVI en forma de «motu proprio» «Summorum Pontificum» sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970. La Santa Sede sólo ha publicado el texto original en latín.LITTERAE APOSTOLICAEMOTU PROPRIO
DATAEBENEDICTUS XVI
SUMMORUM PONTIFICUM cura ad hoc tempus usque semper fuit, ut Christi Ecclesia Divinae Maiestati cultum dignum offerret, «ad laudem et gloriam nominis Sui» et «ad utilitatem totius Ecclesiae Suae sanctae».Ab immemorabili tempore sicut etiam in futurum, principium servandum est «iuxta quod unaquaeque Ecclesia particularis concordare debet cum universali Ecclesia non solum quoad fidei doctrinam et signa sacramentalia, sed etiam quoad usus universaliter acceptos ab apostolica et continua traditione, qui servandi sunt non solum ut errores vitentur, verum etiam ad fidei integritatem tradendam, quia Ecclesiae lex orandi eius legi credendi respondet»1.Inter Pontífices qui talem debitam curam adhibuerunt, nomen excellit sancti Gregorii Magni, qui tam fidem catholicam quam thesauros cultus ac culturae a Romanis in saeculis praecedentibus cumulatos novis Europae populis transmittendos curavit. Sacrae Liturgiae tam Missae Sacrificii quam Officii Divini formam, uti in Urbe celebrabatur, definiri conservarique iussit. Monachos quoque et moniales maxime fovit, qui sub Regula sancti Benedicti militantes, ubique simul cum Evangelii annuntiatione illam quoque saluberrimam Regulae sententiam vita sua illustrarunt, «ut operi Dei nihil praeponatur» (cap. 43). Tali modo sacra liturgia secundum morem Romanum non solum fidem et pietatem sed et culturam multarum gentium fecundavit. Constat utique liturgiam latinam variis suis formis Ecclesiae in omnibus aetatis christianae saeculis permultos Sanctos in vita spirituali stimulasse atque tot populos in religionis virtute roborasse ac eorundem pietatem fecundasse.
Ut autem Sacra Liturgia hoc munus efficacius expleret, plures alii Romani Pontifices decursu saeculorum peculiarem sollicitudinem impenderunt, inter quos eminet Sanctus Pius V, qui magno cum studio pastorali, Concilio Tridentino exhortante, totum Ecclesiae cultum innovavit, librorum liturgicorum emendatorum et «ad normam Patrum instauratorum» editionem curavit eosque Ecclesiae latinae usui dedit.Inter Ritus romani libros liturgicos patet eminere Missale Romanum, quod in romana urbe succrevit, atque succedentibus saeculis gradatim formas assumpsit, quae cum illa in generationibus recentioribus vigente magnam habent similitudinem.
«Quod idem omnino propositum tempore progrediente Pontifices Romani sunt persecuti, cum novas ad aetates accommodaverunt aut ritus librosque liturgicos determinaverunt, ac deinde cum ineunte hoc nostro saeculo ampliorem iam complexi sunt redintegrationem»2. Sic vero egerunt Decessores nostri Clemens VIII, Urbanus VIII, sanctus Pius X3, Benedictus XV, Pius XII et beatus Ioannes XXIII.Recentioribus autem temporibus, Concilium Vaticanum II desiderium expressit, ut debita observantia et reverentia erga cultum divinum denuo instauraretur ac necessitatibus nostrae aetatis aptaretur.
Quo desiderio motus, Decessor noster Summus Pontifex Paulus VI libros liturgicos instauratos et partim innovatos anno 1970 Ecclesiae latinae approbavit; qui ubique terrarum permultas in linguas vulgares conversi, ab Episcopis atque a sacerdotibus et fidelibus libenter recepti sunt. Ioannes Paulus II, tertiam editionem typicam Missalis Romani recognovit. Sic Romani Pontifices operati sunt ut «hoc quasi aedificium liturgicum [...] rursus, dignitate splendidum et concinnitate» appareret4.Aliquibus autem in regionibus haud pauci fideles antecedentibus formis liturgicis, quae eorum culturam et spiritum tam profunde imbuerant, tanto amore et affectu adhaeserunt et adhaerere pergunt, ut Summus Pontifex Ioannes Paulus II, horum fidelium pastorali cura motus, anno 1984 speciali Indulto "Quattuor abhinc annos", a Congregatione pro Cultu Divino exarato, facultatem concessit utendi Missali Romano a Ioanne XXIII anno 1962 edito; anno autem 1988 Ioannes Paulus II iterum, litteris Apostolicis "Ecclesia Dei" Motu proprio datis, Episcopos exhortatus est ut talem facultatem late et generose in favorem omnium fidelium id petentium adhiberent.
Instantibus precibus horum fidelium iam a Praedecessore Nostro Ioanne Paulo II diu perpensis, auditis etiam a Nobis Patribus Cardinalibus in Concistorio die XXIII mensis martii anni 2006 habito, omnibus mature perpensis, invocato Spiritu Sancto et Dei freti auxilio, praesentibus Litteris Apostolicis DECERNIMUS quae sequuntur:Art. 1. Missale Romanum a Paulo VI promulgatum ordinaria expressio "Legis orandi" Ecclesiae catholicae ritus latini est. Missale autem Romanum a S. Pio V promulgatum et a B. Ioanne XXIII denuo editum habeatur uti extraordinaria expressio eiusdem "Legis orandi" Ecclesiae et ob venerabilem et antiquum eius usum debito gaudeat honore. Hae duae expressiones "legis orandi" Ecclesiae, minime vero inducent in divisionem "legis credendi" Ecclesiae; sunt enim duo usus unici ritus romani.Proinde Missae Sacrificium, iuxta editionem typicam Missalis Romani a B. Ioanne XXIII anno 1962 promulgatam et numquam abrogatam, uti formam extraordinariam Liturgiae Ecclesiae, celebrare licet. Conditiones vero a documentis antecedentibus "Quattuor abhinc annos" et "Ecclesia Dei" pro usu huius Missalis statutae, substituuntur ut sequitur:Art. 2. In Missis sine populo celebratis, quilibet sacerdos catholicus ritus latini, sive saecularis sive religiosus, uti potest aut Missali Romano a beato Papa Ioanne XXIII anno 1962 edito, aut Missali Romano a Summo Pontifice Paulo VI anno 1970 promulgato, et quidem qualibet die, excepto Triduo Sacro. Ad talem celebrationem secundum unum alterumve Missale, sacerdos nulla eget licentia, nec Sedis Apostolicae nec Ordinarii sui.Art. 3. Si communitates Institutorum vitae consecratae atque Societatum vitae apostolicae iuris sive pontificii sive dioecesani quae in celebratione conventuali seu "communitatis" in oratoriis propriis celebrationem sanctae Missae iuxta editionem Missalis Romani anno 1962 promulgatam habere cupiunt, id eis licet.
Si singula communitas aut totum Institutum vel Societas tales celebrationes saepe vel plerumque vel permanenter perficere vult, res a Superioribus maioribus ad normam iuris et secundum leges et statuta particularia decernatur.Art. 4. Ad celebrationes sanctae Missae de quibus supra in art. 2 admitti possunt, servatis de iure servandis, etiam christifideles qui sua sponte id petunt.Art. 5, § 1. In paroeciis, ubi coetus fidelium traditioni liturgicae antecedenti adhaerentium continenter exsistit, parochus eorum petitiones ad celebrandam sanctam Missam iuxta ritum Missalis Romani anno 1962 editi, libenter suscipiat. Ipse videat ut harmonice concordetur bonum horum fidelium cum ordinaria paroeciae pastorali cura, sub Episcopi regimine ad normam canonis 392, discordiam vitando et totius Ecclesiae unitatem fovendo.§ 2.
Celebratio secundum Missale B. Ioannis XXIII locum habere potest diebus ferialibus; dominicis autem et festis una etiam celebratio huiusmodi fieri potest.§ 3. Fidelibus seu sacerdotibus id petentibus, parochus celebrationes, hac in forma extraordinaria, permittat etiam in adiunctis peculiaribus, uti sunt matrimonia, exsequiae aut celebrationes occasionales, verbi gratia peregrinationes.§ 4. Sacerdotes Missali B. Ioannis XXIII utentes, idonei esse debent ac iure non impediti.§ 5. In ecclesiis, quae non sunt nec paroeciales nec conventuales, Rectoris ecclesiae est concedere licentiam de qua supra.Art. 6. In Missis iuxta Missale B. Ioannis XXIII celebratis cum populo, Lectiones proclamari possunt etiam lingua vernacula, utendo editionibus ab Apostolica Sede recognitis.Art. 7.
Ubi aliquis coetus fidelium laicorum, de quo in art. 5 § 1 petita a parocho non obtinuerit, de re certiorem faciat Episcopum dioecesanum. Episcopus enixe rogatur ut eorum optatum exaudiat. Si ille ad huiusmodi celebrationem providere non potest res ad Pontificiam Commissionem "Ecclesia Dei" referatur.Art. 8. Episcopus, qui vult providere huiusmodi petitionibus christifidelium laicorum, sed ob varias causas impeditur, rem Pontificiae Commissioni "Ecclesia Dei" committere potest, quae ei consilium et auxilium dabit.Art. 9, § 1. Parochus item, omnibus bene perpensis, licentiam concedere potest utendi rituali antiquiore in administrandis sacramentis Baptismatis, Matrimonii, Poenitentiae et Unctionis Infirmorum, bono animarum id suadente.§ 2. Ordinariis autem facultas conceditur celebrandi Confirmationis sacramentum utendo Pontificali Romano antiquo, bono animarum id suadente.§ 3. Fas est clericis in sacris constitutis uti etiam Breviario Romano a B. Ioanne XXIII anno 1962 promulgato.Art 10. Fas est Ordinario loci, si opportunum iudicaverit, paroeciam personalem ad normam canonis 518 pro celebrationibus iuxta formam antiquiorem ritus romani erigere aut rectorem vel cappellanum nominare, servatis de iure servandis.Art. 11. Pontificia Commissio "Ecclesia Dei" a Ioanne Paulo II anno 1988 erecta5, munus suum adimplere pergit.Quae Commissio formam, officia et normas agendi habeat, quae Romanus Pontifex ipsi attribuere voluerit.Art. 12. Eadem Commissio, ultra facultates quibus iam gaudet, auctoritatem Sanctae Sedis exercebit, vigilando de observantia et applicatione harum dispositionum.Quaecumque vero a Nobis hisce Litteris Apostolicis Motu proprio datis decreta sunt, ea omnia firma ac rata esse et a die decima quarta Septembris huius anni, in festo Exaltationis Sanctae Crucis, servari iubemus, contrariis quibuslibet rebus non obstantibus.Datum Romae, apud Sanctum Petrum, die septima mensis Iulii, anno Domini MMVII, Pontificatus Nostri tertio.
BENEDICTUS PP. XVI_____________________
_1 Institutio generalis Missalis Romani, Editio tertia, 2002, 3972 IOANNES PAULUS PP. II, Litt. ap. Vicesimus quintus annus (4 Decembris 1988), 3: AAS 81 (1989), 899.3 Ibid.4 PIUS PP. X, Litt. Ap. Motu proprio datae Abhinc duos annos (23 Octobris 1913): AAS 5 (1913), 449-450; cfr IOANNES PAULUS II, Litt. ap. Vicesimus quintus annus (4 Decembris 1988), 3: AAS 81 (1989), 899.5 Cfr IOANNES PAULUS PP. II, Litt. ap. Motu proprio datae Ecclesia Dei (2 iulii 1988), 6: AAS 80 (1988), 1498.