sábado, 5 de abril de 2025

In Hoc Signo Vinces...

 

In Hoc Signo Vinces

En este momento nos hacemos una pregunta: ¿cómo tienen obligación de presentar la obra de la Cruz los enemigos de Dios, infiltrados dentro de la Iglesia Católica?

El triunfo eterno de Jesucristo en la Cruz es un hecho consumado.
Así lo confirma la Sagrada Escritura cuando dice:
«Ha triunfado el León de la tribu de Judá, el retoño de David» (Ap 5, 5)

La Victoria de Jesucristo en la Cruz es eterna, definitiva e incuestionable, aunque su aplicación está aún en curso.

Nos unimos a aquellas palabras de San Pablo en la Sagrada Escritura:
«¡Gracias sean dadas a Dios, que nos lleva siempre en su triunfo, en Cristo, y por nuestro medio difunde en todas partes el olor de su conocimiento!»
(2 Cor 2, 14-15)

En este momento, en el que hay una gran infiltración masónica en el seno de la Iglesia Católica, debemos aspirar a este discernimiento de espíritus y pedir al Espíritu Santo, el Espíritu de la Verdad, que nos capacite para descubrir todo tipo de mentira y engaño:
«Pedid y se os dará»

Está en juego la salvación de muchas almas que corren el riesgo de ser arrastradas por el engaño y la mentira que predican los falsos apóstoles.

En este momento nos hacemos una pregunta:

¿cómo tienen obligación de presentar la obra de la Cruz los enemigos de Dios, infiltrados dentro de la Iglesia Católica?:

Lógicamente todos los afiliados a la masonería tienen la obligación de obedecer las órdenes que se les dicta desde la secta.

Los miembros de la masonería están obligados a obedecer por los juramentos que realizan, dentro de los rituales que practican en secreto,
bajo penas muy severas, en caso de desobediencia, como se muestran en los documentos pontificios que condenan a la masonería.

Por tanto, un elemento clave de discernimiento será detectar la obediencia a las órdenes dadas por el plan para la destrucción de la Iglesia Católica.
Ya que los juramentos obligan al miembro de la secta a obedecer bajo penas muy severas.

Según el Plan Masónico para destruir la Iglesia Católica desde adentro, que veremos en otro apartado, en su Orden número 17:

«…Desacreditad la predicación de la Cruz como una victoria, por el contrario, presentadla como 

El 31 de marzo de 2020 en Santa Marta, Bergoglio dijo :

presentadla como un fracaso.»


El 31 de marzo de 2020 en Santa Marta, Bergoglio dijo lo siguiente:

En primer lugar:

Jesucristo no se hizo pecado.
Tal afirmación procede del siguiente texto:

(2 Cor 5, 21):
«A quien no conoció pecado, le hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.»

Sin embargo, ES UNA MALA TRADUCCIÓN que la masonería aprovechó para hacer daño, afirmando que Jesucristo se hizo pecado.

La traducción correcta de
(2 Cor 5,21) es:
«A quien no conoció pecado, le hizo sacrificio-victima por el pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.»

La palabra original hebrea hatta’t puede tener 2 significados:
‘pecado’ o ‘sacrificio-victima por el pecado’.
Y este último es el significado correcto en este texto.
(Ver: Lv 4,1 al 5,13)

Como confirmación de lo que explicamos, 2 textos:

(Hb 10, 12):
«Él, [Jesucristo] habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio, se sentó a la diestra de Dios para siempre.»

(1 Pe 2, 22…24):
«El que no cometió pecado, y en cuya boca no se halló engaño [Jesucristo]… el mismo que, sobre el madero, llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos a nuestros pecados, viviéramos para la justicia; con cuyas heridas habéis sido curados.»

En segundo lugar:
Después de ver que la primera premisa es falsa, llegar a decir que:

«En Jesucristo hecho pecado,
(¡falso!, ya lo hemos explicado)
vemos la derrota total de Cristo»,
es la mayor blasfemia y desprecio por la obra de la Cruz que se puede llegar a pronunciar:

Si, según dice Bergoglio:
Jesucristo fue derrotado totalmente en la Cruz,
su sacrificio, por tanto, no sirvió para nada, la redención no tuvo lugar, los Sacramentos no servirían para nada y la Misa tampoco tendría ningún valor, ni siquiera se reviviría en ella el sacrificio de la Cruz.
En definitiva, si, como dice Bergoglio,
Jesucristo fue derrotado totalmente en la Cruz,
el sacerdocio, el ministerio de obispo, y hasta el mismo papado,
no valdrían para nada y
serían también un absoluto fracaso por entregar la vida al servicio de un dios vencido y derrotado totalmente en la Cruz. Y la misma Iglesia Católica sería una religión falsa y llena de derrotados… (y ojo que muchas veces parece que caminamos así muchos católicos, porque no sabemos vivir y caminar en victoria)

Ya le gustaría al Diablo y a sus demonios que fuese así… ¡Ja!

Así el Diablo y sus demonios no tendrían que trabajar en perseguir a las almas que aman verdaderamente a Dios, porque ellas solas caminarían hacia su destrucción por seguir a un dios derrotado.

El Diablo y sus demonios fueron derrotados en la Cruz y tratan de separar a los hombres de los beneficios que vienen de la obra de la Cruz…
Y los servidores del Diablo, infiltrados  en la Iglesia Católica, también hacen lo mismo, y para ello presentan la obra de la Cruz como un fracaso según les ordena la directriz n°17 del plan para la destrucción de la Iglesia Católica dirigido a…  ¡obispos católicos afiliados a la masonería!

Ciertamente, presentar la cruz como un fracaso, es pisotear la Cruz de Jesucristo con las palabras, como están obligados a hacer física y realmente en alguno de sus rituales secretos.

Conozca el ritual del GRADO 29 dedicado al demonio. Alberto Bárcena

A los masones de grado 29 se les obliga a pisar un crucifijo con los pies y consagrarse al demonio

Alberto Bárcena es contundente al afirmar que «en la masonería se adora a Lucifer. Antes o después; de una manera más o menos consciente; como `símbolo´ o realidad personal; con mayor o menor implicación».

Y escribe como los papas han denunciado a lo largo de la Historia la esencia luciferina de la masonería y, en particular, Pío VIII se refiere a esta organización secreta como «secta satánica que tiene por única ley la mentira, por su dios al demonio, y por culto y religión lo que hay de más vergonzoso y depravado sobre la faz de la tierra«.

Fijémonos en esto:

El masón iniciado en el rito 29 debe «ahora escoger entre la cruz cristiana, símbolo de muerte y destrucción´ y la de ´la Luz y la Vida´, en forma de X, asociada a Baphomet, dios de la Luz».

«La elección se manifiesta pisando la cruz (cristiana) con el pie izquierdo y con el derecho en este orden´. (…) A continuación, el candidato recita la fórmula del juramento ´con los brazos en forma de X sobre el pecho, el derecho sobre el izquierdo´».

Con los brazos en forma de X… 🤔

¿¿Que cruz lleva Bergoglio colgada??
¿Lleva a Jesucristo crucificado?

Veamos…

Así mismo se le han visto cruces con la cabeza de Baphomet incrustada en ellas.


Verdades Globales

miércoles, 2 de abril de 2025

Los pecados Capitales...

Los Siete Pecados Capitales

 Los Siete Pecados Capitales son los vicios más destructivos para el crecimiento espiritual. Descubre cuáles son estos siete pecados capitales y cómo vencerlos.

Los Siete Pecados Capitales son los vicios más destructivos para el crecimiento espiritual.

Descubre cuáles son estos siete pecados capitales y cómo vencerlos.

El orgullo se considera el más atroz de los Siete Pecados Capitales. Consiste en la falta de voluntad para vivir conforme a la verdad, un deseo desmesurado de excelencia o gloria más allá del propio estatus social y la autocrítica.

La codicia (o avaricia) es un deseo desmesurado de posesiones materiales, riqueza o poder. Se caracteriza por un deseo insaciable que va más allá de lo necesario según la condición social, y a menudo a expensas del bien común.

La lujuria se refiere a un deseo desmesurado e incontrolado de placer sexual. Es una distorsión o inversión del amor y el afecto, centrándose principalmente en la gratificación física o material.

La envidia es el deseo excesivo por las habilidades, el estatus o las posesiones de otra persona. Suele ir acompañada de resentimiento hacia quienes tienen lo que a uno le falta. A diferencia de los celos, que son una inclinación natural, la envidia también desea la ruina del otro.

La gula es la indulgencia o el consumo excesivo de comida, bebida u otros placeres hasta el punto de la extravagancia o el despilfarro. Consiste en la elevación de los apetitos por encima de las facultades superiores y conduce a la decadencia.

La ira es un deseo desmesurado de venganza que surge de una tristeza desmesurada por alguna ofensa. Se manifiesta como un deseo de venganza o castigo para otro, y lleva a la violencia o al asesinato.

La pereza (o acedia) va más allá de la simple pereza física. Incluye la apatía espiritual, el descuido del crecimiento espiritual y eludir los deberes propios de la propia condición social.

Para vencer estos siete pecados capitales, es necesario cultivar las siete virtudes opuestas.

La humildad vence a la soberbia.

La generosidad vence a la avaricia.

La castidad vence a la lujuria.

La mansedumbre vence a la ira.

La templanza vence a la gula.

La caridad vence a la envidia.

La fortaleza vence a la pereza.

IMPERATOR

@Imperatoraus

Ejército Remanente...

martes, 1 de abril de 2025

La Energía Espiritual....

La profanación del Valle de los Caídos: Una conspiración oculta para robar la energía Sagrada de España

 Este texto quiere alertar sobre una perspectiva invisible: la existencia de un complot esotérico destinado a drenar la energía espiritual de este enclave, debilitando la protección mística de España.

«Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas». (Efesios 6:12)

Por el poder de la Preciosísima Sangre de Cristo,

por el Santo Nombre de Jesús,

por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de San Miguel Arcángel,

te pedimos Dios Padre Todopoderoso que los demonios que acechan a España, vayan al pie de la Santa Cruz para recibir su sentencia.

Por Román Perona

En los últimos años, el Valle de los Caídos ha sido el epicentro de un encarnizado debate político y social en España. Este monumento, construido durante el franquismo con el objetivo de honrar a los caídos de ambos bandos de la Guerra Civil Española, ha suscitado controversia desde su creación. Sin embargo, más allá de las implicaciones políticas y la memoria histórica, este texto quiere alertar sobre una perspectiva invisible: la existencia de un complot esotérico destinado a drenar la energía espiritual de este enclave, debilitando la protección mística de España.

Los oscuros nunca dan puntada sin hilo.
Estas son las Líneas Ley y venas telúricas que atraviesan la península ibérica

El Valle de los Caídos y su Significado Espiritual.

El Valle de los Caídos, situado en el escarpado paisaje de la Sierra de Guadarrama, es mucho más que un monumento funerario. Desde la perspectiva de la geofísica, este lugar se asienta sobre una intersección telúrica de gran poder, un nodo de energía que conecta con otros puntos sagrados de Europa. Según autores como John Michell (1969) en «The View Over Atlantis» y Paul Devereux (1999) en «Earth Lights Revelation», estas líneas de energía, también llamadas «ley lines», han sido veneradas desde tiempos antiguos como canales de poder espiritual. En este contexto, la basílica y la cruz, una aguja celeste monumental, actúan como un enorme receptor de energía divina que protegería a España de influencias malignas.

La función espiritual del monumento se asocia también a conceptos de geopuntura y geomancia, prácticas milenarias que estudian la relación entre el paisaje y la energía espiritual. Nigel Pennick (1996), en su obra «Earth Mysteries», sostiene que ciertos emplazamientos tienen propiedades energéticas únicas que pueden aprovecharse para el beneficio espiritual o manipularse con fines oscuros. En este contexto, el Valle de los Caídos se convierte en un símbolo de la lucha por el control energético y espiritual del territorio español, un campo de batalla donde se entrecruzan fuerzas opuestas que han disputado la supremacía espiritual durante milenios.


La Exhumación de Franco y el Ritual Encubierto

El 24 de octubre de 2019, el gobierno de Pedro Sánchez llevó a cabo la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos, en cumplimiento de una medida legislativa destinada a desvincular el monumento de la exaltación franquista. Para algunos, esto representó el cierre de una herida histórica, pero para otros, fue el inicio de un siniestro ritual masónico. Investigadores esotéricos como René Guénon (1949), en «El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos», sostienen que los actos de profanación pueden quebrar el vínculo espiritual de un lugar a través de la manipulación ritual.

Testigos presenciales y expertos en simbología masónica sostienen que el traslado de los restos estuvo cargado de simbolismo hermético. Detalles como la elección de la fecha, la alineación planetaria de aquel día y el uso de técnicas rituales vinculadas a la magia ceremonial sugieren un propósito oculto detrás de lo que oficialmente fue un acto administrativo. Según Julius Evola (1934) en «Rito y Simbolismo Hermético», los rituales de inversión energética buscan alterar el flujo espiritual de lugares consagrados, debilitando su poder protector.


La Red de Energía Sagrada de España.

El Valle de los Caídos es un punto privilegiado dentro del entramado energético europeo. En línea recta se conecta con monumentos ancestrales como Rollright Stones, Stonehenge y Sillbury Hill en Inglaterra, Carnac en Francia y el Monasterio del Escorial. Esta alineación forma parte de una red de «líneas ley» que atraviesa el continente, un concepto ampliamente explorado por Alfred Watkins (1925) en «The Old Straight Track» y Guy Underwood (1969) en «The Pattern of the Past.»

El arqueoastrónomo Juan Antonio Belmonte (2006) explica que estas alineaciones responden a un conocimiento ancestral de la energía terrestre, heredado de culturas antiguas que percibían las líneas telúricas como canales de energía divina. En Oriente, estas corrientes se conocen como «senderos de dragón» y se vinculan al flujo de energía chi, que según la geomancia y el Feng Shui, puede canalizarse para fortalecer o debilitar un lugar.

Tácticas Esotéricas para el Drenaje Energético

La profanación del Valle de los Caídos es solo una fase dentro de un plan más amplio de las logias masónicas para drenar la energía espiritual de España. Esta intervención incluiría la instalación de dispositivos esotéricos conocidos como Capacitores de AME (Energía Metafísica Absoluta), capaces de absorber la energía telúrica y redirigirla hacia nexos oscuros controlados por fuerzas ocultas. Esta teoría se encuentra en sintonía con prácticas descritas por Franz Bardon (1956) en «Initiation into Hermetics» y H.P. Blavatsky (1888) en «La Doctrina Secreta.»

Asimismo, se ha planteado que la destrucción de símbolos espirituales mediante rituales masivos coincide con alineaciones planetarias específicas, un método ocultista destinado a abrir portales energéticos. Aleister Crowley (1912), en «Magick in Theory and Practice», documenta rituales donde la manipulación de símbolos y la energía astral pueden desanclar la protección espiritual de un lugar.

Un Futuro Incierto

La monumental cruz del Valle de los Caídos permanece en pie, pero la amenaza de un desanclaje energético persisteUna alineación planetaria adversa podría abrir un portal de energía oscura si la cruz fuera destruída, exponiendo a España a fuerzas malignas. Esta visión apocalíptica se relaciona con tradiciones proféticas y esotéricas que han advertido sobre la manipulación ritualista de lugares sagrados.

Más allá de lo esotérico y conspirativo, la polémica en torno al Valle de los Caídos plantea preguntas profundas sobre el legado espiritual de España. La resignificación de este enclave no es solo una cuestión de memoria histórica, sino una pugna por el alma misma de la nación. Ante este desafío, queda por verse si la espiritualidad y el patrimonio cultural de España resistirán o sucumbirán a fuerzas ocultas que buscan su destrucción.

Comparando la resignificación del Valle con el incendio de Notre-Dame de París en 2019 y la demolición de templos en Oriente Medio, surgen paralelismos inquietantes. El impacto simbólico de estos eventos ha sido interpretado como intentos de debilitamiento espiritual a través de la destrucción de monumentos sagrados, una táctica empleada desde la antigüedad para someter a pueblos enteros.

Ramón Perona