martes, 31 de mayo de 2022

Iglesia profunda...

 


SANTA IGLESIA MILITANTE - SEGUNDA ÉPOCA - BLOG ORIGINAL


VIGANÒ, POR RICHARD WILLIAMSON

0

Por el bien de los hombres, el Buen Señor debe castigar. Si no, nunca verán a través de Sus -


Oh, ¡si tan sólo la Madre Iglesia tuviera algunos líderes más como el Arzobispo Viganò! Solía tener muchos de ellos, pero su amplitud y claridad de mente, junto con su valor de la fe, se han convertido en una rara combinación entre los eclesiásticos católicos, desde que permitieron que la podredumbre mental del mundo moderno los infectara en el Vaticano II (1962–1965). A continuación se resume, como es habitual, una entrevista que concedió para el canal de televisión italiano Canale Italia en abril de este año. Una traducción al inglés de la entrevista completa se puede encontrar en lifesitenews.com. ¡Que Dios bendiga a LifeSite news! 

El arzobispo Lefebvre fue uno de los pocos prelados que quiso denunciar la revolución conciliar, comprendiendo su carácter subversivo. Entre los que vieron el peligro, casi nadie supo denunciarlo abiertamente. Hoy comprendemos el mérito histórico del arzobispo Lefebvre al haberse rebelado contra la línea dictada por el politburó conciliar, y haber creado las premisas para un retorno de la Iglesia a la doctrina y a la Santa Misa de siempre. Nos enfrentamos a un golpe global que implica tanto a la sociedad civil como a la Iglesia. Ambas están infiltradas y controladas por personajes que utilizan su poder y la autoridad que de él se deriva, no para los fines de las instituciones que gobiernan, sino para destruirlas. Esta crisis de autoridad debe ser denunciada, porque la acción de quienes han llegado a los más altos niveles de dirección tanto de las naciones como de la Iglesia es una serie de actos subversivos y criminales. 

Por un lado, la parte corrupta de la jerarquía -para ser breves, llamémosla «Iglesia profunda», ya que está al servicio de Satanás- odia a la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo y pretende matarla. Los que sirven al diablo llevan a cabo una operación asesina, aunque sea descabellada y condenada al fracaso. Pero así como Cristo ha resucitado, también su Cuerpo Místico resucitará después de su Pasión. 

Por otro lado, la parte sana de la jerarquía está compuesta en su mayoría por obispos y clérigos que, sin embargo, aceptan las premisas ideológicas de la actual apostasía, ya que aceptan el Concilio y la nueva liturgia que transmite sus errores a las masas. No quieren que la Iglesia sucumba, pero se engañan a sí mismos, contra toda evidencia y tras sesenta años de fracasos, pensando que el Concilio ha sido simplemente mal interpretado, que la nueva misa se celebra mal pero que podemos volver a una cierta dignidad en la liturgia. Si no entienden que fue el Concilio el que causó este desastre, y que para remediarlo es necesario volver a la fe, la moral y la liturgia que existían antes del Concilio, forman parte, sin saberlo, del problema. 

Hoy bajo el Papa Bergoglio, su traición, consciente o inconsciente, se ha consumado con el apoyo a la ideología globalista, el migracionismo, el neomaltusianismo, el Nuevo Orden Mundial y la Religión de la Humanidad. La «Iglesia profunda» ha sido incluso cómplice del fraude pandémico y de la vacunación masiva, a pesar de la presencia de líneas celulares abortivas en los sueros y del debilitamiento irreversible del sistema inmunitario que provoca; hoy se sitúa hipócritamente al lado del Sistema, apoyando al títere de Schwab, Zelensky en Ucrania, contra el presidente Putin, que es el único jefe de Estado que se opone a la globalización impía y a los principios criminales que la inspiran. 

El Señor nos ayudará con su gracia, pero nos pide que hagamos nuestra parte. Si luchamos con Cristo, con Cristo celebraremos la victoria. Si seguimos sin tomar partido o peor, si nos ponemos del lado de Satanás, con Satanás habremos caído en el abismo. 

Kyrie eleison

Santaiglesiamilitante

miércoles, 25 de mayo de 2022

La nueva jerusalen...

 La Nueva Jerusalén explicada




“Bendice, alma mía  a Dios, Rey Grande, porque Jerusalén con zafiros y esmeraldas será reedificada, y con oro puro sus torres y sus almenas. Y las plazas de Jerusalén serán pavimentadas de berilio y rubí y piedra de ofir” (Tobias 13, 17-18)”.

En este mismo contexto del Reino del Dios acá en la tierra, en los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva, según lo relata el Apocalipsis 21, es necesario aclarar que la Nueva Jerusalén se trata de una realidad (Apocalipsis 21,15-17;20,7) que descenderá desde el Cielo a “la Tierra Nueva”.(Apocalipsis 21,2,9) y que según nos lo ha dignado revelar el Señor a través de Mary Jane Even, tendrá unas connotaciones similares, a las de la 
 Celestial; lease lo que 
dice el Señor:

“Dulces hijos de mi Corazón; aunque no lo he evitado, sin embargo no he hablado claramente acerca de un don especial que deseo hacer de vuestro conocimiento. MI SEGUNDA VENIDA es mi Reino en la tierra como Rey, con mi Madre como Reina durante el Reino de la Paz. Este no es el tiempo del juicio Universal, sino que es el tiempo en que Yo vendré a la tierra a vivir con todos aquellos que lograron sobrevivir la purificación y han entrado en el Reino de la Paz.

Esta segunda venida pronostica el fin de la tierra, como también el fin del tiempo y la época de a persona humana dotada de libre albedrío, con alma y mente para amar y servir a Dios. Lo que va suceder después de que todos sean separados para ir al Cielo o al infierno está en la mente del Padre eterno, nosotros gozaremos de estar con ustedes en el Cielo, si han merecido un lugar a nuestro lado. Si le dicen NO a Dios, entonces Dios a su vez les dirá No a ustedes y los despedirá. Estén siempre revestidos de las vestiduras apropiadas para estar así siempre preparados para ser bien recibidos en el Cielo. Ef.6,14-18.

En este capítulo se explorarán las diferentes maneras como el cielo actuará en la tierra y como aquellos que vivan en Reino de la Paz darán honor a su Rey, nuestro Señor Jesucristo, y a su Reina, la Santísima Virgen María, la Siempre Inmaculada Virgen. Somos el Rey y la Reina del Cielo y la Tierra.

PRIMERA PARTE: Mis dulces hijos, aunque deseo hablarles en detalle referente al Reino de Jesus y Maria en la tierra, también quiero describirles la gente y el lugar donde el Rey y la Reina del Cielo y la Tierra vivirán. Podrán así hacerse una idea más clara de la naturaleza de su participación en la adoración y con quien estarán asociados. Podrá parecerles un sueño, pero creanme que todo lo que les describo es real y sucederá como Yo se los digo.

Para empezar, deben ustedes recordar que las Sagradas Escrituras claramente dicen que una Nueva Jerusalén será traída a la tierra (Apoc 21,10) después que esta haya sido reformada por la gran purificación. Sí, hijos míos, es una Ciudad; no solamente un palacio o un edificio. Es una ciudad de doce millas de largo y de ancho, es de doce pisos de altura y tiene palacios reales, templos reales que son las Iglesias y contiene habitaciones, casas y lugares para que residan miles de personas.

Esta ciudad está adornada, enjoyada y lista para ser transportada a la tierra por los Ángeles.

Todas las habitaciones y lugares han sido amoblados y los habitantes ya han sido escogidos y preparados. Todo está listo. Los que habitaran en los palacios y apartamentos alrededor del Palacio Real serán los doce Apóstoles, empezando con San Pedro hasta San Matías, San Pablo, San Timoteo, San Bernabé y los cuatro evangelistas tendrán apartamentos especiales.

Después les seguirán los Santos que se distinguieron por su defensa de la verdadera Fe, por su defensa de la Iglesia y por su lucha contra herejías. Después vendrán los que en vida fueron tan notables que fueron nombrados doctores de la Iglesia. También invitará a venir a los Santos que fueron especialmente escogidos como patronos por algunos países, como también los que en vida motivaron a otros a practicar virtudes heroicas y buscar santidad y virtud (Zacarías 14,5; 1Tes 3,13).

Alrededor del templo habrá una multitud de Ángeles de todas las legiones del Cielo. San Miguel y todos los Arcángeles cuidarán la ciudad tanto fuera como adentro; y nadie podrá entrar si no se ha preparado con la oración, ayuno y devociones. La ciudad se verá como un edificio dorado iluminado por la luz del Hijo de Dios y realzada por la belleza de la Reina. Tendrá jardines extensos dentro y fuera de sus muros que florecerán continuamente.

Los caminos hacia la ciudad estarán pavimentados de oro y las calles seran tambien de oro incrustado con joyas finas de todas clases. Hay corrientes de agua purísima nunca contaminada, ni turbia, fluyendo por toda la ciudad para bebida y limpieza. Habrá Ángeles sirviendo a los que viven allí. Habrá celebraciones continuas de alabanza a Dios y a su Madre y los Santos bajaran del Cielo en su día festivo para visitar al Rey y a la Reina y recibir su bendición. Hijos míos, cada uno de ustedes será invitado a visitar tan gloriosa ciudad una vez al año.

SEGUNDA PARTE: A cada Obispo se le pedirá una vez al año que lleve a todos los miembros de su territorio a una audiencia privada con el rey y la Reina. Son doce territorios y doce meses.

Por lo tanto, una vez al mes el Rey y la Reina los recibirán a ustedes en el Palacio Real. podrán visitar la ciudad y conocer a los Santos y Ángeles que residirán allí.

La visita no durará más que un día porque no serán invitados para quedarse en la ciudad, pero podrán acampar en las afueras de la ciudad la noche anterior y la noche de la visita. Al siguiente día podrán regresar a casa, alabando a Dios, orando, y serán renovados con la Presencia de Dios y su Madre, y recibirán muchas Gracias.

En otro capítulo ya les había mencionado que mi Madre y Yo viajaremos por el mundo conocido y de esta manera me verán con frecuencia. Pero aún así  la experiencia de ir a la ciudad Real les causará admiración y gracia, y desearán regresar una y otra vez. En verdad, que será como estar lo más cerca del Cielo posible, en la ciudad real y en el Palacio Real.

TERCERA PARTE: Durante el año todas las personas se prepararán para este acontecimiento---para que sus almas estén llenas de Gracia para poder resistir los sentimientos que les inundarán de asombro y expectación---, Esto, hijos míos, es necesario. Muy pocos en estos tiempos se pueden imaginar la majestuosidad y esplendor regios que provienen de mi Padre para con su Hijo y su Madre. Estaremos engalanados con diamantes, esmeraldas, perlas, zafiros, amatistas, jade y berilo. Nuestras capas serán de seda y las coronas, con joyas de platino, oro y plata. Nuestros tronos estarán hechos de un solo diamante puro y nuestros cetros estarán hechos de oro y de las joyas más finas. Nos atenderán los Ángeles, grandes y pequeños y nuestras vestiduras estarán adornadas de rosas. Los Santos nos adorarán y nos rendirán homenaje.

¿Cómo creen que el Rey del Cielo y Tierra y su Madre aparecerán, hijos míos? Asi como nos ven en las imágenes, así fue nuestra vida en la tierra. Las imágenes demuestran las dificultades, sufrimientos, humildad y todas las virtudes. Sí, todavía usamos esas vestiduras y nos vemos como nos ven en las Imágenes. Pero, hijos míos, Yo les estoy hablando de los regalos con que mi Padre nos ha adornado para nuestra presentación en la corte real. Ustedes nos visitaran en el Salón del Trono y nos verán con la vestidura formal de la Corte Real.

Estamos llenos de virtudes, santidad y modestia. No hemos perdido no perderemos nunca la plenitud de la Gracia. La imagen que tienen de nosotros continuará siendo la misma, pero sabrán y reconocerán que nosotros somos el Rey y la Reina del Cielo y la Tierra y que superamos en virtud y prestancia a cualquier imagen terrenal que tengan de una corte real.

CUARTA PARTE: Dicho esto, hijos míos, deseo explicarles ahora que la Ciudad Real es la morada apropiada para Mi y mi Madre en la Tierra. Es apropiada porque vivimos en el Cielo, y vivir nuevamente en la tierra es muy duro. Por lo tanto, nuestra vida en la tierra deberá ser similar a la vida en el Cielo, Mi Padre lo ha ordenado así para demostrar que su Hijo es uno con Él en su Gloria tanto en la Tierra como lo es en el Cielo, y así será. Es apropiado que, donde Yo esté, mi Madre y los Apóstoles estén también(Mateo 19,28).

También es apropiado que los doctores de la Iglesia y los más distinguidos Santos vivan con nosotros para aconsejar al Santo Pontífice y a los Obispos en su trabajo de devolver a la Iglesia la Gloria de antes. También es conveniente que seamos atendidos y protegidos por los Ángeles del Cielo mientras estemos en la tierra porque debido a vuestro entusiasmo, se podrían entrometer con el trabajo del Cielo a través de los Santos y de los Profetas.

Habrá unos cuantos que vivirán cerca de la ciudad y trabajaran diariamente allí. Los Apóstoles de mi Madre tendrán sus hogares cerca como también el Santo Pontífice de esos días. Otros estarán muy cerca para ayudarme con mi trabajo en la construcción del mundo y su pueblo, y santificar las almas; mientras que mi Madre ayudará continuamente al Santo Pontífice dando su apoyo en la reconstrucción de la Iglesia y aconsejando a los Santos Obispos. Yo personalmente ayudaré a los jefes de cada ciudad en la construcción de los edificios necesarios y en los proyectos cívicos. Yo reconstruiré la tierra, proveeré a las necesidades de la gente y Ella (La Santísima Virgen María) reconstruirá la Iglesia.

Ahora hijos míos, he compartido con ustedes muchos secretos de los días del Reino de la Paz.

Les he dado mucha información para que la mediten, para que se lo imaginen y lo consideren, hago esto para apoyarlos y alentarlos. Quiero que ustedes estén Conmigo. No se desanimen.

Como pueden ver está por llegar pronto un dia mejor. Me duele cuando la gente se desespera y pierde la Fe y confianza que Yo deseo que tengan en Mi. Deseo inmensamente que confíen en Mí. Pónganse en mis manos y Yo los cuidare a cada uno de ustedes. Tengo brazos largos y acogeré a cada uno de ustedes como a un niño pequeñito, solo y refugiado cerca de mi Corazón. Acuérdense de eso, hijos míos.

QUINTA PARTE: Si se paran en la puerta y ven hacia arriba verán el camino al Cielo. No podrán subirlo; solamente que hayan muerto o sean espíritus angelicales. Solamente pueden descender del Cielo los Santos y los Ángeles. Si ven hacia abajo verán el camino al Purgatorio y verán a los Ángeles subiendo continuamente con almas listas para el Cielo que se detienen para adorar y agradecer a su Rey y a su Reina

(Gen 28,17-19).

Una de las principales intenciones de todos en la tierra será la de orar para librar almas del Purgatorio. Durante el Reino de la Paz, mientras dure, habrá siempre almas que librar del Purgatorio. Todas las almas serán liberadas antes del Juicio Final. Y las almas liberadas se detendrán en su camino al Cielo para ver a su Rey y a su Reina. Porque, hijos queridos, el Juicio Final será después del Reino de la Paz.

SEXTA PARTE: Quiero que sepan aún más: que al final del Reino de la Paz subiré a mi Padre y discutiremos juntos todo lo que se ha logrado durante esos días. Y decidiremos y haremos un plan para el Juicio Final.

El Juicio Final será proclamado por los Arcángeles en el cielo, en la Tierra y en el infierno.

Como el Purgatorio ya no tendrá alma alguna, ningun mensajero será enviado allí. Al sonido de las trompetas todas las almas se unirán a sus cuerpos y procederán a juntarse con las otras almas en la tierra. Se juntarán todas las almas de Cielo y de la tierra y luego, a través de un hoyo que da al Purgatorio, las multitudes de almas del infierno subirán, unidas a sus cuerpos también. Les llevará más tiempo el unirse a sus cuerpos porque su fealdad les causará mucha vergüenza. Se llevarán muchos años para juzgar a todas las personas desde la más pequeña y joven hasta la (el) más anciana(o).

Los Ángeles caídos serán juzgados como también los Ángeles que permanecieron fieles. Toda persona y espíritu será juzgado y se le asignará un lugar en el Cielo o en el Infierno por toda la eternidad. El Juicio Final empezará cuando el trabajo en el Reino de la Paz haya sido completado. En el Reino de la Paz, la Iglesia no sólo recuperará su Gloria anterior sino que vivirá cumpliendo la Voluntad de Dios Padre. Será también tiempo de poblar la tierra con almas para el Cielo en número igual al de las almas perdidas que cayeron en el Infierno.


¿Se dan cuenta, hijos míos, que mi Padre ha asignado un Cielo con muchos lugares para vivir, y toda alma concebida tiene un hogar dispuesto para ella en el Cielo? Cuando las almas no regresan,(al cielo) dejan muchos lugares vacíos. Mi Padre quiere que todas las mansiones estén llenas. Por eso durante el Reino de la Paz, las almas de los niños nacidos, repondrán a aquellas que perdieron su lugar en el Cielo.

SÉPTIMA PARTE: La duración del Reino de la Paz será de mil quinientos años, y se prolongará algunos más, debido al Juicio Final. Al final, mi Madre y sus Ángeles sellaran el abismo para siempre cerrando con cadenas la abertura para que ningún alma o espíritu maligno pueda escapar.

La ciudad de Dios y todos los llamados a residir con el Rey y la Reina en el Cielo, ascenderán al Padre Eterno y dejarán muy atrás la tierra con sus abismos infernales. Todo lo que se haya construido en honor Mío y de la Reina Celestial, será llevado al Cielo, y cada una de las personas se le asignará su morada celestial. Las Santas Capillas, Las Basílicas y los lugares de honor, serán puestos en medio de las mansiones de todos los residentes celestiales. Y mi Padre lanzará la tierra tan lejos, que su memoria no invadirá ya los pensamientos de los que están en el Cielo.

Hijos míos, afirmo rotundamente que estas son mis Santas Palabras. Yo soy Jesucristo, Rey del Cielo y la Tierra; y mi secretaria (M Jane Even) ha oído y registrado cuidadosa y correctamente cada palabra que he dicho. Para que todos los que lean y crean, reciban Gracia y esperanza a través de estas Palabras, les daré ahora una bendición especial:

En el Nombre de mi Padre, el Creador, en mi Nombre, Jesucristo Rey, y en el Nombre del Espíritu Santo: que se llenen de abundante Gracia, fortaleza y virtud para estos últimos meses sobre la tierra”. 

Religionlavozlibre

viernes, 13 de mayo de 2022

Resumen de farima..

 

Resumen de los mensajes de N. Señora de Fátima

"Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que El quisiera enviaros como reparación de los pecados con que El es ofendido y de suplica por la conversión de los pecadores?" (13 de Mayo, 1917)

"Jesús quiereservirse de ti para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien le abrazare prometo la salvación y serán queridas sus almas por Dios como flores puestas por mi para adornar su Trono." (13 de junio de 1917) 

"Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios." (13 de junio de 1917) 

"¡Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: OH, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María! (13 de Julio de 1917)

"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra terminará pero si no dejan de ofender a Dios en el reinado de Pío XI comenzara otra peor". (13 de julio de 1917) 

"Orad, orad mucho y haced sacrificios por los pecadores. Son muchas almas que van al infierno porque no hay quien se sacrifique y ruegue por ellas" (19 de agosto de 1917) 

"Continuad rezando el rosario para alcanzar el fin de la guerra. E n Octubre vendrá también nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño Jesús para bendecir al mundo". (13 de Septiembre de 1917)

"Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. ¡No ofendan más a Nuestro Señor, que está ya muy ofendido!" (13 de octubre de 1917) 

¡Al final, Mi Inmaculado Corazón Triunfará!

corazones.org

lunes, 9 de mayo de 2022

Madre Maria...

En el Cielo veremos cómo nos favoreció la Virgen —Don Bosco


547. La devoción y el amor a María Santísima es una gran protección y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio. 

548. Aun cuando María os obtuviera muchas gracias, de nada os servirían, si no os consiguiera la de no caer en pecado mortal. 

549. Estad seguros de que cuanto más puras sean vuestras miradas y palabras, tanto más agradaréis a la Virgen María y mayores gracias os obtendrá Ella de su divino Hijo y Redentor nuestro.

550. Si queréis, amados jovencitos, ser los verdaderos amigos de Jesús y María, debéis no tan sólo huir de los escandalosos, sino esforzaros con el buen ejemplo a reparar el gran mal que éstos hacen a las almas. 

551. Si María favorece tanto a este miserable cuerpo, ¿cuántos favores no concederá a las almas que la invocan? 

552. Si todos los hombres fuesen verdaderamente devotos de María, qué felicidad habría en este mundo. 

553. Con la frecuente comunión, vosotros mereceréis ser muy queridos de Dios y de los hombres; y María Santísima os concederá la gracia de no morir sin los Santos Sacramentos al fin de la vida. (XVII, 271-2).

554. Humildad, obediencia y castidad os harán gratos a María Santísima. 

555. En todos los peligros invocad a María, y os aseguro que seréis librados. 

556. Es casi imposible llegar a Jesús, si no es por medio de María.

557. María quiere la realidad, no las apariencias. (VIII, 130).

558. Nuestra Madre, concede grandes favores a los que hacen bien su novena. (XII, 572).

559. Seamos devotos, sobre todo, de María Santísima; invoquémosla de corazón y Ella nos protegerá. (XII, 610).

560. Desgraciadamente peregrinamos aún por este valle de lágrimas y estamos lejos de la patria celeste y de nuestra querida Madre; sin embargo confiemos en Ella, invoquemos a María, con toda piedad, que es toda bondad para con nosotros. (I, 11112).

561. Asistir con devoción a la Santa Misa, visitar a Jesús Sacramentado, recibir la Comunión Sacramental o al menos hacerla espiritual, son prácticas de sumo agrado a María y un conducto eficaz para obtener gracias especiales. (XVII, 261).

562. A nuestra Congregación la conduce Dios y la protege María Santísima. (XVIII, 531).

563. Propagad constantemente la devoción a María Santísima Auxiliadora y a Jesús Sacramentado. (Recuerdos a los primeros misioneros).

564. (Recomendación de Do3n Bosco moribundo). CUANDO HABLÉIS O PREDIQUÉIS, INSISTID SOBRE LA DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA. (XVIII, 532).

565. 565 Vosotros ni remotamente podéis daros cuenta qué privilegio tan grande es haber ingresado en el Oratorio. En nombre de Dios os aseguro: Basta que un joven entre en una Casa Salesiana, 30 para que la Virgen Santísima lo tome inmediatamente bajo su protección especial. (V, Cap. VII).

566. La Santísima Virgen María continuará protegiendo nuestra Congregación y las obras salesianas, si seguimos poniendo toda nuestra confianza en Ella, y nos esforzamos en propagar su culto. (Vil, 260).

567. Publíquese, dígase y predíquese por todos los medios, que María Auxiliadora ha obtenido y obtendrá gracias particulares y aún extraordinarias y milagrosas, a los que ayudan cristianamente a la juventud en peligro, con obras, consejos, con el buen ejemplo o simplemente con la oración. (XVII, 260).

568. La fiesta de la Santísima Virgen y más aún, sus solemnidades, sus novenas, sus triduos, el mes a Ella consagrado, sean siempre fervorosamente inculcados en público y en privado; con folletos, con libros, con medallas, con imágenes, con publicar o simplemente contar gracias y bendiciones que nuestra celeste Bienhechora concede a cada instante a la humanidad doliente. (XVII, 261).

569. En charlas particulares gánense las confidencias indistintamente de todos los alumnos; evítense las amistades particulares y la parcialidad entre los alumnos; cuando ocurran solemnidades o simplemente fiestas en honor de la Virgen, no se deje pasar la oportunidad sin anunciarlo. (VII, 525).

570. La Virgen Santísima nos consiga de su Divino Hijo, días de paz y acierto, a fin de poder amar y servir a Dios en la tierra y gozar un día la bienaventuranza en el cielo. (VI, 550).

571. (Don Bosco al fin de su vida). Recomendad la frecuente comunión y la devoción a María Santísima Auxiliadora. (XVIII, 502-533).

572. Para obtener una gracia especial, la jaculatoria más eficaz es ésta: “María Auxiliadora, rogad por nosotros”. (XIII, 410).

573. En el cielo nos quedaremos gratamente sorprendidos al conocer todo lo que María Auxiliadora ha hecho por nosotros en la tierra. (XV, 390).

COOPERADORES SALESIANOS OBRA DE DON BOSCO

viernes, 6 de mayo de 2022

Almas del Purgatorio...

 

NO TE OLVIDES DE TUS DIFUNTOS. EXISTE UN DEBER DE JUSTICIA O CARIDAD DE REZAR POR ELLOS.


Nunca dejemos de orar por las almas benditas del purgatorio, quizá mañana, nosotros estaremos esperando una piadosa oración.

¡Cuántas almas de muchos hermanos y bautizados en la Iglesia católica están en el purgatorio esperando nuestras oraciones y nuestras indulgencias por ellas! 

A veces creemos y nos quedamos con la idea errónea que al morir un ser querido, nos causa mucho dolor y pena… y ya. Y escuchamos frases como:

- Por fin ya está descansando con Diosito.

- Ya tenemos un angelito en el cielo.

Era bien bueno, ya está en paz.

No hermanos, sólo Dios sabe en qué estado llegó esa alma a su presencia, pero los buenos deseos no son suficientes para salvar un alma, por más querida que sea. Además, los seres humanos nunca se convierten en

ángeles: alcanzan la visión beatifica si llegan a la gloria eterna.

No dejemos de ofrecer oraciones y misas por  las almas de nuestros conocidos, y por las almas del purgatorio en general. Pueden seguir necesitando mucho de nosotros. Lo más probable es que algún día seremos nosotros los que necesitemos de las oraciones de los que quedan en este valle de lágrimas. Por gratitud, las almas que hayan salido del purgatorio por nuestras oraciones e indulgencias seguramente también intercederán en la gloria por nosotros.

¡Oremos siempre por ellas!

Oración por las benditas ánimas del Purgatorio:

Dios misericordioso, que nos perdonas y quieres la salvación de todos los hombres, imploramos tu clemencia para que, por la intercesión de María Santísima y de todos los santos, concedas a las almas de nuestros padres, hermanos, parientes, amigos y bienhechores, que han salido de este mundo, la gracia de llegar a la reunión de la eterna felicidad.Santísima Virgen María, Reina del Purgatorio; vengo a depositar en tu Corazón Inmaculado una oración en favor de las almas benditas que sufren en el lugar de expiación. Dígnate escucharla, clementísima Señora, si es ésta tu voluntad y la de tu misericordioso Hijo

Amén.

María, Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas almas por las cuales tengo o pueda tener alguna obligación, sea de caridad o de justicia. 

Amén.

sábado, 30 de abril de 2022

El Catecismo.....


BREVE CATECISMO CATÓLICO -BÍBLICO Y APOLOGÉTICO- PARA BAJAR GRATUITAMENTE A TU PC

De reciente publicación. Aprobado por Mons. Juan Abelardo Mata, Obispo de Estelí

Para mantener encendida la llama de la fe y despierta la conciencia para poder protegerse de la corrupción de las costumbres públicas y privadas, y así lograr salvar nuestra alma.

Este breve Catecismo -con una excelente impresión- que demuestra la veracidad de la FE CATÓLICA, contiene 282 preguntas y respuestas acerca de la fe, moral, sacramentos, etc. con muchas referencias bíblicas y respuestas a las sectas protestantes. Incluye, además, varias oraciones y útiles apéndices. Está totalmente apegado al dogma y a la Tradición de la Iglesia.

martes, 26 de abril de 2022

el aborto....

 

La semántica del aborto que mata la vida y destruye la verdad

La semántica del aborto que mata la vida y destruye la verdad

Las palabras suenan muy bien, hasta que se recuerda que lo que está más directamente en juego en un aborto es la vida de un ser humano único, no nacido, al que el aborto matará.

(CWR/InfoCatólica) El Washington Post, partidario del aborto, ofreció recientemente una mirada reveladora sobre un debate que tiene lugar en el mundo de la defensa del aborto. La cuestión, en resumen, es si hay que llamar al aborto «aborto» o llamarlo de otra manera.

Según Caroline Kitchener, del Post, la discusión se ha acentuado en respuesta a la actividad legislativa con vistas a una decisión del Tribunal Supremo -prevista para junio- que muchos piensan que anulará Roe v. Wade, la sentencia de 1973 que legalizó el aborto, o permitirá restricciones significativas a la práctica.

Hasta hace poco, la opinión generalizada entre los activistas del aborto era evitar nombrar el procedimiento. Pero ahora, escribe Kitchener, «mientras los demócratas tratan de movilizar a los votantes... ha surgido una división retórica en torno a la única palabra que está en el centro del debate.

Muchos liberales de extrema izquierda dirán “aborto” cada vez que hablen del tema, mientras que algunos demócratas que se enfrentarán a subidas competitivas en 2022 y 2024 -incluido el presidente- rara vez lo han utilizado, recurriendo en su lugar a términos más amplios como “libertad reproductiva” y “un derecho constitucional”».

Biden, señala Kitchener, no utilizó la palabra en su discurso sobre el Estado de la Unión, pero pidió en cambio que se protegiera «el derecho constitucional afirmado por el caso Roe v. Wade».

Cita a Celinda Lake, una de las principales encuestadoras de Biden en 2020, diciendo que «la coalición más amplia posible por el derecho al aborto» requiere utilizar un lenguaje con el que la gente se sienta cómoda. La mayoría de los políticos pro-aborto, dice Lake, «se han dado cuenta, sobre todo en los distritos más marginales, de que hay que hablar mucho más del valor compartido que del procedimiento médico».

Evitar la palabra «aborto» no es el único juego de palabras que hacen los defensores del aborto. Otra táctica favorita es el uso de un lenguaje altisonante para ocultar la realidad de lo que el aborto realmente hace.

La columnista del Post, Karen Tumulty, cita a la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, que actualmente busca una opinión consultiva del tribunal supremo de su estado para que el aborto sea un derecho protegido por la constitución estatal. Lo que está en juego en el aborto, declara Whitmer con altivez, son «los derechos a la privacidad, a la salud y a la autonomía corporal».

Las palabras suenan muy bien, hasta que se recuerda que lo que está más directamente en juego en un aborto es la vida de un ser humano único, no nacido, al que el aborto matará.

La discusión entre los defensores del aborto sobre la denominación del mismo se produce en el marco de una corrupción del lenguaje -y por tanto del pensamiento- que es consternantemente común a través de la propaganda política, algunas formas de publicidad y otros esfuerzos más o menos sistemáticos para abusar de las palabras con el fin de conferir respetabilidad a cosas que de otro modo son flagrantemente inaceptables.

Últimamente hemos tenido un ejemplo especialmente feo en la repetida descripción que hace el presidente ruso Vladimir Putin de su brutal guerra en Ucrania como una «operación militar especial» o -¡que Dios nos ayude!- una «misión de mantenimiento de la paz».

La mayoría de las personas con una inteligencia razonable y un dominio de los hechos no tienen problemas para discernir el obsceno absurdo de una retórica como esa. Pero la situación es diferente en el caso del aborto, una cuestión en la que los medios de comunicación, como el Washington Post, han lavado el cerebro a la gente para que piense que matar al no nacido es un procedimiento inocuo que sirve para fines nobles.im

Hace muchos años, George Orwell, autor de los clásicos antiautoritarios Rebelión en la Granja y 1984, criticó el abuso sistemático del lenguaje, ya sea calculado o simplemente descuidado, en un famoso ensayo titulado «La política y la lengua inglesa». Lo que dijo merece ser recordado en el contexto de atropellos como el aborto y la guerra de Putin: «El lenguaje político y lo que dicen los políticos proabortistas sobre el aborto entra en esa categoría está diseñado para hacer que las mentiras parezcan verdades y los asesinatos respetables, y para dar apariencia de solidez a lo que es pura violencia».

domingo, 24 de abril de 2022

 

LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA VIRGEN


La verdadera devoción a la Santísima Virgen es tierna, vale decir, llena de confianza en la Santísima Virgen, como la confianza del niño en su querida madre. Esta devoción hace que recurras a la Santísima Virgen en todas tus necesidades materiales y espirituales con gran sencillez, confianza y ternura, e implores la ayuda de tu bondadosa Madre en todo tiempo, lugar y circunstancia: en las dudas, para que te esclarezca; en los extravíos, para que te convierta al buen camino; en las tentaciones, para que te sostenga; en las debilidades, para que te fortalezca; en las caídas, para que te levante; en los desalientos, para que te reanime; en los escrúpulos, para que te libre de ellos; en las cruces, afanes y contratiempos de la vida, para que te consuele; finalmente, en todas las dificultades materiales y espirituales, María es tu recurso ordinario, sin temor de importunar a tu bondadosa Madre ni desagradar a Jesucristo.

San Luis María Grignion de Montfort - “Tratado de la Verdadera Devoción".
Catolicidad.com

Santa Faustina, Divina Misericordia ...

 

Domingo de la Divina Misericordia: Indulgencia plenaria

Hay un refugio más que Dios ha provisto para su pueblo: el Domingo de la Divina Misericordia, que es hoy (el segundo domingo después de Pascua):

Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio para todas las almas, y especialmente para los pobres pecadores. En ese día se abren las profundidades de Mi tierna misericordia. Derramo todo un océano de gracias sobre aquellas almas que se acercan a la fuente de Mi misericordia. El alma que vaya a la Confesión y reciba la Sagrada Comunión obtendrá el perdón completo de los pecados y el castigo. —Jesús a Santa Faustina, Divina Misericordia en mi alma Diario de Santa Faustina, n. 699

Esto significa que no solo todos nuestros pecados son perdonados, sino que toda la purificación que sería necesaria en el Purgatorio es completamente remitida. Recuerde, el primero de todos los mandamientos:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. (Marca 12: 30)

Esto es lo que la Iglesia ha llamado tradicionalmente una "indulgencia plenaria". 

Aquí están las condiciones normales para recibir esto a través de la Iglesia, ya que la autoridad de “perdonar” y “retener” los pecados fue otorgada a la Iglesia por el mismo Nuestro Señor (cf. Juan 20: 22-23):

... se otorgará una indulgencia plenaria bajo las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) a los fieles que, en el Segundo domingo de Pascua o el Domingo de la Divina Misericordia, en cualquier iglesia o capilla, en un espíritu que está completamente separado del afecto por el pecado, incluso venial, participa en las oraciones y devociones celebradas en honor de la Divina Misericordia, o quien, en presencia del Santísimo Sacramento expuesto o reservado en el tabernáculo, recite el Padre Nuestro y el Credo, agregando una oración devota al misericordioso Señor Jesús (por ejemplo, "¡Jesús Misericordioso, confío en ti!") -Decreto Penitenciario ApostólicoIndulgencias vinculadas a devociones en honor de la Divina Misericordia; Arzobispo Luigi De Magistris, Tit. Arzobispo de Nova Major Pro-Penitenciario

Además, Jesús promete más: "Todo un océano de gracias". Ya que solo una gota de la Sangre y el Agua que brotó del Corazón de Jesús es suficiente para salvar al mundo… ¿quién puede calcular o medir lo que un océano entero de gracias otorgaría al alma? En otras palabras, sería una tontería no aprovechar las bendiciones de este día. Todo lo que se requiere es cumplir con las condiciones necesarias con un corazón de fe. 

Las gracias de Mi misericordia se obtienen por medio de un solo recipiente, y eso es: confianza. Cuanto más confíe un alma, más recibirá. Las almas que confían sin límites son un gran consuelo para Mí, porque derramo todos los tesoros de Mis gracias en ellas. Me alegro de que pidan mucho, porque es mi deseo dar mucho, mucho. Por otro lado, estoy triste cuando las almas piden poco, cuando estrechan sus corazones.  —Jesús a Santa Faustina, Divina Misericordia en mi alma, Diario, n. 1578

miércoles, 20 de abril de 2022

Pecados contra El Espíritu Santo...

 

PECADOS CONTRA EL ESPÍRITU SANTO


Catolicidad.com

Los seis pecados contra el Espíritu Santo son:
 1. Presunción.
 2. Desesperación.
 3. Resistir la verdad conocida.
 4. Envidia del bien espiritual de otro.
 5. Obstinación en el pecado.
 6. Impenitencia final.

1º. La desesperación.
Entendida en todo su rigor teológico, o sea, no como simple desaliento ante las dificultades que presenta la práctica de la virtud y la perseverancia en el estado de gracia, sino como obstinada persuasión de la imposibilidad de conseguir de Dios el perdón de los pecados y la salvación eterna. Fue el pecado del traidor Judas, que se ahorcó desesperado, rechazando con ello la infinita misericordia de Dios, que le hubiera perdonado su pecado si se hubiera arrepentido de él.
2º. La presunción.
Que es el pecado contrario al anterior y se opone por exceso a la esperanza teológica. Consiste en una temeraria y excesiva confianza en la misericordia de Dios, en virtud de la cual se espera conseguir la salvación sin necesidad de arrepentirse de los pecados y se continúa cometiéndolos tranquilamente sin ningún temor a los castigos de Dios. De esta forma se desprecia la justicia divina, cuyo temor retraería del pecado.

3º. La impugnación de la verdad.
Conocida, no por simple vanidad o deseo de eludir las obligaciones que impone, sino por deliberada malicia, que ataca los dogmas de la fe suficientemente conocidos, con la satánica finalidad de presentar la religión cristiana como falsa o dudosa. De esta forma se desprecia el don de la fe, ofrecido misericordiosamente por el Espíritu Santo, y se peca directamente contra la misma luz divina.
4º. La envidia del provecho espiritual del prójimo.
Es uno de los pecados más satánicos que se pueden cometer, porque con él «no sólo se tiene envidia y tristeza del bien del hermano, sino de la gracia de Dios, que crece en el mundo» (Santo Tomás). Entristecerse de la santificación del prójimo es un pecado directo contra el Espíritu Santo, que concede benignamente los dones interiores de la gracia para la remisión de los pecados y santificación de las almas. Es el pecado de Satanás, a quien duele la virtud y santidad de los justos.

5º. La obstinación en el pecado.
Rechazando las inspiraciones interiores de la gracia y los sanos consejos de las personas sensatas y cristianas, no tanto para entregarse con más tranquilidad a toda clase de pecados cuanto por refinada malicia y rebelión contra Dios. Es el pecado de aquellos fariseos a quienes San Esteban calificaba de «duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros siempre habéis resistido al Espíritu Santo» (Act. 7,51).
6º. La impenitencia deliberada.
Por la que se toma la determinación de no arrepentirse jamás de los pecados y de resistir cualquier inspiración de la gracia que pudiera impulsar al arrepentimiento. Es el más horrendo de los pecados contra el Espíritu Santo, ya que se cierra voluntariamente y para siempre las puertas de la gracia. «Si a la hora de la muerte –decía un infeliz apóstata– pido un sacerdote para confesarme, no me lo traigáis
 es que estaré delirando».
Son absolutamente irremisibles?

En el Evangelio se nos dice que el pecado contra el Espíritu Santo «no será perdonado ni en este siglo ni en el venidero» (Mt. 12,32). Pero hay que interpretar rectamente estas palabras. No hay ni puede haber un pecado tan grave que no pueda ser perdonado por la misericordia infinita de Dios, si el pecador se arrepiente debidamente de él en este mundo.

Pero, como precisamente el que peca contra el Espíritu Santo rechaza la gracia de Dios y se obstina voluntariamente en su maldad, es imposible que, mientras permanezca en esas disposiciones, se le perdone su pecado.

Lo cual no quiere decir que Dios le haya abandonado definitivamente y esté decidido a no perdonarle aunque se arrepienta, sino que de hecho el pecador NO QUERRÁ ARREPENTIRSE Y MORIRÁ OBSTINADO EN SU PECADO.

La conversión y vuelta a Dios de uno de estos hombres satánicos no es absolutamente imposible, pero sería en el orden sobrenatural un milagro tan grande como en el orden sobrenatural un milagro tan grande como en el orden natural la resurrección de un muerto.

Fray Antonio Royo Marín

Maria Simma ....la Confesion...

 

Qué dicen las almas del Purgatorio sobre la Confesión


María Simma

—¿Qué le han comentado, si han dicho algo, las almas del purgatorio acerca del sacramento de la reconciliación o confesión?

—¡Oh, sí, lo mencionan con frecuencia! Están muy tristes de que se haya vuelto tan poco frecuente, que se haya dejado de lado. ¡Es un regalo tan grande el que Dios nos brinda, que Satanás solamente podría querer destruirlo! Y creo que lo está logrando.

Deberíamos acudir a la confesión -como debería llamarse- con alegría y no asustados o temerosos, como desea Satanás. No hay de qué preocuparse, no hay nada que un sacerdote no haya escuchado ya. Un buen sacerdote sabe muy bien que él mismo, con todo lo que ha aprendido y experimentado, es mucho más pecador que el resto. Para Jesús y para todos los que se encuentra en el Cielo es un gran motivo de alegría cuando llevamos nuestras debilidades y fracasos ante Jesús.

Las almas del purgatorio me han contado que no existirían el 60 por ciento de todas las depresiones que se sufren en el mundo si se aprovechara este enorme regalo. Muchos especialistas, empresas farmacéuticas y orientadores se quedarían sin trabajo si todos se confesaran regularmente. ¡Nuestro Señor puede salvar y sanar a todos y a todo, según Él quiera, tan solo con pedírselo! Nuestra Madre ha dicho, y creo que fue en Medjugorje, que la confesión mensual sanaría a Occidente.

La confesión no se entiende correctamente. Para la mayoría no resulta difícil diferenciar entre el bien y el mal, pero otro tema mucho más peliagudo es diferenciar entre lo bueno y lo mejor. La confesión no está solo para confesarnos de haber robado un banco, pues, de hecho, muy pocos de nosotros robamos bancos. Para la mayoría, está para buscar cómo ser cada vez mejores a los ojos de Dios. ¿Qué podría haber hecho durante este último mes para haber sido más santo? Eso es lo que nos debemos preguntar; y que alguien diga que durante el último mes hizo todo lo que estuvo en su mano para cumplir perfectamente la voluntad de Dios.

La humildad nos trae la más grande de todas las gracias. Jesús regala sus mayores tesoros a los más pequeños de corazón. La confesión nos recuerda repetidamente la pequeñez que Jesús quiere de nosotros para que Él pueda darnos sus enormes gracias.

—¿Cómo respondería a todos los que dicen, y lo hacen con sinceridad, que no necesitan un sacerdote para confesarse? ¿Que no necesitan contarle sus cosas a otra persona, sino que pueden dirigirse directamente a Dios?

—Si lo que usted dice fuera cierto, los psicólogos y psiquiatras no tendrían tanto trabajo. Tanto las personas más inteligentes como las más sencillas pueden ir al mismo sacerdote, y ambos se quedarían asombrados por los frutos y gracias que surgirían de ese breve y libre encuentro con Jesús. Todos los seres humanos tienen la misma necesidad de confesar sus culpas. ¡Todos esos grupos de apoyo y esas largas e interminables terapias, tan costosas, no serían necesarias si nos acercáramos a Jesús! ¡Y, sobre todo, las mayores gracias no nos llegan de ahí, de los expertos y los especialistas, sino solamente de Jesús! Nos dejamos engañar demasiado fácilmente.

¿No cree que Él, que para comenzar nos dio la vida, también es capaz de darnos infinitamente más que las soluciones del tipo "cómo enfrentarte a." de la mayoría de los psicólogos? ¡Dios los bendiga! Muchos de ellos ni siquiera reconocen la realidad del pecado, y ¿cómo van a poder tratar entonces la realidad del perdón? Viven de un negocio que se perpetúa y al no hacer nosotros uso del sacramento de la confesión a ellos les asegura un coche más grande. ¡Prosperan con nuestros pecados, mientras que Jesús murió por nosotros para conquistar y borrar nuestros pecados para siempre!

—¿Y qué me podría decir ante los que retorcidamente dicen que Jesús nunca nos dijo que teníamos que ir a un confesonario a confesarnos?

—Es verdad; les sugiero que acudan a confesarse con un sacerdote en un lugar público, contándole sus pecados claramente. Lo importante es que se digan claramente los pecados. Jesús dijo que nos arrepintiéramos y cuando lo hacemos, Él borra nuestros pecados y solo así Satanás deja de saber de ellos; ya no puede atraer a esa persona mediante ese pecado o atacarle a causa de la débil o inexistente relación con Dios.

Pero quien se encuentra en el confesionario es Jesús, no un sacerdote.

—¿Está usted segura?

—Le cuento un caso que lo sorprenderá. Una abuela italiana quiso llevar a su nieto de ocho años al padre Pío para que hiciera su primera confesión. No sin motivo, estaba muy entusiasmada cuando llegó a la parroquia. El niño entró a confesarse y salió radiante de alegría. La abuela sabía qué apariencia tenía el padre Pío. Era bajo, gordito, casi calvo, de ojos muy oscuros y de unos sesenta y cinco años; aun así, le preguntó a su nieto: "Dime, ¿cómo era?". El niño respondió con mucha calma y con detalle: "¡Oh! Era alto y fornido, con ojos castaños, y pelo largo y castaño; tenía alrededor de treinta años".

—¡Está bromeando!

—No, cosas de este tipo suceden con frecuencia en lugares sagrados y de mucha oración.

—Déjeme plantearle un caso hipotético y luego le haré unas preguntas al respecto. Hay dos familias. Ambas viven razonablemente bien y con salud. Una de las familias se confiesa regularmente mientras que la otra no. ¿Existirán diferencias entre sus descendientes? Y si las hubiera, ¿cuáles podrían ser?

—La primera familia contará con una base sólida para acercarse cada vez más a Jesús a lo largo de las generaciones, mientras que la segunda familia cargará con muchas dificultades, quo no hubieran tenido si se hubieran confesado regularmente. Por ejemplo, enfermedades y debilidades que podrían haberse evitado. La actitud correcta y penitente de la primera familia se reflejará en la

fortaleza y la felicidad de sus descendientes, mientras que los de la otra familia serán más propensos a los ataques de Satanás.

—Entonces, ¿quiere decir que quienes son conscientes de su estado de pecado terminan siendo más sanas que aquellas que no lo son?

—¡Sí! Con la humildad que produce la confesión y la oración, y con el amor a Dios que nos viene de ello, hace que crezca una fortaleza y un equilibrio que se manifiesta en personas más saludables. Y esto significa que serán más saludables emocional, mental y físicamente, y que también se extenderá a lo largo de las generaciones.

—Entonces, ¿podemos garantizar vidas más sanas a nuestros hijos, nietos y bisnietos con nuestro amor, con nuestras oraciones y con nuestras confesiones?

—Sí, exactamente. Gran parte de la medicina actual se limita a reparar los daños. Si los médicos actuales, en todos los campos, dedicaran el mismo tiempo y energía a la prevención, la prevención en el sentido que nos indican los Diez Mandamientos, el mundo tendría solo una pequeña fracción de las enfermedades que sufre en la actualidad. La medicina preventiva no nos cuesta nada y, sobre todo, nos damos cuenta más claramente de la inmensidad del amor de Dios por nosotros. Esto no es un juego para Él; Él se llena de alegría cuando estamos llenos de paz y de la felicidad que produce. ¡Dios solo quiere vernos felices, libres y saludables!

—¿Entonces puede explicar la función de la contrición y del arrepentimiento en el momento de la muerte?

—Nos libramos de todas nuestras culpas con una buena confesión, si es totalmente honesta y si nos arrepentimos de corazón; pero también hay que reparar el daño causado. Aún no quedamos completamente librados de esos pecados. Para obtener la total absolución, el alma debe quedar libre de toda atadura.

En el caso de una madre con muchos niños pequeños que está a punto de morir, deberá entregarse hasta tal punto que pueda decir con sinceridad: "Dios, te entrego todo a ti, que se haga tu voluntad". Esto puede ser muy, muy difícil.

La libertad, mediante el pago de "hasta el último céntimo", como dice Jesús en el Evangelio, se da entre nosotros y Dios, entre nosotros y los demás, con una reparación extra y liberándonos totalmente de toda atadura sobre asuntos que no sean los de Dios.

—Entonces, ¿estar totalmente libre de todo pecado sería un proceso de tres pilares?

—Sí. Primero, expiación entre nosotros y Dios. Luego, expiación entre nosotros y la persona a la cual herimos, que también nos implica siempre a nosotros mismos; y finalmente la reparación por medio de la oración y las buenas obras. No solo se debe borrar el pecado sino que también se debe reparar.

—¿Las personas no católicas y los no cristianos también deben confesarse?

—¡Oh, sí! Ningún sacerdote que desee cumplir las enseñanzas de Jesús puede rechazar a un penitente. Sin embargo, si esto ocurre, sugiero a esa persona que rece por ese sacerdote que le ha rechazado y que mire adelante. No importa quién sea el pecador, qué educación ha tenido o de dónde proviene, todo lo que necesita es un arrepentimiento profundo por todo el mal que ha hecho. Pronto ese pecador encontrará un sacerdote por voluntad de Jesús. Se lo puedo asegurar. A pesar de que los no católicos no pueden recibir el sacramento de la confesión, ¡realizar una confesión informal les haría tanto bien a sus almas! Puedo asegurarlo; cuando un no católico busca esto, Dios le concederá unas gracias muy, muy grandes.