
En La Montaña De Dios ; tiene morada propia La Santa Trinidad,,llí viven,Oran Trabajan Los Ermitaños Eucarísticos Del Padre Celestial, comunidad Franciscana, esta en Pie de Cuesta Santander, Colombia ;Soy un Hijo espiritual del Apa Antonio Lootens Su Fundador q.e.p.d . La Comunidad no es responsable de lo que acá se expresa son mis opiniones Personales ,en respaldo de nuestra Sagrada Iglesia Católica Tradicional.
viernes, 30 de mayo de 2008
Santo Tomás Moro, ruega por nosotros.

lunes, 19 de mayo de 2008
JUSTICIA DIVINA .
Norma McCovey y Sandra Cano, en otros tiempos paladinas de la defensa de la «interrupción del embarazo» en América, son ahora líderes pro-vida
Consideran que estas leyes violan los derechos básicos de las mujeres.Casi 30 años después de que se produjera el famoso fallo Roe versus Wade en la Corte Suprema de Estados Unidos, que propició la legalización del aborto en este país, las mismas mujeres protagonistas de esta historia, que lucharon con toda su pasión para que la llamada «interrupción voluntaria del embarazo» fuera permitida, dan marcha atrás y piden la revocación del fallo.
En un hecho sin precedentes en la historia de Estados Unidos. Las dos mujeres que lograron que la Corte Suprema aprobara la legalización del aborto; han regresaron a los tribunales 25 años después para pedir que se reviertan los fallos que alguna vez las beneficiaron.
Norma McCorvey y Sandra Cano, conocidas como Roe y Doe respectivamente en los casos judiciales Roe versus Wade, y Doe versus Bolton, firmaron declaraciones juradas pidiendo que la Corte revierta las sentencias a su favor promulgadas hace más de 25 años.
Ambas mujeres. -convertidas ahora en líderes pro-vida- ofrecieron una conferencia de prensa y una charla en el Liberty Bell antes de ir a la Corte de Apelaciones para emitir su pedido.
McCorvey y Cano presentaron sus testimonios como parte del caso Donna Santa Marie y otros versus Christine Todd VVhitman y otros. Donna Santa Marie representa una demanda colectiva presentada por cinco mujeres, tres de las cuales fueron sometidas a un aborto sin un consentimiento informado y voluntario.
Las mujeres demandantes sostienen que las leyes del aborto violan los derechos fundamentales de las mujeres de Estados Unidos y buscan defender los derechos de litigio de las mujeres frente a las clínicas abortivas, sosteniendo que los intereses de esos centros y los de las mujeres son irreconciliables.
Arrinconar el aborto
McCorvey y Cano apoyarán el caso sosteniendo en sus testimonios que ellas en particular, y las mujeres en general, fueron y son tratadas con tergiversación y engaños por los proveedores de abortos.
El caso Donna Santa Marie representa el primero en el que las mujeres atacan el permiso legal concedido por el caso Roe versus Wade, que en 1973 legalizó el aborto. Las otras dos demandantes del caso, son mujeres que practican la obstetricia y sostienen que las leyes de aborto en Nueva Jersey violan los derechos de las madres y sus hijos.
El responsable del caso es Harold Cassidy, el abogado que ganó el pleito conocido como Baby M ante la Corte Suprema de Nueva Jersey, un caso que influyó positivamente en el desarrollo de leyes sobre maternidad subrogada -o vientre de alquiler- en todo el mundo.
Por su parte el Elliot Institute convocó un esfuerzo nacional para dar a las mujeres que se han sometido a un aborto la posibilidad de rechazar el procedimiento en las cortes federales. Según el Dr. David Reardon, director del Elliot Institute y un experto de fama nacional en las complicaciones post-aborto, «ésta es una gran oportunidad, a través de juramentos legales para que las mujeres ofrezcan su testimonio a las cortes federales y últimamente a la Corte Suprema, sobre los devastadores efectos del aborto en sus vidas».
El Instituto está recogiendo cientos de testimonios con valor legal en los que mujeres describen cómo fueron presionadas para someterse a abortos no deseados, desinformadas sobre los riesgos del procedimiento o si sufrieron problemas emocionales o físicos después del aborto. Estos testimonios serán usados en una serie de demandas legales.
Según Allan Parker, el abogado que fundó una firma de juristas para encargarse de asuntos públicos denominada Texas Justice Foundation, «la ley federal sobre el aborto dictada por la Corte Suprema ha sido un desastre para las mujeres. En vez de avanzar en el respeto a los derechos de las mujeres, está haciendo que sea más fácil presionarlas» .
Norma McCorvey tiene 54 años y desde que nació, fruto de un matrimonio fracasado entre una camarera y un soldado, ha tenido que sufrir todo tipo de experiencias. La protagonista involuntaria de las grandes batallas morales y sociales de la sociedad estadounidense de este último cuarto de siglo ha sido una niña maltratada, una adolescente violada, una esposa niña y una madre soltera. Se ha prostituido, se ha emborrachado hasta perder el sentido, ha vendido droga.
Durante dos décadas ha sido lesbiana declarada. Paradójicamente, la paladina del aborto en Estados Unidos nunca abortó. Cuando el 22 de enero de 1973 la Corte Suprema decidió con siete votos a favor y dos en contra permitirle esta intervención, Norma Mc Corvey ya había dado a luz la niña que nunca quiso tener y que cedió en adopción. Se había quedado embarazada en 1969.
Sola y sin dinero, quería abortar ilegalmente en Dallas, pero no lo logró, impresionada por las condiciones en que operaban las clínicas para abortos. Embarazada de ocho semanas, se dirigió a dos abogadas que la convencieron a presentarse a los tribunales para reivindicar el derecho al aborto. Escondiéndose en el seudónimo de Jane Roe, comenzó en 1970 una batalla legal contra la ley texana.
Un año después la cuestión llegaba a la Corte Suprema y en 1973 los jueces constitucionales establecían polémicamente el carácter inadmisible de las leyes que se pronunciaban contra el aborto en Estados Unidos.
En 1989, Norma decidió salir al descubierto, declarando su auténtica identidad. Hace seis años, llegó el cambio. Norma ha terminado por reconocer: «Durante 25 años he sido utilizada por los abortistas. Me he equivocado en todo».
miércoles, 16 de enero de 2008
El Santo Rosario De La Divina Misericordia

La esencia del culto a la Divina Misericordia consiste en la actitud de confianza hacia Dios y la caridad hacia el prójimo. El Señor Jesús exige que “sus criaturas confíen en El” y hagan obras de misericordia: a través de sus actos, sus palabras y su oración. “Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo, ni excusarte, ni justificarte” Cristo desea que sus devotos hagan al día por lo menos un acto de amor hacia el prójimo.
" Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia” .
“En esa hora – dijo a Sor Faustina – procura rezar el Vía Crucis, en cuanto te lo permitan tus deberes; y si no puedes rezar el Vía Crujir, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que esta lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante
2. Ha de ser rezada a las tres de la tarde.
3. Ha de apelar a los valores y meritos de la Pasión del Señor. “
la mañana siguiente, cuando entré en nuestra capilla, oí esta voz interior: Cuantas veces entres en la capilla reza en seguida esta oración que te enseñé ayer. Cuando recé esta plegaria, oí en el alma estas palabras: Esta oración es para aplacar Mi ira, la rezarás durante nueve días con un rosario común, de modo siguiente:
de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen Maria
Edición cuarta autorizada
Stockbridge, Massachussets
2001
lunes, 24 de diciembre de 2007
martes, 11 de diciembre de 2007
Apa Antonio Lootens

Antonio Lootens Impens (Apa Antonio)
Era el año 1934, seis años antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando su llanto rompió el silencio de la pequeña capilla de la clínica donde nació, en Gent, capital de las Flandes Orientales.Más que un llanto, era la mayor felicidad para el corazón de su progenitor, quien por fin tenía la di cha de recibir un hijo varón.
Por:NANCY SMITH PINILLAVANGUARDIA LIBERAL
miércoles, 7 de noviembre de 2007
La confianza con Dios

Papa Dios nos quiere cada vez mas cerca y nos brinda todo como Padre.
Quince Minutos con Jesús Sacramentado
No es preciso, hijo mío, saber mucho para agradarme; basta que me ames mucho. Háblame sencillamente, como hablarías al más íntimo de tus amigos, como hablarías a tu madre, o a tu hermano. •
Necesitas hacerme alguna súplica en favor de alguien?
Dime su nombre, sea el de tus padres, el de tus hermanos y amigos; dime en seguida qué quisieras hiciese yo realmente por ellos.
Pide mucho, muchas cosas; no vaciles en pedir, me gustan los corazones generosos, que llegan a olvidarse de sí mismos para atender las necesidades ajenas.
Háblame con llaneza, de los pobres a quienes quisieras consolar; de los enfermos a quienes ves padecer; de los extraviados que anhelas devolver al buen camino; de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado.
Dime por todos al menos una palabra; pero palabra de amigo, palabra entrañable y fervorosa. Recuérdame que he prometido escuchar toda súplica que salga del corazón. •
¿Necesitas alguna gracia?
Haz, si quieres, una lista de lo que necesitas, y ven, léela en mi presencia.
Dime con sinceridad que sientes orgullo, pereza y amor a la sensualidad, que eres tal vez egoísta, inconstante, negligente..., y pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para sacudir de encima de ti tales miserias.
No te avergüences, ¡pobre alma! ¡Hay en el cielo tantos y tantos justos, tantos y tantos santos de primer orden que tuvieron tus mismos defectos! Pero rezaron con humildad, y poco a poco se vieron libres de sus miserias.
Tampoco vaciles en pedirme bienes para cuerpo y para entendimiento: salud, memoria, éxito feliz en tus trabajos, negocios o estudios... Todo eso puedo darte, y lo doy y deseo me lo pidas en cuanto no se oponga, sino que favorezca y ayude a tu santificación.
Hoy por hoy, ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer por tu bien? ¡Si conocieses los deseos que tengo de favorecerte! •
¿Te preocupa alguna cosa?
Cuéntamelo todo detalladamente. ¿Qué te preocupa?, ¿qué piensas?, ¿qué deseas? ¿No querrías poder hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos a quienes amas tal vez mucho y que viven quizá olvidados de mí? ¿No te sientes con deseos de mi gloria? Díme: ¿qué cosa llama hoy particularmente tu atención? ¿qué anhelas más vivamente y con qué medios cuentas para conseguirlo? Dime qué es lo que te ha salido mal, y yo te diré las causas del fracaso.
Hijo mío, soy dueño de los corazones, y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, donde me place.
¿Estás triste o de mal humor?
Cuéntame tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te ofendió?, ¿quién lastimó tu amor propio?, ¿quién te ha menospreciado? Acércate a mi corazón, que tiene el bálsamo eficaz para todas las heridas del tuyo.
Cuéntame todo, y acabarás por decirme que, a semejanza de mi, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibirás mi consoladora bendición. ¿Tienes miedo de algo? ¿Sientes en tu alma tristeza? Échate en brazos de mi providencia.
Contigo estoy, aquí, a tu lado me tienes; todo lo oigo, ni un momento te desamparo.
¿Sientes desprecio por las personas que antes te quisieron bien, y ahora, se alejan de ti, sin que les hayas dado el menor motivo? Ruega por ellas, y yo las volveré a tu lado si no han de ser obstáculo a tu santificación.
¿Tienes alguna alegría que comunicarme?
¿Porqué no me haces partícipe de ella por lo buen amigo tuyo que soy? Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, te ha consolado y hecho como sonreír tu corazón.
Quizás has tenido alguna sorpresa agradable; quizás se han disipado algunos recelos; quizás has recibido buenas noticias, una carta, una muestra de cariño; quizás has vencido una dificultad o salido de un apuro... Obra mía es todo esto, y yo te lo he proporcionado.
¿Por qué no has de manifestarme por ello tu gratitud, y decirme sencillamente como un hijo a su padre: gracias padre mío, gracias? El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios, porque al bienhechor le agrada verse correspondido.
¿Tienes alguna promesa que hacerme?
Puedo leer en el fondo de tu corazón. A los hombres se les engaña fácilmente —a Dios, no.
Háblame, pues, con toda sinceridad. ¿Tienes un propósito firme de no ponerte más en aquella ocasión de pecado?, ¿de privarte de aquello que te dañó?, ¿de no leer más aquel libro que dió rienda suelta a tu imaginación?, ¿de no tratar más a aquella persona que turbó la paz de tu alma, haciéndote pecar? ¿Volverás a ser amable con aquella persona a quien miraste hasta hoy como enemiga? .
Hijo mío, vuelve a tus ocupaciones habituales, a tu trabajo, a tu familia, a tu estudio..., pero no olvides la grata conversación que hemos tenido aquí los dos, en la soledad de la capilla.
Ama a mi Madre, que lo es tuya también, la Virgen Santísima... y vuelve otra vez a mí con el corazón más amoroso todavía, más entregado a mi servicio: en el mío encontrarás cada día nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos.
domingo, 4 de noviembre de 2007
Derecho a Vivir

La eutanasia es un acto deliberado de dar fin a la vida de una persona. «Anticipar la muerte, por muy cierta que sea, y por insoportable que parezca la vida, es otorgarse un derecho que sólo a Dios pertenece. Y esto aun cuando el enfermo consienta y lo solicite vivamente, porque ni siquiera él puede conferir un derecho que tampoco posee, ya que no es dueño ni propietario de su cuerpo y de su existencia».
La legalización de la eutanasia en 1992 ha provocado una enorme difusión de una tarjeta donde se dice que el portador no admite le sea practicada la eutanasia; y ochenta de cada cien mayores de setenta y cinco años no quieren ni oír hablar del Hospital por miedo a ser eliminados.
La doctrina de la Iglesia sobre la eutanasia puede resumirse en este decálogo:
1º.- Jamás es lícito matar a un paciente, ni siquiera para no verle sufrir o no hacerle sufrir, aunque él lo pidiera expresamente. Ni el paciente, ni los médicos, ni el personal sanitario, ni los familiares tienen la facultad de decidir o provocar la muerte de una persona
Autor del texto: Padre Jorge Loring
jueves, 25 de octubre de 2007
Somos Muchos y seguiremos creciendo
(Datos de los estudios presentados en 2004
Los católicos en el mundo en el año 2002 ascendieron a 1.071 millones respecto a los 757 millones de 1978, según datos del " Anuario Pontificio 2004 ", presentado a Juan Pablo II.
lunes, 22 de octubre de 2007
Papa Dios
3.- Pero no olvides que la fuerza de tu debilidad es la oración. Cristo dijo: «Pedid y recibiréis»
4.- El pedir tiene su técnica. Hazlo atento, humilde, confiado, insistente y unido a Cristo.
5.- ¿No sabes qué decirle a Dios? Háblale de vuestros mutuos intereses. Muchas veces. Y a solas.
6. -No conviertas tu oración en un monólogo, harías a Dios autor de tus propios pensamientos.
7. - Cuando ores no seas ni engreído, ni demasiado humilde. Con Dios no valen trucos. Sé cual eres.
8.-¿Y las distracciones involuntarias? Descuida. Dios, y el sol, broncean con solo ponerse delante.,
9. - Si alguna vez piensas que cuando hablas a Dios Él no te responde..., lee la Biblia.
10.-No hables nunca de «ratos de oración»; ten «vida de oración».
martes, 9 de octubre de 2007
Oraciones de una Madre
Mi Madre linda tambien lo hacia
Cuando una noticia nos llega de Estados Unidos, en seguida pensamos en vuelos espaciales, en computadores electrónicos, en conflictos militares, avances tecnológicos, índices de la bolsa neoyorquina, estrenos de películas, etc. Pero hay mucho más. Hasta hay la devoción a la Virgen y el rezo de su rosario.Desde Saint Paul, Minnesota, Estados Unidos, una señora cuenta así sus experiencias:«Cuando era niña, nuestra familia vivía en una pequeña casa, donde la abuelita venía a visitarnos; solía estar dos o tres semanas, y nosotras nos disputábamos el privilegio de estar en su compañía.
jueves, 4 de octubre de 2007

Hace unos 55 años, un Sr. tenía a su padre enfermo y salió a las 23 h. a buscar un sacerdote para que le administrara la Unción de los Enfermos, y no lo encontró. Su padre murió sin asistencia. Entonces se dijo: ¿ Por qué si hay policía, bomberos, médicos, veterinarios, mecánicos etc. de guardia, ¿cómo no hay sacerdotes?Entonces fundó el Servicio Sacerdotal de Urgencia .Hoy está difundido por Argentina, Paraguay, y Uruguay, y no conocemos si en otro lado se copió la idea.Este servicio consta de una guardia compuesta por dos laicos y un sacerdote. Ante la llamada de Urgencia de un enfermo, uno de los laicos, con su auto, lleva al Sacerdote hasta el lugar del que ha llamado. El otro se queda en el servicio atendiendo el teléfono por si hay otra llamada.El servicio funciona entre las 21:30 y las 6:00 horas, todos los días del año.Hace un año logramos que el gobierno Argentino nos otorgara un teléfono gratuito, el Nº 133. que en cualquier lugar del país donde funcione un S.S.U., puedes llamar de cualquier teléfono sin costo alguno, sin tarjeta ni monedas.En Argentina hay 16 servicios funcionando y 5 en formación. Todos están nucleados en la Federación Nacional de S.S.U. dela República Argentina. Esta depende del Episcopado Nacional. Cada servicio tiene una Comisión Directiva que lo dirige y dependen del Obispo del lugar. Por Luis José Suligoy, Vicepresidente de la Federación Nacional de S.S.U. (Argentina)www.salnet.com.ar/serviciosacerdotal
viernes, 28 de septiembre de 2007

Un famoso médico norteamericano poseía y administraba una extensa red de clínicas abortivas.
Tendemos a pensar que eso, la conversión, es decir el cambio radical en la orientación valórica y en las normas de conducta, es un tema bíblico, histórico, ajeno: atractivo material para películas e historias devocionales.
Pero no un tema mío.
Pbro. Raúl Hasbún Z.